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Departamento de posgrado, de la facultad de derecho, de la universidad de buenos aires


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DEPARTAMENTO DE POSGRADO, DE LA FACULTAD

DE DERECHO, DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES



LA TEORIA DE LA INTEGRACIÓN PENAL
CARLOS CHRISTIAN SUEIRO
ROMINA MONTELEONE
LEONARDO CESAR FILLIA

INTRODUCCIÓN
El siguiente trabajo tiene por objeto efectuar un análisis sistemático y metodológico de la influencia de la criminología sobre los distintos campos o disciplinas del derecho penal, entendiendo por ellas a la penología, la dogmática, el derecho procesal penal y la política criminal.

A fin de encarar dicho reto es necesario dar respuesta a ciertos interrogantes:

¿Qué grado de influencia pueden llegar a tener el modelo epistemológico elegido con la concepción del delito, su modelo teórico, la utilidad de la pena, la instrumentación de la persecución penal y la elección política para su implementación?

¿Acaso el advenimiento del agnosticismo, del minimalismo y del abolicionismo penal se encuentra íntimamente relacionado con el acontecer en el campo criminológico de la escuela de la criminología crítica y nueva criminología, y esto a su vez con el devenir de un modelo consensual en el campo epistemológico?

¿Es imaginable la criminología como disciplina autónoma en un futuro no muy lejano o necesariamente depende de esta interrelación para subsistir?

Es menester cuestionarnos ¿dentro de la dogmática penal, la actual hegemonía del finalismo y funcionalismo son producto de una verdadera revolución científica dentro del campo de la epistemología, la penología y la criminología?

A fin de poder contestar tales interrogantes es necesario dividir el trabajo en seis etapas de análisis.

La primera de ellas, denominada “marco filosófico epistemológico”, tendrá por objetivo verificar cuáles son las principales corrientes filosóficas (empirismo, idealismo y realismo) y cómo ellas desembocan en los diversos modelos epistemológicos (verificaciones, confirmacionismo, falsacionismo o refutacionismo y consensualismo).

Sentada esa base abordaremos las distintas teorías de fundamentación de la pena, a fin de efectuar una constatación de cada una de ellas y su explicación sobre lo delictivo, para apreciar su grado de interrelación con las distintas escuelas criminológicas.

La tercera etapa se focalizará en un desarrollo de las distintas escuelas criminológicas y efectos de constituir los cimientos para apreciar la influencia de estas sobre todos los saberes del derecho penal.

La cuarta etapa implicará el abordaje a las distintas formas teóricas de comprobar la configuración del delito. Así hemos de denominarla “etapa dogmática”, en donde apreciaremos el desarrollo de las principales escuelas, tales como causalismo, finalismo, funcionalismo y sus matices.

El quinto eslabón será protagonizado por el estudio de los distintos sistemas procesales que dan forma a las afirmaciones previas.

Finalmente, el sexto estrato corresponderá a la explicación de un modelo político criminal, pensado para cada una de las diversas corrientes conformado por las etapas antecedentes interrelacionadas.

Es necesario aclarar que esta sistematización no responde a un formalismo extremo, sino a un análisis integrador del derecho penal todo, obedeciendo a una explicación pedagógica y concatenada con cierto rigor metodológico.

El desafío es delimitar los distintos modelos para esa integración. Por consiguiente, de cada una de las etapas anteriormente mencionadas extraeremos una subconclusión, a fin de integrar las mismas en una conclusión final que permita apreciar los distintos modelos de integración de carácter interdisciplinario a la luz de las escuelas criminológicas.

El objetivo planteado nace como inquietud al advertir que desde antaño se observa la propuesta positivista de un modelo integrador y su abandono posterior promediando el siglo XX; siendo este debate un tema poco tratado por los doctrinarios, tanto nacionales como internacionales.-



  1. MARCO FILOSOFICO-EPISTEMOLOGICO

Como hemos reseñado en la introducción, esta primera etapa de análisis del trabajo de investigación tiene por objeto abordar el estudio de las distintas corrientes Filosóficas como así también Epistemológicas, a fin de verificar como estas delimitan la forma en que el objeto de estudio va a ser encarado por cada área o esfera científica.

Asimismo, se buscara demostrar cómo para el actual estadio Filosófico-Epistemológico, no existen condiciones universales para el conocimiento y lograr desmistificar la creencia de poder acceder a un saber exento de errores y configurativo de una Realidad en Si.

Se perseguirá demostrar cómo todo conocimiento conlleva el riesgo de error o ilusión.

A fin de dar inicio a esta primera etapa de análisis comenzaremos por efectuar una revisión de las diversas corrientes filosóficas y vertientes epistemológicas.

Como bien sabemos las tres principales corrientes filosóficas que han gobernado el esquema de pensamiento del mundo occidental durante veinticinco siglos son el EMPIRISMO, el IDEALISMO y el REALISMO Filosófico, todas ellas surgidas en el siglo IV AC en Grecia.

De esta forma el EMPIRISMO es definido por la Enciclopedia Británica como “la teoría de que todo conocimiento se deriva de una experiencia sensible”1

Es decir que para el Empirismo el conocimiento se adquiere a través de los sentidos, lo cual deja de manifiesto o evidencia una gran limitación para la adquisición del saber, debido a que nuestros sentidos son extremadamente limitados y relativos.

Así por ejemplo, nuestros ojos no pueden percibir determinada longitud de onda, con lo cual no captamos colores tales como el ultravioleta o el infrarrojo, lo que no implica de manera alguna que ellos no existan o se encuentren presentes en el mundo.

Por su parte el IDEALISMO filosófico, el cual posee como precursor al celebre filósofo griego Platón, parte de la idea que el sujeto cognoscente preexiste al objeto de estudio. Es decir las cosas u objetos del mundo y de hecho todo nuestro mundo solo existen si previamente existe un sujeto capaz de conocerlo y describirlo. Por consiguiente la existencia del objeto de estudio esta supeditada y condicionada a la existencia del sujeto que lleva adelante el estudio y la descripción del mismo.

A diferencia de la corriente filosófica idealista, el REALISMO Aristotélico, como generalmente se lo conoce en honor a su mentor, parte de la concepción de que el ser de las cosas y los objetos preexisten al sujeto cognoscente.

Asimismo el sujeto que intente describir el mundo solo podrá efectuarlo parcialmente, ya que jamás podrá acceder a un conocimiento absoluto y exento de errores.

La corriente filosófica de la que somos partidarios es la Realista “pues considera la existencia como algo independiente del conocimiento”, la razón de efectuar dicha elección se debe como bien lo explica el filósofo Bertrand Russell a que “existe un regreso al infinito en el idealismo epistemológico, pues la conciencia no puede existir más que si ella es a su vez conocida, etc. Pues existir no implica de ninguna manera ser conocido: podría existir un mundo completamente material, y en el mundo actual podrían existir cosas que no fuesen conocidas”.2

A nivel Epistemológico concepciones tales como el Verificacionismo, el Confirmacionismo y en menor medida el Refutacionismo o Falsiacionismo Epistemológico, se han visto embuídos en las concepciones propias del Positivismo Lógico, el cual posee como matriz filosófica al Idealismo. Es decir estas Escuelas Epistemológicas parten de la idea de que es facticamente posible acceder a una verdad absoluta, dado que para las mismas existen condiciones universales para el conocimiento las cuales permanecen inmutables respecto del contexto histórico y sociocultural.

No obstante, el advenimiento del Consensualismo Epistemológico de vertiente Filosófica Realista, por el cual abogamos, a puesto en crisis la creencia en la posibilidad de acceder a un conocimiento exento de errores y configurativo de una Realidad en Si o Verdad Absoluta.

Tal es así que el Epistemólogo estadounidense Thomas Samuel Kuhn sostiene que todo desarrollo científico posee, dos periodos uno de “ Actividad Científica Normal” y otro de “Periodos Extraordinarios” denominados “Revoluciones Científicas”.

El Periodo de “Actividad Científica Normal” es regido por un Paradigma el cual constituye un modo de pensar los problemas, no obstante Kuhn, afirma que la ciencia es “una sucesión de periodos de tradiciones eslabonados por rupturas acumulativas”3

Con ello el autor significa que comenzarán a surgir Anomalías, interrogantes que no pueden ser contestados por el paradigma vigente. Cuando las anomalías han penetrado tan profundamente en las áreas de la “Actividad Científica Normal” se produce la Crisis siendo el resultado de esta, un Nuevo Paradigma Alternativo.

Este proceso de transición de un paradigma a otro implica una reconstrucción de las premisas y métodos empleados por el anterior, denominandose a este proceso Revolución Científica. De esta manera el nuevo paradigma abarcara más o menos hechos que el anterior y habrá un avance al menos en el sentido, que el nuevo paradigma resuelve las anomalías que el anterior no podía solucionar.

No obstante Kuhn aclara que No Hay Progreso en el sentido tradicional de la palabra. El Progreso a través delas Revoluciones Científicas tiende a enmascarase como acumulativo, cuando en realidad como ya hemos mencionado, constituye auténticos Hitos o Discontinuidades en el desarrollo de la ciencia, lo cual es producto de la Inconmensurabilidad de los paradigmas.

Por consiguiente, NO HAY UN ACERCAMIENTO A LA VERDAD.

“ El progreso no es una evolución hacia un objetivo determinado, sino un mejoramiento desde el conocimiento disponible, lo más que puede afirmarse es un instrumento mejor para resolver enigmas y explicar con mayor facilidad las anomalías”4.

Por su parte el Filosofo Edgar Morin comparte las apreciaciones realizadas por Thomas Kuhn al esbozar “Todo conocimiento conlleva el riesgo del error y la ilusión...un conocimiento no es el espejo de las cosas o del mundo exterior...los paradigmas que controlan la ciencia pueden desarrollar ilusiones y ninguna Teoría Científica esta inmunizada para siempre contra el error”5.

En igual sentido se ha pronunciado el Epistemólogo vienes, Paul Feyerabend para quién “las teorías universales desbordan los paquetes observacionales disponibles y la verdad de un enunciado observacional sólo se puede predicar con cierto margen de error.”..lo cual lo ha llevado ha esbozar que “No hay “racionalidad científica” universal, sí hay superficialidad en la filosofía de la ciencia y en las teorías del conocimiento”..debido a que el mismo entiende que la ciencia se basa “i) la existencia de sistemas de pensamiento que son inconmensurables, sin un lenguaje que permita tender puentes de traducción o crítica; ii) la existencia de etapas inconmensurables entre sí en el desarrollo de la percepción y del pensamiento en el individuo y; iii) la existencia de teorías científicas inconmensurables aunque en apariencia se ocupen del “mismo objeto”, ya que sus puntos de vista son tan diferentes como lo son las ideologías subyacentes a las diferentes culturas”6

Ahora bien, conforme el análisis efectuado hasta el momento podemos vislumbrar como el conocimiento o saber científico posee errores o insuficiencias producto del Paradigma o Marco Conceptual que se emplea y que ninguno de ellos es infalible ni se encuentra exento de ser refutado.

Pero es dable cuestionarse o que se deben esas denominadas “Insuficiencias Científicas”.

Pues bien en gran medida, tanto autores de la cultura occidental como oriental creen que la Insuficiencia Científica es producto del manejo de “Abstracciones Conceptuales”.

En tal sentido Capella en su obra la “Fruta Prohibida” en el Capitulo III denominado “ La Construcción Jurídico Política de la Modernidad” esboza que “ para elaborara los conceptos abstractos específicos de su saber científico ha de adoptar una perspectiva o punto selectivo de un aspecto de la realidad”...”y que la Insuficiencia de las Ciencias, no se trata de que las ciencias suministren, un saber inesencial o pobre: por el contrario, el saber científico es el más alto y rico de que dispone la humanidad” pero no obstante, esas “ tecnologías científicas padecen la insuficiencia de manejar el mundo abstractamente, unilateralmente, esto es prescindiendo de hechos o aspectos que no han sido tomados en cuenta por las abstracciones científicas en que se basan”.7

Por su parte el Filosofo Alemán Jürgen Habermas entiende que nuestro manejo conceptual del mundo es decir “ la red de formas simbólicas que arrojamos sobre la naturaleza tiene por otra parte la función de poner bajo control un medio ambiente amenazador” pero ese “ mundo ficticio de los símbolos al servicio de la satisfacción de necesidades elementales” configura solo una “ Ilusión Objetivista de que sus interpretaciones puedan ser básicamente verdaderas y sus ficciones conocimiento”8

Asimismo dentro de la Filosofía Oriental encontramos la misma crítica efectuar por Morin, Capella y Habermas.

El autor Hajime Nakamura explica que la cultura oriental más específicamente la japonesa, nunca internalizó la tradición que la Filosofía Occidental sostiene “ que lo general es más real que lo particular”. Dicho mediante sus propias palabras la cultura Nipona “ No necesita que todos los hechos particulares estén prolijamente ordenados, en esquemas mentales de clasificación”. “ La razón de esa duda”...respecto de la filosofía occidental “ se deben al hecho de que las clasificaciones son tratadas como si fueran realidades”9

Lo mismo sostiene su compatriota Takeyoshi Kawashima en lo que él dio en llamar “Inmediatez Empírica”.

Kawashima afirma que los japoneses a diferencia de los occidentales se conducen mediante la “Inmediatez Empírica” es decir, según su modo de apreciar la realidad “ cada cosa tiene sus propias características que la diferencian de las otras cosas. Por lo tanto no se lo puede ver incluida en una categoría”10

Mediante la Inmediatez Empírica mencionada por el autor Oriental, se evita caer en el Reduccionismo Conceptual el cual deviene inexorablemente en Insuficiencia Científica y a su vez impide como menciona el autor Alemán Edmund Husserl en su obra “ Crisis de las Ciencias Europeas y la Fenomenología Trascendental” creer en las abstracciones o conceptos los cuales tan solo son “ las vestiduras de las ideas es lo que nos lleva a tomar por verdadero lo que solo es método” 11

Por consiguiente encontrándonos alertados de que las categorías y las estructuras conceptuales no son más que instrumentos para interpretar la realidad que se nos presenta; nos vemos facultados para no concebir que una mera construcción humana que es una interpretación de la realidad como la realidad en si misma.

La Realidad no es asequible a la razón humana a lo sumo a través de las construcciones conceptuales lo que podremos intentar, es aproximarnos a ella, pero jamás dichas categorizaciones y marcos teóricos nos garantizaran ser fieles representaciones de la Realidad en Si.



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