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Katedra románských jazyků a literatur pequeño diccionario de arquitectura


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La lengua y algunos conceptos básicos

Antes de entrar en los términos vamos a repasar los conceptos básicos lingüísticos y semánticos.

La lengua es el sistema básico de la comunicación, aunque no es el único. Para la lengua suele emplearse el término comunicación verbal, la comunicación no verbal consta ante todo de rasgos prosódicos y paralingüísticos.

En la comunicación verbal distinguimos tres tipos de información: la descriptiva, la social y la información expresiva. En esta conexión podemos hablar también de tres funciones de la lengua. La función básica es la descriptiva (factual, referencial, conceptual etc.) que corresponde a la tercera persona gramatical. Esta función consiste en transmitir la información que describe el estado de las cosas. Las funciones social y expresiva pueden incluirse en un término único: la función emotiva3.

En cuanto a los términos vamos a hablar del significado de las palabras así que cabe mencionar el triángulo de signo, concepto y significatum (o referente). La relación entre un signo y su significatum está indirectamente mediatizada por un concepto. La relación entre el signo y el concepto y la relación entre el concepto y el significatum son las básicas.

Además la señora Spitzová presenta una teoría lingüística más compleja que trabaja con cuatro elementos: el contenido, el significado, el concepto y el denotatum. A diferencia de la teoría anterior distinguimos en este concepto la diferencia entre el contenido y el significado que es importante para las palabras polisémicas. El significado y el concepto están estrechamente relacionados pero el concepto es más abstracto.

Los lingüistas distinguen entre la acepción de una palabra y su significado. Las diferentes acepciones de una palabra no deben confundirse con la polisemia. La palabra polisémica tiene dos o más significados o matices semánticos, en cambio, en caso de la polivalencia se trata de un solo significado que tiene varias determinaciones definidas por el contexto extralingüístico4.


Lenguaje técnico y terminologías




La comunicación, como hemos dicho, se efectúa ante todo por la vía de la lengua. En el campo del lenguaje científico tiene suma importancia el léxico bien elaborado y amplio para poder designar todas las singularidades de la realidad parcial.


Cada rama y esfera de la actividad humana tienen sus problemas y cuestiones y por supuesto, su terminología. Entenderlas y saber usarlas es una condición inevitable para que se puedan aprovechar todas las nociones adquiridas y experiencias de la rama.

Los estudios de la Historia del arte no son ninguna excepción por lo cual en nuestra reflexión tratamos de retratar no sólo las cosas y los objetos sino también las nociones abstractas referidas a la belleza, a la forma y al espíritu de una obra. Un artista se expresa mediante la creación de objetos, planos de edificios o al pintar un lienzo (u otra cosa); sin embargo, un historiador de arte tiene a su disposición para expresarse «sólo» la lengua.

Como la Historia del arte trata sobre obras artísticas, las ideas referidas a las mismas y los conceptos sublimes como, por ejemplo, el célebre «genius loci», la lengua no puede ser siempre exacta y unívoca, sino que se caracteriza por ser florida y abundante en metáforas, resultando, a veces, difícil de comprender.

Según la obra de los autores Poštolková, Roudný y Tejnor5 el lenguaje científico se distingue por el uso de voces técnicas (la terminología) y por las particularidades estilísticas y gramaticales. El estilo técnico se caracteriza también por una sintaxis diferente a la lengua general o hablada.

La lengua técnica de la esfera de la Historia del arte también está marcada por un estilo especial. Al lado de la terminología historiográfica se nota un estilo de expresión diferente a la lengua hablada que se ha formado para describir ciertos elementos relativos a artistas, al arte y a las relaciones entre artistas y patrones.
En nuestra opinión, este fenómeno está basado en el empeño de mantener la relación delicada y frágil entre la descripción y la realidad designada. La descripción es un elemento siempre virtual y el uso del estilo específico junto con la terminología, es debido a la necesidad de enlazar un texto con las imágenes.
Sin embargo el lenguaje científico no es un lenguaje independiente sino que es una parte del conjunto entero de la lengua nacional. Los autores mencionados dividen el lenguaje científico o técnico en dos componentes:


  • Base general que es común a todos los componentes de la lengua respectiva.

  • Terminología6.

Hay una gran diferencia entre la terminología especializada y el léxico común. Para entender y usar bien la terminología especializada hace falta tener un cierto nivel de formación correspondiente.

Nosotros adquirimos profundos conocimientos de terminología checa al estudiar Historia del arte, lo que nos ayudó mucho en nuestra tarea de crear este diccionario. Es más, sin una orientación en la problemática es muy difícil decidir cuál equivalente checo es el propio ya que los diccionarios bilingües españoles-checos asequibles no siempre ofrecen la traducción propia, lo que será demostrado a lo largo de nuestro trabajo.
A nuestro modo de ver en la búsqueda de los términos checos equivalentes a las voces españolas es justo y necesario liberarse de los términos españoles de los que se sirve el autor nativo y llegar hasta la idea misma, hasta el denotatum. Y una vez comprendida e interiorizada la idea descrita por el autor podemos dirigirnos de nuevo a la definición verbal. En esta situación es imprescindible orientarse un poco en la terminología checa del campo relativo.

Otra problemática que plantea la obra específica sobre la terminología7 es el hecho de que la terminología no siempre corresponde exactamente a los conceptos desde el punto de vista lógico.


Esto sucede a menudo en la esfera a la que nos estamos refiriendo. Vamos a citar sólo un ejemplo pero hay muchos más. El ejemplo con el que queremos demostrar esta incoherencia es el caso de la diferencia entre «columna» y «pilar». Ambos son soportes pero la ciencia rígida dice que la columna es un elemento del principio tectónico. La arquitectura de este sistema está compuesta de las partes portantes y las portadas (columnas y arquitrabe) y el ejemplo más representativo es la arquitectura grecorromana. En cambio el pilar es un elemento de principio estereótomo, es decir el pilar es un soporte que queda después de quitar toda la masa alrededor formándose así un espacio. Según la teoría, el pilar no tiene ni capitel ni zapata.

Es evidente que estas dos palabras tienden a confundirse. En la comunicación corriente es percibida la columna como un soporte con una base más o menos redonda y de forma bien sutil. Cuando la base es más maciza o rectangular, más bien se habla de un pilar8. Los equivalentes checos «sloup» y «pilíř» se confunden igualmente y la situación se complica aún más con un montón de pilastras, lesenas, falsas columnas, estípites, columnas con la base semicircular o formada de un segmento en círculo etc.



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