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Documentos sobre el colonialismo


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DOCUMENTOS SOBRE EL COLONIALISMO
A)

"La colonización tiene su faceta positiva y su faceta negativa. Por una parte, es evidente que ha favorecido el desarrollo de un proceso natural de totalización del mundo. En ese sentido, gracias a la colonización se ha ido creando, siglo tras siglo, la civilización entendida como universal. Sin embargo, por otra parte, la explotación que implica el hecho colonial, hace de un fenómeno nefasto.

En realidad, en cualquier época, la colonización ha comportado aspectos muy negativos. Basta con analizar, como ejemplo, la historia de África. (... ) Hasta mediados del siglo XIX, los árabes y europeos organizaron el comercio humano llamado «trata de negros». (... ) Se calcula que ese genocidio provocó cien millones de muertos. Yo creo que fueron doscientos millones. Se trata del genocidio más brutal de la historia. El mal causado al África negra es el terrible que jamás se haya causado a una etnia.

Y, sin embargo, insisto en el hecho de que la colonización ha comportado algo positivo en sentido de que a los pueblos africanos nos ha permitido entrar en el mundo moderno. El proceso colonizador nos ha aportado aspectos culturales que, a pesar de ser extranjeros, cabe considerar como fecundos."



Leopoldo Sédar Senghor.

* Presidente de Senegal de 1960 a 1980.

B)

"Cada mejora de los métodos de producción, cada concentración de la propiedad (...), parece reforzar la tendencia a la expansión imperialista. En la medida en que una nación tras otra entran en la era de las maquinarias y adoptan los métodos industriales más avanzados, es más difícil para sus empresarios, comerciantes y financieros colocar sus reservas económicas, y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos para conquistar con fines particulares países lejanos y subdesarrollados a través de la anexión y del protectorado (...).



Este estado de la cuestión en la economía es la raíz del imperialismo. Si los consumidores de este país pudieran elevar tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar a la por que las fuerzas de producción, no habría ningún excedente de mercancías y capital capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de nuevos mercados (...).

El imperialismo es el esfuerzo de los grandes dueños de la industria paro facilitar la salida de su excedente de riqueza, buscando vender o colocar en el extranjero las mercancías o los capitales que el mercado interior no puede absorber.

No es el crecimiento industrial el que anhela la apertura de nuevos mercados y de nuevas regiones parca invertir, sino la deficiente distribución del poder adquisitivo la que impide la absorción de mercancías y capital dentro del país.

El imperialismo es el fruto de esa falso política económica, y el remedio es la reforma social."



John Hobson. El imperialismo. 1902.

* J. Hobson: economista británico.

C) Razas superiores!, ¡Razas inferiores!. Es fácil decirlo. Por mí parte, yo me aparto de tal opinión, especialmente después de haber visto a sabios alemanes demostrar científicamente que la francesa es una raza inferior a la alemana. No, no existe el derecho de las llamadas naciones superiores sobre las naciones llamadas inferiores. La conquista que Ud. [J. Ferry] preconiza es el abuso, liso y llano, de la fuerza que da la civilización científica sobre las civilizaciones primitivas, para apropiarse del hombre, torturarlo y exprimirle toda la fuerza que tiene, en beneficio de un pretendido civilizador."

G. Clemenceau. Discurso en la Cámara. Francia, julio de 1885.

D)
“La misión civilizadora de la que habla la sociedad capitalista es tan sólo un pretexto para esconder su ansia de explotación y de conquista (...). Enemigo de toda explotación del hombre por el hombre, defensor de todos los oprimidos sin distinción de razas, el Congreso condena esta política de robo y conquista, aplicación desvergonzada del derecho del más fuerte que pisa el derecho de los pueblos vencidos, y comprueba también que la política colonial aumenta el peligro de tensiones internacionales y de guerras entre los países colonizadores”.



Resolución de la IIª Internacional de Stuttgart en 1907.

E)

Por una feliz circunstancia, que quizá todavía no se ha señalado, Argelia tendrá que pedir durante mucho tiempo los productos manufacturados que produce Francia, mientras que ella podrá surtir con abundancia las materias primas necesarias para la industria de la metrópoli. Pero antes de que el colono pueda pedir a la tierra el aceite, la soja, el tabaco, el algodón, la madera, etc., antes de que nos pueda aportar aceites más corrientes, pieles, granos, animales, lanas y otros productos del interior de Argelia, es necesario que la dominación sea conquistada por la fuerza y mantenida por la política.”



General Bugeaud. Argelia, los medios para conservar y utilizar la conquista. 1842.

G)

"Nuestro objeto al conquistar la India, el objeto de todas nuestras crueldades, no fue otro que el dinero... Se dice que de la India se han obtenido unos mil millones de libras esterlinas en los últimos noventa años (1756-1846). Cada uno de estos chelines se ha extraído de un charco de sangre; se ha limpiado a conciencia y ha ido a parar a los bolsillos de los asesinos. Sin embargo, por mucho que se limpie y se seque el dinero, esa “maldita mancha” no saldrá nunca."



History of Sir C. Napier’s Administration of Scinde (Pakistán). Londres, 1847

H)

“Nosotros hemos comprobado, bárbaros ingleses, que habéis desarrollado una naturaleza y una costumbres de lobo, saqueando y robando bienes por la fuerza (...). Habéis venido a nuestro país con espíritu de lucro. ¿Qué conocimientos tenéis de nosotros? Vuestra ansia de ganancias se parece a la voracidad de los animales. En cambio, ignoráis nuestras leyes y nuestras instituciones; nada sabéis de principios justos (...). Más allá de la fortaleza de vuestros barcos, de la violencia del disparo de vuestros fusiles y de la potencia de vuestros cañones, ¿qué otras cualidades tenéis?



Panfleto de una sociedad secreta china. Cantón. 1856.

I)

El tratado de Nanking concedía satisfacción casi completa a las exigencias de Gran Bretaña. El comercio inglés no se vería ya limitado al puerto de Cantón; otros cuatro, en China central y del sur, se abrirían en lo sucesivo a su comercio (...). En dichos puertos abiertos los ingleses podrían establecer su residencia y dependerían, en materia criminal, de sus propios tribunales consulares y tendrían derecho a establecer relaciones comerciales directas con la población china. Los derechos aduaneros se limitarán (...) Por tanto, China perdía su autonomía aduanera (...). finalmente, la isla de Hong Kong, inmediata a Cantón, se convertía en colonia inglesa; plaza comercial ciertamente, pero también base naval que permitiría asegurar la protección de los intereses ingleses.”



P. Renouvin. Historia de las relaciones internacionales. 1955.

J)

Pero existe una categoría de extranjeros malhechores que fabrican opio y lo traen a nuestro país para venderlo, incitando a los necios a destruirse a sí mismos, simplemente con el fin de sacar provecho. Anteriormente, el número de fumadores de opio era reducido; pero ahora el vicio se ha extendido por todas partes y el veneno va penetrando cada vez más profundamente (...) Por este motivo, hemos decidido castigar con penas muy severas a los mercaderes y a los fumadores de opio, con el fin de poner término definitivamente a la propagación de este vicio. Parece ser que esta mercancía envenenada es fabricada por algunas personas diabólicas en lugares sometidos a vuestra ley (...) He oído decir que en vuestro país está prohibido fumar opio. Ello significa que no ignoráis hasta qué punto resulta nocivo. Pero en lugar de prohibir el consumo del opio, valdría más que prohibieseis su venta o, mejor aún, su producción (...)


Todo opio que se descubre en China se echa en aceite hirviendo y se destruye. En lo sucesivo, todo barco extranjero que llegue con opio a bordo será incendiado (...) Entonces, no solo no obtendréis ningún beneficio de nosotros, sino que os arruinaréis en el negocio. (...) No digáis luego que no se os avisó a tiempo.”

Lin Ze-xu (comisionado imperial encargado de acabar con el tráfico de opio). Carta a la reina Victoria. 1839.

K)

Henry M. Stanley, comandante de la expedición del Alto Congo, en nombre y por encargo de la Asociación Africana y los régulos y jefes de Ngombi y Mafela, reunidos en conferencia al sur de Mañanga, han concluido, tras mucho examen, el siguiente Tratado:


I. Los jefes de Mafela y Ngombi reconocen, conforme a sus deseos, que la Asociación Internacional Africana se establezca en sus países para el progreso de la civilidad y del comercio. De común acuerdo por sí, sus herederos y sucesores ceden, ahora y para siempre, a la Asociación la soberanía y todos sus derechos de gobierno sobres sus territorios. Prometen también ayudar a dicha Asociación en su tarea de regir y civilizar el país, así como usar su influencia, y a todos los demás habitantes, con cuya unánime aprobación concluyen el tratado presente, para que se asegure la obediencia a todas las leyes hecha por la Asociación y ayudar con la obra, o de otro modo, a cualquier trabajo, mejora o expedición que dicha Asociación haga en cualquier tiempo o parte de este territorio (...)”

Stanley y otros. Tratado de ocupación de la cuenca del Congo por la Asociación Internacional Africana.

L)

Podemos dividir las naciones del mundo, grosso modo, en vivas y moribundas. Por un lado, tenemos grandes países cuyo enorme poder aumenta de año en año, aumentando su riqueza, aumentando su poder (...). Los ferrocarriles les han dado el poder de concentrar en un solo punto la totalidad de la fuerza militar de su población y de reunir ejércitos de un tamaño y poder nunca soñados por las generaciones que han existido. La ciencia ha colocado en manos de esos ejércitos armamentos que aumentan cada vez más su eficacia destructiva y que, por lo tanto, aumentan el poder, terrible poder, de aquellos que tienen la oportunidad de usarlos.”



Lord Salisbury. Fragmento de un discurso. 4 de mayo de 1898.

M)

En nombre de Dios todopoderoso.

Su majestad el Rey de España; S.M. el Emperador de Alemania, Rey de Prusia; S.M. el Emperador de Austria, Rey de Bohemia, etc. (...)

Deseando establecer en un espíritu de entendimiento mutuo, las condiciones más favorables al desarrollo del comercio y de la civilización en determinadas regiones de África, y asegurar a todos los pueblos las ventajas de la libre navegación por los principales ríos africanos que desembocan en el océano Atlántico; deseosos, por otra parte, de prevenir los malentendidos y las disputas que pudieran suscitar en el futuro las nuevas tomas de posesión efectuadas en las costas de África y preocupados, al mismo tiempo por los medios de aumentar el bienestar moral y material de las poblaciones indígenas, han resuelto (...):

1º Declaración relativa a la libertad de comercio en la cuenca del Congo, sus desembocaduras y países circunvecinos, con disposiciones relativas a la protección de los indígenas, de los misioneros y de los viajeros, y a la libertad religiosa.
2º Declaración referente a la trata de esclavos y las operaciones que por tierra o por mar proporcionan esclavos para la trata.
3º Declaración relativa a la neutralidad de los territorios comprendidos en la cuenca convencional del Congo.
4º Acta de navegación del Congo.
5º Acta de navegación del Níger.
6º Declaración que establece en las relaciones internacionales reglas uniformes respecto a las ocupaciones que en adelante puedan verificarse en las costas del continente africano.

Artículo 34. Toda potencia que en lo sucesivo tome posesión de un territorio situado en la costa del continente africano, pero fuera de sus posesiones actuales, o que no poseyendo ninguno hasta entonces, llegase a adquirirlo, así como toda potencia que se haga cargo en aquélla de un protectorado, acompañará el Acta respectiva de una notificación dirigida a las restantes potencias firmantes de la presente Acta, con objeto de ponerlas en condiciones de hace valer sus reclamaciones, si hubiese lugar a ellas.

Artículo 35. Las potencias firmantes de la presente Acta reconocen la obligación de asegurar, en los territorios ocupados por ellas en la costa del continente africano, la existencia de una autoridad suficiente para hacer respetar los derechos adquiridos y, llegado el caso, la libertad de comercio y de tránsito en las condiciones en que fuese estipulada.”

Conferencia de Berlín. Acta General. Febrero de 1885.

N)

“Las fábricas americanas producen más de lo que el pueblo americano puede utilizar; la tierra americana produce más de lo que puede consumir. El destino ha trazado nuestra política; el comercio mundial debe ser y será nuestro. Lo lograremos, como nuestra madre nos enseñó. Estableceremos agencias comerciales en la superficie del mundo como centros de distribución de los productos americanos. Cubriremos los océanos con nuestros barcos. Construiremos una marina a la medida de nuestra grandeza. De nuestras agencias comerciales surgirán grandes colonias que desplegarán nuestra bandera y comerciarán con nosotros.”



  1. J. Beveridge. Discurso dado en Boston. 1898.

Ñ)

Para nosotros el dinero no sirve y para la mayor parte de nosotros es desconocido. Y como ninguna consideración puede inducirnos a vender las tierras en las que logramos el sustento para nuestras mujeres y nuestros hijos, esperamos que se nos permita señalar una manera de trasladar fácilmente a nuestros colonos y, en consecuencia, de que se obtenga la paz.


Sabemos que estos colonos son pobre puesto que, de otra manera, jamás se habrían aventurado a vivir en un país que se ha hallado en constante agitación desde que ellos cruzaron el Ohio. Dividid, por tanto, esta gran suma de dinero que nos habéis ofrecido entre esas gentes. Dada a cada uno una proporción superior a la que nos daríais anualmente y estamos convencidos de que la aceptarán con más facilidad que las tierras que vosotros les vendéis. Si añadís también las grandes sumas que gastáis en reclutar y pagar ejércitos, pensando en obligarnos a abandonar nuestro país, tendréis desde luego más que suficiente para compensar a estos colonos por todos sus trabajos y cultivos.”

JACOBS, W. R. El expolio del indio norteamericano. Respuesta de los indios confederados del nordeste a los delegados blancos. 1793.

O)

“Los Estados Unidos no buscan anexiones territoriales, aunque el resultado final pueda ser equivalente. La originalidad del imperialismo americano consiste precisamente en sustituir los procedimientos de conquista por una forma de actuación más sutil: la diplomacia del dólar. Los Estados Unidos tratan de establecer, en los pequeños Estados americanos, su influencia financiera. El tesoro o la banca conceden préstamos a los gobiernos de dichos Estados para ayudarlas a organizar una administración, a restablecer una moneda estable o a realizar obras públicas que sean de utilidad para la vida económica. Los capitalistas hacen inversiones en los negocios privados. En estas repúblicas donde los disturbios internos son casi constantes, el pago de los intereses de la deuda pública y la seguridad de las inversiones no tardan mucho en verse comprometidas. Entonces el gobierno de Washington interviene para proteger los intereses de los prestamistas.


Pero no se detiene ahí. Aprovecha estos disturbios para intervenir en la política interior de las repúblicas, bien sea a través de la concesión o la negativa de créditos, bien por la presión diplomática, o incluso por las armas. Cuando uno de esos gobiernos se ve amenazado por una insurrección, los Estados Unidos pueden conseguir fácilmente que fracase o sea un éxito el motín, pues para detener la rebelión, no tienen más que advertir a los cabecillas de que en caso de que lleguen al poder, no podrán contar con la concesión de créditos. De hecho, si los Estados Unidos están satisfechos del gobierno en vigor, lo protegen; si ese gobierno no es dócil, lo abandonan a su suerte.

Pierre Renouvin. La crisis europea y la Primera Guerra Mundial (1904-1918).

P)

"El negro salvaje y bárbaro es capaz de todas las estupideces y desgraciadamente, Dios sabe el porqué, parece estar condenado en su país de origen a la salvajería y a la barbarie para siempre. Con tres semanas de trabajo tiene para garantizar su provisión de arroz, maíz, etc. Si trabajara seis meses, haría de su patria un paraíso. Pero cualquier idea de progreso y de moral no le permite darse cuenta del valor incalculable, del infinito poder del trabajo y sus leyes son sus pasiones brutales, sus apetencias feroces, los caprichos de su imaginación perturbada. El indígena vive al día, a la aventura, indiferente al mañana. Su gusto poco delicado le permite adaptarse a los que le ofrece el azar."



A. Dubarry. Viaje a Dahomey. 1879.

Q)

Sin negar que los negros se puedan civilizar, es cierto, pero, que su civilización siempre será inferior a la nuestra, porque la fuerza de la mente de aquella gente es realmente inferior. Creemos que la raza superior a cualquier otra, aquella de la que dependerá siempre el destino del mundo, es la raza blanca.



Farmochi. Curso de geografía universal, 1850.

R)

La tarea que los agentes del Estado han de cumplir en el Congo es noble y elevada. Está bajo su incumbencia la civilización del África Ecuatorial.

Cara a cara con el barbarismo primitivo, luchando contra costumbres, de miles de años de antigüedad, su deber es modificar gradualmente esas costumbres. Han de poner a la población bajo nuestras leyes, la más urgente de las cuales es, sin duda, la del trabajo.

En los países no civilizados, es necesario, creo yo, una firme autoridad para acostumbrar a los nativos a las prácticas de la que son totalmente contrarias a sus hábitos. Para ello es necesario ser al mismo tiempo, firme y paternal."



Carta del rey Leopoldo II de Bélgica a los Agentes del Estado del Congo. Junio de 1897.

S)

Estaba ayer en el East End y asistí a una reunión de parados. Escuché fuertes discusiones. No se oía mas que un grito: "pan, pan". Cuando regresé a mi casa me sentí todavía más convencido de la importancia del imperialismo (...). Para salvar a los cuarenta millones de habitantes del Reino Unido de una mortífera guerra civil, nosotros, los colonizadores, debemos conquistar nuevas tierras para instalar en ellas el excedente de nuestra población y encontrar nuevas salidas a los productos de nuestras fábricas."



Sir Cecil Rhodes. Carta al periodista Stead. 1895.

T)

"La política colonial se impone en primer lugar en las nociones que deben recurrir o la emigración, ya por ser pobre su población, ya por ser excesiva. Pero también se impone en las que tienen o bien superabundancia de capitales o bien excedente de productos ésta es la forma moderno actual más extendida y más fecunda (...).

Desde este punto de vista, lo repito, la fundación de una colonia es la creación de un mercado (...). En el tiempo en que estamos y con la crisis que pasan todas las industrias europeas, la fundación de una colonia es la creación de una salida. Allí donde permanezca el nudo colonial entre la madre-patria que produce y las colonias que ella fundó, se tendrá el predominio de los productos: económico, y también político (...)

Hay un segundo punto que debo igualmente abordar: es el lado humanitario y civilizador de la cuestión. Es preciso decir abiertamente que, en efecto, las razas superiores tienen un derecho con respecto a las razas inferiores porque existe un deber para con ellas. Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas.

Sr. Maigne: ¿Se atreve usted a decir eso en el país donde se han proclamado los derechos del hombre?

Sr. Guilloutet: Es la justificación de la esclavitud y de la trata de negros.

Jules Ferry: Si el honorable Sr. Maigne tiene razón, si la Declaración de los Derechos del Hombre ha sido escrita para los negros de África ecuatorial, entonces, ¿con qué derecho van ustedes a imponerles los intercambios, el tráfico? Ellos no los han llamado...

Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas inferiores. ¿Y existe alguien que pueda negar que hay más justicia, más orden material y moral en el África del Norte desde que Francia ha hecho su conquista?"



Discurso de Jules Ferry ante la Cámara, París. 1885.

U)

"La colonización es la fuerza expansiva de un pueblo, es su potencia de reproducción, es su dilatación y su multiplicación a través del espacio, es la sumisión del universo o de una gran porte de él, a su lengua, a sus costumbres, a sus ideas y a sus leyes. Un pueblo que coloniza es un pueblo que pone los cimientos de su grandeza y de su supremacía futura (...). Desde el punto de vista moral e intelectual, este crecimiento del número de las fuerzas y de las inteligencias humanas modifica y diversifica la producción intelectual. ¿Quién puede negar que la literatura, las artes y las ciencias de una raza determinada al ser amplificados, adquieren un impulso que no se encuentra entre los pueblos de una naturaleza más pasiva y sedentaria?



Desde cualquier punto de vista que se adopte, sea que nos contentemos con la consideración de la prosperidad, de la autoridad y de la influencia política, sea que nos elevemos a la contemplación de la grandeza intelectual, he aquí el enunciado de una verdad indiscutible: el pueblo que coloniza más es el primer y mejor pueblo, y sin no lo es hoy, lo será mañana."

P. Leroy-Beaulieu, La colonización en los tiempos modernos, 1874.

V)

Es la británica la más grande de las razas dominantes que el mundo ha conocido y, por consiguiente, el poder determinante en la historia de la civilización universal. Y no puede cumplir su misión, que es crear el progreso de la cultura humana, si no es merced a la expansión de la dominación inglesa. El espíritu del país tendrá fuerzas para cumplir esta misión que nos ha impuesto la Historia y nuestro carácter nacional. [...] El Imperio británico, firmemente unido, y los Estados Unidos deben juntos asegurar la paz del mundo y asumir la pesada responsabilidad de educar para la civilización a los pueblos retrasados.



Joseph Chamberlain al frente del Miisterio de Colonias británico, en 1895.


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