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José guevara sández. Puebleño Universal


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JOSÉ GUEVARA SÁNDEZ. Puebleño Universal.

La primera noticia que tuve sobre la existencia de este magnifico pintor, fue allá por 1978 cuando llegó a mis manos un periódico de la provincia que anunciaba una exposición de un pintor llamado José Guevara, natural de Puebla de Guzmán, en la galería de Enrique Montenegro situada en la calle Fuente de la capital. Aquello me sorprendió, por el desconocimiento que yo tenía sobre esta persona, a la vez que me alegró, por ser paisano mío. Pregunté a puebleños mayores que yo, y efectivamente tenían algunos conocimientos sobre el artista, si bien estos eran vagos. Por ello, creo que bien merece un espacio en nuestra revista, en la que por otra parte consta un artículo escrito por el mismo en la edición de 1948 titulado “Devoción al artista” (dedicado a Sebastián García).

Este humilde escrito que ahora tenéis en vuestras manos ha sido fruto de muchas horas de conversación con nuestro paisano, en muchas ocasiones interrumpidas por el sonar del teléfono y contestando a su interlocutor en francés o en italiano.

José Cristóbal Guevara Sandez nació en Puebla de Guzmán el 12.3.1926, en el número 41 de la calle Larga, siendo el menor de cuatro hermanos: José de la Peña, Antonia, Francisco y José. Allí asistió, junto a su hermano Paco, a la escuela de D. Eduardo Boza, situada en la Cebadilla.


Su padre, Juan Guevara García tuvo un comercio y posteriormente trabajó en el Servicio Nacional del Trigo en la Puebla, también fue alcalde del pueblo. Más adelante, debido a la política del momento, este puesto fue ocupado por un excombatiente de la Guerra Civil. Pero a tenor a que poseía algunos conocimientos de contabilidad, trabajó en este servicio en la sede de Huelva. Por esta causa, Pepe, como gusta que le llamen, se traslada con su familia a la capital el 1.4.1939. De su corta estancia en la Puebla guarda recuerdos como, la conocida Comarcal, el pequeño calabozo existente en la plaza del pueblo, donde se ubica en la actualidad la Casa de Hermandad, la Virgen de la Peña (danzadores, tamboril, procesiones, etc), el temor y la escasez existente aquellos años como consecuencia de la Guerra Civil. A pesar de los años que corrían, considera que tuvo una buena infancia. También me comenta que en muchas ocasiones estando muy lejos de su pueblo natal le llegaban determinados aromas que le recordaban lo pucheros que su madre cocinaba en aquella primera etapa de su vida en su pueblo.
Viviendo aún en la Puebla, Pepe acostumbra a pintar los personajes de la época cuyas fotos contenía el diario ABC, también pintó a su abuela Catalina. Su padre por recomendación de Dª Pepita, que sustituyó su maestro de aquellos tiempos, de apodo estanquero, que fue llamado al frente, creyendo que aquellos dibujos tenían cierta calidad, los guardaba celosamente. Estos dibujos se los mostró a Francisco Rebollo (alosnero) que era director del Servicio Nacional del Trigo en la Puebla, a través del cual llegaron a manos de su primo de Enrique García Orta (colaborador en la Academia de Bellas Artes de Huelva), que frecuentaba la Puebla y este le comentó, sabiendo del inminente traslado del padre de Pepe a Huelva, cuando llegues allí llévame el niño.
Así, por avatares de la vida la familia Guevara-Sández cambió su residencia a Huelva el 1.4.1939. Allí, Pepe comienza a estudiar bachiller en el Instituto Rábida, a la vez que asistía a la Academia de Bellas Artes (que disponía de dos aulas en la planta alta del mismo edificio) de la que era director el pintor don Pedro Gómez (conocido como el pintor del Conquero) y subdirector Enrique García Orta, también pintor y primo de Rebollo. En estas aulas, coincide en sus estudios con Mateo Orduña, las hermanas Sierra, Pepe Paz, Diego Morón y un chico lusitano apellidado Márquez. El último curso de bachiller lo cursó en el Colegio San Casiano, situado en la calle Puerto.
Si bien nuestro paisano es conocido en el mundo por su pintura, en Huelva también desarrolló otra faceta en su vida como es la futbolística. Jugó en el Atlético de Huelva (filial del Recreativo) en el año 43 y en el propio Recreativo Juvenil en la temporada 44-45 como delantero centro, donde era conocido como Sández, hasta que a los 19 años padeció una pleuritis que le metió en cama y que una vez superada su peso también se había superado en 12 Kgs., como el mismo dice. Aquí se acabó su etapa futbolistica de forma “profesional”, si bien siguió practicado dicho deporte, de hecho, el Recreativo lo incluía en sus filas en los partidos amistosos. Según las crónicas de la época, en los terrenos de futbol, también “pintaba bien”.
En estos tiempos, en Huelva, no había porvenir para la pintura, el único pintor que vendía algo era Mateo Orduña, cuyo sustento no dependía totalmente de la pintura. Como nuestro país tenia las fronteras cerradas con el resto de Europa, nuestro pintor decide hacer sus maleta y marchar a Brasil en 1952. Interrogado ¿porque a este país?, responde, pues porque era el punto más próximo de la América Latina y allí la vida era más barata. Así, nuestro amigo zarpó del puerto de Barcelona y a bordo del “Julio César” cruzó mares durante doce días hasta llegar a Río de Janeiro. Allí lo que hizo fue sobrevivir y vender algún que otro cuadro. En Río permanece durante un año escaso.

Nuestro inquieto amigo, otra vez cambia de aires y se marcha, clandestinamente, a Uruguay, ciudad con fama de ser la Suiza americana por tener un alto nivel de vida, no disponer de régimen militar, etc. En Montevideo trabaja en el taller Torres García, importante pintor uruguayo formado en Europa y creador de la tendencia “Constructivismo Universal”, aunque allí se hablaba más de temas intelectuales que de pintura. Al poco, de llegar a este país, se casó por poderes con su novia que había dejado en Huelva (ocupando su lugar en la ceremonia su amigo Ernesto Lazo) de cuya unión nació posteriormente, en estas lejanas tierras, su hija. Durante esta etapa, dice Guevara que aprendió el oficio, como se pintaba en el …….. Por esta época ya exponía en el museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Argentina), era miembro del “Grupo de Arte no Figurativo de Montevideo”, del “Grupo de Arte Nuevo de Buenos Aires” y del “Grupo Informalista” en el que figuraban nombres tan ilustres como el granadino Rivera o el catalán Tapies. Un contrato con la Galería H, le valió una exposición en Florencia. Pero nuestro inquieto amigo, inconformista por naturaleza, estaba desilusionado, buscaba algo novedoso, alguna técnica o tipo de pintura nueva. Comprando un día material de su profesión, otro cliente que estaba allí y, a espaldas del comerciante, le recomendó que no comprara el ocre que estaba etiquetado, que había otro sin etiqueta, más económico y de igual calidad. Pepe le preguntó si era del gremio, la respuesta fue afirmativa, se fueron a tomar café y de este encuentro surgió una gran amistad. Este compañero era el italiano Armando Balloni, creador de la Bienal de Sao Paulo. Gran pintor pero arruinado por el juego.

Durante su estancia en Uruguay y, aprovechando un viaje a Huelva de su esposa que quiso mostrar su hija a su familia, dedicó un año a conocer América Latina. También, por aquellos años, vivió en Buenos Aires y en Estados Unidos.

Un día, en 1953, quemando una paleta con lamparilla, observó que había una materia muy rica y diversa. En la fusión de estos materiales había un material distinto al utilizado por el informalismo (arena, arpillera, piel…). Fue así, como Guevara descubre una nueva técnica que patentó en su momento.

Su técnica de la pintura al óleo por combustión del pigmento es la que marca a partir de 1953 su evolución artística y la que le otorga su dimensión internacional, su presencia en museos y galerías de arte de Francia, Estados Unidos, Australia, Líbano, Siria, Iraq, Alemania, Holanda, Inglaterra, Luxemburgo, Panamá, Islandia, Italia y Japón, etc. Sobre su técnica, dice Crespo1 “Guevara quema la pintura aplicada a un soporte de madera y consigue así una serie de calidades y cristalizaciones que prestan a sus obras un matiz original y único. Por mi parte, no tengo inconveniente en llamar nuevo material –puesto que no es lo mismo pintura que pintura quemada- al resultante de la manipulación llevada a cabo por este artista…..Por eso he dicho en alguna ocasión que los cuadros de Guevara son como el desarrollo de la cerámica en un plano. …Nos hablarán estos cuadros de la capacidad creadora del hombre, de su fuerza, apta para torcer, enderezar y encaminar de acá para allá una materia de la que él mismo está formado. Nos encontramos así con un arte humano y humanista, con una pintura al nivel de nuestra naturaleza”.

De esta nueva técnica, el crítico de arte Carlos Antonio Orean, asegura que “en realidad es tan revolucionaria como el hallazgo del más imprevisto de los materiales inventados por nuestra época2”.

Balloni le aconseja trasladarse a Europa para mostrar la nueva técnica y a pesar que vida le sonreía económicamente, tenía un hotel y una librería. Como él indica, siempre ha tenido suerte en la vida.

Se vino a Huelva, donde acompaño a su padre, aquejado por una enfermedad terminal, en los últimos compases de su vida en la década de los sesenta. Este viaje, transcurrió por la siguiente ruta: Buenos Aires, Montevideo, Santos, Rio de Janeiro, Pernambuco, Madeira, Stª Cruz de Tenerife, Dakar, Lisboa, Vigo 28 días de navegación y varios más de tren desde Vigo a Huelva.


En este año obtiene el primer premio Ateneo de Sevilla. Allí coincidió con otro ilustre puebleño, Sebastián García Vázquez.

Después del fallecimiento de su progenitor, se desplaza a Madrid para preparar su salto a París. En Madrid alquila un estudio y solicita una entrevista con el Comisario español de Arte Luis González Robles. Este, que buscaba romper la tendencia de representación de arte desfasado de España en Bienales anteriores, quedó asombrado al conocer la nueva técnica y le invita a participar en 1962 en la Bienal de Venecia en su edición nº 31 exponiendo ocho de sus obras sobre el Informal Matérico. Esta Bienal supuso un gran éxito para España. Los ingleses, mal informados, tenían una especie de rechazo a este éxito español por estimar que el boom de España en la Bienal se debía a motivos políticos. La obra española presente en la Bienal, fue expuesta después en Nacional Gallery de Londres. Tuvo un encuentro con el grupo informal que le otorga a Pepe un gran auge dando a conocer su obra en Australia.

Sobre González Robles, dice Guevara “todos estamos en deuda con él, a quien a pesar de algún homenaje, no se le ha reconocido lo que hizo por el arte español, tardará mucho en aparecer otro González Robles para el arte español, si es que aparece”.

Al margen de la Bienal anterior, también participa en las Bienales de Venecia, Sao Paulo, Alejandría y París.

Se le incluye en un Libro de Cotización editado por el Instituto Brera de Milán….sobre pintores contemporáneos en 1963.

José Guevara es un pintor de vanguardia, de lo figurativo llegó al informalismo “porque es un campo grande, el lema es haz lo que quieras pero hazlo bien, en el fondo la temática es lo banal del cuadro” dice el artista.

La estancia de nuestro paisano en Iraq, donde llegó en 1963, aviva la exigencia de abandonar el abstrasismo puro avanzando hacia un expresionismo informal. Destaca el tratamiento de sus obras con la veladura de color de diverso espesor que ofrece un estado de fluidez. Allí expuso el 6.1.1964.
Desde los años 80 reside en Italia, en Jesi o en Palermo, donde le llaman “Guevarino il rosso” por el color rojo fuerte de sus obras informalistas o “il maestro”. A la pregunta ¿por qué Italia?, responde: “porque ya desde el 58 tenía relación con sus galerías, la Bienal de Venecia tuvo lugar en el 62, porque soy un enamorado de su patrimonio artístico, por su gente, porque continua generando el 70% del diseño mundial, porque su grandeza te hace sencillo”. Allí el Instituto de Estudios José Guevara acapara toda su atención. Ha sido nombrado “Honoris Causa” por la Academia Siculo-Normanna de Palermo e Monreale, en 1999.

En su obra ha ido incorporando la figura, con temas sacro. Así desde el pasado mes de Julio se expone en las salas del Vaticano su cuadro titulado “La Cruz”, una cruz dibujada con luces sobrenaturales (evanescente) sobre un fondo azul en la que se apoya Juan Pablo II con una mano. Se trata de una pintura de gran formato de 175X125 cmts. La obra, realizada en el año 2000, fue adquirida a propuesta del profesor Armando Ginesi, crítico de arte italiano especializado en obras de artistas españoles, con la colaboración del embajador de España en la Santa Sede Giuseppe Balboni Acqua y del Centro Studi e Ricerche sull,Arte Contemporánea “Raffaello Sandio” di Fermo.

Para él la presencia de su obra en el Museo Vaticano es importante, ya que considera que “es difícil entrar, es el museo más importante del mundo, que ha recogido a lo largo de los siglos lo mejor y no se han equivocado”. La obra fue presentada directamente al Papa Juan Pablo II, en un acto en el que participó José Guevara el pasado mes de julio. El pintor destaca que “ha sido una gran satisfacción llegar a este museo porque no soy italiano, y más que el Papa se interesara por la obra”.

Otra faceta de nuestro amigo es el teatro. Respecto a ello, me confiesa “de adolescente quería ser actor pero mi físico y mi voz no daban para ello. No renuncié a mi entera vocación. Fui el primero que traje a España “La última Cinta” de S. Beckett, luego escribí teatro, en español y francés, varias obras, pero un teatro de denuncia, del absurdo, nunca estrenado, aunque si publicado. Se me reconoce mas como pintor, pero hay más cosas”. Sus obras publicadas son:“Después de la Escalada”, “Les Tèlèphones”, “La vindicación de Judas”, “II sospetto di statu”, Día de caza”.

Su exposición más reciente ha sido en China, en el Museo de Pekín, sobre lo cual, puede leerse en un periódico transalpino “E José Guevara ha portato in Cina un po´ di Marche”. Como indica Romero3, es natural la visión de una China cercana en un hombre que se marchó a exponer en Melbourne, Sydney o Auckland cuando el viaje desde Marsella hasta el continente austral duraba mes y medio, o que tuvo el valor de cruzar el continente suramericano en veintesiete días en un tren para pobres, un ferrocarril de vía estrecha sin horarios que alimentaba sus calderas con el excedente de café que Brasil quemaba para contener los precios.

Después de lo expuesto, que no es toda la vida de nuestro amigo, ni mucho menos, que tiene en su haber más de 200 exposiciones individuales y de 500 colectivas, creo que es de justicia reconocer la importancia de esta PERSONA y darle su merecido lugar en su pueblo y en su provincia. Por ello, es para mí un motivo de alegría la noticia de que nuestro Ayuntamiento tiene previsto nombrar a nuestro ilustre paisano Hijo Predilecto de la Villa. Pero creo que esto no es suficiente y bien merece una exposición antológica de su obra en nuestra provincia. Si este humilde escrito, sirve de acicate para conseguir algo en este sentido, me sentiré enormemente feliz.

Podría seguir escribiendo varias páginas más, pero soy consciente que abusaría del espacio de nuestra revista, por ello sólo me resta darle las gracias a nuestro querido paisano por los buenos ratos que me ha hecho pasar disfrutando de sus vivencias y emplazarle para alargar este artículo ante una copa de aguardiente o recordando los olores de los pucheros de su madre pero en otro emplazamiento, la Puebla, que es tu pueblo.

Juan Gómez Álvarez.




1 Crespo, A. “José Guevara: dall’Informale alla figura”. Rev. Centro Studi e Ricerche sull’Arte Cotemporanea “Ragfaello Sanzio”. Ed. Leopardo.Italia, 2002.

2 Lazo, E. “El pintor José Guevara”. Huelva Información 1988.

3 Romero, B. “José Guevara, de vuelta a casa”. El Mundo. Sep. 2004.


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