Página principal

Director del C. I. F


Descargar 38.85 Kb.
Fecha de conversión18.07.2016
Tamaño38.85 Kb.
La Congregación de la misión en Estados Unidos:

una síntesis histórica
por John Rybolt, C.M.

Director del C.I.F.




  1. La misión romana 1815-1835

La Congregación de la Misión en Estados Unidos empezó con la llegada de cuatro misioneros vicentinos de la Provincia de Roma. Ellos vinieron a Estados Unidos en 1815 por invitación del Obispo Luis William Dubourg, para organizar un seminario para la Diócesis de Luisiana. Durourg, Sulpiciano, había aceptado la enorme diócesis que incluya todo el territorio de Luisiana, pero sólo como su administrador. Él aceptó definitivamente las responsabilidades episcopales cuando se aseguró la ayuda de sacerdotes para establecer un seminario. Mientras pernoctaba con los vicentinos en la casa de Montecitorio, en Roma, tuvo la oportunidad de conocer a Félix De Andreis (1778-1820). De Andreis fue un sacerdote misionero vicentino, cuya responsabilidad se extendía además a brindarle apoyo espiritual a otros sacerdotes de Roma. Duborg escuchó a De Andreis hablando a un grupo del clero e, impresionado por sus habilidades, decidió invitarlo, con otros vicentinos, para su diócesis. La provincia romana, al principio, rehusó sacrificar uno de sus más importantes miembros pero, con la insistencia y aprobación de Pío VII, finalmente lo cedió. Dubourg y el provincial delinearon un contrato confirmando para esta misión en Luisiana miembros de la Provincia de Roma. Los primeros vicentinos fueron Félix De Andreis, Superior; Joseph Rosati (1789-1843), John Baptist Acquaroni, y el Hermano Martín Blanka. Los tres primeros eran italianos; el Hermano, de la República Checa, pero era miembro de la Provincia de Turín, y trabajaba en Piacenza. Otros sacerdotes y seminaristas diocesanos, además de postulantes para hermanos, se unieron a ellos; todos ellos intentaban llegar a ser vicentinos en Estados Unidos. El primer apostolado vicentino fue la formación de sacerdotes para Luisiana y la predicación de misiones.


Los misioneros, trece en número, se reunieron gradualmente en Bourdeaux, Francia, y durante la noche del 12 al 13 de junio de 1816 partieron hacia Baltimore, Maryland, a donde llegaron el 26 de julio. Posteriormente, viajaron por tierra atravesando Pennsylvania hasta Pittsburg, y después bajaron por el Rió Ohio hasta Louisville. Benedict Joseph Flaget, el bondadoso obispo de Bardstown, Kentucky, los aceptó en el seminario de Santo Tomás, que estaba cercano a la ciudad de su sede. La mayoría permaneció allí por casi dos años, aprendiendo inglés, completando los estudios de seminario y, en general, preparándose para la misión en Estados Unidos, al oeste del Río Mississippi.

De Andreis salió de Bardstown en octubre de 1817, en compañía del Mons. Flaget, del Hermano Blanka y de Joseph Rosati. Este último, más tarde llego a ser el sucesor de Andreis como Superior de la misión en Estados Unidos, y Dubourg asumió como obispo de Luisiana. Él siguió la misma ruta que los otros, desde Baltimore hasta Bardstown, y pronto salió de allí para su diócesis. Llegó a Santa Genoveva, Missouri, la víspera del año nuevo, y a San Luis, el 6 de enero de 1818. En los siguientes meses, el obispo supervisó la preparación de la tierra y las habitaciones para acomodar su seminario en el asentamiento de Barrens, adecuado para ese fin. Los seminaristas, liderados por Rosati, llegaron a Barrens, que fue incorporado a Perryville, Missouri, en octubre siguiente. Rosati llego el 2 de octubre, y el resto un día después. En esa fecha, los vicentinos de Estados Unidos vieron la fundación de su primera casa, Santa María de los Barrens.


Desde el principio hubo dos fundaciones bajo un sólo superior. La primera fue el seminario de Barrens, que lentamente creció en número. La segunda fue San Luis, donde los candidatos vicentinos fueron para hacer su seminario interno. De Andreis repartió su tiempo entre una parroquia y actividades misioneras ya que el obispo Dubourg le pidió estar cerca de él, en la ciudad, como su Vicario General. El primer seminario interno en Estados Unidos empezó el 3 de diciembre de 1818.
De Andreis tenía una salud frágil y, además, sufrió depresión. Finalmente, sucumbió a la combinación de los efectos de la fiebre y una dosis de mercurio, el 15 de octubre de 1820. Fue enterrado en la primera iglesia de Barrens y sus restos fueron trasladados hasta la actual iglesia, en 1837. Generaciones y generaciones de Vicentinos han rezado en su tumba por su canonización.
Rosati trasladó el seminario interno de San Luis hacia Barrens y continuó el trabajo del seminario (externo), para el cual aceptaba candidatos diocesanos y vicentinos. El obispo Dubourg se vio obligado a renunciar a su sede debido a un escándalo que envolvía a uno de los sacerdotes que él había ordenado y a quien había confiado importantes asuntos diocesanos en Europa. El obispo había ya ordenado a Rosati como su auxiliar y sucesor el 25 de marzo de 1824. El nuevo Obispo tuvo que viajar bastante para visitar las comunidades católicas dispersas a lo largo del Río Mississippi, así como manejar los asuntos de los Vicentinos, de quienes permanecía como Superior. Gradualmente, el seminario de Santa Maria produjo laicos y clérigos graduados y Rosati miró hacia atrás con satisfacción, hacia el trabajo como pionero de la primera casa vicentina en Estados Unidos.


  1. Una provincia, 1835-1888

Rosati abandonó sus deberes como superior en 1831 y centró todos sus esfuerzos en la Diócesis de San Luis, de donde llegó a ser el primer Obispo, en 1829. El nuevo Superior de Barrens empezó a ubicar a los Vicentinos por todas partes, particularmente en el Estado de Luisiana. El incremento de los Vicentinos venidos de Europa y de nuevos ordenados condujo a la fundación de una Provincia en Estados Unidos, independiente de la Provincia Romana. Esto sucedió bajo la guía del P. Jean Baptiste Nozo, el 2 de octubre de 1835, después de la Asamblea General. La nueva Provincia llegó a ser la primera establecida fuera de Europa desde la fundación de la Congregación de la Misión en 1625.


El primer Provincial fue John Timon (1797-1867), un misionero originario de Pennsylvania que había conocido a De Andreis mientras era seminarista. Timon guió la Provincia hacia trabajos tradicionales de los Vicentinos, seminarios y misiones. Él, extendió la Provincia, de modo que en el tiempo en que fue ordenado Obispo de Buffalo (1847), la Provincia de Estados Unidos conducía seminarios en los estados de Missouri, Luisiana, Nueva York, Pennsylvania, Kentucky y Ohio – demasiados para la pequeña Provincia –. El compromiso misionero de la Provincia tomó la forma de la fundación de misiones parroquiales. Un número asombroso de estas misiones fue fundado y otro tanto ofrecido en los estados de Missouri, Illinois, Maryland, Luisiana, y Pennsylvania. Otro trabajo importante fue el cuidado pastoral de Texas, encomendado a la Congregación por la Santa Sede en 1840. Timon supervisó el trabajo, pero necesitando de alguien más que residiera allí, eligió a su compañero de seminario John Mary Odin (1800-1870) para hacerlo. Odin llegó a ser Obispo en 1842 y gobernó la misión de Texas hasta que fue transferido a Nueva Orleans como Arzobispo, en 1861.
Uno de los asuntos que causó problemas a los Vicentinos fue la práctica de la esclavitud, especialmente dentro de la Provincia. Los cuatro cohermanos fundadores estuvieron de acuerdo en que ellos resistirían la esclavitud cuando llegaran a Estados Unidos, pero llegaron a aceptar que la esclavitud era parte de la estructura social del país y que no podían resistirse a esto. El mismo De Andreis citó la expresión legal Necessitas non habet legem [la necesidad no conoce la ley], para justificar la esclavitud. El número de esclavos creció, a través de regalos y compra, hasta el tiempo de John Timon. Desde entonces el número declinó hasta la abolición de la esclavitud por los años 1860.
Un logro interesante de la presencia vicentina en los Estados Unidos fue la unión de la mayoría de las Hermanas de la Caridad (fundadas por Santa Elizabeth Ann Seton) a las Hijas de la Caridad. Los directores Sulpicianos de las Hermanas de la Caridad, sintiéndose cercanos al carisma de San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, promovieron esta unión. Los Vicentinos fueron nombrados sus directores y las dos congregaciones, la doble Familia, ha continuado trabajando junta, especialmente en décadas recientes.
La fuente de las vocaciones fue al principio, sobre todo, la inmigración. Al principio los cohermanos fueron italianos, después irlandeses y españoles con algunos franceses, alemanes, y otros. Al final de la Guerra Civil de Estados Unidos (1865), casi el 90% de las vocaciones eran o inmigrantes irlandeses u otros, nacidos en los Estados Unidos. Fue por los irlandeses que el nombre “Vicentinos” gradualmente reemplazó al de “Lazaristas”, alrededor de los años 1900, en los Estados Unidos.
Otro hecho que confrontó a los Vicentinos de Estados Unidos en el periodo anterior al año 1888 fue el largo número de cohermanos que llegó al episcopado y que, por ende, fue perdido para la Congregación. Joseph Rosati, el sucesor de Andreis fue ordenado obispo en 1823. Leo De Neckere sucedió a Dubourg como Obispo de Nueva Orleans en 1830. John Mary Odin, mencionado arriba, llegó a ser el Obispo Fundador de la Diócesis de Búfalo, en Nueva York en 1847. Thaddeus Amat, un catalán enérgico, llegó a ser Obispo de Monterrey, California, en 1854. Michel Domenec, otro catalán, fue Obispo de Pittsburg en 1860. En el mismo año, John Lynch, irlandés, llegó a ser Obispo de Toronto (Ontario), Canadá. Stephen Vincent Ryan, canadiense y provincial por 11 años, sucedió a Timon, en Buffalo, en 1868. Uno, Mariano Maller, quien sirvió con distinción como Provincial en Estados Unidos (y más tarde en España), viajó a Brasil para evitar el nombramiento episcopal.


  1. Dos provincias, 1888-1975

Con el crecimiento de las vocaciones vicentinas llegó a ser claro que era necesario dividir en dos la creciente Provincia. Esto se consiguió el 4 de septiembre de 1888, bajo la dirección del P. Antoine Fiat. La Provincia del Este puso sus oficinas centrales en Germantown (Filadelfia), Pennsylvania, y asumió, en general, los estados del oeste del Mississippi, mientras que la Provincia del Oeste puso sus oficinas centrales en Perryville, Missouri, y asumió los estados del occidente. En realidad, en 1888, la única fundación de la Provincia Occidental, fuera del Valle del Mississippi (Chicago, Illinois), estaba en Los Ángeles, California.


La nueva e independiente Provincia Occidental continuó los primeros trabajos vicentinos de la formación en seminarios y las misiones en parroquias. Al mismo tiempo, los cohermanos, poco a poco, se empezaron a comprometer con otros trabajos, que crecieron de acuerdo con las peculiares exigencias de la Iglesia de Estados Unidos – una Iglesia compuesta mayoritariamente por inmigrantes pobres –. Algunos seminarios tenían residencias agregadas para escuelas de secundaria y éstas se desarrollaron como instituciones independientes. En Los Ángeles, la idea original de desarrollar vocaciones vicentinas que vinieran del Colegio de San Vicente nunca llegó a funcionar como fue prevista. El Colegio continuó hasta que los Jesuitas lo asumieron en 1911. El Colegio de San Vicente, en Chicago (Illinois), tuvo similares esperanzas. Los Vicentinos abrieron una secundaria en el norte de Chicago en 1898. Esta institución gradualmente se convirtió en la Universidad de Depaul; actualmente es la universidad católica más grande de los Estados Unidos. El colegio de Dallas (Texas) tuvo mucho menos éxito. Fue abierto como la secundaria de la Santísima Trinidad en 1907 y fue minada por problemas administrativos y financieros hasta que la Diócesis lo compró en 1930 para crear un orfanato de niñas. En la Provincia Oriental las fundaciones en Brooklyn, Nueva York (más tarde la Universidad de St. John's) y en Niágara, Nueva York (Universidad de Niágara), tuvieron un origen similar y actualmente disfrutan de un gran éxito.
El trabajo de las misiones en parroquias rurales, tan querido para San Vicente de Paúl, continuó en los Estados Unidos, pero sólo fue distinguido gradualmente de la fundación de parroquias en territorios de misión. Con la reiterada animación del Superior General, en Paris, sus cohermanos de Estados Unidos organizaron un apostolado de misión formal, empezando por los años 1870. Después del éxito inicial, este apostolado decayó de alguna forma en la Provincia Oriental debido a la concentración en el trabajo de formación en seminarios y de laicos y la necesidad de crear parroquias estables. Además, el crecimiento de la devoción a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa condujo a la creación de misiones con un especial sabor mariano. Como era de esperarse, éstas tomaron la forma de novenas solemnes con tinte misionero. Este trabajo empezó en la Provincia Oriental en los primeros años del 1900 y se extendió hacia el occidente. Estas actividades marianos produjeron la ramificación de la Asociación de la Medalla Milagrosa con un santuario central en Germantown (1915) y un santuario nacional en Perryville (1917).
Un desarrollo distintivo de las misiones fue el trabajo llamado las “misiones motoras”. Originalmente consistía en una labor de evangelización rural, apoyada por el seminario de Kenrick, San Luis, Missouri. Éstas crecieron hasta tener una base permanente en la Provincia. Los cohermanos involucraron seminaristas diocesanos y vicentinos en misiones itinerantes dadas en la zona rural de Missouri. Desde 1934 hasta 1965, equipos de misioneros dieron testimonio de la Iglesia en plazas públicas y en las principales calles de pequeñas ciudades. Ellos viajaron en pequeños trailers (en caravanas) para predicar, y también, celebrar los sacramentos para los católicos dispersos por toda la región.
Cohermanos de la Provincia Oriental desarrollaron trabajos de evangelización similares a través de su compromiso con la Iglesia en el Estado de Alabama. Empezando en 1910, los Vicentinos fundaron misiones en las parroquias y sirvieron a muchas comunidades de católicos dispersas en la región. De alguna manera, la atención de estas parroquias ha cambiado debido al creciente numero de católicos “hispanos” en Alabama.
La Provincia Oriental aceptó, alrededor de este mismo tiempo, llevar a la zona del Canal de Panamá, cohermanos de Estados Unidos. Su apostolado consistiría en dar misiones a trabajadores de habla inglesa que estaban construyendo el Canal, muchos de los cuales eran descendientes de africanos. Esta misión empezó lentamente pero fue abierta oficialmente en 1913. La atención principal se puso en parroquias de personas procedentes de Estados Unidos, pero ocasionalmente se fue abriendo hacia hispanohablantes de la zona del Canal y de fuera de ella. Los Misioneros Vicentinos gradualmente desarrollaron vocaciones nativas panameñas y, junto con cohermanos de la Provincia de América Central, continúan su servicio a la Iglesia en Panamá.
En una misión confiada por la Santa Sede, los primeros Vicentinos que entraron a China, no en gran número, lo hicieron en 1699. Al ritmo en que la Iglesia de China creció también aumentó la necesidad de misioneros. Cohermanos de la Provincia Oriental empezaron su trabajo en Kiangsi (Jiangxi), en 1920, y la Santa Sede pidió que la Provincia Oriental también tomara una misión en China. Después de muchas dudas por problemas económicos y de personal, la Provincia Oriental asumió el control de otra misión en el distrito de Kiangsi, en 1929. Cuatro cohermanos llegaron a ser obispos alli (John O’shea en 1928, Edward Sheehan en 1929, Paul Misner en 1935 y Charles Quinn en 1940). Los Vicentinos de Estados Unidos permanecieron en Kiangsi hasta ser expulsados por el gobierno comunista. Por cerca de 30 años, ellos sufrieron constantes guerras y momentos difíciles a raíz de insurgencias nacionalistas: de japoneses durante la II Guerra Mundial y de la Revolución Comunista. En 1952, casi inmediatamente después de su expulsión, dos sacerdotes con experiencia misionera fueron a Taiwán, donde empezaron el ministerio entre católicos continentales chinos que habían volado allí. Esta misión creció y, en 1987, los misioneros de Estados Unidos y sus cohermanos chinos y alemanes se unieron para formar la nueva Provincia de China.
Por muchos años, el principal trabajo de los Vicentinos de Estados Unidos en las dos provincias fue la formación en los seminarios. Ambas ofrecieron programas de formación para sus propios candidatos, empezando en varios seminarios menores. Para formar seminaristas diocesanos, ellos también sirvieron en seminarios que eran propios (Denver Colorado, Niágara y Albany, Nueva York; Boynton Beach, Florida) o en otros que simplemente ellos organizaron (San Luis, Missouri; Los Ángeles, California; San Antonio y Houston, en Texas). Algunos fueron seminarios menores pero la mayoría eran seminarios mayores.
De estos seminarios salió una cierta élite en ambas provincias. Futuros superiores, provinciales e inclusive cuatro superiores generales (Charles Souvay, nacido en Francia; William Slattery, James Richardson y Robert Maloney). Además, muchos cohermanos se dedicaron al arte de enseñar y a la academia, particularmente en ciencias teológicas. Sin embargo, debe ser admitido que los cohermanos asignados a las parroquias y a otros trabajos pastorales (tales como capellanes para hospitales y las fuerzas armadas o a las misiones) fueron muchas veces vistos como menos importantes en las provincias. Los hermanos, bastantes en cantidad, en las dos provincias fueron también sujetos de alguna discriminación y marginalización. La atención dada a la supervivencia después de las dos guerras mundiales y la gran depresión económica de los años 30 reforzó el status quo.


  1. Cinco provincias, 1975

Los Vicentinos de Estados Unidos experimentaron paralelamente lo mismo que, en general, los católicos de los Estados Unidos: un rápido crecimiento y un incremento en la prosperidad, particularmente empezando por los años 50. Presiones para facilitar el esperado trabajo de los superiores provinciales llevaron a la creación de dos viceprovincias hijas, Nueva Orleans y Los Ángeles, en 1958. La Provincia Oriental estaba libre para trabajar en cualquiera de estas áreas, incluída la llamada “Provincia Madre”, ahora con sede en San Luis. En 1975, después del Concilio Vaticano II y de la revisión de las Constituciones las tres áreas llegaron a ser tres provincias independientes. Medio Oeste, Sur y Oeste. Juntas con la Provincia del Este y la Provincia independiente de Nueva Inglaterra, constituyeron las cinco provincias de los Estados Unidos, el número más grande para cualquier país en la Congregación.


Gradualmente las tres provincias se hicieron distintas en sus trabajos y estilos. Los Vicentinos del Medio Oeste con sus miembros dedicados, sobre todo a la educación (seminarios y Universidad) y a las parroquias, empezó lentamente a revisar todos sus compromisos. Ellos hicieron esto debido al ánimo general que venía de la revisión de las Constituciones, en 1984. En el espíritu del Concilio, los Vicentinos prometieron examinar todos sus trabajos a la luz de la inspiración original de San Vicente. Esto fue resumido en la importante frase que está en el primer articulo de las constituciones: “para seguir a Cristo el evangelizador de los pobres”. Desde este punto, todos los trabajos vicentinos tendrían, en alguna forma, que ser explícitamente fieles a esta perspectiva. Por esta razón la Provincia del Medio Oeste ha dejado gradualmente algunos trabajos y asumido otros. La decadencia en el número de los miembros de la Provincia también ha forzado este cambio.
Los nuevos trabajos fueron elaborados después de un largo período de planeación que ha tomado varios años. Entre estos trabajos está un renovado énfasis en las misiones parroquiales, el crecimiento de las labores vicentinas en Kenya, ayuda para las diócesis pobres en sacerdotes (tales como Pueblo y Colorado Springs, en Colorado) y un creciente número de trabajos hechos en un contexto vicentino: formación de laicos para el ministerio, capellanías de prisiones, compromiso con seminarios y trabajo organizacional directo con los materialmente pobres.
Los miembros de la Provincia del Oeste siguieron el mismo sistema, incluyendo una total revisión de los trabajos y de la vida común. Ellos fueron pioneros en las misiones de Burundi en 1979. Los misioneros se unieron a las Hijas de la Caridad que ya trabajaban allí, pero las condiciones políticas se pusieron muy serias y peligrosas y la Provincia saco sus miembros en 1985. Desde entonces Burundi ha pasado por catastróficas guerras civiles y masacres. Recientemente cohermanos de Colombia han reasumido el apostolado allí.
La Provincia del Sur también revisó sus trabajos enfatizando el ministerio entre los pobres del campo, primero en el Estado de Arkansas. Ellos tuvieron, por algunos, una misión rural en Guatemala, empezando en 1980. Con el crecimiento de la presencia de hispanohablantes católicos, los cohermanos han cambiado hacia un trabajo más directo con hispanos en los territorios de la Provincia. Un desarrollo importante ha sido el ministerio para indígenas nativos, que fueron tan importantes en los planes de Andreis y de los primeros misioneros vicentinos italianos. En esto ellos han sido apoyados por los misioneros del Oeste, trabajando en la Diócesis de Gallup, Nuevo México, la más pobre de los Estados Unidos.
La Provincia del Este, como las otras provincias, experimentó un descenso en el número de sus miembros. Junto con los nuevos acercamientos tomados por las Constituciones de la Congregación, los cohermanos se comprometieron en una total revisión de sus ministerios, a través de un largo período de planeación. Como se cerraron seminarios y otros trabajos, muchos cohermanos estuvieron disponibles para otros trabajos pastorales. Algunos se dedicaron al trabajo universitario de una manera nueva (énfasis en lo específicamente relacionado con el carisma vicentino), al ministerio en medio de los “hispanos” y a las misiones internacionales de la Congregación.
La Provincia de Nueva Inglaterra no ha sido mencionada en esta revisión ya que sus miembros siguieron un camino histórico diferente. El mismo San Vicente envió misioneros a Polonia y ambos, misioneros polacos y extranjeros, trabajaron allí produciendo grandes frutos. Las desastrosas particiones de Polonia en el siglo XVIII redujeron tremendamente el trabajo, pero la Provincia fue capaz de empezar otra vez en 1866. Grandes olas de inmigrantes de Polonia hacia Estados Unidos hicieron que se llamaran también misioneros en medio de ellos. Vicentinos polacos llegaron en 1903 y gradualmente abrieron casa de misión y parroquias para polacos inmigrantes. Trabajo educacional de varias formas (una secundaria, Erie, Pennsylvania; publicaciones, escuelas parroquiales), también caracteriza su apostolado. En 1920 pasó de ser misión en Estados Unidos a vice-provincia. En 1975 la Vice-provincia se había desarrollado suficientemente para llegar a ser una provincia independiente. Sus miembros continuaron los trabajos tradicionales pero se ramificaron en parroquias sin mayoría polaca necesariamente.

Además de las provincias de Estados Unidos, cohermanos de varias provincias han trabajado en los Estados Unidos, principalmente para ayudar a los católicos inmigrantes de sus países de origen. Varios cohermanos de diferentes provincias de España (Barcelona, Madrid, Zaragoza) e Italia (Nápoles, Turín, Roma) y de Portugal y México, fundaron casa y trabajos, principalmente después de 1900. Además, las “fortunas” de las guerras y revoluciones han traído otros cohermanos a los Estados Unidos. Aunque ellos se unieron a provincias establecidas, temporal o permanentemente, muchos de ellos han tenido un especial protagonismo para los católicos de sus países nativos. Cohermanos de China, Eslovenia y Vietnam pueden ser mencionados junto con muchos otros.


Todas las cinco provincias, inclusive antes de 1975, desarrollaron estrechas relaciones la una con la otra. Cohermanos de las tres provincias que anteriormente constituían la Provincia del Oeste han continuado trabajando en las tres áreas. Algunos cohermanos han trabajado inclusive temporalmente, en trabajos de formación de las otras provincias. Los provinciales se reúnen regularmente para discutir asuntos de mutua importancia tales como la formación común. Otro de estos trabajos es el Instituto de Formación Vicentina, un trabajo patrocinado también por las provincias de las Hijas de la Caridad. Su propósito es el de llevar más lejos la herencia vicentina, particularmente a través de investigaciones, publicaciones y conferencias.
Todas las cinco provincias están también desarrollando caminos para establecer fuertes relaciones de oración, trabajo y amistad con muchos otros laicos, religiosos y sacerdotes que forman parte de la gran Familia Vicentina. Primeros entre estos han sido y continúan siendo las Hijas de la caridad. Además, los Vicentinos de Estados Unidos están creando nuevos lazos con miembros de la Sociedad de San Vicente, la A.I.C. y con otras organizaciones religiosas de mujeres, particularmente aquellas que comparten el carisma de Santa Elizabeth Ann Seton. La fundación de voluntarios laicos también ha empezado ya.
Bibliografía
The American Vincentians. A Popular History of the Congregation of the Mission in the United States. 1815-1987. Edited by John E. Rybolt, C.M. Brooklyn, NY: New City Press, 1988.
(Traducción: GUILLERMO CAMPUZANO, C.M.)





La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje