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El nivel medio y su finalidad a lo largo del tiempo


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EL NIVEL MEDIO Y SU FINALIDAD A LO LARGO DEL TIEMPO

 

                                                          AUTORES: Dr. Enrique Daniel Silva                                                                     Dr. Jorge Jurado *



RESUMEN

El Nivel Medio, a partir de la normativa vigente establecida por la Ley Nº 26206/06, resultó alcanzado por la obligatoriedad, alternativa por demás provisoria y alentadora. Sin embargo, ésta extensión de la obligatoriedad, motoriza cuestiones, que aletargadamente supieron mantenerse en el tiempo, planteadas en cuanto a su finalidad. Es decir, los propósitos del Nivel Medio, se manejaban desde el plano declamatorio, o en el mejor de los casos en torno a buenas intenciones, que ahora resultan revitalizadas, al establecerse la obligatoriedad. Por tanto ¿cuál resulta la finalidad del Nivel Medio, de acuerdo con la actual legislación? ante lo cual encontramos la respuesta pautada en los siguientes aspectos a saber: a) favorecer la inserción laboral, aportando herramientas cognitivas y/o instrumentales ;b) Impulsar la prosecución de los estudios, brindando una formación que le permita asumir nuevas exigencias intelectuales; c) fortalecer el ejercicio de la ciudadanía, desde una perspectiva sustentada en la reflexión, el compromiso, y la responsabilidad. Así entonces, el Nivel Medio, conceptualizado como Educación Secundaria, se conforma en base a la atención de los tres aspectos señalados, para satisfacerlos en forma simultánea. Situación que nos obliga e impone llevar a cabo una mirada prospectiva, sin perder de vista los antecedentes que fue experimentando dicho Nivel Medio en nuestro país. Es indudable entonces, que la propuesta para la secundaria, impone encarar un desafió de tonalidad gravitatorio, ya que tamaña tarea, demandará de acordes presupuestos teóricos y de la ejecución de estrategias conducentes. En base a éstas inquietudes y reflexiones, sobre el Nivel Medio, articulamos el presente trabajo, estructurado a partir de la /s finalidades que fue adoptando dicho Nivel, en el Sistema Educativo Argentino. Para tal fin, confeccionamos un recorrido en un espacio de tiempo estipulado, en clara observancia a momentos que consideramos cruciales, ya que dieron motivo a cambios significativos, tanto desde lo formativo, como también de amplia repercusión en lo social.      

 

palabras claves: Nivel Medio; obligatoriedad; propósitos.



INTRODUCCIÓN:

El Nivel Medio (N.M.) se encuentra actualmente en análisis, ya que la obligatoriedad impuesta, coloca sobre el tapete cuestiones, que aunque de antigua data, hoy en día reflotan con extrema virulencia. Se replantea así, la finalidad establecida por la normativa legal vigente, y fundamentalmente el cómo llevarla a cabo, en forma eficiente y sobretodo con carácter equitativo y que establezca calidad de enseñanza. En éste plano de discusión teórica resulta necesario revisar situaciones que fue experimentando el Nivel Medio en nuestro país, a efectos de intentar clarificar algunos presupuestos conceptuales, que se manejan en cuanto a la finalidad propuesta. Ya que los mismos parecen resurgir en forma casi atemporal. Es decir la marcada atemporalidad demarcada, la observamos dado que los mismos problemas estuvieron acompañando solapadamente al Nivel Medio a lo largo del tiempo. Los problemas que hacemos referencia son los indicados actualmente por la Ley Nacional Nº 26206/06, planteados para promover la inserción laboral; incorporar herramientas cognitivas para poder continuar estudiando; y para el ejercicio de una ciudadanía crítica, reflexiva y comprometida. Aclarando que el presente trabajo se orientará al abordaje de las dos primeras cuestiones, dejando de lado el tercer aspecto, dado para la ciudadanía, ya que consideramos que necesitaría un extenso tratamiento particular. En éste sentido basta recordar el promovido criterio adoptado por la señera Ley Nº 1420/1884, para apuntalar entre otras cuestiones el ser nacional, ante la heterogeneidad que estaba presentando nuestra sociedad, por las oleadas inmigratorias, de ésa época. Como también sopesar las significativas denominaciones que fueron adoptando las asignaturas que intentaban abarcar ésta específica formación, así nos encontramos con las siguientes: Instrucción Moral y Cívica; Educación Democrática; Estudio de la Realidad Social Argentina; Instrucción Cívica; y Construcción de la Ciudadanía. Razones que nos permiten argumentar la complejidad que demandaría, asumir la cuestión de la formación ciudadana. Así entonces el trabajo elaborado, se llevo a cabo a partir de que el Nivel Medio, debe atender la formación para el trabajo y la prosecución de los Estudios Superiores, en forma simultánea.

DESARROLLO

El presente trabajo sobre el Nivel Medio (NM) lo realizamos en base a una periodización que ofrece seis momentos, los cuales a nuestro criterio marcaron importantes desenlaces en dicho estamento. Asimismo se hace notar que los criterios dados para la finalidad del Nivel Medio, resultara la cuestión transversal, tratada de acuerdo con la prosecución de los estudios superiores y la formación para el mundo laboral, en base a la cual llevaremos a cabo el recorrido previsto. A modo de diagnóstico inicial, tomamos los conceptos vertidos por el Dr. Jaim Etcheverry, en una conferencia realizada en la Feria Internacional del Libro, en el 2006, que bajo el alarmante título: “El secundario sufre una crisis de identidad” y expresaba entre otros conceptos “la secundaria a caído en una indefinición sobre sus objetivos y finalidades”. Palabras que nos conducen a enmarcar al Nivel Medio, en una turbulencia que bien podemos preguntar ¿Qué se propone con su estudio?, ahondando por tanto en su finalidad, que resulta el tema central de nuestro trabajo. Así entonces, confeccionamos el siguiente esquema ordenador:



Periodización


1) Creación del Nivel Medio, en 1863, Modelo bifurcado

2) Surge en 1953, la doble responsabilidad


3)Por la masiva matriculación al Nivel Medio, en 1960, comienzan los problemas
4) En 1970, se produce una reestructuración
5)Se impulsa la unificación en el bachillerato, en 1990
6) Notable juridificación, a partir del 2005

A partir del esquema anterior, realizaremos nuestro análisis, con especial referencia a los momentos puntualizados.

El primer momento, lo ubicamos en 1863 ya que tomamos el año, que el Colegio Nacional de Buenos Aires, recibe su actual denominación, y además nos encontramos que en los años anteriores, sólo existieron aproximaciones a efectos de conformar el Nivel Medio, dentro de una estructura educativa. Considerado entonces nuestro punto de arranque, observamos que para fines de 1800, comienzan a surgir las siguientes alternativas educativas, dadas en la Escuela Normal Nacional, en 1870; la Escuela de Comercio, en 1890; y la Escuela Industrial, en 1899. Se proyecta así, el llamado modelo “bifurcado”, constituído en función a la finalidad que proponía el Colegio y la Escuela. Donde el Colegio, a través de la titulación de bachiller, ofrecía la preparación para la Universidad. Mientras que la Escuela, brindaba la formación para el trabajo. Dichas alternativas resultaban a su vez irreconciliables, fundamentadas en los propósitos que imprimían sus diseños curriculares. Así entonces quien egresaba de las Escuelas, no tenía acceso a la Universidad. Sobre la finalidad establecida para el Colegio, resulta interesante repasar los siguientes conceptos:

[…] El Dr. Cané (entonces Decano de la Facultad de Filosofía y Letras), quien venía publicando en La Nación una serie de artículos críticos sobre el estado de nuestra enseñanza, en uno de ellos aparecido bajo el título de “Reforzando”, en el Suplemento del diario aludido (6 de noviembre de 1902), refiriéndose al deficiente nivel intelectual y escasa preparación con que ingresaban a las Facultades Universitarias los alumnos egresados de los Colegios Nacionales, dice: Y no he sido yo sólo. Ruego a todos los miembros del Congreso, a todos los ministros del P. E. y al señor Presidente de la República, sobre todo, que lean el informe sobre enseñanza Secundaria y Normal, correspondiente a 1901 – 1902, representado por el Inspector General Sr. Pablo A. Pizzurno. Se encuentra en la memoria del Ministerio de Instrucción Pública de este año. Es un documento patriótico y valiente, porque muestra con crudeza la llaga y pide a gritos el remedio. Pero ¿Quién lee memorias entre nosotros? Es más cómodo la indiferencia, por parte de los más, y más útil la conspiración del silencio por parte de no pocos […]”

Palabras que nos ilustran el descontento que se experimentaba dada la formación que otorgaba el Colegio, para continuar en la Universidad. Como también se debe señalar que la acepción que realiza Miguel Cane para la enseñanza Secundaria, estaba referida exclusivamente al estudio del Bachiller, aunque con el tiempo dicho termino resulta reconocida para englobar a todos los estudios del Nivel Medio.

Otro aspecto sintomático de la época, lo encontramos en la falta de legislación para el Nivel Medio, aunque como contrapartida, si existía para la Instrucción Primaria, con la Ley Nº 1420/1884; y para el ámbito universitario, con la Ley Nº 1579/1885. Que bien podemos interpretar, como se organizaban los extremos de un sistema educativo, donde cada uno se posicionaba para un determinado estrato social, y además el Nivel Medio que debía articular entre los estudios primario y la universidad, no había pautas que lo normaran. Por tanto la no organización del Nivel Medio cumplía una función de exclusividad, para aquellos que pretendían continuar sus estudios. Es decir se establecía un carácter discriminador a nivel social, inspirado del Positivismo reinante, donde las posibilidades estaban dadas para los hijos de la elite, y los no pudientes encontraban como posibilidad la alternativa de la Instrucción Primaria, y en el mejor de los casos, proseguir la formación en las Escuelas.

En este sentido, no podemos dejar de mencionar las iniciativas tomadas, a efectos de atender la formación de tono práctico en oficios, así encontramos el Proyecto de Antonio Bermejo, que presenta en 1897, para incorporar a los Colegios Nacionales, dos ciclos diferenciados, uno con orientación a la Universidad, y el otro a la faz laboral. Otro proyecto es el de Magnasco, que se eleva en 1899, el cual abogaba por un Plan de Enseñanza General y Universitaria, proponiendo suprimir varios Colegios Nacionales; tenía así en cuenta fomentar la formación práctica. Estos Proyectos no fueron aprobados y por tanto no se implementaron. Si en cambio, existieron otras propuestas educativas que fueron atendidas, pero tuvieron una efímera duración en el tiempo. Como al Plan Garro, el cual propicio dos ciclos, uno de cuatro años de cultura general, y otro desarrollado en dos años, denominado Superior, el cual estaba focalizado para los Colegios Nacionales. Y también debemos tener en cuenta al Proyecto de la Escuela Intermedia, presentado por Saavedra Lamas, cuya autoría pedagógica pertenece a Víctor Mercante, el cual fue aplicado entre 1916 a 1917. Este Proyecto reorganizaba el Nivel Primario y el Nivel Medio, con una instancia “intermedia” promoviendo la capacitación práctica laboral.

Así pasamos revista de las alternativas de cambios, que no se lograron efectivizar, en clara alusión de otorgarle al Nivel Medio, una misión orientada a la enseñanza para el trabajo. La idea que prevaleció fue la de no innovar, para el Nivel Medio, donde evidentemente prevaleció, la taxativa división curricular, con incidencia a lo social, dada por el denominado Modelo Bifurcado.

El segundo momento, lo referenciamos con la apertura del ciclo académico, de la Universidad Obrera Nacional, acaecida el 17 de marzo de 1953. Esta Casa de Altos Estudios, emblema de la formación que se ofreció al obrero, desde el accionar del gobierno constitucional del General Juan D. Perón, presenta un hecho inédito, ya que el requisito para los ingresantes, imponía la titulación de técnicos, egresados de las Escuelas Industriales. Así se habría la posibilidad de acceder a la Universidad, a quienes habían estudiado en una Escuela. Por tanto para este caso particular, la Escuela Industrial debe afrontar simultáneamente la formación para el trabajo y la preparación para los Estudios Superiores. Vale aclarar que la irrupción de la Universidad Obrera Nacional, plantea una gran novedad en el ámbito universitario, ya que da lugar a la figura del “estudiante universitario que trabaja”, que aún hoy resulta un hecho sustancialmente nuevo, y casi diríamos “principesco”.

El tercer momento, lo visualizamos en la década de 1960, donde la matrícula de estudiantes que pretende acceder al Nivel Medio, se incrementa notablemente. Este aumento de estudiantes, lo podemos justificar debido a los beneficios brindados en la década anterior, con el gobierno Peronista, el cual constituído como Estado Benefactor, instauró en las familias obreras la posibilidad de estudiar, y por tanto procurar un ascenso económico y social. Sin embargo el Nivel Medio, no se encontraba en condiciones ni edilicias, ni en cuanto a la cantidad de docentes, para satisfacer dicho incremento, resultando evidente que dicho nivel educativo estaba direccionado para satisfacer a un determinado sector social reducido.

En cuanto a la finalidad del Nivel Medio, para esta década, la podemos recrear, de las conclusiones del Seminario Nacional de Educación Departamento de Documentación e Información Educativa, Ministerio de Educación y Justicia. Argentina. 1961; cuando se expone desde la comisión dedicada a este nivel: “[…] b) Que nuestra actual enseñanza media, siendo el prólogo de los estudios superiores, no prepara verdaderamente para iniciarse en ellos, ya que el enciclopedismo de que adolece no asegura una verdadera cultura general, ni permite vislumbrar las aptitudes del educando para su feliz encauzamiento hacia una carrera universitaria […]”.

De las conclusiones anteriores, nos interesa remarcar como se continuaba señalando que el Nivel Medio debía preparar para proseguir en la Universidad; como también resaltar que dicho objetivo no se cumplía satisfactoriamente.

El cuarto momento, lo ubicamos en 1970, debido a que desaparece la centenaria Escuela Normal, jerarquizando la tarea del docente, ya que le otorga su espacio de formación en el Nivel Terciario. Esta formación terciaria, se complementaba con el Ciclo Superior del bachillerato. Los bachilleratos resultan así modalizados, para este caso puntual la formación del docente se establecía a partir del correlato con el Bachiller con Orientación Docente. Por otro lado la Escuela Industrial, incorpora nuevas especialidades debido a la creciente renovación de saberes tecnológicos, relacionados principalmente con la electrónica y la informática, que la industria ya estaba adaptándose, y por tanto requería de personal técnico idóneo en éstas áreas.

Asimismo continúa el debate en cuanto a la finalidad, que debe presentar el Nivel Medio, manejándose las posibilidades ya conocidas, las que rondaban en torno a la preparación para la Universidad y/o la formación laboral.

El quinto momento, se desarrolla en la década de 1990, más puntualmente a partir de 1993, con la sanción de la Ley Nº 24195, conocida como “Federal de Educación”, donde el Nivel Medio resulta confinado al denominado Ciclo Polimodal, planteado en base a tres años de duración. Dicho Ciclo unifico para todas las ofertas académicas que presentaba, cinco en total, en el título de Bachiller. Una de las cuestiones que se argumentaban a favor de esta homogeneización, dada en el bachillerato, se focalizaba en promover una habilitación académica, que resultaba reconocida a nivel mundial, como la preparatoria a la universidad. Así la finalidad del Nivel Medio, para este período reconocida como Polimodal, resultó orientada principalmente como propedéuticos para los estudios superiores. La más perjudicada por la implementación de la Ley Federal de Educación, resultó la Escuela Técnica, ya que prácticamente fue desmantelada.

Se observa para ésta década la notable reducción de la demanda laboral, alternativa que provocó la sobrexigencia en relación a los requisitos para cubrir los escasos puestos de trabajo existentes. Por tanto resulta muy complejo evaluar, si el nivel Polimodal ofrecía calificación ponderable para la inserción laboral. En cuanto a la preparación para los estudios superiores, la misma no resultó satisfecha, prueba de esto lo relevamos ante la aparición a partir de distintos seminarios de metodología de estudio, para los ingresos de las Universidades. Seminarios que denotan una flagrante contradicción, ya que el joven luego de transitar una escolarización de aproximadamente catorce años, se debía procurarle herramientas para encausar las exigencias del estudio, así entonces cabe preguntarnos ¿no estudio antes?; o ¿cómo obtuvo la titulación, sin haber estudiado?. Interrogantes que encierran en gran medida lo desacertado de la implementación de la Ley Federal de Educación.

Y llegamos al sexto momento, que involucra a la actualidad, donde nos encontramos con una importante legislación sobre el área educativa. Así se sanciona la Ley Nacional de Educación Técnico-Profesional, y la Ley de Financiamiento Educativo, ambas en el 2005; al año siguiente la Ley Nacional de Educación; y posteriormente la Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires, en el 2007.

De dicho armazón legal, observamos que el Estado Nacional, debe canalizar el 6 % del PBI; y se atiende además a la alicaída enseñanza técnica, con una ley que se focaliza principalmente a ella. La Educación Secundaria, en la Ley Nacional de Educación, referida en el Art. 29 establece “….es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizada destinada a los/as adolescentes y jóvenes que hayan cumplido con el Nivel de Educación Primaria”. De la citada ley, en el Art. 85, inciso F), se plantea la necesidad de dotar a los establecimientos educativos, para impulsar la calidad educativa. Así entonces la Pcia. de Bs As, en sintonía con la Ley Nacional Nº 26206/06, sanciona la Ley Nº 13688/07 para la jurisdicción provincial referida. Desde la cual continúa latente la promoción del Nivel Medio, para que sus egresados logren alcanzar herramientas cognitivas para la inserción al mundo del trabajo, y por promover estrategias de estudio, que les permitan continuar sus estudios superiores. Al respecto resulta interesante relevar el estudio realizado por Inés Dussel, Andrea Brito y Pedro Nuñez, en 2006, a efectos de constatar las expectativas que existían sobre el N.M. Así entonces en base a una muestra de 768 alumnos y 384 profesores en 48 establecimientos, de distintas provincias del país, extrajeron los siguientes guarismos.


Opinión sobre la función del N.M





DOCENTES

ALUMNOS

1º opción

2º opción

1º opción

2º opción

Conseguir un trabajo

21 %

13,3%

28,4%

19,8%

Seguir estudiando en la Univer. O Terciario

34,3%

24,9%

44%

25,8%

Tener cultura general

21%

18,2

11,6%

15,9%

Saber relacionarse con otros

7,7%

17,7%

4,8%

13%

Manejarse con independencia y autonomía

9,4%

11,8%

6,3%

14,7%

Tener mirada crítica

3,8%

11,5%

2,9%

7,2%

Mejorar los problemas del país

0%

0,4%

1,9%

3,5%

Ninguno de estos aspectos

2,9%

2,4%

0,1%

0,1%

TOTAL

100%

100%

100%

100%


Extraído de Dussel I; Brito A; Nuñez P. (2007) – Más allá de la crisis – Santillana Argentina.

Del cuadro anterior, podemos inferir la importancia otorgada tanto a continuar estudiando, como a la inserción laboral, en relación a la finalidad del N.M, mientras que las otras opciones resultan sumamente distanciadas. Resulta también bastante relevante, tener en cuenta, la casi escasa preocupación prestada por los problemas del país. A efectos de corroborar esta marcada tendencia, destacamos los valores, anteriores en base a las opiniones mayoritarias, contabilizando a los docentes y alumnos en conjunto, obteniendo así:



Tendencia sobre la finalidad del NM





1º OPCIÓN

2º OPCIÓN




ALUM y DOC

ALUM y DOC

Conseguir un trabajo

49,4 %

33,1%

Seguir estudiando en la Univer. ó Terciario

78,3%

50,7%

Elaborado con datos del cuadro anterior

De esta última agrupación, corroboramos claramente como sobresale en una primera instancia, la expectativa para que el N.M, facilite la prosecución de los estudios superiores, y en segundo lugar la posibilidad en cuanto a la inserción laboral, opinión vertida tanto por los alumnos como docentes. En la consideración de la segunda opción la correspondencia se mantiene entre estas dos alternativas, con igual preponderancia.

Guarismos que nos permiten aseverar que las alternativas en relación a la función del N.M se encuentran también corporizados en el imaginario de la comunidad educativa (alumno - docente). Alternativas que resultaron confirmadas en la vigente normativa legal. Propósitos que en base a la periodización dada en el presente trabajo, bajo distintas formas y/o acepciones, se replicó invariablemente a lo largo del tiempo considerado.

A MODO DE CONCLUSIÓN


Afirma Mc Lean[1], que, en la actualidad, la enseñanza secundaria enfrenta en escala mundial y en grado similar, situación con la que acordamos en ciertos aspectos generales, ya que debe asumir el triple reto, de preparar para el trabajo en una economía globalizada muy competitiva, de alto nivel tecnológico y para continuar estudios superiores con altas posibilidades de éxito, pero además cubra las necesidades y expectativas intelectuales, culturales, y personales.

Creemos, como históricamente ha sido que el primer ciclo de la enseñanza media debe brindar a los alumnos -en el marco de inclusividad e igualdad de oportunidades esos recursos intelectuales y culturales necesarios para su formación personal, en vistas al futuro y en el segundo ciclo debería introducir al alumno en la especialización en vistas al futuro desempeño profesional y laboral,  desarrollando las competencias intelectuales, prácticas y sociales que le faciliten su inserción efectiva en el mundo del trabajo.

La confrontación entre los defensores de la educación tradicional y los de la educación innovadora, ha desembocado en una serie de reformas en muchas partes del mundo y en particular en la Argentina, que ha trastocado todo el sistema educativo, sin lograr la conformidad de la comunidad educativa nacional, es más, tal vez las críticas sean mayores que las loas. Y esto es porque la Educación Argentina ha descendido en las evaluaciones internacionales a niveles cada vez más pobres, semejantes a los de países que mantienen aún una sociedad poco desarrollada, cuando siempre había sido un ejemplo para el mundo.

En estos días asistimos a un acontecimiento inédito por sus características, como es la toma de Escuelas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el alumnado de Escuelas Técnicas y de Escuelas no Técnicas solidarizados con aquellos, toman sus establecimientos oponiéndose a los cambios propuestos por el Consejo Federal de Cultura y Educación y que debería implementar el Ministerio de Educación porteño, para que los títulos de sus técnicos sean reconocidos a nivel nacional.   

Es de recordar que las Escuelas Técnicas porteñas, no sufrieron reformas durante la aplicación de la Ley Federal de Educación. Reformas que desbastaron las Escuelas Técnicas de la Provincia de Buenos Aires, a las que en estos días se las trata de recuperarles el nivel educativo que tales implementaciones deterioraron.

Las reformas de los años '90, desplazaron la rica tradición educativa argentina por malas copias y adaptaciones de los proclamados por el  modelo globalizante y neocapitalista de la época. Y lo más extraño del caso era que esos modelos habían fracasado ya en otras partes del mundo; es decir hemos utilizado un remedio ya vencido, para algunos males que podría tener la educación argentina, tales como la vetustez del equipamiento tecnológico y edilicio, la falta de actualización de los contenidos, de parte de la docencia, fallas en su formación inicial, inadecuación de algunos sistemas disciplinarios, entre otros tópicos pasibles de cambios.

El detrimento de la calidad educativa frente al interés de reducir los costos, al querer utilizar reformas en nuestro país, propias de otros contextos más ricos. Esto se produjo debido a aquellos decisores que consideraban a la educación como una empresa y nos hablaban de eficacia y eficiencia, la relación costo-beneficio, competitividad entre Escuelas, en las cuales aquellas de mejor rendimiento académico obtenían mayor presupuesto monetario.

Nuestro país discurrió entre la competitividad en la sociedad del conocimiento internacional, con las franjas de chicos con tenores insuficientes de proteínas para su sistema nervioso central, chicos que debían trabajar en vez de estudiar, chicos que por falta de estímulo y futuro se aquerenciaban a la calle.

Era un total desajuste, dado entre la realidad y el progresismo que proclamaba fundamentar los cambios.

La pérdida paulatina del sistema dual, que ponía a los alumnos al alcance de las tecnologías más avanzadas durante su estancia en empresas, paliaba la obsolescencia del equipamiento escolar.

La infancia y la adolescencia ha ido perdiendo la riqueza de la lengua de Cervantes, y en la actualidad, hay estudios que afirman que los jóvenes -y sospechamos que numerosos adultos- se manejan diariamente con no más de trescientas palabras, reduciendo así la formación de nuevos circuitos neuronales relacionados con el desarrollo de la inteligencia.

La farandulización de la vida diaria estimula la atención y el interés de los jóvenes hacia otras prácticas.

La sentencia apologética de Fukuyama "El fin de la historia", ha llevado a las nuevas generaciones a desconocer nuestro pasado, a confundir épocas y desconocer personajes de nuestra historia que han forjado nuestro país y que lo posicionaron entre los diez países más desarrollados del mundo, en síntesis perder la identidad nacional.

Se concentró en nuestra sociedad la idea del individualismo desligado de los valores morales, éticos y sociales. Hoy el maquiavelismo junto laclaucismo han ganado los corazones de no pocos argentinos, que no respetan códigos éticos con tal de escalar posiciones en la escalera del poder y del enriquecimiento económico.

Nuestro país parece cumplir a nivel político con la Ley de Boyle y Mariotte o de la presión de los fluidos, es decir pasamos de zonas de alta presión a baja sin recalar en un justo medio. Al exceso de privatismo lo compensamos con estatismo; no es que esté mal o bien, lo que sucede es que siempre vamos a los extremos, sin evaluar la conveniencia ni los peligros que estas políticas conllevan.

Si bien, según Mac Lean los países que tienen dificultades para seguir siendo competitivos en la economía mundial, tienden a ser más entusiastas ante la idea de recortar los poderes y la presencia del Estado, sin embargo un país como Finlandia que no entró en la vorágine transformadora de los '90,  tienen los niveles más altos en las pruebas internacionales como la de PISA y la presencia del Estado en el sistema educativo es permanente; las Escuelas de gestión privada son minorías en Finlandia.

La instalación de la globalización, con su salvaje industrialización, en la sociedad mundial conduce al deterioro del ambiente, la robotización priva de trabajo a innumerables personas con sus secuelas de  patologías psicológicas y físicas. Esta racionalidad positivista sobre la hegemonía de lo económico, si bien produce beneficios materiales, gran parte de la humanidad no recibe estos beneficios, es más se encuentran demasiado distantes de ellos y ataca los sentimientos más profundos. 

Una cuestión fundamental que afecta a la Educación es la predominancia que va teniendo en la sociedad, el relativismo, el hedonismo nihilista y narcisista, remplazando a la racionalidad optimista característica de los antiguos valores.

Un fenómeno que se acrecienta en nuestro país es el de las inmigraciones, si  bien el nuestro es hospitalario, ante la reducción y precarización de puestos de trabajo pueden en el futuro producir competitividad e intolerancia entre las nuevas etnias y las tradicionales que pueden reclamar un derecho histórico y natural de dominar.

Siguiendo a Marchesi[2], frente a éstas realidades debemos pensar una Educación Secundaria de mayor calidad en contenidos y en exigencias, en otras palabras, el objetivo fundamental debe ser lo más completa posible con las capacidades y habilidades que permitan desempeñarse en esta sociedad y en las que vendrán, manejándose personal y profesionalmente aprendiendo a aprender, para ser autónomos, responsables, innovadores y solidarios.

En muchas ocasiones los debates se centran en la inclusión o exclusión de ciertas asignaturas, o relativos a la mayor o menor carga horaria. Creemos con Marchesi, que el objetivo que debe primar es el de la orientación práctica de la formación de ciudadanos creativos, y reflexivos, quienes deberán enfrentar un mundo cambiante, dinámico y contradictorio.

Otra cuestión a considerar, es la de los cambios en los modelos de aprendizaje, según las mutaciones que se van produciendo en los medios de información, comunicación, en las Tics, en las nuevas investigaciones sobre inteligencia, teorías de aprendizaje cognitivo, el carácter polifacético del aprendizaje formal e informal, entre otras, ya que nos hacen pensar que una educación tradicional del s. XX, ha quedado en gran parte superada. Lo importante es  conocer que competencias deben aún desarrollarse y cuáles deben ser remplazadas por otras más actualizadas, dudamos que todas las competencias puedan ser inservibles, cuando siempre han sido efectivas. Sin embargo, los alumnos aprenden permanentemente de una manera o de otra, creemos que no existe la panacea metodológica universal.

Un desafío que se nos presenta, es el que la Escuela debe ser capaz de dar respuesta a aquellos alumnos más capaces y motivados, pero también a aquellos menos capaces, menos motivados. El desarrollo de la capacidad de resiliencia debe ser contemplada como un objetivo primordial en la formación de estudiantes desfavorecidos.

Un rasgo polémico es el de la controversia entre formación académica y la profesional básica. Se deben articular ambas formaciones, en forma equilibrada, que no quiere decir un cincuenta por ciento, para cada una de ellas. Existe en la actualidad alguna postura ideológica que aboga por una extensa formación teórica, en detrimento de la formación práctica o profesional, esa postura a veces se convierte en dogmática ya que no atiende a las demandas y necesidades de los estudiantes. La Educación Secundaria debe estar abierta a las demandas de la sociedad y de los miembros de ésta.

Paralelamente a éstas consideraciones se deberá tener  en cuenta la formación y motivación de los docentes, la calidad de la docencia es considerada como una de las principales estrategias para una mejor formación de los estudiantes, pudiendo enunciar entonces los siguientes

errores, que se cometen cuando se llevan a cabo las transformaciones educativas:

 Poner e instalar en la opinión pública demasiadas expectativas en logros, no tener en cuenta los riesgos o problemas que podrían suscitarse.

 Planificar e implementar las innovaciones  muy de prisa.

 El tipo de administración y dirección de establecimientos educativos,

con excesiva  burocracia perversa.

 Repensar si la calidad académica de los docentes es la adecuada.

 Procurar por tener un buen sistema de incentivación y estimulación no sólo desde el punto de vista pecuniario, sino también en cuanto a reconocimiento, presupuesto, equipamiento,  posibilidades de especialización, perfeccionamiento y actualización, brindada por el sistema.

 Tender a diseños curriculares de calidad que estimule a los docentes a desarrollarlo.

 Alentar por un diseño curricular factible de adaptación a las innúmeras realidades y contextos.

 Adaptación curricular permanente.

 

Punteo de errores que necesitan invariablemente de su atención desde una visión macro y micro, ya que resultan debilidades que devienen en males mayúsculos. Así observamos que la sociedad argentina no está conforme con los resultados de la enseñanza secundaria, tal vez por haber desafiado a la inteligencia y a quienes realmente conocen el sistema educativo y por querer imponer un determinado paradigma no compatible con nuestro país.



 

 

 



REFERENCIAS
* Enrique Daniel Silva. Dr. en Ciencias de la Educación. (UCLP) Profesor Superior Universitario (UM). Lic. en Ciencias de la Educación (UCLP). Profesor en Disciplinas Industriales (INSPT). Categorizado por el Programa de Incentivos del Ministerio de Educación. Docente de la UNLaM, UTN y la UM.

* Jorge Jurado Dr. en Educación (UM). Magíster en Educación (UCSa). Especialista en Educación Superior (UNLaM). Diplomatura en Metodología de la investigación

(UM). Lic. en Administración de la Educación Superior (UNLaM). Categorizado

por el Programa de Incentivos del Ministerio de Educación. Docente de la

UNLaM y de la UNLZ.


[1] Mc Lean: Monográfico: Reforma de la Educación. Título: Contenidos, enseñanza y aprendizaje en la Enseñanza Secundaria en los países europeos.  Revista de Investigación Educativa Nº 9. OEI.

 

[2]  Marchesi, A.: Monográfico: La Reforma de la Educación: la experiencia de España. Revista de Investigaciones Educativas Nº 9, OEI.



Bibliografía de consulta
Hilleret Flora y otros (1986) El Sistema Educativo Argentino. Cartago Argentina
Luzuriaga Lorenzo (1984) Historia de la Educación y de la Pedagogía. Losada. Argentina
Marchesi, A.: Monográfico: La Reforma de la Educación: la experiencia de España. Revista de Investigaciones Educativas Nº 9, OEI.
Mc Lean: Monográfico: Reforma de la Educación. Título: Contenidos, enseñanza y aprendizaje en la Enseñanza Secundaria en los países europeos.  Revista de Investigación Educativa Nº 9. OEI.
Napoli Fernando (2003) Política Educativa y Organización Académica en el período fundacional de la Universidad Tecnológica Nacional. CEIT. Argentina
Silva Enrique Daniel y otros (2007) Aportes para la profundización de la pedagogía. Prometeo. Argentina
Silva Enrique Daniel y otros (2003) Análisis Pedagógico. Prometeo. Argentina
Silva Enrique Daniel y otros (2004) Aproximación a la historia de la educación argentina. Prometeo. Argentina
Terren de Ferro Delia (1985) Historia de la Instrucción Pública en la Argentina. Universidad del Salvador. Argentina





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