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Del Llanto a La Sanación


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Del Llanto a La Sanación



Guillermo Llinás Angulo

Un Testimonio

Uno debe conocer su enfermedad, volverse amigo de ella y caminar con ella al lado. No enfrente porque genera temor. Ni atrás porque genera angustia. Ni adentro porque destruye. Al conocerla uno se vuelve un co-equipero en el proceso de sanación y no un “Paciente”.
(Santiago Rojas)

PRESENTACIÓN


Todo lo que nos sucede en la vida tiene un propósito.
Yo no lo quise reconocer a pesar de que continuamente hechos, acontecimientos y lecturas me mostraban el camino para mi Propósito Personal.
Yo infringía en su totalidad las más elementales reglas de la precaución gastronómica. Pertenezco a un grupo de cocina, solo hombres, que nos reunimos todos los jueves del año a cocinar desde 1996. Yo era el único que no sufría de reflujos, ni agrieras ni problemas parecidos. Mi cuerpo era inmortal.
Finalmente me diagnosticaron cáncer de Próstata y quedé planillado para ser operado.
Tuve la fortuna de contar con tiempo para reflexionar y llegar a la conclusión de yo tomaría control del proceso.
Decidí no operarme, llevar un procedimiento de “Vigilancia Activa” y tomar las decisiones que consideré mas adecuadas de acuerdo a la continua investigación que realizaba sobre mi caso.
Acepté le existencia tantas veces intuida de un Propósito Superior.
Ese Propósito Superior me llevó a encontrar a Santiago Rojas, y bajo su consejo entender las causas y orígenes del cáncer, desarrollar estrategias para atacar las causas determinantes, (el cáncer es un efecto), e iniciar el camino que me llevará finalmente a la cura total.
Estas notas las escribo en Propósito para todas aquellas personas que, ante la presencia de un cáncer, quieran tomar control de su proceso y buscar una sanación siguiendo caminos aún en fase de estudio preliminar y muchas veces de oposición por parte de la comunidad médica tradicional que defiende la cultura occidental . Mi experiencia con el cáncer de Próstata es aplicable a todos los tipos de cáncer y puede ser transferida a otras enfermedades.
Mi Generación esta enfrentando la aparición de enfermedades “propias de la edad”. Cada día me entero de nuevos casos de amigos, conocidos y relacionados que empiezan a padecer la vía crucis que significa un cáncer. He alcanzado una consciencia sobre el tema, he vencido la vergüenza social de padecerlo y estoy dispuesto a compartirlo.
He omitido la mayoría de los nombres para evitar situaciones incómodas a los co – protagonistas de estas líneas.
Incluyo unas notas sobre las principales lecturas que han sido mi apoyo y guía en el camino seguido.
La persona que ha sido la fuente de inspiración para escribir este testimonio, y que lo ha leído y comentado, conoce mis sentimientos y mi inconmensurable gratitud por su ayuda.
Si al final de la lectura una sola persona se identifica con lo aquí expuesto y decide tomar control de su propio proceso habré cumplido mi Propósito.

Guillermo LLinas Angulo, Guasca, Junio 2012



Índice

  • 2007………………………………………… 7

  • Llanto ………………………………………13

  • Decisiones…………………………………19

  • Tres años de Control……………………28

  • El proceso de Sanación…………………38

  • En Propósito………………………………49

  • No te Rindas………………………………62

  • LECTURAS RECOMENDADAS ………72

  • Síntesis de Factores Determinantes y

Desencadenantes del Cáncer ………118

  • Hipótesis …………………………………119

  • Indice de Glicemia para Alimentos …127



Testimonio dedicado a mis hijos Leopoldo, Andrea y Guillermo, cuyo apoyo incondicional ha hecho posible este proceso



Mayo 2012.



2007
En el año 2007 me sucedieron una importante serie de hechos que tan solo hoy, en perspectiva, puedo entender como llamadas a encontrar mi centro y vivir y actuar acorde a esa Misión especial para la que cada una de nuestras almas toma carne, (encarna), y viene a este mundo.
En Junio re – encontré una amiga de la infancia quién en desarrollo de nuestras conversaciones me comentó que, como consecuencia de una indigestión con chorizos le habían encontrado y diagnosticado cáncer de colon con posible metástasis a los pulmones. Le extrajeron una buena porción del intestino y se había negado a someterse a radioterapias y quimioterapias.
En Diciembre viajamos con mis dos hijos menores, Guillermo y Andrea, para asistir al grado de Leopoldo, mi hijo mayor. De allí seguiríamos a la India. En la ceremonia se dirigió a los asistentes a los graduandos Mark Buoniconti, hijo del famoso jugador de football americano Nick Buoniconti.
A la salida Leopoldo recibió una llamada de felicitación que lo conmovió profundamente al igual que a sus hermanos. Pregunté que pasaba. Me comentaron que a su tía, hermana de su mamá, el día anterior le habían diagnosticado un cáncer terminal y que, a pesar de su estado, (le daban muy poco tiempo de vida), tuvo el ánimo de llamarlo. Quedé muy afectado y envié a mis amigos un correo que contenía el siguiente relato:
Los momentos de definición en la vida son aquellos momentos en que las circunstancias cambian en un instante para el ser humano, y la forma como enfrenta esa nueva vida crea oportunidades insospechadas y motivaciones y acciones que influyen en las personas alrededor del individuo y muchas veces en miles y miles de personas más.

En esta semana he tenido la oportunidad de presenciar tres "momentos de definición" y escuchar la historia resultante de un cuarto momento. Los tres momentos me han llegado al fondo del alma, para cada una de las personas que lo han vivido la vida cambió en un instante. Un diagnóstico positivo, un diagnóstico positivo que después de una operación de urgencia revela una situación terminal, y un diagnóstico que conduce a la implantación de ayudas para regular el corazón enfrentan a tres personas muy cercanas a ese momento de definición.

Conozco las calidades humanas de cada una y sé que sus acciones futuras servirán de ejemplo y estímulo a todas las personas quienes tenemos el honor de conocerlas. La segunda persona, desde la sala de recuperación de la operación y a pesar de la noticia recibida, reinició su vida normal originando la primera llamada que recibió mi hijo Leopoldo al salir de la ceremonia de grado.

Les voy a relatar la historia que escuché.

En la ceremonia de grado de la Clase de 2007 de la Universidad de Miami se dirigió a los graduandos Mark Buoniconti, hijo del famoso jugador de football americano Nick Buoniconti. Mark nació en medio del juego y su aspiración era igualar o superar los logros de su padre. A los 18 años ya era un jugador destacado cuando una mala caída durante in juego le dañó la espina dorsal, dejándolo paralítico del cuello para abajo.

Mark ha dedicado los 22 años siguientes a perseguir un sueño: Volver a caminar.

Con el apoyo de su familia, otras dos familias que tenían miembros con daño en la espina dorsal y un científico de renombre, Barth A. Green, M.D., fundaron el centro de excelencia denominado "THE MIAMI PROJECT" para la cura de la parálisis.

Durante 22 años este centro se ha dedicado a investigar la regeneración de la espina dorsal y ya ha obtenido logros importantes, recuperando la capacidad de caminar a casi un centenar de pacientes.

Mark ha sido conejillo de indias en algunos estudios, ha colaborado en obtener mas de US$ 200 millones para investigación del centro y al referirse a los momentos de definición considera que el sucedido hace 22 años es uno de los muchos que ha enfrentado, (le salvaron la vida en el Jackson Memorial, él diseñó de una silla movida por aire generado por sus pulmones), pero que su verdadero momento de definición será ese en el cual pueda volver a caminar, lo cual el considera que será pronto.”
En las respuestas que recibí a este mensaje había una refiriéndose al cáncer encontrado en otra persona a quién estimo especialmente, lo cual para mi fue un baldado de agua fría.

Pero seguía sin entender las señales.


Iniciamos el viaje a La India para celebrar grados, acontecimientos y acercarnos a ese mundo espiritual que Andrea había conocido en su reciente viaje a Tailandia.
En Udaipur tuvimos un encuentro donde hoy entiendo que se vislumbró mi Propósito, pero en ese momento lo consideré una anécdota más del viaje:
Nos encontramos con una pareja de españolas madre e hija con quienes hemos coincidido en los tres últimos hoteles. Salían al día siguiente de regreso a Delhi, así que acordamos salir a comer todos. Fuimos al restaurante Ambrai, sobre el lago, enfrente al palacio que iluminado de noche es una pintura de museo. La madre es Directora Administrativa de Instituto Cervantes en Nueva Delhi, la hija cursa en último semestre de pedagogía y ganó una beca para terminar ese semestre en Suecia. Comentamos los incidentes con los guías y la aburrición que produce el afán de lucro con las comisiones que reciben de los almacenes. La madre nos comenta que llegó en septiembre, ya tienen un atraso de dos meses en las obras de la casa Cervantes, varias veces ha estado de punto de tomar maletas y regresar. Le ha dado gripa fuerte, se ha quedado sin gas por no poder explicar que requiere una pipeta nueva, se ha quedado sin plata por demora en los giros desde España. Paga euros $1.500 al mes por la casa y 6.000 rupias a cada uno, conductor y empleada. La empleada gana tanto porque esta desempeñando labores que no son propias de su casta. Si es cocinera no puede lavar ni planchar pero esta hace todo y entiende ingles.

Le comento que no puede sacar la mano por dificultades menores, Tagore afirma que no se puede perder de vista el objetivo final. Un niño al aprender a caminar se tropieza todos los días, y si se toma un día cualquiera como representativo, el panorama es desalentador, sin embargo superados los tropezones aprende a andar. Debe estar dispuesta a recibir nuevas experiencias. El aprender de la India desde el punto de vista diplomático como el de ella lo relata el premio Nobel Octavio Paz en su obra “Vislumbres de la India”. Para mí en un bello poema escrito en prosa narrativa. Mis hijos les comentan que yo leo varios libros simultáneamente y que por eso menciono todo tipo de ensayos sobre la India.

Andrea relata sus experiencias con los Toltecas, con los Guerreros del Sol, con los seguidores de Gurdjieff, con la maestra de masajes de Tailandia, lugares donde por tener la mente abierta había sido adoptada “por alguno de los gurús en cada sitio”. La madre se entusiasma, dice que ella tuvo un momento de definición a los 27 años cuando siendo una exitosa abogada quedó paralítica. Se recuperó con medicina no tradicional y desde entonces ha estado trabajando como un medio para sostener su búsqueda por la transmisión personal de energía. Es uno de sus objetivos al venir a India. Le ofrece a Andrea alojamiento en su casa ayudarle a localizar ashrams y centros de enseñanza. Guillermo intercambia direcciones cibernéticas con la hija y regresamos al hotel.
Seguía sin entender las señales.



Llanto
Regularmente desde 1998 años me he practicado exámenes de sangre cubriendo todos los posibles problemas que se pueden detectar con esos análisis. Los he realizado como paciente particular en un Laboratorio propiedad de una amiga mía en quien confío plenamente en su juicio profesional y en su capacidad de análisis de los resultados. Mi principal preocupación era el colesterol, venía subiendo lentamente y mi afición a los chorizos y arepas pronosticaba un problema en el futuro. El análisis de Antígeno Prostático, el indicador de posible problemas en la Próstata, lo miraba mas como un complemento a los exámenes que como un objetivo principal de los mismos.
Las lecturas del Antígeno Prostático, (PSA), desde 1997 habían permanecido en los rangos normales, un poco hacia el nivel superior de seguridad. En Febrero de 2006 el indicador había sobrepasado la barrera superior, y ante la no efectividad de un tratamiento de antibióticos el médico de la medicina prepagada me había formulado una biopsia que resultó negativa.
Las biopsias no son agradables, uno se siente indefenso, humillado y con una espada de Damocles colgando sobre la cabeza.
Dejé pasar un año sin exámenes y una conversación con un amigo cercano y pariente a quién habían operado de la próstata con secuelas muy negativas me alertó sobre la necesidad de continuarlas. El examen de Julio de 2007 arrojó un resultado ligeramente alto. Consulté nuevamente al médico de la medicina prepagada, pero ese día estaba de afán, lo acababan de llamar de la Clínica. Muy rápidamente despachó los pacientes que lo habíamos estado esperando por casi una hora. Me recibió, palpó y no encontró nada. Antibióticos fue su recomendación. Le recordé los resultados anteriores, con afán revisó en su computador mi historia clínica y me remitió a una nueva biopsia.
No me sentí satisfecho con su evidente mercantilismo de boletas de medicina prepagada así que no me realicé la biopsia. Esta decisión, fruto de un Arquetipo Rebelde que me ha acompañado toda la vida, parecería una locura, es claro que con los temas de salud no se juega.
Pero en esta ocasión afortunadamente, y aun cuando hoy sospecho que esta biopsia en ese momento ya hubiera demostrado la existencia de células cancerígenas, ese impulso me permitió encontrar el camino para entender el problema, dimensionarlo, tomar control del mismo e iniciar el proceso de sanación.
El Propósito Superior sabe como hace sus cosas aun cuando uno no sepa reconocerlo.
Las coincidencias en la vida nos preparan para los momentos decisivos. En el período transcurrido había visitado India y posteriormente China. Los alimentos en ambos países no me generaron la acumulación de grasas que ocurre con viajes similares a Europa o América. De la India traje Especias, Curry, Te Verde y muchos aderezos locales. Algún tiempo después entendería que el régimen alimenticio de los países asiáticos es causa de la baja incidencia de Cáncer de Próstata en sus habitantes.
En Enero 15 de 2008, recién llegado de la India, en un impulso de momento decidir realizar nuevamente los análisis de sangre. El colesterol y los demás indicadores habían bajado. Pero el Antígeno Prostático, PSA = 7.58 ( el rango superior para hombres mayores de 60 años es = 4.0), estaba en las nubes. Llamé a un gran médico, muy amigo, profesional sobresaliente y médico práctico como pocos. Ya en anteriores oportunidades durante algunas jornadas de golf le había comentado mi desconfianza con el médico de la medicina prepagada. Inmediatamente reaccionó, localizó uno de sus alumnos más brillantes, y me consiguió una cita para mediados de Febrero.
De primera impresión me gustó el profesionalismo del nuevo urólogo y su seguridad y tratamiento del tema. Me tranquilizó ya que no había síntomas al palpar, la biopsia anterior había resultado negativa y probablemente con unos antibióticos fuertes un nuevo análisis arrojaría niveles del PSA dentro del rango normal. Tomé juiciosamente el antibiótico, y regresé al Laboratorio para nuevas pruebas. Estos exámenes ya incluían una relación entre PSA total y PSA específico. El PSA bajó a 4.40, pero la relación indicaba CP. (Cáncer de Próstata). El resultado a mi me tranquilizó porque estaba en del rango de los análisis anteriores y me negué a creer que la relación fuera un mal vaticinio. Al médico no le gustó el resultado y decidió hacerme una biopsia el 10 de Marzo, días antes de su viaje de vacaciones de Semana Santa.
El Viernes 14 de Marzo a las 4 p.m. estaba con mis socios presentando un proyecto a un cliente.

El médico amigo mío salía de vacaciones de Semana Santa el Sábado pero, responsable y estricto en su práctica médica y aún más cuando alguno de sus amigos padece o puede padecer los achaques propios de la edad, atendiendo mi solicitud decidió ir al laboratorio y averiguar el resultado de mi biopsia de próstata.


En forma muy amable pero muy profesional me informó que los resultados indicaban la presencia de cáncer de Próstata. Agradecí su llamada y su interés, colgué el teléfono y regresé a la reunión como si nada hubiera pasado.
A las cinco de la tarde salimos de la reunión para empezar las vacaciones de Semana Santa.
Al montarme en el carro empecé a llorar.
Regresé a la oficina y entré a Internet a averiguar sobre el Cáncer de Próstata.
Mi momento de definición había llegado.



Decisiones
Mi primera lectura y las siguientes durante la semana Santa no me dieron muchos ánimos. Concluí, (sin análisis de ningún médico), que mi cáncer era tipo T1a o T1b, ya que de las seis muestras, una tenía una incidencia del 45%, otra una del 5% y las cuatro restantes eran negativas y las palpaciones daban resultados negativos. El Índice Gleason, indicador de la severidad del cáncer, estaba en el punto medio, 6, lo cual indica que la células cancerosas son moderadamente diferentes de las células normales y el riesgo de que se esparza al tejido linfático es moderado.
Parece muy técnico pero es un lenguaje con el cual hay que familiarizarse si se quiere tener control del proceso.
Otra coincidencia: Me llamaron a mediados de Febrero para pedirme que llamara a un amigo que se encontraba en París y le solicitara dos copias del libro “Anticancer” escrito por el Médico David Servan -Schreiber para apoyar el proceso en el que se encontraba la tía de mis hijos. Muy eficientemente él trajo los dos libros. Inmediatamente informé de su llegada pero ya lo habían conseguido, así que guardé las dos copias en una acción premonitoria. El libro trae anexo un cuadernillo (Cahier) con dibujos sobre comida “sana” y acciones a tomar para combatir el cáncer.
En la búsqueda en Internet encontré y estudié las alternativas para el tratamiento del cáncer de próstata, sus ventajas, sus riesgos y sus efectos laterales.
El médico urólogo regresó de vacaciones y me llamó el lunes 31 de marzo. Me comentó lo resultados, me mostró gráficamente como sería la operación de extracción de la próstata y fue enfático en su recomendación sobre la intervención.
Cambiamos impresiones sobre mis lecturas y le manifesté mi inclinación en optar por la “Espera en Observación”. Me sugirió, si esa era mi decisión, el estudiar un tratamiento alternativo desarrollado en Canadá del cual había oído hablar pero no lo conocía a fondo llamado “Active Surveillance”, más estricto que la “Espera en Observación”, y el tomar una nueva droga natural rica en Selenio. Como aún quedaban dos semanas para poder operar, me sugirió que lo pensara y le comentara mi decisión.
Busque las publicaciones sobre “Active Surveillance” y encontré un artículo donde afirmaban que el 50% de los cánceres de próstata no deberían haber sido operados. De allí surge la alternativa de “Active Surveillance”. Encontré también publicaciones con las consideraciones siguientes:
Un informe reciente encontró que los hombres que optaron por no recibir tratamiento para el cáncer de la próstata localizado pueden reducir el crecimiento de la enfermedad mediante cambios drásticos en el estilo de vida. Los hombres hacen ejercicios frecuentemente y llevan una dieta vegetariana estricta (sin comer carne, pescado, huevos, o productos lácteos). Además, estos hombres participan en grupos de apoyo y yoga. Después de un año, los hombres tuvieron una disminución ligera, en promedio, de sus niveles de PSA. Se desconoce si este efecto durará, ya que el informe sólo dio seguimiento a los hombres por un año. Además, es posible que el régimen sea difícil de seguir para algunos hombres.
Encontré otro artículo que reforzó mi inclinación al “Active Surveillance”:

Hacia los 65 años la mitad de los hombres tendrán algunas células cancerosas en la próstata, pero la mayoría terminará sus años de vida sin que la enfermedad les cause malestar fisiológico. Como no ha habido una manera de predecir acertadamente el comportamiento del cáncer, el tratamiento radical ha sido la oferta típica a todos los hombres diagnosticados con cáncer de próstata.

La “Active Surveillance” tiene como objeto tratar únicamente aquellos casos que lo requieran. Los pacientes son monitoreados muy cercanamente utilizando análisis de PSA con o sin biopsias repetidas. El decidir entre tratamiento radical y observación continuada se basa en la evidencia del progreso de la enfermedad definida en términos de la PSTA definida como el tiempo que toma al valor del PSA para doblarse, (hay fórmulas matemáticas que permiten predecir la posibilidad de metástasis), y/o el escalamiento de biopsias repetidas.

Comparada con la política de tratamiento radical inmediato, la “Active Surveillance” reduce el peso de sus secuelas sin comprometer la sobrevivencia.

¿Secuelas? Cada tipo de cáncer tiene las suyas propias. En el cáncer de próstata la intervención para extraerla tiene como secuelas más frecuentes la impotencia y la incontinencia. No estaba inclinado a aceptarlas. Una vida con un pequeño y práctico absorbente, con diseño anatómico para el hombre y con tecnología especializada para neutralizar el olor de orina como reza la publicidad que amablemente me enviaron Carulla y TENA en la nota de celebración de mi último onomástico. NO!!!!! ¿Y la primera? YO???? Ya me veía de Ermitaño escondido del mundo y sus placeres.


No, definitivamente NO!!!!!! ¿Qué alternativas tenía? ¿Cómo podría iniciar un programa de “Active Surveillance” y darme el chance de vivir una vida normal? Estaba dispuesto a cambiar mi régimen de vida.
Todo apuntaba a soportar la teorías de Dr. Servan- Scrheibe que resumo en uno de los anexos. Le comuniqué al médico amigo mío que me había ayudado en este tema mi decisión, me pidió las referencias sobre Dr. Servan- Scrheiber y el “Active Surveillance”. Aprovechando un viaje a Paris averiguaría sobre Dr. Servan- Schreiber.
Le pedí cita al médico urólogo, le llevé el cuadernillo y comentamos las alternativas. Muy profesionalmente me dijo que recomendaba la operación, pero que si esa era mi decisión me apoyaría en el “Active Surveillance”, era su primera experiencia con esta teoría. Acordamos análisis del PSA cada tres meses y biopsia anual. En Internet buscó las pastillas de Selenio, “Prostate 2.2”. El Selenio me dijo, parece tener un gran efecto en la prevención del crecimiento del cáncer de próstata.
Quería mantener en secreto el tema. No le comentaría nada a nadie y en forma silenciosa y solitaria enfrentaría el tema.
El médico amigo mío que me había ayudado en este tema me objetó la posibilidad de no comentarles a mis tres hijos, debería contar con su apoyo y confianza. Le comuniqué a Guillermo hijo y a la semana siguiente en un viaje a Miami, le conté a Leopoldo. Ambos tomaron la noticia con madurez y respaldaron mi decisión. Andrea, quien aún estaba en Asia, lo sabría a su regreso.
Salí decidido a reforzar la decisión de no operar. Suprimí harinas blancas, azúcar, bebidas gaseosas y alcoholes diferentes al vino tinto y a un ocasional whisky, (el alcohol mas bajo en azúcar). Normalmente tomaba dos cucharadas de azúcar en un pocillo pequeño de tinto, todo tipo de postres, dulces y chocolates, panes, arepas, donuts etc. En cuatro semanas mi cintura se adelgazó, desapareció la grasa en todo el cuerpo y perdí 6 kilos de peso.
¿Desintoxicarme? Lo he venido haciendo en la medida de lo posible. Los fines de semana respiro aire puro en mi finca en Guasca, trabajo en el jardín, siembro matas y esporádicamente paseo en bicicleta y monto a caballo. En Bogotá camino a las citas en lugar de llevar carro. Procuro consumir alimentos orgánicos, me alejé de los fungicidas y bajé el consumo de carne y huevos, y de estos último procuro que sean de finca.
Ocasionalmente sí he desarrollado alguna ansiedad y preocupación por la decisión. Pero en la medida en que me compenetro más y más con el nuevo régimen de vida, más convencido estoy de su resultado.
El médico amigo mío que me había ayudado en este tema averiguó sobre Dr. Servan- Schreiber en París. Lo conocen pero su “Nueva Forma de Vida” no ha pasado la rigurosidad del método científico. En su libro Dr. Servan- Schreiber comenta el caso del especialista en evolución de la universidad de Harvard, Stephen Jay Gould quién decidió luchar contra las estadísticas que lo condenaban a 8 años de vida consecuencia de un cáncer peritoneal. Duró 20 años. El método de “Active Surveillance” parece tener más rigurosidad académica.
Yo he decidido apoyar el “Active Surveillance” de mi tratamiento con los métodos curativos naturales presentados por el Dr. Servan- Schreiber. Mi formación profesional, matemática y racional que busca modelos lógicos para explicar el mundo y sus fenómenos, y mi experiencia como floricultor me identifican con T. Colin Campbell, profesor de la Universidad de Cornell a quién el cita, y es el más activo estudioso del vínculo entre cáncer y costumbres alimenticias. Campbell asocia las fases del crecimiento de un tumor, (inicio, promoción y progresión), con el crecimiento de las malas hierbas. El inicio es la fase en que la semilla se asienta en la tierra. En la promoción la semilla se vuelve planta. En la progresión la planta se transforma en mala hierba, crece sin control e invade terrenos y caminos sin respetar límites. El inicio del cáncer depende de genes, toxinas, sustancias cancerígenas, pero la promoción depende de que las condiciones de sol, agua y nutrientes sean favorables. La promoción depende del consumo de alimentos promotores de su crecimiento y es reversible.
Por semanas cuidé el jardín, los caminos y las tapias de barro y adobe controlando el kikuyo y las malezas que invaden y destruyen. Llegó la época de lluvias y su crecimiento se cuadruplicó en velocidad. El control que en verano podía hacer cada cuatro semanas en invierno a los ocho días ya es necesario reforzarlo. Una lección de la naturaleza para mi tratamiento.
Formulé una Hipótesis sobre la cual fundamenté mi actividad de control de la enfermedad.


Tres años de control
He seguido en lo posible las recomendaciones del régimen alimenticio anti - cáncer. Es posible comer sano y comer rico simultáneamente.
Sin embargo sentía que algo faltaba, debía trabajar dos aspectos: Ejercicio y Dominio del Cuerpo, (meditación).
En aspectos médicos seguí buscando y en aspectos dietéticos procuré manejar el tema con alguna laxitud.

Régimen Alimenticio y objetivos del proceso

Modifiqué mi régimen alimenticio sin ser absolutamente estricto.

Decidí hacer énfasis en la promoción de la apoptosis (muerte), de las células cancerosas. Creo que si recuperan su instrucción atávica de suicidarse, así el azúcar y las harinas promuevan la creación de nuevos vasos sanguíneos, si se suicidan poca invasión podrán ejecutar.
El segundo énfasis es en la activación y magnificación de la actividad de las células NK., Natural Killers que atacan las células cancerosas.
La inhibición de la angiogénesis es un objetivo permanente día a día. (Ver anexo sobre Teoría del Proceso de Control)
Por último combino inhibidores de inflamación con estimuladores del sistema inmunológico.
En almuerzos y comidas y en las sesiones de cocina peco un poco, pero lo hago conscientemente y lo disfruto.
Encontré una nueva versión del índice de Glicemia para los Alimentos elaborado por el Dr. Mendosa y sobre el cual he basado mis decisiones en la selección de platos.
Médicos y Medicinas

Por casualidad estando de acompañante en el consultorio de una médica bio-energética cancelaron una cita, ella salió, me vio y me ofreció la cita. Me preguntó que enfermedad tenía, si era casado, y al enterarse de mi separación suspendió el interrogatorio y me manifestó que una vez superado el duelo de la separación mi cuerpo había reaccionado a ese cambio emocional y había generado cáncer. En ese momento me mencionó al Dr. Hamer como su mentor y con quien había aprendido algunas de las técnicas que ella aplica. Identificó un desequilibrio energético en mi cuerpo y me sometió a una hora de imanes y poliedros. La verdad dormí delicioso durante esa hora. Me recetó agüitas energéticas y una dieta que me convertía en vegetariano por descarte.

Santo remedio. No estaba dispuesto a creer que el cáncer se cura solo, me dije a mí mismo, ni que es una reacción normal a la separación y que superada la crisis emocional el cuerpo se encarga del resto. Llegué al convencimiento que la relación médico paciente debe estar rodeada de un clima de plena confianza y debe corresponder a un proceso dinámico entre el conocimiento científico del galeno y la voluntad y deseo de curarse del paciente. Esta experiencia solidificó mi opción de no operación y de propiciar el clima para que mi sistema inmunológico, que históricamente había tenido un excelente desempeño, se recupere.

Decidí auto-formularme pastillas naturales. Las coincidencias continuaban y una empleada muy amable de una tienda naturista en Downton Miami al pedirle algo para la próstata me dedico un buen rato y salí con pastillas cargadas en Selenio, Zinc y Ajo que tomo desde entonces.

Es claro que surgen dudas sobre el efecto del régimen alimenticio. Surge la inquietud no de realizar nuevos análisis de PSA, sino de conocer si la apoptosis se ha iniciado, si la inflamación se ha detenido, si las células NK se han reactivado, si la angiogénesis se ha inhibido y si el sistema inmunológico se ha visto re-energizado. Con cada bocado sospechoso surge el interrogante de si estará contribuyendo positiva o negativamente al control del cáncer.

Investigué nuevos exámenes con diferentes indicadores, llamé a la dueña del laboratorio y le comenté los resultados y mi decisión. Inicialmente reaccionó como los demás profesionales de la medicina, luego afirmó que no hay conocimiento científico sobre el tema, los tres indicadores pueden ayudar a seguir el proceso, pero pueden no hacerlo, así que prometió revisar el tema.

Decidí enviarle al Pediatra de mis hijos, (y gran amigo), que reside en Londres unos apuntes comentándole resultado y decisión. Me llamó inmediatamente, obviamente me expuso su posición como médico y su criterio profesional que induciría a la operación. Reconoce que la meditación y el no stress tienen un impacto positivo sobre la curación de enfermedades. También que hay enfermedades que desaparecen sin explicación científica. La alimentación y el ejercicio indudablemente ayudan. Me remitió unos artículos que re-envié a médico urólogo.

Andrea en su pro actividad me llevó a consulta donde su Bioenergético. El Lunes 17 de Marzo había pasado por el consultorio a recoger una droga homeopática que debería mandarle a Andrea a Nepal. Le pregunté sobre el tratamiento no convencional al cáncer de próstata y me contestó que después de la operación se iniciaba el tratamiento. Lo descarté en forma inmediata. Pero accedía la sugerencia de Andrea y fui a consulta.,


Me leyó el aura, luego el iris, me dijo que era una persona rígida, exigente, que el iris mostraba algo de irritación en el colon, necesidad de limpiar el hígado, pero que no mostraba problemas en la próstata. Me recetó drogas homeopáticas. Me iba a colocar una inyección de catalizadores para estimular el sistema inmunológico pero le dije que tenía que pensarlo. Me dijo que mediante la Homeosiniatría me podía aplicar los catalizadores en puntos neurálgicos mediante acupuntura.

La Homeosiniatria consiste en inyectar medicamentos homeopáticos en los puntos de acupuntura de la medicina tradicional China.


Recibía constantemente artículos sobre el cáncer, entre ellos unos enviados por un compañero de estudios que había padecido de cáncer de próstata y estaba curado.

Seguía sin entender las señales, dejé pasar la oportunidad de comentar con él estos temas y dos años mas tarde murió de un cáncer fulminante que le afectó pulmón e hígado.



Visité varias veces al urólogo. En la primera cita le mostré los resultados, (él solo había solicitado PSA), le expliqué la importancia de cada uno y le justifiqué el porque yo los había solicitado. Le mostré el resumen del régimen de alimentación que he adoptado y porqué. Anotó todo, me comentó que está atrasado en el proceso de actualización sobre el régimen alimentario, que ha asistido a congresos en Alemania y Estados Unidos y que en ambos se presentaron trabajos indicando que en el cáncer de próstata ha sido sobre diagnosticado, lo cual quiere decir que muchas de las operaciones de extracción de la próstata no se han debido realizar. Pero que al mismo tiempo hay casos de alto PSA sin que exista enfermedad y casos de bajo PSA con presencia de cáncer diagnosticada mediante biopsias. Había recibido el libro y no lo había leído.
Sugirió nuevamente hacer exámenes trimestrales de seguimiento y una biopsia anual para constatar evolución. Ordenó los siguientes exámenes para el próximo chequeo. Yo mientras tanto continué buscando.
No estaba negando la medicina tradicional, no la estaba aceptando sin antes entenderla, quería hacerme cargo de mi problema a mi manera: horas y días de investigación, de análisis, de evaluar cada procedimiento y cada droga recomendada; de entender, y finalmente de concluir para automedicarme, y volver a empezar el ciclo. Leía y continúo leyendo sobre el tema.
Alan Furmanski publicó su libro “Como vencí el Cáncer”, lo leí y encontré allí la referencia a Rudy Villamizar quién se curó de cáncer de próstata. Lo localicé, vive en USA, le escribí y posteriormente hablamos por teléfono. Me comentó que efectivamente se había curado, tomaba mucho jugo de Granada, y se había negado a que le practicaran nuevas biopsias ya que con ellas surgía el riesgo de romper el encapsulamiento y propiciar la diseminación de las células cancerosas.
Nuevamente le comenté este punto al médico amigo mío que me había ayudado en este tema; a él se le hizo lógico el riesgo, pero no hay otro procedimiento para evaluar la existencia y severidad de un problema me contestó. Le comuniqué al urólogo que no me haría más biopsias, decisión que no apoyó. Busque la Granada por todo el país pero la producción es escasa así que dejé el tema en salmuera.
En el año 2.000 conocí en una comida en Miami a un médico Ayurveda. Hablamos varias horas sobre la medicina Ayurveda, las costumbres Hindúes y las leyes de compensación del universo. Andrea lo conoció posteriormente cuando viajó a Bogotá, tiene buenos amigos aquí y en 2008 inició consultas y conferencias en Colombia. Cuando en 2009 vino a consulta Andrea me convenció que fuera a verlo pero tomé la decisión muy tarde y ya estaban copadas sus citas. Para el 2010 pedí la primera cita y fui a verlo.
Me tomó el pulso, detectó el cáncer, me dijo que mi sistema inmunológico estaba en muy buenas condiciones, comentó que había sido una buena decisión no operarme y que con un tratamiento adecuado sería posible curarme. Me recetó pastillas elaboradas en la India a base de albahaca, cúrcuma y matas del Himalaya. Me aconsejó dormir temprano y hacer ejercicios de Yoga de “Sol Salutation” en la mañana.
Localizarlo es muy complicado, viaja por todo el mundo y sus ayudantes en Delhi no son ágiles. Luego del envío de dos tomas de PSA sobre las cuales no obtuve respuesta oportuna empecé a arrojar la toalla con él. Me estaba efectuando un análisis mensual.
Creí por un análisis de PSA que había empezado el proceso de curación y gozoso envié al urólogo un correo con la cifra. Inmediatamente descuide régimen y me disipé. Con el resultado del siguiente análisis casi muero pero de infarto. Se trepó. Volví a tomar las riendas pero se me generaron muchas inquietudes.
No era tan invulnerable ni tan inmortal como creía, ni me estaba recuperando a la velocidad a la que ilusamente me imaginaba.
Algo me seguía faltando.

El Proceso de Sanación
Yo seguía recibiendo señales sin percibirlas

- El Dr Servan – Schreiber menciona la relación mente cuerpo.

- Una médica me atribuyó el cáncer a una reacción fisiológica ocasionada por un trauma psíquico.

- El conocimiento de las nuevas circunstancias lo restringí a mis hijos.



- Casi a diario recibía una nueva información sobre una persona con cáncer y el stress y la angustia generada a él (ella) y a su familia.
El 18 de Agosto de 2010 conocí una persona que llegó muy rápidamente a mi corazón. Lo que pudo haber sido un encuentro mas se convirtió en la mas significativa, motivante y transformadora de las relaciones que he tenido en mis 66 años de existencia.
Empezamos a conversar de todos los tópicos que se nos venían a la cabeza y a encontrar complementos, motivaciones y ansia de nuevos conocimientos en infinidad de temas que poco a poco me fueron centrando en mi Propósito. Aprendí a reconocer y escuchar mi Yo interior y a estructurar un programa para compartir mi experiencia y mis habilidades.
El 4 de octubre de 2010 me entregan unos nuevos resultados del examen de PSA:

El resultado era toda una sorpresa, esperaba que siguiera disminuyendo y ya estuviera por debajo de 5.0. ¿Qué pasó?
Pues sencillamente que no había hecho lo suficiente. Abandonar el azúcar, tomar tres tazas de té verde, disiparme bastante y hacer poco ejercicio y nada de meditación durante tres años no eran el camino adecuado para lograr la desaparición del cáncer.
Seguía ignorando la relación psique - mente - cuerpo.
Yo había iniciado desde muy temprano la búsqueda de respuestas a los interrogantes de la vida. Debatí la Iglesia Católica, ingresé a la Masonería, leí sobre el Tarot y otras artes adivinatorias, aprendí a hacer cartas astrales. Lo que leía en ellas muchas veces estaba por encima de la simbología tradicional. Lo intuía.
Mi hija Andrea se interesó por estos temas, en México durante su año de intercambio visitó chamanes y estudió sus teorías, viajó por Nepal, Laos, y otros países asiáticos, convivió con monjes tibetanos y encontró en Cóndor Blanco en Chile un centro de guía y direccionamiento.
Alguna conversación, con una persona que acababa de conocer, inadvertidamente giró alrededor del cáncer, sus factores determinantes y sus factores detonantes. Cada día entendía mejor la relación psique – emociones – enfermedades. Esta persona conocía, había trabajado con el grupo español líder en este enfoque y creía en las teorías del Dr. Hamer, ya anteriormente mencionado en mi búsqueda y que yo había descartado.
Decidí consultar a una terapeuta del grupo de Santiago Rojas que trabaja las constelaciones familiares para identificar causas familiares de traumas infantiles. Podría haber un trauma infantil en el origen de mi cáncer de próstata. Fui a la cita con la terapeuta el 8 de noviembre.
Me realizó un análisis de energías, no quiso realizarme en ese momento la constelación y después de hora y media de conversación concluyó que yo debería dejar el control de mi enfermedad en un médico y no tratar de saber más que ellos porque nunca me curaría. Sugirió que le pidiera una cita a Santiago Rojas. En el primer piso solicité la cita; acababan de cancelar la primera cita del día 22 de Noviembre y me la dieron.
Entendí que debería hacer equipo con un médico, no competir con él.
Santiago muy amable me insinuó que debería dejar en sus manos el tema, estaba seguro que me curaría, no creía que un trauma infantil fuera el origen del cáncer, sino la separación y algunos hechos conexos. Me recetó algunas gotas y píldoras, me pidió que para la siguiente cita llevara un examen de PSA Total y Específico para compararlo con el tomado en Febrero de 2008. La relación indica la evolución de la enfermedad.
El intercambio con Santiago Rojas fue muy ameno, amigable y me inspiró lo suficiente para confiar en él. Sentí que le estaba pasando a él el control de mi enfermedad sin declararme vencido, por el contrario, lo hecho durante tres años había creado una base sólida para avanzar rápidamente con su enfoque y lograr la sanación. Su posición integraba las dispersas fuerzas y razonamientos que me habían movido en esos años. Todo tomaba forma y empezaba a creer con razones y fundamentos unificándolos en un solo enfoque.
Sincronías y coincidencias continuaban estructurando el proceso.
Santiago sugirió el que discutiéramos las teorías de Hamer. Sugirió un libro sobre la Nueva Medicina iniciada por Hamer y practicada en Argentina para fotocopiar, leer y discutir en la cita de Enero. El libro lo leí en vacaciones de Diciembre.
Las coincidencias continuaron. A un amigo le diagnosticaron cáncer del esófago y se lo extrajeron. Se quedó sin habla. Al visitarlo, me senté a su lado y percibí su angustia y su dolor. Su imagen y mis impresiones me continuaron persiguiendo todos los días durante la lectura del libro.
Poco a poco fui encontrando las causas que determinaron el desarrollo del cáncer de próstata. Entre el año 2.000 y el 2.004 sucedieron varios hechos que sumados me impidieron asimilarlos y superarlos. Fueron hechos agudos, inesperados, que viví yo solo, y que por un período de tiempo me obsesionaron día y noche. La pérdida de la empresa y el comportamiento desleal de mis socios, la pérdida de los ahorros por caída del precio de bolsa y el desagradable proceso de separación son todos acontecimientos que me generaron indignación y que viví simultáneamente en forma mental, emocional y fisiológica.
A lo anterior le sumamos factores determinantes hereditarios, ambientales como una continua exposición por muchos años a fungicidas y pesticidas en los cultivos de flores, y de régimen de vida como una indigestión de grasas y alcoholes y así obtuvimos un panorama completo.
Las coincidencias continuaban presentándose. Paseando en bicicleta en Miami en una tienda naturista vendían extracto de Granada, Pommegranade. Inicié en ese momento la toma de una pastilla diaria.
Terminadas las vacaciones y reiniciadas las actividades de médicos y pacientes a principios de Enero de 2011 en la cita programada conversamos con Santiago Rojas los temas del libro. Los análisis del PSA mostraban que la situación es igual a la que había hace tres años cuando se detectó la enfermedad. En Tres años no había avanzado.
Una semana mas tarde el liquidador de la empresa después de 10 años cerró el proceso y con ello yo cerré esa etapa de mi vida.
En la siguiente cita entendí en ese momento la filosofía de Santiago Rojas sobre el cáncer: que para despedir el cáncer debería conocerlo, ganar su amistad y persuadirlo para irse y no combatirlo y así fortalecerlo.
En la cita de Marzo mis indicadores continuaban inamovibles. Santiago pretende darle racionalidad a mi lado emotivo y emotividad a mi lado racional borrando así todas las impresiones anteriores.
Cada día nuevos casos de personas enfermas llegan a mi conocimiento. Creo que es hora de que conozcan mi experiencia, entiendan que el problema es manejable, que pueden tomar conciencia y control de su caso, convertirse en socios del médico en su proceso de sanación, y para ello decidí escribir el presente testimonio y ofrecerme a ayudar a quienes lo requieren
Comencé a entregar este Testimonio. En una reunión de capacitación en nuevas herramientas administrativas en Ficitec, ONG que dirigí en su fundación hace 40 años, presenté mi historia personal basada en las actuaciones en diferentes momentos de mi vida de los distintos Arquetipos que conforman mi personalidad para culminar con el diagnóstico del cáncer y como lo he enfrentado. Fue un momento muy emotivo para mí y para los asistentes que lo escucharon.
Al finalizar Febrero en un paseo con mis amigos de la universidad relaté el Testimonio. Se abren diálogos que de otra manera no surgirían y las relaciones se estrechan con lazos afectuosos.
En el control de Marzo Santiago Rojas puso nuevas tareas para el control de Mayo y me pidió hacer énfasis en la medición de la relación del PSA Libre a Específico. Es un indicador de la posible existencia de células cancerosas y su seguimiento nos indicara como vamos en el proceso de curación.
Las muestras de Mayo arrojaron una leve mejoría. Debemos pasar de 0.15 para iniciar el proceso final de desaparición de las células cancerosas.

También tomé muestras del sistema inmunológico y del funcionamiento de los riñones. Los resultados no podían ser mejores. Niveles adecuados de todos los indicadores en el punto medio del rango aceptado y un nivel de triglicéridos muy bajo.
Empecé a estructurar un proyecto para poder compartir con otras personas mis experiencias. Ya uno de mis amigos había leído la parte inicial de estos apuntes y decidió no operarse. El tener alguien con quien compartir las angustias propias de una enfermedad ayudan sicológicamente.
A finales de Mayo tomé el primer ciclo de un programa de capacitación de “Terapeutas en Descodificación Biológica”. Médicos, psicólogos, terapeutas y yo por 4 días escuchamos las teorías y practicamos los protocolos de Christian Fleche, enfermero francés que tomó las teorías del Dr. Hamer, extrajo lo positivo y las adaptó encontrando la forma de extraer del subconsciente las emociones enterradas que están allí causando o siendo causa potencial de enfermedades del cuerpo.
En Junio en una sesión especial del grupo de cocina relaté mi caso y mi interés de apoyar a otras personas. Tres de ellos reaccionaron comentando sus casos personales que habían mantenido para ellos sin compartirlo con nosotros. El apoyo fue unánime y me reafirmó que el camino escogido es el correcto.
Andrea y su grupo trajeron un Lama que reside en la sede de Cóndor Blanco en Chile. Además de recomendarme el dejar definitivamente la carne roja o blanca y los pescados y mariscos, me recomendó hacer ejercicio y meditar. Me dio un mantra para iniciar el proceso de meditación. De regreso al cuadrado de salida del juego. Una abogada amiga mía 8 días más tarde me entregó un CD que me trajo de regalo de un viaje a China. Tiene dos versiones del mantra que me recomendó el Lama. Más coincidencias.
Casualmente encontré a un compañero de la universidad, investigador nato, quién me comentó que había localizado en el centro de Europa unas variedades de trigo y cebada que no habían sido sujetas a proceso transgenéticos. La cantidad de glucosa que transmiten al organismo es mínima. Está elaborando panes y pastas con ellas y me he vuelto adicto a ellas.
Cada semana una nueva persona, amigo o referido por amigos, se acerca a contarme su caso.



En Propósito

Cada día es un nuevo paso a Vivir en Propósito.


Leopoldo y su Señora Tana vienen a compartir con toda su familia la dicha de estar esperando el miembro número 40 de la familia iniciada por mis padres. Somos, afortunadamente, una familia muy unida.
Comentamos el proceso, mi intención de compartir estos apuntes ayudando a todas aquellas personas que se enfrenten a una enfermedad a tomar control de ella, y le envío a Leopoldo una copia de estos apuntes. Su respuesta:
Hola pa,

Me senté a leer tu relato de tu experiencia personal viviendo con cáncer. Gracias por escribirlo. Aunque no estoy físicamente a tu lado quiero que sepas que te admiro por lo que estás haciendo y me gustaría apoyarte como sea.

……………

Te dejo con una frase de Rainer Maria Rilke de su libro Cartas a un joven poeta que siempre me ha ayudado a vivir momentos que no entiendo por qué me están pasando a mí.


“ tenga paciencia frente a todo cuanto en su corazón no esté todavía resuelto. Y procure encariñarse con las preguntas mismas […]. No busque de momento las respuestas que necesita. No le pueden ser dadas, porque usted no sabría vivirlas aún -y se trata precisamente de vivirlo todo. Viva usted ahora sus preguntas. Tal vez, sin advertirlo siquiera, llegue así a internarse poco a poco en la respuesta anhelada y, en algún día lejano, se encuentre con que ya la está viviendo también.”
Creo que eso es lo que estás haciendo ahora. Ya no estás buscando la respuesta a preguntas como ¿Por qué me pasó esto a mí? o ¿Qué voy a hacer ahora? Al contrario, estás viviendo con las preguntas, informándote para tomar decisiones educadas, y siendo libre y feliz. Y si sigues así algún día estarás viviendo la respuesta anhelada.
Te quiero mucho,
Cuidate,
Leopoldo
Al manifestarle que tan profundamente me había tocado su nota, le comenté la noticia que acababa de recibir:
En Julio 24 de 2011 fallece David Servan – Schreiber a los 50 años, 19 años más tarde de haber encontrado un tumor maligno en el cerebro que lo llevó a estructurar el programa de tratamiento consignado en su libro “Anticancer”. Sentí que había muerto uno de mis mentores más cercanos. Escribí la siguiente nota en su página guerir.org

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