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Expte. 9621/14 registrado el 12/09/14 a las 20: 30 hs. Proyecto de ley iniciativa: diputado victor hugo vallejos


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EXPTE. 9621/14 REGISTRADO EL 12/09/14 A LAS 20:30 HS.

PROYECTO DE LEY

INICIATIVA: DIPUTADO VICTOR HUGO VALLEJOS - BLOQUE FRENTE PARA LA VICTORIA

OBJETO: DECLARAR PATRIMONIO CULTURAL, HISTORICO Y ARQUITECTONICO DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES, AL SANTUARIO DE SANTA LUCIA, DE LA CIUDAD QUE EN SU HONOR LLEVA EL MISMO NOMBRE.-
EXPOSICION DE MOTIVOS

Honorable Cámara:
Los primeros pobladores de Santa Lucia eran todos indígenas que formaron, bajo la dirección de los padre franciscano, una reducción, donde fueron adoctrinados por la Fe Cristiana. Tenían una humilde capillita de adobe donde veneraban una hermosa imagen de la Virgen y Mártir Santa Lucía que había sido traída por la familia de los Astos. En honor a ella todos los 13 de diciembre se festejan las fiestas patronales del pueblo que lleva su nombre.
En sus orígenes, Santa Lucia contaba con una humilde iglesia y la casa de los franciscanos que fue destruida en 1638 por la invasión de los caracaraes.
La segunda iglesia, que probablemente no logro superar el nivel de la primera otra vez fue destruida en 1672 a causa de un incendio que arraso con casi la totalidad del pueblo.
Con posterioridad se tienen referencias de las construcciones religiosas mediante el relato de Fray Pedro José de Parras que data de 1750 y dice textualmente: “la habitación del cura y compañeros, la iglesia y oficinas forman un conventillo muy aseado y con buena clausura”.
Se cree que esta iglesia, la cuarta cronológicamente y probablemente la realizada por el Padre Roque Ferreyra, reconocido por sus virtudes humanas como por sus capacidades organizativa y técnica para la ejecución de estas obras.
A partir de 1770 se hace cargo de la reducción el Padre Juan José Pereyra, quien realizo una nueva iglesia, surgió este proyecto realmente grandioso y de proyecciones inusitadas para la época, debido probablemente al deterioro de la construida por Ferreyra, la quinta, la que conforme se puede constatar por diversos testimonios se construyo aproximadamente desde el año 1780, la que se conserva en la actualidad, la cual fuera declarada Monumento Histórico Nacional.
La tradición atribuye al valioso concurso de los padres teatinos la confección de los planos del templo proyectado, así como la dirección técnica.
En el año 1784 el naturalista Félix de Azara en viaje de estudio por el Virreinato del Rio de la Plata, realizo un trayecto por tierra adentro desde Santa Fe hasta Asunción del Paraguay. Azara visitó el templo de Santa Lucía el 29 de enero de 1784. El templo estaba en construcción, con la obra sumamente adelantada. En su memoria de viaje consigna esta noticia de valor inapreciable: “sobre la barranca, dice Azara, pasando el rio está situado el pueblo de Santa Lucía que se compone de dos hileras de edificios unidos, dirigidos de norte a sur, cubiertos de paja y hechos de barro. En medio de estos edificios se está construyendo una iglesia de ladrillo y cal, concluida la iglesia será hermosa para el pueblo y eterna y ya está al arranque la bóveda. Este relato coincide con la autorizada opinión de los exploradores Cerviño y Pazos que la visitaron un año después y que consta en sus diarios de viajes.
En una carta, en la que el Padre Pereyra pedía su retiro informaba que: “no obstante haberse desplomado la primera iglesia de adobe crudo que hice fabricar he conseguido hacer construir otras dirigida por un maestro europeo, sin semejanzas en esta jurisdicción, Misiones ni aun Paraguay, toda de bóveda de ladrillo y cal (descubierta está a mi inteligencia) con su correspondiente campanario y sacristía” e indica que en 1788 faltaban aun “la prosecución del retablo, conventillo y camposanto de que únicamente carece”.
Otro elemento inédito en la arquitectura del templo es la utilización de la bóveda. Conocemos por el Padre Pereyra el hallazgo de yacimientos de cal cercanos al pueblo.
La factibilidad de contar con este material posibilitó la realización tanto de la bóveda como el amalgamiento de las piezas y el refuerzo a los muros que soportarían el empuje.
El Padre Pereyra era auxiliado desde 1785 por Fray Francisco de Rojas quien quedo a cargo de la Reducción en 1789 una vez fallecido el Padre Pereyra el 18 de Julio de 1790.
Con anterioridad y una vez concluida la obra gruesa de la iglesia, a principios de 1789, el Padre Pereyra contrato al Indio Gaspar Bogarin la realización del retablo y púlpito de la misma.
Es decir que a la muerte del Padre Pereyra estaba concluido el cuerpo principal de la iglesia y su sacristía, y comenzadas las obras de carpintería y las habitaciones parroquiales.
Carlos Vigil señala que el retablo de Santa Lucia fue ejecutado por Ángel María González. Pero, sin embargo gracias al hallazgo de un pleito de tribunales por parte del Director del Archivo de la Provincia de Corrientes Don Federico Palma, se prueba de manera irrefutable que esta obra fue ejecutada por el tallista indígena Gaspar Bogarin.
Pues se había celebrado un contrato en 1789 entre el Fray Juan José Pereyra con Gaspar Bogarin, natural del Pueblo de Yaguarón en la Provincia del Paraguay, maestro inteligente del arte de la escultura, para que este fabrique por sus propias manos, hasta la conclusión el retablo mayor para la iglesia, púlpito y cajonería de la sacristía, puertas y ventanas con lo demás conducente a su facultad para las celdas y contrasacristia. Se especificaba en el mismo que el Pueblo de Santa Lucia contribuiría con el suministro de “herramientas, maderas y tres o cuatro muchachos del mismo pueblo que le ayuden y aprendan el arte”.
Bogarin comienza con entusiasmo la tarea que deja prácticamente concluidas al sobrevenirle la muerte. La viuda de éste, Manuela Paré, a la muerte de su marido comisiona a Bartolomé Ruiz Moreno para que demande al Administrador y Pueblo de Santa Lucia por incumplimiento del contrato celebrado con su marido. De las actuaciones obrantes surge que, poco antes de morir, Bogarin había redactado una nota al Alcalde reclamando el pago pues ya tenia concluido y colocado en su respectivo lugar el pulpito y el altar mayor, marcos de las puertas y ventanas, faltándole hacer únicamente las hojas de estas. Especifica en esa nota que a cuenta de todo el trabajo que “a cuenta de todo el trabajo que tiene emprendido y concluido no ha recibido cosa alguna del pueblo, al paso que éste le es deudor de otras varias obras que tiene hechas independientes de las contratadas”. Gaspar Bogarin, recibió en vida 16 yeguas, 4 potros y 36 cueros.
Por otra parte, gracias a un apunte de obras efectuado por Bogarin conocemos en detalle la nomina de los trabajos realizados en Santa Lucia en el lapso de cuatro años:

-Una caja grande de dos varas.

-La barandilla del comulgatorio.

-Una puerta.

-Una puerta mediana para el coro.

-Una mesa de dos varas para el altar.

-El altar mayor.

-El pulpito.

-El entablado del coro.

-Una escalera para el campanario.

-Sesenta varas de cornisa para la iglesia.

-La cornisa de la sacristía.

En la actual casa parroquial hizo:

-Las puertas para los cuartos.

-Tres mesas.

-Un estante de libros.

-Un escritorio.

-Una silla grande con cajón.

-Un urdidor.

-Un catre de viento.

-una ventana.

-Cuatro bancos.



-Cinco piernas de llave.
La iglesia fue concluida en 1794, realizándose las hojas de las puertas y ventanas faltantes por artesanos locales.
Si bien la iglesia de Santa Lucía recibió arreglos y remodelaciones durante el siglo XIX, las primeras refacciones de importancia parecen haberse hecho a partir de 1873 y estuvieron a cargo del arquitecto italiano Francisco Pinarolli, residente en Goya.
Las obras de restauración comprendían la solución de los problemas de rajaduras de paredes y techo, que según la opinión del pueblo provenían de las deficiencias de los cimientos y el sedimento del terreno de fundación. Las primeras verificaciones demostraron sin embargo que los cimientos llegaban a piso firme, estaban hechos de piedra tosca cementados con barro y luego con ladrillos con barro para finalmente erigir los muros de cal y canto.
El problema era que en algunos lugares el nivel del terreno aparecía mas alto que la cota del piso de la iglesia, elevación que era una causa permanente de filtraciones, hecho al cual se sumaba la situación de que tanto dentro de la iglesia como fuera de ella, en el costado que mira al poniente el terreno está minado de numerosas sepulturas lo que agravaba las filtraciones.
Según se dice, en el año 1881 se efectuaron nuevos trabajo en el interior de la iglesia, entre ellos el dorado a fuego del altar mayor. El decorado del retablo mayor es una obra de arte de un valor insuperable en la que el artífice dejó los vestigios de su talento y de su inspiración artística.
Este artífice ignorado y olvidado era un hijo de Corrientes, y discípulo de los afamados maestros Manuel Núñez de Ibarra y José Fonteneau.
Su nombre era Ángel María González, profesional de méritos, que dejó trabajos análogos en los templos de Itatí, Caa Catí y La Merced de la Capital de Corrientes. El dorado a fuego del retablo del altar fue hecho en 1881, según se constata en una inscripción que se lee en la parte superior del retablo.
La perfección del trabajo hasta hoy se puede admirar, pues se conserva su nitidez, que no ha menguado a pesar de los años transcurridos en que el artista González lo confeccionara.
En 1889 se formó una Comisión para refaccionar el templo, pues la bóveda y el mojinete y el frontis estaban rajados hasta el piso.
Por ultimo en 1900 se realizaron importantísimos arreglos que incluyeron la realización de los contrafuertes que apuntaban la pared del oeste frente a los empujes de la bóveda. Por otra parte fueron calzados definitivamente los cimientos y cambiados algunos pisos.
El templo cuenta con una amplísima bóveda con su campanario a la derecha y su sacristía en comunicación con el altar mayor coronado por una bóveda, en forma de media naranja, de proporciones apropiadas a sus dimensiones.
Las paredes fueron construidas con ladrillo cocido preparados con el famoso baño ñaú de los guaraníes, asentados en argamasa de cal, elemento éste ultimo descubierto a orillas del Rio Santa Lucía y que contribuyo con su excelente fabricación a dar a la obra consistencia perdurable, que ha desafiado hasta aquí la acción demoledora del tiempo. El espesor de las paredes es de un metro de latitud. Los cimientos están asentados sobre lajas de piedra asieron de longitudes varias y que la unifica abundante argamasa a base de cal. Su espesor es de dos o tres metros.
La parte edificada comprende un perímetro, de frente: 14,85 metros y de fondo 32,40 metros. Es estado de conservación de este famoso templo, que comprende las dependencias de la casa parroquial, también de la misma fecha y arquitectura; abarca este perímetro sobre el costado sur de la plaza principal de esta Ciudad y tiene 59,20 metros, de fondo 75,60 metros, lo que da un área superficial de 4.475,53 metros cuadrados.
Esta reliquia histórica ostenta además otros ejemplares de altísimos meritos artísticos por su antigüedad y por su confección, entre las cuales ya hemos nombrado y se destaca el púlpito, el retablo del altar mayor principal y unos escaños tallados en cedro en donde se admira la perfección de la mano de obra y la inspiración que guió aquellas obras.
Hasta donde más la rica historia que guarda esta iglesia, que la puerta que comunicaba la iglesia con la sacristía fue grabada con el nombre de José Garibaldi a su paso por esta, y que hoy se halla en Roma solicitada por el Gobierno Italiano al Argentino, quien cedió dicha reliquia para el museo de Roma.
Según cuenta la historia, Garibaldi venia de Entre Ríos, algunas versiones hablan que lo hacía por una misión diplomática a Corrientes. Otros dicen que por ser un experto marino de probado valor, fue destinado para llevar armas y proyectiles a la Ciudad de Corrientes para el ejército aliado del gobierno oriental.
José Garibaldi en esa travesía llegó a la costa de Santa Lucía por el rio que lleva el mismo de dicha Ciudad. Donde se halló con una joven con quien establo conversación, llegada la noche le pregunto dónde podía hospedarse. Ella le ofreció un catre en su humilde rancho y como la joven era bonita, Garibaldi no solo se quedo una noche sino dos meses y de esa unión nació una hija.
Cuando a los dos meses el se dispuso a seguir viaje ella le pregunto el nombre del padre del hijo que vendría al mundo y el contesto: “si quieres saber vete cuando yo parta a la puerta de la sacristía y en ella encontraras grabado mi nombre”. A la muerte de Garibaldi el gobierno Italiano solicito la partida de nacimiento de esa hija para heredarla pero ya había muerto.
Continuando con los argumentos del proyecto, es valioso resaltar, que si hay algo que está instalado dentro de la cultura de nuestra provincia es el hallazgo de lo que se denomina “entierros”, que forman parte de nuestras creencias. En esta iglesia de encontró debajo del altar mayor
En el año 1992, gracias a un sueño misterioso de uno de los chicos que vivían en el hogar de la iglesia. El chico de nombre Miguel Ángel González, relato que antes de venir a vivir al hogar de la iglesia, el vivía con su abuela, la que lo crio desde los siete años. El tuvo sueños reiterados en los cuales se encontraba dentro de un lugar desconocido, donde un ser misterioso, todo vestido de negro, con un poncho negro, lo abrazaba para matarlo, en ese momento aparecía un ñomo y le indicaba que buscara a su derecha, en el suelo, una espada brillante con la que se iba a defender de ese personaje misterioso.
Ese lugar desconocido de sus sueños, reconoció luego cuando entro a la iglesia, en el rincón donde luego encontraron junto a otro chico del hogar de nombre Luis Marcelo Alegre, una pequeña puertita de entrada, que los dirigiría a las monedas de oro.

Dicha puertita de 95 centímetros de alto por 45 centímetro de ancho, al costado derecho del retablo del altar mayor, los iba a comunicar a un pasadizo de 50 centímetro de ancho aproximadamente entre el retablo del altar mayor y la pared sud del templo.


Los chicos pidieron permiso al cura párroco para entrar y ver si podían encontrar la entrada de un túnel que comunicaría la iglesia con el Banco Nación, a una cuadra de la iglesia. Túnel que se supone pasaría por debajo de ella o que comunicaría con la iglesia, ya que al momento de abrir los cimientos para la construcción del actual Banco Nación encontraron ciertos restos de construcciones subterráneas.
El sacerdote accede al pedido de los chicos, pensando que solo era una curiosidad aventurera propia de adolescentes. Con una mala linterna, algunas velitas, un chico más que se une, Pedro Rolón, y un muchacho mayor, Arturo Núñez; ya avanzada la noche se internan en el pasadizo a través de la pequeña puertita, se hizo traer un portalámparas y a su luz se pudo trabajar tranquilamente.
Los chicos no tenían herramientas, y con sus manos empezaron a hallar pequeños objetos: tientos (restos de cántaros de arcilla), una campañilla rota, clavos antiguos de hierro forrados a mano, huesos de animalitos, una baldosa gruesa cuadrada, entre otras cosas. Marcelo buscaba febrilmente por el centro del lugar, contra la pared, cuando de pronto, Miguel Ángel dice: ¡Marcelo estas buscando mal! Yo soñé que aquí, donde estoy yo hay una espada. El cura párroco estaba a su lado y pregunta: ¿Qué soñaste? A lo que el chico responde: ¡que hay una espada! A lo que le responde el padre un poco incrédulo: ¡y bueno, buscala!.
El lugar era exactamente debajo del antiguo altar mayor, donde había una tabla gruesa como sosteniendo todo el maderamen del retablo, y había dos grandes ladrillos entre los cuales metió su mano Miguel Ángel, donde al rato sacó un objeto metálico que le entrego al cura diciendo: ¡mire Padre lo que encontré, una medalla!. No era precisamente una medalla, era una moneda de oro. El chico lo hizo y saco más de 70 onzas de oro de diversos países americanos, dos españolas y más de 40 libras esterlinas inglesas, una chilena y otra australiana. Cuando ya no se encontraron más monedas, decidieron salir del lugar y fueron a postrarse delante de la imagen de Santa Lucía, agradeciendo a la Santa Patrona.
La iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional por Decreto N° 112.765 del 4 de Febrero de 1942. Si bien cuenta con esta declaración, es necesario el reconocimiento a través de una ley provincial, que de lo declare patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de la Provincia de Corrientes a una iglesia que ha contribuido inmensamente con la cultura provincial con su rica historia y su antigüedad. Teniendo en cuenta también que cumple con todos los requisitos exigidos por la Ley 4047.

Dicha ley en uno de sus artículos dice: ARTÍCULO 2º.- A los efectos de la presente Ley se consideran integrantes del Patrimonio Cultural de la Provincia los bienes de cualquier naturaleza que signifiquen o puedan significar un aporte trascendente para el desarrollo cultural de Corrientes, que se encuentren en el Territorio Provincial, o ingresen en el, cualquiera fuese su propietario. Para declarar un bien como integrante del patrimonio cultural de la Provincia, se tendrá en cuenta su edad, su rareza, sus cualidades intrínsecas o su valor significativo.



.

Por estas consideraciones, solicito su acompañamiento y vuestro voto favorable en los siguientes términos:



L E Y Nº .-

EL HONORABLE SENADO Y LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS

DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES, SANCIONAN CON FUERZA DE
L E Y:
ARTÍCULO 1º.- Declárase Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico a la Iglesia de Santa Lucia, de la Ciudad que en su honor lleva su nombre, en los términos del artículo 2° de la Ley Nº 4047.

ARTÍCULO 2º.- Incorpórase al mencionado inmueble a lo establecido por el artículo 2º de la Ley provincial Nº 4047. Entiéndase la declaración del artículo 1º de la presente Ley, comprensiva del edificio del Hospital San José, así como de todos aquellos elementos que de cualquier manera se encuentran adheridos a su edificio y al suelo que pudieran ser de interés para el patrimonio cultural de la Provincia.

ARTÍCULO 3º.- Remítese al Registro de Patrimonio Cultural de la Provincia de Corrientes copia de la presente Ley para su inscripción.

ARTÍCULO 4º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.-

DADA en la Sala de Sesiones de la Honorable Legislatura de la Provincia de Corrientes, a los ……... del mes de ………….……… de dos mil catorce.

DESPACHO N° 2128



EXPEDIENTE N° 9621/14.

HONORABLE CÁMARA:

La Comisión de EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA, ha estudiado debidamente el expediente de la referencia, caratulado:

DIPUTADO VALLEJOS PROPICIA PROYECTO DE LEY QUE DECLARA PATRIMONIO CULTURAL, HISTÓRICO Y ARQUITECTÓNICO DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES, AL SANTUARIO DE SANTA LUCÍA, DE LA CIUDAD QUE EN SU HONOR LLEVA EL MISMO NOMBRE.

Por las consideraciones que dará el señor miembro informante designado al efecto, la Comisión aconseja prestar sanción FAVORABLE CON MODIFICACIONES al Proyecto de Ley que corre a fs. 04 vta. del presente expediente, el que quedará redactado de la siguiente manera:



EL HONORABLE SENADO Y LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES, SANCIONAN CON FUERZA DE

L E Y:

DEL PATRIMONIO CULTURAL, HISTÓRICO Y ARQUITECTÓNICO



DEL EDIFICIO DE LA IGLESIA DE SANTA LUCÍA

ARTÍCULO 1º. DECLÁRASE Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico al edificio de la Iglesia de la ciudad de Santa Lucia.

ARTÍCULO 2º. INCORPÓRASE el edificio declarado en el artículo 1° de la presente a lo establecido por el artículo 2º de la ley Nº 4047.

ARTÍCULO 3º. De forma.

DADO en la SALA DE COMISIONES de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Corrientes, a los cuatro días del mes de noviembre del año dos mil catorce.


POR LA COMISIÓN DE EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA:

Diputado Fernández Affur, Juan José Diputada Insaurralde, Graciela Itatí



Vicepresidente Presidente

Diputada Moray, Griselda Anahí



Secretaria

Diputada Bestard, Analía Itatí Diputado Rodríguez, Ángel Enrique



Vocal 1° Vocal 2°

A SECRETARÍA:

Con el dictamen de la Comisión interviniente, pasa a sus efectos.

Sirva la presente de atenta Nota.

SECRETARÍA DE COMISIONES, 4 de noviembre de 2014.

Corrientes, 19 de noviembre de 2014.



AL HONORABLE SENADO:

Cumplo en dirigirme a V. H., a fin de comunicarle que esta Honorable Cámara, en sesión ordinaria celebrada en la fecha, ha dado media sanción al proyecto de ley que declara patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de la provincia de Corrientes, al Santuario de Santa Lucía, de la ciudad que en su honor lleva el mismo nombre; en los términos del despacho de comisión obrante a fojas 15 del Expte. Nº 9621/14, que se remite a consideración.

Dios guarde a V. H.

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A Su Excelencia el Señor

Vicegobernador de la Provincia

Dr. GUSTAVO ADOLFO CANTEROS



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