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¿CUÁl es la relación entre deuda financiera y deuda ecológica?


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¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE DEUDA FINANCIERA Y DEUDA ECOLÓGICA?







Las exigencias por parte de los acreedores financieros para que las naciones del Tercer Mundo paguen la deuda financiera insostenible (combinadas con la imposición de Programas de Ajuste Estructural), obliga a dichas naciones a implementar prácticas ecológicamente destructivas con la finalidad de pagar esas deudas.
Los planes de ajuste estructural consisten en un paquete de medidas económico-social-financieras planteadas con el objetivo doble de frenar la inflacción y equilibrar el balance exterior de pagos (incluyendo la deuda própiamente dicha y los intereses por esta generada).
Ante la necesidad de equilibrar el balance exterior de pagos los gobiernos de países endeudados tienen teóricamente diferentes opciones:


  • Reducir los salarios internos y el gasto social en general. Prácticamente todos los países han acudido en mayor o menor grado a ésta vía, no obstante no es suficiente para equilibrar sus pagos y tiene graves consecuencias para los sectores de población más desprotegidos.

  • Mejora en la relación de intercambio externa. Esta vía si bien es teóricamente posible no se ha dado en los últimos 30 años. Más bien se ha empeorado ésta relación principalmente debido a la bajada de los precios de materias primas (de exportación) e incremento en la dependencia de las exportaciones en productos de alto valor añadido.

  • Mediante un aumento de la eficiencia técnica teóricamente podría equilibrarse la balanza de pagos. No obstante se requieren fuertes inversiones y una planificación a medio-largo plazo en el campo de la investigación y desarrollo, ninguna de estas dos situaciones es posible en los países más endeudados.

Los países deudores no tienen otra opción que no sea producir para la exportación mucho más de lo que sus ciudadanos necesitan.





Esta superproducción para las exportaciones está agravando las siguientes tendencias ambientales:




  • Rápida deforestación que destruye la biodiversidad y convierte en desiertos vastas superficies de tierras anteriormente fértiles. “Desde 1970 las áreas arboladas han disminuido de 11.4 kilómetros cuadrados por cada mil habitantes a sólo 7.3 km2 (PNUD 1998).

  • La utilización de las mejores tierras de cultivo para producir para la exportación ha forzado a los campesinos a cultivar tierras marginales. Por ejemplo, la utilización para el cultivo de laderas escarpadas, vulnerables a la erosión, ha favorecido los fatales deslizamientos de lodo que recientemente han afectado a Honduras, Nicaragua y Venezuela.

  • Incremento del uso de plaguicidas y fertilizantes químicos. Por ejemplo, la industria bananera de diversos países utiliza el plaguicida DBCP, que provoca esterilidad masculina.

  • Destrucción de la naturaleza local y substitución por otras instalaciones para exportación, sin tener en cuenta todas las funciones ambientales que realizaban las originales. Por ejemplo substitución de los manglares para la cría del camarón, favoreciendo así las inundaciones en las zonas costeras. En ecuador, el 70 % de los manglares ha sido destruido para instalar criaderos de camarón para la exportación, afectando con ello la supervivencia de los pescaderos tradicionales y aumentando las posibilidades de inundaciones provocadas por el fenómeno de el Niño.

  • Extracción excesiva de los recursos petrolíferos y mineros, sin considerar el impacto medioambiental y social producido.

  • Consumo excesivo de combustible, disminución del valor nutricional e incremento del uso de conservantes, provocados por el transporte de alimentos a grandes distancias.

  • Sustitución de la diversidad biológica por monocultivos y bosques artificiales. La explotación comercial de los plantaciones forestales extrae la madera y destruye el resto por considerarlo “desechos”. Según Vanda Shiva “estos desechos son la riqueza de la biomasa que sustentan los ciclos naturales del agua y los nutrientes al mismo tiempo que satisfacen las necesidades de alimentos, combustible, forraje, fertilizantes, fibras y medicinas de las comunidades autóctonas”

  • Pesca excesiva: “las existencias mundiales de pesca están en declive, con una cuarta parte ya agotada o en vías de serlo y otro 44% explotado al límite de su continuidad biológica” (PNUD 1998)

  • Destrucción de hábitats naturales y humanos como resultado de los riesgos de extracción de petróleo. Por ejemplo los daños provocados por la Shell en el delta del río Níger hogar del pueblo Ogoni, o Repsol en la Loma de la Lata y la población Mapuche.


La necesidad de cumplir con los pagos de la deuda acelera la extracción de riquezas naturales a un ritmo insostenible. Los intereses compuestos exigen que el ritmo de los pagos sea más rápido que los ritmos naturales del crecimiento biológico. Como escribe Joan Martínez Alier (1997): “La naturaleza no puede crecer a un ritmo del cuatro o cinco por ciento anual....los recursos renovables tienen ritmos biológicos de crecimiento más lentos que los ritmos de crecimiento económico impuestos desde el exterior”.
Mark Hathway (1999) explica por qué los pagos de la deuda crecen con mayor rapidez que la riqueza real generada por la economía natural: “La naturaleza misma de los intereses compuestos provoca que la deuda escape de todo control de forma exponencial. Es por ello que la deuda es totalmente diferente a la riqueza real. En el mejor de los casos, la riqueza puede crecer al ritmo de la regeneración de la naturaleza (como un bosque), algo que siempre está condicionado por los ritmos en que es absorbida la luz del sol y por otros factores ecológicos. Desde una perspectiva ecológica, es inconcebible que la riqueza pueda crecer exponencialmente a lo largo del tiempo. Aquí está el problema. Como sugiere el economista Herman Daly, la deuda es esencialmente un gravamen sobre la producción futura, una forma de apropiarse del porvenir. Puesto que la deuda crece exponencialmente, la producción debe procurar mantener ese mismo ritmo. El “pastel” económico debe continuar creciendo para poder afrontar los intereses....Sólo que las economías no pueden crecer indefinidamente1.

Este texto ha sido realizado básicamente a partir del texto Ecological debt. South Tells North “Time to Pay up”, John Dillon. Ecumenical coalition for Economic Justice



Traducción español: Angelo Ponciano. Ecología Política número 20.

Gràfico: Elaboración propia



1 En este resumen tan solo se ha expuesto la relación entre deuda ecológica y deuda externa. Es importante remarcar que podría existir deuda ecológica incluso sin deuda externa, por ejemplo provocada por la biopiratería, por la contaminación atmosférica por parte de los países más industrializados,etc.

http://www.rcade.org/comisiones/deudaecologica.htm

Comisión de Deuda Ecológica de la RCADE




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