Página principal

Didactica del teatro II una Didáctica del Teatro para el Nivel Polimodal


Descargar 2.26 Mb.
Página8/72
Fecha de conversión22.09.2016
Tamaño2.26 Mb.
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   72

I.- INTRODUCCIÓN




1.- Quienes y Cómo somos los argentinos

Para el artista o escritor argentino, el ser argentino no es una profesión ni una



herencia, sino ante todo un destino

problemático: el de una Nación sin terminar, un país que se interroga acerca de su propia identidad y su futuro".
Alain Rouquié
El presente ensayo responde a la búsqueda de rasgos particulares de configuración de la "identidad nacional" en el trazado de los caracteres de algunos personajes teatrales argentinos. La formulación inicial constituye un verdadero desafío y nos conduce a plantearnos los siguientes interrogantes: ¿Dónde estamos ubicados?¿Quiénes somos los argentinos? ¿Cómo somos? y ¿Por qué somos cómo somos?
Trataremos de responder, teniendo en cuenta la complejidad de las preguntas formuladas.
En primer lugar, los argentinos estamos ubicados geográficamente en un extenso país, plantado como un triángulo cabeza abajo en el que resaltan la extrema variedad de climas y regiones de un territorio que comienza en los trópicos y se desliza hasta los hielos antárticos. Si trazamos una larga línea vertical se une Ushuaia con Iguazú y se recorren disímiles regiones.” Al norte, selvas cálidas y tropicales, bosques rojos de quebracho, plantaciones de algodón, de yerbamate, de caña de azúcar y lentas melopeas guaraníes venidas del Paraguay. Al oeste, dominado por el Aconcagua, la cima más alta del mundo después de las del Himalaya, un paisaje áspero, seco y rocoso en el que existen aún vestigios de una civilización hispano-peruana mezclada de incaísmo. Al centro encontramos la pampa "ese vértigo horizontal" que no ocupa mas que la cuarta parte del país. También posee una zona central y noroéstica, repleta de mitos y leyendas, se prolonga en Cuyo con sus sierras y desiertos regados y poblados con viñedos. Al sur, flanqueada de lagos, la Patagonia, tierra olvidada cuya conquista comienza recién, reina de vientos violentos y de ovejas, paraíso mineral donde aflora el hierro y donde el petróleo, que brotara hace más de medio siglo es buscado.” (Kalfon, Pierre, 1970: 10.)
En segundo término, pensemos que somos un país joven con una breve historia y estamos en proceso de consolidación como Nación. No podemos ignorar, además, la existencia de dos aludes inmigratorios, con sus consabidos traumas y problemas de adaptación para los nativos y los recién llegados, ni olvidar, además las escasas raíces culturales indígenas al compararnos con la magnificencia de las expresiones culturales de los aztecas, mayas o incas.
Y para terminar de contestar porqué somos como somos, añadiré a la lista de características enunciadas, la existencia de una clase dirigente e ilustrada, conformada ancestralmente por la fe en credos e ideas liberales y cosmopolitas. Algunos de estos argentinos, educados y familiarizados con el lenguaje inglés y francés, acostumbraron a desviar sus miradas hacia la orilla del Viejo Continente, sin valorar lo propio.
Teniendo en cuenta los argumentos consignados, nos atreveremos a indagar una “idiosincrasia común de los nativos” y a intentar avizorar “rasgos del carácter argentino” en un proceso dinámico que considere la vertiginosidad de los cambios epocales.

2.- La noción de región

La región se perfila como ámbito en el que existen suelo, clima, vegetación, ríos, vientos y hasta silencios propios. El ámbito geográfico aporta personajes locales y las características de su gente con sus sonidos, rumores, olores, sabores de frutos, comidas, vivencias y lugares que fueron evocados a modo de repertorio emocional. Surgen el canto y la danza alegres o melancólicos como manifestaciones de lo propio.


La raza, el medio geográfico, el clima, la alimentación, el idioma, los sentimientos, las creencias, los ideales, los intereses y las rutinas -es decir, los factores étnicos, físicos, económicos y culturales- crean en la colectividad una memoria y conducta que, por herencia, por imitación, por educación, otorga el hombre medio -a la gente- un aire de uniformidad y de parentesco reconocible por el observador común.
La mente de los hombres gira alrededor de lo que les parece preferentemente valioso; por ello, la manera más segura de llegar a conocer el modo de ser de una persona o de un grupo social consiste en notar qué lo mueve con mayor vigor, qué estima como más importante en la vida. La cultura de los pueblos tiende a la realización de valores preferenciales; y ella nos ofrece la clave del carácter de esos mismos pueblos. De lo antedicho se desprende que para hablar de un teatro nacional regional adoptamos una noción de región emanada desde una perspectiva actual ,atravesada por la dinamicidad de las coordenadas espaciotemporales que supere el pintoresquismo costumbrista.
Las piezas teatrales vienen en auxilio del investigador , porque presentan tipos, ambientes y temas corrientes del medio social estudiado. El buen dramaturgo no siempre inventa ficciones, generalmente descubre realidades que el instinto popular sospecha. Esas realidades, al volverse manifiestas en la escena ante espectadores , se difunden en la comunidad de manera tal que contribuyen a conformar, a su vez, aspectos del carácter colectivo.
La identidad nacional se conforma con una riqueza y complejidad de un todo integrado por sus partes. Si bien Buenos Aires, no totaliza toda la significación del país, será tenida en cuenta así como otras provincias del interior. Aunque nuestro enfoque revisará varios textos regionales, creemos que no cabe una oposición o juego dicotómico entre literatura regional y nacional.

3.- La caracterización de los personajes en el teatro


En adelante, aludiremos a aspectos de textos dramáticos que contribuyan a la caracterización de personajes típicos y arquetípicos de diferentes épocas y regiones. Textos que remiten a rasgos del argentino en espacios particulares y muestran diferencias y similitudes que nos permiten reconocernos a nosotros mismos. Trataremos de encontrar los valores y rasgos particulares que nos conduzcan, sumados y vinculados a la formulación de una posible identidad nacional.
Mostraremos los procedimientos de caracterización de los personajes, en la doble enunciación del discurso dramático, observando cómo se genera una realidad ficticia a través de un discurso lingüístico pautado, tanto en el discurso inmediato de la didascalia, como en el mediato de los personajes.
Para la caracterización del personaje teatral , el discurso directo juega un papel decisivo que sirve para construir y dinamizar al personaje.”El personaje es el centro de las referencias lingüísticas, el sujeto de las acciones propias y el objeto de las conductas de otros, (Bobes Naves,1988:44).”También nos detendremos en el estudio de las acotaciones que remiten al texto escrito por el dramaturgo pero no dicho por los actores en el momento de la representación. Están expresadas con palabras y pertenecen a un sistema de signos lingüísticos como signos paraverbales, que se refieren al tono y al volumen de la voz y a la forma particular de transmitir los enunciados. Asimismo, repararemos en la técnica nominativa.
En definitiva, focalizaremos como punto de partida los dos grandes discursos de los que se compone el texto teatral: el discurso del personaje y el discurso didascálico o acotación.
Señalaremos sus características particulares y nos referiremos al vestuario, lenguaje y el espacio referencial escénico, propios de su región.
También, nos detenemos en el valor dramatúrgico de la música, el canto y la danza y su carácter manifestador de identidad en este tipo de obras. “La selección de los instrumentos revela su potencialidad para representar sentimientos y situaciones colectivas. Sirve para elaborar situaciones marcar el progreso de la acción ,mantener al público en tensión , ayudarlo a deducir situaciones y permitir al director hiperbolizar situaciones y caracterización cultural ( Trastoy y Zayas de lima, 1997: 145-147).” Señalaremos las características particulares del lenguaje musical y gestual dancístico en un espacio escénico configurado para mostrar la región en piezas teatrales que presentan tipos, ambientes y conflictos corrientes del medio social estudiado. Esas realidades, al volverse manifiestas en el espectáculo, se difunden en la comunidad de manera tal que contribuyen a conformar, a su vez, aspectos del carácter colectivo.

No olvidaremos el valor semiológico del vestuario con sus posibilidades indiciales y simbólicas por que “El vestuario trasciende la artesanía y se constituye en obra de arte como material dramático, productor de teatralidad: ayuda a la construcción de un personaje, guía la lectura de una situación, manipula la atención del espectador y refuerza el mensaje verbal; es, el resumen, fuente de información y significación dinámica.” (Beatriz Trastoy y Perla Zayas de Lima, 1997: 92)


Finalmente, destacamos que trabajamos con obras escritas destinadas para la representación. Allí son mediadas por un director y actores que establecen una relación dialógica con el espectador, mediante la articulación de diferentes lenguajes verbales, visuales y sonoros.
Hemos elegido la configuración de las imágenes de personajes característicos del campo y de la ciudad para mostrar facetas significativas del hombre argentino en obras escritas desde 1789 hasta 1999. Comenzaremos por el gaucho primitivo en Amor de la Estanciera, el gaucho matrero en Juan Moreira de Eduardo Gutiérrez, el gaucho pícaro en Calandria de Martiniano Leguizamón, el caudillo apasionado en Una Pasión Sudamericana de Ricardo Monti, el gaucho rebelde y redentor en Pasión y muerte de Silverio Leguizamón de Bernardo Canal Feijóo y el legendario bandolero en defensa del campesino despojado de su tierra en Bailoretto y Germinal de Alejandro Finzi.
Mas no se intente buscar en este sondeo una enumeración exhaustiva de todos los tipos o textos dramáticos que los reflejaron. Solamente, hemos intentado realizar pequeñas calas en algunos personajes de textos dramáticos significativos. Textos entrañables que han despertado el gozo y la emoción del lector y el espectador. Textos que convocan al acercamiento al teatro, desde siempre y para siempre.
Las obras seleccionadas reflejan la personalidad, tradiciones de cultura propias, leyendas y mitos y un acento particular para vivir, entender y expresar los conflictos de la vida. Por esto, podemos arriesgar nuestra hipótesis: si el teatro realizó aportes para la configuración de la identidad nacional, si abrió nuevos caminos y aportó trazos significativos, indagaremos cómo lo logró.
A estos interrogantes y a otras incógnitas, responderemos en el transcurso de este trabajo. Con la certeza de que estamos hablando de una dramaturgia nacional que nos conduce, como viajeros, en la travesía por los tipos y las regiones, con los ojos y los recuerdos atiborrados de imágenes visuales y voces sonoras y polifónicas, de diferente modalidades, a lo largo de los senderos de esta extensa Argentina, a través de distintas regiones y épocas.
Basta de palabras … y ¡Arriba el telón!

1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   72


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje