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Encarar honestamente las maneras en las que hemos pecado


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Fecha de conversión18.07.2016
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¿Eres un pecador o un santo?

Cada día, necesitamos examinar nuestras conciencias y encarar honestamente las maneras en las que hemos pecado. No necesita ser difícil ni nos debe de hacer sentir avergonzados.

La Misa católica nos proporciona con la oportunidad de hacer esto durante el Rito de Penitencia. La Misa diaria nos proporciona con oportunidades diarias. La Eucaristía es Jesús mismo con todo su amor y redención. El viene a nosotros durante la Misa para sanar nuestras almas destrozadas. El viene también a nosotros poderosamente en el Sacramento de Reconciliación, ofreciéndonos una gracia sobrenatural para resistir los pecados que confesamos.

Sin embargo, la primera lectura de hoy nos dice que nadie que pertenece a Dios comete pecado. Por nuestros bautismos, tenemos la "semilla de Dios" dentro de nosotros y permanece en nosotros a menos que escojamos deliberadamente y conscientemente rechazar a Dios. Así, Juan escribe que nosotros no podemos pecar porque somos engendrados por Dios.



¿Entonces —somos pecadores o no? ¿Necesitamos ir a Confesión o no? ¿Bueno, somos perfectamente santos ya? Dudo que haya alguien leyendo esto que afirme ser un Santo vivo. Y sé que yo me quedo bastante lejos de esta meta todos los días.

Esta escritura describe la diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del Diablo: "Nadie que falla de actuar en rectitud pertenece a Dios, ni nadie que no ama". ¿Haces el bien porque quieres imitar a Jesús? ¿Amas a los demás porque Jesús te ama? ¿Enfrentas las situaciones difíciles con un consentimiento de hacer lo qué es correcto en los ojos de Dios? Entonces eres un hijo de Dios.



Nosotros que seguimos a Cristo no somos Pecadores (con "P" mayúscula); somos Santos imperfectos dirigidos por él al cielo donde algún día llegaremos a ser Santos completamente desarrollados. Durante nuestro tiempo en la tierra, nos esforzamos por vencer las muchas maneras en las que fallamos en vivir de acuerdo a nuestra naturaleza verdadera como hijos de Dios. Después de que muramos, contentamente seremos purgados (el estado del purgatorio) de todas las impurezas restantes, y entre más duro trabajemos en esta purgación ahora, más santos llegamos a ser en este mundo.

En el pasaje del Evangelio de hoy, Jesús pregunta: ¿"Qué estas buscando"? ¿Qué buscas cuando pecas, es decir, cuando fallas en vivir de acuerdo a la santidad que Dios creó dentro de ti? Si profundizas en tus motivos, encontrarás que realmente estas buscando a Dios pero en el lugar equivocado y de la manera equivocada.

Jesús dice: "Ven, y verás". ¿Qué vemos cuando vamos a él durante alguna tentación? Cualquier cosa que buscamos, lo buscamos porque pensamos que todavía no lo tenemos (por ejemplo, la paz, la felicidad, el amor, el lleno de una necesidad emocional o financiera, etc.). Jesús tiene todo lo que necesitamos. Jesús ES todo lo que necesitamos. El secreto a la santidad exitosa es reconocer que uniéndonos a Jesús, tenemos toda bondad, todo amor, y todas las necesidades son cumplidas.


© 2007 por Terry A. Modica


Traducido por Adriana Banda

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Reflexión de las Buenas Nuevas
Viernes de Navidad
4 de enero, 2008

Santo del día: Santa Isabel Ana Bayley Seton



Lecturas del Día:
I Juan 3:7-10
Salmo 98:1, 7-9
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"Si queremos evangelizer al mundo, cada uno de nosotros debe empezar por tratar de convertirse en santo." ( Arzobispo John Patrick Foley )


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