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LAS CUENTAS DE LA ECONOMÍA SOCIAL


EL TERCER SECTOR EN ESPAÑA

BIBLIOTECA CIVITAS ECONOMÍA Y EMPRESA



Director:

José Luis García Delgado


COLECCIÓN ECONOMÍA

LAS CUENTAS DE LA ECONOMÍA SOCIAL


EL TERCER SECTOR EN ESPAÑA

José Luis García Delgado

(director)

Juan Carlos Jiménez

Javier Sáez Fernández

Enrique Viaña





Primera edición, 2004

No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni


la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por foto-
copia, por registro u otros métodos, ni su préstamo, alquiler o cualquier otra forma de cesión
de uso del ejemplar, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del Copyright.

Copyright © 2004: Fundación Once

Civitas Ediciones, S.L.

Bárbara de Braganza, 10. 28004 Madrid (España )

ISBN: 84-470-2222-6

Depósito legal: NA 2287 / 2004

Compuesto en Printing

Printed in Spain. Impreso en España

por Rodona Industria Gráfica, S.L.

Índice

Nota preliminar, por Carlos Rubén Fernández Gutiérrez 11

Prólogo 15

PRIMERA PARTE


UNA VISIÓN DE CONJUNTO

Capítulo 1. Cuantificar para conocer 19

  1. Identidad y relieve cuantitativo 19

  2. Una realidad desdibujada 23

  3. Ejes y criterios delimitadores 27

  4. Bases de datos y contenido 31

Capítulo 2. Balance económico-social 35

  1. Dimensión económica 35

  2. Cuentas satélite 44

  3. Fuentes de financiación y uso de los recursos 57

  4. Presencia regional 67

  5. Características socioeconómicas del empleo 76

  6. Conclusiones 82

SEGUNDA PARTE
ANÁLISIS SECTORIAL

Capítulo 3. Asociaciones y Fundaciones 89

  1. Delimitación y fuentes 89

  2. Macromagnitudes 96

  3. Cuentas satélite 103

  4. Una nota sobre la «necesidad de financiación» 106

  5. Conclusiones 108

8 ÍNDICE

Capítulo 4. Entidades Singulares 111

1. Delimitación y fuentes 111



Organización Nacional de Ciegos Españoles 112

Cruz Roja Española 117

Cáritas Española 121

  1. Macromagnitudes 123

  2. Cuentas satélite 125

  3. Para una tipología de las entidades no lucrativas: el modelo

de las Entidades Singulares 128

5. Conclusiones 130



Capítulo 5. Cajas de Ahorros 133

  1. Delimitación y fuentes 133

  2. Macromagnitudes 138

  3. Las Cajas de Ahorros y la Economía Social: la exclusión

financiera y la obra social 1 39

  1. Las Cajas y el desarrollo económico regional 144

  2. Conclusiones 148

Capítulo 6. Cooperativas y Sociedades Laborales 151

  1. Delimitación y fuentes 151

  2. Macromagnitudes 154

  3. Cuentas satélite 161

  4. Rasgos más significativos del sector 163

  5. Cooperativa Social: una forma empresarial en expansión 171

  6. Conclusiones 173

Capítulo 7. Mutualidades de Previsión Social 177

  1. Delimitación y fuentes 177

  2. Macromagnitudes 180

  3. Mutualidades de Previsión Social en el ámbito autonómico:

los modelos vasco y catalán 184

  1. Fortalezas y debilidades del sector 188

  2. Conclusiones 191

Capítulo 8. Un apunte sobre Centros Especiales de Empleo y

Empresas de Inserción 195

  1. Delimitación y fuentes 1.95

  2. Centros Especiales de Empleo 197

  3. Empresas de Inserción 199

  4. Conclusiones 202

índice 9

TERCERA PARTE


RECAPITULACIÓN Y PROPUESTAS

Capítulo 9. Un decálogo conclusivo 207

Introducción 207

  1. Componentes diferenciados, identidad compartida 208

  2. Importancia cuantitativa 215

  3. El eje añadido de la dimensión social 217

  4. Difundida presencia territorial 218

  5. Evaluación y cómputo. Las cuentas nacionales 219

  6. el deber de transparencia 221

  7. Financiación: el punto crítico 222

  8. Gestión eficaz y giro empresarial 223

  9. Reconocimiento institucional y representatividad 225

10. La apuesta universitaria 227

Epílogo: la oportunidad del Tercer Sector 228

APÉNDICES

Apéndice 1. Notas metodológicas 233



  1. Introducción 233

  2. Asociaciones y Fundaciones 234

  3. Entidades Singulares 241

  4. Cajas de Ahorros 242

  5. Cooperativas y Sociedades Laborales 243

6. Mutualidades de Previsión Social 247

Apéndice 2. Resumen del Trabajo de Campo 251

  1. Introducción 251

  2. Fase cuantitativa 252

  3. Fase cualitativa 266

Índice de cuadros y gráficos 269
Nota preliminar

Presentar un libro tan novedoso como éste es una enorme satisfacción para
quienes estamos inmersos en la realidad indiscutible y relevante de la Economía
Social. Primero, por la trascendencia que el denominado Tercer Sector o
Economía Social está adquiriendo, y, segundo, porque gracias al estudio que ha
dado lugar al contenido de este libro podremos disponer de una base cuantita-
tiva que respalda la importancia alcanzada por este sector en los últimos años.


Este libro afronta de manera ejemplar la tarea de explicar y medir minu-
ciosamente la dimensión económica del Tercer Sector. Si bien es cierto que los
resultados numéricos no son lo más importante en un sector que prioriza lo
social sobre lo económico, su conocimiento permite, sin duda, catalogar a las
entidades que forman parte de la Economía Social según su relevancia en los
diferentes ámbitos.


La realidad de la Economía Social, antigua en origen pero diferente en sus
formas organizativas, es fruto de la evolución de un concepto de organización
solidaria que, a través de distintas estrategias, lleva a cabo un mismo fin: con-
tribuir a mejorar las condiciones de vida de colectivos en riesgo de exclusión
social. Se trata de un ámbito de actuación altamente dinámico y plural que con-
tribuye a integrar a personas que, bien por circunstancias personales y profesio-
nales en algunos casos, bien por la situación del territorio en el que se asientan,
han quedado excluidas de los parámetros que definen las sociedades actuales.


Es en estas situaciones donde la Economía Social lleva a cabo su actuación
de forma encomiable. Prueba de ello es el hecho de que las entidades que inte-
gran este sector dan trabajo al 6,9 por 100 del total de asalariados que hay en
España y que su actividad supone el 4,7 por 100 del Valor añadido bruto a
escala nacional.

12 NOTA PRELIMINAR



Para situarse en estos niveles de actividad y desarrollo, se ha realizado un
gran esfuerzo para promover la profesionalización de las entidades que confor-
man la Economía Social, Fruto de ello, hoy en día dichas organizaciones gozan
de una alta calidad en la, gestión, que en muchos casos supera el nivel de las
compañías más importantes de España.


Ese esfuerzo se ha visto recompensado con una creciente interlocución por
parte de la Economía Social, a través de las entidades que la representan o a
través de instituciones individuales, con la Administración Pública al más alto
nivel, estatal y europeo. Además, se han emprendido colaboraciones y forjado
importantes proyectos incluso con el sector empresarial español.


La tan debatida crisis del Estado de Bienestar ha ido propiciando el naci-
miento y la consolidación de las distintas entidades que conforman la Econo-
mía Social. Además, la heterogeneidad deformas organizativas que entran den-
tro del concepto de Economía Social está permitiendo que la sociedad civil
asuma una función complementaria en la satisfacción de las necesidades colec-
tivas. Las Mutualidades, Fundaciones, Asociaciones, Cooperativas y Empresas
de Inserción, entre otras organizaciones, parten de distintos planteamientos
pero actúan bajo un mismo principio, que es el de la primacía de la persona
sobre los resultados económicos. Todo ello, sin olvidar que son entidades que
operan en mercados donde impera la competencia y los principios de consecu-
ción del beneficio económico.


En cualquiera de los casos, la actuación de la Economía Social no debe ni
puede suplantar la responsabilidad de la Administración Pública respecto de
los derechos de los ciudadanos. Su trabajo debe ir orientado a complementar
actuaciones y aunar esfuerzos para conseguir un mismo fin.


La Fundación ONCE, como parte de la Economía Social, trabaja en cola-
boración con CEPES (Confederación Empresarial Española de Economía
Social) y el CEP-CMAF (Conferencia Europea Permanente de Cooperativas,
Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones, plataforma unitaria de la
Economía Social en Europa) en el reconocimiento de la Economía Social como
un sector necesario para la cohesión social. La Fundación ONCE tiene voca-
ción solidaria y de promoción de la Economía Social como sector generador de
empleo, con un perfil propio donde se ponen de manifiesto principios tan impor-
tantes como el de la, inclusión social. Así, esta Fundación tiene ya en su haber
investigaciones previas, tales como El Sector No Lucrativo en España
(1993) o La Economía Social y el Tercer Sector: España y el entorno
Europeo (2003), además de diversas publicaciones sobre las materias relacio-
nadas con Fundaciones.

Como un paso más en este camino, la Fundación ONCE ha patrocinado
este estudio sobrehaz Cuentas de la Economía Social. El Tercer Sector en

NOTA PRELIMINAR 13

España, que ha sido dirigida por José Luis García Delgado, Rector de la
Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y por un elenco de investigadores
de primera línea de distintas universidades españolas, a los que desde aquí reco-
nozco su trabajo.

Asimismo, lanzo desde estas líneas un reclamo para que todo el esfuerzo
ahora realizado no concluya, sin más, con el cierre de esta investigación, ni
quede reducido sólo a España. Obligados por nuestra condición de pioneros,
desde la Fundación ONCE seguiremos avanzando en lo que aún queda por
hacer. En nuestro ánimo está actualizar esta experiencia cada dos años, así
como exportarla a la Unión Europea. Los estudios económicos en esta materia
siguen siendo todavía escasos, pero esenciales a la hora de certificar cuantitati-
vamente el peso real de la labor llevada a cabo por la Economía Social.

Carlos Rubén Fernández Gutiérrez


Presidente de la Fundación ONCE
Prólogo

Cuantificar para conocer: el título del primer capítulo de esta obra, el que
sigue a estas líneas prologales, resume bien la finalidad básica de toda ella.
Dicho con otros términos: medir la dimensión económica de esa múltiple y diver-
sa realidad que aquí se la nombra, indistintamente, como Tercer Sector o
Economía Social es el objetivo principal del estudio que contienen estas páginas.
Cuantificar con precisión para conocer mejor; medir cuidadosamente para
mejor valorar.


La tarea dígase enseguidano ha sido fácil: ningún ámbito de la eco-
nomía española presenta una heterogeneidad interna mayor, tanto si se atien-
de a los agentes como a las realizaciones, tanto si se atiende a las formas de pro-
ceder como a los objetivos propuestos; ninguno, tampoco, adolece de menor
cobertura estadística mínimamente homogeneizada y consistente. De ahí el posi-
ble mérito que pueda tener lo que ahora se ofrece: una presentación concisa pero
abarcadora, con rigor contable y datos depurados, de la importancia cuantita-
tiva que alcanza ese complejo territorio, siguiendo en todo caso categorías y pro-
cedimientos plenamente homologados por el análisis económico.

No ha sido fácil hacerlo, desde luego, pero sí incitante desde una perspecti-
va intelectual: tampoco en ningún ámbito de la realidad económica española
es tan grande la brecha entre lo que se aporta a la sociedad y lo que como tal se
reconoce formal e institucionalmente.


Ésta es, por lo demás, una obra concebida como síntesis de una parte de los
resultados de la investigación realizada durante tres largos años por una vein-
tena de profesores de las Universidades Complutense, Granada, Valencia,
Autónoma de Madrid, Alcalá y Castilla-La Mancha, actuando como subdirec-
tor Juan Carlos Jiménez, como directores de área Santiago Muñoz Machado,
Javier Sáez Fernández, Isabel de la Torre Prados y Enrique Viaña, y como con-

16 PRÓLOGO



sultores Manuel Martín Rodríguez y José Luis Monzón Campos. Un amplio
equipo para una ambiciosa investigación alentada y patrocinada por la
Fundación ONCE, ya en curso de edición en tres gruesos tomos, bajo el título
general de La Economía Social en España.

Síntesis, pero no resumen. Como dice el proverbio clásico, los libros tienen
su propio destino, y éste es también una prueba. Pensado inicialmente como
adelanto breve del estudio extenso, ha acabado por convertirse en pieza autó-
noma y original, no exenta de ambición, desde luego, con los logros y limita-
ciones que cada lector quiera apreciar. Tómese, en todo caso, como una prime-
ra contribución de quienes lo firman a un tema medular en los procesos de
modernización y creciente prosperidad y cohesión en las sociedades libres de
nuestro tiempo.


Muy expresamente los autores de estas páginas quieren hacer constar su
agradecimiento por la colaboración que han recibido de Manuel Martín
Rodríguez, José Luis Monzón Campos, Isabel de la Torre, Miguel Ángel Cabra
de Luna, Marcos de Castro, Isabel Valdés, Jesús Flores, Josefa Torres, Rafael
Chaves y Antonia Sajardo Moreno; de todos ellos junto con Carlos Manuel
Fernández-Otheo y Raquel Marín en la supervisión editoríalhan recibido
valiosa ayuda, brindada además muy generosamente. Ojalá que lo que sigue
haga honor a todos esos apoyos y sepa corresponder a la exigente atención que
le presten sus lectores.

Madrid, 14 de abril de 2004


José Luis García Delgado

PRIMERA PARTE


UNA VISIÓN DE CONJUNTO
Capítulo 1

Cuantificar para conocer

SUMARIO: 1. Identidad y relieve cuantitativo. 2. Una realidad desdibuja-
da.
S. Ejes y criterios delimitadores. 4. Bases de datos y contenido.

1. Identidad y relieve cuantitativo

Tercer Sector o Economía Social sólo en parte son títulos nuevos para una
realidad vieja. Es verdad que viene de lejos y tiene alargadas raíces histó-
ricas todo un conjunto de actividades asociativas y privadas que, apelando
a la virtud religiosa de la caridad o al valor cívico de la fraternidad, con
uno u otro contenido filantrópico o mutualista, ha realizado y realiza
aportes muy considerables en la producción y distribución de lo que hoy
se considera el campo propio de los servicios sociales y de los bienes pre-
ferentes públicos, así como en la organización solidaria o cooperativa de
múltiples actividades económicas. Desde hace varios siglos esa labor ha
sido, efectivamente, notoria: en la Europa de la Edad moderna y, más
intensamente aún, con un papel compensatorio que no ha dejado de ser
residual, en el curso de los dos últimos siglos, al compás del despliegue de
la industrialización y de la afirmación del mercado como eje del proceso
de asignación de bienes, servicios y factores de producción.

Pero Tercer Sector o Economía Social rotulan, en nuestros días —y


en el marco de los países occidentales—, una realidad sustancialmente
renovada: un sector emergente —por emplear una expresión ya acuñada—,
con afianzada presencia multisectorial y con variadísimas modalidades

20 PRIMERA PARTE.—UNA VISIÓN DE CONJUNTO

constitutivas, cuya gradual robustez es fruto no tanto de la adaptación de
formas y contenidos pretéritos, cuanto de las nuevas y mayores oportu-
nidades de actividad productiva y distributiva, por un lado, y de iniciati-
va social, por otro, que han abierto, conjuntamente y en su interacción
positiva, el crecimiento económico, la afirmación de la democracia y un
profundo cambio social. Prosperidad, libertad y modernización social
sustentan, pues, la realidad renovada —y diferenciada— en países de-
sarrollados y, entre ellos, en España, que responde hoy al nombre de
Economía Social o de Tercer Sector, denominación esta última que
acaso tenga más elásticas costuras y menos connotaciones.

Su fuerza creciente, por una parte da testimonio de un alto grado de de-


sarrollo y, por otra, prueba la riqueza de la sociedad civil en las democracias
avanzadas. Al igual que de la formidable viveza del movimiento asociativo,
en particular, del Tercer Sector actual puede decirse, en general, que es
tanto un producto como una necesidad de economías y sociedades adelan-
tadas, cada vez más abiertas y plurales. Y así como en la presente eclosión
asociativa debe verse la consecuencia positiva de mayores niveles de riqueza
económica y participación social, en el empuje del Tercer Sector hay que
apreciar que éste tiene, tanto o más de respuesta social creativa a las nuevas
posibilidades y necesidades que afloran en las economías desarrolladas de
las sociedades libres, que de réplica a disfunciones del Estado de Bienestar
o a efectos indeseables, por perversos, de la concurrencia mercantil.

Por supuesto que una gran parte de las actuaciones englobadas en el


Tercer Sector o Economía Social —de límites, por lo demás, tan difumi-
nados, tan difícilmente precisables— tiene como destino atenciones que
la crisis presupuestaria y de eficacia de los servicios públicos ha dejado de
asegurar, y naturalmente que aquéllos tienen también hoy, en buena
medida, un ingrediente compensador de situaciones socialmente nocivas
que deja a su paso la expansión de los mercados. Pero no es en puridad
el Tercer Sector, con el dinamismo que ahora presenta, una «tercera
opción» entre el sector público y el privado capitalista, con lo que ello
seguiría significando de residual o, si se prefiere, de intersticial. Es, más
bien, el resultado de la capacidad creativa de la sociedad para satisfacer
nuevas necesidades y atender las mayores expectativas que despierta el
desarrollo económico y el cambio social en las sociedades libres; no viene,
consecuentemente, el Tercer Sector tanto a sustituir como a agregar,
tanto a compensar como a añadir.

CAP.I. CUANT1FICAR PARA CONOCER 21

El carácter original —y positivo, en tanto que significa suma— del
Tercer Sector así entendido permite, a su vez, una mejor comprensión de
su especificidad. Pues debe verse ésta no como adición de negaciones: lo
que no pertenece al ámbito de la Hacienda pública ni lo que es propio de
la actividad mercantil lucrativa, sino como afirmación de una doble corre-
lación. Por una parte, la que en el plano de los objetivos o fines perse-
guidos se establece entre interés colectivo o general y solidaridad; por otra, la
que en el plano de lo organizativo enlaza participación con responsabilidad.
Estos son los cuatro términos que hay que conjugar al hablar del Tercer
Sector, de la Economía Social; los identificativos.

Su entrelazamiento no es ningún misterio. La elección de objetivos


que trascienden lo estrictamente privado y la apropiación particular del
lucro que pueda generar la actividad económica sitúa de inmediato a los
actores del Tercer Sector en el ámbito de la ciudadanía que aporta tra-
bajo —remunerado o voluntario— para la consecución de metas que
nutren el bien general o el interés común, esto es, en el ámbito de los
impulsos solidarios. A su vez, el compromiso participativo que caracteri-
za a muchas organizaciones de la Economía Social no hace sino alentar
el sentido de responsabilidad individual y corporativa. La solidaridad
que demuestra otorgar preferencia al interés público deviene así ele-
mento aglutinante, denominador común de las heterogéneas iniciativas
asociativas y realidades empresariales encuadrables en el Tercer Sector o
Economía Social. Y la naturaleza participativa —en la propiedad, en la
dirección, en la ejecución— de las entidades agrupables bajo ese título
hacen de la responsabilidad social parte de su mismísimo mapa genéti-
co, como se ha sabido decir expresivamente.

Solidaridad de individuos libres; compromiso responsable en proyec-


tos libremente gestados: ahí radica lo más específico de las actividades del
Tercer Sector; por eso su campo propio es el de lo privado solidario y
socialmente responsable. Su especificidad, pues —retomando lo dicho
más arriba—, no debe buscarse en términos negativos, ya sea por situarse
al margen del mercado o por no integrase en la esfera gubernamental; el
Tercer Sector ni renuncia a la actividad mercantil, cuando procede —y lo
mercantil es eficiencia, competitividad y resultados de la gestión—, ni
puede sentirse ajeno a los dictados de las políticas públicas y a los recur-
sos del Estado. La especificidad hay que formularla afirmativamente: en
la conjugación de esos valores que son el altruismo, la solidaridad, la par-
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