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El excesivo consumo de estrogenos de ludovico graham


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EL EXCESIVO CONSUMO DE ESTROGENOS DE LUDOVICO GRAHAM
Sec 1. Empresa 1. Ext/Día.
Vista general de una gran empresa a las afueras de una ciudad. Sus enormes chimeneas expulsan humo ininterrumpidamente. Está amaneciendo.
Sec 2. Empresa 2. Ext/Día.
Vista general de una segunda empresa a las afueras de la misma ciudad. Sus Chimeneas también expulsan humo sin cesar. Todas sus luces de alumbrado exterior permanecen encendidas.
Sec 3. Empresa de laminación. Ext/Día.
Vista general de una tercera empresa. Esta solo posee una chimenea pero es enorme.

Sec 4. Empresa de laminación. Int/Día.
Plano general picado de un tren de laminación en funcionamiento.

Suena “Monster Mash” de “Bobby Pickett”

La cámara comienza a descender. Nos topamos con LUDOVICO, que de espaldas y agachado, engrasa unos rotores del tren de laminación. Ludovico viste una camisa de cuadros con patrocinios y un pantalón azul manchado de grasa. Sus manos también están sucias. Se pone en pie, se gira y comienza a caminar con una tinaja de engrase vacía en su mano derecha.

Viajamos con él. Transitamos cerca de dos PERIODISTAS que entrevistan con un micrófono y una cámara a un OPERARIO. También pasamos cerca de DOS OPERARIOS que sueldan una enorme viga. Las chispas llegan hasta la cámara. Cruzamos ahora al lado de DOS DIRECTIVOS que conversan jocosamente y que comparten hierba con otros DOS OPERARIOS. Estos le saludan y Ludovico les replica. Continuamos junto a él en su peculiar peregrinar.

El ruido es ensordecedor.

Los ojos de Ludovico parecen los de un besugo recién pescado. Su ojo izquierdo se sitúa ligeramente cerrado. Ludovico se aleja del tren y pasa cerca de lo que parece un área de descanso del taller.

Fin de la canción.

En ese momento alguien le llama, a lo que responde girándose.


CARLO

¡¡¡Ludovico!!!


Pegado a una máquina de café vemos a CARLO. Carlo viste parecido a LUDOVICO. Tiene una taza de café en su mano izquierda y un cigarrillo blanco de unos veinte centímetros en la otra mano. Con gestos advierte a Ludovico para que se acerque.

Ludovico se acerca.


CARLO

(Sonriendo)

Qué, a llenar la tinaja, ¿no?...

Tómate un café anda…


LUDOVICO

No gracias Carlo. Creo que no me conviene.


CARLO

¿Y eso? Si siempre tomas café…


Ludovico observa a Carlo fijamente.
LUDOVICO

Ya, pero es que últimamente no consigo dormir bien y lo poco que duermo, solo son pesadillas…

Así que he decidido no tomar más café por un tiempo. Igual eso me ayuda…
CARLO

¡Ya! Y no te ayudará más que aparques por un tiempo tantas emociones fuertes…

Porque ya me he enterado que ayer acabaste con Agnes, pájaro…

LUDOVICO

¿Conoces a Agnes?


Ludovico continúa mirando a Carlo sin pestañear.
CARLO

Y quién no conoce a esa espectacular enfermera del hospital de Zumárraga…



LUDOVICO

Bueno ahora acaba de firmar por dos años con un hospital de Clermont Ferrand…


Ludovico se incomoda.
LUDOVICO (CONTINUA)

… ¿Pero cómo te has enterado que acabe con ella?


CARLO

Os vieron salir juntos de la gala, Ludovico. Espero que encima, no te haya pescado ningún paparazzi…



LUDOVICO

Desde luego, no se puede hacer nada sin que nadie se entere…

A pesar de todo, Carlo, ese no es el problema de mi falta de sueño…
CARLO

Ya, ¿y tu mujer?


LUDOVICO

… A mi mujer ya se lo conté la última vez y ésta también lo haré…

De todas formas creo que siempre le ha dado igual…

CARLO

No, me refería a que si el problema que tienes con tu mujer es el causante de tu desvelo…


Ludovico se vuelve a incomodar.
LUDOVICO

¿Qué problema?


CARLO

El de tu separación, ¿no?…


LUDOVICO

Pero qué, ¿también te has enterado de eso?


Ludovico mantiene su mirada de besugo sobre su Compañero.
CARLO

Sí, Bueno… Me comentaron algo en la entrevista que me hicieron ayer. Me dijeron a ver si sabía algo al respecto…



LUDOVICO

¿Y qué les dijiste?


CARLO

Pues nada Ludovico, entre otras cosas porque no sabía nada. Estuve lanzando un poco de carnaza sobre lo de mi posible sanción y luego me hicieron alguna pregunta relativa a mi vida personal… Ya sabes, más o menos lo de siempre...


LUDOVICO

Ya veo que continúan recurriendo a lo mismo para mantener las audiencias...


CARLO

Bueno, mientras a nosotros nos paguen bien…


LUDOVICO

Sí, Supongo… De todas formas parece mentira que la gente se recree con todos nuestros tejemanejes…


CARLO

Pues tú pronto tendrás que desvelarles los tuyos, ¿no? Están muy expectantes ahí fuera…


LUDOVICO

Mañana hemos convocado una rueda de prensa.

Creo que ya ha tomado una decisión la junta directiva. Hoy nos juntaremos con Josephine para zanjar de una vez el asunto.
CURTIS, un señorito muy delgado, con mucha pluma y andares livianos se les aproxima. Camina muy erguido y viste un traje negro con camisa blanca de volantes. Ambos se percatan.
CARLO

Vaya, hablando del Rey de Roma…

Curtis repara en Carlo y le saborea con la mirada. Luego ,un tanto nervioso, dirige su mirada hacia Ludovico.
CURTIS

Disculpe señor Graham, le espera la señora Directora arriba en su despacho.


LUDOVICO

(Mirando ahora fijamente a Curtis)

Dígale que espere un rato, que enseguida subo.
Curtis asiente y se da media vuelta no sin antes soltar un último comentario a Carlo.
CURTIS

(Mientras se aleja)

Ayer te vi muy mono en la tele, Carlo.
CARLO

(Observándole de arriba abajo)

Ten cuidado Curtis, que cualquier día echas a volar.
Curtis le sonríe irónicamente mientras alza una de sus manos mostrándole su dedo de en medio.
LUDOVICO

(Dirigiéndose a Carlo)

Bueno, yo me voy a rellenar la tinaja de aceite y marcho para arriba…
CARLO

Me imagino que tu manager ya estará allí…


LUDOVICO

Si, supongo que habrá llegado ya.


CARLO

Pues dile que se pase luego por aquí. Hace tiempo que no estoy con él.


LUDOVICO

Claro.
Ludovico permanece con la mirada clavada en su Compañero y su ojo izquierdo ligeramente cerrado.


CARLO

(Chasqueándole los dedos)

¿Qué, Ludovico?, reacciona coño… ¿Estás bien?
Mediante un plano subjetivo de Ludovico vemos a Carlo, primero ligeramente desenfocado y poco después enfocado. El ojo izquierdo de Ludovico ya no permanece ligeramente cerrado.
LUDOVICO

(Intentando reaccionar)

¿Eh?... Sí, sí, claro…

¿Pues?


CARLO

No sé, parece que no coordinas bien y a veces te quedas como en babia…


Ludovico sale del taller. Deja la tinaja encima de un barril de aceite y se introduce en la boca un comprimido que saca de su bolsillo.
Sec 5. Despacho de Curtis. Int/Día.
Ludovico atraviesa un enorme despacho entre mesas, papeleras y máquinas de escribir. OCHO elegantes y afanadas SECRETARIAS trabajan con ahínco rellenando formularios y preparando nóminas. Todas se giran tras su paso como si del mesías se tratara, totalmente seducidas y obnubiladas por su presencia. En particular Dos de Ellas, que mediante dos planos subjetivos ligeramente desenfocados del propio Ludovico, muestran una total fascinación por semejante operario. Ludovico repara especialmente en GLADIS, una de Ellas.

Curtis, algo nervioso, se pone en pie al ver a Ludovico. Este se encuentra detrás de una espartana mesa al fondo del pasillo. Ludovico se acerca a su mesa. Curtis descuelga un teléfono y pulsa uno de sus botones. Ludovico permanece a la espera mientras se seca las manos con una toalla. Se muestra jubiloso y un tanto embriagado al sentirse apasionadamente observado. Su ojo izquierdo permanece ligeramente cerrado.


DIRECTORA (Vo)

Dime Curtis…


CURTIS

Acaba de llegar Ludovico, señora…


DIRECTORA (Vo)

Hágale pasar, por favor…


CURTIS

Bien señora.


Sec 6. Despacho Directora. Int/Día.
Curtis abre la puerta del despacho de la Directora invitándole a entrar. Nos encontramos ahora en un espacioso y elegante habitáculo con una gran mesa en la parte derecha. Detrás de ella se sitúa la DIRECTORA con unos documentos en la mano y un rústico teléfono en frente. Josefa es una señora madura en edad y se muestra como tal. Al otro lado de la mesa se sienta JOSIAS, el manager de Ludovico. Sostiene un pequeño portátil entre sus manos y viste traje y corbata. Josías y la Directora se ponen en pie al ver a Ludovico. Ambos le miran fijamente mientras se acerca. Ludovico mantiene sus característicos ojos de besugo recién pescado y su ojo izquierdo ligeramente cerrado.

DIRECTORA

Buenos días Ludovico.


Ludovico saluda primero a su manager.

LUDOVICO

Buenos días, Josías.


JOSIAS

Hola otra vez, Ludovico...


LUDOVICO

Buenos días, Josephine.


Los tres se sientan.
DIRECTORA

(Mirando a Ludovico sonriente)

¿Qué tal ayer?, estuvo bien la cena, ¿verdad?
LUDOVICO

(Casi de carrerilla)

Sí, muy buena… Buen vino, buena compañía y un premio honorifico a todo una productiva carrera laboral. Y encima sales en la prensa de hoy como un héroe por acudir a dicha gala benéfica. ¿Qué más se puede pedir?...
Ludovico se gira hacia Josías rápidamente.
LUDOVICO (CONTINUA)

Por cierto Josías…

Me pide Carlo que bajes luego a visitarle…
JOSIAS

Ah vale, luego me paso. Bueno, eso si ponemos antes fin a este interminable culebrón, claro.


LUDOVICO

Sí, eso. Vayamos al grano, Josephine...


La Directora vuelve a coger los documentos.
DIRECTORA

Bueno, vamos a ver entonces… Como ya sabéis, ayer me reuní con una surtida representación accionarial de la empresa para tomar una decisión al respecto. Al final de un dilatado proceso y casi sin poder parar para descansar, esta misma mañana hemos acordado por fin aceptar las últimas clausulas que nos propusisteis y que tantas dudas nos han ido suscitando, sobre todo en lo referente al aspecto económico…

En mi opinión habría que limar algún punto que otro en temas de merchandising y derechos de imagen, pero bueno, cosas sin importancia. En lo principal estamos de acuerdo…
Ludovico mira fija e intensamente a la Directora. Permanece así unos segundos. Josías observa sonriente a Ludovico.
DIRECTORA (CONTINUA)

Ludovico, mi chico… ¡Reacciona, hombre…!


En un nuevo plano subjetivo de Ludovico, vemos a la Directora primero desenfocada y nuevamente en foco. Ella se muestra contrariada. El ojo izquierdo de Ludovico vuelve a revelarse totalmente abierto.
Sec 7. Parking empresa. Ext/Día.
Vemos a Ludovico salir del taller de producción. TRES PERIODISTAS CONCERTADOS le sacan decenas de fotos mientras posa. Luego se dirige hacia el parking de la empresa seguido de DOS COMPAÑEROS. Ludovico viste ahora con un chándal patrocinado, mostrando una estética un tanto absurda. Porta la típica bolsa del bocadillo en su mano derecha. Su ojo vuelve a estar ligeramente cerrado. El taller y el parking de la empresa están separados del exterior por una muralla de ladrillos. Mientras nos aproximamos al parking, nos damos cuenta de que la mayoría de los coches de los operarios son lujosos. Ludovico se dirige a uno de ellos donde le espera su CHOFER. Este, gentilmente, le abre la puerta de atrás.

Ruido del motor.


CHOFER

Buenos días Señor. Hoy están casi todos ahí fuera…


LUDOVICO

Bueno, era de esperar, ¿no?


CHOFER

¿Ha habido acuerdo?


LUDOVICO

Sí, pero tendrán que esperar hasta mañana para saberlo todo…


Sec 8. Coche lujoso. Int/Día.
Ludovico se sienta en la parte posterior del coche ubicando su bolsa entre las piernas. El Chofer le cierra la puerta y a continuación se monta en su asiento. Comienzan a moverse.

Vuelve a sonar “Burning Bridges”.

Se van aproximando a la puerta de salida y vemos un gran tumulto de gente en ella. Por delante de ellos va otro lujoso coche con otro OPERARIO. Según vamos llegando vemos que son PERIODISTAS apilados a los dos lados de la carretera. Comienzan a sacar fotos al coche que va delante de ellos.

Sec 9. Salida de la empresa. Ext/Día.
Los dos lados de la carretera permanecen repletos por decenas de Periodistas que sacan fotos y que intentan hablar con Ellos. El coche que les antecede consigue zafarse rápidamente. El de Ludovico lo tiene más complicado. Enseguida se le echan encima. Por delante se aproximan también UNAS GRUPEES que vociferan su nombre. Ludovico repara en Gladis, una de las Periodistas y decide abrir la ventanilla.

Fin de la canción.


Sec 8. Coche lujoso. Int/Día.
Desde el interior vemos la maraña de Periodistas que intenta interrogar y fotografiar a Ludovico.
PERIODISTA 1

Perdone señor Graham, ¿ha llegado por fin a algún acuerdo con su actual empresa?


PERIODISTA 2

(Casi al mismo tiempo que el 1)

Señor Graham, ¿tiene intención de aceptar la suculenta oferta de Galvanizados del Norte?
PERIODISTA 3

(Al mismo tiempo que el 1 y 2)

Señor Graham, ¿va a ser la nueva imagen de taladrinas García?
GLADIS

Ludovico, ¿son ciertos los rumores de separación relacionados con su actual esposa?


LUDOVICO

(Mirándole con su ojo izquierdo ligeramente cerrado)

Mañana lo sabréis todo en la rueda de prensa…

En lo referente a mi separación, podéis poneros en contacto con mis abogados. Ellos os lo aclararán todo…

Ludovico firma un par de autógrafos y sube el cristal de la ventana. Entonces deja caer su cabeza contra el respaldo mientras cierra los ojos.

En un nuevo plano subjetivo de Ludovico ligeramente desenfocado, vemos como se reclina hacia atrás y se le cierran los ojos.


Sec 10. Cámara subjetiva de prensa. Ext/Día.
Mediante una cámara que está situada detrás del coche de Ludovico siguiéndole la estela, simulamos la grabación de uno de los Periodistas que se encuentra en la zona. La cámara vuelve a su posición inicial y vemos GLADIS con micro en mano mirando al objetivo de la cámara. Detrás del coche de Ludovico, se han situado otros dos lujosos coches y los Periodistas comienzan también a avasallarles.
GLADIS

Como vemos, Ludovico parece no querer contar nada por el momento. Tendremos que esperar hasta mañana para salir de dudas…


Sec 11. Auto caravana. Int/Día.
La acción que veíamos en la anterior secuencia, la vemos ahora en un pequeño televisor. Alguien está viendo la salida de los Operarios en directo. Una PRESENTADORA retransmite ahora el acontecimiento.
PRESENTADORA

Gracias Gladis, una vez más, por tu excelente cobertura.

El plano comienza a abrirse y vemos que nos encontramos en el interior de una vieja auto caravana.

UNAX UGALDE come un bocadillo apoyado en una mesa mientras mira con atención la pequeña pantalla. Viste sotana y alzacuellos. Con la otra mano se quita los brillos de la cara. Hay hojas con frases escritas encima de la mesa.

En la televisión vemos ahora el rostro de la Presentadora que retransmite lo acontecido desde un plató de televisión.


PRESENTADORA (Continua)

Recordemos que Ludovico Graham está nominado este año en los Premios Alicates y que opta a la estatuilla en la categoría de mejor engrasador a tinaja en Laminación asistida. Sería su cuarto alicate a lo largo de toda su etapa metalúrgica. Todo un éxito en la carrera de éste gran operario…

Escuchamos el ruido de una cisterna.

Se abre una puerta del fondo y sale KARRA ELEJALDE colocándose bien la sotana. Unax baja el volumen de la televisión con el mando.
UNAX

(Sin dejar de mirar la pantalla y de manera infantiloide)

Ahí le tienes al Ludovico Graham de los huevos. El afortunado primo de tu amigo Aitor… Como viven esos cabrones…

Quien pudiera… Dinero en abundancia, ocho horas de trabajo al día, agradecimientos y elogios por todos los lados, aseguradas hasta las tetas, sexo a placer, fiestas, cochazos…


Mientras Unax habla, Karra lentamente se acaba de colocar la sotana mirando el televisor.
KARRA

Nuestro error fue haber elegido este puto oficio, Unax…

Te lo tengo dicho…
UNAX

Y qué quieres… Si no servimos para otra cosa…


En ese momento se abre la puerta bruscamente.

Ruido de la puerta.

Un PRODUCTOR con cara de pocos amigos y con acento norteño americano entra. Unax apaga la televisión.
PRODUCTOR

¡Vamos, Santo Dios!, ¡Quince minutos al día Karra, no dieciséis, quince!


KARRA

Y para el mes que viene, cero. ¿No?


PRODUCTOR

¡Le preguntáis a vuestro querido comité la mierda que ha negociado!

¡Ahora vamos a currar, que hay que meter de nuevo un puñado de horas extras!...

… No remuneradas, claro…

¡Y en vez de ver la jodida televisión, Unax, os podías aprender bien los putos guiones!...

¡Que para algo sois los protagonistas!


El Productor desaparece dejando la puerta abierta. Ambos se apresuran y salen del auto caravana.


Sec 12. Set de rodaje. Ext/Día.
Bajan de ella y al panear la cámara, vemos que nos encontramos en medio de un rodaje de cine. No parece haber nadie por los alrededores curioseando. Karra saca un móvil del bolsillo y después de marcar un número se lo pone en la oreja. Ambos se dirigen al set de rodaje que se encuentra a unos cincuenta metros, enclavado en una iglesia de los años setenta.

Ruido de las teclas.

Unax se detiene en frente de una especie de BUFON FELLINIANO enorme que pedalea enérgicamente en un ciclo estático. Solo lleva encima un culote y está empapado de sudor. Unax le acaricia los pechos y le da un beso en la mejilla. El Bufón continúa con lo suyo sin hacer demasiado caso. Mientras, Karra continúa lentamente hacia el set. En su camino se cruza con Gladis, que montada en un pequeño ciclomotor, repasa un guión con el SCRIPT del rodaje. Cerca de un trávelin y saliendo de un Mercedes de los años 60, vemos a GORKA AGUINAGALDE vestido de obispo.
Sec 13. Parking estadio de futbol. Ext/Día.
AITOR OCIO, futbolista profesional, se aleja de unas instalaciones deportivas y se dirige al parking del recinto. Lleva el pelo mojado y una bolsa de deporte en la espalda. Detrás de él le siguen DOS COMPAÑEROS, pero cada uno va a lo suyo. Sus caras no reflejan demasiado entusiasmo. DOS CHICAS se cruzan por delante de ellos sin prestarles la más mínima atención. En ese momento suena el móvil de Aitor y se lo coloca en la oreja mientras se acerca a su viejo coche.

Sonido de llamada de móvil.

No hay nadie esperándoles en los alrededores.
AITOR

Si, Karra… Dime.



KARRA

Hola Aitor, escucha…

No tengo mucho tiempo, estoy a punto de rodar y el tío Sam está más cabrón que nunca…

¡Al final nos van a quitar el almuerzo!


AITOR

¡No jodas!


KARRA

¡Lo que oyes!, ¡esto ya da asco!...

¡Tres o cuatro estrenos al año y no llegamos ni a final de mes!

Mañana me voy a acercar al sindicato como te dije. ¿Tú vas a ir al tuyo o no?

El Futbolista abre la puerta de su viejo coche, y se mete dentro. Arranca y comienza a avanzar poco a poco.

Ruido de las puertas y del motor.


AITOR

Sí me da tiempo, sí.

Ya sabes la última nuestra, ¿no?

Han decidido por fin derribar los graderíos de los estadios…


KARRA

¡Qué dices!, ¿Al final lo van a hacer?…

Bueno… De todas formas, últimamente nunca va nadie…
El coche se acerca hacia la salida del recinto. No hay ni un alma en los alrededores.
AITOR

¡Tampoco va nadie al cine y por eso no los echan a bajo!


Karra mira hacia el cielo santiguándose.
AITOR (CONTINUA)

Por cierto, si te sirve de algo, el año pasado campeones de Europa y yo tampoco llego a final de mes…


KARRA

Hombre, cobrando como cobráis a siete euros la hora, como coño quieres llegar…


Karra intenta disimular muy próximo ya al set.
KARRA (CONTINUA)

…Bueno te dejo que se me acaba el saldo. Mañana te mando un mensaje para ver si podemos quedar un rato.

Por cierto, acabo de ver a tu primo Ludovico otra vez en la tele.

Todavía no quiere contar nada el cabrón…

En ese momento suena un ESTRIDENTE BOCINAZO en el lado izquierdo del coche del Futbolista. Asustado suelta el móvil y con cara de pánico se gira hacia el pitido. Un enorme camión se le echa encima…

Sec 14. Habitación real casa de Ludovico. Int/Noche.
Vuelve a sonar el ESTRIDENTE BOCINAZO. Pero ahora proviene del despertador de Ludovico que se incorpora sudado y jadeante de su cama. Nos centramos en su cara. Se repite el BOCINAZO dos veces más hasta que decide pulsar uno de los botones y lo apaga. Son las cinco de la mañana. Ludovico enciende la luz de su mesilla. Parece haberse despertado de un profundo sueño. No se consigue ver bien la habitación debido a la oscuridad. Se advierten dos posters de culturistas en el cabecero de su cama. Su ojo izquierdo permanece totalmente abierto, al igual que el derecho.
LUDOVICO

Joder… menudo sueñecito…

Mierda… para una vez que parecía bueno…
Ludovico se frota la cara y se levanta. Solo viste un obsoleto calzoncillo modelo rabino. Perezosamente y empalmado del todo, se acerca a una especie de tocador espejo que se encuentra al lado de la cama. Enciende una pequeña lámpara y se sienta. Sus ojos de besugo se duplican y no dejan de pestañear. Luego comienza a mirarse los humeros y el resto de sus todavía flácidos músculos. En concreto se fija en sus pechos. Se los magrea un poco. A continuación agarra un móvil que reposa en la encimera del tocador y marca un número. Pegada en la parte derecha del espejo, vemos una fotografía de Gladis.

Teclas del móvil.


LUDOVICO (CONTINUA)

(Después de unos segundos)

Oye, Saturnino… Qué, que forma más rara está cogiendo mi pecho...

Parecen tetas…


El pecho de Ludovico parece un tanto afeminado. Mira a su izquierda y coge un bote del tocador poniéndolo entre él y el espejo. Con la otra mano sostienen el móvil apretándolo contra su oreja.
LUDOVICO (CONTINUA)

(Mirando el bote)

Ya, ya sé que son las 5, pero, ¿qué me has recetado?, ¿estrógenos masculinos o femeninos?...

… Es que creo que me están provocando la reacción contraria a la que buscábamos…


Deja el bote y se restriega la cara con su mano izquierda.
LUDOVICO (CONTINUA)

… Y encima me hacen alucinar en exceso.


Vuelve a mirar el bote.
LUDOVICO (CONTINUA)

Aunque ciertamente, me está empezando a gustar esto de delirar…

…Y si algunos sueños van a ser como el que acabo de tener…
Acerca su mano al bote y coge dos pastillas. Se las introduce en la boca. Su mirada se fija en el espejo nuevamente. Se produce un momento de impasse. Comienza a sonar una suave MELODIA de final mientras nos vamos alejando de él. Parece que la película va llegando a su fin…

En ese momento suena un SUTIL BOCINAZO fuera de la casa. Ludovico reacciona mirando hacia la ventana.

Acaba la Melodía.

Nos volvemos a acercar rápidamente. De nuevo se mira al espejo y se magrea el pecho. Su ojo izquierdo comienza a fluctuar.


LUDOVICO (CONTINUA)

… Ya, ya…

Bueno en fin, ya veremos a ver en que acaba todo…

Me dijiste que en el asunto de los anabolizantes eras el mejor… Y me prometiste que enseguida se me pondría el busto como el de un autentico culturista y eso es lo que más nos importa, ¿no?...

… Bueno, seguiré confiando en ti.

Te dejo, que me esperan para ir al trabajo…


Ludovico corta la llamada y deja el móvil sobre la encimera. Su ojo izquierdo intensifica su titubeo y su mira se mantiene clavada en el espejo. Se muestra ahora somnoliento y relajado. Su ojo izquierdo, ligeramente cerrado ya, se obtura del todo. El derecho también se le pliega. Plano subjetivo de los ojos cerrándose.
Sec 15. Casa de Ludovico. Int/Ext/Noche.

Ludovico se pone en pie con los dos ojos abiertos. Medio a oscuras se dirige hacia la pared. Enciende la luz principal de la habitación. Su ojo izquierdo ya no permanece ligeramente cerrado, pero continúa levemente empalmado.

Contemplamos entonces una lujosa habitación. En una estantería que se encuentra detrás de su cama, distinguimos tres estatuillas con forma de alicate de oro y una fotografía enmarcada de Chris Elliott. Ludovico se dirige hacia el balcón lindante con su habitación y se asoma forzando su cuello hacia el lado izquierdo.

Sec 16. Jardín casa de Ludovico. Ext/Noche.
Mediante un escorzo picado desde el balcón de la casa, vemos al Chofer de Ludovico junto a su lujoso coche.
LUDOVICO

(Intentando hablar bajo)

Ahora bajo, Heliodoro…

Sabes, acabo de tener un precioso sueño con una de las celadoras del embalse de Aguinaga. Ahora te cuento…


Su chofer, sonriente, asiente. Ludovico permanece un rato asomado en el balcón de la lujosa casona contemplando con gran ilusión la fachada y su cuidado jardín. A continuación decide entrar de nuevo dentro de ella.
Sec 17. Casa de Ludovico. Int/Noche.
Ludovico atraviesa su habitación, abre la puerta y se dirige por el amplio pasillo hacia una habitación del fondo.
JOHANNA

¡Ludovico…!


Ludovico se asoma por la barandilla. Descubrimos un suntuoso y precioso salón en la parte baja de la casa. En un enorme sofá de dos metros de ancho, descansa el descomunal cuerpazo de JOHANNA, la esposa de Ludovico. Su cuerpo lo medio tapa una sensual blusa desabrochada en raso color oro y una braguita blanca con ribetes también dorados. Una pequeña manta de encaje del mismo color que la blusa, le ayuda a tapar parte de su precioso cuerpo. Johanna, medio dormida, se mueve tranquilamente al ritmo de la música que sale del televisor.

Música del televisor.


LUDOVICO

Ah, estás aquí Johanna…


La bella Esposa de Ludovico intensifica su vaivén debido a la presencia de su esposo. Pero lo único que consigue es destaparse.
JOHANNA

¿Has conseguido dormir algo hoy, cariño?


LUDOVICO

Pues sí, por fin he podido descansar y disfrutar de un espléndido sueño…


Ludovico observa embobado a su esposa. Johanna comienza ahora a coreografiar un sensual baile manteniendo el ritmo de la música mientras observa a Ludovico. Se incorpora del sofá sin dejar de moverse.
JOHANNA

Por qué no bajas entonces, Ludovico…

Necesito que alguien me desbloquee las vértebras…
Johanna continúa su sensual danzar
JOHANNA (CONTINUA)

… Y no sé…

Quizás, algo más…
Ludovico se queda pensativo mientras continúa observando a su esposa.

Vuelve a sonar un claxon.


LUDOVICO

Escucha Johanna, ni hablar… Mi conciencia me lo impide. Además me tengo que ir al trabajo. Y recuerda que hemos quedado esta tarde con nuestros abogados para lo de nuestra separación…

¡Así que no hagas planes!...

Por cierto, gracias por filtrar la noticia a la prensa…


Johanna se detiene un instante.
JOHANNA

Yo no he filtrado nada, Ludovico. Y no sé porqué insistes en que nos separemos…

Puedes seguir flirteando con tus amiguitas todo lo que quieras…
Johanna continúa su baile pero algo más tranquila…
JOHANNA (CONTINUA)

(Insinuándose)

… Sabes que eso a mí no me importa…
LUDOVICO

No Johanna, no insistas. No puedo seguir llevando esta forma de vida adultera y a la vez estar contigo. Lo siento pero por ahí no paso…

La bella Esposa decide pasar de Ludovico. Suspira y se vuelve a tumbar en el sofá siguiendo con su rollo del principio. Ludovico, después de contemplarla un rato con cierta confusión, se dirige hacia la habitación del fondo…

Final música del televisor.


Sec 18. Jardín casa de Ludovico. Ext/Noche.
Ludovico vuelve a asomarse hacia el jardín, pero ahora desde el balcón de la habitación de Johanna que muestra la cama a medio hacer.
LUDOVICO

Antes de ir al trabajo tenemos que pasar por el hospital, Heliodoro…


CHOFER

(Intentando hablar bajo)

¿Y eso?, ¿ha sucedido algo?
LUDOVICO

Ayer tuvo un pequeño accidente el desgraciadillo de mi primo… Ya sabes, el futbolista.


Sec 19. Casa de Ludovico y calles. Ext/Noche.
La cámara cerca del suelo y en contrapicado se va acercando de izquierda a derecha hacia el coche, siguiendo los pasos de Ludovico. En su mano derecha porta la típica bolsa del bocadillo y viste su habitual chándal con patrocinios. Ambos se montan. El coche arranca y la cámara se va con ellos recorriendo varias calles de la ciudad.
Sec 20. Coche lujoso. Int/Ext/Noche.
Ludovico disfruta del viaje plácidamente con su bolsa entre las piernas. Su ojo izquierdo vuelve a estar ligeramente cerrado. Entonces su chofer le ofrece unas revistas.

CHOFER

Ayer le compré varias revistas, señor Graham. Creo que le resultarán de interés.


Ludovico coge de atrás cuatro revistas y ojea la que permanece arriba. En ella podemos leer “ELECTRODOS, Especial ALICATES 2008”. Entre los fotografiados vemos a Ludovico Graham.

Ludovico se muestra orgulloso. Aparta la primera revista y en la siguiente contempla el bello rostro de su hermosa mujer junto a él. La revista titula “ZINEMA VARIETES MAGAZINE, la pareja del año regresa de las azores”.

En una de las calles el coche se detiene a la altura de un semáforo.

Ludovico mira a su izquierda.


Sec 21. Coche real. Int/Ext/Noche.
Ludovico reacciona con desconcierto. Su imagen real se ha visto reflejada en el cristal del escaparate de una gran tienda. Contemplamos nuevamente su ojo izquierdo totalmente abierto. Ludovico ya no viaja solo con su chofer y en limusina. Ahora deambula en un viejo automóvil, apretado y rodeado de CUATRO DESALIÑADOS COMPAÑEROS de trabajo. Su chándal ya no lleva patrocinios.

En un plano subjetivo de Ludovico vemos como en el interior predomina una atmósfera totalmente distinta. Viaja incomodo y rodeado de humo. Sus Compañeros permanecen albardados.

Ludovico observa una de las revistas que descansan entre sus piernas. En ella leemos “FOTOGRAMAS, Especial OSCAR 2008. La guía definitiva”.

La aparta y en la otra leemos “MAN, JOHANNA URIBE visita Europa”. En ella vemos a la modelo colombiana que casualmente coincide con el semblante de la Esposa imaginada de Ludovico.

Ludovico parece un tanto alterado. Nervioso, dirige su mirada hacia todos los lados. Pestañea compulsivamente. Rápidamente introduce su mano en su bolsillo derecho del pantalón y saca dos pastillas que acaba introduciéndose en la boca. Respira hondo varias veces y enseguida parece retomar de nuevo el control, consiguiendo finalmente relajarse.

Mirando al frente intenta ahora concentrarse. Su ojo izquierdo vuelve a titubear y acaba cerrándose ligeramente.


Sec 22. Coche lujoso. Int/Ext/Noche.
Comienza a sonar otra vez “Burning Bridges”.

En una nueva mirada subjetiva de Ludovico, vemos como se desenfoca el plano ligeramente. A continuación, agacha la cabeza para mirar las revistas que lleva entre las piernas. De nuevo titula “ELECTRODOS, nominaciones ALICATES 2008. Los Reyes de la Máquina-Herramienta”. Entre los fotografiados vemos a Ludovico Graham. En ese momento se pone en marcha la limusina y Ludovico, que vuelve a portar patrocinios en su chándal, mira rápidamente hacia el cristal cerciorándose de que viaja solo con su Chofer y en su flamante coche de lujo. Nuevamente vuelve a estar sumergido en su ya casi controlable delirio mental.

Ludovico prosigue ojeando las revistas. Aparta la primera y en la siguiente contempla el bello rostro de su hermosa mujer junto a él. La revista titula “ZINEMA VARIETES MAGAZINE, la pareja del año regresa de las azores”. En las otras dos podemos leer “AMO DE CASA DEL MES” y “FONTANERAS POR DOQUIER”. La cámara se mueve hacia la derecha junto con la cabeza de Ludovico y se centra en un periódico que descansa a su vera. En el titular de una columna de la derecha leemos “LUDOVICO GRAHAM RENOVARA POR DOS AÑOS CON SU ACTUAL EMPRESA. Según parece y a la espera de la rueda de prensa que dará esta mañana, todo parece indicar que el famoso lubricador en tinaja ligera, Ludovico Graham, se embolsará una suculenta cantidad económica…”.

FIN

CREDITOS

Sec 23. Verdadera sec 6. Int/ Día.
Ludovico entra al despacho de la Directora. Su ojo izquierdo permanece ligeramente cerrado. Viste su camisa de cuadros pero sin patrocinios y su pantalón azul manchado de grasa. Nadie le abre la puerta y nadie se pone en pie ante su presencia. Ludovico se acerca y se sienta. Permanece callado mirando fijamente a la Directora. Josías viste un buzo azul también manchado de grasa y ya no es el manager de Ludovico.
LUDOVICO

Buenos días Josías…

Buenos días Josephine…
DIRECTORA

¡Me llamo Josefa, Ludovico, no Josephine!

… Y mira lo que te voy a decir, como no empieces a centrarte en tu trabajo, nos vamos a ver obligados a suspenderte una semana de empleo y sueldo. Ni tu representante sindical va a tener argumentos para defenderte...
JOSIAS

Así es Ludovico. Tu actitud es totalmente pasiva y desconcertante. Estás todo el puto día ido. No sabemos en qué andas metido, pero si sigues así, nosotros no vamos a poder hacer nada por ti en todo este asunto…



DIRECTORA

No sé si te das cuenta, pero tu conducta aparte de ser peligrosa para ti y para tus compañeros, es totalmente inaceptable desde el punto de vista productivo…


La directora se detiene. Ludovico continúa mirándole fija e intensamente. Permanece así unos segundos.
DIRECTORA (CONTINUA)

Ludovico, mi chico… ¡Reacciona, hombre…!


El ojo izquierdo de Ludovico se abre. La directora se muestra totalmente contrariada e indignada.



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