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El hombre del tiempo, una señora


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ABC, 9 de julio de 2008

El hombre del tiempo, una señora


EL hombre del tiempo de TVE será una señora. Y las gracias hemos de dar al cielo porque no sea un travestón, que se lleva más todavía y es más igualitario y progre. Jubilan forzosamente al sevillano José Antonio Maldonado, de la cosecha del 43, la de Julio Iglesias. Julio Iglesias sigue cantando porque como no depende de la cosa pública, no lo jubilan obligatoriamente. Pero si Julio dependiera del Ente Público de la Canción, estaba ya en Benidorm con el Inserso, representando el papel de padre de Enrique Iglesias...

-No les dé usted ideas, que crean el Ente Público de la Canción y colocan allí a siete mil paniaguados. ¿No crearon la Agencia de Desarrollo del Flamenco, vivero de ministras miembras?

A Maldonado lo sustituye una Sorayita, una Leire, una Bibiana, una señora joven, que es la moda: Mónica López, de 22 años, que tiene de Meteorología la misma idea que usted y que yo, pero que viene de un sitio de donde ni usted ni yo procedemos, de la TV3 Catalana, más bien Montillana.

Aseguran que nuestra democracia (o lo que sea esto) va camino de convertirse en una efebocracia. Y también en una ginecocracia. Hay que echar a los tíos viejorros, por mucha experiencia que tengan y preparación que atesoren. Echarlos por viejos y por tíos. Y poner a niñas jóvenes, monas y resultonas, aunque tengan un curriculum como el de Leire Pajín o Bibiana Aido, que quepa en un papel de fumar, y sólo hayan sido becarias de una caja de ahorros e hijas de papá. Que en la izquierda también hay hijas de papá, y a Bibiana me remito: hija de un papá del poderoso clan de Alcalá de los Gazules, qué pedazo de padre, hija...

José Antonio Maldonado nos ha pronosticado años y años el tiempo y con su jubilación nos dice lo negro que viene sobre esta efebocracia gineceica. Maldonado no era un locutor raso que dijera el tiempo leyendo los papeles que le preparaban en redacción. Maldonado es licenciado en Físicas por la Universidad de Sevilla. Y con su licenciatura a cuestas, se presentó a unas oposiciones para la plaza de meteorólogo de TVE. Y las ganó. No le dieron el puesto porque llegara con el carné en la boca. Antes las cosas se hacían así de malamente: para pronosticar el tiempo exigían ser meteorólogo por la Universidad y oposiciones, oprobio inadmisible del que nos hemos librado gracias a los sucesivos gobiernos progresistas, que dan los puestos a dedo por afinidad ideológica y lealtad al Régimen, como debe ser y como aquí ha sido desde tiempos de Franco, al que cada día se parecen más.

Quiero resaltar con todo esto que cuando Maldonado hablaba de las isobaras sabía lo que se decía. Avalaban sus palabras no sólo las predicciones del Servicio Meteorológico Nacional, ahora Agencia Estatal de Meteorología, que mosquea menos a los separatistas catalanes y vascongados, porque ya no es Nacional de España, sino del Estado Español, toma ya. Las palabras de Maldonado estaban avaladas, aparte de las predicciones, por su licenciatura en Físicas, que también tiene la Sorayita que lo sustituye, pero sin su experiencia de trienios.

-Ná, un viejo enteráo, un facha. Han hecho muy bien con jubilarlo y con poner a una niña guapa.

Esa es la cuestión. El tiempo meteorológico y su predicción son símbolo del tiempo político y su degeneración. Aquí, como se quiere dar la vuelta a España, pero sin bicicleta, como un calcetín, se está prescindiendo adrede de todo lo que sea experiencia y preparación. Es más demagógicamente rentable la edad en la boca. Los veintidós años de la nueva Niña del Tiempo valen más que todos los quinquenios de experiencia del Hombre del Tiempo. En Estados Unidos, los presentadores de los telediarios son señores mayores, setentones con pelo cano y experiencia, que dan credibilidad a lo que dicen. En Estados Unidos son unos fachas. Que aprendan de nosotros, que mandamos a los albañiles a los licenciados en Físicas y para dar el tiempo ponemos lo que hay que poner: niñas guapas y jóvenes. Pero esto no es machismo, no, ni utilización de la mujer como florero, tururú. (Lo que me inquieta es saber qué se va a afeitar la Niña del Tiempo cuando se apueste el bigote a que mañana no llueve, y diluvie. Como no sean los rizados bigotes del ya me entiendes...)


martes 15 de julio de 2008

ANTONIO BURGOS Y LA MUJER DEL TIEMPO


Melibea
La jubilación de José Antonio Maldonado como hombre del tiempo en TVE nos ha deparado su sustitución por una mujer, Mónica López, licenciada en Ciencias Físicas, joven, agraciada y con unos años de experiencia como presentadora de la sección meteorológica en TV3 de Cataluña. Quienes conocen su labor como telespectadores de aquel canal aseguran que se trata de una profesional competente, con aptitudes probadas y sobradas para desempeñar su nuevo destino en los telediarios de TVE. Pues bien, el afamado y añejo columnista Antonio Burgos, que ya propinó sus arbitrarios denuestos a las jóvenes ministras del vigente Gobierno por el hecho inicial de haber sido nombradas, no ha podido evitar el reflote de sus obsesiones machistas y machorras -por estériles- con la nueva mujer del tiempo. El hombre del tiempo será una señora. Y las gracias hemos de dar al cielo porque no sea un travestón, que se lleva más todavía y es más igualitario y progre, comenta el periodista en el diario ABC. Para Burgos, la designación de Mónica López se debe a lo que él denomina efebocracia gineceica boyante, ya que nuestra democracia (o lo que sea esto) va camino de convertirse en efebocracia. Y también en gineocracia. Hay que echar a los tíos viejorros (...) y poner a niñas jóvenes, monas y resultonas, aunque tengan un currículo como el de Leire Pajín o Biabia Aído, que quepa en un papel de fumar, y sólo hayan sido becarias de una caja de ahorros e hijas de papá. Carente de la gracia que otrora tenían las invectivas de don Antonio, y que éste quizá ha perdido por culpa de los rigores de la edad, la columna de Burgos denota lo amargura insidiosa de una mala leche provecta, incapaz de revestirse de ingenio crítico por hallarse el del articulista en manifiesto estado de disfunción. Y ojo con el burdo colofón que pone fin a la desgraciada glosa: Lo que me inquieta es saber qué se va a afeitar la Niña del Tiempo cuando se apueste el bigote a que mañana no llueve, y diluvie. Como no sean los rizados bigotes del ya me entiendes…


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