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Hechos humanos hechos educativos hechos de iglesia


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Capítulo 5

LA SEGUNDA PARTE
DEL SIGLO XIX
EN ITALIA
MAPA DE ITALIA de 1858 a 1900


HECHOS HUMANOS

HECHOS EDUCATIVOS

HECHOS DE IGLESIA

1852. Cavour, primer mi­nistro de Piamonte, propone a Roma como capital de Italia.
1859. Guerra del Piamonte. Austria ocupa el Véneto.
1860. Tratado de Turín: Emilia y Toscana para Pia­monte y Niza y Saboya para Francia. Garibaldi avanza hacia Sicilia y Calabria.
1861. Huye de Nápoles Napoleón Francisco II. Fin de los Borbones en el Reino. En Marzo, Víctor Manuel se proclama Rey de Italia.
1866. Guerra de Piamonte con Austria. Conquista de Venecia. El Véneto se inte­gra en el Reino de Italia.

1867. Garibaldi marcha sobre Roma. Es vencido.


1870. 20 de Septiembre. Tropas del Piamonte ocupan Roma. En 1871, luego de a­parente plebiscito, Roma queda capital de Italia. Fin de los Estados Pontificios.
1879. El Gobierno italiano expolia conventos y socieda­des religiosas de toda Italia, incluso Roma.

1850. Los Estados de Italia se sienten dominados por el laicismo. Rígidos controles sobre Asociaciones y obras sociales católicas. Sobre todo, se controla la enseñan­za de las Congregaciones.


1860. El Gobierno del Pia­monte está dominado por el laicismo. Leyes de desa­mor­tización de bienes de Igle­sia y de sociedades benéfi­cas.

1870. El Ministro Crispi, luego de la toma de los Esta­dos Pontificios, seculariza las escuelas.


1879. Con la Encíclica Ae­terni Patri León XIII pide el estudio de la Teología tomis­ta en los Centros de Iglesia.

1888. El Ministro Rosselli autoriza a cualquier Ayunta­miento a suprimir la enseñan­za religiosa en las Escuelas.

1893. La Encíclica Provi­dentissimus de León XIII fomenta los estudios bíblicos.

1850. Con ayuda de las tro­pas francesas, el 12 de Abril Pío IX regresa al Vati­cano.


1852. Cavour, Ministro de Víctor Manuel II, desamorti­za los bienes de la Iglesia.
1854. 8 de Diciembre. El Papa Pío IX define el Dog­ma de la In­maculada Con­cep­ción de María.
1864. 8 de Diciembre. La Encí­clica "Syllabus errorum" condena del modernismo.
1867. Acuden a Roma 500 Obispos con moti­vo del año jubilar de la muerte de S. Pedro y S. Pablo.

1869. Concilio Vaticano I. Dura del 8 de Diciembre de 1869 al 18 de Julio de 1870.

1871. Pío IX se encierra en el Vaticano como protes­ta por la usurpación y ocu­pación de Ro­ma.

1878. Muere Pío IX y si­gue León XIII, Papa cultísi­mo y protector de las cien­cias y de las Universidades católicas.


1891. Encíclica "Rerum Novarum", de León XIII

Italia atraviesa la segunda mitad del siglo XIX entre cambios sorprendentes y movimientos ideológicos, sociales y políticos arrolladores. La península entera se transforma en una nación unificada. Pero no deja de ser un conglome­rado de pueblos, estilos y tradiciones diferentes. No se puede hablar todavía de unidad, pues no basta la unificación forzada bajo la monarquía del Norte, para que se sientan iguales todos los italianos, máxime cuando en el camino quedan recuerdos de guerra, intrigas de políticos, sectarismos masónicos, heridas de los atropellos cometidos por los sectarios promotores de las desamortizaciones y expolios generalizados.


La unificación de la Península bajo la Monarquía piamontesa ocupa la media centuria segunda del siglo: hasta 1870 como intento, en este año como logro, y en las décadas posteriores como esfuerzo de consolidación. A muchos años de distancia, se la puede considerar un acierto en la Historia. Pero en la perspectiva del momento, no deja de ser un acto de violencia y un abuso de fuerza. Y resulta especialmente hiriente para los sentimientos cristianos de los pueblos italianos el que se realice desde actitudes laicistas, bajo proyectos masónicos y carbonarios, con represalias frecuentes de los vencidos.
Porque en el fondo de los cambios políticos se hallan los movimientos ideológicos subterrá­neos. Tratan de amortiguar la influencia de la Iglesia y de sus instituciones y se esfuerzan por imponer un estilo de vida secularista y extracris­tiana en la sociedad. Los grupos y las corrientes que circulan en Europa chocan en Italia con la realidad milenaria de los Estados Pontificios, con la masa popular claramente cristiana y con el genio creativo de los italianos.
Fatigosamente se consigue la unificación política, que no afectiva, de Italia. Surge una nación con leyes uniformes y modernas. Mas los sentimientos popula­res son diferentes. Sigue siendo un mosaico de grupos regionales y de poblacio­nes orgullosas de su identidad y, con frecuencia, con fuerte antipatía por lo ajeno. Se unifican las leyes, pero siguen diferentes las personas y sus sentimientos.
Y en lo espiritual se producen reacciones de renovación y de promoción moral y cristiana, uno de cuyos exponentes es la gran floración, magnífica y fecunda, de Institutos y de movimientos religiosos. Con ellos la sociedad italiana reacciona ante las manipulaciones y atropellos de las leyes laicistas.

Serán precisamente los ideales del pueblo cristiano ante la realidad política la fuente de donde brotarán multitud de obras de caridad, de piedad y de educación a lo largo de esta segunda parte del siglo XIX.


Con todo, lo más significativo de este período no son los cambios políticos, sino la transformación social que se produce en medio de las agitaciones. Las caracte­rísticas son diferentes en los dos polos geográfi­cos de la península. Por una parte se halla el Norte industrioso, con la progresiva aparición de fábricas y talleres en lugares como Milán, Turín, Florencia o Venecia. Por otra parte, los calurosos pueblos del Sur rural se mantienen, salvo enclaves como Nápoles, afanosamente campesinos, aldeanos, más tradicionales y rutinarios en sus formas de vida. En el Centro está Roma que, además de su específico peso religioso, es la que sintetiza la realidad polivalente de toda la Península.
La sociedad que se desarrolla en el Norte está alterada por diversas cir­cunstan­cias, indigencias y adversida­des, que reclaman la acción de las fuerzas vivas y de las personas más sensibilizadas ante la fraternidad y la solidaridad:
- Emigración abundante y desarraigo de muchas familias, en una sociedad que es cordialmente hogareña.

- Incremento de las masas proletarias en torno a las fábricas y a los comercios, con lo que supone de desajuste moral y espiritual de todos los niveles de donde proceden los inmigrantes.

- Abandono grande de la juventud proletaria, sobre todo femenina, que no encuentra en los lugares de destino trabajo, paz y acogida.

- Incursiones militares, austriacas y francesas, por los intereses interiores y exteriores que se ciernen sobre los pueblos italianos.

- Incluso, las secuelas económicas y morales que se van a derivar de la ruptura de muchas tradiciones familiares, sociales y culturales.

- Y las tensiones religiosas artificiales que se provocan con la Autoridad del Papa, verdadero "señor espiritual" de Roma, erosionan muchas obras sociales, que un pueblo como el italiano necesita con urgencia, no sólo en el orden religioso, sino también en el social y convivencial.


En las zonas del Sur el progreso material no es tan rápido y espectacular como en el Norte. Se mantiene gran pobreza estructural y es urgente la atención a las masas campesinas. También surgen en estas tierras diversos Institutos educativos y asistenciales. Se orientan muchos de ellos a la atención a las familias, al cuidado de los indigentes y a la vida cristiana en las parroquias.
La dualidad de situaciones sociales pesa en Italia hasta muy entrado el siglo XX. Los cambios morales se aceleran y el mapa se configura de forma muy polivalente, ya que no bastan las leyes unificadoras que conseguir la paz.
Todos estos aspectos, por separado y en su conjunto, resultan, sin duda, la causa desencadenante de muchas obras religiosas de asistencia, de evangeliza­ción y de educación cristiana. Confluyen en un despertar luminoso multitud de iniciativas valiosas para atender a los grupos humanos, sobre todo marginados, y para responder a las insidias de quienes quieren quitar a la Iglesia su protago­nis­mo en las obras de caridad con los necesitados.
Porque el genio creativo italiano, o mejor de los pueblos tan variados de Italia, ha sabido crear a lo largo de los siglos obras maravillosas de arte, movimientos decisivos de cultura, insuperables servicios sociales de asistencia. Pero también ha generado cauces y plataformas de educación parroquial, escolar, social, promotoras de una convivencia admirable, expresiva, integradora.
Y lo ha hecho, sobre todo, en los momentos de mayor dificultad histórica: por ejemplo, cuando las invasiones del exterior hacían peligrar las riquezas del interior, cuando los bárbaros se enfrentaron con el Imperio bizantino, cuando las amenazas otomanas llegaron a las puertas de Roma, cuando las potencias euro­peas intentaron repartirse el territorio del Norte, cuando los sueños napoleóni­cos querían someter toda Europa, también Italia, a un vasallaje uniforme.
El mismo espíritu autónomo subyace en este medio siglo de unificación, en que se pretende anular la fuerza mundial del Papado y la singular grandeza espiritual y moral de la ciudad en la que el Apóstol Pedro puso su cátedra para los siglos venideros.
Las dificultades enormes que se desencadenan sobre la sociedad italiana en estos decenios del siglo XIX resultan estímulos de creatividad religiosa. Surgen asilos, hogares, hospicios, hospitales, cofradías, santuarios, colegios y centros de catequesis, como nunca se había producido hasta este momento. Allí donde se quiso extirpar la semilla de los monjes de otros tiempos, y se ignoró a S. Benito o a San Francisco, brotaron mil retoños de nuevas familias religiosas que trataron de cubrir todas las necesidades de la nueva evangelización.
Las dos figuras pontificias que llenan este período, Pío IX y León XIII, se convierten en dos volcanes de evangélica actividad y de inteligente servicio a la Iglesia, que se halla extendida por todo el universo. Un pueblo como el italiano que, por naturaleza, por historia y por necesidad, es imaginativo y tiene la afectividad a flor de piel y de labios, sabe responder con muchas iniciativas a las nuevas necesidades de los tiempos.
Por eso los Institutos que surgen y los Fundadores que actúan llenan de admiración por sus mensajes cálidos, se acomodan a las circunstan­cias diversas que existen y atienden a las necesidades múltiples que aparecen.
Los hechos fundacionales son muy significativos en este tiempo de resurgi­mien­to. Casi todos los Fundadores se hacen eco de las indigencias sociales, sobre todo en el terreno de los pobres y de los necesitados. Se hacen eco de cierta reacción y militancia contra las ideas y los movimientos.
Desencadenan una verdadera floración las obras expansivas, siempre unidas por el común denominador de la asistencia social, de la educación, de la acogida y de la promoción de la piedad cristiana.
Entre la pléyade de Fundadores italianos sobresalen algunos:



- Beata Paola Cerioli (1816-1855). "Instituto de la Sda. Familia".

Bérgamo. 1857.

- S. Juan Bosco (1815-1899). "Sociedad de S. Francisco de

Sa­les". Turín 1859 y con Sta. María Mazarello (1827-1861).

"Hijas de María Auxiliadora". Mornesse. Alexandría. 1872.

- Luis Orione (1877-1940). "Pequeña Obra de la Providen­cia".

e "Hijas de la Divina Providencia". Pontecu­rare. 1872.

- S. Lorenzo Murialdo (1828-1900). "Congregación de S. José".

Turín. 1873.

- Beato Luis Guanella (1842-1915). "Siervos de la Caridad".

e "Hijas de la Divina Providencia". Como. 1881.

- Victoria Le Dieu (1809-1884). "Hermanas del Patrocinio de

San José". Roma. 1883.

- Aníbal Di Francia (1851-1927). "Padres Rogacionistas".

Mesina. 1885. e "Hijas del Divino Celo". Mesina. 1887.

- Francisca Farolfi (1853- 1917). "Clarisas Franciscanas Misioneras

del Stmo. Sacramento". Bertinoro-Forlí. 1898.

Otros Fundadores, se multiplican con sorprendente proliferación, en una Italia católica, de elevada sensibilidad ante las necesidades de los tiempos:
- Leonarda Ranixe (1796-1875). "Clarisas de la Stma. Anunciata".

Puerto Mauricio. Imperia. 1851.

- María Bucchi (1812-1882) y Justo Pantalini (1813-1880). "Hermanas de la

Preciosísima Sangre". Milán. 1852.

- Ceferino Agostini (1813-1896). "Ursulinas de María Inmaculada". Verona. 1852.

- Batisistina Vallerga (1831-1880) y Francisco Piccone (1792-1874).

"Hijas de María Inmaculada". Albisola. Marina. 1854.

- Teresa Scrilli (1825-1889). "Hnas. de Ntra. Sra. del Carmelo". Montevarchi.

Arezzo. 1854.

- Ursula Catalina Cittadini (1801-1857). "Ursulinas de S. Jerónimo".

Somasca. 1854.

- Luisa Angélica Clarac (1817-1887). "Hnas. de Ntra. Sra. del Buen Consejo".

Turín. 1854.

- María Vendramin (1822-1902) y Luis Caburlotto (1817-1897).

"Hijas de S. José". Venecia 1854.

- Judith Signorini (1815-1873). "Siervas de María Dolorosa". Florencia. 1854.

- Angélico Lipani (1842-1920). "Terciarias Franciscanas del Señor".

Palermo. 1855.

- Josefa Karska (1823-1860). "Hermanas de la Inmaculada Concepción".

Roma. 1856.

- Simeón Roucou (1797-1882). "Pobres Hijas de Jesús". Massac. Albi. 1857.

- Ana María Adorni (1805-1893). "Esclavas de la Inmaculada Concepción".

Parma. 1857.

- Angela Molari (1781-1868). "Hijas de la Inmaculada". Sestri Levante. 1857.

- Luis María Monti (1825-1900). "Hijos de María Inmaculada". Roma. 1857.

- Fernando Baccilieri (1821-1893). "Siervas de María". Galeaza. 1858.

- Luis de Casoria (1814-1885). "Hermanos de la Caridad". Casoria.

Nápoles. 1858.

Y "Franciscanas Isabelinas". Capodimonti. Nápoles. 1864.

- Carolina Orsenico (1822-1881) y Carlo Salerio (1827-1870). "Hermanas de la

Reparación". Milán. 1859.

- Gerolamo Campanella (1806-1872). "Religiosas Carmelitas Descalzas".

Génova. 1859.

- Laura Leroux de Bauffremont (1832-1917) y Gregorio Fioravanti (1822-1894).

"Fanciscanas Misioneras del Sdo. Corazón". Génova. 1860.

- Santiago Cusmano (1834-1888). "Misioneros Siervos de los Pobres"

y "Siervas de los pobres". Palermo. 1860.

- Elena Rossi (1822-1878) y Mariana Ferrari (1832-1900). "Siervas de María".

Trepio. Pistoya. 1861.

- José Frasinetti (1804-1865). "Hijas de María Inmaculada". Génova. 1861

- Beato Luis Scrosoppi (1804-1884) y Ernesta Piacentini (1836-1938)

"Hermanas de la Providencia de S. Cayetano". Udine. 1862

- María Virginia Besozzi (1829-1888). "Hijas de María de Belén". Milán. 1863.

- Ana Marovich (1815-1887) Y Daniel Canal (1791-1884). "Reparadoras del

Sdo. Corazón". Venecia. 1864.

- Gaetana Sterni (1827-1889) y Bartolomé Simonetti (1827-1903).

"Hermanas de la Divina Voluntad". Bassano di Grappa. Vicenza. 1865.

- Agostino Chieppi (1830-1891) y Ana Micheli (1828-1871). "Pequeñas Hijas

de los Sdos. Corazones". Parma. 1865.

- Rosa Gattorno (1831-1900). "Hijas de Santa Ana". Piacenza. 1866.

- Antonio H. Nicole (1817-1890) y Lucía A. Berlier (1844-1889). "Hermanas

de la Santa Agonía de Ntro. Señor". Mozamet. Albi. 1867.
- Nicolás Daste (1820-1899). "Hijas de la Divina Providencia". Sampiedarena.

Gérnova. 1867.

- Beato Daniel Comboni (1831-1881). "Misioneros del Corazón de Jesús".

Verona 1867 y "Misioneras del Corazón de Jesús". Verona. 1872.

- Catalina Volpicelli (1835-1894) y Leonardo Matera (+1890). "Esclavas del

Sdo. Corazón". Nápoles. 1867.

- Eugenia Ravasco (1845-1900). "Hijas de los Sdos. Corazones de Jesús

y María". Géno­va. 1868.

- Jorge Ghiselli (1815-1897) y Margarita Zamara (+1899). "Siervas de María".

Ravena. 1868.

- Beata Celia Barbieri (1847-1870). "Mínimas de la Dolorosa". Bolonia. 1868.

- Luis Palazzolo (1827-1886) y María Teresa Gabrieli (1837-1908). "Hermanas

de los Pobres". Bérgamo. 1869.

- Constancia Starace (1840-1921). "Siervas de María Compasionistas".

Castellamare di Stabia. Nápoles. 1869.

- María Nicolasa De Sanctis (1836-1916). "Hnas. de la Sda. Familia". L´Aquila.

Penne. Pescara. 1870. Y "Catequistas Misioneras de la Doctrina

Cristiana". Castiglione. Pescara. 1890.

- Jacinto Bianchi (1835-1914). "Hijas de María Misionera". Ventimiglia. 1870.

- María Teresa Lega (1812-1890). "Hnas. de la Sda Familia del Instituto Lega".

Modigliana Forli. 1871.

- Francisco Javier Petagna (1812-1878). "Religiosas de los Sdos Corazones

de Jesús y María". Castella­mare di Stabia. Nápoles. 1869.

- Beata Sabina Petrilli (1851-1923). "Hnas. de los Pobres de Sta. Catalina

de Sena". Siena". 1872.

- Emilia Pascualina Addattis (1845-1900). "Siervas de María Dolorosa". Nocera.

Salerno. 1872.

- Donato Gianotti (1828-1914). "Esclavas de la Inmaculada". Sta. María Vetere.

Caserta. 1872.

- Pedro Bonilli (1841-1935). "Misioneros de la Sda Familia". Spoleto 1872.

y "Hermanas de la Sda. Familia". Spoleto. 1887.

- Teresa Adelaida Manetti (1846-1910) "Carmelitas de Sta. Teresa".

S. Martín del Campo. Florencia. 1872.

- Mariana Mancini (1823-1891) y Luisa Conti (1838-1907). "Hijas de la

Consolata". Turín. 1872.

- Beata Elena Guerra (1835-1914). "Religiosas Oblatas del Espíritu Santo".

Lucca. 1872.

- Carlo Cavina (1820-1880) y Marina Fantoni (1822-1808). "Hijas de San

Francisco de Sales". Lugo. Ravena. 1872.

- Francisco Gattola (1822-1899). "Hijas de la Virgen Inmaculada de Lourdes".

Massalubrense. Nápoles. 1873.

- Tomás María Fusco. (1831-1891). "Hijas de la Caridad de la Preciosísima

Sangre". Pagani. 1873.
- Emilio Venturini (1842-1905) y Elisa Sambo (1816-1897).

"Siervas de María Dolorosa". Chioggia. Venecia. 1873.

- Sebastián Zembrino (+1896). "Hijas de la Inmaculada y del Patrocinio de

S. José". Molare. Alejandría. 1874.

- S. Vicente Garguilio (1834-1867) y María Luisa Russo (1830-1891).

"Francis­canas Alcantarinas". Stabia. Nápoles. 1874.

- Isabel De Rosis (1842-1911). "Reparadoras del Sdo. Corazón". Nápoles. 1875.

- Francisca Siedlinska (1842-1902). "Hnas. de la Sda. Familia". Roma 1875.

- Rafaela Corucci (1830-1887) "Hijas de S. José de la Dolorosa".

Como. 1875.

- Marco Antonio Durando (1801-1880) y Luisa Bargiotti (1802-1873).

"Hijas de Jesús Nazareno". Turín. 1875.

- Juan Bautista Tornatore (1820-1895) y Rosa Gattorno (1831-1912).

"Hijas de Sta Ana". Piacenza. 1875.

- Lucía Noiret (1832-1899). "Siervas del Sdo Corazón de Jesús y de S. José".

Imola. Bolonia. 1876.

- Agustín Roscelli (1818-1902). "Hermanas de la Inmaculada". Génova. 1876.

- Simpliciano María Maresca (1827-1898). "Franciscanas del Sdo. Corazón".

Roma. 1876.

- Julia Salzano (1846-1929). "Catequistas del Sdo. Corazón". Casoria.

Nápoles. 1877.

- María Velotti (1826-1886). "Franciscanas Adoradoras de la Sta Cruz".

Capodi­monte. Nápoles. 1876.

- Josefina Bonino (1843-1906). "Hnas. de la Sda. Familia". Savigliano.

Cuneo. 1877.

- Jorgina Noiret (1832-1849). "Siervas del Corazón de Jesús". Imola.

Bolonia. 1877.

- Alfonso María Fusco (1839-1910) y Magdalena Caputo (1848-1903).

"Hnas. de S. Juan Bautista". Angri. 1878.

- Tomás Regio (1818-1901) Ventimiglia. "Hnas de Santa Marta". Imperia. 1878.

- José Marello (1844-1895). "Oblatos de S. José". Asti. 1878.

- Bárbara Micarelli (1845-1909. "Franciscanas Misioneras del Niño Jesús".

Roma. 1879.

- Laura Baraggia (1851-1903). "Familia del Sdo. Corazón de Jesús".

Bretana. Milán. 1880.

- Sta. Francisca Javier Cabrini (1850-1917). "Misioneras del Corazón de Jesús".

Cadgno. 1880.

- Alba Calir (1830-1908). "Siervas de la Inmaculada". Castegnato.

Brescia. 1881.

- Antonio Acernese (1835-1916). "Hnas. Franciscanas de la Inmaculada".

Pietradefusi. Benevento. 1881.

- Celina Chludzinska (1833-1913) y Eduwigis Borzecka (1863-1906). "Hnas. de

la Resurrección de Ntro. Señor". Roma. 1882.
- Catalina Comensoli (1847-1903) y Francisco Spinelli (1853-1913).

"Hnas Sacramentinas". Bérgamo. 1882.

- Eduardo José de Roszack (1830-1903). "Hermanas de S. Francisco".

Susa. Turín. 1882.

- Catalina Francisca Fabre (1811-1887). "Dominicas de Sta. Catalina".

Bolonia. 1882.

- José Marnini de Cornati (1843-1902). "Siervas del Santuario". Piacenza. 1882

- Elena Silvestri. 1839-1907). "Siervas del Niño Jesús".

Bassano de Grappa. 1882.

- Carlo Longo (1835-1913) y Ermelinda Jannito (1852-1936). "Dominicas

del Sdo. Corazón". Rosano di Scili. Ragusa. 1883.

- Giusseppe Codice (1838-1915). "Visitandinas de la Inmaculada". Vedrana.

Bolonia. 1883.

- Nunzi Russo (1841-1906). "Hijas de la Cruz". Palermo. 1883.

- Francisca Paula Prestigiacomo (1858-1948). "Hermanas del Sdo. Corazón

del Verbo Encarnado". Palermo. 1884.

- Conceptina Poutillo (1846-1917). "Franciscanas Misioneras de Sta. Clara".

Nápoles. 1884

- Adelaida Brando (1856-1906). "Expiatorias de Jesús Sacramentado". Casoria.

Nápoles. 1884.

- Concepción R. Brando (1851-1916). "Franciscanas del Sdo. Corazón".

Mugnano. Nápoles. 1884.

- Juan María Bocardo (1848-1913). "Pobres Hijas de S. Gaetano". Pancalieri.

Turín. 1884.

- Vicente Grossi (1845-1917). María Caccialanza (1856-1900) y

Ledovina Scaglioni (1875-1967). "Hijas del Oratorio".

Pizzighetone. Cremona. 1885.

- Felipe Smaldone (1848-1923). "Salesianas del Sdo. Corazón". Lecce. 1885.

- Ana María Rubatto (1844-1904). "Terciarias Capucinas de Loano".

Ligorio. 1885.

- Amalia Streitel (1844-1911). "Hermanas de la Dolorosa.” Roma. 1885.

- Inocencio Gamalero (1837-1917) y Clara Ricci (1834-1900).

"Franciscanas Angelinas". Castelpina. Alejandría. 1885.

- María Teresa Zavagli (+1916). "Franciscanas Misioneras de Cristo".

Rimini. Forli. 1886.

- Juan Piamarta (1841-1913). "Hnas. de la Sda. Familia".

Cazargo Riviera. Brescia. 1886.

y “Humildes siervas del Señor”. Cazargo Riviera. Brescia. 1896.

- Ernesto Colombier. "Oblatas Benedictinas de S. Juan". Albi. 1886.

- Carolina Santocanale (1852-1923). "Capuchinas de la Inmaculada de Lourdes".

Cinisi. Palermo. 1887.

- Marco Morelli (1834-1912). "Siervas del Cor. de Jesús Agonizante".

Lugo. Ravena. 1888.
- Agapito Bianchini (1821-1900). "Hijas del Sdo. Corazón de Jesús".

Fiume. 1888.

- Ida Cassi (1864-1921). "Hijas de Ntra. Sra. del Sdo. Corazón". Montefalconi.

Avellino. 1888.

- Isabel Casci (1859-1927). "Franciscanas Hijas de Sta. Isabel". Quaracchi.

Florencia. 1888.

- Celestina Donati (1848-1925) Celestino Zini (+1908). "Hijas pobres de S. José

de Calasanz". Florencia. 1889.

- María Schinita Arezzo (1844-1910). "Hnas. del Sdo. Corazón". Ragusa.

Siracusa. 1889.

- Francisco Bono (1834-1914) y Josefina Cavagnero (1858-1951).

"Hnas. del Santo Natalicio". Turín. 1890.

- Gaetano Bianco (1852-1908) y Carmela Auteri (1856-1908). "Pequeñas Siervas

de la Sda. Familia". Messina. 1890.

- Teresa Lutgarda Casini (1864-1937). "Oblatas del Sdo. Corazón de Jesús".

Grottaferrata. Roma. 1891.

- Clotilde Micheli (1849-1911). "Hnas. de los Santos Angeles". Casola.

Caserta. 1891.

- Luis Talamoni (1848-1926) y María Biffi (1835-1905). "Hermanas de la

Misericor­dia de S. Gerardo". Monza. Milán. 1891.

- María Bonardi (1864-1945). "Hnas. de Sta. María de Loreto". S. Antonio

de Saluggia. Vercelli. 1891.

- Félix Prietti (1892-1916). "Hijas de S. José". Genoni. Nuevo Oristano. 1892.

- Mª Brígida Postorino (1865-1960). "Hijas de la Inmaculada Concepción".

Reggio Calabria. 1892.

- José Nascimbeni (1851-1922) y Dominga Mantovani (1862-1934). "Hermanitas

de la Sda. Familia". Castelletto di Brenzone. Verona. 1892.

- Beata Judith Vannini (1859-1911) y Luis Tezza (1841-1923).

"Hijas de S. Camilo". Roma. 1892.

- María Rosa Zangára (1846-1914). "Hijas de la Misericordia y de la Cruz".

Partinico. 1892.

- Juanita Mazzone (1861-1954). "Hijas de Ntra. Sra. de Lourdes". Casale

Monferrato. 1892.

- Elisa Andreoli (1861-1935). "Siervas de María Reparadora". Vidor

Treviso. 1892.

- Arsenio José Migliavacca (1849-1909) y Rosa Cecilia Bruni (1861-1941).

"Hermanas de Santa María Consoladora". Turín. 1892.

- Agustín Montefletro Vicini (+1915). "Hijas de Nazareth Terciarias

Francisca­nas". Badia Pisa. 1893.

- Ancilla Ignacia Isacchi (1857-1934) y Margarita Lussana (1852-1935).

"Ursulinas del Sdo. Corazón de Jesús". Gazzuolo. Cremona. 1893.

- José Baldo (1843-1915) y Clementina Forante (1864-1928). "Pequeñas Hijas

de S. José". Ronco all´Adige. Verona. 1894.
- Francisco Greco (1857-1931) y Rafaela De Vicenti (1872-1936).

"Pequeñas Obreras del Sdo. Corazón”. Acri. Cosenza. 1894.

- Celia Merloni (1861-1930). "Hnas. Apóstoles del Sdo. Corazón".

Viareggio. Lucca. 1894.

- Didaco Bessi (1856-1919). "Dominicas del Santo Rosario". Iolo di Prato.

Florencia. 1894.

- Clotilde Verno (1851-1925). “Ursulinas del Sacro Monte". Varallo Sesia.

Vercelli. 1894.

- Natalia Briguglio (1870-1950) y Francisco María Di Francia (1853-1913).

"Terciarias Capuchinas del Sdo. Corazón". Roccalomera. Messina. 1895.

- Juan Bta. Scalabrini (1839-1905), José Marchetti (1869-1896) y Asunción

Marchetti (1871-1948). "Misioneras de S. Carlos Borromeo

para Emigrantes". Piacenza. 1895.

- Emilia Irace (1857-1903) y Rosa di Majo (1873-1967). "Hnas. de Sta. María de

la Pureza". S. Angelo di Sorrento. Nápoles. 1895

- Vicente Scala (1845-1919). "Siervas del Stmo Sacramento". Turín. 1896.

- Bartolomé Longo (1841-1926). "Dominicas Hijas del Rosario".

Pompeia. Nápoles. 1896.

- Mariana Caiani (1863-1921). "Misioneras del Sdo. Corazón de Jesús".

Poggio Caiano. Florencia. 1896.

- Carolina Beltrami (1869-1932). "Hermanas de la Inmaculada". Alejandría. 1897.

- Teresa Fardella de Blasi (1868-1957). "Siervas de María Stma". Coronada.

Mantua. 1897.

- Nazarena Maffeis (1857-1910) y Arcangelo Tardini (+1912). "Operarias de

la Casa de Nazareth". Botticino Sera. Brescia. 1898.

- María Napoleona Biagiotti (1849-1929). "Hijas de S. Francisco".

Florencia. 1898.

- Carlos San Martino (1844-1919) Y Emilia Pirinoli (1868-1937). "Siervas de

la Providencia para la Salvación del Niño". Milán. 1898.

- Guido María Conforti (1865-1931). "Pía Sociedad de S. Francisco".

Parma. 1898.

- Teresa Magdalena Grillo-Michel (1855-1944). "Hnas. de la Divina Providencia".

Picolo Ricovero. Turín. 1899.

- Darío Bognetti (1865-1930) y Eusebia Arrigioni (1868-1939). "Hijas de

S. Eusebio". Vercelli. 1899.






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