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Guion celebrativo


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Parroquia de la Inmaculada Concepción

13.640. Herencia. Ciudad Real. España Semana Santa 2015. Ciclo B





CELEBRACION EN LA CENA DEL SEÑOR

GUION CELEBRATIVO

- Monición de entrada (antes de salir el celebrante). - Canto de entrada: - Saludo del sacerdote - Acto penitencial - Monición al Gloria (que hace el sacerdote) y oración del Gloria - Oración colecta

  • Liturgia de la Palabra de Dios: - 1ª lectura - Salmo: Intercalado - 2ª lectura - Evangelio: - Homilía

  • Ritual del lavatorio de pies y rito de la paz: - Monición al lavatorio. Se invita a subir a las doce personas - Lavatorio. - Se hacen las peticiones

  • Ritual de las ofrendas: (¡No hay Credo ¡) - Monición del Día del Amor Fraterno - Ofrendas ( se acercan) el cartel de Cáritas, los oleos y el pan y el vino y un - Oración sobre las ofrendas

  • Consagración y Padrenuestro - Prefacio - Consagración - Oración - Padrenuestro - Paz

  • Comunión y reserva en el Monumento - Monición a la comunión - Avisos - Después de la comunión el sacerdote se va a la Sede. Un momento de silencio - Oración después de la comunión - Monición a la procesión del Santísimo



CELEBRACIÓN DEL  JUEVES SANTO EN LA CENA DEL SEÑOR

I.- RITO DE ENTRADA  

  • Monición de entrada.

Hermanos: En esta tarde santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual; nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa reviviendo aquel momento entrañable. Jesús sabía que aquella era su "ultima cena"; sabía que estaba decretada su muerte.

 Por eso antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: Partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos. "Haced esto en memoria mía". Les dijo. Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él. Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros. Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y, por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.



  • Acto Penitencial.

Unidos por nuestro amor fraterno que debe crecer día a día, unidos todos al Señor que nos ama con un cariño sin límites, humildemente pedimos perdón al Dios de nuestra alegría.

  • Señor: Tú nos pides construir un mundo en la paz y en la unidad. Por nuestros enfrentamientos y divisiones... SEÑOR, TEN PIEDAD

  • Señor: Tú nos has dicho que lo único importante es amarnos. Por nuestras incomprensiones, nuestra violencia, nuestra intolerancia... CRISTO, TEN PIEDAD

  • Señor: Tú quieres un mundo de hombres libres en el amor, justos en su fraternidad. Por nuestras injusticias, nuestras insolidaridad, y nuestras mil formas de egoísmo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

  • Gloria

 Todo lo que esta tarde celebramos es una muestra del amor incomprensible que Dios nos tiene. Agradecidos por su bondad, le alabamos cantando el himno de su Gloria.



Oremos
Señor, Dios nuestro: nos has convocado esta tarde para celebrar aquella misma Cena en que tu Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a tu Iglesia el banquete de tu amor, la Eucaristía, el Sacrificio Nuevo de la Alianza Eterna. Te pedimos que la celebración de estos santos misterios, nos lleven a alcanzar la plenitud del amor y de la vida. Por NSJC.

II.- LITURGIA DE LA PALABRA


  • Monición a laS LECTURAS

Cada año Israel hace memoria de la fiesta de la liberación y da gracias a Dios porque Él está en medio de su historia. Volvemos a escuchar aquel relato y su mensaje en la primera lectura. La última cena del pueblo de Dios en Egipto está rodeada de un ritualismo cargado de esperanza. En la segunda lectura, el apóstol Pablo sintetiza el sentido de la Cena del Señor, diciendo que es una tradición que procede del mismo Jesús. Hoy la volvemos a celebrar y revivir. La Última Cena es la entrega de Jesús para la salvación de toda la humanidad como nos contará el Evangelio.


PROCLAMACIÓN DE LA 1ª LECTURA. Ex 12, 1-8.11-14

 Lectura del libro del Éxodo

 En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Di a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el nú­mero de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.

Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido.

Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y come­réis panes sin fermentar y verduras amargas.

Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.

Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.

La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vos­otros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este será un día memorable para vosotros y lo cele­braréis como fiesta en honor del Señor, de generación en generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre. Palabra de Dios



    • SALMO 115

  ¿Cómo pagaré al Señor

todo el bien que me ha hecho ?

Alzaré la copa de la salvación,

invocando su nombre.


Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles.

Señor, yo soy tu siervo,

hijo de tu esclava;

rompiste mis cadenas


Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor.

Cumpliré al Señor mis votos,

en presencia de todo el pueblo.



    • PROCLAMACIÓN DE LA LECTURA. 1 Cor 11, 23-26

  Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

 Hermanos: Yo he recibido una tradición que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.

Lo mismo hizo con le cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía.

Por eso, cada vez que coméis de este, pan y bebáis del cáliz proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios




  • PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO. S. Juan 13, 1-15

  Lectura del santo Evangelio según San Juan

 

  Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.



Estaban cenando (ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara) y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro y éste le dijo:

- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?

Jesús le replicó:

- Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.

Pedro le dijo:

- No me lavarás los pies jamás.

Jesús le contestó:

- Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.

Simón Pedro le dijo:

- Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.

Jesús le dijo:

- Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos. (Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.»)

Cuando acabó de lavarles los Pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:



-¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «El Maestro» y «El Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los, pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo ha­gáis. Palabra del Señor

III.- RITO DEL LAVATORIO DE PIES



    • Monición al lavatorio de pies

La Iglesia, en sintonía con la última voluntad de Jesús de que nos amemos y nos sirvamos los unos a los otros, como Él lo hizo, realiza el gesto simbólico del lavatorio de los pies. Las personas que a continuación subirán al Altar, son los miembros de la Comunidad carmelita seglar “San Jose” de Herencia, ellos, siguiendo las huellas de Santa Teresa son hoy testimonio de una vida entregada. Con este gesto del lavatorio de pies, toda nuestra comunidad se ofrece en actitud de servicio ante las necesidades de nuestros hermanos y pide al Padre por todos.


    • momento de la oracion universal



Oremos a Dios Padre, por medio del Señor Jesús, confiados en su amor y su misericordia, puesto que nadie nos ha dado una prueba mayor de amor.
Por el papa Francisco, los Obispos y presbíteros, para que, presidiendo la eucaristía y con su ministerio de servicio, hagan expresiva la presencia del Señor en medio de la comunidad. Roguemos al Señor
Por quienes han sentido la llamada de Dios para la causa del Reino: que sean generosos ya que la mies es mucha y los operarios pocos; que sientan la fortaleza del Señor y perseveren en su vocación. Roguemos al Señor
Por todos los enfermos, los ancianos, quienes sufren por cualquier causa, padecen la crisis económica, los que viven en profunda soledad, por las víctimas de todo tipo de violencia, por los inmigrantes y los transeúntes: para que sean reconocidos sus derechos y reciban la ayuda necesaria y, con nuestra cercanía, tengan motivos para la esperanza. Roguemos al Señor
Por nuestra comunidad parroquial, para que aprendamos a servirnos unos a otros con amor, humildad y respeto. Roguemos al Señor
Acoge, Padre, la oración que te dirige esta comunidad fraterna, y concédenos lo que con fe te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.
IV.- LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

    • Monición al Ofertorio.

Ahora, traeremos en procesión las ofrendas de este día que colocaremos sobre la Mesa eucarística: el pan y el vino, los oleos consagrados, un cartel de caritas y nuestras ofrendas de los hermanos cofrades y a la Comunidad Carmelita Seglar que ofrece unos signos de su vivencia carmelita.

PRESENTACION DEL PAN Y EL VINO EUCARISTICO: El Pan y el Vino es necesario para celebrar este Sacramento. Que la conmemoración que este año estamos haciendo de Santa Teresa de Jesús nos haga vivir a la comunidad cristiana como vínculo de fraternidad en este Cuerpo.

PRESENTACION DEL CARTEL DE CARITAS: Solo cuando la fe vivida ha hecho poner en común lo propio, entonces se puede participar en la comunión con Jesucristo. Así, sí celebraremos en serio la Eucaristía. Es lo que se nos recuerda este día del Amor Fraterno.

PRESENTACION DE LOS OLEOS: Cada año, el Jueves Santo en la Misa Crismal, el obispo consagra los oleos que se utilizan en los sacramentos de la Parroquia. Ahora nosotros te los presentamos pidiéndote por todos los hombres y mujeres consagrados de nuestra comunidad; por los padres mercedarios, las religiosas mercedarias de la caridad, por las franciscanas de la Purísima y por las Hijas de la Virgen para la formación cristiana.

SIGNOS COFRADES: En estos días, las cofradías, los nazarenos, los tambores y las imágenes nos ayuden a revivir el momento cúlmen de nuestra historia. Al ofrecer estos guantes de un cofrade, esta medalla de una cofradía y este libro guía te ofrecemos Señor el esfuerzo de todos estos hombres y mujeres que te quieren vivir desde la religiosidad popular, y te pedimos que les aumentes en la fe en tu rostro verdadero.

SIGNOS CARMELITAS. La comunidad carmelita seglar de Herencia quiere ofrendar su vida consagrada en la secularidad del mundo y entregada a la misión de la Iglesia tal y como hizo Santa Teresa de Ávila desde la oración y en la labor de cada día, y todo ello, vivido en “tiempos recios”

    • ORACION SOBRE LAS OFRENDAS.

Acepta, esta ofrenda de tus hijos y de toda tu familia santa, que te presentamos en la misma tarde en que nuestro Señor Jesucristo encomendó a sus discípulos la celebración del Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. PJNS

    • Oración después de la Comunión

Concédenos, Padre de bondad, que la Cena de tu Hijo, que nos alimenta en el tiempo, llegue a saciarnos un día en la eternidad de tu reino. Por JNS.

  • M

    onición antes del traslado del Santísimo


Acompañamos a Jesús Eucaristía al lugar en que va a quedar reservado [al sagrario], donde podemos adorar el misterio de su amor, y donde podemos unir nuestras vidas a la suya, recordando a tantos hombres y mujeres que trabajan en favor de los más desvalidos, desde ese amor que Él mismo ha puesto en sus corazones.


  • AVISOS EN TORNO A LOS ACTOS DE CULTO:

  Hoy, Jueves Santo:

- A las 12, 30 de la noche: Hora Santa ante el Santo Monumento

Mañana viernes Santo:

- A las 6’ 00 de la tarde: Celebración de la Muerte del Señor







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