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Corte de apelaciones


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CORTE DE APELACIONES

SANTIAGO

Santiago, dieciocho de enero de dos mil ocho.-

VISTOS:

Se instruyó este proceso Rol 15.257-2005, Episodio “Porvenir”, para investigar la existencia del delito de Homicidio Calificado de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández; y establecer la responsabilidad que en éste les ha correspondido a MIGUEL PABLO MUÑOZ URIBE, natural de Valdivia, de 62 años, Run 5.1473.218-9, Pensionado de las Fuerzas Armadas, domiciliado en calle Ismael Tocornal N° 7984, comuna de San Ramón, a JUAN ANTONIO ORTIZ TOLEDO, natural de Pitrufquén, de 64 años, Run 4.913.254-9, Pensionado de las Fuerzas Armadas, domiciliado en calle Prat N° 1337, comuna de Pitrufquén, y a JOSÉ RAFAEL AGUIRRE AGUIRRE, natural de Copiapó, de 57 años, Run 6.111.609-5, Pensionado de las Fuerzas Armadas, domiciliado en calle Antonio Varas N° 923, departamento 204, comuna de Providencia.

A fojas 1, rola querella criminal de Iván González Toro, por los delitos de detención ilegal o secuestro, aplicación de tormentos y homicidio perpetrado en perjuicio de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, en contra de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte y todos los que resulten responsables en calidad de autores, cómplices o encubridores de los ilícitos mencionados. A fojas 423 adhieren a la querella Dieter Franz Jesús Baigorri Kuvacic y María Gregoria Hernández Ponce.

A fojas 175, Raquel Mejías Silva, Secretaria Ejecutiva del Programa Continuación de la Ley Nº19.123 del Ministerio del Interior y en su representación, se ratifica como parte coayudante en la causa 15.257-2005 Episodio “Porvenir”.

Que los encausados Miguel Pablo Muñoz Uribe y Juan Antonio Ortiz Toledo, al prestar sus respectivas declaraciones indagatorias a fojas 324 y 327, reconocen su participación en el injusto que se le imputa; y el encartado José Rafael Aguirre Aguirre, en indagatoria de fojas 369, niega completamente su participación en el ilícito.

Que mediante resolución de fojas 371 se somete a proceso a Miguel Pablo Muñoz Uribe y Juan Antonio Ortiz Toledo, ambos en calidad de autores del delito de Homicidio Calificado, ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 N°1 del Código Penal.

Que a fojas 438 se dictó auto de procesamiento en contra de José Rafael Aguirre Aguirre, en calidad de autor del delito de Homicidio Calificado, perpetrado en la persona de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 N° 1 del Código Penal.

Cerrado el sumario a fojas 577, se dicta a fojas 583 acusación fiscal en contra de Miguel Pablo Muñoz Uribe, Juan Antonio Ortiz Toledo y José Rafael Aguirre Aguirre, en iguales términos y por el mismo delito.

Que a fojas 813, se dictó sobreseimiento definitivo parcial respecto del acusado Luis Alberto Arata Campodónico, por encontrase extinguida su responsabilidad penal de conformidad a lo establecido el artículo 93 N° 1 del Código Penal.

Que a fojas 593, Mayra Feddersen Martinez, actuado mediante poder delegado del Abogado Hugo Gutiérrez Gálvez en representación de los querellantes Dieter Franz Jesús Baigorri Kuvacic y María Gregoria Hernández Ponce, en lo principal de su presentación adhiere a la acusación; en el primer otrosí demanda civilmente al Consejo de Defensa del Estado en representación del Fisco, solicitando el pago de $400.000.000, suma que deberá ser pagada con reajustes e intereses desde la fecha de acaecidos los hechos hasta su completo pago, más las costas del juicio, o lo que el Tribunal estime de justicia, a fin de obtener la reparación de los daños consecuencia del ilícito investigado, dirigiendo en este caso la acción contra el Estado de Chile porque fueron agentes estatales a su servicio los que infirieron el daño.

A fojas 602, el Programa de Continuación de la Ley 19.123, se adhiere a la acusación fiscal y a fojas 603 bis, se tiene por abandonada la acción respecto de la parte querellante Iván González Toro.

Que en el primer otrosí del escrito de fojas 692 la Abogado Procurador Fiscal de Santiago del Consejo de Defensa del Estado, por el Fisco de Chile, persona de Derecho Público, contesta la demanda civil de indemnización de perjuicios solicitando el íntegro rechazo de ella alegando 1º la incompetencia del Tribunal; 2º Controversia de los hechos; 3º prescripción de la acción; 4º Inexistencia de la pretendida responsabilidad objetiva e imprescriptible del Estado; 5º Improcedencia de la indemnización por haber sido ya indemnizada la demandante en conformidad a la Ley 19.123; 6º El daño moral debe ser legalmente acreditado.

Que a fojas 731 la defensa del acusado Juan Antonio Ortiz Toledo, contesta la acusación y adhesión a ella, solicitando la absolución, argumentando que se encuentra extinguida la responsabilidad penal por aplicación de la amnistía, además de encontrarse prescrita la acción penal. En subsidio, solicita que en el evento de no ser acogida la absolución, sean tomadas en consideración la circunstancia eximente incompleta de responsabilidad penal establecida en el artículo 11 N° 1, en relación al 10 N° 10 del Código Penal, así como las atenuantes del articulo 11 N° 6, 8 y 10; y articulo 103 del mismo cuerpo legal; y que en el evento de ser acogida una de las atenuantes esgrimidas, se tenga como muy calificada. En el primer otrosí de su presentación, solicita que para el caso de que se dicte sentencia condenatoria en contra de su representado, se le otorgue alguno de los beneficios de la Ley 18.216.

En el primer otrosí de su presentación de fojas 747 la defensa del encartado Miguel Pablo Muñoz Uribe, contestó la acusación fiscal solicitando la absolución de su representado argumentando que no se encuentra acreditado en autos la existencia del delito, ni la participación culpable que en él le habría correspondido, conforme a lo dispuesto en el artículo 456 bis del Código de Procedimiento Penal. En subsidio y como alegaciones de fondo reitera los argumentos de las excepciones de previo y especial pronunciamiento deducidas en lo principal de su presentación, éstas son, prescripción y amnistía. Y para el evento de que su representado sea condenado sean consideradas en primer término la circunstancia eximente incompleta de responsabilidad penal establecida en el artículo 11 N° 1, en relación al 10 N° 10 del Código Penal, así como las atenuantes del articulo 11 N° 6 y 7 ; y articulo 103 del mismo cuerpo legal; además de las establecidas en los artículos 211 y 214 del Código de Justicia Militar. En el segundo otrosí de su presentación, solicita que para el caso de que se dicte sentencia condenatoria en contra de su representado, se le otorgue alguno de los beneficios de la Ley 18.216.

Que así mismo la defensa de José Rafael Aguirre Aguirre en su presentación de fojas 769, contesta la acusación solicitando la absolución de su representado argumentando la prescripción de la acción penal; además de encontrarse extinguida la responsabilidad penal por aplicación de la amnistía. En subsidio, solicita la absolución argumentando que los elementos de cargo que configuran la acusación fiscal no permiten adquirir la convicción de que al encartado le ha correspondido una participación en los hechos que se le imputan, acorde a los dispuesto en el artículo 456 bis del Código de Procedimiento Penal. En subsidio de lo anterior, y en evento que su representado sea condenado solicita se acojan las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal establecidas en los artículos 103 y 11 N° 6 del Código Penal, y los artículos 211 y 214 del Código de Justicia Militar. En el tercer otrosí de su presentación, solicita que para el caso de que se dicte sentencia condenatoria en contra de su representado, se le otorgue alguno de los beneficios de la Ley 18.216.

Que encontrándose la causa en estado, se han traídos los autos para fallo.



I.- EN CUANTO A LA ACCIÓN PENAL.

PRIMERO: Que a fojas 583 se acusó a Miguel Pablo Muñoz Uribe, Juan Antonio Ortiz Toledo y José Rafael Aguirre Aguirre, como autores del delito de Homicidio Calificado de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 N° 1 del Código Penal.

SEGUNDO: Que en orden a acreditar el hecho materia de la acusación, se ha reunido en autos los siguientes antecedentes:

a) Querella criminal de fojas 1 a 35, deducida por Iván González Toro, por los delitos de detención ilegal o secuestro, aplicación de tormentos y homicidio perpetrado en perjuicio de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, en contra de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte y todos los que resulten responsables en calidad de autores, cómplices o encubridores de los ilícitos mencionados.

b) Orden de investigar de fojas 61 a 147, que da cuenta de las diligencias efectuadas en relación a los hechos pesquisados, estableciendo que efectivamente según los certificados de defunción, la causa de muerte de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, fue “Shock irreversible, anemia aguda, herida penetrante a bala con compromiso de órganos vitales”, que los responsables de las muertes, son según la versión de los mismos inculpados fueron Luis Arata Campodonico, Juan Ortiz Toledo, Miguel Muñoz Uribe y un Teniente o Subteniente de apellido Aguirre; hechos que fueron en cumplimiento de una orden del entonces Comandante del Regimiento de Infantería N° 11 “Caupolicán” de la ciudad de Porvenir, el Coronel Augusto Daniel Reijer Rago, quien se encuentra fallecido; agrega que de la investigación se puede desprender que, el motivo de las muertes de éstas tres personas, se debe a una demostración de control ante el mando superior de la institución castrense por parte del Comandante Reijer Rago. Respecto a la circunstancias del homicidio de los tres prisioneros, se produjo en el sector de las Mercedes, en la Isla Grande de Tierra del Fuego, a orillas de un camino, los detenidos fueron conminados a caminar libremente delante de los militares con dirección a la costa, dándose la orden de dispararles, mandato emanado del más antiguo de los militares que conformaban la patrulla; el armamento utilizado fueron fusiles marca SIG, calibre 7.62. En el mismo lugar fueron inhumados, al día siguiente los cuerpos fueron exhumados y trasladados al Regimiento “Caupolicán”, lugar el cual los cuerpos fueron puestos en ataúdes sellados y entregados a los familiares de las víctimas.

c) Oficio N° J/142/2005 del Programa de Continuación de la Ley 19.123 del Ministerio del Interior, de fojas 195 y 226, al cual se adjuntan declaraciones juradas, además del relato resumen de la situación represiva de las víctimas de autos.

d) Oficio N° 0463 del Servicio de Registro Civil e Identificación de fojas 229 a 233, mediante el cual se remiten los certificados de defunción de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y de Carlos Raúl Baigorri Hernández; cuyas causas de muerte fueron Shock irreversible, anemia aguda, herida penetrante a bala con compromiso de órganos vitales.

e) Declaración de María Genoveva Toro Roa, de fojas 237, quien ratifica la querella presentada por su hijo Iván González Toro.

f) Testimonio de Zunilda Jovita Veli Carcamo, de fojas 238, quien señala ser sobrina de Germán Simón Cárcamo Carrasco, familiar al que habría conocido cuando tenía 17 años, ya que se fue a trabajar a Puerto Porvenir, y que posteriormente por un bando (comunicación radial) se enteró que había fallecido, respecto de las otras víctimas la testigo señala que no posee antecedentes.

g) Declaración de Ciro Nahuel Jofre Niño de Zepeda, de fojas 244 y 547, quien exhortado a decir verdad, manifiesta haber llegado a Porvenir en el mes de julio de 1971, con el grado de Capitán de Ejército, y con relación a los hechos materia de la investigación el deponente señala que en el mes de octubre de 1973, para ser más exacto el día 30 de mismo mes, al llegar en la mañana después de rendir cuenta, el Comandante Reijer, le señaló que la noche anterior se habían arrancado del Regimiento, tres detenidos los que por no obedecer la orden de alto, les habían dado muerte a la altura del cordón Baquedano y que esa misma información oficial había enviado a Punta Arenas, además le manifestó que los muertos eran Ramón González Ortega, Germán Cárcamo Carrasco y Carlos Baigorri Hernández; al consultarle respecto de los cuerpos el Comandante señaló que se habían quedado allá mismo en el cordón Baquedano, por lo cual le expresó su molestia por ello, ya que además la familia iba a consultar el porqué se les dejó en aquel lugar y por la forma en que murieron no resultaba lógico dejarlos en aquel lugar, recibiendo como respuesta un “Bueno Ud. encárguese de eso”; ante lo cual de forma inmediata llamó a los funcionarios que habían estado involucrados, específicamente a un Sargento de apellido Arata, unos Cabos de apellidos Ortiz y Muñoz; sin recordar a cuarto de los implicados en los hechos; si mediar explicación respecto de las circunstancias en las cuales ocurrieron las muertes de los tres detenidos, sólo les ordenó que volvieran al lugar y trasladaran los cuerpos a la morgue de Puerto Porvenir, no al Regimiento; además recuerda que para ingresar los cuerpos a la morgue tuvo que firmar un documento al Doctor Félix Miranda, quien realizó las autopsias. El deponente agrega de forma categórica el motivo de la muerte de los detenidos no fue una orden o instrucción de la Institución castrense, sino que más bien se deben a un acto impulsado por el Comandante Reijer, para hacer una demostración de fuerza. Ratificando sus dichos en la etapa de plenario a fojas 832.

h) Atestado de Iván González Toro, de fojas 246, quien ratifica la querella presentada en autos.

i) Testimonio de Juan José Vivar Uribe, de fojas 251, quien ratifica su declaración policial rolante en autos a fojas 133, en el sentido de manifestar que tomo conocimiento de los hechos materia de la investigación en el la Vicaría de la Solidaridad en el año 1983, a través de la declaración de Aeladio Ampuero Muñoz, quien le comentó que había sido Suboficial de Ejército del Regimiento “Caupolicán” de Porvenir y que encontrándose en funciones le correspondió realizar una participación posterior a la muerte de tres personas, prácticamente ejecutadas por efectivos militares de la unidad; específicamente Ampuero le habría señalado que le correspondió ingresar los cuerpos de las víctimas a los ataúdes. Agregando además que los autores fueron Arata, Ortiz y Muñoz.

j) Declaración de Aeladio Segundo Ampuero Muñoz, de fojas 293, quien exhortado a decir verdad manifiesta que dos meses posteriores al golpe militar de 1973, los detenidos González, Baigorri y Cárcamo, por orden del Comandante Reijer fueron sacado del container en que se encontraban y los llevaron al sector del polígono del Regimiento. Agrega que posteriormente una noche que se encontraba de guardia en el Regimiento, escuchó que por orden directa del propio comandante los Suboficiales Ortiz, Arata y Muñoz, debían a las 04:00 Horas de la madrugada, dar la libertad a los tres detenidos, los que posteriormente al salir caminando debían dispararle. Posteriormente ante los familiares y la opinión pública se fingió que se había tratado de una fuga de prisioneros, razón por la cual, al no obedecer la voz de alto se les disparó.

k) Testimonio de Humberto Márquez Urrutia, de fojas 298, quien señala que perteneció al Ejército y fue destinado al Regimiento “Caupolicán” de Porvenir; enterándose de la muerte de los detenidos González, Baigorri y Carcamo, por medio de prensa ya que en esos días se encontraba en la ciudad de Puerto Montt, debido a la adquisición de un nuevo carro de bomberos en la ciudad de Santiago, ya que cumplía una especie de intervención administrativa ordenada por el Comandante del Regimiento. Al volver físicamente al Regimiento, nunca intentó averiguar nada respecto de lo ocurrido, atendida las circunstancias imperantes en la época; salvo que en una oportunidad el cabo Arata, le comentó que estaba bastante afectado por el cumplimiento de una orden superior, se le veía muy deprimido, pero sólo posteriormente relacionó la muerte de los detenidos.

l) Atestado de Luis Hernán Mercado Galleguillos, de fojas 300, quien sin aportar antecedentes a la investigación señala haberse enterado de la noticia de la muerte de tres detenidos del Regimiento “Caupolicán” por medio de la prensa escrita, y que dicha información causo gran revuelo en el lugar.

m) Declaración de Félix Nibaldo Miranda Villablanca, de fojas 326, quien manifiesta que en el año 1973, se desempeñaba como Director del Hospital de Porvenir; y efectivamente en algunas oportunidades le correspondió atender detenidos del Regimiento “Caupolicán”, ya que además prestaba servicios médicos para los funcionarios del Regimiento; fue así que una oportunidad recibió un llamado telefónico del Comandante Reijer, para certificar la muerte de tres personas que se encontraban detenidas en el Regimiento, uno de ellos era un profesor de apellido Baigorri; las tres víctimas presentaban heridas a bala; agrega además que según recuerda no se les practicó autopsia a los cuerpos.

n) Declaración de Celestino Rosamel Vásquez Vásquez, de fojas 344, (transcrita a fojas 350), quien exhortado a decir verdad y ratificando se declaración policial de fojas 103, expone que para el año 1973 tenía el grado de Cabo 2° de Ejército, prestando servicios en el Regimiento “Caupolicán” de Porvenir, señalando específicamente respecto de los hechos materia de la investigación que sin recordar la fecha exacta en horas de la tarde un militar le ordenó, presentarse en el polígono con sus herramientas de soldar, al llegar al lugar se percató que habían tres ataúdes y tres bulto envueltos en bolsas de hilo, siendo evidente que al interior de éstas habían cadáveres. Específicamente señala que su trabajo consistió en sellar las urnas una vez que los cuerpos fueron ingresados en ellas.

ñ) Testimonio de Erasmo Enrique Cárcamo Carrasco, de fojas 347, quien manifiesta ser hermano de Germán Simón Cárcamo Carrasco, quien fuera detenido y posteriormente muerto durante el régimen militar; tomando conocimiento de la muerte de su hermano por una publicación de prensa en la cual se señalaba que habían sido muertos tres extremistas mientras intentaban darse a la fuga, del regimiento Porvenir, entre los cuales se encontraba su hermano. Ante la noticia se traslado hasta la ciudad de Porvenir, a conversar con la esposa de su hermano quien le señaló las circunstancias en las cuales les habían entregado un ataúd sellado, en el cual se encontraba el cuerpo de Germán, y posteriormente fue sepultado en la misma localidad. Agrega además que la viuda de su hermano María Coney, actualmente se encuentra fallecida.

o) Atestado de María Gregoria Hernández Ponce, de fojas 365, quien ratifica su declaración prestada ante la Policía de Investigaciones que rola en autos a fojas 80, señalando que nunca se investigó la muerte de su hijo Carlos Raúl Baigorri Hernández, asesinado a pocos días del golpe militar del año 1973, acusado de ser un extremita peligroso que intentó escapar del Regimiento “Caupolicán”, versión que fue difundida por los medios de presa. Agrega además que los restos de su hijo fueron sepultados en el cementerio local.

p) Querella Criminal de fs. 423 a 426, deducida por Dieter Franz Jesús Baigorri Kuvacic y María Gregoria Hernández Ponce, en contra de Juan Ortiz Toledo, Miguel Muñoz Uribe y Luis Arata Campodonico, por los delitos de secuestro calificado.



TERCERO: Que con el mérito de los antecedentes analizados, ponderados en forma legal, se ha logrado establecer en autos que la noche del 29 de octubre de 1973, Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, mientras se encontraban prisioneros dentro de un container ubicado al interior del Regimiento de Infantería Nº 11 “Caupolicán” de Porvenir, fueron sacados de su encierro por cuatro soldados de la misma unidad, subidos a una camioneta para trasladarlos varios kilómetros fuera del Regimiento cerca del sector de Las Mercedes. Una vez que se detuvo el vehículo, los soldados hicieron bajar a los prisioneros y, acto seguido, les dispararon con sus fusiles SIG, dándoles muerte en forma inmediata. Constatados los fallecimientos, los uniformados procedieron a sepultar los cuerpos en el mismo lugar de su ejecución. Al día siguiente, el comandante de la unidad dio como versión oficial la baja de los prisioneros por aplicación la ley de fuga, informándose al resto del Regimiento y a los medios de comunicación, que éstos huyeron de la unidad, que fueron sorprendidos a unos 20 kilómetros de distancia, y al no hacer caso de la voz de alto, se les disparó dándoseles muerte.

CUARTO: Que las muertes de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández; descrita en el motivo que precede, atendida las circunstancias en que fueron causadas constituyen sendos delito de Homicidio Calificado por las circunstancias de alevosía y premeditación conocida; ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 N°1 del Código Penal.

En efecto la forma de comisión del ilícito, revela claramente un mayor injusto del obrar; por tratarse de ataques a personas desamparadas e impedidas de defenderse, ya que los homicidas - un grupo de individuos- con entrenamiento militar sujetos a un mando y disciplina, actuaron armados, en horas de la noche y en un lugar despoblado.



Tales circunstancias de hecho son constitutivas, respectivamente, de las calificantes de tipo penal denominadas como alevosía y premeditación.

QUINTO: Que Juan Antonio Ortiz Toledo, al prestar declaración indagatoria a fojas 324, reconoce su participación en los hechos materia de la presente investigación, manifestando que para el año 1973 estaba como instructor en el arma de infantería del Regimiento “Caupolicán”, cuyo comandante era el Coronel Augusto Reijer Rago. A fines de octubre de 1973, el Comandante Reijer le dio la orden de que junto a los Cabos 2° Arata y Muñoz, conjuntamente con el Teniente Aguirre, debíantrasladar a tres detenidos a un sector distante a unos 15 kilómetros del Regimiento y darlos de baja, lo que sería justificado por el mando con la aplicación de la Ley de Fuga. Agrega que trasladaron a los detenidos en una camioneta 3 ¼ del Ejército y al llegar al lugar el Teniente Aguirre ordenó bajar a las personas, del vehículo, y ordenó efectuar disparos contra los detenidos, utilizando para tal efecto los fusiles SIG, que correspondían a sus armas de servicio, y que una vez cumplida la orden, se constató que los tres detenidos habían muerto, dejándolos en una grieta que existía en el sector los taparon con tierra. Al regresar a la unidad, se mantuvo en reserva la misión, y sólo fue comunicando su resultado al Comandante Raijer, quien posteriormente comunicó a los medios de difusión local que los prisioneros habían de fugarse, y que sin obedecer la voz de alto se les aplicó de forma inmediata la Ley de Fuga. Agrega el encartado en relación a los cuerpos que éstos fueron sacados posteriormente por otra agrupación.

SEXTO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, por reunir los requisitos del artículo 481 del Código de Procedimiento Penal, permiten tener por acreditada la participación que en calidad de autor le cupo a Juan Antonio Ortiz Toledo, en los sendos delitos de homicidios calificados de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, hecho perpetrado en la localidad de Porvenir, la noche del 29 de octubre de 1973.

SÉPTIMO: Que el encausado Miguel Pablo Muñoz Uribe al prestar declaración indagatoria a fojas 327, reconoce su participación en el injusto que se le imputa, manifestando que para la época del pronunciamiento militar era instructor de infantería en el Regimiento “Caupolicán” de Porvenir, cuyo comandante era el Coronel Augusto Reiger Rago. Agrega que un día se le comunicó que a las 23:00 horas debía presentarse en la comandancia, lugar en el cual se sostuvo una conversación, entre el Comandante Reijer y los Sargentos Ortiz y Arata y el Teniente Aguirre, quien les comentó que la unidad no había participado de ciertos hechos que si habían ocurrido en otras, y que estaba siendo presionado por Punta Arenas; por lo que debían fusilar a tres prisioneros aplicándoseles la Ley de fuga. Recibida la orden, fueron a buscar a los tres detenidos que se encontraban en un container, los subieron a una camioneta y se dirigieron en dirección al sector denominado Las Mercedes, lugar en el cual los hicieron descender del vehículo, que los tres individuos comenzaron a caminar en dirección al bosque momento en el cual se les ordenó detenerse, y comenzaron a dispararles con los fusiles SIG, en forma de ráfaga, dándoles muerte en forma casi instantánea. Que una vez constatado el deceso de los prisioneros, los enterraron en forma superficial y regresaron a la unidad, lugar en el cual se dio cuenta de forma inmediata al Comandante Reijer; quien al día siguiente comunicó a los medios de prensa que el fusilamiento de los tres detenidos obedecía a la aplicación de la ley de fuga. Agrega el deponente que al día siguiente se les ordenó ir a buscar los cuerpos y llevarlos hasta el sector del polígono.

OCTAVO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, por reunir los requisitos del artículo 481 del Código de Procedimiento Penal, permiten tener por acreditada la participación que en calidad de autor que le correspondió a Miguel Pablo Muñoz Uribe, en los sendos delitos de homicidios calificados de Ramón Domingo González Ortega, Germán Simón Cárcamo Carrasco y Carlos Raúl Baigorri Hernández, hecho perpetrado en la localidad de Porvenir, la noche del 29 de octubre de 1973.


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