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La autoridad de 4 Esdras y el origen judío de los indios americanos


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La autoridad de 4 Esdras y el origen judío de los indios americanos

Florentino García Martínez



K.U. Leuven

Resumen

La presente nota estudia el texto de 4 Esdras 13:39-50, un libro considerado como apócrifo desde el Concilio de Trento pero cuya autoridad es indiscutida en España durante todo el siglo XVI; la referencia que allí se hace al destierro de las diez tribus de Israel es el elemento clave en la polémica sobre el posible origen judío de los indios americanos. La nota estudia algunas de las obras más representativas de esa polémica durante el siglo XVI.



Palabras claves: 4 Esdras, tribus perdidas, origen judío de los Indios, Gilbert Genebrard, José de Acosta, Juan de Torquemada.
Summary

This article studies 4 Ezra 13:39-50, a writing considered as apocryphal book since the Council of Trento, but which has an undisputed authority in Spain during the whole XVIth Century; the reference to the exile of the ten tribes of Israel of this text is a key element in the polemic on the Jewish origin of the American Indians. The article study some of the most representative works of this polemic during the XVIth Century.



Key words: 4 Ezra, lost tribes, Jewish origin of the Indians, Gilbert Genebrard, José de Acosta, Juan de Torquemada.

Al pensar en algún tema para el homenaje al Prof. Jesús González Luis, con quien me une una sincera amistad desde los tiempos ya tan lejanos que compartimos en Jerusalén y que es quien me ha hecho descubrir las Islas Canarias, se me ha ocurrido volver a un tema del que me he ocupado recientemente en un homenaje a un colega salmantino: la autoridad de 4 Esdras (en adelante, 4 Esd.) en España y su influjo en el descubrimiento de América.1 No sólo por los lazos bien conocidos de las Canarias con el Descubrimiento, sino porque fué precisamente Antonio de la Cruz, Obispo de Canarias, uno de quienes se opusieron a la decisión de la cuarta sesión del concilio de Trento, del 8 de Abril de 1548, de no incluir el 4 Esd. entre los libros canónicos. La opinión del Obispo Canario es clara: “Placent decreta, Unum tamen addam, ne libri Esdrae deleantur de suo loco.” 2 A pesar delos esfuerzos de Antonio de la Cruz, la decisión conciliar terminará por hacer perder al 4 Esd. su puesto tradicional entre los libros de Nehemías y de Tobías, que era donde aparecía en los manuscritos medievales, y acabará relegándolo a un apéndice, lo que entrañará su progresiva pérdida de autoridad.

Como testimonio de mi amistad al amigo canario, el Prof. Jesús González Luis, he querido fijarme en un elemento del 4 Esd. que no he desarrollado en en trabajo precedente: el influjo de este libro apócrifo en las discusiones sobre el origen judío de los indios americanos. El tema no es completamente nuevo, y ha sido muy bien tratado por Francis Schmidt,3 pero es lo suficientemente curioso como para detenerse un poco en él.

Este elemento se encuentra en la explicación que el ángel da a Esdras de la visión del hombre que surge del mar en el capítulo 13 del 4 Esd. Pero mi interés no se dirige a ninguno de los importantes aspectos teológicos que forman parte de esta explicación (como la identificación de este hombre que surge del mar con el Mesías preexistente al que el Altísimo llama “filius meus,”) sino a la referencia a las diez tribus de Israel que es la que desencadenó la polémica sobre el posible origen judío de los indios americanos.

En su magistral comentario de 4 Esd. Michael Stone nos dice:

It is perhaps a curious footnote that, at the time of the discovery of the New World, 4 Ezra entered the debate that raged between scholars, both catholic and Protestants, as to the origins of native American peoples. It was the passage in 4 Ezra 13:39-46 relating the withdrawal of the ten tribes, that was at the center of the debate by prominent authors, One party claimed, on this basis, that the American Indians were of Jewish descent, having originated from the ten tribes, while others denied this vigorously. Positions held in this debate were related, as F. Schmidt has shown, to opposed attitudes to the authority of the Apocrypha in general and of 4 Ezra in particular.4

El texto al que Stone se refiere y que forma el objeto de esta nota es el siguiente:5

39 Et quonian vidisti eum colligentem ad se aliam multitudinem pacificam,6 40 haec sunt decem tribus,7 quae cativae factae sunt de terra sua in diebus Iosiae regis,8 quem captivum9 duxit Salmanassar rex Assyriorum, et transtulit eos trans flumen,10 et translati sunt in terram aliam. 41 Ipsi autem sibi dederunt consilium hoc, ut derelinquerent multitudinem gentium, et proficiscerentur in ulteriorem regionem, ubi nunquam11 inhabitavit ibi12 genus humanum, 42 ut vel ibi observarent legitima13 sua, quae non fuerant servantes in regione sua. 43 Per introitus autem angustos fluminis Eufraten introierunt.14 44 Fecit enim eis tunc Altissimus15 signa,16 et statuit venas17 fluminis18 usquequo transirent. 45 Per eam19 enim regionem erat via multa itineris anni unius et dimidii,20 nam regio illa vocatur21 Arzareth.22 46 Tunc inhabitaverunt ibi usque in novissimo tempore. Et nunc iterum coeperunt23 venire, 47 iterum Altissimus statuet venas fluminis,24 ut posint transire.25 Propter hoc vidisti multitudinem26 collectam cum pace, 48 sed et qui derelicti sunt de populo tuo, qui invenientur intra terminum27 meum sanctum.28 49 Erit ergo quando incipiet perdere multitudinem earum quae collectae sunt gentes, proteget qui superaverit populum.29 50 Et tunc ostendet eis multa plurima portenta.30 (4 Esd. 13: 39-50)

Este texto ha sido traducido así por el argentino Gabriel Nápole:31



39 Dado que lo has visto uniendo a sí mismo otra multitud pacífica: 40 éstas son las diez tribus, que fueron hechas cautivas de su tierra en los días del rey Oseas; a quienes llevó cautivo Salmanasar, rey de Asiria. El los condujo a través del río y fueron llevados a otra tierra. 41 Sin embargo, ellos se dieron entre sí este consejo: que abandonaran la multitud de pueblos y se dirigieran a una región más lejana, donde ninguno del género humano hubiera habitado allí, 42 para que así, en ese lugar, aquellos que no fueron servidores en su tierra observaran sus mandatos. 43 Entraron por el paso angosto del río Eufrates. 44 Entonces el Altísimo hizo prodigios en su favor y detuvo los canales del río hasta que pasaron al otro lado. 45 En aquella región se encontraba un camino extenso de un año y medio de viaje. Ahora la región es llamada Arzaret. 46 Entonces habitaron allí hasta el último tiempo. Y ahora que comenzaron a venir nuevamente, 47 el Altísimo dentendrá otra vez los canales del río para que puedan pasar. Por eso has visto a la muchedumbre reunida en paz. 48 Pero también son aquellos de tu pueblo que fueron abandonados, los que serán encontrados dentro de mi santa frontera. 49 Será entonces cuando El comenzará a destruir la multitud de pueblos que fueron reunidos (pero) protegerá al pueblo que sobrevivirá. 50 Y entonces les mostrará muchísimos portentos.

La reciente traducción castellana de Domingo Muñoz León32 nos ofrece la siguiente versión:



39 Y respecto a lo que vistes que él reunía junto a sí a otra muchedumbre pacífica: 40 éstas son las diez tribus que fueron hechas cautivas (llevándolas) fuera de su tierra en los días del rey Josías, a quienes llevó cautivas Salmanansar, rey de los asirios, y los llevó más allá del Río y fueron transladados a otra tierra. 41 Pero ellos determinaron dejar la muchedumbre de los gentiles y marchar a una región ulterior, donde nunca había habitado el género humano 42 a fin de observar allí sus preceptos, que no habían guardado en su país. 43 Ellos entraron por las estrechas entradas del Eúfrates. 44 Pues el Altísimo les hizo signos y contuvo los manantiales del río mientras pasaron. 45 Pues por aquella región había un largo camino, de un año y medio de viaje, y aquella región se llama Arzareth. 46 Allí habitaron hasta el final de los días; y luego, cuando comenzaron a retornar, 47 el Altísimo contuvo de nuevo los manantiales del río para que pudieran pasar. Por esto viste la muchedumbre recogida en paz. 48 Pero también (forman esa muchedumbre) los que quedaron de tu pueblo que se mantuvieron dentro del territorio santo. 49 Así pues, cuando (el Altísimo) comience a aniquilar a las gentes coaligadas, protegerá a (su) pueblo que ha quedado. 50 Y entonces les mostrará grandes portentos.

Como se ve, ambas traducciones son muy semejantes, lo que nos indica que el texto no presenta problemas mayores. Hay algunas diferencias, debidas a veces a la preferencia de una u otra lectura mansucrita y a veces a distintas opciones de traducción. El rey bajo el cual se realiza la deportación es Oseas para Marcelo Nápole, y Josías para Muñoz León. Para el primero, Arzareth es el nombre actual de la región en questión, mientras que para el segundo es el nombre con el que se la conoce desde siempre. La diferencia entre “canales” y “manantiales” se debe a la preferencia por la lectura del texto latino “venas” por uno y por el texto de las versiones “fuentes” por el otro. El que los portentos sean numerosos o sean grandes se debe al distinto valor dado a “plurima,” y el que sean los que “fueron abandonados” o los que “quedaron” dentro de mi “frontera” o “territorio” se debe igualmente a opciones distintas para traducir “derelicti sunt” y “terminum.” Pero en lo esencial, ambos traductores están completamente de acuerdo. Para ambos el texto recoje la leyenda de las diez tribus perdidas, que al final de los tiempos (en los tiempos del Mesías) tornarán para reunirse con el resto de Israel y ser salvadas.

Es sorprendente el que ninguno de los dos traductores aluda a la discusión objeto de esta nota: la identificación de estas tribus perdidas con los habitantes de América, a pesar de que esta identificación fue ampliamente discutida desde el siglo XVI, tanto es España como en el resto de Europa, y en el siglo XVII originará innumerables discusiones en el mundo judío holandés y en el mundo puritano inglés a causa de la relación que Antonio Montezinos había hecho ante la la comunidad judía de Amsterdam de su encuentro con los Indios-Judíos en Colombia.33 En esta nota yo me limito a las discusiones del siglo XVI.

La leyenda de las tribus perdidas tiene su origen en la Biblia. En 2 Rey. 17:6 podemos leer: “En el año noveno de Oseas, el monarca asirio se apoderó de Samaría y deportó a Asiria a los Israelitas, a los cuales asentó en Holah y en Habor, río de Gozán, y en las ciudades de Media.” El texto bíblico precisa que todo esto “Sucedió porque los hijos de Israel habían pecado contra Yahveh, su Dios, que los había subido de Egipto, de bajo el poder del Faraón, soberano egipcio, y habían dado culto a otros dioses.” (2 Rey. 17:7) Y concluye: “Los hijos de Israel se entregaron a todos los pecados que Jeroboam había cometido, sin apartarse de ellos; hasta el extremo que Yahweh hubo de echar de su presencia a los Israelitas, según había oreduco por medio de todos sus servidores los profetas, e Israel fue deportado de su suelo a Asiria, hasta el día presente.” (2 Rey. 17:22-23).

La relectura que 4 Esd. hace de estos textos añade un nuevo éxodo de las tribus exiladas, que marchan desde Asiria hacia una región lejana y deshabitada (Arzareth), apartándose de los gentiles para poder observar allí aquellos preceptos divinos cuyo olvido había originado el destierro. Además el 4 Esd. añade unos claros acentos milenaristas, puesto que ha transpuesto la situación al final de los tiempos y profetiza para entonces la reunión del pueblo elegido y su salvación final, elemento este que es primordial en las discusiones del siglo XVII.

Aparentement, el primero en haber empleado el 4 Esd. com argumento para defender el origen judío de los Indios americanos es un cierto Doctor Roldán, autor de un breve tratado de siete folios, fechado hacia 1540, y conservado en la Biblioteca Provincial y Universitaria de Sevilla (manuscrito 333).34 Guillelmo Gliozzi emplea una copia manuscrita de la Colección de Don Juan Bautista Muñoz que tiene como título: “Razones por las que el Doctor Roldán basa su afirmación de que las Indias estuvieron pobladas por las diez tribus de Israel.”35 Roldán da distintos argumentos para arguir su tesis, el primero de los cuales es precisamente la autoridad de 4 Esd. 13:41-45 que cita como prueba. Roldán prosigue calculando el recorrido desde Nínive a razón de 20 millas diarias durante el año y medio que menciona 4 Esd., descontando los sábados y la Pascua, cuando los hebreos no caminaban, hasta llegar a las tierra donde ahora se encuentran los Indios. El segundo argumento lo funda Roldán en una cita del Profeta Oseas que afirma que los hijos de Israel serán numerosos como la arena del mar,36 lo que conviene perfectamente a los Indios, que serían la mayor nación del mundo, vista la grandeza de las tierras que han poblado. El tercer argumento es de tipo lingüístico: según Roldán en el idioma americano se encuentran muchas palabras de origen hebreo, con el mismo significado y la misma pronunciación. Los ejemplos que da son pura fantasía: así Haiti provendría del nonmbre hebreo Aith, el río Hayna se derivaría de la palabra hebrea que significa fuente Hain, Cacique de Acasin, y charibe, nombre que designa a los indios que comen carne humana, se derivaría del hebreo Carita, que según Roldan significa occursus ignis, puesto que estos caribes se comen a los indios y queman todo por donde pasan.37 Igualmente fantasma es su cuarto argumento, basado en la semejanza de costumbres, pues según Roldán, los indios practicarían la circuncisión, abluciones diarias, el no tocar a los muertos, repudiar a las esposas, y los caciques serían polígamos como los patriarcas del Antiguo Testamento. Además, los Indios tienen otras costumbres específicas, resultado de haber caído en la idolatría, como sacrificar niños a los ídolos, sacrificar en montes, bosques y bajo árboles, o ser caníbales.38

El manuscrito de Roldán no fue publicado, aunque aparentemente influyó considerablemente en otros autores, como el mestizo Diego Durán, un dominico mejicano, que aunque no lo dicta directamente, lo parafrasea o copia directamente en su Historia de las Indias de Nueva España y Islas de tierra firme, escrita entre 1579 y 1581, que también permanecerá inédita hasta 1867.39 Y como veremos a continuación es empleado abundantemente por Juan de Torquemada.

El primer libro publicado que atribuye un probable origen judío a los indios americanos es la famosa Cronografía de Gilbert Genebrard, donde la idea es presentada como absolutamente nueva. Genebrard, había sido profesor de Hebreo en el Colegio Real de Paris y Arzobispo de Aix, y había publicado en 1567 su Chronographiae libri quatuor, obra que tuvo un gran influjo y fué reeditada frecuentemente, y en la que defendía la posición tradicional (antitridentina) sobre la autoridad del 4 Esd. con un argumento original: el 4 Esd. no se encuentra en el primer canon de las Escrituras porque aún no había sido escrito, pero sí se halla en el segundo canon que es más amplio.40 En esta edición de 1567 se ve ya el influjo que el descubrimiento de América ha ejercido en la exégisis bíblica del Obispo de Aix: así, el oro de Ofir de 2 Cron. 8:19 (y de 1 Rey. 9:28) y el de Parwaim de 2 Cron. 3:6 provendrían del Perú,41 lo que Genebrard explica a la luz del descubrimiento del Nuevo Mundo al que se puede llegar por Occidente, como hacen los Españoles, o por Oriente a la manera Portuguesa.42 Pero en esa edición no aparece aún la idea de que los Indios puedan ser descendientes de las diez tribus perdidas de Israel. En una edición posterior, revisada y ampliada, de su Cronografía,43 la autoridad de 4 Esd. es determinante en la argumentación de Genebrard en cuanto al probable origen judío de los Indios, procedentes del lugar al que los judíos habían sido desterrados, y Genebrard se sorprende de que esto no se le haya ocurrido a nadie antes. 44 Genebrard recuerda el orígen de la leyenda de las tribus perdidas, la deportación de las diez tribus a Asiria,45 y sitúa el lugar del destierro en el desierto del Tártaro, el lugar más septentrional del Oriente y el más cercano al imperio Persa.46 Genebrard explica las razones para identificar las tribus perdidas con los tártaros que serían sus descendientes, entre las cuales señala el hecho de que practicaran la circuncisón antes de Mahoma.47 Desde allí las tribus habrían pasado a América, lo que intenta probar con cuatro argumentos: los dos primeros son bastante generales (su desaparición de Oriente y la presencia de tumbas subterráneas en las Azores con inscripciones hebreas48), como lo es el cuarto (el que una tradición de la Cábala llama a los judíos clausi lo que se acordaría con el hecho de que América está rodeada por todas partes de agua, siendo o una isla o una península).49

Su tercer argumento es que aquí más nos interesa, puesto que se apoya en la autoridad del 4 Esd. Después de citar el texto de 4 Esd. 13:41-45 algo resumido, Genebrard explica como las doce tribus pudieron llegar hasta Arzareth, que se encuentra en América, después de atravesar el Eufrates de modo semejante al que sus ancestros atravesaron el mar Rojo: primero las tribus llegaron al desierto tartárico, y desde esa tierra desconocida fueron después a Groenlandia, y desde allí a América, puesto que por esta parte América es accesible ya que no hay mar, mientras que por las otras partes está rodeada del mar.50

Las ideas del Doctor Roldán eran conocidas en América, como lo prueba el empleo que de ellas hace Diego Durán que hemos mencionado, y la Cronografía de Genebrard era inmensamente popular. En ambos escritos, la autoridad de 4 Esd. juega un papel central para probar el origen judío de los Indios. Esta idea debía estar tan ampliamente difundida que el jesuíta José de Acosta se ve obligado a refutarla en detalle, dedicádole el capítulo 23 del primer libro de su Historia Natural y Moral de las Indias.51 Como el Padre de Acosta indica en el “Proemio al lector” este primer libro (como el segundo) había sido escrito cuando el autor estaba aún en el Perú:

Solo resta advertir al lector, que los dos primeros libros desta historia o discurso se escribieron estando en el Piru, y los otros cinco despues en Europa, aviendome ordenado la obediencia volver por aca, Y así los unos hablan de las cosas de Indias como de cosas presentes, y los otros como de cosas ausentes. Para que esta diversidad de hablar no ofenda, me pareció advertir aquí la causa.52
Estos dos primeros libros habían sido escritos originalmente en latín:
En los dos primeros libros se trata, lo que toca al cielo, y temperamento, y habitacion de aquel orbe: Los cuales libros yo avia primero escrito en Latin, y agora los he traduzido, usando mas de la licencia de Autor, que de la obligacion de interprete, por acomodarme mejor a aquellos a quien se escrive en vulgar.53
El original latino fue publicado en Salamanca en 1589 junto con otros seis tratados del jesuíta.54 El cp. 23: “Quod falso multi Indos ex Iudaeorum genere descendere affirmant” ocupa las páginas 59 a 62 de la edición salmantina y su contenido es idéntico al de la versión en lengua vulgar, ya que, a pesar de lo que dice, de Acosta lo ha traducido muy literalmente en este caso. La obra latina fue objeto de varias ediciones, pero no alcanzó la popularidad ni la difusión de la Historia Natural y Moral de las Indias, que fue traducida al Italiano en 1596, al Francés en 1597, al Holandés en 1598, al Alemán en 1601, al Latín en 1602 y al Inglés en 1604. El título del capítulo 23 no deja ninguna duda en cuanto a la opinión de Acosta: “Que es falsa la opinion de muchos, que afirman, venir los Indios de el linaje de los Iudios.”55

Comienza de Acosta citanto el texto de 4 Esd. que sirve de argumento a quienes diefienden el origen judío de los Indios americanos:

Ya que por la isla Atlantida no se abre camino, para pasar los Indios al nuevo mundo, pareceles a otros que devio de ser el camino, el que escribe Esdras en el quarto libro, donde dize assi: Y porque le viste, que recogia a si otra muchedumbre pacifica, sabras que estos son los diez Tribus, que fueron llevados en captiverio entiempo del Rey Osee, al qual llevò captivo Salmanassar Rey de los Asayrios, y a estos los passò a la otra parte del rio, y fueron trasladados a otra tierra. Ellos tuvieron entre si acuerdo, y determinacion de dexar la multitud de los Gentiles, y de passarse a otra region mas apartada, donde nunca habitò el genero humano, para guardar siquiera alli su ley, la qual no avian guardado en su tierra. Entraron pues, por unas entradas angostas del rio Eufrates: porque hizo el Altissimo entonces con ellos sus maravillas, y detuvo las corrientes del río, hasta que passassen. Porque por aquella region era el camino muy largo de año y medio: y llamase aquella region Arsareth. Entonces habitaron alli hasta el ultimo tiempo, y agora quando començaren a venir, tornarà el Altissimo a detener otra vez las corrientes del rio, para que puedan passar; por esso viste aquella muchedumbre con paz.56

Continúa de Acosta con los argumentos que aducen los partidarios de esa interpretación: la distancia mencionada, el carácter pacífico, medroso y mentiroso de los Indios, su forma de vestir y de calzar:

Esta escritura de Esdras, quieren algunos acomodar a los Indios, diziendo, que fueron de Dios llevados, donde nunca habitò el genero humano, y que la tierra en que moran, es tan apartada, que tiene año y medio de camino para yr a ella, y que està gente es naturalmente pacifica. Que procedan los Indios de linage de Iudios, el vulgo tiene por indicio cierto el ser medrosos, y descaydos, y muy ceremoniaticos, y agudos, y mentirosos. Demas desso dizen, que su habito parece, el propio que usaban Iudios, porque usan de una tunica o camiseta, y de un manto rodeado encima, traen los pies descalços, o su calçado es unas suelas asidas por arriba, que ellos llaman ojatas. Y que este aya sido el habito de los Hebreos, dizen, que consta assi por sus historias, como por pinturas antiguas, que los pintan vestidos en este traje. Y que estos dos vestidos, que solamente traen los indios, eran los que puso en apuesta Sanson, que la Escritura nombra tunicam et syndonem, y es lo mismo que los Indios dicen camiseta y manta.57

Para pasar luego directamente a contradecir estas afirmaciones con su experiencia personal del carácter, usos y costumbres de los Indios que él conoce directamente: los Indios no se circuncidan y a diferencia de los demás judíos habrían olvidado todas sus constumbres y sus creencias; el carácter que se les atribuye no es general, sino que los Indios son muy diferentes unos de otros; y su forma de vestir y de calzar es la más natural y por tanto común a muchos pueblos antiguos:

Mas todas estas son conjeturas muy livianas, y que tienen mucho mas contra si, que por sí. Sabemos, que los Hebreos usaron letras; en los indios no ay rastro dellas: los otros eran muy amigos del dinero, estos no se les da cosa. Los Iudios si se vieran no estar circuncidados, no se tuvieran por Iudios. Los Indios poco ni mucho no se retajan, ni han dado jamas en essa ceremonia, como muchos de los de Etiopia y del Oriente. Mas que tiene que ver, siendo los Iudios tan amigos de conservar su lengua y antiguedad, y tanto que en todas las partes del mundo que oy viven, se diferencian de todos los demas, que en solas las Indias a ellos no se les aya olvidado su linaje, su ley, sus ceremonias, su Mesias, y finalmente todo su Iudaysmo? Lo que dicen de ser los indios medrosos, y supersticiosos, y agudos y mentirosos, cuanto a lo primero, no es esso general a todos ellos, ay naciones entre estos Barbaros, muy agenas de todo esso: ay naciones de Indios bravissimos y atrevidissimos, aylas muy botas y grosseras de ingenio. De ceremonias y supersticiones siempre los Gentiles fueron amigos. El traje de sus vestidos, la causa porque es el que se refiere, es, por ser el mas senzillo y natural del mundo, que a penas tiene artificio, y assi fue comun antiguamente no solo a Hebreos, sino a otras muchas naciones.58

José de Acosta vuelve al texto clave de 4 Esd. concluyendo que su fuerza probabtoria es nula por tratarse de un apócrifo, y que si se tomase en serio lo que dice contradiría precisamente la opinión que él disputa, puesto que los Indios son idólatras y guerreros y no hay forma de comprender cómo del Eúfrates se puede llegar a América. El análisis de los argumentos sobre el posible origen judío de los Indios es para de Acosta tan negativo como el de su llegada a través de la Atlántida:

Pues ya la historia de Esdras (si se ha de hazer caso de escrituras Apocrifas) mas contradize, que ayuda su intento. Porque allí se dize que los diez Tribus huyeron la multitud de Gentiles, por guardar sus ceremonias, y ley; mas los Indios son dados a todas las Idolatrias del mundo. Pues las entradas del rio Eufrates, vean bien los que esso sienten, en que manera pueden llegar al nuevo orbe y vean si han de tornar por allì los indios, como se dice en el lugar referido. Y no sé yo por qué se han de llamar estos gente pacifica, siendo verdad, que perpetuamente se han perseguido con guerras mortales unos a otros? En conclusión, no veo que el Eufrates Apocryfo de Esdras de mejor paso a los hombres para el nuevo orbe, que le dava la Atlantida encantada y fabulosa de Platon.59

A la misma conclusión llega el franciscano Juan de Torquemada, que publicó en Sevilla en 1615, Los veinte y un libros rituales y monarchia Indiana con el origen y guerras de los indios occidentales, de sus poblaciones, descubrimientos, conquista, conversión y otras cosas maravillosas de la mesma tierra.60 Aunque esta obra sobrepasa un poco el cuadro cronológico que me he impuesto, es interesante mencionarla porque su autor cita literalmente (sin mencionar a sus autores) tanto el escrito de del Doctor Roldán, como la refutación de sus argumentos de José de Acosta. El capítulo IX del “Libro primero de los veinte y un rituales, y monarquia indiana” lleva como título: “De como las Gentes de estas Indias Occidentales, no fueron Iudíos, como algunos han querido sentir de ellos, y se contradicen sus raçones.”61 Juan de Torquemada repite los argumentos del Doctor Roldán, auque no se los atribuye, sino que supone que son originarios de Las Casas:


Estas raçones referidas, hallè en un Papel, donde estaban escritas unas clausulas del Testamento de Don Frai Bartolomè de las Casas, Obispo que fuè de Chiapa; y por esto, y por ser un mismo lenguaje, el uno que el otro, y el mismo estilo, que en todos sus escritos guardò, me parece que es suia la opinión; y si lo es, digo, que salva su mucha autoridad, y sabiduría: ne mo persuado a que estos Indios sean de aquellos Tribus que refiere.62
Una comparación con el manuscrito del Doctor Roldán deja claro que Juan de Torquemada lo cita casi literalmente,63 por lo que su atribución al Obispo de Chiapas sólo debía servir a aumentar su autoridad, y consecuentemente el valor de la refutación. Es cierto que Bartolomé de las Casas atribuía cierta autoridad al 4 Esd. aunque se limita a citar el capítulo 6 sin referencia alguna al capítulo 13 o a las diez tribus. En su Historia de las Indias, cuenta cómo Colón se dirige a los Reyes Católicos apoyándose en la autoridad del 4 Esd.:

Yo estoy creído que ésta es tierra firme, grandísima, de que hasta hoy no se ha sabido, y la razón me ayuda grandemente por esto deste tan grande río y desta mar, que es dulce, y después me ayuda el decir de Esdras, en el 4º libro, cap. 6, que dice que las seis partes del mundo son de tierra enjuta y la una de agua.64


Añadiendo a propósito:
Finalmente, aunque aquel libro sea apócrifo, que es tanto decir como sospechoso de contener algunos errores, no se sigue que no tenga algunas y muchas verdades, como es aquella del final juicio y aquella morietur filius meus Christus. Y así puede haber sido de la dicha autoridad que la tierra sea seis veces mayor que la mar, e por esta razón se puede muy bien en esto allegar.65
Juan de Torquemada, por el contrario, se alinea a la opinión de José de Acosta que relativiza la autoridad del apócrifo, y por consiguiente la credibilidad del itinerario de las diez tribus:
porque dado caso, que el quarto libro de Esdras ande impreso, juntamente con los otros Libros Canonicos, no es rescibido de nuestra Madre la Iglesia por tal, aunque le admire, como cosa buena; y así es tenido por Apocrifo e incierto, dudando, en si es suyo, ò no. Por lo cual digo, que como ai duda en el Libro, la puede aver tambien, en si hicieron aquellos diez Tribus, que se quedaron en Babilonia, la Jornada que allí se refiere.66

El Franciscano, que es conocedor de las tradiciones locales, como Acosta, critica particularmente el que el paso milagroso al que alude el 4 Esd.:

Pues las entradas del Rio Eufratres, vean bien los que asi lo sienten, en què manera puede llegar a este nuevo Orbe, y vean si han de tornar por alli los Indios (como dice el lugar citado de los Judios, que han de volver, por alli, à salir... Demas de que aunque dice los Mexicanos, que pasaron un braço de Mar, or Rio, para venir por acà, no dicen, que se detuvieron sus corrientes, como hiço el Jordan, para que los Hijos de Israèl, pasasen a la tierra de Promision; sino, que pasaron, por medio de sus Aguas, ora fuese à Nado, ora en Balsas, ò Barcos, ò otra qualquier cosa, que pudiese servirles de paso: de manera, que por aquì mui poco prueba el lugar citado de Esdras.67
Y concluye su capítulo con la afirmación rotunda de que el argumento esgrimido de la autoridad del 4 Esd. no sólo no prueba el origen judío de los Indios americanos, sino que lo contradice:

y asi creo, y tengo para mi, que el lugar citado del Quarto Esdras, no solo no prueba la opinion, pero que se acuerda de ella.68



Ni la opinión de José de Acosta ni la de Juan de Torquemada consiguieron acabar con las peregrinas ideas propagadas por el Doctor Durán y por Gilbert Genebrard, y la polémica continuará muy viva durante el siglo XVII tanto en Europa como en las Américas. Pero aunque la autoridad de 4 Esd. seguirá siendo empleada como argumento, de hecho jugará un papel menos importante que el testimonio de Montezinos difundido por Menasseh Ben Israel.


1 Florentino García Martínez, “La autoridad de 4 Esdras y el descubrimiento de América,” (en prensa).

2 Concilium Tridentinum: Diariorum, Actorum, Epistolarum, Tractatum nova collectio (Bonn-Freiburg, 1901-1938), V, 87.

3 Francis Schmidt, “Azereth en Amérique: L’autorité du Quatrième Livre dEsdras dans la discussion sur la parenté des juifs et des indiens d’Amérique (1530-1729),” en Alain Desreumeaux - Francis Schmidt, Moïse Géographe : Recherches sur les représentations juives et chrétiennes de lespace (Etudes de Psychologie et de Philosophie 24 ; Paris : Vrin, 1988), 155-201. Ver también el capítulo 9 “Of Monsters, Indians and Jews” del libro de Alastair Hamilton, The Apocryphal Apocalypse. The Reception of the Second Book of Esdras (4 Ezra) from the Renaissance to the Enlightenment (Oxford-Warburg Studies; Oxford: Clarendon, 1999), 204-223.

4 Michael Edward Stone, Fourth Erza (Hermeneia; Minneapolis: Fortress, 1990), 47.

5 Cito la edición crítica de A. Frederik J. Klijn, Der lateinische Text der Apokalypse des Esra (TU 131; Berlin: Akademie, 1983), 84-85, que presenta algunas diferencias con relación a la edición usual de R. Weber, en la Biblia Sacra Iuxta Vulgatam versionem (Stuttgart: Deutsche Biblegesellschaft, 1983) II: 1964-1965. Weber incluye el 4 Esd. en el Appendix y prefiere algunas otras lecturas, fundadas en diversos manuscritos. En notas indico las variantes más importantes y las adiciones del códice Legionensis, que es bastante expansivo.

6 El Legionensis añade “plebem”.

7 Una parte de los manuscritos omiten la cifra. “Decem” es la lectura de los códices Sangermanensis y de la segunda mano del Ambianensis; los manuscritos españoles Complutensis, Abulensis y Legionensis conservan la lectura “novem,” que es le de la traducción etiópica y la preferida en la edición de Weber; dos manuscritos etiopes leen “ nueve y media,” que es la lectura preferida por Stone, 404; el Legionensis añade “Israel.”

8 Otro manuscritos dan otros nombres al rey en questión: Ozias (Abulensis), Oseas (Ambianensis, segunda mano), Ezequías (Legionensis, que añade “iudeorum”).

9 A pesar del empleo del singular, es evidente que el texto se refiere a las diez tribus.

10 De nuevo el Legionensis añade una precisión, el nombre del río “Gozan.”

11 Weber prefiere la adición del grupo francés “quisquam” y lee “nunquam quisquam”.

12 El Legionensis añade “aliquando”.

13 Las versiones siríaca y etiópica leen “ley” en singular. La tradición latina es uniforme en la lectura del plural.

14 El Legionensis añade “ad illam terram”.

15 El Legionensis añade “dominus”.

16 El Legionensis añade “et mirabilia magna”.

17 Las versiones leen “fuentes” tanto aquí como en el v. 47.

18 El Legionensis añade “euphrates currencium aquas”.

19 El Legionensis ha comprendido el texto de modo diferente, puesto que lee: “transierunt per eum ad illam regionem. Quia”.

20 El Legionensis añade “longa”.

21 El Legionensis añade “nomine”.

22 El nombre de la región varía ligeramente en los manuscritos: Arzaret. Arzar (la lectura preferida por Weber “Arzar, et”), arxar, aszaren, y es considerado generalmente como derivado del hebreo “otra tierra” אחרת ארץ.

23 El Legionensis añade “inde profiscere et revertentibus”.

24 El Legionensis añade “euphrates iterum sic et prius”.

25 El Legionensis añade “per medium eius”.

26 El Legionensis añade “plebis”.

27 Las versiones árabes leen “montaña”.

28 El Legionensis añade “per opera bona fides que habuerit salvabitur” coincidiendo esencialmente con la versión siríaca que añade “serán salvados”, lectura adoptada por Stone, 394.

29 El Legionensis lee: “de populo omnem iustum”.

30 El Legionensis añade “et variis miraculorum signa”.

31 Gabriel Marcelo Nápole, Liber Ezrae Quartus: Estudio de la obra, tradución crítica y notas exegéticas a partir de la versión latina (Valencia: Facultad de Teología San Vicente Ferrer, 1998), 163-164.

32 Domingo Muñoz León, “Libro IV de Esdras,” en A. Díez Macho – A. Piñro (eds.), Apócrifos del Antiguo Testamento VI (Madrid: Cristiandad, 2009), 456.

33 Montezinos, también conocido como Aarón Levi era un judío de origen portugués, de familia marrana, establecido en Nueva Granada donde fue detenido por la Inquisición. Una vez librado, pasó seis meses en Holanda. Su relación fue publicada en 1650 por el Rabino Menasseh Ben Israel en su מקוה ישראל. Esto es Esperança de Israel, En Amsterdam. En la imprenta de Semuel Ben Israel Soeiro, Año 5410. Sobre el influjo de esta obra en las discusiones del siglo XVII ver Francis Schmidt, “Azereth en Amérique,” 185-190.

34 El manuscrito fue dado a conocer por Lewis Hanke en The First Social Experiments in America: A Study of the Development of Spanish Indian Policy in the Sixteenth Century (Cambridge: Harvard University Press, 1935), 72 y ha sido analizado en detalle por Guillelmo Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo. La nascita dell’antrop[ologia como ideologia coloniale: dalle genealogie bibliche alle teorie razziali (1500-1700) (Pubblicazioni del Centro di studi del pensiero filosofico del Cinquecento e del Seicento in relazione ai problemi della scienza del Consiglio nazionale delle Ricerche. Serie 1: Studi ; 7; Firenza: La Nuova Italia, 1977), 49-53.

35 Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo, 50, nota 1.

36 Roldán da como referencia el capítulo 4 de Oseas, auqnue en realidad la cita a la que se refiere se halla en Os 2:1.

37 Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo, 51.

38 Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo, 52.

39 Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo, 54: “Duran si inspira evidentemente al manoscrito di Roldán, che in molti punti si limita a parafraseare o a riportare litleralemente.”

40 “Tertius et quartus Ezrae, qui nominatur, non sunt de priore canone Hebraeorum, quia nondum erant editi, quando Canon iste sancitus est in hac magna Synodo, cuius fuit Ezra scriba, et cuius meminere lolemniter omnes Hebraei. At non definunt esse sacri et canonici, quoniam haec Synodus non obligabat consecutus auctores factos, nec spiritus sancti afflatum extinguebat vel contrahebat, propter quos editus est alte Canon multo amplior, ut significat Ioseph, lib. 2. Contra Appionem, quando citat versum Ecclesiastici libro tanquam sscriptura sacra.” Cito la edición de 1580: Gilb. Genebradi Theologi Parisiensis Divinarum Hebraicarumque Literarum Professoris Regii Chonographiae libri quatuor, Parisiis, apud Aegidium Garbinum, 1580, 90.

41 “Hebuit Salomon naves traicientes in Tharsis India regionum ad aurum, argentums, lapides pretiosos, pavones et c. 3 Par. 8. Inter hec est aurum quod appellatur in Hebraei ibid. c. 3. Parvaim, quasi allatum ex utruque Peru, quod hodie paret Hispano. ” Chronographiae, 50. 

42 “Dum ergo Scriptura hoc de Salomone et Iosaphat veluti singulare notat, posito etiam Parvaim vocabulo, quod dualis est numeri, quis non cernuit novum hoc orben nominari? Qui potuit ab ipsis aperiri fulcato mari sive versus Occidentem more Hispanico, sive versus Orientem Molucis praeter navigatis, ut faciunt Lusitani.” Chronographiae, 50.

43 Cito la edición de 1599: Gilberti Genebradi Theologi Parisiensis Divinarum Hebraicarumque Literarum Professoris Regii Aquensis Archiepiscopus Chonographiae libri quatuor. Lugduni, Apud Ioannem Pillehotte, 1599.

44 “Est etiam probabile earum partem esse populos Americae sive Indiae occidentalis (quod miror a nullo animadversum).” Chonographiae, 159.

45 “Haec est clades extrema regum et decem tribuum, qua sexto Ezechiae reges Juda ultra montes Medorum et Persarum abductae sunt, missis aliis in earum terram. Hae Orienti et Septemtrioni infuse, Iudaeorum clausorum fabulae dedere causam : qua de re extat Eldad Danius a nobis versus.” Chonographiae, 158.

46 “Perditas in Oriente aiunt Hebraei. Interea facile assensum praebuerim iis, qui ex istis, ortos Tartaros opinantur, sive quia Tartari tenent oram Septemtrionalem Orientis et Aquilonis, sive quia illorum praecipuum imperium Persico imminet, eoque terminatur a parte Assyriae et Mediae, sive quia latuerunt, et ignoti permanserunt.” Chonographiae,158.

47 “Denique quoniam Circumcisionem sunt perpetuo amplexi, antequam quicquid accepissent de infaelici Mahomete, cui et facile aassenserunt quod in multis suae legi et moribus congrueret.” Chonographiae, 158.

48 “Primo, quia traduntur perditae in Oriente, R. Selom. Cant. Salom. .2. Secundo, quia in insulis S. Michaelis sive Essoris ad illam urbem pertinentibus sepulcra subterranean a nostris reperta sunt cum litteris Hebraicis. antiquissimis.” Chonographiae, 159.

49 “Quarto, quia Iudaeos appelant clausos veteri traditione et Cabbala. Constat autem Americos clausos undique mari, ac Americam vel ese magnam insulam, vel peninsulam. Nam adhuc dubitatur utrum a partibus Septemtrionis iuncta sit continenti Asiae sive Tartariae magnae, vel a ea frero duntaxat exclusa ut ab orbe antarctico, versus austrum, per fretum Magellianicum.” Chonographiae, 159.

50 “Tertio, quia 4 Ezrae 13. Profectae narrantur in ulteriorem regionem, ubi nunquam inhabitavit genus humanum. Per introitus autem angustos fluminis Eufraten introierunt. Fecit enim eis Deus signa et stitit venas fluminis, quousque transirent. Per eam enim regionem erat via multa itineris anni unius et dimidii. Nam regio illa vocatur Asareth, עשרת quasi transito Euphrate venerint in Tartarica deserta, indeque in illam terram ignotam versus Grotlandiam. Nam ab illa parte America dicitur aperta et sine mari cum aliis ex partibus sit mari clausa et peninsula. Quin et per angusta freta, maria etiam vastissima eo pervenire potuerunt, ut in regiones solo mari a Tartaria diremptas.” Chonographiae, 159 (la cita de 4 Esd está en itálicas en el original).

51 Historia Natural y Moral de las Indias, en que se tratan las cosas notables del cielo, y elementos, metales, plantas, y animales dellas, y los ritos,y ceremonias, leyes, y govierno, y guerras de los Indios. Compuesta por el Padre Joseph de Acosta, Religioso de la Compañia de Jesús. Impreso en Sevilla en cas de Juan de Leon, Año 1590.

52 Historia Natural y Moral de las Indias, p. 12.

53 Historia Natural y Moral de las Indias, p. 10.

54 De Natura Novi Orbis Libri Duo et de Promulgatione Evangelii apud Barbaros sive de procuranda Indorum Salute Libri Sex. Autore Josepho Acosta, presbytero Societatis Iesu. Salmanticae. Apud Guillelmum Foquel, 1589.

55 Historia Natural y Moral de las Indias, 78.

56 Historia Natural y Moral de las Indias, 78-79.

57 Historia Natural y Moral de las Indias, 79.

58 Historia Natural y Moral de las Indias, 79-80.

59 Historia Natural y Moral de las Indias, 80.

60 Yo cito la segunda edición de 1723: Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales i Monarchia Indiana con el origen y guerras delos Indios Occidentales , de sus Poblaciones, Descubrimiento, Conquista, Conversion y otras cosas maravillosas de la mesma tierra distribuidos en tres tomos. Compuesto por F. Juan de Torquemada, Ministro Provincial dela Orden de Nuestro Serafico Padre San Francisco en la Provincia del Santo Evangelio de Mexico en la Nueva Espana. En Madrid, en la Oficina y acosta de Nicolas Rodrigues Franco, Año 1723.

61 Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales, fol. 22

62 Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales, fol. 24

63 Gliozzi, Adamo e il Nuovo Mundo, 60: “Questa esposizione delle “cinque ragioni” altro non è che una transcrizione pressoché letterale del maniscritto di Roldán.”

64 Bartolomé de las Casas, Historia de las Indias, en Obras escogidas (Biblioteca de Autores Españoles; Madrid: Real Academia Española 1957), I, 369.

65 Obras escogidas, I. 370.

66 Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales, fol. 24.

67 Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales, fol. 25.

68 Primera Parte de los Veinte i un Libros Rituales, fol. 25.



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