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Hacia una conceptualizacion del diseño basada en el pensamiento complejo


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HACIA UNA CONCEPTUALIZACION DEL DISEÑO BASADA EN EL PENSAMIENTO COMPLEJO

“¡Que prodigiosa reunión de determinaciones sociales, culturales e históricas se precisa para que nazca la menor idea, la menor teoría! De este modo, existen las determinaciones del lugar, del “clima”, del momento histórico. Existe, y ello es capital, la determinación socio-céntrica que toda sociedad impone a los conocimientos que en ella se forman, y existen, en el seno de las sociedades modernas, las determinaciones de clase, de casta, de profesión, de secta, de clan. Estas determinaciones se envuelven, se impenetran y refuerzan entresí”….“Sería insuficiente atenerse a estas determinaciones que pesan desde el exterior sobre el conocimiento. Hay que considerar también los determinismos intrínsecos al conocimiento, que son mucho mas implacables.” (E. Morin, 2001)


Rafael López Rangel.
Para hacer posible la construcción de una teorización general de los procesos de diseño (en el caso que nos ocupa, de los ámbitos arquitectónico y urbanístico, de los objetos –incluidos los industriales- y los de la comunicación gráfica), sin echar por la borda las especificidades de cada ámbito de éstos, tendríamos que llevar a cabo una tarea epistemológica de gran envergadura, que nos coloque en el campo cognoscitivo del pensamiento complejo( Piaget 1950, Rolando García,2000,2006, Edgar Morin 1977, 2001).
Se trataría de llevar a cabo una apropiada organización de las ideas que nos

acerque a la naturaleza genética de los diseños, al mismo tiempo que nos facilite ahondar, a través de sucesivas estrategias recursivas, en las características intrínsecas de los productos diseñados (Como lo sugirío G. Bonsisepe en cierto momento: conocer tanto la forma de la producción, como la producción de la forma).


Naturalmente, e se conocimiento, de suyo complejo, tenemos que enfocarlo

a los ámbitos culturales y sociohistóricos de nuestro país, en sus vinculaciones con América Latina y –sobre todo en esta situación globalizadora- el resto del mundo.


Sin embargo, tenemos que reconocer que la construcción del conocimiento

no sólo en el campo de los procesos de diseño, sino de los propios procesos cognoscitivos, en los términos de la complejidad, se encuentran en sus fases preliminares, aunque en lo que respecta a los diseños, el desfase es mucho mayor.

Es por esa situación que consideramos indispensable, en primer lugar exponer aquí, algunos de los principios generales de la epistemología constructivista, para tener las herramientos adecuadas para cubrir nuestro cometido.
En primer lugar, queremos subrayar que Rolando García-y en esta apreciación coincide con Edgar Morin- parte de la convicción del fracaso histórico de las teorías del conocimiento que se han propuesto los sistemas filosóficos que “se sucedieron a través de los siglos”. (¿Cuale son? : las apriorísticas y las empiristas. La superación de éstas, nos dice, la está proponiendo la epistemología constructivista, ya en el siglo XX, y la teoría de los sistemas complejos. García –señala- a Jean Piaget como uno de los iniciadores de esta nueva corriente del pensamiento. (R. García, 2000, 2007)
El apriorismo epistemológico se basa en una organización de las ideas que precede al conocimiento de cualquier objeto de estudio. Esta organización, que durante siglos ha estado plagada de mitos, creencias e “imprintings” (término utilizado por E. Morin) plantea que los hechos, procesos u “observables” que se proponen explicar se comportan tal como se establece previamente, es decir, a priori. En otras palabras, que la o las teorías le imponen a los procesos-objetos de estudio, el comportamiento, e incluso, leyes y paradigmas.

Tal posición epistemológica es muy socorrida por aquellos que piensan que tal o cual teoría del diseño es absoluta, infalible y “ha llegado para quedarse” Como por ejemplo, esto aconteció en México, con la “Teoría de la Arquitectura” de José Villagrán García (fig1) que protagonizó casi cinco décadas del siglo pasdo y fue tomada por grupos influyentes de profesionales, como el esquema infalible para hacer y juzgar edificios, de todos los tiempos y todos los lugares. En todo caso, decimos nosotros para poner en la crítica al apriorismo, la o las teorías debieran considerarse como operaciones hermeneúticas (de interpretación), no como formulas absolutas.


Anexo de cirugía del Hospital Huipulco. 1935 José Villagrán García
Por su parte, el empirismo parte de la idea de que la fuente del conocimiento es la experiencia sensorial (Reichenbach, 1938, 1975, García 2000, 2006) O dicho de otra manera, que los datos, los números, las estadísticas, las normas constituyen, per se, la única y soberana fuente de información para abordar los objetos de estudio. En consecuencia, según este enfoque epistemológico, bastaría con llevar a cabo análisis cuantitativos, sin necesidad de utilizar una construcción teóricade la problemática. Para mostrar la aporía de esa posición, García cita una frase contundente de Piaget, quien llegó a decir que en el campo del conocimiento, “No hay lectura pura de la experiencia”. Con los descubrimientos del pensador francés, se estaba dando, afirma García, el derrumbe epistemológico del siglo XX.
Los ejemplos en el ámbito de los diseños de esta posición son numerosos.

Pertenecen a ella las reducciones a operaciones numéricas, estadisticas, modelizaciones matematicas, programas computacionales, que pretenden como único camino, someter a operaciones cuantificables, cualidades formales, semánticas, culturales, en fin, a los objetos y con ello obtener de manera suficiente, su conocimiento. No negamos que tengan utilidad: son pertinentes para conocer algunos aspectos de los procesos y los objetos, pero no dan cuenta del conjuntode procesos que los determinan.


En el caso de los diseños, el empirismo queda en evidencia en numerosos ejemplos: Christopher Alexander en su etapa influyente (década de los setenta, ya que mas adelante da un viraje al diseño participativo).(Fig 2). En planeación y diseño urbano, el uso reduccionista y casi imperial de los Agebs, de los índices,de las normas etc; en los métodos del diferencial semántico en los procesos de significación, etc.

El árbol de la ciudad Christopher Alexander 1966
A contrario de ambas posiciones, la epistemología constructivista parte de la idea de que el conocimiento ni está dado a priori, ni tampoco emana solamente de los datos empíricos: reconoce, en primer lugar que los procesos de la realidad se encuentran implicados en determinadas condiciones sociohistóricas y que su conocimiento es construido por el o los investigadores a través de un complejo proceso de organización-desorganización-organización (reorganizaciones sucesivas) de las ideas.
¿Ahora bien, que entendemos por complejidad y sistema complejo?
Es reconocido que esos términos, están siendo utilizados cada vez con mayor frecuencia para dar cuenta de esos multiples procesos que integran los procesos de la realidad. O sea, para dar una visión de totalidad organizada de estos. ¿Para que? Nada menos que para enfrentar la complejidad de la problemática contemporánea, misma que nos lanza retos formidables.
No podemos hacer de lado, para empezar, que el problema de la complejidad

ha sido abordado de manera insistente en algunos campos de las “ciencias duras”. En este sentido, Rolando García, afirma que la mayor parte de las concepciones de la complejidad se refieren a los sistemas dinámicos representados por ecuaciones diferenciales no lineales. Es decir, parten de las disciplinas físico-matemáticas: “Complejidad, se ha convertido así en un término monopolizado por quienes, con el auxilio de poderosas computadoras, construyen modelos formales para analizar fenómenos que sean formalizables” (García, 2000, 2007).


Naturalmente, Rolando García afirma que al definir la complejidad según la posibilidad de matematizar los procesos, se deja de lado a una gran cantidad de “problemas que preocupan hondamente al mundo contemporáneo”, como los socioambientales, económicos, políticos, etc. Con esta aseveración coloca también a la complejidad y lo complejo, en el ámbito de las ciencias “blandas”. De aquí parte, parte su concepción de sistema complejo.

Ahora bien, podríamos sintetizar en una frase su definición: “Un sistema complejo es aquel cuyos elementos o subsistemas están interdefinidos”. Haremos enseguida algunas reflexiones en torno a estas aseveraciones, no sin reconocer que se encuentran ya en el ámbito de la epistemología. (Fig.3).



Construcción Fractalica

En primer lugar, y de acuerdo con García, un sistema es la representación de un recorte de la realidad –recorte que llevan a cabo los propios investigadores- que sea analizable como una totalidad organizada y que posea un funcionamiento específico, entendido como el conjunto de actividades que puede, o permite realizar el sistema…(García, 2000, 2007). Y refiriéndonos a nuestro campo, la interdefinición está dada por el hecho de que si hablamos del ámbito de la cultura material “descubrimos”, tanto condiciones de interdefinibilidad entre diversos ámbitos del diseño, como también, autonomías de los diversos ámbitos). En términos más laxos, pero certeros: la interdefinibilidad consiste en que no se puede concebir un proceso sin que ocurran y definan otros. En el ámbito del ámbito de los diseños esta condición se encuentra, cuando rebasamos una visión pragmática de los objetos y su producción, y nos percatamos que los procesos tecnológicos no pueden ser entendidos sin definir los ambientales, y lo mismo sucede si invertimos los términos. Con esto, nos encontramos, ya en términos epistemológicos, en el camino a lo que Morin llama las dialógicas recursivas (Morin, 1997, 2001).

Podemos pasar, entonces a una pregunta directa: ¿Cuáles serían las características generales, de los sistemas complejos?

Una justificación: la necesidad de buscar una caracterización general de los sistemas complejos, parte de reconocer la existencia de elementos, procesos, fenómenos, no sólo diversos sino disímiles, implicados, al mismo tiempo en múltiples disciplinas. De este hecho se deriva la convicción de la existencia de mecanismos similares que determinan su desarrollo (Garcia, 2000: 2007).


Esas características o mecanismos fundamentales son:


  1. Son sistemas abiertos, sufren transformaciones en el transcurso del tiempo.

En el caso de los sistemas de ideas que conforman a una determinada “teoría”

Si en el ámbito de la teoría de los diseños, se asume la concepción funcionalista, o un esquema rígido de “valores”, y no brinda oportunidades para dejar entrar, de manera continua,y pertinente, a procesos externos, cuando se transforman las condiciones que la hicieron surgir, dejan de tener vigencia, y plantean la necesidad de su apertura. Un propósito de este texto es el de intentar la construcción de sistemas abiertos de los procesos de diseño que permitan esa entrada a problemas que van surgiendo en un medio, como el actual que nos enfrenta a multiples transformaciones.Un ejemplo paradigmático son las conceptualizaciones acerca de la ciudad contemporánea

–el artefacto mas complejo hecho por la sociedad- que si se organizan como entes cerrados, se tornan ineficaces en un corto tiempo.

b.-Esas transformaciones se llevan a cabo a través de una sucesión de desequilibrios y reorganizaciones .

Siguiendo con el ejemplo anterior, los procesos que irrumpen en el campo cognoscitivo de lo urbano, como los de los sistemas energéticos, ambientales, de los imaginarios, etc, es evidente que “desequibran” las construcciones conceptuales establecidas y tienden a organizarse de diferente manera.



c.-Cada reestructuración llega a un período de equilibrio dinámico relativo, durante el cual el sistema mantiene sus estructuras previas dentro de ciertos límites. (García 2000, 2007)

Esta condición esta en la base de la historicidad de las teorías de los diseños que se acelera en la época actual de crisis, cambios e innovaciones, pero que mantienen vigencia mientras son capaces de responder a las preguntas epistemológicas que preceden en toda construcción compleja.


Algunas características de los sistemas abiertos, útiles para la comprensión de los sistemas complejos: condiciones de contorno, condiciones de estabilidad, vulnerabilidad y resiliencia. Abundaremos en ellos más adelante.

García plantea que la evolución de los sistemas abiertos responde a las siguientes características, que se entiende mejor si pensamos en los ejemplos que hemos planteado acerca de los procesos de diseño (de la ciudad o de los objetos)


a.- Los elementos que constituyen la base del sistema (o “variables”, que no sean relaciones lógicas o lógico-matemáticas estrictas) con su estructura característica durante un período dado de tiempo, no son estáticos, ya que tienen fluctuaciones de manera permanente, bajo la influencia de elementos que se ubicaron “fuera del sistema”. Estos elementos “foráneos” forman y definen las “condiciones de contorno del sistema”
b.- Esas fluctuaciones son de dos tipos: 1.De pequeña escala, inducen cambios no considerables, ya que no alteran las relaciones fundamentales que caracterizan la estructura 2. Aquellas que rebasan el umbral definido para cada situación particular y que causan una disrupción de la estructura. (García, 2000, 2007) Ahora bien, la disrupción de la estructura no sólo es causada por la magnitud de la fluctuación sino por las denominadas condiciones de estabilidad del sistema.
c.-La estabilidad y la inestabilidad constituyen propiedades estructurales del sistema

d.-La vulnerabilidad , es la propiedad de una estructura que la vuelve inestable bajo la acción de perturbaciones.


e.-La resiliencia es la capacidad para retornar a una condición original de equilibrio después de una perturbación. (García, 2000, 2007)
f.-La construcción de un sistema complejo se hace, laboriosamente, a través de sucesivas aproximaciones. (García, 2000, 2007)
g.-La construcción de un sistema complejo se hace a partir del material empírico, con la orientación de la teoría. (García, 2000, 2007)
Finalmente, es interesante señalar una mención que hace García, acerca de “cierta analogía” que presentan los procesos constructivos del conocimiento, que trata en su texto con cierta amplitud, con la geometría fractal , por la semejanza de ésta, a la organización del conjunto de imbricaciones de las etapas y subetapas del desarrollo de los procesos cognitivos. Esas etapas forman una tríada, (Ia-Ir-T), o sea: etapa intra-operacional, la etapa inter-operacional, la etapa trans-operacional. (Fig 4).

Una visión fractalica


Nos ocuparemos ahora de algunos planteamientos fundamentales de Edgar Morin con respecto al pensamiento complejo, del cual el pensador francés es uno de los más importantes impulsores.
Así como Rolando García habla del “derrumbe epistemológico del siglo XX” Morin considera que la emergencia del pensamiento complejo, está representando el albor de una nueva era en el ámbito de la ciencia y el conocimiento, ante la fragmentación de éste llevado a cabo por la ciencias positivistas.

Y así, afirma, en la presentación del Tomo I de El Método. La naturaleza de la Naturaleza (1977, 2001), propone la construcción de una forma de conocimiento que asuma la complejidad de la realidad, y que respete la existencia de los seres y el misterio de las cosas.

Esa forma de conocimiento debe integrar, de manera crítica la integración de una teoría de la organización con la teoría de sistemas y de la cibernética y con esa estrategia, articular la ciencia del hombre con la ciencia de la naturaleza. Dicha integración no se llevaría a cabo de manera tradicional, sino en forma de bucle recursivo, del cual nos ocuparemos, ya que es uno de los tres principios básicos del pensamiento complejo moriano.
Una nueva y radical actitud en el ámbito del conocimiento científico debe partir de la consideración de que aquellos procesos que los enfoques positivistas desecharon en aras de una racionalidad abstracta, deben ser incorporados, ya que en rigor, forman parte consustancial de los procesos mismos. Por ello, nos dice, es necesario abandonar el principio de explicación que sólo conserva el orden de los fenómenos (leyes, determinismos, regularidades, medios) y deja en la sombra el desorden (lo irregular, lo desviante, lo incierto, lo indeterminado, lo aleatorio) y la organización que, sin embargo, es la realidad más notable de nuestro universo, ya que caracteriza a la vez el átomo, a la estrella, al ser vivo, a la sociedad.”) (Morin, 1977, 2001).
Termina su presentación con un párrafo ejemplar, que transcribimos:
“Podemos ver ya que nuestra `desviación con respecto a la naturaleza se ve animada por la naturaleza de la Naturaleza. Pero el problema del conocimiento de la naturaleza no se puede disociar del de la naturaleza del conocimiento. El conocimiento del objeto más físico no se puede disociar del sujeto cognoscente enraizado en una cultura, en una sociedad, en una historia. Es tan necesario estudiar todo conocimiento físico en su enraizamiento ántropo-social, como estudiar toda realidad social en su enraizamiento físico. Y así se puede esbozar ya el método de la complejidad.” (E. Morin, 1977, 2001).

(Fig 5)


Figura 5

Bucle recursivo
La no linealidad del proceso de conocimiento.

El pensamiento complejo o la teoría de los sistemas complejos, no conciben de manera lineal el proceso del conocimiento. No se considera válido ya el principio de la relación sucesiva de causa-efecto, o de ascensión palatina de un desarrollo negativo a uno positivo. La dialéctica histórico-materialista (confrontación de contrarios y superación-avance del desarrollo- cambios cuantitativos y transformaciones cualitativas, etc.) representó un avance importante al reconocer la presencia de contradicciones, y poner en evidencia, entre otras cosas, los procesos de acumulación de capital. Aunque ahora, frente a la evidencia de la complejidad, se presenta la tarea de ahondar en el funcionamiento del complejo cognoscitivo, para construir estrategias de conocimiento que ya no vean a la realidad a través de esquemas aprioristas o de ordenamientos, sumas, modelos, normas estáticas, etc., sino con estrategias que sean capaces, a través de dialógicas, recursividades y el desentrañamiento del comportamiento del todo y las partes, en operaciones sucesivas, de seguirle el curso a una realidad que por ahora aún se contempla de manera mutilada.

De ahí que Morin establezca como principios básicos del pensamiento complejo, la dialógica, la recursividad, los procesos hologramáticos, y naturalmente el bucle recursivo. Veamos someramente como los define el pensador francés.
1.-Principio hologramático.
El principio hologramático. Planteamiento básico: la parte no sólo está

en el todo, el todo está presente, en cierta forma, en la parte que está en él. Por ello, en los procesos que analizamos (los de diseño) estamos buscando ambas cosas, simultáneamente. Nos permite reconocer que la globalización (como el “todo”) se expresa en los objetos y procesos por ejemplo de diseño de la comunicación gráfica, o en los arquitectónicos (como las “partes”), no sólo como “lenguajes” sino como selección tecnológica, o inclusive en los costos, etc. Y al mismo tiempo, como para conocer la globalización desde nuestro interés, requerimos ver como la cultura del diseño conforma también a los procesos de globalización. En fin, y tal cosa la estaremos manejando constantemente, este principio, junto a los otros poseen formidables posibilidades.


Morin en El Método. (Tomo IV. “Las ideas” 1991, 1998), pone un ejemplo brillante, referido a la sociedad y la cultura como un “todo” en referencia a ciertas “partes”: el conocimiento y los espíritus cognoscentes.
2.-El proceso recursivo.(Fig 5)
Concepción básica: El proceso recursivo es aquél que genera efectos y productos que son al mismo tiempo co-generadores y co-causadores de este proceso.
Por ejemplo: el proceso de diseño (o de conocimiento del diseño) es capaz de producir efectos de transformación en el propio proceso de diseño y en el propio diseñador, de tal manera que puede considerarse también como co-generador e incluso co-causador del proceso de diseño, incluido del propio diseñador. Es como si, aplicando un paradigma de simplicidad, decimos que el producto se convierte en productor del propio productor del producto. Esta aseveración pierde su apariencia aberrante cuando la sometemos a un paradigma de complejidad. Es más, con ese paradigma cobra su sentido real, al analizar, a través de la hermeneútica profunda (Thompson 2002 ), tanto las transformaciones históricas de la arquitectura y el diseño en términos de la evolución de la arquitectura, el diseño y de los creadores mismos, incluídas las instituciones, escuelas, etc. etc.

3.-La dialógica recursiva.(Fig 6)
Unidad compleja entre dos lógicas, entidades o instancias complementarias, concurrentes y antagonistas que se alimentan la una a la otra, se complementan pero también se oponen y combaten.

En la dialógica, los antagonismos permanecen y son constitutivos de entidades o fenómenos complejos. (E. Morin 2003)



Ejemplos: certidumbre/incertidumbre, todo/parte, interno/externo, artificial/natural, equilibrio/caos.

bucle recursivo visión simbólica

4.-El bucle recursivo
Se puede entender ahora a que se refiere Morin cuando habla de bucle recursivo: la forma que toma la organización del proceso de conocimiento al cubrir el principio de recursividad y ciertamente de los otros principios de la complejidad. Se trata de una representación “geométrica” que expresa la organización referida, que contempla también las “dispersiones” que caracterizan a la naturaleza “disipativa”de este tipo de sistemas, y que, de acuerdo con ésta, encierran la posibilidad de auto-organización.( Morin,1977, 1998, 2001, García 2000,2006, Prigogine 1980) (Fig 7).

Algunas consideraciones acerca de la historicidad de las concepciones de diseño.

  1. No es casual que la problemática de los diseños se trate como si fuese una problemática común, aunque estamos en una etapa de revisión de este enfoque, frente a la complejidad que ahora manifiesta. La tendencia a simplificar esos procesos se da en la etapa de las vanguardias europeas y latinoamericanas (segunda y tercera década del siglo XX, con algunos antecedentes), en los albores de la cultura industrial en Europa y de los proyectos desarrollistas en AL). Por su parte, y como aclaración necesaria, no compartimos la idea de la “antigüedad milenaria del diseño”, sino que tenemos la convicción de que el “diseño” como lo concebimos ahora, tiene su base gnoseológica en el racionalismo instrumental que impone paradigmas que intentan construir la cultura industrial enfrentados a los procesos derivados de las Bellas Artes y de la producción de objetos, “y artefactos”, lo cual conllevó un conjunto de principios en el ámbito de la prefiguración que implica a los procesos tecnológicos, económicos, de imagen (semánticos, como el llamado grado cero) etc., bajo el principio: necesidad-requerimiento-funcionalidad etc.

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