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Exposición del asesino plan judío contra la humanidad no judíA


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EXPOSICIÓN DEL ASESINO PLAN JUDÍO CONTRA LA HUMANIDAD NO JUDÍA

 

 



 

Por Julius Streicher

 

 

 



INTRODUCCION

 

 



Por una feliz coincidencia mientras se hallaba en preparación este libro, nos llegó un ejemplar de una reciente edición del mismo publicada en EE.UU. en memoria de Julius Streicher. Este hecho constituye una clara demostración de que estamos asistiendo a un magnifico renacimiento mundial del Nacionalsocialismo.  (Desgraciadamente sólo en forma excepcional se editan obras de la época nacionalsocialista puesto que son prácticamente inhallables y en Alemania están prohibidas).

En razón de coincidir totalmente con la introducción. sumamente ilustrativa de los camaradas norteamericanos hemos decidido incluirla en este volumen, adhiriéndonos sin reservas al jus­ticiero homenaje al gran Streicher héroe y mártir de la Arianidad cuyo asesinato revela el odio abismal del judaísmo internacional hacia quienes se atreven a denunciar sus crímenes y sus siniestras maquinaciones. (Nota del Editor).

 

 

Julius Streicher, educador alemán, escritor y político, en cuya memoria se imprimió esta hoja, fue una víctima del horrible Rito de Sangre Talmúdico conocido como el Juicio de Nuremberg. La posición de Streicher en Alemania durante la guerra nunca fue alta, nunca desempeñó un puesto de gobierno; en 1940 había sido relevado como Gauleiter de Franconia, y cuando fue arres­tado en 1945 por uno de los muchos miles de buitres judíos que habían ate­rrizado sobre Alemania después de la guerra, desde hacía 5 años se hallaba completamente al margen de la actividad política, prueba de ello es que vivía en una granja desde aquella fecha. Sin embargo, fue arrastrado y ubicado en el mismo grupo con los hombres más altos del Estado Alemán y procesado con ellos como “criminal de guerra” de primera magnitud.



 

Winston Churchill para complacer al judaísmo mundial, proclamó que Streicher debía ser ejecutado sin juicio. Nadie, excepto Adolf Hitler, fue odiado por los judíos como lo fue Julios Streicher. ¿Por qué? Por la sencilla razón que Julius Streicher era el editor de un periódico llamado Der Sturmer (El Atacante), en el que exhibía crudamente la naturaleza infinitamente corrupta, monstruosamente perversa inimaginablemente sucia del judaísmo internacional: ¡Julius Streicher no evitó nada a sus lectores. Desde el judaísmo en el comunismo mundial basta los hábitos sexuales totalmente enfermos y retorcidos del “Pueblo Elegido”, desde la perversidad aplicada sobre los descuidados gentiles por médicos judíos hasta la increíble atrocidad del ‘arte moderno, inspirado por judíos, desde el poco importante pero sin embargo revelador disgusto de los judíos por el aseo personal, hasta el crimen infernal del Asesinato Ritual de niños cristianos. Streicher lo publicó todo ¡y probó cada palabra que dijo! ganando así el eterno odio de los judíos asesinos de Cristo.

 

Al relatar cómo se convirtió en antisemita, recuerda: “No me hice antisemita por algún maltrato personal o por rencor —de ninguna manera, ¡fui llamado a ello! Mi comprensión de la amenaza judía provino del mismo Talmud, el llamado Libro Sagrado que los judíos camuflaron con “cristianismo”, para poder llamarlo Libro Sagrado. Ustedes saben que todo eso de que los cristianos creen en el mismo Dios que los judíos es pura tontería. El mismo Talmud muestra que los judíos están gobernados por leyes raciales”.



 

En el Proceso de Nuremberg, Streicher fue acusado por “crímenes contra la humanidad”. Las palabras exactas del cargo contra él fueron: “... por sus 25 años de escribir, hablar y predicar odio hacia los judíos, entraña claramente persecución en el terreno político y racial en conexión con los crímenes de guerra, como lo define la carta, constituyendo un crimen contra la humanidad”. Cuando Streicher fue traído ante sus acusadores, los asesinos en masa de Katyn (En Katyn, Polonia, fueron asesinados por los soviéticos, en 1940, 25.000 oficiales polacos (N. del t.) y los responsables del bombardeo de Dresde (que ocasionaron la muerte de 300.000 personas (N. del t.)), con gran desprecio y sarcasmo se burló: “Es la fiesta de Purim 1946! El Judaísmo mundial controla este juicio. Es algo diabólico ver cómo el mundo judío ha concentrada su poder para realizar este juicio”.

La condena que hizo Streicher al juicio tachándolo de Fiesta Judía del Purim, fue correcta. El principal motor detrás del proceso era el judío Samuel L. Rosenman, quien fue consejero especial de los Presidentes Roosevelt y Truman (ambos judíos (N. del t.)), y a través de él, los aliados fueron persuadidos de erigir el Tribunal Militar Internacional. La prosecución del juicio por parte de los Estados Unidos, a pesar del hecho de tener una fachada gentil a través de Robert J. Jackson, fue dirigido por los judíos Sheldon Glueck y Harold Leventhal. El sesenta por ciento de la plana mayor de la oficina del fiscal público eran personas que habían tenido que irse de Alemania cuando se instauraron las leyes raciales. El judío A. Jacouboritch hizo las traducciones para las sesiones cerradas cuando los jueces “decidían” su veredicto. ¡Es de imaginar el destino que hubiesen tenido los dos jueces soviéticos si hubiesen encontrado a Streicher inocente! EL judío W. Frank tradujo las sentencias a los prisioneros. El judío Karl Jacobi preparó las películas “documentales” de atrocidades que se usaron como evidencia. El judío Col. B. C. Andrus estaba a cargo de los prisioneros antes del “juicio”; el Judío S. N. Binder tomó el cargo en el período entre la sentencia y la ejecución; y el judío L. N. Goldensohn era el psiquiatra de la prisión.

Estos sádicos judíos pervertidos odiaban todos los más altos ideales cristianos que defendía Julius Streicher. Estaban decididos a que los últimos días en la tierra de Dios de este hombre sensible y culto, gentil y maestro de excepcional inteligencia, fueran un infierno judío. Fue golpeado hasta quedar cubierto de sangre y obligado a beber su propia orina. Streicher protestó ante los funcionarios de la Corte sobre el trato inhumano que recibía, pero la Corte Kosher dejó pasar su reclamación en silencio. Ningún juez ordenó que se investigara un asunto tan repugnante al sentido moral como es la tortura de un prisionero indefenso; ni los militares ni las autoridades de la prisión hicieron intento alguno, entonces ni más tarde, de negar que tales torturas habían existido. En apariencia los jueces, el fiscal. y los funcionarios consideraban que el maltrato que daban los judíos a Julius Streicher era lo que éste merecía. A lo sumo que se debía a una irregularidad técnica que no exigía ninguna reprobación formal. Los jueces ordenaron que el testimonio de Streicher, en lo referente al maltrato debía ser suprimido de los archivos del Tribunal como “altamente impropio”.

Streicher fue encontrado culpable y sentenciado a muerte. Afirmó más tarde que la sentencia era “justo lo que ha esperado”. Streicher sabia que los judíos no lo dejarían vivir - Están racialmente impulsados a matar y asesinar.

En la mañana del 15 de octubre de 1946. Julius Streicher un patriota cristiano de 60 años, golpeado y torturado, fue llevado a la horca que se ha­bía levantado en el sitio del Palacio de Justicia de Nuremberg (sic) y colgado por el verdugo judío John Woods; se permitió la  estrangulación durante un horrible y largo, largo minuto”.

En tanto que el cuerpo sin vida se crispaba       y se sacudía en el extremo de la soga del verdugo, sin duda sus últimas palabras tenían eco en las mentes de los hombres arios presentes que habían ayudado a los judíos en la ejecución ¡Recuerden. El próximo turno será el vuestro! Serán colgados por los bolcheviques! (Para revelar el temple excepcional de Streicher, he aquí una cita textual de la descripción de su asesinato que hizo el “norteamericano” Time del 28-X-1946: “... luego Julius Streicher quien con ojos fieros miró a su alrededor y gritó: “¡Heil Hitler!”; cuando se le preguntó por su nombre, bramó: “¡eso lo sabéis muy bien!”. Desde la horca dijo con sorna: “Fiesta de Purim 1946”. Y: “¡Algún día os colgarán los bolcheviques!”.

Ahora les presentamos orgullosamente, lectores por primera vez en inglés esta nueva edición de Der Sturmer, la más famosa publicación de Julius Streicher.

 

“Y todos los ansiosos suspiros, anhe­los y esperanzas de sus corazones están dirigidos al momento en que algún día consigan poder con nosotros, los gentiles, así como pudieron con los gentiles de Persia en los tiempos de Esther. ¡Oh! ¡Cómo aman ese libro de Esther, que coincide tan bien con sus deseos de sangre y asesinatos y sus esperanzas de venganza! ...



“... Yo ya sé que lo niegan todo, pero sus actos coinciden con el juicio de Cristo: que son venenosos, amargos, vengativos, serpientes malévolas, asesinos, hijos del diablo que apuñalan y dañan en forma secreta ya que no son capaces de hacerlo públicamente...

“... Así como al cordero le es imposible abandonar sus brincos y cabridas, o a la serpiente su picadura, el judío no puede abandonar su concupiscencia por asesinar cristianos siempre que le sea posible”.

 

MARTIN LUTERO (Edición Erlanger, Vol. 32 págs. 120-121 y 244 y vol. 62, pág. 378.)



 

“En oposición al antisemitismo, o El odia hacia los judíos, existe un gran odio de parte de los judíos por todos los gentiles. No hay nada mas profundo dentro de mí como la convicción de que, si hay algo que une a todos los judíos del mundo, es un grande y sublime odio. Nadir puede negar el hecho de que una judería poderosa es un peligro para todos los gentiles. Todos los intentos de ciertos círculos judíos para pro­bar lo contrario deben ser señalados como cobardes así como cómicos”.

 

CHESKEL ZWI KLOTZEL Judío (El Gran Odio)



 

“Los hurones, los canadienses y los iroqueses eran filósofos humanitarios en comparación con los semitas”.

 

VOLTAIRE (Obras completas, vol. 17. Pág. 53)



 

 

“Cuando los judíos han estado errando durante una semana entera, pronto empiezan a trampear un cristiano aquí y otro allá. Comúnmente se reúnen en su día de Sabbath y alardean entre ellos de sus picaras tretas... después de los cual los demás judíos declaran... tomarán el corazón de un cristiano y, dicen además... el mejor de los cristianos debería ser golpeado hasta morir”.



 

NUREMBERG, AÑO 1614 (S. F. Brentz. La piel de la serpiente judía arrancada a jirones)

 

 

EXPOSICION DEL ASESINO PLAN JUDIO CONTRA LA HUMANIDAD NO-JUDIA



 

Por solo escribir y publicar el documento que tiene en sus manos en este momento, Julius Streicher fue colgado. (Nota del Editor norteamericano)

 

 

 



EL PUEBLO ASESINO

 

En el mundo entero los judíos son observados hallándose bajo una terrible sospecha. El que no sabe esto no comprende el problema judío. Cualquiera que vea a los judíos Heinrich Heine (Chaim Bueckburg) los describió, “una tribu que asegura su existencia con trueques permutas y viejos pantalones, y cuyos uniformes son  las narices largas” está engañándose.



 

Pero cualquiera que conoce la monstruosa acusación de que son objeto los judíos desde el comienzo de los tiempos, verá a esta gente bajo una luz diferente. Empezará a vislumbrar no solamente una raza peculiar, sino también a criminales asesinos, y diablos con forma humana. Se llenará de cólera sagrada y odio contra este pueblo.

 

La sospecha bajo la cual se encuentran los judíos de seducir a niños y adultos gentiles (No-judíos. (N. del t.)) para después despedazarlos y drenar su sangre. Se los acusa de mezclar esta sangre en sus “matzá” (pan sin levadura) para luego usarlo en la práctica de magia supersticiosa. Se les hace el cargo de torturar a sus víctimas especialmente niños, y de proferir durante estas torturas amenazas, maldiciones y hechizos contra los gentiles. Este asesinato sistemático tiene un nombre: se llama



 

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