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¿Encuentro con la bella ricky b?


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¿ENCUENTRO CON LA BELLA RICKY B?
Los habituales lectores de las obras del periodista-escritor-investigador,Juan José Benítez (J.J.Benítez) conocen sobradamente la historia del azaroso romance del industrial Carlos Naval (¿o Paco Naval?) con la ,supuestamente, extraterrestre (procedente de AKRON en la Constelación de Orión (!)) e infiltrada, "RICKY B".Situándo un poco al lector de éste informe bastará comentar que ésta señorita confesó a nuestro protagonista masculino ser una entidad que ocupaba el cuerpo físico de una señorita fallecida en un accidente de tráfico (autobus).Tan sorprendente confesión trataba de avalarla con unas cicatrices de considerable tamaño y con una serie de acontecimientos bastante extraños acaecidos sobre su persona (luces,avistamientos,etc...). Posteriormente nuestro protagonista comentó su singular aventura amorosa con fuentes ufológicas de notable valor en la capital hispalense y de aquí paso a oídos de nuestro buque insignia en cuestiones ufológicas:D.JUAN JOSÉ BENÍTEZ.

La hábil pluma de éste escritor materializó una firme y sólida historia de infiltrados y de camino un nuevo record de ventas con su libro "RICKY B".Desde mi modesta opinión creo que la vivencia de éste señor no justifica la publicación de un libro sobre su experiencia.Casos como el suyo hay demasiados...No obstante,siempre es interesante leer lo nuevo de éste magnifico investigador (entre otras cosas).

¿Y por qué suelto yo ésta batallita? Pues es muy simple.Trabajo como técnico-comercial de la Caja de Ahorros de Sevilla y Huelva "EL MONTE" y habitualmente recorro las calles se Sevilla solventando los problemas de los comercios del centro de ésta ciudad.No son pocos los que me conocen en el desarrollo de ésta actividad y gozo de unas magníficas relaciones en todos los lugares a los que visito y resuelvo sus problemas.Hace muy pocos días caminaba por la calle O´Donnell cuando casi me tropiezo (por mi culpa ya que iba leyendo el título del comercio al que debía visitar : SYSTEM Centros de Formación) con una atractiva mujer.No soy muy bueno "etiquetando" las edades de las personas,pero ésta señora podía rondar los treinta años...Aún así tenía unos rasgos particularmente finos y latinos.Morena, de aproximadamente 1´70 o por ahí ,vestido largo estampado y una generosa sonrisa.Tras disculparme con ella (por el atropello) seguimos nuestro camino,ella en dirección a la plaza de la Magdalena y yo camino de La Campana.Llevaba recorridos pocos metros cuando comenzó a martillearme esa cara en mi mente.¿Quién era esa mujer de la que me sonaba tanto su cara? Inmediatamente me vino a mi cabeza una foto interior del libro comentado.No tenía ninguna duda, era ella "RICKY B". Ni corto ni perezoso me dí media vuelta y salí como una bala detrás de ella,a media altura de la calle O´Donnell di "caza" a nuestra amiga. Y ,aunque un poco frio,le dije "oye,perdona, espero no molestarte,pero tu cara me es muy familiar.No es la típica frase del ligón español..." ésta persona me interumpió bruscamente con una sonora carcajada y repuso "no te preocupes,¿a quién te recuerdo?", hablaba un perfecto español pero dejaba ver un claro acento británico.¿Qué decirle? ¿Qué me recordaba a una infiltada en el cuerpo de una accidentada? ¡No por Dios!,eso sería lo último...Simplemente me límite a reponerle que me recordaba a una "conocida" (en el sentido de amistad) norteamericana con la que guardaba un parecido siamés y que se llamaba o a la que llamaban "RICKY". Sin perder su sonrisa me dijo "Casi,pero no me llamo Ricky.Lo siento".Pensé "más lo siento yo".Tras ello me comentó que como podía llegar a la calle del Hotel Colón.Tras indicárselo se alejó por el camino que éste investigador le indicó y desapareció entre las personas que transitaban por el pasaje que da a la calle San Eloy dirección a Canalejas...Tras llegar a casa -al mediodía- me lancé sobre la foto del libro y ya no tuve ninguna duda: si no era ella era su doble perfecta.

Charlaba hace poco con un gran amigo,Ignacio Darnaude, y me hablaba de casualidades y sincronismos.Los derroteros de nuestra conversación nos alejaron de mi pensamiento de comunicarle mi encuentro con tan "misteriosa" dama...Hoy escribo éste informe o pseudo-informe y me pregunto si el azar no es caprichoso y ha elegido a un investigador-ufólogo para someterlo a una nueva prueba...Si era ella,¿por qué se tenía que tropezar -precisamente- con un investigador ufológico?Y lo más importante,¿por qué Sevilla? ¿por ser el lugar de residencia habitual de Paco (¿o Carlos? -perdón por el lio de nombres-)? ¿Qué otro motivo podía haber si no...?

De todas formas,ésta historia parece que siempre cabalgará entre la realidad y la ficción,entre la credibilidad que merece un testigo dispuesto a confesar lo inconfesable y la ficción que produce -casi siempre-el hablar de infiltrados.Es duro admitir testimonios así con un simple relato pero la ufología se no caracteriza por ser una "ciencia" exacta -afortunadamente-...Por mi parte decir que no tengo ninguna duda de con quién me tropecé ese caluroso día de Mayo -después vendrían las lluvias y el frío anormal-.Puede que mi encuentro con ésta joven me convenciera un poquito más de la presencia de infiltrados-okupacuerpos entre nosotros.Era ella y de eso no me cabe ninguna duda,cada vez que lo pienso tengo más seguridad sobre ello...

Informó desde Sevilla,el investigador,


José Manuel García Bautista

En Sevilla a 15 de Mayo de 1999.



ANEXO INFORMATIVO

El día del encuentro-choque con la persona de parecido mimético a “Ricky” fue exactamente el día 29 de Abril de 1999 sobre las 12´00 del mediodía.

Me dirigía al comercio CENTROS DE FROMACIÓN SYSTEM en la calle O´Donnell nº 10.Entré en la plaza de la Magdalena procedente de la calle Mendez Nuñez,comprobé al girar en la plaza que la calla O´Donnell estaba cortada debido a unas obras que se estaban acometiendo en un inmueble de la misma .Al estar cortada y necesitar entrar en la calle mencionada me dirigí con mi vehículo (una motocicleta tipo scooter) hacía la calle José Velilla que es paralela a O´Donnell para luego doblar a la derecha y aparcar la moto en la pequeña calle Itálica.

Cargué con la bolsa con la documentación que fije en mi mano y al hombro una bolsa-mochilita conteniendo datáfonos (aparatos de pago con tarjeta de “EL MONTE”).Me dirigí en primera instancia al lugar donde yo creía que estaba SYSTEM en la calle O´Donnell mas cuando llegué a media altura de la misma comprobé que el comercio era otro ,una academia llamada S.E.A. Centros de ensañanzas ,ubicado en el número 24 de la misma .Inmediatamente miré los pantallazos (papeles donde figuran el nombre el comercio y su problema junto con otros datos económicos) y me pude dar cuenta que el comercio estaba en el número 10.Me había equivocado de academia. Un poco malhumorado y con desgana me puse a caminar en dirección a La Campana (ya que el número 10 es más proximo a ella).Por la acera y mirando los papeles atentamente caminaba desligado del mundo ,con andar cansino y medio despistado, lento. De repente y sin saber como me di de bruces con una persona y los papeles tras impactar con su abdomen volaron...Al darme cuanta de que a causa de mi despiste me había tragado a una persona me apresuré en agacharme (yo llevaba una bolsa enganchada del antebrazo y el mochilita del hombro izquierdo que no solté en ningún momento pese a molestarme e mi tarea de recoger aquello) y recoger una agenda rosita con flores blancas que se le había caido a la chica junto con mis papeles. Estábamos junto a un comercio llamado “SAJONIA” de venta de decoración –que es algo carillo-. La chica era atractiva, diferente en el tipo de mujer andaluza, 1´70 m de estatura, 30 o 35 años quizás,morena-castaña (color de pelo marrón oscuro), mejillas y nariz que marcaba un tono rosado como de haber tomado el Sol, cara anchita, pelo largo pero no demasiado (por debajo de los hombros unos 3 o 4 centímetros), amplia y generosa sonrisa .Vestido con escote cuadrado, largo, azul oscuro con ramajos y flores que jugaban con los tonos marrones. Una pulsera de hilo de colorines de un centímetro o centímetro y medio y gafas de Sol de marca, sin montura metálica, de pasta y con un ribete o rosetón dorado. La acera por la que transitábamos tendría alrededor de un metro y la carretera unos 3 metros o 3´5 metros a lo sumo. Tras entregarle la agenda que recogió con su mano izquierda y tras previamente haberle pedido perdón (el típico: “¡Uy! Perdona”) me dispuse a seguir mi precipitado caminar a lo largo de lo poco de calle O´Donnell que me quedaba hasta mi objetivo :SYSTEM. En todo momento la chica pareció más interesada en observar a este despistado técnico-comercial que en recoger algo de lo caído en el suelo pese a tener la oportunidad ya que mis movimientos eran lento debido al peso de la mochila y de la bolsa .Hubiera tenido tiempo de acabar antes que yo.



Pero al seguir caminando su cara comenzó a martillear en mi cabeza ,¿a quién me recordaba? ¿a quién me recordaba? ¡Pues claro! A una chica que había visto en un libro del investigador-periodista (y ahora amigo) Juan José Benítez, ella era “Ricky B” o al menos se parecía de forma condenadamente magistral. ¿Qué hacer? Tenía prisa ,pero a un investigador con inquietudes no le puedes dejar esa oportunidad y olvidando mi trabajo por unos minutos me dispuse a iniciar un persecución de aquella chica por la calle O´Donnell. No fue difícil localizarla visualmente,la calle no estaba muy transitada y se la veía bien (pese a no ser excesivamente agudo de vista,pero llevaba mis gafas puestas como la mayoría de la veces).Comencé a ir tras ella y un a vez pasada la oficina de “EL MONTE” de la calle O´Donnell y casi en frente de la entrada a la calle Itálica –donde dejé mi motocicleta- la pude coger ,recuerdo que le di tu toquecito en su hombro derecho y le repuse rápidamente “oye,perdona ,espero no molestarte...,pero tu cara me es muy familiar –o quizás le dije conocida o me suena-“, y no es la típica frase del ligón español...”,la chica echó a reir con una sonora carcajada, sincera, agradable ,cariñosa, de complicidad...,cálida (puede parecer una tontería pero inspiraba esa actitud una gran tranquilidad y confianza en mi persona). “No te preocupes,¿A quién te recuerdo? Me contestó en un prefecto castellano aunque dejando ver un claro deje anglófono. ¿Qué decirle? Que me recordaba a la protagonista de un libro que supuestamente era una infiltrada que tuvo una aventura con un industrial sevillano...¡Eso sería lo último!, le dije que “me recuerdas a una conocida norteamericana que se llama Ricky con la que tenía una parecido asombroso, como dos gotas de agua”. Ella sin perder esa sonrisa tan agradable me respondió “casi, pero no me llamo Ricky, lo siento”, en un tono muy agradable y con una increíble mirada dominada por unos muy bellos ojos celestones. Lo sentí mucho pero no esperaba que me tocara la lotería ese día...además la “Ricky” del libro sabía que vivía en Nueva York (creo) y que estaba cambiada (los años no pasan para nadie).Pero fue ella la que me preguntó en esta ocasión como podía ir a la calle del Hotel Colón .Yo rápidamente y mientras dábamos algunos pasos hacia delante (en dirección a la Plaza de la Magdalena) le dije ,hombro con hombro y mientras ella no dejaba de mirarme “sigues un poquito para adelante y en esa plazita de la derecha la coges y sigues hasta cruzar esa especie de puertecita, entonces cuando te vayas a pegar con el escaparate de enfrente ,estarás en la calle San Eloy, giras a la izquierda y sigues para adelante y llegas al Hotel Colón en la calle Canalejas” ,la verdad es que no se por qué me lo preguntó ya que iba bien orientada para ello, sin hubiera seguido por dónde iba y girado por la Calle Bailén hubiera estado en la misma calle o lugar que buscaba...y aparte de ello debía de estar muy segura de lo que hacía ya que no llevaba ni un mapa o plano o bolso, sólo la agenda y las gafas cogidas de las pasta de la agenda cerrada –con un broche o especie de clip- .Entonces la chica siguió el camino que le indiqué y desapareció entre la gente del pasaje que se encontraba por allí de compras (aquí si había personas en cantidad).Me giré y seguí mi camino hacia SYSTEM, es curioso pero toda aquella ansiedad por llegar a mi visita de trabajo desapareció, me serené, me tranquilicé ,me relajé muchísimo y me encontré muy bien .Todas las prisas desaparecieron y realicé la visita sin mayores problemas ,raro pues siempre vamos como locos en busca del siguiente comercio.

¿Si era “Ricky” o no? Pues no lo se, aquella chica era una doble perfecta y se parecía una enormidad. Sobre la escala de 10 le concedo un 9,nunca doy décimas y nunca concedo el diez (ya que en mi opinión la perfección no existe aunque estemos muy cerca de ella). Estaba, estoy y estaré seguro de su rostro ,lo he visto repetidas veces en el libro y siempre estoy igual o más seguro .Si hubiera que poner la mano en el fuego por esta afirmación me atrevería a quemarme como San Lorenzo .¿Qué más decir? Pues que aquella persona si no era “Ricky” era la copia más increíblemente perfecta que yo he visto en mi vida. Nada más...


José Manuel García Bautista



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