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La construcción psicosocial de la Nación en el pensamiento de Lucas Ayarragaray (1887 – 1930)


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La construcción psicosocial de la Nación en el pensamiento de Lucas Ayarragaray (1887 – 1930)
Norberto Aldo Conti

Capítulo de Epistemología e Historia de la Psiquiatría

Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA)

Introducción

El presente trabajo es una aproximación preliminar al pensamiento de Lucas Ayarragaray médico psiquiatra y hombre de la cultura al modo de los intelectuales de su época quien cultivó la historia, la antropología, la sociología, la psicología no con afán de pura erudición sino con la convicción de que era posible analizar los problemas nacionales y proponer soluciones programáticas a los mismos. En términos de la generación del ochenta diríamos: hacer diagnósticos de los males del organismo social y prescribir las recetas terapéuticas correspondientes (60,61,62). En esta línea de pensamiento si tratamos de ubicar a Ayarragaray en relación a la propuesta historiográfica en torno a la psiquiatría argentina, que venimos desarrollando desde hace una década (34) , deberíamos analizarlo en relación con el positivismo autóctono de Alberdi y el positivismo biologista inaugurado por Ameghino y fundamentado con diferentes disensos particularistas por los hombres del ochenta en especial por aquellos que, a nuestro juicio, constituyen el núcleo fundante de sus ideas y que son Francisco Ramos Mejía, José María Ramos Mejía, José Nicolás Matienzo, Rodolfo Senet , Carlos Octavio Bunge y José Ingenieros (35,36,58). Probablemente solo José Nicolás Matienzo, presidente del Departamento Nacional del Trabajo, y José María Ramos Mejía, diputado y Director del Consejo Nacional de Educación, compartan con Ayarragaray la situación de ser intelectuales con destacada actuación política. Por otro lado Ayarragaray presenta una particularidad única: la extremada longevidad para la época que le tocó vivir; nació en Paraná en 1861 y murió en Buenos Aires en 1944, por ello su producción intelectual se inicia en 1887, con su tesis de doctorado en medicina titulada “La imaginación y las pasiones como causas de enfermedades” y continúa hasta principios de la década del cuarenta, se trata así de más de 50 años de vida intelectual en la cual podemos situar algunos conceptos fundamentales, presentes desde el inicio, con los cuales elabora reflexiones, críticas y propuestas a diferentes situaciones que se presentan ante sus ojos en ese largo período de avasalladoras transformaciones en el horizonte sociopolítico y cultural argentino.

Al aproximarnos a su vida y obra intelectual nos hemos encontrado con al menos dos cuestiones destacables:


  1. Su manera de abordar intelectualmente los problemas en torno a la constitución de la nación no puede ser identificada con ninguno de los tratamientos que realizan los hombres de su generación, que es, la generación del ochenta. 1

2) En la historiografía del pensamiento argentino Lucas Ayarragaray prácticamente no está presente; es citado tangencialmente por Ricaurte Soler en su libro El positivismo argentino , publicado en 1968 (58), una vez en el texto principal y otra en una nota a pie de página para luego citar en la bibliografía un solo artículo suyo publicado en la Revista de Filosofía, Cultura, Ciencias, Educación en enero de 1916; y , recientemente, por Carlos Altamirano en el capítulo titulado Entre el naturalismo y la psicología: el comienzo de la ciencia social en la Argentina incluido en Intelectuales y expertos: la construcción del conocimiento social en Argentina, volumen compilado por Neiburg y Plotkin, publicado en 2004, aquí Altamirano lo cita en relación al problema de la raza solo desde la visión de una de sus obras donde manifiesta ese problema La anarquía argentina y el caudillismo (1904) y lo cita para relacionarlo con Nuestra América (1903) de Carlos Octavio Bunge y con la obra precursora de Sarmiento Conflicto y armonías de las razas en América (1883), obras con las cuales no puede compararse el pensamiento de Ayarragaray en su conjunto más allá de marcadas coincidencias entre los textos señalados. En definitiva en Soler se observa un verdadero desconocimiento de la obra de Ayarragaray en su conjunto y en Altmirano su interés es otro, solo apunta a señalar el problema de la raza como un tema destacado en los orígenes de la ciencia social argentina.2

Por fuera de lo que llamaríamos la historiografía crítica contemporánea del pensamiento argentino, sí encontramos una obra que intenta una aproximación de conjunto al pensamiento de este autor, si bien es menester quitar el contenido valorativo incluido en la misma es descriptivamente representativa del lugar que Ayarragaray ocupó en el conjunto de la élite intelectual porteña, nos referimos a Ideario de Lucas Ayarragaray, publicada en 1939 (8), la cual resume su pensamiento en fragmentos escogidos de su producción y organizados por áreas temáticas. En este artículo no profundizaremos en ella pero creemos muy significativo destacar que esa obra fue el fruto de una comisión de homenaje (en vida) de la que formaban parte, entre otros, Coriolano Alberini, Nicolás Avellaneda, Mariano Castex, Enrique Larreta, Ricardo Levene, Rodolfo Rivarola, Carlos Saavedra Lamas, Enrique Udaondo y Enrique de Gandía, a la sazón secretario de la comisión, quien escribe el prólogo del cual tomaremos alguna información para encuadrar el horizonte de vida de nuestro autor.
Lucas Ayarragaray, hombre público
Nació el 8 de setiembre de 1861 en Paraná, hijo de Lucas de Ayarragaray y Linzoain y de Eduviges Viera Basavilvaso, cursó estudios secundarios en el Colegio nacional de Rosario y de Medicina el la Universidad de Buenos Aires, formó parte del primer cuerpo de practicantes del Hospital de Clínicas y al finalizar la carrera obtuvo la medalla de plata, fue discípulo dilecto del Dr. Rawson y su tesis doctoral, ya citada, fue públicamente elogiada por el Dr. Gonzáles Catán. En su juventud fue médico en varios hospitales y en el Asilo Nacional de Alienadas, tuvo una cátedra de gramática en el Colegio Nacional de Buenos Aires y ocupó la Secretaría del Departamento Nacional de Higiene. Comenzó luego una larga carrera política; fue ministro de gobierno de la provincia de Entre Ríos y diputado nacional en tres períodos, dos por la provincia de Entre Ríos y uno por la provincia de Buenos Aires. Presentó cientos de proyectos transformándose muchos de ellos en leyes. Se ocupó activamente de los pactos diplomáticos con Chile como integrante de

la Comisión de Relaciones Exteriores; antes que el Presidente Sáenz Peña presentó un proyecto de ley electoral con el cual se inició la adopción del Registro de Inscripción Militar, como Registro Electoral; en 1898 fue el autor de la ley de Reforma de la Constitución. El presidente Sáenz Peña lo nombró interventor en la Provincia de Jujuy y, posteriormente, ministro plenipotenciario en el Brasil, desde donde fue uno de los iniciadores del Tratado del A.B.C. que consolidó vínculos con Brasil y Chile. Al inicio de la guerra de 1914 fue nombrado embajador en Roma y al constituirse la Liga de las Naciones apoyó las restricciones inmigratorias propuestas por el Presidente Wilson, de los EEUU.

En el plano público intelectual fue miembro honorario del Instituto Histórico y Geográfico del Brasil, fue miembro correspondiente de la Academia de la Historia de Madrid, de la Academia Nacional de la Historia de Bogotá, de la Academia Nacional de Historia de Venezuela, de la Academia de Ciencias Sociales de La Habana, de la Academia de Ciencias políticas y Sociales de Norteamérica, del Instituto Histórico del Perú, del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, del Ateneo de Ciencias y Artes de México y de la Sociedad Geográfica de Río de Janeiro. En el plano nacional fue miembro de número de la Academia Nacional de la Historia y de la Academia Nacional de Medicina.

Respecto a su obra escrita los trabajos que hemos podido reconocer a la fecha son, en orden cronológico, los siguientes: La imaginación y las pasiones como causas de enfermedades – Tesis Doctoral, (1887)(9); Causas sociales del neurosismo contemporáneo (1889) (10); Obsesión sexual, la mirada masturbadora (1902) (11); Sobre la impotencia sexual (1903)(12); Las obsesiones, un caso de ereutofobia (1903) (13); Incapacidad Civil de las histéricas (1907) (14); El suicidio en las campañas argentinas (1907) (15); La constitución étnica argentina y sus problemas (1910) (16); La mestización de las razas en América y sus consecuencias degenerativas (1916) (17); El instinto de conservación en la psicología del gaucho (1916) (18); La Iglesia en América y la dominación española, estudio de la época colonial (1920) (19); La anarquía argentina y el caudillismo: estudio psicológico de los orígenes argentinos (1925) (20); Dos Mundos – Novela dramática (1926) (21); Cuestiones y problemas argentinos contemporáneos (1926) (22); Estudios históricos, políticos y literarios (1927)(23); Filosofía médica del diagnóstico (1929) (24); Mestización e higiene social en la Argentina (1930)(25), encontramos además un artículo en coautoría con José Ingenieros, Demencia Alcohólica e incapacidad civil (1903) (26) y otro con José María Ramos Mejía, Sobre incapacidad civil retrospectiva – estudio pericial (1908) (27).


La Nación como construcción psicosocial: la raza argentina
Los conceptos de raza y nación son dos de aquellos que referimos anteriormente como nucleares en el pensamiento de Ayarragaray y los elementos que los constituyen pueden rastrearse ya en sus primeras obras y luego seguir su evolución hasta el final de las mismas, pero, en orden a la brevedad de esta presentación nos circunscribiremos al análisis de un trabajo que consideramos paradigmático de su pensamiento titulado La constitución étnica argentina y sus problemas presentado en 1910 en el Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene (16) y publicado en la Revista de Filosofía dirigida por José Ingenieros en 1916 como La mestización de las razas en América y sus consecuencias degenerativas.(17)


  1. Delimitación del problema: en torno a la construcción de la raza argentina

... Creo con firmeza que el problema antropológico abarca entre sus pliegues casi todos nuestros problemas colectivos ... En las naciones de América, no es en definitiva, el progreso y la estabilidad política en sus últimos términos (el problema) , sino una cuestión étnica.



¿Cómo es posible hacer funcionar instituciones occidentales, nacidas en el seno de poblaciones homogéneas y superiores, del punto de vista antropológico, en ambientes étnicos semi-indígenas, con poblaciones debilitadas originariamente por cruzamientos anómalos y por condiciones inferiores de subsistencia? La fórmula empírica de gobernar es poblar , que pudo tener en su época intensa oportunidad, por las condiciones en que se encontraba la República, nos hizo descuidar uno de los factores: el inmigrante, en el afán de abrir de par en par las puertas, para recibir sin ningún contralor, todos los residuos de razas viejas y extenuadas, que unidos a su vez a la población indígena o mestiza, han ido formando condiciones étnicas verdaderamente deplorables.

Para mí gobernar es poblar bien ... una población bien constituida y nutrida, derivada de buenos orígenes, teniendo por progenitores excelentes tipos ... al menos de indígenas, mestizos y europeos sin estigmas ... porque el producto de la cruza de dos tipos antagónicos, es casi siempre inferior al de los progenitores, ni el físico, ni la mentalidad, ni la moralidad del híbrido, asumen sino por excepción, formas superiores en los primeros grados de la mestización.

..... Así resulta el indígena contemporáneo, un ser debilitado como entidad antropológica y distinto quizá del indígena primitivo, que suponemos desenvuelto en otro ambiente, sin los yugos materiales y morales que les imprimieron los estigmas hereditarios que hoy se observan en ellos ...

... Nuestros anales criminales y los anales de los asilos, están plagados de ejemplos de inmigrantes que, al poco tiempo de su arribo al país, fueron a hospitalizarse o a purgar sus crímenes en las cárceles públicas ... por esa razón es tan primordial seleccionar por una policía preventiva la inmigración, y por una legislación previsora, para no recibir en nuestro seno sedimentos o desechos de las viejas sociedades, y acumular en el país un stock de razas inferiores ...
El problema que desvela a Ayarragaray se desliza entre los intersticios de la teoría y la realidad, una teoría de raza pura idealizada, que retoma en otros moldes los contenidos esenciales del concepto de injerto alberdiano,3 y una realidad post-aluvional que no se plasma en las bondades inmigratorias esperadas en el contexto ochocentista de “paz y administración”4 . Comparte esta preocupación con algunos intelectuales contemporáneos reconocidos como son Carlos Octavio Bunge, José Ingenieros y José María Ramos Mejía, pero respecto a los dos primeros su concepción de la mestización es más compleja y optimista y respecto al último tal vez podríamos encontrar un paralelismo estructural en el grado de operatividad interpretativa de los términos raza y muchedumbre.5


  1. La dialéctica natura-nurtura y la conformación de las razas: un enfoque sociobiológico

(respecto al) ... cruzamientos de razas ... El primero comprende la época de la conquista española que puso en contacto esta raza y la indígena autóctona ... de esta primera combinación antropológica ... derivó la fuente primitiva de casi la totalidad de la población argentina ... allí está el sedimento de las familias antiguas ...



... Por las observaciones que tengo hechas en mi clínica mental ... he adquirido la firme convicción que, cuanto más considerable es la divergencia entre la raza de los padres, la tendencia degenerativa es más acentuada en los primeros descendientes ...

... De ahí la importancia étnica y social, de una inmigración compuesta de elementos sanos, vigorosos y normales, viviendo y procreando en medios económicos, higiénicos y morales convenientes.

Felizmente a los primeros sedimentos de una población europea ... sucedieron ulteriores corrientes inmigratorias en condiciones más favorables ... más tarde empezó, con la inmigración italiana y española, de obreros y pequeños agricultores, la colectiva y en masas considerables. La mayoría de esos elementos la constituían hombres laboriosos y tipos de razas superiores; pero con ellos llegan también, los innobles residuos de las viejas poblaciones europeas, los desclasificados y viciosos de los grandes centros de población e industria, los vagos y alcoholistas, los sin trabajo, con los estigmas individuales que imprimió sobre ellos el alcohol, la sífilis, la tuberculosis, la epilepsia y todas las modalidades que puede asumir la degeneración mental y física ...

... es menester notar también que las corrientes inmigratorias han traído consigo la predisposición a las neurosis, a la depresión moral, a los desórdenes psicoasténicos o neurasténicos, propios de los civilizados .... debemos añadir la difícil adaptación de los inmigrantes ... penosa en los primeros tiempos, la nostalgia, las inquietudes y el desgaste nervioso ... en esas condiciones ... el inmigrante agoviado por el trabajo y las inseguridades ... se une ...a una indígena o a una mestiza ... predispuesta a las neuropatías ... (y) ...puede con facilidad engendrar una progenie en males condiciones nerviosas ...

.... Las razas mestizas son en general, razas neuropáticas ... con tendencias degenerativas más acentuadas ... en consecuencia sus progresos materiales y morales son más lentos y episódicos, y las grandes inconsistencias que se notan en su historia y en su vida colectiva radican en aquellas causas.
Ayarragaray no tiene dudas de que la raza europea, sinónimo de raza blanca, es la que se encuentra en un estadio de desarrollo superior, tampoco duda que nuestro pasado y nuestro futuro está ligado a ella pero, a diferencia de otros intelectuales que trabajan sobre el concepto de raza, desarrolla un gradiente valorativo de la mestización. No todo mestizo es degenerado, en el proceso de su constitución operan causas naturales y sociales: desde la naturaleza, a mayor hibridación mayor riesgo de degeneración de donde lo más seguro son los tipos puros, aunque sean indígenas, y desde las sociales las condiciones paupérrimas de vida en el hacinamiento urbano o la angustiante soledad del campo aumentan el riesgo degenerativo en los recién llegados inmigrantes. Estos últimos si además vienen escapando de la pobreza provocada por el proceso de industrialización probablemente ya tengan en su simiente el germen degenerativo, la explicación científica de este fenómeno la desarrolla en un artículo de 1889 titulado “Causas sociales del neurosismo contemporáneo”.6
3) Descripción del tipo degenerativo: sus consecuencias en la vida social y política
Los productos de la mestización más que los puros, tienen más probabilidades de ser degenerados: epilépticos, débiles mentales, amorales, idiotas, vagos, alcoholistas, homicidas y perezosos ... este vicio de síntoma de degeneración mental y de abulia ... lo caracteriza la indolencia criolla, especie de fatalismo pasivo, que a los factores étnicos con los que colaboraron andaluces e indígenas, lo fomentó después, la vida fácil, en un clima sedante, cálido y húmedo.

... esas deficiencias de orden antropológico se revelan ... por numerosos estigmas físicos: facciones de rasgos gruesos y revueltos, expresión inarmónica, frentes estrechas o aplastadas, mandíbulas sólidas, prognatismo superior o inferior, cierta desproporción entre el tronco y los miembros y entre los miembros superiores e inferiores ... cejas irregulares o mal implantadas, cuello corto y grueso; en general una complexión de apariencia recia y a veces grotesca. Hay a pesar de esa falsa exterioridad de fortaleza en el mestizo ... poca resistencia para las enfermedades, entre otras, la tuberculosis, que ha sido y es uno de los factores que diezman a las clases híbridas.

.... tenemos aún una enorme masa de población que no produce ni consume, sin aptitud para el trabajo, la moral y el ejercicio de los derechos políticos; vagos indolentes que vegetan en la inmundicia y la pobreza ... tipos abúlicos, mustios, extenuados por la miseria y la opresión tradicional, con la gravitación hereditaria de estigmas y servidumbre ... Alcoholistas la mayoría y de una moralidad y pudor rudimentarios, viviendo como acontece en promiscuidad bestial; epilépticos muchos, cretinos e idiotas (opas); y en gran parte débiles mentales, en una palabra, seres antisociales y degenerados por causa étnica, como por las condiciones miserables de ambiente y de vida, en que nacieron y se han desenvuelto...

En los mestizos que se aproximan más al indio el cráneo es por lo común aplastado atrás; en aquellos que se aproximan más al negro, el cráneo es de ordinario dolicocéfalo, aplastado transversalmente y con gran dimensión anteroposterior.

La faz puede ser asimétrica, siendo el prognatismo superior más frecuente en el chino y el inferior en el mulato.

La implantación viciosa de los dientes, es tanto más notable cuanto la dentición de las razas primitivas de color, es en general de una regularidad y de una calidad superior. La bóveda palatina suele ser ogival. Los cabellos son generalmente implantados muy adelante sobre la frente, y forman un casco que avanza hasta la parte media y sobre todo lateralmente, hacia la cola de las cejas. Las orejas separadas de la cabeza presentan en un gran número de casos la adherencia del lóbulo signo tan común en los degenerados.

Entre las enfermedades nerviosas ... la epilepsia es muy frecuente ... parece que esta neurosis se encuentra frecuentemente en los mestizos ... también es acrecentada por el hábito del alcoholismo ... Lo mismo acontece con la idiotía y el boscio ya se trate de verdaderos idiotas, desposeídos de todo desenvolvimiento intelectual y completamente decaídos física y moralmente, ya de imbéciles capaces de aprender a leer, de esbozar iniciativas y ocuparse de pequeños oficios ... el opa y el cotudo ... cuando no llegaban a los últimos grados de degeneración eran el elemento que desempeñaba el servicio doméstico y todas las pequeñas actividades de la vida rural...

... puedo citar los mixedematosos ... el enanismo y el infantilismo ....

En cuanto a la capacidad moral, al carácter y al psiquismo ... la inestabilidad, la indisciplina, la dificultad para ligarse a un oficio y a un trabajo regular, imprimen generalmente a las razas degeneradas de mestizos una tendencia antisocial.

La pereza, es decir, la indolencia profunda, es uno de esos rasgos dominantes y contrasta, a veces, con cierto grado de presunción ensimismada que ... revela .. un carácter agresivo y sombrío. El sentido moral sumamente débil, lo mismo que el pudor, comprueban a cada momento cuan rudimentaria es su cultura, y cuan reducido es el desenvolvimiento de la personalidad ....

.... Lo mismo acontece con la noción de la propiedad, muy poco desenvuelta en esos seres, y su impulsividad, inherente al semi-bárbaro. Este cúmulo de deficiencias morales fácilmente los inducen la robo y al homicidio.

... lo que domina en medio de todos los rasgos particulares y de conjunto ... es la debilidad de la personalidad intelectual y moral...

... Entre los desórdenes psíquicos que es frecuente hallar en los degenerados ... de las viejas naciones civilizadas, hay una categoría que no se encuentra sino como excepción, en los degenerados mestizos ... (me refiero a).... Los delirios de locura querellante, de reinvidicaciones posesivas, políticas o familiares ... que son demasiado complicados, se necesitan conceptos muy arriba de la mentalidad primitiva ...Lo que he observado en materia de delirios a forma mística, por ejemplo, se limita comúnmente a ciertas concepciones pueriles ... supersticiones ... temor del diablo, aparecidos, fantasmas, etc.

... Las tendencias hipocondríacas son más frecuentes ... La abulia ... es muy marcada en los mestizos de todas condiciones sociales ... llega hasta el grado patológico de la pereza ... acompañado de una suerte de tendencia al fatalismo. Esta indolencia, es uno de los caracteres psicológicos más marcados de las poblaciones hispano-indígenas de América.

.... Cuando se trata de alienados verdaderos ... el delirio es simple, rudimentario, por carecer de savia con que alimentarse ... De un modo general es más frecuente observar en los insanos mestizos, los estados depresivos y melancólicos, que los expansivos y maníacos ... Los delirios crónicos son también marcados por la pobreza de concepciones delirantes ..

... La forma de delirio observado comúnmente, evoluciona por saltos, como es habitual en los débiles y degenerados. Estos saltos evolutivos tienen un principio brusco, son pasajeros, pero recidivan modificándose algunos, sin llegar a una curación verdadera y definitiva ... La demencia es frecuente como término último de estos desórdenes mentales ...

... Las consideraciones anteriores, muestran cual es la importancia de la degeneración mental en los mestizos, tema vasto y nuevo ....
Al menos tres cuestiones en torno al concepto de degeneración es necesario puntuar en relación a las consideraciones que hace Ayarragaray. En primer lugar su discurso está emparentado con cierta acepción de la degeneración propia de los estudios franceses acerca del hombre que constituyen el origen de la antropología en el siglo XVIII, en efecto autores como Louis-Francois Jauffret, Goerges Cuvier, Francois Péron y Joseph- Marie Degérando, miembros de la Sociedad de Observadores del Hombre (1), ponen el énfasis en los modos de observación de las culturas primitivas e introducen una concepción de la degeneración que se construye en la dialéctica primitivo-civilizado y no en una dicotomía etnocéntrica primitivo-degenerado vs. civilizado.7

En segundo lugar aparece la concepción médico-alienista de degeneración con estigmatología física y psíquica presente en la interpretación de las enfermedades mentales sensu strictu tal como la preconizan Morel (37) y Magnan (31) y también en las interpretaciones criminológicas del positivismo italiano de Lombroso, introducido en la Argentina por Francisco Ramos Mejía en su obra Principios fundamentales de la escuela Positivista de derecho publicada en 1888.(58)

En tercer lugar aparece una particular acepción del término degeneración a la que podríamos llamar latinoamericana ya que fue utilizada en muchos países de la región para explicar conductas generalmente interpretadas como “discapacidades políticas” frente al comportamiento de los países centrales8. En la Argentina el concepto de herencia en sentido negativo, aunque no se utilice el término degeneración, impregna los trabajos del positivismo sociológico de Francisco Ramos Mejía, José María Ramos Mejía, José Nicolás Matienzo, Carlos Octavio Bunge y José Ingenieros, de este último probablemente podamos rescatar uno de los párrafos más elocuentes acerca de esta concepción:” ... frente a ciertas razas de color, absolutamente inferiores e inadaptables ... su protección solo es admisible para asegurarles una extinción dulce; a menos que respondan a inclinaciones filantrópicas semejantes a las que inspiran a las sociedades protectoras de animales ...” Sociología Argentina, 1918. 9

4) Propuestas políticas: raza y nación en la conformación de un gran país



Hasta ahora hemos poblado nuestro país de un modo empírico; es conveniente que empecemos a estudiar este grave problema encarándolo con concepto científico, para dar graníticos cimientos a nuestra civilización material y preparar la civilización espiritual, que la consolidará en el futuro ...

... yo prefiero para mi país una población poco numerosa, pero bien seleccionada, fisiológicamente sana, étnicamente homogénea, bien distribuida y bien nutrida, con alojamiento higiénico y con buenas disciplinas intelectuales y morales ...

.... Debemos en consecuencia reglamentar la inmigración, para impedir que elementos estigmatizados por epilepsia, alcoholismo y todas las modalidades mórbidas que arrastra como un limo malsano la corriente europea, entren al país y se crucen con nuestra población, ya de suyo en malas condiciones antropológicas ...

.... Habría que fomentar, se me ocurre, con pasaje gratuito, a todo inmigrante de sexo femenino, menor de doce años de raza europea, que se embarque en puertos europeos con sus padres naturales, con destino a nuestro país y con el propósito de radicarse en él ... para producir en forma paulatina la transformación étnica ... y la restauración de una población vigorosa y sana, que nos asegure una sólida civilización material y espiritual en la competencia actual económica y política de las naciones, necesitamos alcanzar, un alto grado de fortaleza física y mental.
La propuesta de Ayarragaray es simple y clara: inmigración selectiva de raza blanca europea no estigmatizada por la vida industrial de ser posible niñas-mujeres que completen su desarrollo en nuestro suelo pero, recordando la metáfora alberdiana, acompañadas por una familia tutor que evite cualquier desviación del tronco producida por las potencialidades del suelo autóctono.

No quisiera dejar de destacar su alusión a la restauración de una población vigorosa y sana, en donde se vislumbra una concepción historiográfica de construcción del futuro hacia el pasado, una vuelta tal vez a esas familias precursoras alejadas tanto de la barbarie de la conquista con su encastamiento de español e india como de ese presente un tanto caótico de la época del Centenario, esas familias tradicionales de la sociedad argentina como era la de su madre, los Basavilvaso, en su Entre Ríos natal.10




Bibliografía



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  2. AAVV., Revista de Filosofía 1915-1929, Bs. As., Universidad Nacional de Quilmes, 1999

  3. AAVV., Grandes discursos de la Historia Argentina, Bs. As., Aguilar, 2000.

  4. ALBERDI, J. B., Fragmento preliminar al estudio del derecho, (1837), Bs. As. Biblos, 1984.

  5. ALBERDI, J. B., Bases y puntos de partida para la organización nacional. (1852) Bs. As., CEAL., Biblioteca Argentina Fundamental, 1979.

  6. ALBERINI, C., La Metafísica de Alberdi, en Archivos de UBA., Tomo IX, 4, 1934, pág. 234.

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  1. AYARRAGARAY, L., La imaginación y las pasiones como causas de enfermedad, Tesis Doctoral, Facultad de Medicina, UBA, 1887.

  2. AYARRAGARAY, L., Causas sociales del neurosismo contemporáneo, Anales del Círculo Médico Argentino, Tomo XII, pag. 150-158, 1889.

  3. AYARRAGARAY, L., Obsesión sexual, la mirada masturbadora, Archivos de Crminología, Medicina Legal y Psiquiatría, Tomo I, pag. 273, 1902.

  4. AYARRAGARAY, L., Sobre la impotencia sexual. Informe pericial, Archivos de Psiquiatría, Criminología y Ciencias Afines, Tomo II, pag. 268, 1903.

  5. AYARRAGARAY, L., Las obsesiones, un caso de ereutofobia, Archivos de Psiquiatría, Criminología y Ciencias Afines, Tomo II, pag. 423, 1903.

  6. AYARRAGARAY, L., Incapacidad Civil de las histéricas, Archivos de Psiquiatría, Criminología y Ciencias Afines, Tomo VI, pag. 443, 1907.

  7. AYARRAGARAY, L., El suicidio en las campañas argentinas. Psicología del gaucho, Archivos de Psiquiatría, Criminología y Ciencias Afines, Tomo VI, pag. 526, 1907.

  8. AYARRAGARAY, L., La constitución étnica argentina y sus problemas, Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene, Libro C, Tomi I, pag. 173-189, 1910.

  9. AYARRAGARAY, L., La mestización de las razas en América y sus consecuencias degenerativas, Revista de Filosofía, Cultura, Ciencias , Educación, Tomo II, pag. 21, 1916

  10. AYARRAGARAY, L., El instinto de conservación en la psicología del gaucho, Revista de Filosofía, Cultura, Ciencias, Educación, Tomo II, pag. 343, 1916.

  11. AYARRAGARAY, L., La Iglesia en América y la dominación española. Estudio de la época colonial, Bs. As., 1920.

  12. AYARRAGARAY, L., La anarquía argentina y el caudillismo. Estudio psicológico de los orígenes argentinos, Bs. As., 1925.

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  14. AYARRAGARAY, L., Cuestiones y problemas argentinos contemporáneos, Bs. As., 1926.

  15. AYARRAGARAY, L., Estudios históricos, políticos y literarios, Bs. As., 1927.

  16. AYARRAGARAY, L., Filosofía médica del diagnóstico, Boletín de la Academia Nacional de Medicina, pag. 14, 1929.

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1 Sin duda comparte los presupuestos de esta generación, a saber, la necesidad de construir la nación a partir de una praxis científicamente delineada con los argumentos del positivismo europeo refractados en el medio local . Pero su producción intelectual no puede pensarse como desprendimiento o glosa de ninguno de sus contemporáneos, por el contrario hay en ella una original integración de diferentes elementos del progresismo de esa generación con una línea ideológica más tradicionalista, de raigambre autóctona, que lo lleva a ver en el concepto de mestización la clave interpretativa de los problemas nacionales y también de sus soluciones.

2 Hemos encontrado también dos trabajos referidos a inmigración en Argentina en los cuales se hace una acotada referencia a Ayarragaray, citándose en la bibliografía dos trabajos originales de este autor, ellos son: DeLarrey, Jeane, National identity, natiohood and inmigration in Argentina (1810-1930) en Stanford electronic Humanities Review, vol. 5, 1997 y Girbal-Blacha, Noemí, La política inmigratoria del estado argentino (1830-1930), CONICET, UNLP, UNQ, Argentina.

3 Juan B. Alberdi (1810-1884) fue el inspirador de la Constitución Nacional de 1853 a través de una de sus obras fundamentales Bases y Puntos de Partida para la organización política de la República Argentina (1852) (5). Respecto al injerto necesario para el desarrollo de la nación dice: “ ... la Europa nos traerá su espíritu nuevo, sus hábitos de industria, sus prácticas de civilización, en las inmigraciones que nos envíe. Cada europeo que viene a nuestras playas, nos trae más civilización en sus hábitos, que luego comunica a nuestros habitantes, que muchos libros de filosofía ... Ellos son comunicativos; al lado del industrial europeo, pronto se forma el industrial americano. La planta de la civilización no se propaga de semillas. Es como la viña, prende de gajos. Este es el medio único de que la América, hoy desierta, llegue a ser un mundo opulento en poco tiempo.” Obras Completas, Tomo III, 426 , La Tribuna Nacional, 1887

4 “paz y administración” fueron las palabras con las cuales el General Julio A. Roca cerró el discurso de apertura de su primer período presidencial, el 12 de octubre de 1880: “Somos la traza de una gran Nación, destinada a ejercer una poderosa influencia en la civilización de la América y del mundo ... es menester entrar con paso firme en el carril de la vida regular de un pueblo; constituido a semejanza de los que nos hemos impuesto como modelo; es decir necesitamos paz duradera, orden estable y libertad permanente ... Puedo así sin jactancia y con verdad deciros que la divisa de mi gobierno será: Paz y Administración.” (3)


5 El lugar que ocupa el concepto de raza en La anarquía argentina y el caudillismo: estudio psicológico de los orígenes argentinos (1904) (20) y el de muchedumbre o masa en Las multitudes argentinas (1910) (54) es equivalente en un doble sentido; por un lado ambos conceptos se construyen con el andamiaje científico de la época aportado por el positivismo europeo y, por otro lado, ambos conceptos permiten explicar los acontecimientos históricos pasados, analizar las situaciones del presente y pronosticar la manera más adecuada de enfrentar el futuro.

6 “ ... fácilmente nos podemos dar cuenta de la fatiga y el agotamiento, que se produce a la larga, para sostener una vida que se agita con todos los afanes del pensamiento moderno. ... Es pues sobre el sistema nervioso en general y primitivamente, que actúan todas las causas de las enfermedades ... Así cuando este sistema ha adquirido un predominio exclusivo y saturándose de irritabilidad , coloca en inminencia mórbida a todas las partes por donde se distribuye ... Las naturalezas predispuestas ... se impregnan con gérmenes que flotan en la atmósfera, los cerebros sacudidos pierden el equilibrio y se descarrían en mil aberraciones hasta llegar a los límites de la enajenación mental ... En nuestra época tan excitado ha sido el temperamento nervioso, que su desarrollo anómalo constituye la modalidad del siglo.... Hemos quedado al descubierto y á merced de todas las influencias que agitan hoy al pensamiento en el mundo civilizado ... La instrucción y la conducta extendida a todas las clases con un asombroso poder de difusión y el fácil acceso y roce continuo con las más altas esferas sociales, hace conocer y da la medida de las miserias propias para enseñar el contraste con tonos sombríos. La misma facilidad para cambiar de condición, hecho que produce efectos semejantes a transiciones bruscas de clima, tiende a acrecentar el neurosismo, desatando al universo, la rivalidad y la competencia desenfrenada ... Excitado pues, de tan distintas maneras el sistema nervioso, sujeto a un trabajo excesivo, a un eretismo constante, pierde la armonía vital, fisiológica, para responder con reacciones exageradas y anómalas a los estímulos. Nacen entonces sin contrapeso las tendencias geniales, los impulsos intemperantes que una vez pronunciados exaltan los deseos hasta la ambición, el desasosiego hasta el terror, los instintos hasta la brutalidad .... En la juventud esplendorosa de las razas ha sido casi desconocido ese infortunio social ... la homogeneidad de las inteligencias, antes de llegar a la heterogeneidad que engendra el progreso, hace más difícil el extravío ... “ Causas sociales del neurosismo contemporáneo, Anales del Círculo Médico Argentino, Año XII, Tomo XII, pag. 150-158, Bs. As. 1889.


7 La Sociedad de Observadores del Hombre fue fundada en París en 1799, sus miembros estaban influenciados por el interés incipiente por el “objeto hombre”, dicho interés se veía abonado por la conquista europea, el desarrollo de nuevos itinerarios marítimos y el surgimiento de las “instrucciones de viaje” como nuevo género organizador de la información obtenida en esos recorridos, tenemos así entre las primeras instrucciones ... las de Michaelis (1768) y las de Volney (1795). Entre los predecesores influyentes de la Sociedad se destaca Buffón y su Historia natural del hombre en la cual este es considerado como un ser animado y viviente en permanente intercambio con el medio natural a partir de lo cual evoluciona y se desarrolla históricamente, abandonando así el esquema estático-descriptivo sostenido por Linneo. El presidente de la Sociedad, al momento de su fundación, Louis Francois Jauffret , es quien mejor representa esa forma de pensamiento que volveremos a encontrar en Ayarragaray casi un siglo después, dice: “ ... bien se ve que la observación del hombre físico está íntimamente ligada a la del hombre moral ... las pasiones del hombre son sus más crueles enemigos, dado que ellas solas fecundan el germen de casi todas las enfermedades ... la higiene, que en el fondo es la moral puesta en práctica, eliminará casi todos los males que amenazan al hombre, mostrándole que toda enfermedad es casi siempre el producto de un vicio ...” Introducción a las Memorias de la Sociedad de Observadores del Hombre (1799).“... los seres más miserables y más degenerados de todos los pueblos que hemos registrado en América son los Pecheraks, o habitantes de la Tierra del Fuego ... estos salvajes idiotas viven casi completamente desnudos ... Si bien todos estos pueblos no se asemejan a los hombres más que por su conformación física ... no se puede, sin embargo, extraer ... ninguna conclusión en torno al estado primitivo del hombre ... en primer lugar todos estos salvajes son de origen mogol, es decir, pertenecen a la raza más inepta, más débil y más degenerada del género humano ... los pueblos citados no viven en un estado natural, sino que se encuentran en el último grado de la degeneración y el embrutecimiento, en el que han caído huyendo de vecinos poderosos o enemigos irreconciliables ... Así del hecho de que salvajes débiles e idiotas ... hayan sido trasplantados a climas nocivos y a las más tristes soledades, lo que los ha colocado casi a nivel de los animales, no se puede concluir que hombres de raza más evolucionada, nacidos en regiones templadas y en las comarcas más fértiles, se asemejen a los hombres más degenerados ... Al contrario es necesario distinguir el estado primitivo del hombre del estado de último grado de embrutecimiento y de degeneración de un salvaje.” Sobre el estado de naturaleza (1800)(1)


8 Muchos intelectuales latinoamericanos apelan a una lectura sociobiológica de la raza para dar cuenta de las situaciones locales: el boliviano Alcides Arguedas, (1879-1946), el cubano José Enrique Varona, (1849-1933), y especialmente, el mexicano Francisco Bulnes, (1847-1924) quien en El porvenir de las naciones hispanoamericanas, (1899), dice: “ ... Cuba, Haití, Santo Domingo, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Centroamérica no tienen más porvenir que la barbarie alentada por la miseria y la guerra civil ... Nuestros adversarios ya los he hecho conocer, se llaman: nuestra tradición, nuestra historia, nuestra herencia morbosa, nuestro alcoholismo, nuestra educación contraria al desarrollo del carácter...” (citados por Oscar Terán en , En busca de la ideología argentina ,1983). Es interesante ver como las mismas herramientas interpelantes de la realidad, las categorías de análisis del positivismo, generan diferentes diagnósticos y pronósticos según el organismo latinoamericano desde el cual se apliquen.

9 El germen de este pensamiento, en la Argentina, está presente ya en la obra más temprana de Alberdi, Fragmento preliminar al estudio del derecho, (1837), en la cual dice: “ ... Cuando la voluntad de un pueblo, rompe las cadenas que la aprisionan, no es libre todavía. No es bastante tener brazos y pies para conducirse; se necesitan ojos. La libertad no reside en la sola voluntad, sino también en la inteligencia ... Un pueblo ignorante, no es libre porque no puede; un pueblo ilustrado no es libre porque no quiere. La inteligencia es la fuente de la libertad: la inteligencia emancipa a los pueblos ... Los pueblos ciegos no son pueblos, porque no es pueblo todo montón de hombres, como no es ciudadano de una nación, todo individuo de su seno ... La soberanía pues, pertenece a la inteligencia. El pueblo es soberano cuando es inteligente. De modo que el progreso representativo es paralelo al progreso inteligente.” (4)


10 .... Nuestra historia es la historia del hombre blanco, luchando con las razas inferiores. En remotos tiempos fue la oligarquía nacional, blanca y mestiza superior, hispano-criolla, organizadora y propulsora del país y que hasta ayer noblemente le gobernó. Ahora entramos en una zona de transición; pugna por constituirse una nueva oligarquía derivada de la inmigración cosmopolita, entrada al país desde el año 1880 al 1900. Todas estas evoluciones encajan dentro de la fuerza de las cosas y de nuestra lógica y de nuestro desenvolvimiento histórico. Obligados estamos, pues, a conservar nuestra línea de tradición de raza y dentro de ella, a no promover y también a contener las raleas no similares con la nuestra en formación ... procediendo así obedeceríamos a la Constitución ...” Política inmigratoria, en Cuestiones y problemas argentinos contemporáneos, (1926)




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