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Género Dramático. Orígenes del género dramático en grecia. 1 La tragedia 1 Origen


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2. Dramaturgos representativos contemporáneos.

Fernando Cuadra (1925). Ha creado obras de tipo histórico, costumbrista y simbólico.

Prevalece en sus producciones una nota de soledad. Sus diálogos son fluidos, sabe aunar con tino lo poético y lo prosaico de la vida.

Obras: Las Medeas, La Ciudad de Dios, Las murallas de Jericó, La niña en la palomera.

Luis Alberto Heiremans (1928–1964). Es considerado el dramaturgo chileno más completo del siglo XX. Fue el primero en revelar psicológicamente nuestra sociedad. En pocos dramaturgos es tan visible como en Luis Alberto Heiremans la unidad temática mantenida en la producción. Toda ella está encadenada por un sentido de soledad cósmica del hombre, de incomunicabilidad, de angustia metafísica. Su estilo recurre al simbolismo,en diferentes grados de complejidad, y al lenguaje poético.



Obras: La jaula en el árbol, Buenaventura, Versos de ciego, El tony chico, El Abanderado.

Sergio Vodanovic (1926). Ha planteado en sus obras dramáticas la situación de conflicto generacional, con algo de humor, tendiendo siempre a un “teatro de ideas”. Así, desnuda los estratos más escondidos y sórdidos del ser humano.



Obras: El senador no es honorable, Deja que los perros ladren, Nos tomamos la universidad.

Egon Wolff (1926). Busca desenmascarar y denunciar un mundo falso y corrupto, mostrando problemas de tipo político y social en relación con una clase media temerosa, arribista, vulgar y llena de egoísmo.



Obras: Parejas de trapo, La niña madre, Los invasores, Flores de papel, Espejismos, José.

Jorge Díaz (1930). Arquitecto, pintor y dramaturgo. Ha vivido largos años en España. Es autor de una abundante y valiosa producción dramática, representada en escenarios de América y Europa. Su obra es un testimonio paródico de su época y ha girado en torno al absurdo, incluyendo el humor y el caos, la ambigüedad y la ruptura de la unidad de acción.



Obras: El cepillo de dientes, El velero en la botella, Ceremonia ortopédica, El locutorio.

3. Obras dramáticas representativas.

Sergio Vodanovic: “Deja que los perros ladren” (1960).

La obra analiza una situación de tipo generacional, conflicto entre padre e hijo. Un médico funcionario del Servicio Nacional de Salud no cede a las presiones para declarar insalubre un diario de oposición, que cumple con los requisitos de salubridad. Su hijo Octavio, que no se siente comprometido ni llamado a actuar en pro de un ideal social, no puede entender la actitud de su padre. Solo y débil frente a sus opositores, el funcionario cede y se clausura el diario. No obstante, decidido a recuperar su autoridad moral frente a la familia, decide luchar cualesquiera sean las consecuencias. Octavio despierta de su egoísmo y apoya a su padre en la lucha por sus principios.

Luis Alberto Heiremans: “El Abanderado” (1962).

La acción transcurre durante los preparativos y festejos de una fiesta religiosa. Semejante a la narración de la Pasión de Cristo, el sentenciado, un bandido llamado “El Abanderado”, es traicionado y tomado prisionero. Con la lectura de su sentencia, se inicia su peregrinaje hacia el lugar de su ejecución. El pueblo lo maldice. Sólo una persona, un carabinero, siente compasión por él. Tiene un último encuentro con su madre, dueña de un prostíbulo, quien no quiere reconocer en el condenado a su hijo. Solo, herido en su orgullo de hombre, traído y llevado como un animal, escarnecido e injuriado, va inexorablemente al sacrificio. En la obra de Heiremans aparece como elemento constante una bondad natural del hombre, que en situaciones límites descubre valores que lo redimen.

Egon Wolf: “Los invasores” (1963).

La trama se sintetiza así: Lucas, un burgués de vida holgada, ve durante un sueño el despertar y reivindicación de una clase oprimida. Un grupo proletario, encabezado por “El China”, invade su casa. Este hombre, su antítesis, rebate y destruye cada uno de los argumentos con que Lucas defiende, explica y justifica su sistema de vida. Lucas despierta de su pesadilla, recorre su casa, pero en ese momento ve una mano que se introduce para abrir la puerta. Ahora sabe que detrás de esa mano viene un grupo de seres humanos que exige condiciones de vida que les han sido negadas hasta ese momento, y que ese mundo amenazante, que creyó inexistente al despertar, es una realidad que tendrá que enfrentar.

La obra está concebida como la premonición de la culpabilidad de una clase que niega el cambio social.

Jorge Díaz: “El cepillo de dientes” (1965).

Esta obra sirvió para el debut público de Jorge Díaz, ya que subió a escena en 1961, pero su versión definitiva data sólo de 1965. En una pareja humana, él lee el diario y ella escucha radio conectada con el auricular. Así “conversan”: él comenta algunas absurdas curiosidades de lo que lee; ella responde con alusiones a lo que escucha por la radio. En síntesis, la incomunicación, tema predilecto del “teatro del absurdo”, fomentada por los artefactos electrónicos que alienan. Para Jorge Díaz, aliena todo lo que se filtra en el subconsciente a través de los medios masivos de comunicación. El título de la obra obedece a que entre los dos integrantes de la pareja, parapetados en la radio y la lectura, sólo el cepillo de dientes de él, que se extravía inexplicablemente, los hace dialogar y comunicarse para expresar sentimientos.

Fernando Cuadra: “La niña en la palomera” (1967).

Ana, hija adolescente de una familia modesta, no acepta la realidad de su mundo. Admira y envidia la vida de las estrellas de cine. Se fabrica un mundo frívolo, falso y ajeno a su medio social. Sueña con vivir un romance “de película”. Inicia un pololeo con Manuel, hombre casado, chofer de micros, pensando que la aventura la acercará a sus ilusiones.

Manuel lleva a Ana a vivir a su casa, ocultándola en una buhardilla, o palomera, en ausencia de su esposa. Transcurren quince días y Ana, decepcionada de estar encerrada, amenaza a Manuel con abandonarlo. Regresa la esposa. Desesperado por el miedo de perder a Ana, Manuel la trata violentamente y ella lo abandona, culpándolo ante todos de haberla raptado. Rechazada en su casa, Ana se marcha sin saber qué rumbo tomará su vida. La obra tiene un marcado acento de crítica social.

1. OBRA DRAMÁTICA Y OBRA TEATRAL.

Antes de hablar del género dramático es necesario tener clara la diferencia que existe entre obra dramática y obra teatral.

• La obra dramática es sólo literatura, es decir, es una creación de lenguaje concebida por un autor llamado dramaturgo, quien inventa y desarrolla, a partir de un conflicto, una o más acciones en un espacio y tiempo determinado.

La obra dramática es todo aquel mundo creado por un autor y susceptible de ser representado escénicamente ante un público, por tanto, posee una virtualidad teatral, es decir, la posibilidad de ser representada.

El objetivo de su creación es su representación, aunque muchas de ellas no logran este propósito. Para la creación de una obra dramática, el dramaturgo puede hacer uso de algunos elementos técnicos, como: acto, cuadro, escena, acotación, aparte y mutis, los que serán explicados más adelante.

• La obra teatral es la concreción, o representación, de la obra dramática (mediante la puesta en escena se muestra de manera directa –audible y visible– el texto), para que los espectadores participen, se interesen y se conmuevan.

En una representación teatral intervienen una serie de elementos que contribuyen a su realización, como actores, maquillaje, vestuario, iluminación, escenografía, música, ambientación, interpretación, dicción.

2. EL LENGUAJE DRAMÁTICO

En el lenguaje dramático predomina la función apelativa, o conativa, es decir, tiene una estructura dialógica. El mundo se “representa” directamente ante el lector, o el espectador (en el caso de que esté representada), a través de las diversas formas del discurso de los personajes: diálogo, monólogo, soliloquio y aparte:

EL DIÁLOGO: Intercambio de mensajes entre dos o más personajes, alternando los papeles de emisor y receptor. Se presenta a través de los parlamentos de los personajes, o voces dramáticas.

Ejemplo:


“Capitán (A Landa): Parece que fue usted quien le enseñó al chiquillo.

Landa: Lo ayudé a vestirse, no más. Lo demás lo hizo solo.

Capitán: Salió bien gallo entonces.

Landa: Así parece.” (Luis Alberto Heiremans: El Tony Chico)

MÓNOLOGO: Forma discursiva que permite al personaje, estando solo en el escenario, plantear dudas acerca de las decisiones o compromisos que va a tomar en su debate interno. Es la expresión de pensamientos y sentimientos sin esperar respuesta. Rememora acontecimientos y descubre el mundo interior del personaje.

Ejemplo:


“ESCENA V

Hamlet (solo): “¡Oh! ¡Si esta masa de carne demasiado sólida pudiera ablandarse y liquidarse disuelta en lluvia de lágrimas! ¡Oh Dios! ¡Cuán fatigado ya de todo, juzgo molestos, insípidos y vanos los placeres del mundo! Nada, nada quiero de él. Es un campo inculto y rudo, que sólo abunda en frutos groseros y amargos. ¡Que haya llegado a suceder todo lo que veo a los dos meses que él ha muerto...! Ni siquiera han pasado dos meses desde la muerte de aquel rey que fue, comparado con éste, como Hiperión con un sátiro y tan amante de mi madre, que ni a los aires celestes permitía llegar atrevidos a su rostro...! Oh, cielo y tierra...! ¿Para qué conservo la memoria? ¡Ella, quese le mostraba tan amorosa como si con la posesión hubieran crecido sus deseos! Y no obstante, en un mes... ¡ah!, no quisiera pensar en esto. ¡Fragilidad, tienes nombre de mujer! En el corto espacio de un mes, y antes de romper los zapatos con que, semejante a Niobe, bañada en lágrimas acompañó el cuerpo de mi triste padre... Ella, sí, ella misma se unió a otro hombre... ¡Cielos! Una fiera, incapaz de razón y discurso, hubiera mostrado aflicción durable... Esa mujer se ha casado con mi tío, con el hermano de mi padre, pero no más parecido a él que yo lo soy a Hércules. En un mes..., enrojecidos aún los ojos con el pérfido llanto, se casó. ¡Ah, delincuente precipitación, ir a ocupar con tal diligencia un lecho incestuoso! Esto no es bueno ni pueda terminar bien. Pero hazte pedazos, corazón mío, pues mi lengua debe reprimirse.” (William Shakespeare: Hamlet)

SOLILOQUIO: Forma discursiva en la que el personaje habla en voz alta, estando solo, refiriéndose no a sí mismo, sino más bien al acontecer, con presencia de un auditorio no necesariamente identificable. Su diferencia con el monólogo es muy sutil, está en la menor presencia de diálogo y en que supone la presencia de un interlocutor. Muchos autores no advierten diferencias entre monólogo y soliloquio, ocupándolos como sinónimos.

Ejemplo:


Don Juan: ¡Buen lance, viven los cielos!

Estos son los que dan fama;

mientras le soplo a la dama,

él se arranca los pelos

encerrado en mi bodega.

Con él... ¡ja,ja!... Oh, y quejarse

No puede; limpio se juega.

A la cárcel lo llevé

y salió; llevóme a mí.

y salí; hallarnos aquí

era fuerza... ya se ve,

su parte en la grave apuesta

defendía cada cual.

Mas con la suerte está mal

Mejía, y también pierde ésta.

Sin embargo, y por si acaso,

no es de más asegurarse

de Lucía, a desgraciarse

no vaya por poco el paso.

Más allí un bulto negro

se aproxima... y, a mi ver,

es el bulto una mujer.

¿Otra aventura? Me alegro.” (José Zorrilla: Don Juan Tenorio)

APARTE: Forma discursiva en donde un personaje habla en voz alta, suponiendo que los otros personajes presentes en la escena, no lo escuchan, estableciendo, además, una cierta complicidad con otro personaje o con el público.

Ejemplo:

“Hortensio: El bajo está bien. Quien desentona es este bajo bribón. (Aparte) ¡Qué fogoso y atrevido es nuestro pedante! ¡Por mi vida!, parece que el tuno corteja a mi adorada..., ¡Pedantuelo! Yo te vigilaré más de cerca todavía.” (William Shakespeare: La Fierecilla Domada)



3. EL HABLANTE DRAMÁTICO.

El emisor ficticio de la obra dramática cumple una función semejante a la del narrador, entregando información y organizando el mundo dramático, pero desde una limitada perspectiva de conocimientos. A este emisor ficticio se le denomina hablante dramático, el cual se manifiesta mediante:

• El lenguaje de las acotaciones: Es la palabra del autor fuera del mundo de los personajes, en el texto se reconoce por estar escrita entre paréntesis, letra cursiva o negrita, el receptor de ellas suele ser el director que pondrá en escena la obra, aunque a veces está destinada al actor y hasta al lector, para que imagine mejor la acción.

• La organización de la multiplicidad de voces dramáticas (parlamentos de los personajes), que son en definitiva las que nos dan a conocer las acciones del mundo dramático.

• Toda la información escrita que estructura la obra (información estructurante), lo que permite saber sobre su división externa, los personajes que participan, entre otros.

LA ESTRUCTURA DE LA OBRA DRAMÁTICA.

3.1 Estructura interna.

El mundo dramático se construye a partir de un eje organizador capaz de lograr la virtud específica del género. ¿Qué elementos del drama tienen la posibilidad de llegar a ser el eje “hilador” del mundo? Desde luego, la acción y el conflicto constituyen los elementos centrales de la ordenación del mundo dramático.



3.1.1 La acción dramática.

Es un esquema dinámico que se distiende a partir de una situación inicial conflictiva. Se presenta como una línea que se desplaza desde un punto inicial a un término, después de experimentar diversas tensiones y distensiones. La acción corresponde a un proceso de desarrollo del conflicto en términos de planteamiento, pugna de fuerzas y resultado o desenlace.

La acción comienza con la exposición de una situación de equilibrio precario y de los elementos que atentan contra ese equilibrio. Progresa presentando la pugna de fuerzas en conflicto, para terminar con una nueva situación de equilibrio o desenlace. Se distingue una acción ascendente, aquella parte que abarca desde el comienzo hasta el clímax, y otra descendente, aquella que se extiende entre el clímax y el fin.

3.1.2 El conflicto dramático

El conflicto se define como una tensión entre las fuerzas que se oponen; estas fuerzas son portadas por agentes y llevan a una crisis.

El conflicto no puede concebirse como antagonismo de fuerzas abstractas, tales como la virtud, el amor, los ideales, sino como antagonismo de elementos concretos. De tal modo, la situación original del conflicto y su desarrollo sólo puede provenir de los personajes.

El conflicto se configura una vez que el lector–espectador tiene conciencia de cuáles son las fuerzas en pugna y los objetivos que cada una persigue.

• La presentación del conflicto consta de cuatro fases: la entrega del protagonista, su propósito, la mostración del obstáculo (antagonista) y, por último, el encuentro de las dos fuerzas.

• El desarrollo del conflicto corresponde a la serie de esfuerzos que realizan ambas fuerzas para superar a la antagonista. El término de esta fase de desarrollo del conflicto y de la acción dramática, está marcada por el clímax o crisis máxima, el momento de mayor tensión en el choque de fuerzas.

• El desenlace dramático se manifiesta a partir del clímax hasta el término de la obra, y consiste básicamente en la eliminación del obstáculo o la desaparición o anulación de la energía del protagonista. La eliminación del obstáculo (triunfo del protagonista) o la anulación de su energía (triunfo del antagonista), es un proceso que puede realizarse de un modo abrupto o gradual.

3.1.3 Conceptos relacionados con la acción dramática

Intriga: entramado de los incidentes, serie de conflictos u obstáculos que se producen en el desarrollo de la acción y que los protagonistas han de superar para el logro de sus objetivos. Por ejemplo, en “La Vida es Sueño”, hay dos intrigas paralelas que convergen al final: o Segismundo (puesta a prueba, fracaso, reclusión, liberación y conversión). o Rosaura (deshonra, búsqueda del ofensor, apelación a la venganza y recuperación del honor mediante el matrimonio con el ofensor –Astolfo–, por expresa voluntad de Segismundo)

Como vemos, la intriga corresponde a los acontecimientos a través de los cuales se realiza la acción total. El conjunto de sucesos enmarañados y complicados de tal manera que permiten que el lector o espectador se sienta “intrigado” hasta el desenlace.

Acontecimientos: unidad mínima de la intriga. Suele incluir más de un incidente. (suceso, hecho).

Incidente: Unidad mínima de la historia.

3.2 Estructura externa

Los elementos internos (acción y conflicto), se articulan u organizan formalmente a través de unidades claramente diferenciadas que constituyen la estructura externa de la obra dramática.



a. Acto: Se define como cada una de las unidades mayores en que se divide la forma externa de un drama. La división en actos se relaciona con la disposición que se desea dar a la forma interior. La división en tres actos proviene de las partes que Aristóteles distingue en la tragedia: principio, medio y fin, y corresponden a la disposición de la forma interior en exposición, desarrollo y desenlace del conflicto dramático. La otra división tradicional del drama es en cinco actos, basada en la distinción de cinco partes inherentes a la acción dramática: exposición, intensificación, culminación, declinación y desenlace. Al pasar de un acto al otro, aumenta la tensión del conflicto. En lo formal, el cambio de acto está indicado por la subida y bajada del telón de boca, grueso cortinaje que separa el escenario del espectador.

b. Cuadro: División de la obra dramática en su forma externa, más breve que el acto. Se relaciona con la ambientación física. Los cambios de la escenografía en la puesta en escena, indican los distintos cuadros.

c. Escena: Fragmento del drama cuyo principio y fin están determinados por la entrada y salida de personajes. Cuando la escena coincide con la entrada y salida de personajes agentes en el conflicto, coincide también con unidades de la acción interna

LOS PERSONAJES DRAMÁTICOS.

Un drama bien logrado requiere tanto de una acción atrayente como de buenos personajes. Los personajes de una obra dramática viven constantemente una situación que los incita a actuar con urgencia, situación que se origina de las relaciones que cada personaje tiene con los demás. A este conjunto de relaciones tensionantes que mantienen entre sí los personajes y que los impulsa a actuar se le llama situación dramática. Cada situación dramática impulsa a los personajes a la acción.



El elemento fundamental de la situación dramática es el conflicto. El conflicto es representado de la siguiente forma: uno o más personajes quieren lograr algo y otro u otros personajes se oponen y tratan de impedirlo. En consecuencia, los personajes son los agentes de la acción, elementos fundamentales del mundo dramático.

Tipos de Personajes según su rol:

a) Protagonista: es el centro de la acción, es el personaje principal. Encarna o representa a una de las fuerzas en conflicto dentro de la obra dramática. Alrededor de él se teje la historia. Es el que con mayor frecuencia aparece en la trama y sobre el cual recae el peso de la acción. Su tarea principal consiste en buscar la solución del conflicto para conseguir el objetivo o propósito que persigue con sus acciones. En síntesis, es el personaje más relevante de la obra dramática. Es el bueno de la historia dramatizada. El lector adhiere a su causa, simpatiza con ella.

b) Antagonista: es considerado también un personaje relevante dentro de la obra dramática. Encarna o representa a la otra fuerza en pugna, que se opone a la fuerza dramática del protagonista, vale decir, es el personaje opositor, ya que su propósito u objetivo fundamental es impedir que el protagonista llegue a concretar sus anhelos. Es considerado, por ende, el malo de la historia dramatizada. El lector no adhiere a su causa, no simpatiza con ella.

c) Secundario: es aquel que no representa una de las fuerzas en conflicto, sino que se suma con su fuerza a la del protagonista o a la del antagonista, es decir, su accionar está dirigido a respaldar a una de las fuerzas en conflicto. Debido a lo anterior, su participación es importante para el desenlace de la obra, esto es, la desaparición o la derrota de una de las fuerzas en lucha.

d) Colectivo: es aquél que no se singulariza, sino que se le considera representante o portador de las características de un determinado grupo. Pese a ser una sola persona, representa a muchas otras.

e) Alegórico: es un personaje que encarna un solo defecto o virtud. Por el procedimiento de la alegoría, se logra transponer ideas o entes abstractos en personajes dramáticos que poseen entidad propia, que hablan y actúan por sí mismos. Por lo tanto, estamos hablando de un personaje simbólico al que se le otorgan las características de las abstracciones que representa.

Tipos de Personajes según su modificación durante el desarrollo de la acción:

Estáticos: invariables en sus rasgos, no evolucionan. Se comportan de una misma manera desde el comienzo al término de la obra.

Dinámicos, o evolutivos: varían, experimentan cambios conjuntamente con el desarrollo de la acción. Modifican su modo de ser.

Tipos de Personajes según la complejidad de los rasgos que los constituyen:

Planos: presentan un solo rasgo dominante y absorbente.

En relieve: presentan más de un rasgo caracterizador, su personalidad es polifacética siendo capaces de sorprender con un cambio o variación significativa.

LAS FORMAS DRAMÁTICAS

A) Formas dramáticas mayores

a. Tragedia

Es una obra dramática donde figuran personajes ilustres, cuya finalidad es producir una catarsis, es decir, temor y conmiseración en el receptor (lector o espectador), y que termina necesariamente con un acontecimiento nefasto. Se caracteriza por tener como elemento básico a la acción, por sobre los caracteres: la situación crea el carácter. Al carácter “elevado” de los personajes se tiende en la actualidad a interpretarlo no ya en un sentido social –carácter “ilustre”–, sino existencial: su elevación proviene de la vivencia trágica misma y del modo de asumirla. La acción de la tragedia tiene como algo propio de ella el conducir de la dicha a la desdicha.



b. Comedia

Género dramático que se caracteriza por presentar personajes “inferiores”, portadores de una acción carente de elevación y con desenlace agradable. El mundo de la comedia es de estructura esquemática y sus personajes son “tipos”, cuyos vicios y extravagancias son elevados al extremo. De allí surge lo cómico: una súbita mutación hacia otra área del ser, que provoca el alivio de una tensión. Se provoca así la risa, signo de liberación, de ruptura de los límites humanos. El espectador debe hacer caso omiso de la piedad, del temor, del respeto, para concentrarse en lo inesperado o en lo estúpido de una situación. Entonces la risa produce un tipo de catarsis.



c. Drama

La palabra Drama, proviene del griego que significa “hacer, actuar, ejecutar”, de modo que lo importante es la acción, por eso se ha tomado como un concepto genérico que se aplica a cualquier obra dramática.

A partir del siglo XVIII, se utiliza para designar un sub–género teatral en el que se produce la síntesis equilibrada de la comedia y la tragedia. Se pueden clasificar de acuerdo a su contenido en:

Drama de acción: aquel cuyo sustento es la acción misma. Tiende a estructurarse en torno a un conflicto único y con el mínimo de personajes, así como al desarrollo lineal de la acción.


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