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El neoclasicismo: siglo XVIII ¿QUÉ sabes del siglo xviii?


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EL NEOCLASICISMO:

SIGLO XVIII



¿QUÉ SABES DEL SIGLO XVIII?

  1. ¿POR QUÉ SE DENOMINA AL SIGLO XVIII COMO EL SIGLO DE LAS LUCES?



  1. ¿QUÉ ES EL DESPOTISMO ILUSTRADO?



  1. ¿QUÉ ES UN ENSAYO? ¿POR QUÉ EL ENSAYO ES EL GÉNERO DE MÁS DIFUSIÓN EN ESTE SIGLO?



  1. ¿SABES QUÉ ES LA ENCICLOPEDIA?



  1. ¿QUÉ ES UNA FÁBULA?



  1. ¿EN QUÉ CONSISTE LA REGLA DE LAS TRES UNIDADES EN TEATRO?



  1. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE FELIPE V?



  1. ¿QUÉ ES LA GUERRA DE SUCESIÓN?



  1. ¿SABES DE QUIÉN ES EL CUADRO TITULADO TÚ QUE NO PUEDES?



  1. EN ESTE SIGLO NACEN INSTITUCIONES MUY IMPORTANTES COMO:

1712:

1713:

1735:

1774:

1785:

TEXTO A MODO DE INTRODUCCIÓN

En efecto la superstición es un culto de religión falso, mal dirigido, lleno de vanos terrores, contrario a la razón y a las sanas ideas que se deben tener del Ser supremo. O si preferís la superstición es esta especie de encantamiento o de poder mágico que el temor ejerce sobre nuestra alma; hija desgraciada de la imaginación, emplea para impresionarnos espectros, los sueños y visiones. Ella es, dice Bacon, quien ha forjado los ídolos del vulgo, los genios invisibles, los días faustos o infaustos, los dardos invencibles del amor o del odio. Abruma el espíritu, principalmente, durante la enfermedad o la desgracia, cambia la buena disciplina y las costumbres venerables en payasadas y ceremonias superficiales. En cuanto ha echado raíces en cualquier religión, buena o mala, es capaz de extinguir las luces naturales y turbar las más sanas cabezas. En fin, es el más terrible azote de la humanidad. […] La ignorancia y la barbarie introducen la superstición, la hipocresía la nutre con vanas ceremonias, el falso celo la extiende y el interés la perpetúa.

Encyclopèdie

EL NEOCLASICISMO

  1. INTRODUCCIÓN

Durante el siglo XVIII se afianza en Europa, pero especialmente en Francia, un movimiento ideológico y cultural denominado Ilustración, cuyo principio fundamental es la defensa de la razón como fuente de conocimiento; de ahí que a este período de la Historia se le conozca como el Siglo de las Luces.

La Ilustración presenta unas características principales que son:



  • El racionalismo: la razón es la principal base del conocimiento, lo que permite al hombre desarrollar el pensamiento científico, luchar contra las supersticiones y revisar de un modo crítico las falsas creencias anteriores; en consecuencia se menosprecian los aspectos no racionales del ser humano como las emociones o las fantasías.

  • El reformismo: se crean nuevas escuelas, se protege el desarrollo de la ciencia, se reduce el poder de los nobles, se fomentan la agricultura, la industria y el comercio, y aumenta la difusión de la prensa.

  • El didactismo: el conocimiento de la realidad debe ir acompañado de su divulgación para que resulte útil al conjunto de la sociedad. El ensayo y las obras de divulgación son los géneros que más favorecen el didactismo. Este planteamiento se recoge especialmente en la Enciclopedia, diccionario publicado en Francia entre 1751 y 1772, en el que se recogía todo el saber de la época.



  1. TENDENCIAS ARTÍSTICAS Y LITERARIAS EN EL SIGLO XVIII

Aunque el siglo XVIII suele designarse como la época del Neoclasicismo, son diversos los fenómenos literarios que se producen en este siglo. Se agrupan en tres direcciones:

    1. POSBARROQUISMO: las características formales del Barroco, reducido a un arte extravagante y sin contenido, pervivieron hasta mediado del siglo.

    2. NEOCLASICISMO: con esta tendencia, los autores se someten a la autoridad de los preceptistas, quienes, en nombre de la razón y del respeto a los autores clásicos, promueven un arte ajustado a las normas. El afán normativo del Neoclasicismo impidió el desarrollo de una literatura imaginativa y dificultó la expresión sincera de sentimientos en las composiciones literarias. Las principales reglas descritas por los preceptistas son:

  1. La obra debe tener un alcance universal y un aire de verosimilitud

  2. Se debe mantener la unidad de estilo y la separación de los géneros

  3. La obra debe tener una finalidad didáctica

    1. PRERROMANTICISMO: este movimiento literario surge como una corriente estética tendente a la expresión sensible y melancólica de los sentimientos, justificados como impulsos naturales del ser humano.



  1. GÉNEROS LITERARIOS MÁS CULTIVADOS:



    1. EL ENSAYO: se convirtió en el género predominante. Su mezcla de objetividad y subjetividad favorecían la divulgación de las ideas ilustradas, aunque en España, la mayor parte de los ilustrados trataron de armonizarlas con los aspectos de la propia tradición.

AUTORES MÁS DESTACADOS:

  • FRAY BENITO JERÓNIMO FEIJOO. Su obra más importante está recogida en los ocho volúmenes del Teatro crítico universal. Su intención era poner en conocimiento público los adelantos culturales del resto de Europa y destruir las supersticiones aún vigentes. Su estilo es sencillo y natural, su prosa es precisa, espontánea y sin artificios retóricos. Supo conciliar el espíritu de la Ilustración y su afán de progreso con los principios del catolicismo.

  • GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS. Su producción se centra en la preocupación por los problemas de España, entre los que destacan: el progreso material del país (Informe en el expediente de la Ley Agraria), la historia cultural (Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos), etc. En sus obras prima la intención didáctica, aunque su prosa sobria y elegante posee notables cualidades literarias.

  • JOSÉ CADALSO. En su primera obra, Los eruditos a la violeta, ataca con fino humor la erudición recargada y artificial, recurso de distinción entre las clases elevadas. Su obra más importante son las Cartas Marruecas. En ella pone de manifiesto los defectos de la sociedad española por medio del género epistolar. Utiliza para ello a un ficticio ciudadano marroquí, Gazel, quien describe sus impresiones sobre España en sus cartas a Ben Beley y a Nuño Núñez. Su obra póstuma, Noches lúgubres, presenta ya rasgos típicos del prerromanticismo, en forma de diálogo la obra cuenta la historia de Tediato, quien intenta desenterrar a su amada muerta.



    1. LA POESÍA



      1. La confluencia entre la literatura, el didactismo y la crítica se percibe en un género muy característico de esta época: la fábula. Destacan entre sus cultivadores Félix Samaniego y Tomás de Iriarte.

  • FÉLIX SAMANIEGO: gran admirador de los autores clásicos de este género, Fedro, Esopo y La Fontaine, escribió las Fábulas morales, con el fin de ridiculizar los defectos humanos (ambición, hipocresía, el orgullo, etc. Ejs.: La lechera, La cigarra y la hormiga, El cuervo y el zorro.

  • TOMÁS DE IRIARTE: sus Fábulas literarias recogen en sus moralejas las preocupaciones estéticas de la época, convirtiéndose en verdaderas preceptivas del Neoclasicismo. Tratan sobre la utilidad de las reglas, la conveniencia de estudiar a los clásicos, la importancia de unir lo útil con lo estético.



      1. MELÉNDEZ VALDÉS Y LA POESÍA ANACREÓNTICA: este autor representa la síntesis de las dos corrientes poéticas de la época, la poesía anacreóntica y la poesía filosófica y social.

La poesía anacreóntica: son composiciones de tema amoroso en ambientes bucólicos, en los que se exalta a la mujer y los placeres de la vida. Destaca la enorme sensorialidad (el color, el ruido de las fuentes o del viento, etc.). Sobresalen poemas como: La paloma de Filis, El lunarcito, etc.

La Epístola de Jovino a sus amigos de Salamanca, en la que Jovellanos les exhorta a que abandonasen los temas amorosos y el tono ligero, llevó a Meléndez Valdés a desarrollar una poesía filosófica y moral, en la que expresa las ideas “filantrópicas” de la Ilustración. Los temas pasan a ser la agricultura, la educación, el trabajo y la mendicidad. Ejs.: epístolas como La Beneficencia, La Calumnia, etc.

    1. EL TEATRO

En las obras teatrales neoclásicas predominó la intención didáctica, la obra tenía que servir para educar a los espectadores. Algunas normas que debían cumplir las obras eran estas:

  • Respetar la regla de las tres unidades: una única acción, un solo escenario y un tiempo cronológico no superior a un día.

  • Ofrecer un argumento verosímil.

  • Mantener el decoro en los personajes, que deben actuar de acuerdo con su posición social

  • Atenerse claramente a un género y no mezclar tragedia y comedia

  • Adoptar una finalidad educativa y moralizante

DESTACA

      1. LA COMEDIA NEOCLÁSICA DE LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN: El sí de las niñas (tema del matrimonio de conveniencia), La Comedia nueva o El Café (en donde satiriza el teatro caracterizado por un exceso del tono melodramático y efectos escénicos).

      2. LOS SAINETES DE RAMÓN DE LA CRUZ: sus sainetes recogen el costumbrismo y el sabor popular del Madrid de la época, por el que desfilan castañeras, chisperos, barberos, majos, etc. Los sainetes eran del gusto del público, muy a pesar de los críticos neoclásicos. Ej.: La casa de Tócame Roque



  1. LA NOVELA

La producción literaria de la primera mitad del siglo XVIII procede de las tendencias barrocas, especialmente en el género narrativo. Destacan una novela picaresca titulada Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del doctor D. Diego de Torres y Villarroel de Diego de Torres y Villarroel, y la Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes del Padre Isla

ESQUEMA DEL TEMA

SIGLO DE LAS LUCES

ILUSTRACIÓN

NEOCLASICISMO ESPAÑOL

ENSAYO POESÍA TEATRO

FEIJOO Fábulas MORATÍN

JOVELLANOS Meléndez Valdés Sainetes

CADALSO

TEMA 1: LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVIII A TRAVÉS DE LA PROSA DIDÁCTICA Y EL TEATRO

La tendencia literaria del siglo XVIII es el Neoclasicismo. Hay una vuelta a los modelos clásicos greco-latinos en todos los géneros. En poesía se busca la belleza armónica y el equilibrio estructural; en el teatro se recupera la regla clásica de las tres unidades, unidad de tiempo, acción y espacio; y en la narrativa se tratan con verosimilitud o espíritu crítico temas de actualidad, por eso en la prosa ilustrada destaca el ENSAYO.



EL ENSAYO: en este género destacan tres autores: Fray Benito Jerónimo Feijoo, Gaspar Melchor de Jovellanos y José Cadalso.

FRAY BENITO JERÓNIMO FEIJOO: sus ensayos tienen como finalidad educar y formar al pueblo. Su obra fundamental es Teatro crítico universal. Pretende combatir todas las supersticiones y falsedades de la época con un criterio racional.

GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS: es el intelectual más importante del reinado de Carlos III. Su espíritu ilustrado le llevó a impulsar reformas económicas, jurídicas y educativas para conseguir el progreso y el bienestar social. Es autor de obras como Memoria sobre los espectáculos y diversiones públicas.

JOSÉ CADALSO: es otro de los grandes ilustrados del siglo XVIII. Destacan en él su gran formación intelectual y espíritu crítico. Sus obras se centran, sobre todo, en temas sociales y educativos. Obras: Cartas marruecas (género epistolar).Cartas marruecas es un conjunto de 90 cartas sobre diversos aspectos de la realidad española que se intercambian tres personajes: Gazel, un joven marroquí que viaja por España, Ben-Beley, su preceptor, y Nuño Núñez, un joven español que sirve de guía a Gazel. Cadalso en esta obra alaba tanto las virtudes de los españoles como censura sus vicios. También critica el atraso cultural del país con respecto al resto de Europa.

EL TEATRO ILUSTRADO: la tradición del teatro barroco pervive en las primeras décadas del siglo; pero a mediados del siglo se observa un cambio. Los ilustrados inician la reforma del género dramático para convertirlo en un instrumento educativo. El teatro neoclásico tiene su modelo en la corriente clásica grecolatina. Sus rasgos son los siguientes: respeto a las unidades clásicas de acción (una sola acción), lugar (en un solo espacio) y tiempo (la acción podía ocupar como mucho veinticuatro horas); finalidad didáctica o moral. Se ponen en escena errores sociales para corregirlos; separación de la prosa y el verso, lo trágico y lo cómico; se busca la verosimilitud con asuntos cotidianos; los personajes hablan y actúan de acuerdo con su condición social y nivel cultural. A esto se le conoce como decoro.

El autor más representativo es LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN, autor de El sí de las niñas y de La comedia nueva o El Café. También destacan dentro del teatro los SAINETES de RAMÓN DE LA CRUZ: sus sainetes recogen el costumbrismo y el sabor popular del Madrid de la época, por el que desfilan castañeras, barberos, majos, etc. Los sainetes eran del gusto del público, muy a pesar de los críticos neoclásicos. Ej.: La casa de Tócame Roque

TEXTOS:

Entre estos dos extremos, de negar los milagros con protervia, y creerlos con facilidad, está la senda de la recta razón. Yo confieso que es muy difícil determinar a punto fijo la existencia de algún milagro. Cuando la experiencia propia la representa, es menester una prudencia y sagacidad exquisita para discernir si hay engaño, y un conocimiento filosófico grande para averiguar si el efecto que se admira es superior a las fuerzas de la naturaleza. Si es de oídas, es forzoso que en el sujeto o sujetos que deponen de vista, se suponga, sobre las prendas expresadas, una inviolable veracidad.



Es a veces tan artificiosa la mentira, que sin prolijo examen no puede descubrirse el engaño. Algunos mendigos fingieron impedidos sus miembros para mover más a compasión; y después, usando de ellos, se ostentaron milagrosamente curados, visitando a este o aquel santuario, porque creído el prodigio, es poderosa recomendación para granjear limosna. En esta ciudad de Oviedo conocí yo, y conocieron todos, una pobre mujer que andaba por las calles arrastrada, moviéndose con increíble fatiga, hasta que un día, haciendo oración, o fingiendo hacerla, delante de una imagen de nuestra Señora, se levantó en pie, diciendo que ya, por la intercesión de la Virgen, se hallaba buena y sana. Todo el lugar creyó el milagro, y no lo admiro, porque se hacía inverosímil que aquella mujer voluntariamente se hubiese cargado tanto tiempo del molestísimo afán de andar arrastrando. Sin embargo, se descubrió haber sido engaño, y se supo que en el pobre hospedaje que tenía andaba en pie cuando no era observada de gente de fuera.

Fragmento de Teatro crítico universal



  1. ¿Cuál es el tema sobre el que reflexiona?

  2. Significado de las palabras marcadas en negrita

  3. ¿Por qué se puede decir que este texto es ilustrado?

De Gazel a Ben-Beley

Uno de los defectos de la nación española, según el sentir de los demás europeos, es el orgullo. Si esto es así, es muy extraña la proporción en que este vicio se nota entre los españoles, pues crece según disminuye el carácter del sujeto, parecido en algo a lo que los físicos dicen haber hallado en el descenso de los graves hacia el centro: tendencia que crece mientras más baja el cuerpo que la contiene. El rey lava los pies a doce pobres en ciertos días del año, acompañado de sus hijos, con tanta humildad, que yo, sin entender el sentido religioso de esta ceremonia, cuando asistí a ella me llené de ternura y prorrumpí en lágrimas. Los magnates o nobles de primera jerarquía, aunque de cuando en cuando hablan de sus abuelos, se familiarizan hasta con sus ínfimos criados. Los nobles menos elevados hablan con más frecuencia de sus conexiones, entronques y enlaces. Los caballeros de las ciudades ya son algo pesados en punto de nobleza. Antes de visitar a un forastero o admitirle en sus casas, indagan quién fue su quinto abuelo, teniendo buen cuidado de no bajar un punto de esta etiqueta, aunque sea en favor de un magistrado del más alto mérito y ciencia, ni de un militar lleno de heridas y servicios. Lo más es que, aunque uno y otro forastero tengan un origen de los más ilustres, siempre se mira como tacha inexcusable el no haber nacido en la ciudad donde se halla de paso, pues se da por regla general que nobleza como ella no la hay en todo el reino.

Todo lo dicho es poco en comparación de la vanidad de un hidalgo de aldea. Éste se pasea majestuosamente en la triste plaza de su pobre lugar, embozado en su mala capa, contemplando el escudo de armas que cubre la puerta de su casa medio caída, y dando gracias a la providencia divina de haberle hecho don Fulano de Tal. No se quitará el sombrero, aunque lo pudiera hacer sin embarazarse; no saludará al forastero que llega al mesón, aunque sea el general de la provincia o el presidente del primer tribunal de ella. Lo más que se digna hacer es preguntar si el forastero es de casa solar conocida al fuero de Castilla, qué escudo es el de sus armas, y si tiene parientes conocidos en aquellas cercanías. Pero lo que te ha de pasmar es el grado en que se halla este vicio en los pobres mendigos. Piden limosna; si se les niega con alguna aspereza, insultan al mismo a quien poco ha suplicaban. Hay un proverbio por acá que dice: «El alemán pide limosna cantando, el francés llorando y el español regañando».

Cartas marruecas (XXXVIII)


  1. HAZ UN RESUMEN DEL TEXTO

Ayer me hallé en una concurrencia en que se hablaba de España, de su estado, de su religión, de su gobierno, de lo que es, de lo que ha sido, de lo que pudiera ser, etc. Admirome la elocuencia, la eficacia y el amor con que se hablaba, tanto más cuanto noté que excepto Nuño, que era el que menos se explicaba, ninguno de los concurrentes era español. Unos daban al público los hermosos efectos de sus especulaciones para que esta monarquía tuviese cien navíos de línea en poco más de seis meses; otros, para que la población de estas provincias se duplicase en menos de quince años; otros, para que todo el oro y plata de ambas Américas queden en la península; otros, para que las fábricas de España desbancasen todas las de Europa; y así de los demás.

Muchos apoyaban sus discursos con paridades sacadas de lo que sucede en otro país. Algunos pretendían que no les movía más objeto que el hacer bien a esta nación, contemplándola con dolor atrasada en más de siglo y medio respecto de las otras. […]

Harto se hizo en tiempo de Felipe V, no obstante sus largas y sangrientas guerras, dijo uno. Tal quedó ello en la muerte de Carlos II, dijo otro. Fue muy ignorante, añadió un tercero, Felipe V, y muy desgraciado su ministro el conde-duque de Olivares

-¡Ay, caballero! –dijo Nuño-; aunque todos ustedes tengan la mejor intención cuando hablan de remediar los atrasos de España, aunque todos tengan el mayor interés en trabajar a restablecerla, por más que la miren con el amor de patria, digámoslo así, adoptiva, es imposible que acierten. Para curar a un enfermo, no bastan las noticias generales de la facultad ni el buen deseo del profesor; es preciso que este tenga un conocimiento particular del temperamento del paciente, del origen de la enfermedad, de sus incrementos y de sus complicaciones si las hay. […]

En lugar de todas esas especulaciones y proyectos, me parece mucho más sencillo otro sistema nacido del conocimiento que ustedes no tienen, y se reduce a esto poco: la monarquía española nunca fue tan feliz por dentro, ni tan respetada por fuera, como en la época de morir Fernando el Católico; véase, pues, qué máximas entre las que formaron juntas aquella excelente política han decaído de su antiguo vigor, vuélvase a dar el vigor antiguo y tendremos la monarquía en el mismo pie en que la halló la casa de Austria. Cortas variaciones respecto del sistema actual de Europa bastan, en vez de todas esas cosas que ustedes han amontonado.

Cartas marruecas (LXXIV)

 Esta fabulilla,


salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.

  Cerca de unos prados


que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.

  Una flauta en ellos


halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.

  Acercóse a olerla


el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.

  En la flauta el aire


se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.

  «iOh!», dijo el borrico,


«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!»

  Sin regla del arte,


borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.


El burro flautista, Tomás de Iriarte

DOÑA FRANCISCA.- Haré lo que mi madre me manda, y me casaré con usted.

DON DIEGO.- ¿Y después, Paquita?

DOÑA FRANCISCA.- Después… y mientras me dure la vida, seré mujer de bien.

DON DIEGO.- Eso no lo puedo yo dudar… Pero si usted me considera como el que ha de ser hasta la muerte su compañero y su amigo, dígame usted, estos títulos ¿no me dan algún derecho para merecer de usted mayor confianza? ¿No he de lograr que usted me diga la causa de su dolor? Y no para satisfacer una impertinente curiosidad, sino para emplear método en su consuelo, en mejorar su suerte, en hacerla dichosa, si mi conato y mis diligencias pudiesen tanto.

DOÑA FRANCISCA.- ¡Dichas para mí!… Ya se acabaron.

DON DIEGO.- ¿Por qué?

DOÑA FRANCISCA.- Nunca diré por qué.

DON DIEGO.- Pero ¡qué obstinado, qué imprudente silencio!… Cuando usted misma debe presumir que no estoy ignorante de lo que hay.

DOÑA FRANCISCA.- Si usted lo ignora, señor don Diego, por Dios no finja que lo sabe; y si, en efecto, lo sabe usted, no me lo pregunte.

DON DIEGO.- Bien está. Una vez que no hay nada que decir, que esa aflicción y esas lágrimas son voluntarias, hoy llegaremos a Madrid, y dentro de ocho días será usted mi mujer.

DOÑA FRANCISCA.- Y daré gusto a mi madre.

DON DIEGO.- Y vivirá usted infeliz.

DOÑA FRANCISCA.- Ya lo sé.

DON DIEGO.- Ve aquí los frutos de la educación. Esto es lo que se llama criar bien a una niña: enseñarla a que desmienta y oculte las pasiones más inocentes con una pérfida disimulación. Las juzgan honestas luego que las ven instruidas en el arte de callar y mentir. Se obstinan en que el temperamento, la edad ni el genio no han de tener influencia alguna en sus inclinaciones, o en que su voluntad ha de torcerse al capricho de quien las gobierna. Todo se las permite, menos la sinceridad. Con tal que no digan lo que sienten, con tal que finjan aborrecer lo que más desean, con tal que se presten a pronunciar, cuando se lo manden, un sí perjuro, sacrílego, origen de tantos escándalos, ya están bien criadas, y se llama excelente educación la que inspira en ellas el temor, la astucia y el silencio de un esclavo.

El sí de las niñas, Leandro Fdez de Moratín

Viendo el Amor un día Las zagalas, al verle,

que mil lindas zagalas por sus vuelos y gracia

huían de él medrosas mariposa le juzgan,

por mirarle con armas, y en seguirle no tardan.
dicen que, de picado, una a cogerle llega,

les juró la venganza, y él la burla y se escapa,

y una burla les hizo, otra en pos va corriendo,

como suya, extremada. y otra simple le llama,


Tómose una mariposa despertando el bullicio

los bracitos en alas de tan loca algazara

y los pies ternezuelos en sus pechos incautos

en patitas doradas. la ternura más grata


¡Oh! ¡qué bien me parece! Ya que juntas las mira

¡Oh! ¡ qué suelto que vaga, dando alegres risadas

y ante el sol hace alarde súbito Amor se muestra,

de su púrpura y nácar! y a todas las abrasa


ya en el valle se pierde, Mas las alas ligeras

ya en una flor se para, en los hombros por gala

ya otra besa festivo, se guardó el fementido

y otra ronda y halaga. y así a todas alcanza.



También de mariposa/le quedó la inconstancia:/llega, hiere, y de un pecho/ a herir otro se pasa

El amor mariposa, Meléndez Valdés
RESUME EL POEMA // 2 ¿ES UN POEMA DE HONDO LIRISMO O UN MERO JUEGO POÉTICO? ¿A QUÉ TIPO DE POESÍA PERTENCECE?


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