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Inmigrantes italianos en buenos aires


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Luis O. Cortese
INMIGRANTES ITALIANOS EN BUENOS AIRES

A TRAVÉS DE DOCUMENTOS PRIVADOS
I – LA PARTIDA, EL VIAJE Y EL ARRIBO (1887)

II – LA INSERCIÓN Y EL REGRESO TEMPORAL (1869-1912)


ASOCIACION AMIGOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA PROVINCIA

ESPERANZA - SANTA FE – REPUBLICA ARGENTINA
2005

Luis O. Cortese
INMIGRANTES ITALIANOS EN BUENOS AIRES

A TRAVÉS DE DOCUMENTOS PRIVADOS
I – LA PARTIDA, EL VIAJE Y EL ARRIBO (1887)

II – LA INSERCIÓN Y EL REGRESO TEMPORAL (1869-1912)

A B S T R A C T

Valorizamos la historia utilizando documentación de individuos sin trascendencia social o política. Su voz, experiencia migratoria y de vida, no deben soslayarse.

A través de los autores indicados en la bibliografía, tratamos:


  1. Razones de la inmigración;

  2. Problemática personal;

  3. Existencia y funcionamiento de redes o cadenas;

  4. La endogamia como factor de aglutinación;

  5. La concentración espacial.

El trabajo se propone demostrar la vigencia de esos conceptos teóricos a través de dos historias, basadas en material documental. La primera, el relato escrito por un hijo de emigrante calabrés; la otra, cartas; documentos; fotografías; etc., producidos por emigrantes genoveses y sus hijos, además de relatos. La tradición oral ofrece noticias de primera mano referidas específicamente a procesos de inserción urbana y mecanismos de asimilación e integración.



Luis O. Cortese



INMIGRANTES ITALIANOS EN BUENOS AIRES

A TRAVÉS DE DOCUMENTOS PRIVADOS
I – LA PARTIDA, EL VIAJE Y EL ARRIBO (1887)

II – LA INSERCIÓN Y EL REGRESO TEMPORAL (1869-1912)

INTRODUCCIÓN


La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla.

Gabriel García Márquez

La petite histoire de Buenos Aires va tejiendo su entramado en el anonimato. En ella, la valorización de la historia utilizando documentación de individuos sin trascendencia social o política, como los actores del presente trabajo, nos facilita escuchar... la voz de los protagonistas, a través de la cual es posible reconstruir el universo..1 de quienes vivieron la saga migratoria. Los episodios que han signado su vida, relatos subjetivos, abarcan experiencias que no deben soslayarse. Los casos que exponemos, dos historias del siglo XIX, nos permiten recuperar algunos aspectos de esas vidas.

A través de las hipótesis de autores que teorizaron sobre estos fenómenos en los textos indicados en la bibliografía, el tratamiento del tema ha sido encarado en base a distintos ejes interrelacionados:


  1. Análisis de las razones de la inmigración en general y la italiana en particular;

  2. La compleja problemática personal a que dio lugar el proceso migratorio;

  3. La existencia y funcionamiento de redes o cadenas migratorias;

  4. La endogamia como factor de aglutinación del emigrante y sus hijos;

  5. La concentración espacial de la 1ª generación.

En este contexto, el trabajo se propone demostrar la vigencia de esos conceptos teóricos a través de sus historias, basadas en variado material documental. Para el primero, calabrés, el relato escrito por un hijo del migrante; para los otros, genoveses, cartas; documentos; fotografías; etc., producidos por ellos y sus hijos, además de relatos, ya que la tradición oral ofrece noticias de primera mano referidas específicamente a ...los procesos de inserción urbana... y los mecanismos de asimilación e integración.2

Preservar el recuerdo de familia, ese que se suele transmitir in voce, evita que se pierda ...una larga memoria, de la que nunca nadie podrá tener noticia... definitivamente extraviada, definitivamente perdida...3, al desaparecer el emigrado y eventualmente quienes conserven sus recuerdos.

Habían llegado en el período de la Organización Nacional: los genoveses en 1869, etapa inicial de la inmigración, cuando su flujo se hace persistente; el calabrés en 1887, cuando ya es masiva.

El masivo contingente migratorio incluyó a casi toda Europa desde la última mitad del siglo XIX, compuesto de expulsados por la crisis del sistema económico en expansión hacia el capitalismo. Poco encontramos en ellos del ideal alberdiano que los suponía portadores innatos de civilización y cultura. Casi todos analfabetos, no formarán parte del batallón de deseables, supuesta selección de lo mejor de Europa.

Y sin embargo, el aporte de las diferentes tradiciones de sucesivas oleadas migratorias, sumadas a las nativas en la construcción de la cultura argentina, resultó innegable, fundacional en más de un sentido y enriquecedor, en la más elogiosa concepción de la palabra.

Algunos inmigrantes progresaron dentro de las posibilidades de la época y su potencialidad individual. En su conjunto contribuyeron al incremento poblacional y al desarrollo argentinos.

Si bien no analizaremos este tema, una serie de normativas son dictadas en la Argentina al iniciarse el proceso inmigratorio, que favorecen - en general - esa llegada, convirtiéndola en un punto de atracción.

Generalizar conceptos sobre los motivos históricos de partida, traslado y llegada, así como las vivencias y angustias de ese desarraigo, resultante en parte de la diferencia entre lo imaginado como futuro - las ilusiones - y la realidad encontrada, será posible porque se trata de condiciones casi universales. Similar criterio anotamos para el retorno temporal (1912)
LA INMIGRACIÓN
Agricultores y comerciantes no se arredraban frente a los peligros y disgustos del largo viaje cuando, por los comentarios y más aún por el ejemplo de cuantos les habían precedido, sabían que los esperaba una recompensa rápida y segura para hombres de buena voluntad. 4
Aún cambiando por se imaginaban el sabían de este enfático texto, la inmigración es acontecimiento fundamental para la Argentina y para intentar comprender nuestra identidad. En esencia, migración, a pesar de sufrimientos, dolores o dificultades, es reflejo de necesidad de supervivencia. Aún con esa conciencia, viajar hacia lo desconocido será un duro corte, que se presenta como suma de abandonos - afectos, formas de vida, idioma, etc.-, en la cotidianeidad del sujeto. Llegar sólo será el inicio de una nueva historia, el cierre de un paréntesis y el abrirse de otro, que culminará en el retorno o en la muerte5. Pero esa nueva historia sólo soterrará la carga de la anterior, que aparece y desaparece, y se trasmite, a las posteriores generaciones.
Parte y consecuencia del proceso económico, concurren y se interrelacionan, jugando como placas tectónicas en un proceso dialéctico permanente, las cinco revoluciones desarrolladas por Moya : demográfica; agrícola; liberal; industrial y del transporte.6

La industrial, cuyo inicio tradicionalmente se ubica al fin del siglo XVIII, lenta al principio, adquiere una aceleración que produce alteraciones más radicales que todas las revoluciones políticas, obligadas a posteriori a adecuar las superestructuras del estado a estos procesos.

La aplicación del vapor en el desarrollo de la industria y el transporte, cumplirá un rol fundacional, mientras que transformaciones como la del telar llevan a la declinación del artesanado y las labores domésticas - imposibilitadas de competir con la producción masiva -, significando pobreza para muchos y oportunidades para los pocos que se adapten a esos cambios y a la competencia.

A mayor producción industrial, mayor necesidad de mercados; su conquista obligará a contar con medios de transporte rápidos y seguros. A su vez, ese incremento de producción, que será posible por la aplicación de nuevas tecnologías, necesita en esta etapa, de una mano de obra más numerosa.

Ella provendrá de la revolución agrícola y el despoblamiento del campo, debido a la desaparición de las tierras comunales; la transición del sistema señorial hacia uno capitalista; el aumento de la productividad; etc., proceso que llevará a la ruina a quienes no devenguen en empresarios agrícolas: medieros; arrendatarios; administradores; propietarios.

Sin medios de subsistencia, un exceso de población rural se traslada a las ciudades, como nuevo elemento de la revolución demográfica.

Ese nuevo ciudadano, aún cuando logre transformarse en obrero, ya no produce para su propio supervivir.

Las materias primas para su alimentación y para alimentar a la industria, que los países europeos no tienen o no producen, deberán obtenerse en los lugares donde ello sea posible y barato.

Y será posible y barato en nuevos territorios, lejanos y poco poblados, donde creerán encontrar oportunidades los emigrantes. Allí es necesaria mano de obra para producir, pero además para construir infraestructura, básicamente, mejores transportes terrestres y puertos eficientes para la exportación de lo que Europa requiere.

En este período el comercio será fundamental para la mejora del transporte, ante el aumento del volumen de carga y para asegurar su correcto traslado, tanto terrestre como marítimo.

En síntesis, que la emigración masiva ...sólo resultó ser posible cuando la demanda europea de productos americanos fue lo suficientemente sostenida como para garantizar una provisión adecuada de navíos y cuando los tentáculos del comercio se extendieron hacia el interior facilitando el transporte por tierra.7

El concepto de libertad de movimientos, instalado tanto en la cultura oficial como en la popular, será otra resultante de este proceso.

Los estados la promueven, tanto aquellos que carecen de mano de obra, cuanto los que desean disminuir - implícita o explícitamente - dentro de sus fronteras, las tensiones generadas por el exceso poblacional.

Solo habrá restricciones para quien deba cumplir con el servicio militar, afirmación extensiva a Italia y otros países europeos.8

Las grandes migraciones del período que va de mediados del siglo XIX a fines de la década de 1920, se ubican en un período de la historia que ofrece destinos desparramados en los cinco continentes, ciclo que se repite por un corto lapso luego del fin de la 2da. guerra.

El que emigre será influenciado por varios factores: localización geográfica y costo del viaje; política inmigratoria, demanda y necesidades del país receptor; las posibilidades que encontraron los primeros eslabones de la cadena migratoria; la amplitud de las redes sociales en el lugar y también la posibilidad de integrar períodos de trabajo entre los dos países - la inmigración golondrina -, tendrán su parte de importancia en la evaluación de esa oferta.9

Unos invertirán lo único que poseen, fuerza de trabajo; los menos buscarán mejores oportunidades para sus negocios, que estarán muchas veces vinculados con las necesidades de los primeros.

En algunas circunstancias el fracaso o el éxito individual surgirán del aprovechamiento del desplazamiento territorial como oportunidad, y no de una condición nata de fracasado o exitoso.



LOS ITALIANOS

En el período de la gran emigración, unos 11 millones de europeos se trasladaron hacia América Latina: 38% italianos, 28% españoles, 11% portugueses, 3% franceses y alemanes. El 46% se dirigió a la Argentina...10

Los italianos se dispersaron ampliamente, pudiendo afirmarse que la mitad de ellos se orientaron hacia América. Algunos, atraídos por las noticias y comentarios recibidos de los pioneros; otros, por la propaganda de agentes de inmigración o de colonización. Guías, manuales o literatura relacionada con la emigración también cumplieron algún papel en el proceso de decisión.

Recurrentes crisis agrarias provocadas por obsoletas formas de producción, tierras sobreexplotadas, faltas de infraestructura, divididas en minifundios insuficientes para la vida del campesino en amplias áreas; tierras tercerizadas en los latifundios de Sicilia y otras regiones del sur; cargas impositivas aumentadas por necesidades del estado - importantes en especial para el pequeño propietario rural -11, en suma, que al italiano no le faltan motivos para migrar. Los episodios políticos internos - guerras, revueltas populares, persecuciones políticas -, no serán ingredientes despreciables para inducirlo, aunque afecten más a sectores intelectuales que al campesinado.


Antes de las primeras migraciones en masa, los genoveses habían llegado a Buenos Aires, donde se dedicarán al comercio y a la navegación, manteniendo en muchos casos una base aquí y otra allá.

Conformaron ...la inmigración... más antigua en nuestro país, ocupando hasta el quinquenio 1880-1884 el tercer lugar en promedio de arribos... pudiendo afirmarse que fueron los ligures los que promovieron las relaciones comerciales entre Italia y Argentina.12


En una parroquia porteña y por un lapso de 127 años, entre 6.000 matrimonios nos ha sido posible determinar 501 casos en los que alguno de los cónyuges era italiano, un 8.35% del total. De ellos pudimos identificar a 252 (50.3%) con cónyuges genoveses de los que consta el sitio de nacimiento. En tanto, otros 111 (22.2%), sin procedencia precisa, poseen apellidos característicos de originarios de esa región. Ambos aportan un 72.5% del total de peninsulares.13
En cambio, la inmigración calabresa se produce - masivamente -, a posteriori. Eran en general campesinos muy pobres, analfabetos, oriundos de regiones donde el feudalismo seguía vivo, a pesar de las transformaciones que sacudían a Italia.

Los calabreses se dirigieron hacia América en una proporción cercana al 93%; de ese porcentaje y antes de la imposición de limitaciones por EEUU, allí fue el 55% de ellos, mientras que el 25% se trasladaba a la Argentina y el 13% a Brasil.

Alrededor de 3.000 calabreses migran hacia 1880; 10.000 en 1885; 23.000 en 1900 y más de 62.000 en 1905, en un proceso que solo encuentra un paréntesis en el período de la 1ª guerra mundial.

Un informe la describe como una emigración ...a tiempo indeterminado. El campesino calabrés expatría luego de casarse, dejando a su mujer pocas semanas después... para que cuide del peculio que él se propone ganar y remitir para pagar la deuda contraida para el viaje..., tal vez para adquirir un pedazo de tierra o hacerse una casa, o habilitar un comercio de comestibles u otro tipo de negocio.14


El aluvión migratorio italiano será decisivo para la historia argentina, configurando su perfil actual en forma contundente, aún considerando que su impacto no fue homogéneo en las distintas regiones de nuestro país.
¿Y de ande vendrán todos éstos?... Parecen italianos por la cachorrada y los paraguas... Ahí tiene al de las canastas... fíjese con los ojos que mira la ciudá... parece que anduviese buscando las casas que va´comprar y ya verá como las halla y cómo todos esos pergenios que trai criando lo ayudan a´montonar...15
Enriquecerán el idioma, las costumbres sociales, los hábitos alimenticios, la actividad cultural, etc., en una medida de difícil evaluación.16

Y con su empeño, voluntad e inteligencia, también nos legaron sus humanos contrastes, sus carencias y sus miserabilidades.


DONDE LLEGARON
Una calle de Buenos Aires en 1900: un puesto de zapatero catalán, una mercería francesa; en una obra, albañiles italianos... al fondo una iglesia rusa. Europa se dio cita a orillas del Río de la Plata...17
Partiendo de Génova en 1869 y 1887, los actores de este trabajo hacen la travesía al Plata no exentos del latente peligro de un naufragio y generalmente en penosas condiciones, en viajes cuya duración varía al compás de las transformaciones tecnológicas.
...Cuando después el barco remolcado por un vaporcito... se encontró fuera del puerto, Monsù Lavarello hizo subir de la estiba dos cajones con paquetes de tabaco... y a todos regaló un kg... y para todos tenía una buena palabra y de augurios... a nuestras mujeres les regaló un pañuelo rojo, para cubrirse la cabeza durante la travesía, que duró 51 días...18
El relato anterior corresponde al año 1858, cuando para navegar era casi exclusivo el uso del viento. En ese entonces un viaje a la Argentina duraba un promedio de 60 días, reducidos a 26 en la década siguiente, hasta los 15/17 días del fin del siglo XIX, períodos que variaban según las escalas programadas (o las clandestinas...).19

Terminada la travesía, nave y pasajeros se someten al inspector de migraciones, médico y oficiales que verifican la higiene y la seguridad, escuchando además las quejas de los viajeros, lo que no significaba más que eso, porque la solución estaba ausente casi siempre.

En los todavía llamados asilos de inmigrantes pudieron informarse de ofertas y condiciones de trabajo. Allí recibían pasajes gratuitos de ferrocarril o barco los que se trasladaban al interior o a zonas ribereñas; allí iniciaban otro duro camino, far la Merica, la búsqueda de riqueza o al menos del bienestar.
Podían desembarcar en el muelle del Bajo de la Merced, perpendicular al Paseo de Julio entre Piedad y Cuyo, obra iniciada en febrero de 1855, dirigida por el Ing. Taylor, que también construyó la vecina Aduana.20

Era de madera y se extendía río adentro 210 metros. Contaba con 2 kioscos metálicos para los vistas de aduana; cadenas de protección; faroles; guinches y un faro proyector de 9,45 m. de altura. Una vía facilitaba el traslado de cargas en vagonetas.

Como los navíos fondeaban en las balizas, 300 m. río adentro, los pasajeros se trasladaban en botes y desembarcaban en las escaleras al extremo y en la mitad del muelle, utilizando carros de altas ruedas tirados por caballos cuando la bajante les impedía acercarse. Subsistió hasta la construcción del puerto Madero.
Otro sitio era el puerto del Riachuelo, bordeando el barrio de La Boca, en el que se instalarían muchos de los italianos recién llegados.
Los viajeros que se hubieran aventurado por las fangosas calles de este barrio... se hubieran cansado, tratando de sorprender alguna palabra que recordase el clásico idioma de Cervantes, en tanto que sus oídos serían continuamente receptores, del vocerío... de los duros pero enérgicos acentos del dialecto de Balilla... (La Boca) parece... un puerto de la Liguria.21
Desde siempre se le consideraba único puerto de Buenos Aires, ...donde todas las embarcaciones... como en un canal, entran a recibir y dejar carga...22, trayendo como consecuencia el afincamiento de una población de características que serán inconfundibles, desde cuando ...en Italia se tornó mala la suerte, por la perversidad... de la tiranía extranjera, o voluntariamente, o... por las persecuciones policiales (y) algunos bravos y osados ligures... establecieron su morada en aquel punto...23

Será la patria chica de los genoveses en el Plata, que al principio asentaban sus casas de chapa y madera, de colores variopintos, sobre estacas, para evitar las frecuentes inundaciones.

Alojaban hacia 1870 unos 6.000 habitantes, a los que se agregaba una población flotante de 2.000, seguramente marineros de paso.

Las comunicaciones con la ciudad se hacían principalmente atravesando bañados pantanosos, como la llamada laguna del piguyi, hoy Casa Amarilla, por u cammin nêuve o bien por u cammin vëgio, según los genoveses. Los dos, y Pedro de Mendoza concentraban hosterías, albergues, fondines, astilleros y comercios proveedores de barcos y marinos.24

En 1888 había 26 astilleros con más de 300 obreros, que construían embarcaciones de hasta 400 ton. Se destacaban los de Constantino Devoto y Badaracco.

Quien imagina La Boca similar a Sampierdarena o a otros sitios de la Liguria olvida la realidad que surge en los documentos: se dificulta la manutención de una razonable salud pública en el barrio, porque sus habitantes “... viven en casas donde las materias fecales y las aguas servidas se estancan debajo de las casillas y flotan en los patios...” 25



I – LA PARTIDA, EL VIAJE Y EL ARRIBO (1887)
Hay algo de fúnebre en esta espera. En efecto, la partida de un inmigrante para un país lejano tiene algo de muerte. Él muere a su vida habitual. Muere para los suyos, muere para su país, desaparece hacia lo ignoto.26
Esta parte del trabajo se basa en un pequeño volumen escrito por Alfredo Conte sobre la vida de su padre y su familia, que nos ofrece una sensible visión de las vivencias de un migrante en 1887. 27

Pasquale había nacido en 1874 en Lungro, localidad de Calabria situada en un macizo montañoso casi totalmente preservado como reserva natural de flora y fauna. Sus campesinos conservan el dialecto albanés traído desde el fondo de los siglos por migrantes venidos de la otra ribera del Adriático.28

Durante años Calabria estuvo ...en el cuarto puesto en la escala de la intensidad malárica, siguiendo así a Cerdeña, Basilicata y Sicilia, pero con un número mayor de decesos..., fenómeno que junto a la pobreza endémica favorecieron la emigración, inducida además por noticias de mejores salarios y posibilidad de fortuna en el exterior, en especial cruzando el Atlántico. 29

Conte trasmite en su trabajo la angustia y el dolor que ha recibido. Nada encontramos que se refiera a la esperanza o a la alegría en el inicio del relato. Aunque - tópico reiterado -, a bordo se escuche cantar, la descripción de la partida, el viaje y su llegada reflejan ese punto de inflexión que marcó a fuego la vida de los emigrantes.


Año de 1887. Puerto de Génova. Apenas si se podía distinguir el nombre pintado en la popa del barco EUROPA... Era un barco viejo y de sucio aspecto, no obstante su cubierta muy bien aseada. Estaba ya cercana la hora de la partida... El muchachito observaba todo con expresión de gato acorralado, asustado... y sustraído por el ruido infernal, de todo lo que estaba sucediendo... Cantidad de marineros... pero también rudos campesinos, como su padre, quemados por el sol, con sus caras llenas de arrugas precoces, sus gorros de lana tejida a mano, y chaquetas de telas humildes. Familias enteras parecidas a la que él había dejado en su pueblito.

Recordaba la despedida casi silenciosa ... Sabiendo que seguramente no los volvería a ver, allí quedaba el último beso de su madre y el abrazo fuerte del padre, que le miraba en silencio a través de sus ojos vidriosos. Apenas si recordaba las palabras pronunciadas al conjuro del llanto... sintió ganas de llorar al abrazarlos, pero se contuvo envuelto en un hondo silencio...
Aunque tenía 13 años, sus padres no lo acompañan a Génova porque eso les permitía darle más dinero para el viaje. No existe experiencia migratoria que no implique crisis. Sus efectos, carga de tensiones muchas veces no expresadas, se extenderán a lo largo de la vida y se transmiten a la generación inmediata y aún a las siguientes, según el grupo familiar de que se trate. Participando en núcleos de la colectividad italiana, la experiencia personal nos acercó a individuos de similar origen regional, envueltos más que en hondo silencio, en un silencio hosco, que los caracterizó durante toda su vida. Migrados muy jóvenes pero solos, esa concentración casi enfermiza les era común aún a decenios del arribo.

¿ Rencores acumulados por la partida forzada; reverdecer de la sensibilidad ante el recuerdo de los familiares, de los amigos, de los lugares que quedaron abandonados allá en el paese ?

Viajar consignado a un pariente, algún amigo de la familia o de los padres, en muchos casos a un desconocido al que ni siquiera se tenía la certeza de encontrar, nos trasmite la vivencia de un momento trágico y más reiterado de lo que hoy podemos imaginar, la partida en soledad : El comisionista Brunelli, una vez cumplidos los trámites ante el comisario de a bordo30, lo dejó solo... viajaría, consignado a un tío que se encontraba en América.

Si hubiera migrado con la familia, la presencia de ésta hubiera significado una contención, habría diluido en alguna medida el impacto. Acotada la impresión, no hubiera perdido totalmente su marco de referencia. Pero solo pudo imaginarlos pensando en él, y así quedaron en el recuerdo que nos transmite su hijo, fijados como en una fotografía. Ahora era un inmigrante más, ... y tuvo que bajar hasta la tercera clase, para... buscar un lugar que fuera su ubicación durante el largo viaje... Una litera cerca de un ojo de buey cerrado y sucio le fue propuesta... y aceptó sin más trámite. Allí colocaron una tarjeta con su nombre, edad, nacionalidad y número de pasaje.

La necesidad obligaba, y las expectativas de lograr una mejor vida se superponen al dolor de la partida, que encerraba la esperanza del reencuentro, pero también un para siempre implícito : ...Con sus escasos años, ya conocía lo duro del trabajo y lo difícil que era ganar algunas liras. Ahora conocía el dolor de una partida hacia lo desconocido.
Bien presente la fecha de embarque, muy confusa la de un presunto regreso, para Blengino el viaje se vivencia como rito de iniciación, duro y doloroso, en el que el alejamiento de la identidad social y afectiva original, deberá forzosamente complementarse con la disposición de reiniciar todo desde el principio. Durante largos días se trasladan hacia un sitio semidesconocido, con el agravante de hacerlo en un barco cargado con viajeros de regiones y países, idiomas y dialectos, ignorados y distintos.

Una suma traumática de diferentes reunidos casi con un sólo objetivo y una voluntad: escapar del hambre y la miseria, intentar hacer la América.


Cuando por fin una mañana Buenos Aires se presentó a sus ojos, Pasquale comprendió realmente lo lejos que se encontraba de su pueblo.

El relato registra breve estadía en el Hotel de Inmigrantes, aunque pensamos que a su arribo fue internado en alguno de los hoteles provisorios, foco de enfermedades, existentes en la época.31

La enorme ciudad lo apabulló, sensación que con el correr de las horas y la ausencia de quien debía retirarlo se convirtió en un temor profundo, si bien luego de alguna aventura, ayudado por un carrero encontró al fin a su tío: ¡ Subí a ese tranguai !, le dijo el carrero, a la vez que le gritaba al mayoral del tranvía de caballos: ¡Va hasta Federación y San José!

Sin duda, para todo migrante la impresión de la llegada, ese día fundacional en muchos sentidos, se mantendrá en la memoria toda su vida, transmitida a hijos y nietos con todos sus detalles.


El autor nos dice que su padre contaba estas experiencias a sus hijos en el comedor, por las noches, mientras Julia, su esposa, cebaba mates (un ejemplo de una trasculturación vivida por el emigrante), ritual donde Pasquale, asiduo lector de La Vanguardia32, exaltaba ...valores tan preciados como la cooperación y la solidaridad...

Trajo a su padre, Rafael, en 1890, pero a los pocos meses éste retorna a Lungro, donde fallece en 1918. Su madre, Fortuna, se instala luego en Buenos Aires, reencontrándose luego de casi 30 años con su hijo. Pasquale nunca volvió a Italia y falleció en 1946.

El relato de ...aquellos pequeños o grandes hechos que, marcando su vida, contribuyeron a la reconstrucción de una identidad personal puesta en crisis33 o renunciada, puede devenir para los receptores, en este caso el relator, su hijo Alfredo, en necesidad extemporánea de catarsis, transmitiendo y explicitando tensiones y conflictos internos que de una u otra forma fueron transferidos por el migrante a su descendencia.

Los fragmentos transcriptos son explícitos. Describen un cuadro de angustias, dolor, inquietudes y pensamientos, no muy diferentes para cualquier migrante.

Bien lo sintetiza Blengino cuando describe que ...cuando la nave se aleja del puerto de embarque, el emigrante abandona temporariamente o para siempre el mundo que conoce o donde es conocido; la propia historia personal, aún la más reciente, representa ya el pasado, un pasado remoto. El propio locus se lo lleva consigo, semiescondido entre el equipaje y entre los recuerdos.34
II – LA INSERCIÓN Y EL REGRESO TEMPORAL (1869-1912)
Uno de los resultados del estudio de las estrategias del migrante es la especialización regional, donde Rosoli destaca la elección de los lígures por la región del Plata.35
En los inicios del siglo diecinueve, un pequeño grupo de habitantes de Recco, armadores, comandantes y marineros, desembarcó en Buenos Aires y desde allí comenzó a navegar el río de la Plata y sus afluentes.36
Esos primeros genoveses, a través de cartas, comentarios e intercambios comerciales, atraen a otros, difundiendo las posibilidades que aquí encuentran. Por cierto, estos protoemigrantes no son impulsados por la miseria sino por la búsqueda de nuevas oportunidades para su desarrollo económico y la seguridad por su futuro.

El espíritu comercial de los xeneizes - no exento de solidaridad -, es destacado en dos episodios muy característicos de aquella primera emigración.

Uno cuenta que, con el aporte de muchos recchenses se bota allí el primer navío de 1.000 ton., destinado a viajar hacia Brasil y Argentina. Y le colocan velas en lugar de calderas de vapor porque ... el viento no se compra, mientras que el carbón hay que pagarlo!

El otro que, anoticiados en Recco del hundimiento del barco de un compaesano en el Plata, se le envía uno nuevo, consignado con las palabras: ve, trabaja, no te envilezcas. Devolverás si puedes, cuando puedas.37


Algún día de fines de 1869, Paolo y Benedetta Capurro dejaron su Recco natal para venir a estas playas. Comuna vecina a Génova, hoy cuenta con 10.000 habitantes y es un centro balneario de la Riviera italiana, ubicado entre pendientes verdes sobre los flancos del torrente homónimo.38

Paolo había nacido en mayo de 1846, hijo de Giovanni Capurro y de Gaetana Razeto, campesinos; Benedetta en febrero de 1852, hija de Matteo Capurro, comerciante, y Rosa Capurro, bottegaja, tendera.

No eran analfabetos. Sus letras toscas, en italiano mezclado con ligur y errores ortográficos, indican poca costumbre de escribir. Aunque ella volcó en un cuaderno escolar utilizado como borrador, referencias a compras efectuadas horas antes del embarque, gastos y deudas, no consignó ni el nombre del barco ni los días de partida o arribo.

Hablaban... como podían, como los demás emigrantes, con sus propios dialectos.

Ignoramos si se establecieron directamente aquí o en Montevideo, donde tenían parientes y luego vacacionaron, desde principios del siglo XX.

Fueron 2 de los 37.934 inmigrantes que llegaron en 1869 a esta ciudad39, y no es imposible que se alojasen algún tiempo en el asilo de Corrientes y 25 de Mayo, antigua herrería habilitada por la Comisión de Inmigración entre 1857 y 1873.40

Se habían casado el 26 de agosto de 1869 en su pueblo natal, cinco días después de finalizar Paolo el servicio militar, condición imprescindible para emigrar.41

Sus seis hijos fueron porteños y en todos se cumple el precepto de una conducta endogámica. Ellos y cinco de sus hijos (2ª generación) casan con descendientes de familias originarias de la localidad natal o de la inmediata cercanía. El sexto queda soltero.

La 3ª generación (los nietos), amplía esta perspectiva casando con descendientes de familias italianas originarias de otras regiones. En un caso, el contrayente político lleva por apellido materno el Capurro de Recco.

En la 4ª generación, limitándonos a los descendientes del matrimonio Capurro-Demarchi (5 individuos) todos casan con descendientes de europeos no italianos salvo un caso.

En la 5ª generación y misma rama (14 individuos) la amalgama continúa en el caso de los 4 casados.

Y por fin, comprobamos que de la 6ª generación, compuesta actualmente por 9 individuos menores de edad, 7 son argentinos, pero ciudadanos italianos - por doble ciudadanía -, y 2 españoles, por nacimiento y residencia...


Veamos ahora cuáles fueron sus medios de vida y su ubicación espacial.

No venían con fortuna, pero tampoco con las manos vacías42. Al establecerse, procuran hacerlo en trabajos con alguna similitud con las tareas realizadas en Italia. Algunos de sus antepasados habían sido pequeños comerciantes, y hacia allí apuntan su mira. Primero carboneros, luego almaceneros, por fin viven de la renta producida por una regular cantidad de propiedades en distintos barrios porteños.


... los italianos han creado en todos lados... casas de comercio al por menor que han tomado posesión de todos los barrios de la ciudad y de todas las regiones del campo. Puede decirse que colonizan... llenando el país con sus creaciones: aquí colonos trabajadores y sobrios, allí comerciantes prudentes... sin pretensiones... piden a la tierra o a un trabajo muy humilde, sus primeros recursos...43
Según la tradición familiar (y aplicando analógicamente los conceptos de Lucien Febvre, La historia se hace, sin duda, con documentos escritos. Cuando los hay. Pero se puede hacer, se debe hacer, sin documentos escritos, si no existen.44), residirán al principio en La Boca, núcleo de los xeneizes en Buenos Aires, donde los italianos mantenían ...entre todos los elementos extranjeros, una absoluta y extraordinaria mayoría...45

Allí frecuentaron familias del mismo paese, como los Cichero, Revello, Razeto, Lavarello, Figari, u otras con su apellido, como la del capitán Pasquale Capurro de la barca La Amistad, o el capitán Gio Bono Capurro, de la Unión, entre otros, establecidos en algunos antes y otros después de su llegada.46

Es cierto también que - en general y en esa época -, esa vecindad no se prolongan demasiado en el tiempo. En muchos casos, porque residen precariamente en conventillos y se mudan permanentemente. En otros, porque una relativa prosperidad los aleja del asentamiento original hacia barrios nuevos, que se urbanizan al compás del crecimiento de la urbe, y donde los bajos precios de la propiedad los convierten en propietarios.

Paolo tendrá sus primeras propiedades en Barracas. Con sacrificios no exentos de cierto exceso en el cuidado del gasto, bastante típico de los genoveses, compró terrenos. Edificó un despacho de bebidas y maicería con canchas de bochas, y varias casas, en la esquina de Caseros y Baigorri. En ese sitio vive un incidente que queda en la memoria familiar.

En junio de 1880, cuando los combates de la capitalización, algunos soldados intentaron robarle sus ahorros, pero no pudieron encontrarlos. Estaban enterrados bajo un tronco seco en el patio del almacén y encaprichado en negar su existencia, lo salvó la intervención de un oficial, según nos contaba su hija.

Comprobamos con el listado de vecinos de la calle Caseros y aledaños, a través de una guía de 188647, las tesis sostenidas por numerosos autores, referidas a la ubicación primigenia de los inmigrantes en áreas más o menos definidas, en cercanías de otros coterráneos.

En propiedades vecinas residían otros ligures, de Recco y sus cercanías. La parentela, fundamental en la organización interna campesina, defensa frente amenazas y peligros exteriores y ayuda para las necesidades cotidianas, se reproduce en estos nucleamientos iniciales.
La integración aparenta resultar realmente bastante fácil para esta pareja. Los hijos, la seguridad económica casi inmediata, contribuyen a afirmarlos en su nuevo espacio.

No es superfluo subrayar la importancia que tiene el trabajo como factor estabilizador y reafirmante de la autoestima del inmigrante, considerando que lo hicieron desde su llegada.,

Los Capurro migraron muy jóvenes y la experiencia migratoria, aunque impacte en cualquier período de la vida del individuo, resultará asimilada ...de distinta manera en función de la edad en que se produzca, no siendo igual... con un largo futuro por vivir, que para personas maduras con mucha historia vivida...48
Sin embargo, corroboramos que aún cuando la familia emigrante mantenga ...un equilibrio más o menos estable en apariencia, no haya tenido inconvenientes en su trabajo ni en su inserción, sobrevive un duelo no elaborado que pesa sobre sus integrantes ...y uno de los miembros de la generación siguiente será necesariamente el depositario del mismo.49

Y ese duelo no elaborado golpeará sobre la familia.

El hijo soltero se suicida hacia los 25 años, secreto de familia nunca comentado, descubierto a través del acta de fallecimiento, y una hija sufre profundas y traumáticas depresiones que le acompañan durante toda la extensión de su larga vida, trauma que algo más morigerado o contenido, será común a los demás hermanos.

En la tercera generación observaremos una indiferencia, un qualunquismo bastante notable y depresiones más suavizadas.

De allí que, si bien la tradición familiar induce que sus años transcurrieron con relativa placidez y sin sobresaltos, nuestras fuentes permiten comprobar que ...las lagunas, los silencios y los imaginarios... parte fundamental de la subjetividad humana...50, también resultan transmitidos, subyacentes a la par de las palabras, o a través de ellas.
Algunos de los parientes que habían quedado en Italia viajaron con cierta habitualidad, enviando cada tanto hongos, vinos, etc., algún libro y misales. La madre de Benedetta visita en 1889 a su hija, con los hijos de un segundo matrimonio (con otro Capurro). Parte de ellos se establecen posteriormente en Chivilcoy.

Paolo y Benedetta Capurro fallecen en Buenos Aires en enero de 1916 y febrero de 1922, respectivamente.


Los viajes de visita al propio país... significan una confrontación. El deseo manifiesto es el reencuentro con todo lo abandonado, pero conlleva el gran temor al desencuentro... Por último, y creemos que lo más importante, es la necesidad de comprobar que lo que se ha dejado sigue estando, efectivamente, allí: que no todo ha desaparecido, transformándose sólo en un producto de nuestra imaginación. Y que allí, los que hemos dejado nos han perdonado por haberlos abandonado, que no nos han olvidado, que aún nos quieren.51
Esta parte del trabajo se basa en cartas y postales escritas por Verónica Capurro de Demarchi, hija del matrimonio.

Habiendo alcanzado una sólida posición económica, la familia decide visitar entre mayo y noviembre de 1912 a los parientes de Italia y hacer turismo.

Viajan ella y su marido, los padres de ambos, sus propios hijos y un hermano con su esposa, en total 11 pasajeros, en la 1ª clase del Córdoba, del Lloyd Italiano Génova.

Las cartas forman un verdadero diario de viaje. Están dirigidas a su hermana Rosa, que quedó

en Buenos Aires. Escritas en castellano, seleccionamos algunos párrafos que ilustran los conceptos que enmarcan este trabajo.52
13 de junio 1912 : Mi Rosita querida, felizmente el día 11 a las dos y media de la tarde llegamos a la dichosa Génova; es muy lindo, ... la ribera de Italia, es magnífica, impone por la grandiosidad, jamás hubiera creído existieran parajes tan pintorescos. Recco nos gusta mucho... se divisa una vista espléndida... montañas de un lado y del otro y al frente, pero altísimas y todas verdes, llenas de árboles y abajo una iglesia... ahora estamos en el Hotel Ligure. La primera noche cenamos todos con Tía Rosa y Tía María... sus hijas son muy diablas y amables, nos recibieron muy bien y con cariño.

12 de junio: fuimos de Tío Miguel y Tía Rosa de Tío Esteban, con cuánto cariño nos vio, lloraban de alegría, lo que es nuestros retratos estaban a la vista en todas las casas. De Tío Miguel nos dieron... torta de arroz y queso fresco... después Tía Rosa nos preparó una tortilla de verdura, frutas, vino y café, te aseguro que no hay que extrañar el mate, ni pensamos en él ¿ Creerás que desde que salimos de Buenos Aires no lo probamos todavía ? y Mamá que tanto le gusta ni lo nombra: esta mañana por desayuno comimos la “figasa cua cioleta” 53, es muy rica, fuimos a dar una vuelta y después de almorzar fuimos... a lo de Tía María a ver donde nació Papá; si hubieras visto con que gusto revisó toda la casa, se acordaba de todo, no dejó rincón sin ver...
¿Qué pensamientos ocupaban la mente de los retornados frente a tantas cosas y personas que, siéndoles familiares, les eran realmente ajenas? ¿Formaban en 1912, tantos años después de su partida, parte de su pasado?

Sin testimonios más precisos de la sensación que causó la visita, imaginamos que la vivencia debe haber sido similar a la que desarrolla Grinberg ... La casa que fue del emigrante ya no lo es más: otras gentes viven en ella; su sitio de trabajo también está ocupado por otros; las cosas que amó y fueron suyas están desperdigadas... Todo ello provoca, además de dolor y celos, un sentimiento de extrañeza, como podría ser ver el mundo después de haber muerto.54

Efectivamente, ni el que llega es el mismo, ni llega al mismo lugar, ni tampoco son los mismos los que lo esperan, aún si llevan el mismo nombre y son teóricamente las mismas personas...

El reencuentro no fue sorpresivo, ya que había contactos que parecen haber alejado recriminaciones por posibles olvidos. Destacamos la presencia de la fotografía, nuevo factor para la comunicación, producto de la revolución industrial. 55

Estas cartas nos transmiten la satisfacción con que son recibidos los viajeros. Los recuerdos orales, escuchados muchos años después del viaje, la reiteran, aunque no podemos dejar de acotar que a cierta edad el pasado suele verse con benevolencia, limando asperezas o induciendo desmemorias.
... en todas las casas que pasábamos nos paraban, eran todos conocidos; daba gusto ver a Papá y Mamá, de todo se acordaban. El padre de Emilio, la madre y Pedrito fueron a Avegno ... a ver a la abuelita, pobrecita, tiene 98 años, les hizo mucha impresión porque no conoció a la hija, también, tantos años!, ha perdido un poco la memoria.... Génova como ciudad, linda como Buenos Aires no es... Ernesto dijo que no veremos nada más lindo que Buenos Aires, que es lo que yo desearía.

15 de junio : Esto es muy lindo, pero de buena gana quisiera que fueran ya tres o cuatro (meses) que estoy en ésta para regresar a ésa, estoy aburrida, extraño más de lo que creía

17 de junio : Fuimos ... de tía Rosa todos a almorzar, estaba su hijo José el que estuvo en Buenos Aires y tía María, éramos diez y siete a la mesa, aquí los domingos es muy divertido, se vé mucha gente.

18 de junio : Fuimos a Génova de compras por unas horas, pero qué sucios los trenes ¡qué basura! bajas de ellos que te dá asco mirarte; donde ponés las manos las sacás negras, dicen es del humo, por las galerías, entusiasma poco viajar en tren ( lo peor es la figura, como para vestido y zapatos blancos!), lo que es trenes mucho mejor son los de Buenos Aires.

20 de junio : Después de almorzar ... fuimos hasta la playa, es muy lindo; en la vereda estaban todos, que diablas las muchachas ¡Oh, Italia es hermosísima, pero si no hubiera sido por Papá poco me hubiera importado morir sin verla!
En estas cartas vemos, sin duda, la expresión de quien las escribe, pero también la impresión de sus propios padres, con quienes estaba relacionada de forma sobreprotectora, postura acaso comprensible teniendo en cuenta la edad que ellos tenían en ese momento (66 y 60 años respectivamente).

Por un lado, los transporta hacia su pasado; por otro, minusvalora su patria de origen, realzando el valor de la suya - donde aquellos encontraron bienestar -, como justificando la tendencia, analizada por Grinberg, de idealizar el país nuevo magnificando sus cualidades positivas y subestimando al que se abandonó.56

Estas expresiones comparativas las repetirá la autora en varias oportunidades, con referencia a distintas observaciones durante el recorrido por algunas ciudades italianas, que muestran además la curiosidad - y también el cansancio - de la autora, que se trasladaba con los hijos.


Agosto 17 de 1912 : hoy a las 9 y media de la mañana dejamos Montecatini, llegando a Firenze a las diez y cuarenta, es muy linda ciudad, pero más me gusta Buenos Aires... Cumplo con lo prometido, ... guardá estas cartas para que me recuerden lo que he visto.
Aún sin considerar su vivencia como ...digna de ser transmitida a los descendientes como enseñanza, ejemplo o testimonio histórico... esas características terminan adoptando estos textos, aún sin la voluntad explícita de la autora por valorarlos como tales.57

Las expresiones reflejan formas de vida muy distintas de la actual, además de una manera de percibir los tesoros artísticos, propia de personas sin demasiada formación pero no insensibles. Raras son las faltas de ortografía, siendo observables algunas ironías, curiosas considerando que escribe una mujer que, aunque muy lectora durante toda su vida, solo había cursado la escuela primaria.


Agosto 21 de 1912 : ... llegamos a Roma, algo cansados, almorzamos y en coche recorrimos la ciudad, es muy linda, vimos la Plaza Venecia, el monumento de Víctor Manuel IIº es colosal, algo lindo, a distancia de 50 cuadras se distingue, ... por todas partes se ven fuentes y estatuas e iglesias, hay más de trescientas! Roma es linda por las cosas antiguas que conserva, por todas partes se ven ruinas, vimos el Coliseo... la puerta Pía donde entraron los italianos en 70 y el Castel Sant´Angelo.58

22 de agosto : a la mañana... visitamos un jardín muy grande, antiguamente existía el Palacio Borghese, lo mejor de Roma va a tomar el fresco ahí. Hay una estatua grande y chicas a millares, estoy ya “estufa”59 de ver estatuas... De ahí visitamos el jardín Zoológico, hay bastante variedad de animales pero el nuestro es muchísimo mejor, aquí si no fuera por las antigüedades, que viene tanta gente extranjera, esto no valdría nada, cuanto más linda es nuestra Buenos Aires, esos negocios de ahí, ese lujo, esas tiendas, dejando Buenos Aires dejé de verlas, esa profusión de luces a la noche, aquí en cambio de noche se cierran los negocios y vidrieras. En Buenos Aires hay más gusto.60

23 de agosto :... esta mañana visitamos... el Vaticano... es interminable, ... están conmigo los tres diablos de chicos que me hacen renegar, Nilda con la muñeca le está hablando de Buenos Aires...
Destacamos algunos fragmentos referidos a comidas y costumbres tradicionales, aún vigentes en Recco.
4 de septiembre : ... en Recco hay preparativos para el Domingo, fiesta de la Virgen, si vieras las calles llenas de arcos para la iluminación de varios colores...

5 de septiembre : ... yo con mamá y papá fui de tío Esteban a comer las trofias con pesto, después vimos toda la ropa de la finada abuelita, mamá sacó de recuerdo un chal que ella misma había mandado a la madre de la finada abuelita, si vieras que nuevo está, yo saqué de otro color oro, es mucho más viejo, pero para recuerdo sirve, ... mamá quiso ver la casa donde se crió, está deshabitada, hace impresión.

7 de septiembre : Mamá y papá guapos ... son los que tienen más apetito, comen fruta por lujo, ahora hay manzanas, peras, duraznos, uvas, higos, nueces, almendras, avellanas frescas, cosas estas que todos los parientes tienen y aquí no falta.61

8 de septiembre : Hoy fiesta de Recco ... hay un mundo de gente ... los fuegos artificiales eran preciosos, muy linda la procesión, pero si estuviera otro año no me movería de casa, los que gozan fueron papá y mamá después de 43 años que no la veían, y regresamos a la 1 y media de la mañana.
Esta breve síntesis nos resulta lo bastante vívida como para reflejar esa imagen de hijos argentinos de italianos, ya afincados en la nueva tierra, a los que basta colmar parte de su curiosidad, y ya desean el retorno a la Argentina, su verdadera patria. Cumplieron el deseo de sus padres, que tampoco quieren quedar en Italia. No están vivos sus antepasados ni muchos de sus contemporáneos. Sus afectos familiares más cercanos, hijos y nietos, pertenecen a la nueva patria; sus intereses económicos y comerciales, ¿porqué no?, también.

Son reconocidos en su nuevo entorno, el devenir del tiempo les acerca de continuo más personas y cosas a quienes querer. También han alcanzado una inserción social más elevada que la que conservaron los que quedaran en Italia, de lo que resulta ejemplo el asombro y la incredulidad - de parte de los parientes italianos - cuando una de las nietas, maestra, hacia mediados del 1920 casó con un médico (¿el halo de magia de que habla Grinberg?).

¿Qué los unía con una Italia como la que ven cuando regresan ?

Decíamos más arriba que ni esa era ya la tierra que habían dejado, ni ellos eran los mismos que se habían ido en 1869. Casi nada los compromete con Recco, ¿tal vez podría intuirse un cierto rechazo inducido? Si esta es la tierra que expulsó a mis padres ¿para qué estamos aquí? ¿qué le debemos?

Al retornar, 43 años después de la partida, parece sentirse que sólo cumplieron con un rito de despedida final silencioso (¿o silenciado?).

Y así vuelven a Buenos Aires, para quedar definitivamente unidos a esta tierra.


Muchas veces nos hemos interrogado sobre las dificultades subjetivas que solemos enfrentar para conocer algo más, ese no haber querido o no haber podido hacer preguntas, cuando todavía se estaba a tiempo de encontrar alguna respuesta a las inquietudes que nos provoca la lectura de escritos de nuestros antepasados o los deshilachados recuerdos y tradiciones orales familiares.

Una tal vez involuntaria intención preservó, durante más de 100 años, al conjunto de cartas; cuadernos escolares; tarjetas postales y fotografías; documentos y objetos que coadyuvaron a este trabajo.

Comprobándose una vez más, que ...las toneladas de cartas que algunos inmigrantes escriben y reciben de su viejo mundo al principio de su llegada al nuevo van disminuyendo paulatinamente, constituyéndose en un indicador de ese distanciamiento mutuo..., la más antigua del archivo corresponde a 1885, mientras que las más modernas a 1928... cuando los emigrantes ya eran sólo recuerdo.62

E P Í L O G O

El inmigrante debió luchar esforzadamente por encontrar un lugar en la sociedad a la que arriba. La ruptura sufrida ha sido total y en estos casos, definitiva. Si por un lado intenta nuclearse con sus connacionales, recreando inconscientemente el concepto de la parentela, por el otro está obligado a vivir y compartir íntimamente tradiciones y costumbres diferentes de las que carga sobre su espalda. En el conventillo; el barrio; la escuela; la sociedad de fomento; la mutual; clubes; etc., se acrisolan las suyas, las de la nueva patria, las de inmigrantes de otros orígenes, y al paso del tiempo, ...del mismo modo que van cambiando los hábitos, las formas de vida y el lenguaje (aunque se trate del mismo idioma)... 63, van cambiando los seres humanos, tratando de sobrevivir al conflicto entre su pasado y su presente.

Para el italiano instalarse en Argentina comporta la casi inmediata y perentoria incorporación del nuevo idioma, además de pautas culturales que le son, normalmente, desconocidas en absoluto. En esa adaptación ...son los campesinos, el núcleo fuerte de la inmigración italiana, los menos indicados para hacer todo esto...64

Pero deben hacerlo, como desde un ámbito cultural absolutamente distinto, expresa sobre su exilio María Casares, enfatizando que ...teníamos que... rehacerlo todo, recomenzarlo todo, hasta el alfabeto que teníamos que aprender otra vez a deletrear. Y los modales. Y la mentalidad. Y el corazón. Había que rechazar hasta la nada, si se podía, la persona que se había sido, para convertirse en la misma pero en otra... y acoger, beber, tragar todo cuanto nos venía de fuera.65


La amalgama de culturas, diferentes como los hombres que las depositaron en esta tierra hacia fines del siglo XIX y sometida a las contradicciones de los tiempos, va dando forma a una identidad cultural argentina.

Perteneciendo cada vez más al nuevo medio, el inmigrante - sujeto se lo apropia, se enriquece y lo enriquece con significados, episodios y recuerdos personales y de su nuevo y creciente entorno familiar, que paulatinamente lo distancian de su pasado. Si en la primera época su mente estuvo ocupada con los recuerdos de todo lo abandonado - acompañado por deseos de reencuentro -, esos viejos afectos irán buscando – y encontrando - reemplazos.

Los vínculos con Italia se desvanecen, proceso acelerado luego de la desaparición de la generación migrante y de los que allá los conocieran. Los hijos, nacidos argentinos, educados y formados argentinos, mirarán con indiferencia el pasado de sus padres, pues no lo sienten como suyo.

Ni hablan italiano con habitualidad, ni lo harán las generaciones posteriores que, en algunos casos por similares motivos que sus antepasados, hoy migran hacia Europa o los EE UU.



Podríamos considerar como una de las causas del olvido del pasado, la percepción por parte del migrante y sus descendientes, de la disyuntiva entre origen y pertenencia y la asunción de las consecuencias del desarraigo: la obligación de la construcción de la nueva identidad, que les permitirá sortear los riesgos que se reflejan en segregación o rechazo.

Estas actitudes se generan habitual y cotidianamente en las sociedades receptoras de grandes migraciones. La nueva presencia produce transformaciones percibidas como una intromisión revolucionaria en el statu-quo. Sin embargo, una lenta pero persistente integración modifica las tradiciones culturales de migrantes y receptores, en un juego sin fin de acumulación, descarte, síntesis y transformación.

Profundo y permanente será el rol de la educación en la construcción de la nueva identidad, que se forma, como toda identidad, en forma permanente y con aportes diversos, en un constante juego dialéctico.

Su acceso por los hijos del migrante contribuye a modificar las pautas recibidas al interno del grupo familiar o la parentela.

La acción gubernamental - en la que destaca la consecuente lucha de Sarmiento -, aunque reconoce acciones de importancia en años anteriores, se encauza y organiza definitivamente a partir del Congreso Nacional de Educación de 1882. La Ley 1420 será un puntal de esa integración.

Encontramos un ejemplo de ese rol en algo tan demostrativo como un cuaderno escolar.

En una composición del 28 de agosto de 1894, leemos que La gloria de la Patria es nuestra propia gloria. Defender la Patria es defender nuestras familias... Los niños deben inspirarse en aquellos grandes ciudadanos que con esfuerzo y abnegación echaron los cimientos de la República Argentina.66

Nuestra generación, que carga los aportes histórico - culturales que se fueron sucediendo a lo largo de los años, debe reconocer los fragmentos que el cosmopolitismo ha ido aportando a la formación de cada uno de nosotros, pues absurdo sería pretender la preservación de una identidad cultural congelada en el tiempo.


Pasaron varias generaciones, para que el reencuentro con estos materiales y los restos de memorias y tradiciones orales, nos llevara a internarnos a través de ellos buscando una vivencia de esos tiempos, intentando corporizar dolores, dudas, carencias, ¿la aventura?, que llevara a estos hombres a alejarse de Calabria y Liguria, haciendo suya la incesante búsqueda del bienestar que mueve al ser humano desde la más remota antigüedad, aunque siempre nos quedarán las sensaciones de deudas que nunca nos cobraremos, preguntas que no tendrán respuesta.

El camino hacia lo desconocido ¿guarda todavía la esperanza de un futuro mejor?



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1 - CATTARULLA, Camilla, Los espacios de la identidad en las autobiografías de inmigrantes italianos en Argentina y Brasil, en revista Entrepasados, Bs. As., Nº 15, 1998, p. 7.

2 - CATTARULLA, op. cit., p..8.

3 - ALBERTI, Rafael, La arboleda perdida, Barcelona, Bruguera, 1980, p. 8.

4 - ROSETTI, Doro, Fasti della Colonia Italiana in Argentina – Un Fulgido Ventennio, artículo, en Le Vie d´Italia e dell´America Latina, Revista del Touring Club Italiano, Milán, año XXXIV, Nº 5, Mayo de 1928, pp. 497 a 508.

5 - BLENGINO, Vanni, Más allá del océano – Un proyecto de identidad: los inmigrantes italianos en la Argentina, Bs. As., CEAL, 1990, p. 33.

6 - MOYA, José C., Primos y Extranjeros – La inmigración española en Buenos Aires, 1850-1930, Bs. As., Emecé Argentina/Historia, 2004. “...a fin que suceda la emigración, los gobernantes deben permitir que la gente se vaya...”, p. 31.

7 - MOYA, op. cit., p.48.

8 - MOYA, op. cit., p.37.

9 - ROSOLI, Gianfausto, Un quadro globale della diaspora italiana nelle Americhe, Centro Studio Emiugrazion Roma. De este trabajo han sido sintetizados algunos de los conceptos de este párrafo.

10 - MÖRNER, M., Adventurers and proletarians – The story of migrants in Latin America, Pittsburgh, 1985, citado por ROSOLI, Un quadro globale..., op. cit.

11 - SORI, Ercole, Las causas económicas de la emigración italiana, en DEVOTO, Fernando y ROSOLI, Gianfausto (Compiladores), “La inmigración italiana en la Argentina”, Bs. As., Biblos, 1985, pp. 15 a 43.

12 - CACOPARDO, María C. y MORENO, José L., Características regionales, demográficas y ocupacionales de la inmigración italiana a la Argentina (1880-1930) en DEVOTO y ROSOLI, op. cit., pp. 63 a 85.

13 - Extraido de un trabajo inédito del autor, para el período 1737-1864. La población porteña oscila entre 11.118 - empadronamiento de 1744 - hasta 187.346 habitantes según Cálculo Nacional de 1869. Fuente: Anuario Estadístico 2003, Gobierno de la Ciudad de Burenos Aires, Dirección General de Estadística y Censos. La presencia genovesa sigue ese incremento, haciendose más importante al finalizar el período analizado.

14 - TEGAMI, Ulderico, Luoghi, genti e cose di Calabria, en LE VIE D´ITALIA E DELL´AMERICA LATINA, Revista del Touring Club Italiano, Año XXXIII, Nº 9, Milán, Sept. 1927. Se refiere a un informe del Cnel.Pagano, citado en el artículo, pp. 1083/1084.

15 - ÁLVAREZ, José S. (Fray Mocho), La Bienvenida, en Salero criollo y otros cuentos, Buenos Aires, EUDEBA, 1968, p. 165. Casi una descripción del xeneize emigrante...

16 - cf. COMISIÓN PARA LA PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO CULTURAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, La cocina como patrimonio (in) tangible, Buenos Aires, Temas de Patrimonio 6, 2002, y PUJOL, Sergio, Las canciones del inmigrante, Buenos Aires, Editorial Almagesto, 1989, entre otros.

17 - BOURDÉ, Guy, Buenos Aires: Urbanización e Inmigración, Bs. As., Huemul S.A., 1977, p. 121.

18 - PELLEGRINI, Sandro, Recco, Avegno, Uscio – Storia d´una vallata, Recco, Génova, P.A. Croce Verde, 1983, p. 193.

19 - DAIREAUX, Emile, Voyage a la Plata – Trois mois de vacances, 1886, p. 130. Encuadernado sin datos. El autor atribuye al Portugal de la Messageries Maritimes viajar de Bordeaux a Buenos Aires con 5 escalas ...en quatorze jours.. Las escalas e inmigrantes clandestinos agregaban beneficios a oficialidad y empresarios.

20 - Actuales Leandro N. Alem, Bmé. Mitre y Sarmiento. Los restos de la Aduana están detrás de la Casa Rosada.

21 - FRANZONI, Ausonio, Gli Italiani in Argentina, citado en EINAUDI, Luigi, Un Principe Mercante , Torino, Fratelli Bocca Editori, 1900, entrecomillado en pp. 35 a 37.

22 - HUTCHINSON, Thomas Joseph, en PINASCO, Eduardo, El Puerto de Buenos Aires en los relatos de veinte viajeros, Bs. As., Talleres del Ejército de Salvación, 1947, p. 168.

23 - SCARDIN, op.cit, p. 42.

24 - BUCICH, Antonio J., Rasgos y perfiles en la historia boquense, Buenos Aires, Talleres de la Escuela de Educación Técnica Nº 121 “Artes Gráficas”, 1962. Piguyi, piojos. Cammin nêuve es Alte. Brown y cammin vëgio, Necochea, pp. 113 a 119.

25 - Informe del Intendente Dr. Francisco Seeber, en República Argentina, Memoria Municipal de la Ciudad de Buenos Aires de 1889.

26 - BARZINI, Luigi, L´Argentina vista com´è, en BLENGINO, Vanni, Más allá del océano – Un proyecto de identidad: los inmigrantes italianos en la Argentina, Bs. As., CEAL, 1990, cita 16 en p. 75. Consideramos válida la descripción de esta cita, aún reconociendo la negativa posición de Barzini sobre la emigración hacia la Argentina (cf. Grinberg, op. cit.).

27 - CONTE, Alfredo, Pasqualìn, Bs. As., edición particular, 1992. Al mismo corresponden las referencias que se reproducen en cursiva sin remitir a nota.

28 - Revista OGGI, datos del folleto turístico Itinerari Calabresi.

29 - TEGAMI, op. cit., p. 1083.

30 - El llamado commisario regio, cuyo rol era controlar las condiciones de seguridad, alimentación, higiene, etc. a que se sometía al emigrante.

31 - OCHOA DE EGUILEOR, Jorge y VALDÉS, Eduardo, ¿Dónde durmieron nuestros abuelos? Los hoteles de inmigrantes en la ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, CICOP, 2000. Se utilizaban los de Caballito o de Cerrito y Arenales. El llamado Nuevo Hotel de Inmigrantes, en Retiro (no confundir con el actual), se inaugura el 27/1/1888 (p. 149).

32 - Tradicional periódico del Partido Socialista.

33 - CATTARULLA, op. cit., p. 11.

34 - BLENGINO, op. cit., p. 33.

35 - ROSOLI, Gianfausto, Un quadro globale della diaspora italiana nelle Americhe, s/d.

36 - PELLEGRINI, op. cit., p. 185.


37 - PELLEGRINI, op. cit., p. 186.

38 - Guida del Italia Touring Club, 1990.

39 - SCARDIN, op. cit., p. 331. Se dividen entre 28.958 provenientes de ultramar y 8.976 vía Uruguay.

40 - OCHOA DE EGUILEOR y VALDÉS, op. cit., p. 77.

41 - Documento de la Brigata Cuneo - Ottavo Regimento Fanteria, datado el 21 de agosto de 1869. Archivo del autor.

42 - Conservamos algunos cacciacavallo de 1789 (Reino de Nápoles) y otras monedas que según la tradición familiar eran parte del “tesoro” de estos emigrantes.

43 - DAIREAUX, Emilio, Vie et moeurs de la Plata, (1888), en BOURDÉ, Guy, Buenos Aires: Urbanización e Inmigración, Bs. As., Edit. Huemul S.A., 1977, cita 10, pp. 188/9.

44 - FEBVRE, Lucien, Problemi di metodo storico, Torino, Einaudi, 1976.

45 - SCARDIN, op. cit., p. 42.

46 - PELLEGRINI, op. cit., p. 194, corrobora este recuerdo familiar, a través de fuentes periodísticas italianas.

47 - GRAN GUÍA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, Bs. As., Hugo Kunz y Cia., 1886.

48 - GRINBERG, León y GRINBERG, Rebeca, Psicoanálisis de la Migración y el Exilio, Madrid, Alianza Editorial, 1984, p. 137.

49 - GRINBERG, op. cit., p. 202.

50 - BARROS, Carlos, Postmodernidad 17, nota en página web de Historia a Debate, Universidad de Santiago de Compostela, España, 5 de septiembre de 2005.

51 - GRINBERG, op. cit., p. 215.

52 - Material de archivo del autor. En los textos transcriptos se han mantenido los giros y errores ortográficos.

53 - Vemos con el mate otro ejemplo de transculturación. La fugazza es una comida tradicional - y originaria - de la Liguria; en este caso, fugazza con cebolla.

54 - GRINBERG, op. cit., p. 218.

55 - MOYA, op. cit., p. 47.

56 - GRINBERG, op. cit., p. 19.

57 - CATTARULLA, op. cit., p. 10.

58 - Porta Pìa, sitio por donde las tropas italianas entraron a Roma el 20 de septiembre de 1870, terminando con el poder temporal del papado, y culminando la tarea de unificación de Italia.

59 - GUARNIERI, Juan Carlos, El Lenguaje Rioplatense, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1978. Del italiano “stuffo”, harto, aburrido, cansado de una persona o cosa.

60 - Buenos Aires tenía más habitantes que Roma. De los 187.000 habitantes que tenía en 1869/1870; para el Censo Nacional de 1914, eran 1.576.597. Entre 1877 y 1898 entraron 877.402 italianos.

61 - GRINBERG, op. cit., p. 97, ...Puede ocurrir... que el inmigrante experimente... rechazo por los platos típicos del nuevo país y recurra con añoranza a buscar aquellos otros que representen las características de su tierra... (el rito recordatorio en compañía de connacionales) En este caso, compartían comidas de los dos países, integrándose la ligur en la tradición familiar.

62 - GRINBERG, op. cit., p. 97. El individuo trata de mantener el “ambiente no-humano” en su entorno, objetos en desuso y de escaso valor, ropas, etc., investidos del recuerdo de situaciones, momentos, en fin, del pasado.

63 - GRINBERG, op. cit., p. 98.

64 - BLENGINO, op. cit., p. 83.

65 - CASARES, María, Residente privilegiada, Barcelona, Argos-Vergara, 1980, p. 132.

66 - Cuaderno de 5º grado de Verónica Capurro, archivo del autor.


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