Página principal

Estudio de miguel hernández y su obra poética. Miguel Hernández. Antología


Descargar 261.23 Kb.
Página2/5
Fecha de conversión23.09.2016
Tamaño261.23 Kb.
1   2   3   4   5

Características del arte nuevo





  1. Afán de originalidad

La innovación alcanza a todo: lenguaje, métrica, temas...Se da entrada a muchas palabras inusitadas en el idioma poético; se prescinde del metro y la rima y se hace verso libre; se abandonan los eternos temas de la poesía –vida, amor, naturaleza, muerte, Dios- o se abordan despojados de su trascendencia o con humorismo.

La poesía se pone a cantar el mundo de los adelantos mecánicos, del progreso material y técnico, el ascensor, el teléfono, la máquina de escribir...

Se da una deliberada falta de sentido, se eliminan signos de puntuación o no se a hace distinción de mayúsculas y minúsculas.

Estas originalidades llevan a la poesía a las últimas consecuencias lo postulado por los simbolistas (Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé y antes poetas como Góngora o los norteamericanos Poe y Walt Whitman.



  1. Hermetismo.

Para ser gustado de pocos, el poeta vanguardista se volvía hermético, oscuro; este afán lo copian del Romanticismo. El poeta renuncia a su antigua condición del vate, de guía espiritual de pueblos, de miembro social, para convertirse en un profesional, un técnico, un virtuoso de hacer poemas.

  1. Autosuficiencia del arte

La poesía rompe los vínculos con lo real aspirando a convertirse en entidad dotada de vida independiente y autónoma, “poesía pura” o “poesía poética”. Para ello se prescinde de todo lo humano: sentimientos, emociones, anécdota, descripciones etc..., pero para otros literatos “pureza” significa “autenticidad” “sinceridad”, “lealtad”...

Así que por un lado, se intenta llegar a una síntesis de todas las artes y el escritor se beneficia de procedimientos propios de la pintura o de la música, y por otro pone empeño en deslindar “literatura” y “poesía”, considerando lo literario demasiado impuro para ser poético



  1. Antirrealismo y antirromanticismo

El poeta intenta eliminar en su poesía toda referencia a lo humano, que carezca de sentido y para ello se rompen los vínculos lógicos convirtiendo el poema en un sistema de signos expresado en un riguroso formalismo clásico.

Por otra parte, el poeta vanguardista combate el subjetivismo romántico (uso del Yo); así el autor desaparece tras el poema.



  1. Sobrerrealismo

El reino de lo infantil como promesa de futuro y reino de la incoherencia y falta de lógica se incorpora a la poesía así como el mundo de los sueños y el subconsciente popularizado por Freud. Dos notas incluye el surrealismo: la magia y la rebeldía.

  1. Intrascendencia.

Uno de los dogmas del vanguardismo aseguraba que el arte es una actividad inmanente que debe carecer de trascendencia moral, social, filosófica. La poesía es así mero juego, ingenioso deporte trivial, una actitud incomprometida, evasiva.

  1. Predominio de la metáfora

Era natural que predominara por aparecer en una poesía que aspiraba a deformar la realidad, o a eludirla.

La imagen y la metáfora eran los más puros e imperecederos elementos del poema.



  1. Escritura onírica

Consiste en escribir al dictado de la subconsciencia, taquigrafiarla y era congruente con el mundo absurdo y caótico que se trataba de expresar.

  1. Atomización

La disolución literaria y el abuso de la metáfora convirtieron al poema en una sucesión ininterrumpida de imágenes. Se abandona el poema largo, para convertirse en un movimiento de dispersión, de desintegración.
Estas características fueron aportadas por la poesía vanguardista europea (1920-1940) pero España fue particularmente moderada porque nuestro vanguardismo fue resultado de la fusión de las nuevas tendencias de Europa con la tradición nacional.

Todos los poetas –salvo Lorca. Han seguido escribiendo después de 1940 y han evolucionado más o menos, alejándose de los supuestos vigentes cuando dicha generación inició su camino.


NEOPOPULARISMO Y TRADICIÓN

Los poetas del 27 se particularizaron por unir a las técnicas vanguardistas con las técnicas de la tradición y lo popular.

La originalidad de Miguel Hernández radica fundamentalmente en saber expresar los sentimientos con un lenguaje sencillo, y a veces con connotaciones negativas por vulgar, de una forma sublime.

La recreación culta de la tradición de corte popular recibe el nombre de neopopularismo, especialmente desde la generación del 27, la corriente popular llega a Miguel Hernández por dos vías:


  1. por transmisión oral.

  2. por sus lecturas.

Por una parte, el entorno rural hacía familiares coplas de estaciones, cantares de siega tal como recoge Hernández en su autosacramental o en su teatro, y además memorizaba esas coplas y gustaba de cantarlas o improvisar. Por vía escrita tenía lecturas de cancioneros folklóricos o incluso lecturas del propio Lorca .

Miguel Hernández quería revitalizar ese tipo de canciones y será en sus primeros poemas y en Cancionero y Romancero de Ausencias donde Miguel Hernández revitaliza esos poemas de corte popular y tradicional , basados en recursos como las repeticiones: estribillos, paralelismos sintácticos y morfológicos, anáforas...; pero no se olvida del corte culto.

Podemos comprobarlo en poemas como Cerca del agua o Me tiraste un limón y tan amargo.

MIGUEL HERNÁNDEZ


1. BIOGRAFÍA Y OBRA
[Remitid a la ofrecida por las antologías elegidas, no obstante, tendremos en cuenta las etapas según el cuadro de Jesucristo Riquelme en la Editorial Ecir]
Hemos de tener en cuenta al abordar este punto que la vida y obra de Miguel Hernández fueron en consonancia. Los cambios vitales fueron marcando la evolución de su obra.


Según Jesucristo Riquelme podríamos observar cuatro etapas:



I. El mundo externo

La naturaleza como vivencia y objeto de observación





EL ELLO


Orihuela- Madrid

1910-1934




II. El mundo interno

Introspectivo y personalista del AMOR.






EL YO PERSONAL


Orihuela-Madrid

1935-1936




III. El mundo externo

Referido ahora al nosotros comprometido por la igualdad social.





EL NOSOTROS



Guerra Civil

1936-1939




IV. El mundo interno

el del hombre como especie





EL YO UNIVERSAL


Las cárceles

1939-1942





Estas etapas se corresponden con las siguientes obras:
I. Primeras poesías o poemas de adolescencia (recogidas después en Poesías completas.

Perito en Lunas (1932)
II. El Rayo que no cesa 1935, editado en 1936
III. Viento del Pueblo 1937

El hombre acecha 1938, publicado en Poesías completas en 1960
IV. Cancionero y Romancero de Ausencias 1938-1941 publicados en 1958 en Buenos Aires

Los primeros poemas reflejan esa visión de la Naturaleza que le proporciona su ciudad natal así como el tiempo que dedica a ejercer el pastoreo, pero reproducen ya las influencias literarias de sus lecturas tales como el bucolismo de Virgilio rastreado y encontrado en sus lecturas de Garcilaso de La Vega o Fray Luis de León, sin olvidar las lecturas de San Juan de la Cruz. Por ello frente a un tema pastoril nos podemos encontrar nombres como Leda de corte clásico.

Influyen también autores como Gabriel y Galán o Vicente Medina.


Perito en Lunas es la más original muestra del engarce miniaturista de la poesía pura española. está escrita en octavas reales en las que Miguel Hernández combina la metáfora culterana –como tradición culta- y el humor o ingenio de las adivinanzas- como tradición popular, tras la aforismos de José Bergamín y las greguerías de Ramón Gómez de al Serna.

Los poemas no tienen título. Les otorga unidad la aparición de la forma lunar –en sus cuatros fases- que de forma surrealista sirve para retratar seres y objetos cotidianos (sandía, palmera, cohetes, gallo, toro...)

Es la versión de un gongorismo muy plástico próximo a la visión del cubismo en pintura. De hecho su título original era “Poliedros”. Cada poema es una viñeta o cuadro de bodegón vanguardista. Por motivos editoriales quedaron fuera algunas décimas en clara imitación a las usadas por Jorge Guillén en Cántico que Miguel Hernández leía y releía e imitaba, pero sin la reflexión guilleniana.
El Rayo que no cesa coincide con su 2 º etapa la del Yo interno y su segundo viaje a la capital. Es una etapa en la que el poeta compone un bloque de poemas que se conocen como el silbo vulnerado que se puede dividir en tres momentos que irán desde su primer “conceptismo cristiano” (cambia a Góngora por Quevedo) a la poesía amorosa de Imagen de tu huella, en la que se presiente ya El rayo que no cesa. El poeta constata que lo que escribe en la revista El Gallo Crisis no gusta a su nuevo círculo madrileño. Aconsejado por Neruda y Aleixandre se aleja de lo religioso y se sumerge en el surrealismo con la publicación de La destrucción o el amor de V. Aleixandre y la publicación de la Revista Caballo Verde para la poesía que postula la “poesía impura” o comprometida y Neruda incorpora a Miguel Hernández como colaborador.

El Rayo que no cesa nace del dolor más hondo del poeta que en un momento de las relaciones tensaban por estas cuestiones literarias. No sólo vivió esta crisis literaria y personal, también vivió una crisis amorosa. Con Miguel H. asentado en la capital se abre una brecha entre Josefina Manresa y su castidad provinciana que sigue en Orihuela, y la vida abierta que el poeta explora en la capital. Su relación va y viene, incluso llega a interrumpirse, momento en el que se acerca a María Cegarra, que lo rechaza y que inspira parte de su poesía amorosa de este libro y la pintora Maruja Mallo, con la que sí tuvo relaciones carnales que no llegaron a buen fin.

Después de estos escarceos amorosos, retoma las relaciones con Josefina Manresa a la que dedica algunos poemas de este libro con carácter de reproche (Me tiraste un limón, Una querencia tengo por tu acento, te me mueres de casta y de sencilla).

El soneto será el vehículo principal de este poemario, al modo quevedesco y junto a él tres poemas que se saltan la norma: silvas, redondillas y tercetos encadenados (Me llamo barro, un carnívoro cuchillo y la Elegía a Ramón Sijé) que muere unos meses antes a su publicación.

En este poemario ya incorpora la temática básica de MiguelHernández “la herida” del amor, de la muerte y la vida. El amor es pasión atormentada por el anhelo insatisfecho y unas ansias de posesión frustradas; el poeta pena de amor. En este “penar” por amor, un amor humano y apasionado, vivido , el poeta depura su lenguaje gongorino creando metáforas desgarradas: la pena no es sólo “cardo”, “zarza” sino también “huracán de lava” “rayo” “carnívoro cuchillo”, la melancolía del enamorado deviene herida “Picuda y deslumbrante pena” La herida del amor (rayo/cuchillo) se encarna además con el símbolo del toro. “Como el toro he nacido para el luto

Comienza con una dedicatoria a la amada desdeñosa

La apertura se hace con “un carnívoro cuchillo” al que siguen 13 sonetos más, el primero evoca el título “¿No cesará este rayo que me habita?”.

El eje central “Me llamo barro” escrito en silvas y en el que vemos la absoluta sumisión a la amada por parte del enamorado.

Cierre “Elegía a Ramon Sijé” en tercetos encadenados y un Epílogo “Soneto final”.

La estructura y los componentes temáticos del poemario nos remiten al modelo de los cancioneros de la tradición del “amor cortés” petrarquista. Así a su experiencia amorosa se articula en tres tópicos dominantes: la queja dolorida, el desdén de la amada y el amor como muerte. El poeta vive su pasión amorosa como un permanente sufrimiento . La amada aparece siempre como inaccesible o esquiva y ante ese desdén el poeta no duda en expresar su sumisión incondicional, su “vasallaje” como vemos en “Me llamo barro”.


Además se añade la vivencia trágica del toro como comparación a ese amor frustrante y frustrado “”y dejas mi deseo en una espada , /como el toro, burlado como el toro”. También se añaden algunos sonetos de circunstancias como “Me tiraste un limón” que recrean anécdotas o situaciones del juego amoroso.
El cambio político y estético de Miguel Hernández se produce alrededor de 1935 y se afianzará alrededor del 36 cuando el agitado ambiente de la República y el estallido de la guerra civil en julio de 1936, le arrastran a una poesía de testimonio y denuncia. Los acontecimientos despiertan en él una conciencia de responsabilidad colectiva; comprende el poder transformador de la palabra, su función social y política. La solidaridad será su lema y fruto de ello será su libro Viento del pueblo.

Se trata de una poesía comprometida, en la que recrea su carácter oral (sus poemas servían para arengar en el frente) , de ahí el empleo del romance y del octosílabo , verso más popular. Lo lírico cede a lo épico. El poeta asume una función “profética”. Dicha función se articula en tres tonos:

1).Exaltación (heroica de los hombres que luchan por la justicia y la libertad) . Ved poemas Vientos del pueblo, El Sudor, Canción del esposo soldado

2) Lamentación (por las víctimas de los opresores) Ved poemas El niño yuntero, Aceituneros...

3) Imprecación (a los enemigos, opresores y explotadores) “Los cobardes”.

El yo lírico se funde con un nosotros , sobre todo con seres anónimos o grupos sociales (campesinos, niño yuntero, jornaleros, aceituneros...) que se convierten en arquetipos o modelos de los oprimidos o explotados y esa llamada al “tú” lírico (función apelativa) se expresa con el apóstrofe.


El tono de exaltación es el dominante en el libro mitificando a esos seres protagonista y también se mitifica el poeta que se identifica con una colectividad (Poema Vientos del pueblo) como pueblo combativo y orgulloso y anunciándose proféticamente el triunfo sobre el opresor.

La lamentación le sirve para identificarse con las víctimas (niño yuntero) y el tono de imprecación le servirá para insultar a los tiranos (Ejemplo el poema “las manos” que nos habla del contraste entre ricos y pobres, pueblo-tiranos.
Tras viajar a la URSS el poeta está cansado y le inunda un gran pesimismo el espectáculo bélico, viendo peligrar la victoria. Prepara entonces su segundo libro de guerra El hombre acecha.

Consta de diecinueve poemas escritos entre 1937 y 1938 posee los mismos moldes métricos –estéticos que el anterior, pero cambia el tono y el tratamiento. Es un libro más estructurado y los tonos de exaltación a los héroes enmudecen para lamentarse por las víctimas



Ved poemas “Canción primera” “llamo al toro de España” “Madre España”

Se utilizan metáforas feroces en contra de los enemigos y en cuanto al tratamiento de los temas se observa una oposición entre las fuerzas de lo positivo y lo negativo: heroísmo-solidaridad; trabajo-progreso-libertad-opresión. Para ello utiliza núcleos simbólicos: fiera-garra (hombre que acecha al hombre) toro (poder fecundador y principio de la vida: la patria, España) tierra-madre (España) y para las fuerzas negativas : símbolos zoomórficos que remiten a las fuerzas del odio y la crueldad (gallinas, lobos, águilas, tiburones, panteras, cuervos). Por el contrario “luz” y “agua” tienen valores positivos y la “sangre” doble valor: fuerza y pasión o destrucción y muerte.


En 1939, Miguel Hernández vive la muerte de su primer hijo, el nacimiento de su segundo hijo a principio de 1939 le compensará aunque él no conocerá a su padre en libertad. Miguel Hernández es detenido en mayo de 1939 y en septiembre al salir de la cárcel y antes de volver a ser detenido definitivamente , Miguel Hernández entrega a su esposa un cuaderno manuscrito titulado Cancionero y Romancero de Ausencias.

Tenía en su origen 79 poemas a los que se han ido añadiendo en diversas ediciones hasta alcanzar un número de 137 poemas construidos casi como un diario íntimo hasta 1941.

Con este último poemario, Miguel Hernández alcanza la madurez poética con una poesía desnuda (la sencillez de la lírica popular le da el molde), teñida de un tono trágico, en la que se abordan los temas obsesionantes de su mundo lírico: la vida, el amor y la muerte, sus “tres heridas” marcadas siempre por la ausencia y la elegía.

Los dos grandes símbolos son “el día” y “la noche”.

El yo social pasa ahora a ser el “yo íntimo”, el yo lírico herido y desolado. Entre los signos de esa desolación están las fuerzas del odio: el tema de la guerra o el de la privación total

Ved poemas Tristes guerras . Ausencia. No quiso ser. Muerto mío, muerto mío.

La privación motivada por la muerte se asocia a la muerte de su hijo y se ubica en la casa/ataúd.


Por otra parte, la privación motivada por la cárcel se orienta hacia la relación amorosa y la figura de la esposa. El amor frustrado por la ausencia, la soledad del amor vivido desde la cárcel conllevan al dolor, pero el amor es una fuerza redentora.

Ved poemas Vals de los enamorados, Menos tu vientre (La amada ahora es esposa y madre, de ahí el símbolo del vientre)

Ved poema Nanas de la cebolla


La simbología se centra en los elementos primordiales (agua, tierra, aire y fuego) los colores, los campos de luz , las flores, las aves organizándose en lo antitético; luz/oscuridad, abierto/cerrado. Por último, la desnudez de esta poesía se enmarca en la sencillez de la poesía breve, esencial, de canción con esquemas métricos de rima asonante y recursos literarios como la anáfora y el paralelismo.
2.TRADICIÓN Y VANGUARDIA EN LA POESÍA DE MIGUEL HERNÁNDEZ

Miguel Hernández absorbió desde sus lecturas a nuestros clásicos, pero también a los poetas de la Generación del 27, sus mayores. De ahí que Dámaso Alonso lo nombrara “genial epígono” del 27, aunque con ironía pues es bien sabido que lo consideraban “un provinciano” y nunca como uno de los suyos. Quizás sólo Vicente Aleixandre le profesó auténtica amistad, pero Hernández supo seguir la estela de todos, de ahí que la fusión entre vanguardia y tradición sea una característica que una a Hernández con dicha Generación.


Esta fusión se debe a tres razones:


  1. la tradición literaria:

Los clásicos de nuestro Siglos de Oro, desde San Juan de la Cruz, Fray Luis de León y Garcilaso (no sólo sonetos sino también sus églogas) hasta los poetas del Barroco: el trágico sentir de Quevedo, el teatro de Lope (sonetos y su neopopularismo) y la metáfora culterana de Góngora (homenajeado precisamente del 27), y el género teatral del autosacramental de Calderón de la Barca.



Poemas que reflejan eso: El silbo de afirmación de la aldea

Umbrío por la pena

Pintada está mi casa

Por tu pie, la blancura más bailable

Mis ojos sin tus ojos

Tengo estos huesos hechos a las penas

La poesía de Bécquer reflejada en la desnudez y la técnica del simbolismo


Me llamo barro aunque Miguel me llamen


El neopopularismo versión culta de formas populares (El Romancero, el cancionero tradicional, las canciocillas de Gil Vicente) y el costumbrismo regionalista de Vicente Medina y Gabriel y Galán.



  1. La influencia de la generación anterior:

-La poesía simbolista-modernista de Rubén Darío, cuya influencia fue crucial en toda la poesía del XX (Pastoril)

-La poética de Juan Ramón Jiménez, maestro de la Generación del 27 que enseñó “la poesía desnuda” siguiendo la “poesía pura” de Valéry que a su vez se unió al concepto orteguiano de “deshumanización del arte”.



c) Las vanguardias literarias

[Remitid a las características de las vanguardias en la introducción de la generación del 27]

Sirva para concluir en estas influencias que todos partieron de la deshumanización del arte de Ortega en la que la anécdota humana ha de desaparecer de la poesía para dar paso a la creación metafórica en estado puro. Por ello Surge el Ultraísmo de G. De la Torre (fusión del Futurismo y el Cubismo) y el Creacionismo de Vicente Huidobro al que siguió Gerardo Diego. Prueba de ello es que tanto Hernández como el resto de la Generación en su primera etapa así lo hicieron, el mayor ejemplo en la obra poética de Miguel Hernández fue Perito en lunas en el que gongorismo y ultraísmo se funden.

En los años 30 influyen más las corrientes vanguardistas como las del Surrealismo con técnicas como la escritura automática que no se llevó a cabo en su totalidad en estos autores del 27. Esta influencia implicará también una renovación de la imagen poética y una reivindicación de la “poesía impura” a través de revistas como “Caballo verde para la poesía” en 1935 por Pablo Neruda y en el que resalta el poemario de “La destrucción o el amor” de Vicente Aleixandre, libro de cabecera de Miguel Hernández.

No podemos olvidar el pionero de las vanguardias Ramón Gómez de la Serna creador de las greguerías (metáfora +humor) que nos recuerdan el juego de “acertijos” encerrados en las octavas de Perito en lunas.


Así en la poesía de Miguel Hernández se produce una simbiosis de todas estas influencias. En su primera etapa la influencia clásica bajo la mano de Ramón Sijé, pero a partir del 27 será Góngora y la poesía pura de Jorge Guillén como nos muestra Perito en lunas (los cuadros representados de realizados de la vega baja del Segura se elaboran metafóricamente utilizando gongorismo, vanguardismo tardío Ultraísmo) y hermetismo intenso y lúdico del acertijo poético.
En el Rayo que no cesa (1935) por su crisis personal y amorosa sigue los pasos de Neruda por la “poesía impura” Residencia en la Tierra y la del Surrealismo de V. Aleixandre en (La destrucción o el amor) fundido con la tradición.

a)Trabaja la métrica clásica (soneto, silvas, redondillas y tercetos encadenados.

b)La estructura y los componentes temáticos responden al “cancionero” de la tradición del “amor cortéspetrarquista .Vemos como el poeta sufre el desdén de la amada.

Poema: Tu pie, ¿Recuerdas aquel cuello? Ser onda tu pelo

c) La “herida” de amor tiñe el poemario de tragedia y contemplamos “el dolorido sentir” garcilasiano y el desgarrón afectivo de Quevedo.



Poema: Umbrío por la pena casi bruno

Al irrumpir la guerra, en la que Miguel Hernández se convierte en el “poeta soldado” Viento del pueblo remite a la poesía impura” "Canción del esposo soldado” o “las manos”. Desde la métrica abundan el romance y el uso del octosílabo (neopopularismo) y en la imagen domina lo vanguardista, la metáfora surrealista.

Poemas : Aceituneros, Niño yuntero.

En El hombre acecha domina más el versolibrismo de la poesía impura.


Por último, en la última etapa con Cancionero y romancero de ausencias el diario íntimo de sus desgracias, Miguel Hernández camina hacia el sendero de la desnudez poética que repercute en los símbolos y en las imágenes poéticas surrealistas unidas a los escuetos esquemas de la canción tradicional o se encauzan en formas de romances con rima asonante. Nuevamente la tradición ofrece sus moldes a la vanguardia.
[Remitid al concepto de neopopularismo que se dio en el grupo del 27 y, por supuesto, en Miguel Hernández.]


REFERENTES LITERARIOS
Vida retirada

Fray Luis de León

¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruido
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!

Que no le enturbia el pecho


de los soberbios grandes el estado
ni del dorado techo
se admira fabricado
del sabio Moro, en jaspes sustentado.

No cura si la fama


canta con voz su nombre pregonera
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presa a mi contento


si soy del vano dedo señalado?
¿Si en busca de este viento
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh rio,


o secreto seguro y deleitoso!
Roto casi el navío
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,


un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiérteme las aves


con su cantar sabroso no aprendido;
no a los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atentido.

Vivir quiero conmigo


gozar quiero del bien que debo al Cielo.
a solas, sin testiggo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas , de recelo.

Del monte en la ladera,


por mi mano plantado, tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa


por ver y acrecentar su hermosura
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego sosegada,


el, paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire el huerto orea


y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruido
que del oro y del cero pone olvido.

Téngame su tesoro


los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el álbrego porfían.

La combatida antena


cruje, y en ciega noche el claro día
se torna , al cielo suena
confusa vocería
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla


mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla
de fino oro labrada,
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-


mente se están los otros abrasando
con sed insaciable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,


de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce acordado
del plectro sabiamente meneado.


1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje