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De la vida de san alberto hurtado


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GUÍA DE LA PRESENTACIÓN

DE LA VIDA DE SAN ALBERTO HURTADO
DIAPO 1. Alberto Hurtado fue un sacerdote chileno, de la Compañía de Jesús, que vivió en la 1ª mitad del siglo XX. Fue canonizado por el Papa Benedicto XVI el 23 de Octubre del 2005 en la Plaza San Pedro, Roma.
DIAPO 2. Guía para el profesor.

La siguiente presentación tiene por objetivo dar a conocer, y a la vez, profundizar en la vida de San Alberto Hurtado, para así lograr un trabajo no sólo entre profesores, sino también en la sala de clases junto a los alumnos.


DIAPO 3. Propuesta de aplicación.

Para poder llevar la presentación a la práctica, es necesario tener presente:

1º El esquema que complementa esta presentación representa un apoyo valioso para la comprensión de este material, pues en él se explica detalladamente cual es el contenido y el significado de cada una de las diapositivas. Por lo anterior se recomienda imprimir el esquema para una más completa y segura utilización de este material.

2º La presentación es modificable a la necesidad de cada usuario, puesto que busca ir en ayuda de la labor del profesor.


3º En ocasiones se sugiere lectura complementaria, tales como meditaciones escritas por el Padre Hurtado, las cuales están incluidas en este CD.
DIAPO 4. Contenido presentación. La presentación tiene como contenidos los datos biográficos de San Alberto Hurtado. Para poder lograr una mayor comprensión, y a la vez un uso provechoso, se ha dividido el contenido en tres etapas:

I Niñez y Juventud 1901-1923.

II Formación Sacerdotal 1923-1936.

III Apostolado en Chile 1936-1952.

Al final de cada etapa encontrará una pequeña actividad, con la que se pretende profundizar sobre los contenidos presentados.

Se invita, para complementar el contenido ofrecido en esta presentación, leer la Biografía escrita por el P. Álvaro Lavín, S.J., contenida en la sección: ‘Leer textos’ del CD.


DIAPO 5. Alberto Hurtado fue un sacerdote chileno, de la Compañía de Jesús, que vivió en la 1ª mitad del S. XX. Fue canonizado por el Papa Benedicto XVI el 23 de Octubre de 2005 en Roma.
DIAPO 6. I Parte: Niñez y Juventud 1901-1923.
DIAPO 7. Alberto nació el 22 de Enero de 1901 en la ciudad de Viña del Mar, en el seno de una familia cristiana muy trabajadora. Hijo de Ana Cruchaga Tocornal y Alberto Hurtado Larraín. En la foto aparece junto a su hermano Miguel a los 4 años de edad (Alberto es el niño que está de pie).
DIAPO 8. Tiene un hermano 2 años menor, Miguel, y en sus primeros años viven en un campo propiedad de su padre en Casablanca. Éste fallece cuando Alberto tenía 4 años. Debido a los problemas económicos en que queda su madre, deben trasladarse a Santiago y comenzar a vivir como allegados en distintas casas de familiares. No tendrán casa propia hasta que Alberto tenga 20 años.
DIAPO 9. A los 7 años ingresa al Colegio San Ignacio gracias a una beca que recibe. La foto en donde aparece de niño muestra a Alberto junto a sus compañeros, y entre ellos, Manuel Larraín, quien será –desde este momento- uno de sus mejores amigos.
DIAPO 10. Foto de su último año de colegio, entre los compañeros de curso se encuentra Lucho Fernández, hermano mayor de Juanita Fernández Solar (Santa Teresa de los Andes) quien será también compañero de carrera cuando Alberto Hurtado estudie Derecho en la Universidad Católica de Chile. Se sabe por distintos testimonios que nuestros dos santos chilenos: Alberto Hurtado y Teresita de los Andes se conocieron en su época de juventud. Nuevamente aparece junto a Manuel Larraín, el “querido gordo” como tan cariñosamente le llamaba Alberto Hurtado en las cartas que le dirigía.
DIAPO 11. En la diapositiva dos personas que marcan la niñez del joven Alberto. Por un lado su madre, doña Ana Cruchaga, una madre profundamente cristiana quién les enseñó a sus hijos –desde muy pequeños- que el amor a Dios debía ir ‘de la mano’ del amor al prójimo, poniéndolos en contacto con la pobreza, haciéndose acompañar por ellos al ‘Patronato de San Antonio’ del cual ella era colaboradora (éste tenía como fin la construcción de casas para los obreros llegados a Santiago a causa del cierre de las Salitreras en el norte, además se les atendía en sus necesidades más básicas). Y por otro lado, el Padre Fernando Vives, su director espiritual durante sus años de Colegio en el San Ignacio, quién lo introdujo en una profunda vida de oración y abnegación, y al mismo tiempo, en el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia. De ellos dos aprende la esencia de nuestra fe: el amor a Dios debe ir junto al amor al prójimo.
DIAPO 12. Al salir del colegio, en 1918, y aún sin poder ingresar a la Compañía de Jesús por los problemas económicos de su familia, ingresa a estudiar Leyes a la Pontificia Universidad Católica de Chile. De esa manera, podía estudiar en las mañanas y trabajar en las tardes para ayudar a su madre. Su director espiritual de esa época, el P. Symon, dice de este tiempo: “No podía ver el dolor sin quererlo remediar”.

DIAPO 13. Al ingresar a la Universidad Católica, para realizar sus estudios de Derecho, manifiesta desde muy joven una comprensión de que su profundo amor a Dios debía reflejarse en concreto en el amor a sus hermanos, especialmente los más desfavorecidos. Por ello, no dejó nunca de trabajar en obras de caridad directa, pero a la vez, intentó buscar solución a las estructuras de injusticia, por medio de su estudio.


DIAPO 14. “El trabajo a Domicilio”, memoria de Licencia, refleja este deseo incansable del joven Alberto por la Justicia Social. Dentro de la universidad, Alberto se muestra como un joven entusiasta: participa activamente de la vida universitaria. Como se ve reflejada en esta acta del centro de Derecho y Ciencias Políticas.
DIAPO 15. En su época universitaria, a los 20 años, realiza un profundo discernimiento vocacional, es decir, se planteó seriamente la pregunta acerca de lo que Dios quería de él.
DIAPO 16. Alberto se pregunta: ¿Qué quiere Dios de mí?, en su discernimiento vocacional, logra tener dos cosas claras sobre esto: 1º Que Dios asigna un puesto a cada hombre; 2º Y que en aquel puesto, Dios le dará la gracia para llevar a cabo esta tarea encomendada.

DIAPO 17. Este es uno de los textos más hermosos que se conservan durante el tiempo de su discernimiento, en él se respira una entrega total a la voluntad de Dios que solo se explica en un amor y confianza profunda en Él. “Yo os hago mi oblación de todo lo que soy y poseo, yo deseo dártelo todo, servirte donde no haya restricción alguna en mi don total” la claridad de la entrega total, la donación completa, de servicio en donde no haya ningún impedimento para entregarse completamente a Dios y a los hombres, son palabras que reflejan y contagian el fuego de amor que ardía en el corazón de nuestro Santo.


DIAPO 18. Sigue más adelante el texto “Señor yo quisiera seguirte pero veo que en mi corazón hay un deseo tan vehemente de completarse con otro ser, de procrear deseo que no puede sino venir de Ti, Tú me llamas al matrimonio; Señor yo quisiera seguirte en la obediencia, pero mi voluntad es tan rebelde...” Vemos que Alberto Hurtado se sintió profundamente llamado también al matrimonio, en esto vemos la completa disposición que tenia frente a la voluntad de Dios y que tanto lo caracterizó durante toda su vida.
DIAPO 19. Cuando Alberto Hurtado estaba a las puertas de terminar su carrera, el año 1923, le escribe a Manuel Larraín “Reza pero con toda el alma para que podamos arreglar nuestras cosas y los dos cumplamos este año la voluntad de Dios”. Estas cosas significaban para Alberto poder arreglar la situación económica de su madre para entrar al noviciado Jesuita a cumplir la voluntad de Dios para él: ser sacerdote del Señor. Su director espiritual el Padre Symon relata: “Durante todo el Mes del Sagrado Corazón de Jesús el año 1923, a las 10 de la noche, le vi tenderse en el suelo, frente al altar del Santísimo Sacramento, (en la Iglesia del Colegio de los Sagrados Corazones de Alameda) y pasar una hora entera en esa postura, implorando, en la oración más fervorosa, que el Señor le solucionara sus problemas económicos para poder consagrarse totalmente a Dios”. Así, el día del Sagrado Corazón de Jesús, milagrosamente el joven Alberto recibe la noticia que permitiría dejar a su madre con una estabilidad económica que hasta el momento era imposible de pensar. (Aquí se recomienda leer el episodio, muy bien relatado, en la Biografía escrita por el P. Álvaro Lavín, S.J., y programar ver la película “¿Quién sabe cuánto cuesta hacer un ojal?”).
DIAPO 20. Actividades: luego de conocer la experiencia de vida y fe de Alberto Hurtado, en su infancia y juventud, los invitamos a reflexionar en torno a tres preguntas.
DIAPO 21. II Parte Años de Formación sacerdotal.

Alberto termina su formación profesional en el año 1923 y comienza una nueva y preciosa etapa en su vida. Su proceso de formación a la vida Sacerdotal.


DIAPO 22: Finalmente Alberto logra ingresar al Noviciado de la Compañía de Jesús, en Agosto de 1923, luego de una solución “milagrosa” a los problemas económicos de su familia, durante el Mes del Sagrado Corazón de ese año.
DIAPO 23. Se encuentra dichoso, tal como le cuenta a su amigo Manuel Larraín, quien, ese mismo año, había ingresado al Seminario de Santiago.
DIAPO 24. En este tiempo de formación se van forjando en él características que lo acompañarán siempre: la alegría, el buen trato con los demás, su caridad evangelizadora, su piedad, su devoción a la Eucaristía y, especialmente, a la Santísima Virgen, como queda reflejado en este manuscrito dedicado a la Virgen en la Fiesta de la Asunción.
DIAPO 25. Trabajando en el Noviciado, el cuidado del cultivo de la chacra, se ve reflejada su alegría característica.
DIAPO 26. Algunos testimonios de sus compañeros de formación.
DIAPO 27. Este es el manuscrito en el cual se inspiró el famoso canto: “María Mírame” y vuelve a quedar manifestado su profundo amor a la Virgen: “No he recibido Gracia alguna que no haya venido por María”.
DIAPO 28. Finalmente, tras un largo período fuera de Chile y lejos de su familia, llega el día más esperado: su ordenación sacerdotal, en Bélgica. En la diapositiva el texto pertenece a una carta que le escribe el 8 de octubre al P. Sergio Hurtado.
DIAPO 29. Solicita permiso a sus Superiores para estudiar Teología y Pedagogía al mismo tiempo. Quería impregnarse de las nuevas corrientes pedagógicas para luego, a su regreso a Chile, poder incorporarlas en su trabajo pastoral con los jóvenes.
DIAPO 30. Un compañero de estudios en Lovaina, Bélgica, lo recuerda como “Un mártir del amor de Cristo y de las almas”:
DIAPO 31. Al Cumplir 35 años, se embarca desde Hamburgo de regreso a Chile.
DIAPO 32. Sus actividades. Luego de conocer la experiencia de vida y fe, de Alberto Hurtado, en sus años de formación, los invitamos a reflexionar en torno a dos preguntas.
DIAPO 33. III Alberto Hurtado. Introducción a su apostolado en Chile desde los años 1936 a 1952.
DIAPO 34. De regreso a Chile, comienza su apostolado, con diferentes actividades entre ellas Clases en el San Ignacio, en la U.C. y en el Seminario Pontificio. Monseñor Carlos Casanueva le escribe cariñosamente: ¡Si vieras qué esperanzas tengo cifradas en ti y cómo ansío la hora de verte con nosotros realizándolas! Hay mas campo que nunca”. Monseñor tenía la convicción de que el Padre Hurtado sería un aporte importantísimo de regreso en Chile.
DIAPO 35. Testimonio de Monseñor Francisco Valdés: En el año 1937, en San José de la Mariquina, un misionero capuchino lo observó celebrar la Misa, y le llamó tan poderosamente la atención, que decía no haber visto nunca una celebración tan edificante, y que al ser así los sacerdotes chilenos, deberían ser todos santos. Fijarse en una de las fotos en donde aparece un joven que le coloca un plato detrás de la cabeza al Padre Hurtado, simulando con ello una aureola debido, seguramente, a la fama de santidad que el Padre Alberto ya tenía en sus tiempos como Asesor de la Acción Católica.
DIAPO 36. A inicios de 1941 es nombrado Asesor Diocesano de la Acción Católica, donde trabaja también, con especial dedicación, con alumnos de liceos fiscales de Santiago. Posteriormente y debido la fecundidad de su apostolado es nombrado Asesor Nacional de la misma. Recorre el país organizando grupos y predicando retiros a jóvenes y sacerdotes relacionados con la Acción Católica.
DIAPO 37. Viajes: Durante su apostolado en Chile el Padre Hurtado realizó viajes de estudios decisivos que lo pusieron en contacto con el catolicismo social de EE.UU. y Europa, donde pudo profundizar sobre las líneas de su apostolado social (Cf. la Biografía escrita por el P. Álvaro Lavín, S.J., pp. 78-85).
DIAPO 38. La experiencia como educador y su celo de amor por las almas hacía que constantemente repitiera que la base de una autentica y profunda educación de los jóvenes consistía en infundirles un verdadero amor a Jesucristo, pues así tendrán el impulso para seguirle.
DIAPO 39. Acción Católica. Después de dos cartas, la primera en 1942 y la segunda y definitiva en 1944 al Cardenal Caro, es aceptada su renuncia como Asesor Diocesano de la Acción Católica (cf. libro Cartas e Informes –contenido en este CD- pp. 117-130). El Padre Hurtado sufrió mucho a raíz de este hecho ya que se enfrenta al dolor de la incomprensión y la soledad. Hubo gran revuelo entre los jóvenes cuando se aceptó su renuncia, pero él les insistió que debían seguir trabajando con el nuevo Asesor. La foto corresponde a una carta publicada en el diario El Ilustrado con fecha 4 de Enero de 1945, en donde los jóvenes expresan el profundo cariño y agradecimiento por su trabajo en la A.C.
DIAPO 40. Fundación del Hogar de Cristo: El Padre Hurtado en un encuentro con un hombre que mendigaba, se estremeció de su miseria. Y predicando un retiro para señoras, habla de lo que había visto y la necesidad de la caridad. Al término del retiro recibe las primeras donaciones. Nace así la idea de fundar el Hogar de Cristo.
DIAPO 41. Para el Padre Hurtado el amor a Jesucristo se traducía al mismo tiempo en la convicción de que las estructuras debían ser rehechas, introduciendo en ellas el Espíritu del Evangelio, con este sentido, el 13 de Junio de 1947, día del Sagrado Corazón de Jesús, se constituye la A.SI.CH. (Acción Sindical y Económica Chilena), con el propósito de llegar a establecer en Chile, un centro de formación sindical Cristiano.
DIAPO 42. Desde el principio de su actividad apostólica observó con preocupación, una ignorancia religiosa y una desorientación existente, aun en gente culta, sobre puntos importantes, tanto en el orden religioso, como social y aun cultural, con esta inquietud el Padre Hurtado en lo que fue la última de sus grandes realizaciones apostólicas fundó la revista Mensaje. La ideó pensando en que fuera un apoyo para la formación y orientación católica (Cf. Biografía escrita por el P. Álvaro Lavín, S.J., pp. 90-92). En la diapositiva se muestra un fragmento de la primera edición de la revista (en el CD, en la sección ‘Leer textos’, Ud. podrá encontrar todos los artículos publicados por el Padre Hurtado en la Revista Mensaje).
DIAPO 43. Moral Social: En su último año de vida, el Padre Hurtado se dedicó a escribir un manual de Moral Social, libro editado como una obra póstuma.
DIAPO 44. En la imagen aparecen apuntes de la Señora Marta Holley, esposa del doctor Ricardo Benavente que acompañó al Padre Alberto durante su enfermedad y muerte (se recomienda leer el testimonio completo en Diario de su enfermedad y muerte, escrito por Marta Holley, contenido en este CD en la sección ‘Leer textos’). Cuenta que “el Padre sabe por el padre Alvarado que no tiene remedio” al saber esto el Padre Hurtado exclama: “Cómo no estar contento, como no estar agradecido de Dios, qué fino es”. Ésta es la reacción de alguien que ha tenido la muerte y el encuentro con Dios presente durante su vida, no se puede reaccionar así ante la muerte sin tener una convicción profunda de que ella es la única posibilidad del encuentro definitivo con Dios.
DIAPO 45. Frase que el Padre Alberto pronunció al momento de enterarse de su enfermedad, con ella muestra su profundo agradecimiento por el Amor que Dios le tiene.
DIAPO 46. Meditación autobiográfica del Padre Hurtado.
DIAPO 47. Fotos del funeral, 20 de Agosto de 1952. En la foto pueden verse muestras de profundo cariño hacia el Padre Hurtado, la más elocuente, el niño que se apoya sobre el féretro muestra cuanto siente la partida de quien lo acogió en el Hogar de Cristo y que seguramente fue como un padre para él. Atrás, con la cabeza inclinada aparece Monseñor Manuel Larraín y el Padre Lavín, sus amigos de toda la vida. Su vida fue una verdadera “Misa prolongada”, dejándose partir y dándose a los demás, en unión con Cristo. Aquí se recomienda leer Un fuego que enciende otros fuegos, pp. 69-70. Meditación: “¡Mi vida es una Misa prolongada!” y pp. 107-109. Meditación: “Mi vida, un disparo a la eternidad”. Es significativo que estas dos sean las únicas “definiciones” que el Padre Hurtado hiciera explícitamente de su propia vida en la totalidad de sus escritos: “una misa prolongada” y “un disparo a la eternidad”.
DIAPO 48. Imágenes del fecundo apostolado del Padre Alberto Hurtado: con los jóvenes, en la AC, en Círculos de Estudios, Ejercicios Espirituales, con los adultos, bautizos, matrimonios, con los más pobres, los niños, el Hogar de Cristo, con los obreros, los intelectuales, etc.
DIAPO 49. Algunas tomas de video del Padre Hurtado: en Punta Arenas el año 1943, y otras.
DIAPO 50. Algunas tomas de video del Padre Hurtado: en el Hogar de Cristo de Colina y otras.
DIAPO 51. Palabras de S.S. Juan Pablo II, en su visita a Chile en 1987, ante la tumba del Padre Hurtado (escuchamos su voz).


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