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Fiche-document 3 : En una maquila(1) de la frontera entre Méjico y ee. Uu


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Fiche-document 3 :

En una maquila(1) de la frontera entre Méjico y EE.UU.
Se pusieron las batas azules reglamentarias y tomaron sus lugares frente a los esqueletos de las televisoras, dispuestas a hacer el trabajo en serie, la Candelaria el chasis, la Dinorah la soldadura (2), Marina estrenándose (3) apenas para reparar soldaduras y la Rosa lupe fijándose en los defectos, los alambres (4) sueltos, las coronas (5) dañadas…

Todas venían de otro lado. Por eso se entretenían contándose historias sorprendentes sobre sus orígenes, sobre las combinaciones familiares, las cosas que las diferenciaban, y a veces, también, se admiraban de que coincidieran en tanto, familias, pueblos, parentescos. Pero todas estaban divididas por dentro: ¿era mejor dejar atrás todo eso, borrar la memoria, resolverse a empezar una nueva vida aquí en la frontera?, ¿o era necesario alimentarse el alma con el recuerdo, canturrear a José Alfredo Jiménez (6), sentir la tristeza del pasado, convenir en que el desamor es la muerte del alma? A veces se miraban sin hablarse, todas las amigas, las camaradas, Candelaria que era quien más tiempo llevaba en la maquila, Rosa Lupe y Dinorah que llegaron al mismo tiempo, Marina que era la más verdecita (7), entendiendo que no era preciso decirse nada para decirse esto, que todas necesitaban amor pero no recuerdos, y que sin embargo era imposible separar el recuerdo y el cariño, estaba canija la cosa (8). La que mejor llevaba la cuenta de las historias era la Candelaria, y su conclusión era que todas venían de otra parte, ninguna de ellas era fronteriza, le gustaba preguntarles de dónde venían, a ellas les costaba hablar de eso, sólo con la Candelaria como que tenían confianza, se atrevían a enlazar amor y memoria…

-Mi papá se encargó de todo el movimiento- dijo Rosa Lupe…- Dijo que el ejido (9) ya no daba para más. La tierra se iba haciendo más chica y más seca cada vez que la dividíamos entre el montón de hermanos. Yo siempre fui activa, muy activa. En el ejido me encargaba de que estuvieran limpias las calles y pintadas de blanco las paredes, me gustaba preparar el papel picado para las fiestas, traer a los músicos, organizar los coros (10) de los niños. Mi papá dijo que yo era demasiado lista para quedarme en el campo. Él mismo me trajo a la frontera, cuando tenía quince años. Mi madre se quedó en el ejido con los hermanitos más chicos. No se anduvo por las ramas (11) mi padre. Me dijo que aquí yo iba a ganar en un mes diez veces más que toda la familia en el ejido. Yo era muy activa. No me iba a pesar. Mientras él se quedó aquí, me resigné. Él era como la continuidad de mi vida en el pueblo. No le dije que extrañaba (12) la tierra, mi mamá, mis hermanitos, las fiestas religiosas, la Candelaria ( 13 ) cuando se viste al niño Dios, la Santa Cruz y su coheterío ( 14 ) tan alegre pero tan miedoso, el Miércoles de Ceniza… Aquí busco esas fechas en el calendario, tengo que recordarlas, allá no, allá las fiestas llegaban sin necesidad de recordarlas, ¿ me entienden ? Pero mi papá me instaló aquí en Juárez en una casita de una pieza en la colonia Bellavista y me dijo : «  Trabaja mucho y encuéntrate un hombre. Eres la más lista de la familia . » Y se fue …
Carlos Fuentes , La frontera de cristal, 1996


Notes :

(1) una maquila : une usine de montage

(2) la soldadura : la soudure

(3) estrenarse : débuter

(4) los alambres : les câbles

(5) las coronas : pièces mécaniques

(6) José Alfredo Jiménez : cantante mejicano

(7) verdecita : muy joven

(8) estaba canija la cosa : ce n’était pas évident

(9) el ejido : la terre communale

(10) los coros : les chœurs

(11) no andarse por las ramas : ne pas y aller par quatre chemins

(12) extrañar = echar de menos

(13) una fiesta religiosa



(14) el coheterío : el ruido de los cohetes de los fuegos de artificio .


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