Página principal

Derecho del trabajo


Descargar 179.68 Kb.
Página1/4
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño179.68 Kb.
  1   2   3   4
DERECHO DEL TRABAJO
D.T. 1 19 4) Accidentes del trabajo. Acción de derecho común. Cosa.

Una “cosa” no es necesariamente una determinada maquinaria o aparato, ni un objeto concreto susceptible de ocasionar un daño. Puede ser todo un establecimiento, explotación, empresa o incluso también actividad. Por ende, si la afección en la salud está relacionada con una “cosa riesgosa” (en el caso, no sólo las máquinas sino todo el entorno del establecimiento, incluido el factor sonoro propio del mismo) y no se ha acreditado una actitud desaprensiva o negligente en el trabajador que pueda ser considerada culpa, el daño debe atribuirse a la cosa peligrosa en los términos del art. 1.113 del Cód. Civil.



Sala VII, S.D. 40.625 del 30/11/2007 Expte. N° 11.995/03 “Cañete, Elida c/Finexcor S.A. s/indemnización art. 212”. (RB.-F.).
D.T. 5 Agencias de colocaciones. Art. 29 L.C.T..

Las empresas de servicios eventuales previstas por el art. 29 bis L.C.T. sólo pueden mediar en la contratación de trabajadores bajo la modalidad de trabajo eventual (conf. art. 77 ley 24.013). El art. 29 “in fine” de la L.C.T. impone a quien invoca una contratación de carácter eventual la carga de acreditar que la actividad del trabajador se ejerce bajo la dependencia del empleador para la satisfacción de resultados concretos, tenidos en vista por éste, en relación a servicios extraordinarios determinados de antemano, o exigencias extraordinarias y transitorias de la empresa, explotación o establecimiento.



Sala III, S.D. 89.278 del 28/11/2007 Expte. N° 3.937/2003 “Lancini Diego Hernán c/Spell S.A. y otro s/despido”. (P.-E.).
D.T. 5 Agencias de colocaciones. Art. 29 L.C.T.. Trabajador que es contratado para atender tareas de carácter temporario motivadas en un incremento estacional de la producción de estufas.

El caso de un trabajador que ha sido contratado para atender tareas de carácter temporario motivadas por un aumento estacional de la producción (en el caso, estufas, cocinas, termotanques para el hogar) y destinadas a satisfacer una necesidad estacional y extraordinaria, no se trata de un supuesto de trabajo eventual, sino de un trabajo de temporada, ya que se repite cada ciclo y tiene una duración determinada de antemano (conf. art. 96 LCT, texto conf. ley 24.013). Al no tratarse de servicios eventuales, cabe concluir que la empresa que recibió la prestación del accionante resulta la empleadora directa y ambas demandadas son solidariamente responsables en los términos del art. 29 L.C.T..



Sala III, S.D. 89.296 del 30/11/2007 Expte. N° 18.550/2005 “Monserrat Raúl Marcial c/EMEGE S.A. y otro s/despido”. (P.-G.).
D.T. 5 Agencias de colocaciones. Empresas de servicios eventuales. Art. 29 L.C.T..

El hecho de que un trabajador hubiese figurado inscripto como dependiente de una empresa de servicios eventuales, no significa que ello excluya necesariamente la posibilidad de que pueda ser considerado como vinculado en forma directa y subordinada en relación a la empresa usuaria. Para que las tareas desempeñadas por el trabajador resulten encuadradas en la excepción del último párrafo del art. 29 LCT, no basta con que el trabajador haya sido suministrado por una empresa de servicios eventuales reconocida al efecto por la autoridad de aplicación, sino que es necesario que los servicios prestados por el trabajador encuadren en la hipótesis contemplada en el art. 99 de dicha ley, el cual impone la carga de la prueba de la excepcionalidad de las tareas al empleador que pretende que dicha relación inviste la modalidad eventual. Teniendo en cuenta las prescripciones emanadas de los arts. 29 y 29 bis de la LCT (según arts. 75 y 76 ley 24.013), sólo una vez verificadas dichas exigencias cobran operatividad las disposiciones contenidas en el decreto reglamentario N° 342/92, cuyo art. 4 último párrafo reglamenta que los trabajadores que la empresa de servicios eventuales contrate para prestar servicios bajo la modalidad de “contrato de trabajo eventual” serán considerados vinculados a la empresa de servicios eventuales por un contrato de trabajo permanente discontinuo.



Sala VII, S.D. 40.595 del 21/11/2007 Expte. N° 14.655/06 “Silva, Walter Javier c/Frigorífico Calchaquí Productos 7 S.A. y otro s/despido”. (RB.-F.).
D.T. 15 Beneficios sociales. Prestación médica.

La prestación médica no se concede en función del tiempo del trabajador ni de su rendimiento. No es una contraprestación del trabajo sino una protección que se otorga en ocasión y en la medida de ciertas necesidades emergentes del trabajador. Constituye un modo de asunción, por parte del empleador, de una contingencia social que puede aleatoriamente afectar o no a sus empleados. Por lo tanto, dicho concepto carece de carácter remuneratorio. Al enumerar los beneficios sociales, el art. 103 bis LCT en el inc. d) hace mención a los gastos médicos del trabajador y su familia, asumidos por el empleador, previa presentación de comprobantes emitidos por el médico o entidad correspondiente.



Sala III, S.D. 89.286 del 30/11/2007 Expte. N° 11.089/2005 “Saint Jean Alejandro Roberto c/Disco S.A. s/despido”. (P.-E.-G.).
D.T. 15 Beneficios sociales. Tickets. Naturaleza jurídica. Ausencia de carácter salarial. Condición esencial del contrato. No pueden ser suprimidos unilateralmente por el empleador.

Si bien las sumas abonadas a través de tickets carecen de naturaleza salarial, lo cierto es que se trata de una condición emergente del contrato individual que no puede ser modificada unilateralmente por el empleador, a través de una reducción de la entrega mensual. De todos modos, aún cuando el mencionado beneficio no reviste carácter salarial, la reducción o supresión en la entrega de tickets, en la medida que pueda considerarse que éstos constituyen una condición esencial del contrato, puede llegar a implicar un ejercicio ilegítimo del “ius variandi” que habilite incluso al trabajador a considerarse despedido (conf. art. 66 L.C.T.). La calidad “asistencial” de los tickets canasta no implica que puedan ser otorgados, modificados o suprimidos por el principal.

(Del voto del Dr. Pirolo).

Sala II, S.D. 95.372 del 07/11/2007 Expte. N° 12.220/2004 “Trejo Carlos Alberto c/Metrovías S.A. s/diferencias de salarios”. (P.-M.).
D.T. 15 Beneficios sociales. Tickets. Naturaleza jurídica. Necesidad de demostrar su carácter benéfico para desconocerles naturaleza salarial.

No cabe efectuar una conceptualización amplia y sin condicionamientos acerca de que las sumas abonadas a través de tickets carecen de naturaleza salarial. Es factible discutir tal afirmación caso por caso y si la conceptualización hecha por el art. 103 bis L.C.T. es puesta en debate se requiere la demostración de que la entrega efectuada por los empleadores de esos beneficios ha tenido una causa benéfica ajena al contrato de trabajo, es decir la demostración de que no han sido dados en pago por el débito laboral del dependiente. (Del voto del Dr. Maza).



Sala II, S.D. 95.372 del 07/11/2007 Expte. N° 12.220/2004 “Trejo Carlos Alberto c/Metrovías S.A. s/diferencias de salarios”. (P.-M.).
D.T. 15 Beneficios sociales. Tickets canasta.

La ley 24.700 dispuso que se denominan beneficios sociales a las prestaciones de naturaleza jurídica de seguridad social no remunerativas, no dinerarias, no acumulables, ni sustituibles en dinero que brinda el empleador al trabajador por sí o por medio de terceros, que tienen como objeto mejorar la calidad de vida del dependiente o de su familia. Entre dichos beneficios sociales incluye los vales alimentarios y las canastas de alimentos otorgados a través de empresas habilitadas por la autoridad de aplicación (inciso c), por ello, el valor que perciben los trabajadores en concepto de tickets canasta no tiene naturaleza remuneratoria.



Sala III, S.D. 89.286 del 30/11/2007 Expte. N° 11.089/2005 “Saint Jean Alejandro Roberto c/Disco S.A. s/despido”. (P.-E.-G.).
D.T. 18 Certificado de trabajo. Diferencia con la constancia del pago de los aportes previsionales.

La obligación de hacer entrega de la constancia documentada del pago de aportes previsionales, es una obligación a cargo del empleador, en el caso que le fuese requerida al momento de la extinción de la relación laboral, distinta de la de hacer entrega del certificado de trabajo. Dicha carga documental no es idéntica a la relativa a la confección de un certificado de trabajo en las condiciones previstas en el segundo párrafo del art. 80 LCT aunque se vincula con los datos que allí deben consignarse, entre los cuales se prevé la constancia relativa a los aportes efectuados a los organismos de la seguridad social.



Sala II, S.D. 95.420 del 27/11/2007 Expte. N° 24.722/2005 “Ortega Ana María c/Asociación Mutualista de Empleados del Banco de la Provincia de Buenos Aires s/despido”. (G.-P.).
D.T. 18 Certificado de trabajo. Multa del art. 45 ley 25.345.

Si el reclamante reconoce no haber dado cumplimiento a la intimación prevista en el art. 3 del Dec. 146/01, dando curso a la intimación en el momento de considerarse despedido sin hacer referencia alguna al plazo previsto en el decreto mencionado, aún interpretando las normas aplicables con un criterio amplio, no pueden considerarse cumplidos los requisitos para que resulte procedente la multa del art. 45 de la ley 25345. (Del voto de la Dra. Fontana, en mayoría).



Sala VI, S.D. 60.043 del 29/11/2007 Expte. N° 2.025/07 “Ojeda Antonio c/Cadima Ríos Ruth s/despido”. (Font.-FM.-F.).
D.T. 18 Certificado de trabajo. Multa del art. 45 ley 25.345.

Aún cuando la intimación para la entrega de la certificación del art. 80 L.C.T. se haya efectuado en el mismo telegrama en el que el actor se considerara despedido, lo cierto es que si la demandada no acompaña dicha certificación dentro del plazo que dispone el decreto reglamentario 146/01 –el cual ha sido otorgado a favor del empleador a fin de que cuente con tiempo suficiente para su confección- ni en ninguna otra oportunidad, cabe concluir que se encuentran reunidos los presupuestos fácticos para el otorgamiento de la indemnización que prescribe la norma referida.

(Del voto del Dr. Fernández Madrid, en minoría).

Sala VI, S.D. 60.043 del 29/11/2007 Expte. N° 2.025/07 “Ojeda Antonio c/Cadima Ríos Ruth s/despido”. (Font.-FM.-F.).
D.T. 18 Certificado de trabajo. Obligación de entrega a cargo del real empleador.

Ante el caso del trabajador que ha sido facilitado a la empleadora (contratista) a través de una empresa de servicios eventuales, es la primera -real empleadora del trabajador- quien tiene a su cargo la obligación de entregar el certificado de trabajo que establece el art. 80 L.C.T., no resultando solidaria dicha obligación.



Sala III, S.D. 89.278 del 28/11/2007 Expte. N° 3.937/2003 “Lancini Diego Hernán c/Spell S.A. y otro s/despido”. (P.-E.).
D.T. 27 18 b) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Casos particulares. Operadora de call center para un supermercado.

Disco S.A. resulta responsable en los términos del art. 30 L.C.T. junto con la empresa que presta servicios de call center, pues, para el desarrollo de su giro comercial se ve necesitada del empleo de mano de obra de las operadoras de la otra empresa, en modo permanente y en actividades de naturaleza disímil a la producción como la elaboración de tarjetas Disco Plus. Se trata de actividades que, aunque no formen parte del objeto específico de la empresa, de todos modos contribuyen para su mejor desenvolvimiento pues se trata de una actividad complementaria que ayuda a la misma a la consecución de sus fines.



Sala VII, S.D. 40.612 del 28/11/2007 Expte. N° 19.486/05 “Hermida, Luisa Soledad c/American Sofá S.A. y otro s/despido”. (F.-RB.).
D.T. 27 18 b) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Casos particulares. “Playero” de los estacionamientos de Casino Buenos Aires.

Es claro que el cumplimiento del objeto para el cual fue creada la empresa Casino Buenos Aires no se concreta solamente en la prestación del servicio “juegos de azar”, sino que las tareas desarrolladas por el actor como playero del propio establecimiento de Casino Buenos Aires S.A. (particularmente en sus playas de estacionamiento), resultan complementarias e inescindibles de la actividad típica que corresponde al objeto principal del casino, pues se trata de un servicio imprescindible para el normal desempeño del servicio empresarial que ofrece, máxime cuando el estacionamiento era gratuito y exclusivo para los clientes del casino. Por ello, Casino Buenos Aires resulta solidariamente responsable en los términos del art. 30 L.C.T..



Sala III, S.D. 89.269 del 26/11/2007 Expte. N° 9.764/2003 “Espinola Miguel Alejandro c/Casino Buenos Aires S.A. y otros s/despido”. (E.-P.-G.).
D.T. 27 18 b) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Empresa que comercializa los vehículos fabricados por otra.

“Toyota S.A.” resulta solidariamente responsable en los términos del art. 30 L.C.T. junto a otra empresa dedicada a la comercialización de vehículos, toda vez que dicha actividad hace al objeto de “Toyota S.A.”, esto es la fabricación y distribución de vehículos.



Sala VII, S.D. 40.615 del 29/11/2007 Expte. N° 21.377/04 “Luna, Roberto Omar c/Emilio jorge Ferro S.A. y otros s/despido”. (F.-RB.).
D.T. 27 18 c) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Gastronómicos. Servicio de comedor brindado al personal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Si bien el servicio de comedor brindado al personal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que se encuentra bajo la jurisdicción de la Fuerza Aérea, podría resultar coadyuvante para el desenvolvimiento de la actividad de dicha fuerza, no resulta suficiente para autorizar la aplicación del art. 30 L.C.T. en tanto no hace a su actividad normal y específica. Además, la Fuerza Aérea Argentina no es una “empresa”, “establecimiento” o “empleador” en los términos de la L.C.T. ya que se trata de una persona de derecho público, por lo tanto no puede ser alcanzada por una responsabilidad solidaria que sólo es inherente a sujetos del contrato de trabajo cuya regulación es además incompatible con el régimen de derecho público al cual se encuentra sujeta aquella.



Sala I, S.D. 84.903 del 26/11/2007 Expte. N° 17.596/05 “Linardelli Pablo Guillermo c/Falcón Mario Dante y otro s/despido”. (V.-Pi.).
D.T. 27 18 a) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Generalidades. Características de la responsabilidad del art. 30 L.C.T..

Ante el caso del art. 30 de la L.C.T. debe desentrañarse qué se entiende por “actividad normal y específica propia del establecimiento”. Lo primero que hay que comprender es que estamos en presencia de un supuesto especial de responsabilidad, no ante un efecto expansivo del contrato de trabajo. Esa relación de cesión, contratación o subcontratación, produce efecto entre esas dos empresas, en la medida de su intercambio comercial y se referirá, sin dudas a esa contratación, cesión o subcontratación. La imposición de solidaridad a los efectos de los incumplimientos de los cedentes, contratistas o subcontratistas, no emerge del contrato comercial citado, sino de un tipo de responsabilidad, ajeno a ese contrato, cuya causa no es contractual, sino legal y que encuentra su fuente en el art. 30 L.C.T.. Ese es el motivo por el cual la responsabilidad del cedente y del cesionario simultáneamente, como marca la L.C.T., no encuentra obstáculo alguno, nunca en el art. 1195 del Cod.Civil. Este último refiere a una cuestión contractual ajena al Derecho del Trabajo, que no impide la vigencia de la solidaridad que marca la ley especial y protectoria. Si bien es cierto que los contratos sólo producen efectos entre las partes, nada impide que, como en este caso, el legislador imponga la solidaridad pasiva a ambos (cedente y cesionario), frente a incumplimientos que perjudican a terceros.



Sala VII, S.D. 40.612 del 28/11/2007 Expte. N° 19.486/05 “Hermida, Luisa Soledad c/American Soft S.A. y otro s/despido”. (F.-RB.).
D.T. 27 18 h) Contrato de trabajo. Contratación y subcontratación. Solidaridad. Vigilancia. Servicio de vigilancia prestado en las oficinas administrativas de una empresa alimenticia.

La actividad normal y específica de Nestlé Argentina S.A. es la elaboración y venta de productos alimenticios, sin embargo no puede soslayarse que para el cumplimiento de sus fines empresariales debe realizar, de modo permanente, toda una serie de actividades complementarias y coadyuvantes entre las cuales sin duda debe contarse la seguridad del establecimiento donde desarrolla las funciones administrativas, que son inescindibles de las que constituyen su actividad inherente, así como la recepción de correspondencia y de personas que concurren a la sede de su administración. Si bien pueden calificarse como secundarias, están integradas permanentemente al establecimiento y coadyuvan a su objetivo final. Por ello, resulta de aplicación el art. 30 L.C.T., respecto de Nestlé Argentina S.A..



Sala III, S.D. 89.293 del 30/11/2007 Expte. N° 337/05 “Rigamonti Rodolfo Arnaldo Enrique y otros c/Pentágono S.A. y otros s/despido”. (P.-E.).
D.T. 27 5 Contrato de trabajo. De empleo público. Dependiente de la Municipalidad de Avellaneda. Inaplicabilidad de la doctrina del caso “Leroux de Emede”.

No cabe aplicar la doctrina expuesta por la CSJN in re “Leroux de Emede, Patricia c/Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires” del 30/04/1991, ante el caso de un trabajador “contratado” en la Municipalidad de Avellaneda. Admitir la inaplicabilidad de las disposiciones laborales a aquellos dependientes que por ser “contratados” carecen del derecho a la estabilidad propia que poseen los incorporados al plantel permanente de la Administración implica no sólo un fraude a la garantía constitucional de la estabilidad del empleado público sino, también, un abuso y desnaturalización de la función pública. La posibilidad de que los “contratados” de la Administración Pública se encontraran incluídos en las disposiciones del Código Civil relativas a la “locación de servicios” (sin derecho a estabilidad alguna) entraría en colisión con el principio instaurado por el art. 14 bis de la C.N., el cual, razonablemente interpretado, permite sostener que nuestro régimen constitucional veda que el trabajador que se desempeñe en forma subordinada, carezca de algún tipo de protección frente a la cesantía incausada.



Sala X, S.D. 15.643 del 06/11/2007 Expte. N° 12.856/04 “Ballesteros Hugo Adrián c/Municipalidad de Avellaneda y otro s/cobro de salarios”. (Sc.-C.).
D.T. 27 5 Contrato de trabajo. De empleo público. Dependiente de la Universidad Tecnológica Nacional.

La relación laboral entre una dependiente de la Universidad Tecnológica Nacional y dicho organismo no puede calificarse como propia del derecho individual del trabajo, siendo que es la propia legislación laboral la que excluye a la Administración Pública de su ámbito de aplicación.

Así lo ha sostenido la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso “Leroux de Emede Patricia c/Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires” . Sumado a ello en el caso no se ha acreditado la existencia de un acto expreso que incluya la relación en el régimen de la Ley de Contrato de Trabajo o en el régimen de las Convenciones Colectivas de Trabajo (conf. art. 2 párrafo 2° inc. a) de la LCT), requisito éste de necesaria exigencia ya que, la circunstancia de que el ente demandado no forme parte de la Administración Pública centralizada no significa que su personal esté incluído en la órbita del régimen común del derecho del trabajo. Ello se encuentra ratificado por el art. 5 del Decreto 366/06 en cuanto al Empleo Público Autorregulado, el cual en ningún caso habilita la aplicación de la L.C.T., en virtud de que las Instituciones Universitarias poseen capacidad para administrar su régimen personal, el cual se encuentra consagrado en la Ley de Educación Superior.

Sala VIII, S.D. 34.620 del 23/11/2007 Expte. N° 14.536/2006 “Dellepiane Patricia Evelina c/Universidad Tecnológica Nacional s/despido”. (C.-M.).
D.T. 27 19 Contrato de trabajo. Extinción por mutuo acuerdo. Entrega de una suma de dinero en concepto de “gratificación” al cese de la relación. Apartamiento de la figura del art. 241 L.C.T.. Encubrimiento de un despido arbitrario.

La entrega de una suma de dinero en concepto de gratificación al cese, denota sin lugar a dudas la existencia de un apartamiento de la figura que estatuye el art. 241 L.C.T. para instalarse en el art. 245 del mismo cuerpo legal. Así, la causa fin objetiva del acto rescisorio no configura una disolución por mutuo acuerdo, sino un despido arbitrario por trastocamiento de la causa fin objetiva. A ello se ha llegado utilizando normas de cobertura (arts. 15 y 241 L.C.T.) para excluir la aplicación del art. 245 LCT, y no soportar sus consecuencias. El supuesto acuerdo queda así huérfano de legitimidad y debe ser automáticamente reemplazado por la figura que corresponde, que en este caso es la que regula el despido incausado (arts. 245 y concs. LCT).



Sala VII, S.D. 40.616 del 29/11/2007 Expte. N° 6.934/07 “Torres, María Julia c/RCI Argentina INC. s/despido”. (RB.-F.).
D.T. 27 e) Contrato de trabajo. Presunción art. 23 L.C.T.. Profesora de patín en un club.

Debe considerarse que existió relación de dependencia en el caso de una profesora de patín que daba clases en un club los días lunes y miércoles de 16.30 hs a 17.30 hs y los días sábados a las 10.30 hs y a las 12.30 hs., cuyos alumnos debían inscribirse y abonar un arancel social para desarrollar la actividad. Su habitualidad como profesora de patín cumpliendo funciones atinentes a la actividad propia, normal y específica de la demandada, por la que percibía una contraprestación, lleva a la conclusión de que dicha relación se encuentra comprendida en el ámbito del art. 23 L.C.T..



Sala IX, S.D. 14.656 del 16/11/2007 Expte. N° 24.560/2005 “Freyre Valeria c/Club Atlético Parque de los Patricios s/despido”. (St.-B.).
D.T. 27 17 Contrato de trabajo. Profesiones liberales. Médico que figura en la cartilla de profesionales médicos de una obra social. Insuficiencia para determinar el carácter laboral de la relación.

El hecho de que el actor figurase en la cartilla de profesionales médicos de una obra social en modo alguno resulta idóneo para determinar el carácter laboral de los servicios en cuestión, pues tal carácter depende esencialmente de la sujeción del médico a pautas de dirección y control que excediesen las que pueden considerarse admisibles en un contrato de locación de servicios y al hecho de que el riesgo empresario recayese exclusivamente o de modo preponderante sobre la accionada.



Sala III, S.D. 89.213 del 08/11/2007 Expte. N° 21.953/2005 “Da Silva Francisco Rosa c/Osplad Obra Social para la Actividad Docente s/despido”. (G.-E.).
D.T. 51 Derecho de huelga. Ocupación parcial del establecimiento fuera del sector operativo de la planta. Ejercicio legítimo del derecho de huelga.

La medida de acción directa (huelga) que ha sido aprobada por la entidad sindical –con personería gremial- e informada al Ministerio de Trabajo, donde no ha habido actos de violencia contra las personas o contra los bienes materiales del empleador, no se ha obstaculizado el derecho a trabajar de los otros trabajadores que no adhirieron a la medida, la ocupación llevada a cabo ha sido meramente parcial y no realizándose en un sector operativo de la planta, sino en el salón comedor (por lo que no puede considerarse que se haya obstruido el derecho del empleador de continuar con sus actividades productivas), debe considerársela como un ejercicio del derecho de forma legítima y razonable. Los trastornos derivados de la abstención de la prestación laboral de ciertos trabajadores, como así también, las dificultades provocadas por la celebración de reuniones en el salón comedor, son inconvenientes y perjuicios lógica y razonablemente esperables en el marco del desarrollo de una huelga.


  1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje