Página principal

En recuerdo de José Manuel Riancho


Descargar 5.89 Kb.
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño5.89 Kb.
En recuerdo de José Manuel Riancho

Mario Crespo López


Resulta llamativo que en esta tierra en que habitamos las personas que han sido verdaderamente importantes fallezcan sin recibir o haber recibido el reconocimiento que sin duda hubieran merecido o lo hagan en medio de cierta indiferencia general, como si se cumpliera en ellos aquel dicho terrible, pero cierto, de que nadie es profeta en su tierra. Santander y Cantabria tienen últimamente deudas de reconocimiento pendientes con personajes fallecidos hace poco, cuya obra ha sido importante en su historia reciente y que bien merecería una profundización rigurosa. Sus nombres adornan ya, abarrotándolos, los salones del olvido de esta Atenas del Norte. Tal ingratitud es seguramente reflejo de una pasividad inculta y provinciana, según la cual mientras que nos creemos la crema de la intelectualidad y cualquier tontería merece que uno aparezca en los papeles, sin embargo somos incapaces de reconocer en el prójimo todas las cosas buenas que ha hecho y ha dado a la colectividad, creaciones de las que todos nos aprovechamos y que parecen haberse creado por ciencia infusa, sin que haya ningún nombre propio detrás. Alguien se va haciendo mayor, enferma, pasa a un segundo plano y cae sobre él el olvido, como si las cosas que hizo hubieran salido en realidad de la nada y como si su historia no importara. Uno de estas personalidades injustamente olvidadas es, desde luego, José Manuel Riancho Sánchez, que ha fallecido en Madrid el último 20 de mayo. Resulta vergonzoso que las menciones en prensa sobre su muerte hayan sido mínimas. Que sólo una firma haya escrito hasta ahora sobre quien hizo posible, por ejemplo, el Festival Internacional que tanta repercusión nacional ha dado a Santander en estas últimas décadas.

José Manuel Riancho fue a mediados del pasado siglo Delegado Provincial de la Subsecretaría de Educación Popular y Delegado del Ministerio de Información y Turismo (creado en 1951). Fue artífice de que las fiestas veraniegas que organizaba la UIMP en el claustro de Corbán (cítese aquel ”Caballero de Olmedo” representado el 29 de agosto de 1947), germinaran en el Festival Internacional de Santander, siendo gobernador Joaquín Reguera Sevilla, del que fue, en palabras de Jaime Delgado, “el más valioso cooperador y fiel intérprete”. Riancho fue, por tanto, fundador y primer director del FIS (1952-1965). Después ocupó en Madrid, como funcionario del Ministerio, la dirección de la Red de Emisoras de Radio Nacional de España, hecho que también tuvo notable repercusión en Santander, porque desde ese puesto, por ejemplo, propuso al crítico José Camón Aznar que organizara en la UIMP los Cursos de Arte que se sucedieron durante el rectorado de Florentino Pérez Embid (1968-1974), cuyas conferencias publicó el mismo Riancho en la revista de RNE, “Tercer Programa”.



En 1976, coincidiendo con el 25º aniversario del FIS, Riancho, entonces subdirector general de Radiodifusión y Televisión, fue nombrado Personalidad Montañesa por el Ateneo de Santander, y en 1981 el FIS le recordó en un acto, junto a otros artífices del Festival. Pero esos reconocimientos quedan ya muy lejos y ahora, conocida la noticia de su fallecimiento, creo que el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria deben actuar en consecuencia. También la UIMP debería reservar un espacio de su programación de este año para homenajearle, aunque sea en una modesta ceremonia. Y, por supuesto, si el Festival Internacional de Santander siguiera siendo consciente de su propia historia, organizaría algo digno sobre quien fue su fundador y primer director, cuya obra no merece la ingratitud que suele reservarse a quienes algo han aportado en este mundo que compartimos. José Manuel Riancho ya ha fallecido, pero los que aquí nos quedamos aún estamos a tiempo de no olvidar su memoria, que es buena parte de nuestra historia.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje