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Hoffman Amadeo "Anda derecha, hija mía, Porque ir hacia atrás es feo"


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Bloque tres

u.n.o

la fábula

Las dos cangrejas

Hoffman Amadeo

“Anda derecha, hija mía,

Porque ir hacia atrás es feo”.

De este modo su deseo

Una cangreja exponía.

“Madre, lo haré en el instante,

Que en mí la obediencia es justa:

La seguiré, mas si gusta,

Camine usted por delante”



La fábula

Composición literaria breve, generalmente en verso, en la que animales, plantas o elementos naturales actúan como personas, aunque conservando sus gastos naturales.

Toda fábula se compone de dos partes: la narrativa, que muestra un consejo moral; y la enunciación de esta moraleja, añadida en forma de proverbio, refrán o sentencia. Este último rasgo es tan esencial como la presencia de animales que simbolizan vicios y virtudes humanas.

Se diferencia de los apólogos en que éstos son más generales y en ellos pueden intervenir además hombres y personajes, tanto animados como inanimados. En el apólogo la moraleja es el fin fundamental y casi único de la narración, mientras que en la fábula este mismo fin queda implícito. Ambos pueden estar escritos en verso o prosa.



Contexto de producción

Las fábulas se utilizaron desde la antigüedad grecorromana por los esclavos pedagogos para enseñar conductas éticas a los niños que tenían a su cargo en la educación. La moral deducida de estos ejemplos eran la del paganismo: es imposible cambiar la condición natural de las cosas, incluida la condición humana y el carácter de las personas. Con el tiempo, el Cristianismo sustituyó esta concepción del mundo por otra que presuponía en el hombre la posibilidad de cambiar su naturaleza con un juicio moral incluido.



Características

  • Ofrece un contenido moral o didáctico

  • Siempre tiene moraleja

  • Generalmente es breve y con pocos personajes

  • Posee inventiva, riqueza imaginativa y de colorido

  • Es inverosímil

  • En su exposición de vicios y virtudes es maliciosa, irónica, reflexiva, graciosa y a veces triste.

La barquilla

José Rosas Moreno

Una barquilla vacía anclada junto a la arena, logró romper la cadena que sujeta la tenía. ¡Ya estoy libre! ¡Qué contento!, dijo en el agua oscilando, y se deslizó jugando impulsada por el viento. Ya, exclamó, nadie me oprime y me alejo independiente sin piloto impertinente ni timón que me lastime. Así murmuraba a solas cuando de pronto estruendosa rugió tempestad furiosa y se agitaron las olas. Al rudo impulso del Norte tuvo por fin que rendirse, y la infeliz, al hundirse, suspiró por el piloto. De la barquilla vacía la lección aprovecha: el hombre en su tierna edad siempre necesita un guía.

José Rosas Moreno nació en 1838 Lagos de Moreno. Estudió en Guanajuato y en México. Se dedicó desde joven a la literatura. Fue poeta. Cultivó el drama, la comedia y fue muy reconocido. Se le llama “el poeta de la juventud” por sus fábulas y apólogos que son considerados entre los mejores de la literatura mexicana.



La rana que quería ser una rana auténtica

Augusto Monterroso

Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello. Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl. Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobarían y reconocían que era una rana auténtica. Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos le aplaudían. Y así seguía haciendo esfuerzo hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancas las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.

Monterroso es considerado el cuentista y fabulista de Guatemala más importante del siglo XX. Nació en 1921. Fue autodidacta. Fue exiliado en 1944 y se radicó en Bolivia y Chile durante los años cincuenta. Llegó a México en 1956 en donde murió en el año 2003.



Estructura de la fábula



Anécdota

¿Qué se cuenta?

Personajes

¿Quiénes son?

Moraleja

¿Qué representa?

Narrador

¿Quién cuenta?

Tiempo

¿Cuándo sucede?

Espacio

¿En donde sucede?

Lenguaje

Lo más importante es el actuar de los personajes

Son estereotipo.Muestran algo de la sociedad en sus conductas que están ligadas a principios morales

Es la enseñanza, verdad, moral o principio. Es el actuar que se supone son de buena costumbre en una sociedad determinada. Se puede representar de manera explícita o implícita

Narrador externo. Están escritas en tercera persona. Asume una posición neutra para no influir en el lector y mantener alejados a los personajes

Es lineal. Sucede de principio a fin y suficiente para mostrar el actuar determinado

Depende del momento histórico de su desarrollo

Debe ser de fácil comprensión para los niños, sobretodo y con fines didácticos. Presenta figuras literarias

La gallina de los huevos de oro

Esopo


En un corral había una gallina que ponía huevos de oro. Su dueño, que todas las

mañana los vendía, y a buen precio, se dijo: - Si los huevos de la gallina son de oro, las tripas donde se deben formar deben contener oro en abundancia. Mató a la gallina queriendo hacerse rico en poco tiempo, pero al ver que las entrañas eran como las de todas las gallinas, comprendió que había cometido un error. Cuántas veces nuestra ignorante curiosidad nos mata la felicidad.

Los navegantes

Félix María Samaniego

Lloraban unos tristes pasajeros viendo su pobre nave, combatida por recias olas y de vientos fieros, ya casi sumergida, cuando súbitamente el viento calma, el cielo se serena, y la afligida gente convierte en risa la pasada pena. Mas el piloto estuvo muy sereno tanto en la tempestad como en la bonanza. Pues sabe que lo malo y que lo bueno está sujeto a súbita mudanza.

El manguito, el abanico y el quita sol

Tomás de Iriarte

Si querer entender de todo

Es ridícula presunción,

Servir sólo para una cosa

Suele ser falta no menor.

Sobre una mesa, cierto día,

Dando esta conversación

A un abanico y a un Manguito

Un paraguas o quitasol;

Y en la lengua que en otro tiempo

Con la olla al caldero habló,

A sus compañeros dijo:

¡Oh qué buenas alhajas sois!

Tú, manguito, en invierno sirves;

En verano vas a un rincón.

Tú, abanico, eres mueble inútil

Cuando el frío sigue al calor.

No sabéis salir de un oficio.

Aprended de mí, pese a vos.

Que en invierno soy paraguas

Y en verano quitasol.



Tipos de fábulas

Las fábulas se clasifican, por su época, en clásicas, neoclásicas, modernas y contemporáneas; y de este nuevo tipo genérico, denominado la nueva fábula, se adaptan rasgos que han sido relacionados con la teoría de la posmodernidad, en vez de predicar una moral o educar al lector a través de una moraleja explícita, como anteriormente se hacía, exige que sea el propio receptor quien extraiga la conclusión, a veces resultando en una antimoraleja.

En la nueva fábula, los personajes ya no encarnan solamente un rasgo de la personalidad, y se acercan más a un hombre real. Este cambio es muy evidente en “La oveja negra” y demás fábulas de Monterroso: la conexión entre animal y humano lo define como algo tan similar, que a veces es imposible distinguir quién es quien.

La oveja negra

Augusto Monterroso



En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de las ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.



Análisis de la fábula “La oveja negra”

Anécdota

¿Qué se cuenta?

Personajes

¿Quiénes son?

Moraleja

¿Qué representa?

Narrador

¿Quién cuenta?

Tiempo

¿Cuándo sucede?

Espacio

¿En donde sucede?

Lenguaje

Figuras literarias
























d.o.s

la epopeya

Narración poética extensa, escrita en verso o en prosa. Cuenta acciones interesantes grandes y públicas. Las acciones son dignas de la memoria de un pueblo, en torno a la figura de un héroe que representa sus virtudes. También destaca acciones en las guerras o viajes y suelen ser extensas. Toman parte personajes heroicos e interviene lo sobrenatural o maravilloso. En la epopeya pueden intervenir muchas veces los dioses y elementos fantásticos.



Contexto de producción

Las epopeyas se caracterizan por ser anónimas y brotar del alma de los pueblos jóvenes. Son una especie de creación colectiva en la que el poeta desempeña la función de compilador. Los épicos griegos presentan una estructura compuesta por cuatro partes: proposición, invocación, narración y epílogo. En la proposición se da el enunciado de la obra; en la invocación existe el pedido a los dioses para que ayuden al poeta; la narración es la parte central y más extensa de la epopeya. Contiene el relato minucioso de las acciones del héroe, debiendo obedecer a una secuencia lógica, pero pudiendo comenzar por la mitad; el epílogo es la parte final de la narrativa, debe tener un imprevisto, ser verosímil, coherente y contener un final feliz. Al contrario del género lírico, la épica se caracteriza por presentar un distanciamiento entre el sujeto (narrador) y el objeto (mundo narrado). La posición del narrador es de confrontación en relación a aquello que cuenta. En la épica primitiva alguien narraba un hecho a un grupo de oyentes, distanciándose del acontecimiento pasado. En la evolución de la épica hacia la novela y el cuento, la situación no se alteró. Sin embargo, ahora, el autor narra los acontecimientos no a un auditorio, sino a los lectores. Existe relación de continuidad entre el mito, la leyenda, la epopeya primitiva y la literatura moderna. Las pruebas que los personajes romanescos deben vencer tienen su modelo en las aventuras del héroe mítico. La presentación del narrador no es una copia perfecta de la realidad, que sufre influencia de la creatividad del artista. El poema épico presenta algunos fenómenos estilísticos, según los cuales, el ritmo se relaciona con la posición de distanciamiento del narrador al presentar su relato. El lenguaje utilizado es discursivo y sigue una sintaxis lógica y el tema consiste en una serie de acontecimientos pasados, que tanto pueden ser legendarios como tratarse de una época más próxima. La epopeya debe disponer de una alta cantidad de episodios espectaculares, batallas sangrientas, exaltación de los héroes sobrehumanos, intervención de los dioses o de fuerzas sobrenaturales, en fin, mucha grandiosidad. El distanciamiento entre sujeto y objeto favorece la inalterabilidad de ánimo del autor, que no experimenta las oscilaciones del estado afectivo lírico. Esta inalterabilidad explica, en parte, la falta de amor en la temática épica. La presentación de los hechos obedece a un desarrollo progresivo y meticuloso que prende la atención del lector y desvía su interés del desenlace. Aunque no se puede decir que en la obra épica se anule la visión de conjunto, las particularidades son tan importantes que los episodios ganan vida relativamente autónoma. En la Poética, Aristóteles afirma que, según el objeto de mímesis, la epopeya se ocupa con la acción de los personajes nobles. Para él, ese género se asemeja a la tragedia en algunos puntos, pero se diferencia en otros. Ambas son imitaciones y necesitan de reconocimiento, peripecia y catástrofe, pero, varían en la extensión y en la métrica, pudiendo variar, también, en los modos, objetos y medios. En la tragedia tenemos poco tiempo y dependemos de un espacio limitado, por tanto, se vuelve imposible representar muchas partes de la acción desarrollándose al mismo tiempo, como ocurre en la epopeya, pudiéndose, en la tragedia, mostrar apenas una única acción siendo representada por los actores. Además de las epopeyas naturales, que son aquellas cuyos autores son anónimos (Odisea, Ilíada, Canción de Rolando, Cantar del Mio Cid, Canción de los Nibelungos), están también las epopeyas eruditas o artificiales, que son obras creadas por un único poeta, sin el concurso de la imaginación popular (Eneida, de Virgilio; Las lusíadas, de Camões; Divina Comedia, de Dante). Los dos poemas épicos de la Grecia Antigua, compuestos alrededor del siglo VIII a.C., fueron atribuidos, por la tradición clásica, a Homero, aunque nunca se haya siquiera probado su existencia. La Ilíada, y la Odisea son poemas épicos que tienen como referente histórico la Guerra de Troya, antigua ciudad del litoral de Asia. Varios pueblos habitantes de Grecia, unidos en una confederación, tras largos años de asedio, consiguieron invadir e incendiar la ciudad. Los poemas refieren una de las numerosas expediciones de la Confederación Acaia, con vistas a la ocupación de Ílion, ciudades da la costa asiática, cerca  de 1180 a.C. Las noticias sobre los aqueus (griegos) y troyanos son todas inciertas e imprecisas, porque se trata de pueblos de sociedades prehistóricas y de civilizaciones prehelénicas, que ocupan parte de Asia Menor, Egipto, Grecia central y islas del mar Egeo, antes que de ellos y de la mezcla con otras tribus surgiera la civilización griega, unificadora de cultura y costumbres políticas, religiosas, sociales y morales.

Tomado de Tatiana Anflor en:

http://es.shvoong.com/humanities/theory-criticism/1817702-epopeyas/

consultado el viernes 16 de julio, 2010



Características

Las epopeyas deben poseer al menos nueve características:



  1. Comienza In media res

  2. El espacio de acción es vasto, cubre muchas naciones o el universo

  3. Invocación preliminar a la Musa

  4. Formulación inicial del tema

  5. Uso de epítetos

  6. Inclusión de largas enumeraciones

  7. Presencia destacada de discursos largos y formales

  8. Intervención en los asuntos humanos de los dioses

  9. Presencia de héroes que encarnan valores de una nación, civilización o cultura

El héroe puede formar parte de un ciclo épico de varias epopeyas y se enfrentan a varios adversarios, regresando significativamente transformado de esos enfrentamientos.

Tipos de epopeyas

  • Epopeya clásica: Se ubica en Grecia y Roma. Sus principales ejemplos son, de Homero, La Iliada y La Odisea y La Eneida, de Virgilio

  • Epopeya medieval: Se ubica en diversos países de Europa. Sus principales ejemplos son Los cantares de gesta, Poema del Mio Cid, La canción de Roldan

  • Epopeya renacentista: Se ubica en diversos países de Europa, por ejemplo, Los romances viejos.





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