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Exceso ritual manifiesto sentencia arbitraria por exceso ritual manifiesto


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Universidad del Salvador

Facultad de Ciencias Jurídicas

Seminario



EXCESO RITUAL MANIFIESTO

SENTENCIA ARBITRARIA POR EXCESO RITUAL MANIFIESTO

SEGÚN LA JURISPRUDENCIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN ARGENTINA

María Eugenia Vera Ezcurra

INDICE

Introducción

Sentencia arbitraria. Ámbito de aplicación. Naturaleza

Causales de Arbitrariedad

Causal de Exceso Ritual Manifiesto

Términos utilizados por la Corte

La Verdad Jurídica Objetiva

Concepto de Exceso Ritual Manifiesto

El caso "Colalillo"

Fallos de la CSJN

Agrupación por etapas del proceso

Demanda – Contestación – Excepciones – Traba de la litis

Caducidad – Prescripción – Preclusión

Etapa Probatoria

Aplicación e Interpretación de normas

Etapa Recursiva

Varios

Conclusión

Bibliografía





INTRODUCCIÓN

 

En 1957 la Corte Suprema de Justicia de la Nación introduce la doctrina sobre una nueva causal de arbitrariedad de sentencia. El objetivo del presente trabajo es dilucidar qué entiende la Corte por "exceso ritual manifiesto". A tal fin se han revisado los fallos en que la Corte declaró procedente el recurso extraordinario federal por dicha causal, hasta el año 1985 inclusive. Encontrarán los sumarios de los mismos, clasificados y colocados en forma cronológica.



El trabajo comienza analizando la naturaleza jurídica de la sentencia arbitraria y cómo esta fue clasificada por los doctrinarios, para ubicar allí la causal que nos ocupa.

 

SENTENCIA ARBITRARIA. ÁMBITO DE APLICACIÓN. NATURALEZA.



El recurso extraordinario federal procede cuando se verifica alguno de los supuestos enumerados en el art. 14 de la ley 48. Carrió denomina a éste "ámbito normal de aplicación" del recurso, por oposición al "excepcional" el cual se configura cuando se revisan las sentencias arbitrarias. Aquí pueden reverse todas aquellas cuestiones de orden procesal, hechos y prueba, tópicos vedados a la Corte cuando aplica el recurso en su ámbito normal.

Desde el origen de la doctrina de la sentencia arbitraria, con el leading case "Rey c/ Rocha" en 1909, se han desarrollado distintas posturas para explicar su naturaleza. Pueden mencionarse las siguientes:

1) Sentencia que excede el límite de las posibilidades interpretativas

Linares, define a la sentencia arbitraria como aquella en la cual "existe contradicción entre el sentido de los hechos reales sustanciales del caso y el sentido del género legal normativo que debe regir el caso, por lo cual la sentencia excede del límite de posibilidades interpretativa del juez". Sostiene que todo juez dispone, al fallar, de un abanico de posibilidades dentro de ciertas fronteras que fija el ordenamiento jurídico; pero si las traspasa, incurre en arbitrariedad.

2) Sentencia inexcusablemente errónea

Imaz sostiene que las sentencias arbitrarias son los fallos inexcusablemente erróneos, entendiendo tal expresión en una doble vertiente: contradicción lógica (contradicción con el sistema normativo, ilegalidad) o deficiencia total axiológica.

3) Sentencia inconstitucional

Fiorini, para quien el recurso en cuestión debería llamarse "recurso federal por inconstitucionalidad" pues su propósito es mantener la supremacía de la Constitución Nacional (consagrada en el art. 31), sostiene que la arbitrariedad es una calificación genérica de la cual la inconstitucionalidad es una especie: "No se recurrirá porque la sentencia fuese arbitraria sino porque ésta se presenta específicamente agraviada por el vicio de inconstitucionalidad". Años más tarde escribe: "El fundamento constitucional del recurso por sentencia arbitraria se sustenta, especialmente, en la violación de la garantía de la inviolabilidad de la defensa en juicio, asegurada en el art. 18 de la Constitución Nacional, uniéndose al principio de la inalterabilidad de las garantías y principios constitucionales, según el art. 28 de la Constitución Nacional. Esto sin perjuicio de otras garantías y derechos constitucionales, que correspondan, según el contenido de los derechos debatidos en cada juicio."

Carrió, con igual postura, manifiesta: "la noción <> o, mejor dicho, la procedencia del recurso en los casos en que se trata de rever pronunciamientos susceptibles de ser así rotulados, se funda directamente en la Constitución Nacional y, en especial en la garantía de la defensa en juicio establecida por el art. 18".

Para Vanossi hay una garantía innominada de "no arbitrariedad" proveniente del art. 33 de la Constitución Nacional, la cual se traduce para los justiciables en una exigencia de razonabilidad.

4) Sentencia "contra legem" o de interpretación irrazonable

Bianchi, para quien la arbitrariedad es la negación de lo jurídico, la sentencia arbitraria "es aquella en la que el juez, sin dar razón alguna y fundado en su exclusiva opinión personal, ha fallado apartándose de los extremos fácticos y legales del caso, arribando a una conclusión jurídicamente inaceptable, causando, por tanto, un daño a una de las partes o bien a ambas".

5) Sentencia no derivada razonadamente del derecho en vigor

Sagüés luego de pasar revista a las posturas anteriores concluye diciendo que "la idea de sentencia arbitraria sólo podrá ser aproximada y transitoria, puesto que no está delineada firmemente en la realidad tribunalicia, ni es permanente". Con el propósito de dar un concepto actualizado de la misma, adopta el que considera más apropiado: "es el fallo que no deriva razonablemente del derecho vigente". Páginas más adelante aclara que dicha noción debe completarse teniendo en cuenta que "para la Corte Suprema la arbitrariedad no es una causal autónoma de procedencia del recurso extraordinario, si no media en la sentencia bajo examen violación de garantías constitucionales".

Sobre el tema, Bidart Campos ha expresado que "cuando la Corte ha señalado que la defensa en juicio incluye también la posibilidad de obtener en el proceso una sentencia que sea derivación razonada del derecho vigente, ha dado pie para considerar que cuando por no serlo, la sentencia resulta arbitraria, la arbitrariedad implica <<inconstitucionalidad>> por lesión a la garantía defensiva del art. 18".

Las distintas posturas mencionadas pueden fácilmente aunarse si se tiene en cuenta que el derecho es un término análogo, cuyo significado originario fue designar "la misma cosa justa" (to dikaion) y de él derivaron otros conceptos secundarios que conservaron su nombre y esencia.

Así, en la postura de Linares, la ley - la cual tiene por fin lo justo- que sancionada por el legislador para casos generales es justa, al ser aplicada por el juez en el caso particular resulta injusta. Sin embargo, cuando una situación así se presenta debiera el juez recurrir a la equidad, enderezando así el justo legal al caso particular, para no caer en arbitrariedad.

Lo mismo sucede en el resto de las posturas donde la sentencia arbitraria es aquella fallada sin fundamento, contraria a la ley, la constitución o al derecho vigente.

Si entendemos por derecho "lo justo", y por "justo" lo debido a otro según una cierta relación de igualdad, y siendo la función del juez administrar la justicia, y siendo propósito de los constituyentes afianzarla ("afianzar la justicia", reza el preámbulo de nuestra Carta Magna), una sentencia que no tenga el ser y la razón de lo justo, contraría el derecho y, por tanto, la Constitución Nacional. Una sentencia arbitraria es injusta, y por lo tanto, inconstitucional.

 

CAUSALES DE ARBITRARIEDAD



La siguiente clasificación, elaborada por Carrió, distingue las causales según afecten el tema, los fundamentos o los efectos de la decisión. Dicho autor advierte que las categorías de la misma no son nítidas, ya que existen entre ellas zonas de penumbra y de superposición. Linares, en un artículo sobre el tema, observa que la causal, objeto del presente trabajo, se encuentra estrechamente ligada con otras dos: la que emerge de aplicación de textos de excesiva generalidad y la que fluye del fundamento consistente en afirmaciones dogmáticas o en razones aparentes (corresponden a las causales 6 y 10, respectivamente, de la clasificación expuesta a continuación). Al analizar los casos particulares de exceso ritual manifiesto veremos como estas situaciones son bastante frecuentes.

 

I - De acuerdo al objeto o tema de la decisión:



  1. Sentencias que omiten considerar y resolver ciertas cuestiones oportunamente propuestas; o

  2. resuelven cuestiones no planteadas

II - Según los fundamentos de la decisión:

  1. sentencias que remiten al establecimiento del fundamento normativo:

  1. Fueron dictadas por jueces que, al dictarlas, se arrogaron el papel de legisladores y no se sintieron limitados por el orden jurídico; o

  2. Prescindiendo del texto legal sin dar razón plausible alguna; o

  3. Aplican preceptos derogados o aún no vigentes; o

  4. Dan como fundamento pautas de excesiva amplitud, en sustitución de normas positivas directamente aplicables.

  1. sentencias que remiten al establecimiento del fundamento no normativo (o de hecho):

  1. Sentencias que prescinden de prueba decisiva; o

  2. Invocan prueba inexistente; o

  3. Contradicen abiertamente otras constancias de los autos.

  1. sentencias que remiten al establecimiento normativo, del fundamento de hecho, o al tránsito de ellos a la conclusión:

  1. Hacen afirmaciones dogmáticas que sólo constituyen un fundamento aparente; o

  2. Incurren en excesos formalistas o rituales; o

  3. son autocontradictorias

III - Según los efectos de la decisión:

  1. Sentencias que pretenden dejar sin efecto decisiones anteriores firmes.

 

CAUSAL DE EXCESO RITUAL MANIFIESTO



La clasificación de Carrió nos ha brindado una introducción al tema. Sabemos que el "exceso ritual manifiesto" es una de las causales de configuración de sentencia arbitraria; que la arbitrariedad reside en sus fundamentos, ya sea al establecer la norma, fundar los hechos o en el camino a la conclusión, pero que también hay casos, y no son los menos, en la que esta causal se encuentra acompañada por otras. Asimismo ya hemos establecido que la sentencia arbitraria es inconstitucional, va de suyo que esta causal también lo es.

El problema, eje de todo este trabajo, consiste en definir el exceso ritual manifiesto, viendo a través de los fallos judiciales qué entiende nuestro más alto tribunal de justicia por él.

 

TÉRMINOS UTILIZADOS POR LA CORTE



 

Desde el caso Colalillo, la Corte Suprema de Justicia ha utilizado distintos términos para dirigirse a esta causal de arbitrariedad, a saber: exceso ritual manifiesto; notorio rigorismo formal; excesivo rigor formal; injustificado rigor formal; excesivo apego al texto de las formas; aplicación mecánica de las normas adjetivas; frustración ritual del derecho; rigorismo procesal irrazonable; ritualismo estéril; renuncia consciente a la verdad objetiva; predominio exagerado de las formalidades; ciego ritualismo; desnaturalización de las formas procesales; etc.

De las mencionadas denominaciones pueden extraerse sus caracteres:

  1. Manifiesto o Notorio;

  2. Excesivo;

  3. Injustificado;

  4. Irrazonable;

  5. Estéril;

  6. Ciego;

  7. Frustrante del derecho;

La denominación "renuncia consciente a la verdad jurídica objetiva", sobre la que volveré más adelante, no sólo es un caracter sino que es parte constitutiva de la causal. Es su propia causa, es el motivo por el cual una sentencia, donde se aplican las formas de manera excesiva, lleva la tacha de arbitrariedad. Así como frustrar el derecho, vulnerar el adecuado servicio de la justicia (art. 18 CN), es su consecuencia.

Nótese que lo arbitrario surge al aplicar, de manera manifiesta, las formas excesiva, injustificada, ciega e innecesariamente. Las formalidades, los ritos, son parte de todo proceso judicial - máxime en un sistema codificado como el nuestro -. Pero no existen por capricho del legislador: su fin es poner orden en el proceso. Un orden que asegure a las partes un debido proceso, que respete sus garantías y derechos, y que culmine en una decisión conforme a derecho. De lo contrario se transformaría en un "conjunto de solemnidades desprovistas de sentido".

Lo "caprichoso" se encuentra aquí configurado por el modo en que las formas son utilizadas, atendiendo únicamente a su texto, haciendo de ellas una aplicación mecánica (lo cual rememora a la escuela de la exégesis). Se olvida el fin por el cual ellas fueron creadas. La Corte nos recuerda en la causa "Industrias Camporesi SACIFI" que "la función judicial no se agota en la letra de la ley con olvido de la efectiva y eficaz realización del derecho y que para ello debe atenderse antes que a un criterio formalista, a la vigencia de los principios que ampara la Constitución Nacional"; Y en autos "Manuel Gago v. Ferrocarriles Argentinos", que es deber de los jueces "custodiar las formas a que deben ajustarse los procesos, atendiendo en todo momento al fin último a que ellos se enderezan: contribuir a la más efectiva realización del derecho".

 

LA VERDAD JURIDICA OBJETIVA



La renuncia consciente a la verdad jurídica objetiva es presupuesto para que la aplicación de las normas procesales sea excesiva en el caso dado. De acuerdo con Bertolino esta expresión implica "todo apartamiento voluntario y con conocimiento de la consideración de datos de hecho que, apareciendo como patentes, resulten esenciales para la resolución judicial del caso".

Su ocultación no sólo lleva a aplicar las normas procesales en forma meramente ritual, sino que, además, trae como corolario la frustración del derecho, es decir, el desmedro de la justicia

Al respecto el máximo tribunal de justicia "tiene decidido que no cabe conducir el proceso en términos estrictamente formales con menoscabo del valor justicia y de la garantía de la defensa en juicio; y por ello no debe desalentarse a la verdad jurídica objetiva de los hechos que de alguna manera aparecen en la causa como la decisiva relevancia para la pronta decisión del litigio" y que "en el ejercicio de la función judicial no cabe prescindir de la preocupación por la justicia, pues es deber de los magistrados asegurar la necesaria primacía de la verdad objetiva sin que nada excuse la indiferencia de los jueces al respecto en la misión de dar a cada uno lo suyo".

En un artículo publicado en La Ley en febrero de 1983, Carlos Sanz apunta como consecuencias dañinas de lo que él califica como "agnosticismo jurídico" (refiriéndose a aquellos que descreen sobre la consistencia ontológica del derecho o han renunciado a su búsqueda), en primer lugar la pérdida del sentido o finalidad del proceso, y en segundo lugar la "pura estructuración del proceso" que es el que puede llevar a la renuncia consciente de la verdad jurídica objetiva "por haberse cumplido las formas externas".

 

CONCEPTO DE EXCESO RITUAL MANIFIESTO



Conforme a lo expuesto, el exceso ritual manifiesto es aquél que surge de una sentencia arbitraria por haber renunciado en forma consciente a la verdad jurídica objetiva patente en los hechos, apegándose en consecuencia al texto literal de las normas procesales, de lo cual deriva un menoscabo de la justicia.

 

EL CASO "COLALILLO"



El 18 de septiembre de 1957 la Corte Suprema de Justicia de la Nación falla en los Autos "Colalillo Domingo v. Cía de Seguros España y Río de la Plata" (CSJN Fallo 238:550) sentando la doctrina tema del presente trabajo.

En el caso, el a quo debía resolver si a la fecha del accidente el conductor del vehículo de propiedad del accionante, carecía o no del registro habilitante correspondiente. Por no haberse probado dicho extremo se desestima la demanda, pero luego de dictada la sentencia, y antes de ser notificada, el actor presentó un documento probando que a la fecha del accidente estaba habilitado para conducir. El a quo notifica la sentencia sin modificarla. Contra ella recurren ambas partes; la Cámara confirma la sentencia argumentando lo siguiente: "la sola agregación del documento de fs.66, acompañado extemporáneamente a los autos, con posterioridad a la sentencia dictada", era insuficiente para modificar lo decidido por el Inferior.

Sobre el tema la Corte considera:

"Que el caso presenta ciertamente características singulares. Y es propio de tales circunstancias la obligación de los jueces de ponderar con mayor rigor la aplicación de los principios jurídicos pertinentes, a fin de no incurrir, con daño para la justicia, en una aplicación sólo mecánica de esos principios.

Que con arreglo a la jurisprudencia de esta Corte, es condición de validez de un fallo judicial que él sea conclusión razonada del derecho vigente con particular referencia a las circunstancias comprobadas de la causa (Fallos: 236:27 y otros).

Que la condición necesaria de que las circunstancias de hecho sean objeto de comprobación ante los jueces, no excusa la indiferencia de éstos respecto de su objetiva verdad [...]

Que, sin embargo, el proceso civil no puede ser conducido en términos estrictamente formales. No se trata ciertamente del cumplimiento de ritos caprichosos, sino del desarrollo de procedimientos destinados al establecimiento de la verdad jurídica objetiva, que es su norte.

Que concordantemente con ello la ley procesal vigente dispone que los jueces tendrán, en cualquier estado del juicio, la facultad de disponer las medidas necesarias para esclarecer los hechos debatidos. Y tal facultad no puede ser renunciada, en circunstancias en que su eficacia para la determinación de la verdad sea indudable. En caso contrario la sentencia no sería aplicación de la ley a los hechos del caso, sino precisamente la frustración ritual de la aplicación del derecho".

 

FALLOS DE LA CSJN



Señalé anteriormente cómo las causales de arbitrariedad no cuadran en casilleros estancos, ya que existe zonas de penumbra y otras de superposición. El mismo problema se presenta al tratar de clasificar los casos de sentencias arbitrarias por excesos ritual manifiesto.

Hemos visto que para Carrió éstas afectan el fundamento normativo, los hechos y el tránsito hacia la conclusión; Linares, a su vez, las diferencia en dos especies: ritualismo en la estimación de la prueba y ritualismo en la elección de la norma aplicable y, una vez hecha esa elección, el ritualismo en su concreto uso para el caso.

El lector verá como por la diversidad de los casos, las zonas de penumbra resultan la generalidad si se pretende encuadrar en una clasificación que abarque completamente todos los fallos.

Ante esta dificultad, y a fin de exponer las sentencias de manera que reditúen cierta utilidad, las agruparé en función de las etapas del proceso.

 

AGRUPACION POR ETAPAS DEL PROCESO



He tomado en grandes líneas los pasos de un proceso. Se verá como el abuso de las formas puede darse en cada uno de ellos.

 

DEMANDA - CONTESTACION - EXCEPCIONES - TRABA DE LA LITIS



Año 1961

Fallos 250:642. – La resolución que impone la necesidad de notificar el traslado de la demanda en el extranjero a la persona contra quien se dirige la acción, habiéndose presentado en la causa su apoderado general, adolece de un exceso ritual que lo priva de base bastante para sustentarla y debe ser revocada.

Es deber de los jueces disponer las medidas tendientes a la más rápida y económica tramitación del proceso. (Autos: "Julio Fernández Dieguez v. Fonde Librero Iberoamericano y Otro", 04 de septiembre de 1961).

Año 1976

Fallos 296:650. – Es arbitraria, y debe dejarse sin efecto, la sentencia que por exceso de ritualismo formal, deniega protección jurisdiccional a la Caja Federal de Ahorro y Préstamo para la Vivienda, que impugna un embargo de fondos decretado contra ella en juicio en que es parte una sociedad de ahorro y préstamo de la que la Caja Federal es liquidadora, fundándose el fallo denegatorio en que, por razones procesales, debió deducirse el pedido en otra forma y por distinta vía y no como simple pedido de levantamiento de embargo. (Autos: "S.A. PREVISA de Ahorro y Préstamo de la Vivienda v. Alberto Meijide Lavignase y Otro", 16 de diciembre de 1976).

Año 1980

Fallos 302: 131. - Se deja sin efecto la resolución que - incurriendo en exceso ritual violatorio de la garantía de la defensa en juicio- rechazó la nulidad de la notificación del traslado de la demanda, al exigir para la procedencia de dicha impugnación que se hubiera contestado la demanda y opuesto la excepción de incompetencia prescindiendo del art. 172 de la ley 7425 de la Provincia de Buenos Aires que sólo requiere se exprese el perjuicio sufrido y el interés que se procura subsanar con la declaración. (Autos: "Matilde Kirilowsky de Creimer v. Liselette I. De Riegner de Pohlmann", fallado el 26 de febrero de 1980)

Fallos 302:131. - Adolece de excesivo rigor formal, y corresponde dejar sin efecto la sentencia que desechó el pedido de reajuste de la suma abonada en 1963 por el recurrente (caso de rescisión de una compraventa inmobiliaria), por considerar que se trataba de cuestiones extrañas a los términos en que se trabó la relación procesal. (Autos: "Damián Ramón López v. Teodomiro Rodríguez Pino", 26 de febrero de 1980).

Fallos 302:358. - Incurre en exceso ritual manifiesto la sentencia que sostiene que en la demanda no se atribuye el accidente al empleo de cosa por el actor, si del texto de la misma se desprende lo contrario. (Autos: "Luis Roberto Pulido v. S.A. Techint C e I, 06 de junio de 1980).

Fallos 302:494. - Se desechó considerar el pedido de reajuste del crédito del recurrente, formulado con fundamento en que circunstancias sobrevinientes imponían declarar la inconstitucionalidad del art. 276 de la ley de Contrato de Trabajo (t.o.) y otorgar una compensación que contemplara en forma más adecuada la pérdida del valor de la moneda desde el momento en que cada suma fue debida. Este rechazo es arbitrario ya que el pedido de reajuste del crédito se refiere a algo que no es sustancialmente diverso del reclamo originario, sino que es éste mismo traducido a valores vigentes en tiempo posterior. (Autos: "Herlinda Sigampa v. Soc. de Hecho J. Gómez y Oscar Ghiringhelli", 27 de mayo de 1980).
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