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Corte de apelaciones


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CORTE DE APELACIONES

SANTIAGO

Santiago, veintinueve de enero de dos mil diez.-

VISTOS

Se instruyó este proceso Rol 2.182-98 Episodio “Juan Soto Cerda”, para investigar la existencia de los delitos de Homicidio Calificado cometidos en las personas de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas y establecer la responsabilidad que en éste les ha correspondido a ALVARO JULIO FEDERICO CORBALÁN CASTILLA, de 56 años, Run 5.745.551-9, Teniente Coronel ® de Ejército, actualmente cumpliendo condena en el Centro de Cumplimiento Penitenciario “Penal Punta Peuco”, a ALEJANDRO FRANCISCO ASTUDILLO ADONIS, de 54 años, Run 6.618.204-5, Empleado Civil de la Fuerza Aérea, domiciliado en pasaje 14 Oriente N° 6615, comuna de La Granja; a LUIS HERNÁN CORREA SOTO, de 57 años, Run 6.287.101-6, Mayor ® de Carabineros, domiciliado salesianos N° 1290, departamento 104, comuna de San Miguel; a ENRIQUE ERASMO SANDOVAL ARANCIBIA, de 59 años, Run 6.115.206-7, Mayor ® de Ejército, domiciliado en Libertad N° 147, La Cruz, comuna de Quillota; y a FERNANDO RAFAEL MAURICIO ROJAS TAPIA, de 51 años, Run 6.849.515-6, Oficial ® de Ejército, domiciliado en Chank N° 202, comuna de Nuñoa.

A fojas 2 rola querella criminal deducida por Ximena Loreto Soto Aguayo, por los delitos de genocidio, secuestro calificado y homicidio calificado, perpetrados en las personas de Juan Soto Cerda, en contra de Augusto Pinochet Ugarte y Álvaro Corbalán Castilla y todos quienes resulten responsables en calidad de autores, cómplices o encubridores de los ilícitos mencionados.

Querella criminal de fs. 388, deducida por Renato Araneda Loaiza, por los delitos de genocidio, homicidio calificado, detención ilegal y asociación ilícita genocida cometidos en la persona de Nelson Araneda Loaiza.

Querella criminal deducida por Sergio, Néstor, María Isabel y María Ximena Pincheira Llanos, por los delitos de genocidio, homicidio calificado, detención ilegal y asociación ilícita genocida cometidos en la persona de Luis Pincheira Llanos.

A fs. 585 se hace parte el Programa de Continuación de la Ley 19.123.

Los encausados prestaron sus respectivas declaraciones indagatorias en las siguientes piezas sumariales:

Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla de fs. 233,328 y 966.

Alejandro Francisco Astudillo Adonis de fs. 229, 341 y 936.

Luis Hernán Correa Soto de fs. 379 y 889

Enrique Erasmo Sandoval Arancibia de fs. 507, 708 y 934

Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia de fs. 509 y 921

Que por resolución de fs. 749, se somete a proceso a Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia y Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, en calidad de autores y a Luis Hernán Correa Soto, en calidad de cómplice del delito de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 del Código Penal.

Cerrado el sumario a fojas 1009, se dicta a fojas 1011 Acusación Fiscal en contra de Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia, Enrique Erasmo Sandoval Arancibia y Luis Hernán Correa Soto, en iguales términos y por el mismo delito.

A fs. 1020, el Programa de Continuación de la Ley 19.123 se adhiere a la acusación fiscal dictada en autos.

A fs. 1022, el Abogado Hiram Villagra en representación de Sergio, Néstor, María Isabel y Maria Ximena Pinchera Llanos, en lo principal de de su presentación deduce acusación particular en contra de Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia y Enrique Erasmo Sandoval Arancibia y Luis Hernán Correa Soto en calidad de autores del delito de Homicidio Calificado, constitutivos del delito de lesa humanidad de ejecuciones extrajudiciales cometidos en contra de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Manuel Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas. En el primer otrosí, deduce demanda civil por indemnización de perjuicios en contra de los acusados y el Fisco de Chile a fin de que sean condenados solidariamente a pagar la suma de $500.000.000 a los actores.

Que a fs. 1038, el mismo Abogado en representación de Renato Araneda Loaiza, en lo principal del libelo deduce acusación particular en contra de Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia y Enrique Erasmo Sandoval Arancibia y Luis Hernán Correa Soto en calidad de autores del delito de Homicidio Calificado, constitutivos del delito de lesa humanidad de ejecuciones extrajudiciales cometidos en contra de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas. En el primer otrosí, deduce demanda civil por indemnización de perjuicios en contra de los acusados y el Fisco de Chile a fin de que sean condenados solidariamente a pagar la suma de $100.000.000 a los actores.

A fs. 1057, el Abogado Claudio Álvarez González, en representación de Ximena y Lorena Soto Aguayo, en lo principal se adhiere a la acusación fiscal dictada. En el primer otrosí deduce demanda civil por indemnización de perjuicios en contra del Fisco de Chile y de los acusados a fin de que sean condenados en forma solidaria a pagar la suma de $ 500.000.000 a las actoras.

Que Abogado Procurador Fiscal de Santiago del Consejo de Defensa del Estado, por el Fisco de Chile, en lo principal de sus presentaciones de fojas 1079, 1100 y 1120, en términos idénticos contesta las demandas civiles de indemnización de perjuicios solicitando el íntegro rechazo de ella alegando 1º la Incompetencia del Tribunal; 2º prescripción de la acción; 3º Inexistencia del régimen de responsabilidad objetiva; 5º Controversia del daño y de la indemnización.

La defensa del encartado Corbalán Castilla, en lo principal de su presentación de fs. 1145, contesta la acusación fiscal en primer término solicitando la absolución de su representado alegando Cosa Juzgada y en subsidio falta de participación en los hechos que se le imputan, en segundo lugar a lega las eximentes de responsabilidad penal contempladas en los artículo 214 del Código de Justicia Militar y la del artículo 10 N° 10 del Código Penal; finalmente y en el caso de no ser absuelto solicita se tenga por acreditada la atenuante de responsabilidad penal contemplada en el inciso 2° del artículo 214 del Código de Justicia Militar. En el primer otrosí, contesta la demanda civil deducida en contra del acusado solicitando su integro rechazo argumentando la prescripción de la acción indemnizatoria.

A fs. 1170, la defensa del acusado Sandoval Arancibia, en el primer otrosí, contesta la acusación fiscal solicitando la absolución de su representado alegando Cosa Juzgada, Prescripción de la acción penal y Falta de participación en los hechos que se le imputan. En subsidio fundamenta su solicitud de absolución en las eximentes de responsabilidad penal contemplada en los artículos 214 del Código de Justicia Militar y en el artículo 10 N° 10 del Código Penal. Alega a favor de representado las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal establecidas en el artículo 214 inciso final y 211 del Código de Justicia Militar y la media prescripción de la acción penal y las contempladas en el artículo 11 N° 6 y 9 del Código Penal. En el segundo otrosí, contesta la demanda civil de indemnización de perjuicios, deducida en contar de su patrocinado.

Que la defensa del encartado Astudillo Adonis en el primer otrosí del libelo de fs.1202, contesta la acusación fiscal solicitando la absolución de su representado alegando Cosa Juzgada, Prescripción de la acción penal y Falta de participación en los hechos que se le imputan. En subsidio fundamenta su solicitud de absolución en las eximentes de responsabilidad penal contemplada en los artículos 214 del Código de Justicia Militar y en el artículo 10 N° 10 del Código Penal. Alega a favor de representado las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal establecidas en el artículo 214 inciso final y 211 del Código de Justicia Militar y la media prescripción de la acción penal y las contempladas en el artículo 11 N° 6 y 9 del Código Penal. En el segundo otrosí, contesta la demanda civil de indemnización de perjuicios, deducida en contar de su patrocinado.

Que el Abogado Juan Carlos Manns Giglio, en representación del acusado Rojas Tapia, en el primer otrosí de su presentación de fs. 1233, contesta la acusación fiscal, solicitando la absolución de su patrocinado, argumentando la falta de participación en los hechos. En subsidio, alega la prescripción de la acción penal. En el segundo otrosí, solicita la recalificación del grado de participación de su defendido en los hechos, a la calidad de encubridor. Finalmente solicita se consideren las atenuantes de responsabilidad penal contempladas en el artículo 11 N° 6 del Código Penal, la del artículo 211 del Código de Justicia Militar, en relación al artículo 214 del mismo cuerpo legal y finalmente la media prescripción contemplada en el artículo 103 del Código Penal.

Que la defensa del encartado Correa Soto en el primer otrosí de su presentación de fs. 1316, contesta la acusación fiscal, solicitando su absolución, atendido que en autos no obran los suficiente elementos incriminatorios en contra de su representado para arrogaren participación en los hechos. En el segundo otrosí alegas las atenuantes de responsabilidad penal contempladas en los artículos 11 N° 6 y artículo 103 del Código Penal y los artículos 211 y 214 del Código de Justicia Militar.

A fojas 1350 se recibe la causa a prueba, rindiéndose la que consta en los autos.

Que a fojas 1419 se trajeron los autos para los efectos del artículo 499 del Código de Procedimiento Penal decretándose medidas para mejor resolver.



Que encontrándose la causa en estado, se han traídos los autos para fallo.

CONSIDERANDO:

I.- ACCIÓN PENAL

En cuanto al hecho punible

PRIMERO: Que por resolución corre a fs. 1011, se acusó a Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia y Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, en calidad de autores y a Luis Hernán Correa Soto, en calidad de cómplice del delito de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 del Código Penal.

SEGUNDO: Que en orden a acreditar el hecho materia de la acusación, se ha reunido en autos los siguientes antecedentes:

  1. Querella criminal, de fs. 2 a 16 deducida por Ximena Loreto Soto Aguayo, por los delitos de genocidio, secuestro calificado y homicidio calificado, perpetrados en las personas de Juan Soto Cerda, en contra de Augusto Pinochet Ugarte y Álvaro Corbalán Castilla y todos quienes resulten responsables en calidad de autores, cómplices o encubridores de los ilícitos mencionados.

  2. Oficio N° 1507 del Servicio de Registro Civil e Identificación de fs. 19 y 20, mediante el cual se remite certificado de defunción de Juan Soto Cerda

  3. Oficio N° 15568 del Servicio Médico Legal de fs. 21 a 25, mediante el cual se remite protocolo de autopsia N° 2881/81 correspondiente a Juan Soto Cerda.

  4. Oficio del Arzobispado de Santiago de fs. 26 a 30, de la fundación de documentación y archivo de la Vicaria de la Solidaridad, mediante el cual se remite declaraciones juradas de familiares de Juan Soto Ceda.

  5. Oficio N° 552/2001 del Ministerio del Interior, de fs. 32 a 44 Programa de Continuación de la Ley 19.123, mediante el cual de remite informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación sobre Juan Soto Cerda.

  6. Declaración de Ximena Loreto Soto Aguayo de fs. 46, quien ratifica la querella, señalando que a la fecha de la ejecución de su padre, ella tenía 5 años de edad.

  7. Ordenes de investigar de fs. 49 a 67, 88 a 90, 134 a 144, 159 a 166, 168 a 182, 239, 363 a 366, 375 a 377, 408 a 411, 449 a 452, 610 a 628 y 630 a 676, las que da cuenta de las diligencias efectuadas en relación a los hechos investigados, en especial a las declaraciones prestadas por los testigos de autos.

  8. Testimonio de Nelson David Torres Adasme de fs. 147, quien respecto de los hechos que se investigan, recuerda que acudió a un llamado de rutina, para asesorar a los oficiales de la Brigada de Homicidios en un procedimiento en calle Camino Las Vizcachas, de la comuna de Puente Alto, donde se había producido un enfrentamiento con el resultado de personas fallecidas. Recuerda que el peritaje lo elaboro Gustavo Lynch y fue quien suscribió el informe. Agregando que según su apreciación el hecho se trataba de un montaje dado que no existían los elementos previos propios de la dinámica de un hecho de aquella naturaleza, es decir, a un enfrentamiento.

  9. Atestado de Gustavo Ernesto Lynch Melussa de fs. 149 y 331, quien en relación a los hechos señala que efectivamente concurrió al sitio del suceso de Avenida La Florida en el mes noviembre de 1981, recordando que llego al lugar acompañado de un perito planimetrito y fotográfico del laboratorio de criminalística de la Policía de Investigaciones, en el lugar pudo ver un automóvil incendiado y en su interior los cuerpos de dos personas, los cuales al igual que el vehículo estaban completamente carbonizados, a pocos metros del auto estaba el cuerpo de una tercera persona; según se le informó la explosión y posterior incendio del vehículo se debió a un enfrentamiento entre los ocupantes del móvil y agentes de la Central Nacional de Informaciones. El deponente, dada su especialidad de perito balístico, manifiesta que el vehículo siniestrado no entró en combustión por acción de las balas, ya que las balas no provocan una explosión o ignición de combustibles, debido a que los estanques no se encuentran expuestos, por lo cual los proyectiles deben atravesar distintas capas antes de llegar al estanque de combustible perdiendo su fuerza. Técnicamente respecto de cómo entró en combustión el vehículo siniestrado, señala que al parecer fue rociado con algún tipo de combustible y luego se le prendió fuego directamente. En relación a la posición de los cuerpos dentro del vehículo, señala que los dos cuerpos tenían una actitud pasiva, es decir, no evidenciaban una actitud de huir de las llamas; presumiendo que a las personas primero se les dio muerte y luego incendiaron el vehículo.

  10. Oficio N° 128/07 de Policía Internacional de fs. 183, mediante el cual se informa de las salidas del país que registran tres de las víctimas de autos: Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Juan Ramón Soto Cerda.

  11. Testimonio de José Segundo Villa Vera de fs. 188, quien en relación a los hechos señala en el año 1981 tenia el grado de Carabineros, destinado al Retén Las Vizcachas, recuerda que encontrándose de guardia en la residencia del Ministro de Relaciones exteriores, se escucharon desde la calle ráfagas de armamento automático y luego una explosión, luego de corroborar que el ministro se encontraba en perfe4ctas condiciones, corrió hasta el portón que daba a la calle y logro divisar a gran cantidad de personas de civil que llevaban un brazalete muy parecido al que usaban los agentes CNI en aquella época.

  12. Declaración de Nelson Gerardo Olivares Rivas de fs. 189, Perito Químico de la Policía de Investigaciones, quien declara respecto del informe N° 444-Q, de noviembre de 1981, el cual realizo a un vehículo marca Chevrolet, modelo Opala, que había participado en un incidente que había ocurrido en octubre del mismo año, donde habían resultado muertas tres personas, las conclusiones del informe fueron que el vehículo se había incendiado por inflamación del combustible contenido en el estanque de bencina, dicho estanque evidenciaba impactos de bala, pero dado el hecho que la pericia se realizo en un lugar distinto del sitio del suceso, no se pudo establecer de manera categórica cual fue el origen del incendio del combustible, mismo que destruyó completamente el automóvil.

  13. Atestado de Lautaro Roberto Collio Vejar de fs. 190, quien señala que en el año 1981 prestaba servicios en la Policía de Investigaciones en el Laboratorio de Criminalistica sección dibujo y planimetría, en dicha función se le ordenó asistir al sitio del suceso ubicado en calle Camilo Henríquez de Puente Alto, con el antecedente de que se había producido un enfrentamiento de civiles con agentes de la CNI, al llegar se le encomendó fijar planimetricamente el lugar, labor que desarrolló siguiendo las instrucciones que se le dieron en terreno por los oficiales policiales de la Brigada de Homicidios. Recuerda que el lugar estaba un vehículo incendiado y le parece que el cadáver de una persona se encontraba fuera del móvil, fijo la posición del vehículo, del cadáver, se consignaron las distancias existentes entre uno y otro; no recuerda haber fijado armas de fuego en el lugar, pero consigno en el informe todos los antecedentes que considero útiles, además de los que se le ordenó consignar por parte de los oficiales policiales

  14. Declaración exhortado de Ricardo del Carmen Guerrero Becerra de fs. 191 y 272, quien señala que en el año 1980 se desempeñaba como agente operativo en de la CNI en la ciudad de Talca, agregando que en el año 1981 le correspondió realizar la ubicación y posterior detención de Luis Pincheira Llanos, operativo encargado por CNI Santiago, el detenido en cuestión fue trasladado a la ciudad de Santiago, enterándose posteriormente que la misma persona la que había detenido en Talca fue muerto en un enfrentamiento, hecho que le causo extrañeza ya que el sujeto se encontraba en poder de agentes de la CNI de Santiago.

  15. Testimonio de Jorge Ronald Cárdenas Barrientos de fs. 200, quien señala que la fecha de acontecidos los hechos tenia el grado de Mayor y era Comisario de la Vigésima Comisaría de Carabineros de Puente Alto, recordando que en el mes de noviembre de 1981. fue avisado de que se había producido un enfrentamiento entre agentes de la CNI y unos civiles, hecho producido frente a la residencia del Embajador, llegó al lugar a las 07:30 horas, es decir, trascurridas unas dos horas de sucedidos los hechos, pero apenas logró ver el sitio del suceso pues de manera inmediata el Prefecto de la Prefectura Oriente de Carabineros le ordenó regresar a su unidad a elaborar la minuta, la cual fue remitida a la Segundo Juzgado Militar de Santiago.

  16. Oficio N° 6130 del Servicio Médico Legal de fs. 204 a 227, mediante el cual se remiten los informes de autopsia N° 2878-81 correspondiente a Luis Pataleón Pincheira Llanos, N° 2879-81 correspondiente a N.N., sin identificar, N° 2880-81 correspondiente a Jaime Alfonso Cuevas Cuevas y N° 2881-81 correspondiente a Juan Ramón Soto Cerda.

  17. Oficio N° 1614 del Servicio de Registro Civil e Identificación de fs. 244 a 246, mediante el cual se remiten los certificados de defunción de Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, cuya causa de muerte es Traumatismo por Bala, Fragmentos Metalicos y Carbonazición Parcial y el de Luis Pantaleón Pincheira Llanos, cuya causa de muerte es Traumatismo Cráneo Encefálico Toracoabdominal y de la extremidad superior derecha por bala.

  18. Oficio del Arzobispado de Santiago de fs. 247 a 253, de la fundación de documentación y archivo de la Vicaria de la Solidaridad, mediante el cual se remite información publicada en el diario el mercurio del 11 de noviembre de 1981 y fotocopias de la información que aparece en el Informe Rettig de Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Alfonso Cuevas Cuevas.

  19. Declaración exhortado de Egon Antonio Barra Barra de fs. 264, quien manifiesta recordar perfectamente que una madrugada de 1981, transitaba por Av. Vicuña Mackenna como conductor de un automóvil Mazda 323 color gris de la CNI, junto al Suboficial de Carabineros Reinaldo Rodríguez apodado “el Papito” que era el jefe de su equipo y además los acompañaba un empleado civil apodado “El Guataca”; el caso es que mientras patrullaban ese sector, se escucharon varias llamadas de radio reconociendo inmediatamente la voz de Álvaro Corbalán Castilla, quien informaba acerca de un enfrentamiento ocurrido en las cercanías de la casa de un Ministro de Estado en el camino a las Vizcachas, preguntándole al Suboficial se concurrían a prestarle apoyo, respondiendo que no “ya que era para puro meterse en forros”; además según lo que recuerda las llamadas eran para comunicar lo ocurrido y no solicitando apoyo. En la unidad el hecho no tuvo mayores comentarios salvo que se trato de un operativo el cual se había tratado a nivel de oficiales.

  20. Oficio N° 119/2003 del Ministerio del Interior, Programa de Continuación de la Ley 190123 de fs. 274 a 288, mediante el cual se remite información respecto de la situación represiva de de Juan Ramón Soto Cerda, Jaime Alfonso Cuevas Cuevas y Luis Pataleón Pincheira Llanos.

  21. Informe Policial N° 4833 del LABOCAR de Carabineros de Chile de fs. 291 a 325, practicado sobre el expediente Rol N° 829-81 del Segundo Juzgado Militar de Santiago

  22. Testimonio de María Viviana San Martín Herrera de fs. 333, Médico Tanatólogo, quien ratifica íntegramente los informe médico legales realizados por ella el 17 y 30 de noviembre de 1981, rolantes a fs. 13 y 105 de la causa Rol N° 829-81 del Segundo Juzgado Militar de Santiago. Refiriendose en primer lugar a Luis Pantaleón Pincheira Llanos, sujeto que presentaba varios impactos de bala, específicamente siete en diferentes partes del cuerpo divididos de la siguiente manera: uno en la cara, lado derecho, tres en el tórax derecho, uno en la especula izquierda otro en la cara lateral tórax izquierda y dos en el brazo derecho, del examen del peritaje concluye que el balazo de la cara fue efectuado a corta distancia debido a los residuos de deflagración de la pólvora encontrados en el orificio de entrada (en términos médicos legales corta distancia es aproximadamente sesenta centímetros), y su trayectoria es de adelante hacia atrás y de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba; los tres impactos del tórax su trayectoria es de derecha a izquierda de adelante hacia atrás y de abajo hacia arriba, los que también habrían sido efectuados a corta distancia por presentar residuos de pólvora de carbono a nivel de la chomba y camisa; el de la escápula izquierda es posterior de trayectoria de atrás ha delante de izquierda a derecha y de arriba abajo, el que también fue efectuado a corta distancia; en la cara anterior del hemitórax en su parte inferior tiene trayectoria de adelante hacia atrás, de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda, realizados a corta distancia. Los de los brazos son con salida de proyectil, también pueden ser asimilados a corta distancia. Respecto del informe de autopsia que rola a fs. 105, la persona llego como N.N. muy carbonizado y efectivamente presentaba dos impactos de bala, uno anterior y uno posterior con salida de proyectil, tiene trayectoria de atrás hacia adelante, de arriba ha abajo y de derecha a izquierda, resultando imposible determinar la distancia atendido el estado de carbonización que presentaba el cuerpo.

  23. Atestado de Aladino del Carmen Pereira Olivera de fs. 349, quien señala que el día 09 de noviembre de 1981, se sabía que en subterráneo, donde estaban los calabozos, habían varios “paquetes”, nombre con el que se llamaba a los detenidos. Enterándose por la radio de Carabineros que dos sujetos armados habían robado un taxi marca Chevrolet Opala, abandonando al conductor en el cruce de Quilicura con Panamericana Norte, por lo cual procedió con la reglamentación comunicando por radio la placa patente del taxi; sin embargo minutos más tarde logra ver que al cuartel hizo ingreso un automóvil de las mismas características del auto robado, bajando al patio percatándose que se trataba del mismo taxi anteriormente robado; los agentes que bajaron del vehículo eran dos Carabineros que pertenecían al OS-7 y que se encontraban en comisión extrainstitucional en la CNI del cuartel Borgoño, se trataba de Francisco Zúñiga Acevedo apodado “el Gurka” actualmente fallecido y el Teniente Hernán Américo Correa apodado “Américo”, recordando que uno de ellos señalo que aquí estaba el coche para el trabajito de la noche. Ese mismo día un equipo de la agrupación blanco, que se encontraba realizando un control de identidad llamó a la unidad para corroborar datos, siendo en ese momento el cual el Capitán Álvaro Corbalán quien toma la llamaba ordenándole al equipo que se llevara al sujeto al cuartel pues lo iba utilizar en la noche, siendo sus palabras textuales “atento ese equipo habla once cero cero, a ese “huevón” tráiganmelo para acá porque lo necesito para esta noche; durante todo ese día el equipo especial liderado por Corbalán estuvo preparando el vehículo con diferentes materiales incendiarios tales como bencina y polvo de aluminio. Al día siguiente 10 de noviembre en horas de la mañana mientras se dirigía al Cuartel Borgoño, leyó los titulares de prensa en los cuales se informaba de un enfrentamiento entre miembros del MIR y funcionarios de la CNI, el que se produjo a las afueras del domicilio del Ex canciller Rojas Galdames. Una vez que llegué a mi escritorio encontré una carpeta elaborada por la agrupación blanco, en aquella época encargada del MIR, logré ojearla y en ella aparecían los nombre s de Juan Soto Cerda y Pantaleón Pincheira. Posteriormente al revisar la noticia publicada por la prensa y dándose cuenta que se trataba del mismo móvil que el día anterior vio ingresar al cuartel, logró establecer que todo se trataba de un montaje.

  24. Declaración de Nelson Armando Olave Mella de fs. 373, quien ratifica su declaración prestada en los antecedentes Rol N° 829-81 del Segundo Juzgado Militar de Santiago, señalando en relación a los hechos que él tomó dos pasajeros a un costado de la Iglesia de Los Carmelitos en calle Borgoño y le pidieron que los trasladara a la población Huamachuco, apenas subieron al autos comenzaron a simular que se encontraban ebrios y uno de ellos manifestó tener ganas de vomitar. Al llegar a la intersección de las calles Apóstol Santiago con Jorge Hirmas, detuvo el auto y le dijo al sujeto que bajara y vomitara, por lo cual descendió del móvil y se dirigió a la parte trasera donde fingió que estaba vomitando, mientras esperaban el segundo de los sujetos se puso detrás de él y lo amenazo con una pistola en la cabeza, señalándole que se quedara tranquilo que lo único que querían era el taxi pues eran de la resistencia, en esos momentos apareció el otro sujeto quien le hizo descender del automóvil. Agregando además que ratifica la declaración de fs. 289, en el sentido de que cuando fue citado al Tribunal a reconocer fotografías le fueron exhibidas la de las tres personas que fallecieron calcinadas en el vehículo y ninguno de ellos correspondía a los sujetos que lo asaltaron. En el acto el Tribunal le exhibe una fotografía que rola a fs. 360 reconociendo por la fisonomía a uno de los sujetos que los asaltaron, con la salvedad que en aquella época era bastante más jóvenes, agregando que los rostros de los sujetos los recuerda a muy grandes rasgos.

  25. Querella Criminal de fs. 388 a 402, deducida por Renato Araneda Loaiza, por los delitos de genocidio, homicidio calificado, detención ilegal y asociación ilícita genocida cometidos en la persona de Nelson Araneda Loaiza.

  26. Querella Criminal de fs. 419 a 439, deducida por Sergio, Néstor, María Isabel y María Ximena Pincheira Llanos, por los delitos de genocidio, homicidio calificado, detención ilegal y asociación ilícita genocida cometidos en la persona de Luis Pincheira Llanos.

  27. Oficio N° 27329 del Servicio Médico Legal de fs. 441 a 445, mediante el cual se remite caratula y protocolo 2879/81, la cual indica que los restos fueron sepultados en el Cementerio General como N.N.

  28. Declaración exhortado de Jorge Fernando Ramírez Romero de fs. 459, quien señala que en el año 1981, no recuerda la fecha exacta se encontraba junto al jefe de grupo el Suboficial de Carabineros de nombre Reinaldo y el conductor del auto Carabinero de nombre Egón, en las inmediaciones de calle Carlos Valdovinos, Quilín, Grecia y Vicuña Mackenna, haciendo patrullaje de rutina, y escucharon la radio que señalaba que se producía un enfrentamiento en el sector de la Vizcachas. El jefe de equipo señalo que no tenían orden superior para ir al lugar. Enterándose al día subsiguiente que se había producido un enfrentamientos entre miembros del MIR y agente CNI.

  29. Testimonio de Renato Araneda Loaiza de fs. 466, quien ratifica la querella criminal presentada señalando que su hermano militante del MIR desarrollaba funciones consiententes en trabajo político y militar según instrucciones que él le impartía. Es así que le ordeno que ejecutara sus tareas en la localidad de Curanilahue y esporádicamente se reunía con él en Santiago y Talca, dentro de esta estructura acordaron reunirse en la ciudad de Talca en el mes de octubre del año 1981, al llegar el día 06 de mes en cuestión se entera por Manuel Pincheira que su hermano hace dos o tres días estaba desaparecido presumiéndose su caída. Al regresar a Santiago, la primera semana de noviembre del mismo año, se entera por la televisión que hubo un presunto enfrentamiento en la Vizcachas, oportunidad en la cual son abatidas 4 personas que se movilizaban en un taxi, vehículo que resulta quemado junto a tres de las personas que viajaban en él; tres de los militantes que resultaron muertos en le enfrentamiento fueron identificados y el cuarto es ingresado al Servicio Médico Legal como N.N., pero señala que esta seguro que se trata del cuerpo de su hermano, cuyos restos se encuentran sepultados en el Cementerio General, solicitando en el acto un examen de ADN a fin de identificar los restos. Agrega finalmente que todo fue una farsa montada por los agentes de la CNI, ya que ellos fueron detenidos en la ciudad de Talca.

  30. Atestado de Carlos Mauricio Alcides Magnere Maturana de fs. 481, quien señala que una ocasión vio un taxi estacionado en las dependencias del cuartel Borgoño, hecho que le pareció muy extraño ya que tenía un cartel que decía “No tocar, Huellas”, sin embargo, no logra precisar la fecha de los hechos.

  31. Testimonio de Sergio Isidro Pincheira Llanos de fs. 484, quien ratifica la querella presentada por la muerte de su hermano Luis Pantaleón Pincheira Llanos, agregando que él estuvo exiliado desde el año 1977 e ingresó ilegal al país en el año 1980, situación que desconocíamos completamente hasta ocurridos los hechos materia de la investigación.

  32. Oficio N° 144 del Cementerio general de fs. 502 a 505, mediante el cual se informa la Tribunal que fue inhumado en el Cementerio el cadáver con protocolo N° 2879 en el patio N° 29, sepultura N° 618.

  33. Acta de Constitución del Tribunal de fs. 514, en la cual se da cuenta que con fecha 02 de febrero de 2006 se constituye el Tribunal en el patio N° 29 del Cementerio General a fin de practicar la exhumación de los restos de N.N., inhumados en la sepultura 618, con la asistencia de personal del Servicio Médico Legal, Policía de Investigaciones y los querellantes. Dejando constancia que después de practicada una excavación de aproximadamente unos 60 centímetros se aprecian los restos de un ataúd, en cuyo interior estaban los restos del occiso. Personal del Servicio Médico Legal procede a levantar las osamentas para su traslado a la unidad de identificación del Servicio y practicar el correspondiente estudio de las mismas con el objeto de proceder a su identificación.

  34. Informe del Servicio Médico Legal de fs. 519 a 522, informe en terreno protocolo N° 10-06, el cual en sus conclusiones señala: en opinión de estos peritos, la exhumación realizada en el Cementerio General de Santiago corresponden a una osamenta humana incompleta, sin elementos culturales asociados que según los antecedentes y los restos óseos hallados, estos se vinculan a una inhumación legal primaria. El individuo evidencia la acción del fuego.

  35. Informe del Servicio Médico Legal de fs. 547 a 561, informe fotográfico N° 10-06, que da cuenta del estado de las osamentas exhumadas en el Cementerio General patio 29.

  36. Declaración exhortado de Ceferino Ariel Basoalto Cáceres de fs. 678, quien señala que en el año 1981 era empleado civil de la CNI de Talca, desarrollando sus funciones en una oportunidad le correspondió custodiar a dos detenidos, los que según se comentaba eran extremistas de alto nivel que venían llegando desde el extranjero y se les había encontrado gran cantidad de armamentos, la custodia le correspondió realizarla en compañía de Eliseo Aravena, actualmente fallecido, al finalizar el turno de ese día volvió a su casa y al día subsiguiente los detenidos ya no estaban en el cuartel; comentándose que había llegado un grupo de agentes de Santiago para llevárselos. Luego de un tiempo el propio Aravena le comento que los dos sujetos a los cuales habían custodiados resultaron muertos en un enfrentamiento. Dichos ratificados en la etapa de plenario a fs. 1388.

  37. Declaración exhortado de Gabriel del Rosario Figueroa Uribe de fs. 681, quien señala que para el año 1981 pertenecía a la CNI Talca recordando que ese año el jefe Gonzalo Del Real, les comunicó que desde Santiago había llegado la información que en la ciudad de Talca se encontraban unos sujetos sospechosos, los cuales eran asociados a unos guerrilleros que se habían fugado al norte luego de un operativo en Neltume, llamó poderosamente la atención que aquella información llegara desde Santiago. Se dispuso un operativo de seguridad de vigilancia y de esta forma se logró la detención de dos personas, el mismo día y por la información proporcionada por los detenidos se logró la detención de un tercer sujeto. Al día siguiente llegaron agentes de la CNI Santiago, los cuales se llevaron a los tres detenidos. Paso aproximadamente un mes después de la detención de esas personas apareció en la prensa el enfrentamiento ocurrido en las cercanías de la casa del Canciller Rojas Galdames, entre agentes de la CNI y subversivos, al ver las fotografías se percató que los frentistas eran las miasmas personas que habían sido detenidas en la ciudad de Talca un mes antes. Concordantes con la testimonial rendida a fs. 1401

  38. Declaración exhortado de Ruperto Hernán Núñez González, de fs. 684, quien señala que en el año 1981 tenía el grado de cabo primero de Ejército y estaba en comisión de servicios en la CNI de Talca, y en el mes de septiembre llegó la información que en una pensión de calle 2 sur de la ciudad de Talca, se alojaban dos sujetos sospechosos, razón por la cual se monto un operativo donde se logró la detención de dos sujetos los cuales fueron llevados al cuartel , al día siguiente con agentes de Santiago que se habían llegado a la ciudad se detuvo a un tercer individuo, agregando que fueron los agentes de Santiago quienes se hicieron cargo de los detenidos. Dichos ratificados en la etapa de plenario a fs. 1407.

  39. Declaración exhortado de Gonzalo Augusto Del Real Amthauer, de fs. 687, quien señaló que en el año 1981 era jefe de la CNI Talca, y en relación a los hechos recuerda perfectamente que recibió un llamado telefónico desde Brigadas Regionales, quienes le informaron que un equipo de Santiago se dirigía a Talca y que mientras tanto se hiciera una vigilancia a un domicilio en donde habían dos sujetos sospechosos; razón por la cual dispuso que el Teniente Maureira, a cargo de un equipo se desplazara hasta el sector sur de la ciudad a vigilar el domicilio, en horas de la tarde llegó el personal de Santiago a cargo del Capitán Sandoval, apodado “Pepe el negro” quien se hizo cargo de la operación, con apoyo de personal de Talca. Ese mismo día fueron detenidos los dos sujetos en un restaurante de la zona, los cuales fueron interrogados por los agentes de Santiago; al día siguiente se realizó otro operativo y se detuvo a un tercer sujeto en la vía pública, no logra precisar cuantos día permanecieron los agentes de Santiago en la ciudad de Talca, pero fueron ellos quienes se llevaron a los tres detenidos. Dichos concordantes con la testimonial prestada en la etapa de prueba a fs. 1391.

  40. Declaración exhortado de Gerardo Meza Acuña, de fs. 689, quien señala que en el año 1981 pertenecía a la CNI Santiago, cuartel Borgoño en la Brigada Rojo a cargo de investigar al MIR, agregando en relación a los hechos que se enteró del enfrentamiento entre agentes de la CNI y subversivos al día siguiente por la prensa, además en el cuartel se comentaba que dicho operativo había estado a cargo de Álvaro Corbalán Castilla, quien era el jefe.

  41. Declaración exhortado de Servando Elías Maureira Roa, de fs. 723, quien señala que en el año 1981 tenia el grado de Teniente de Ejército, prestando servicios en la CNI de la ciudad de Talca, no recuerda la fecha exacta pero manifiesta que se recibió la información de que en un casa particular que servia de pensión había dos sujetos alojándose, presumiéndose que eran guerrilleros que venían de Neltume, fue así que su jefe Del Real, le encomendó que investigara los hechos, logrando ingresar ala pieza que utilizaban los sujetos percatándose que bajo la cama habían unos bolsos que contenían gran cantidad de armamento, hechos de los cuales dio cuenta a su jefatura. Posteriormente se logró la detención de los dos sujetos, los cuales fueron interrogados por agentes que habían llegado desde Santiago, elaborando un retrato hablado de un tercer individuo, el cual fue detenido al día siguiente. Posteriormente los tres detenidos fueron sacados desde la unidad por personal de Santiago, recordando que el jefe del grupo que venía desde Santiago era un oficial de Ejército de apellido Sandoval. Al cabo de un tiempo se enteró por la presa de un enfrentamiento entre personal de la CNI y ocupantes de un automóvil, en las afueras de la casa del entonces canciller Rojas Galdames, hecho que me llamó la atención por que se publico una fotografía de uno de los muertos, quien resulto ser uno de los detenidos en Talca de apellido Aravena, de los otros recuerdo que los apellidos eran Cuevas y Pincheira. Dichos concordantes con la testimonial rendida en autos a fs. 1411.

  42. Acta de inspección ocular de fs. 739, la cual certifica que se tiene a la vista la causa Rol N° 829-81 del Segundo Juzgado Militar de Santiago, iniciada mediante parte policial de fecha 10 de noviembre de 1981 de la 2° Comisaría de Puente Alto, el cual da cuenta de un enfrentamiento entre personal de la CNI e individuos que se encontraban en un taxi estacionado en las proximidades del paradero 27 de Av. La Florida. A fs. 5 rola informe el Director Nacional de Informaciones, quien se refiere al hecho indicando que se trato de un enfrentamiento armado entre personal de la CNI y extremistas del Movimiento de Izquierda Revolucionario MIR, que del intercambio de disparos resultó incendiado el vehículo de los sospechosos logrando la identificación de los extremistas como Luis Pantaleón Pincheira Llanos. A fs. 13 se agrega informe de autopsia de Pincheira Llanos, a fs. 19 informe de autopsia de Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, asimismo a fs. 40 rola informe médico legal que señal qu7e de un estudio de las fichas dentarias proporcionada por los familiares se concluyo que uno de los calcinados corresponde a Juan Ramón Soto Cerda. A fs. 71 rola orden de investigar acompañándose el plano del lugar de los hechos, peritajes balísticos y cuadros gráficos demostrativos. A fs. 152 rola causa N° 623-2 del 24° Juzgado del Crimen de Santiago, por robo con intimidación del taxi PPU GP 149 de Renca, acumulada a la causa que se tiene a la vista. De igual forma se acumula la causa por presunta desgracia de Juan Ramón Soto Cerda. Los antecedentes se encuentran sobreseídos definitivamente de conformidad a lo dispuesto por el artículo 17 del Código de Justicia Militar, 93 N° 6 y 94 del Código Penal, 408 N° 5, 410 y 414 del Código de Procedimiento Penal, resolución que fue confirmada por la Corte Marcial el 06 de junio de 1995.

  43. Oficio N° 18052-09 del Servicio Médico Legal de fs. 1263 a 1312, el cual da cuenta de que los restos exhumados del Cementerio General patio 29 sepultura N° 618, corresponden a Nelson Araneda Loaiza.

TERCERO: Que con el mérito de lo reseñado se tiene por acreditado que a principio del mes de octubre de 1981, y ante la llamada telefónica de una mujer que denunció movimientos sospechosos de unos sujetos que se encontraban alojados en una residencial del sector Sur de la ciudad de Talca, personal de la CNI de Santiago montó un operativo en esa Ciudad y en el cual resultaron detenidos tres individuos los que fueron trasladados por los mismos agentes a la Ciudad de Santiago, presumiblemente al Cuartel Borgoño de la Central Nacional de Informaciones. Posteriormente el día 9 de noviembre del mismo año, un militante del partido Socialista fue detenido en la Ciudad de Santiago por personal de la CNI, ordenando que fuera trasladado a las dependencias del Cuartel Borgoño. Entretanto, a dos agentes de la CNI, uno de los cuales se encuentra fallecido, les encomendaron que se proveyeran de un auto para llevar a cabo un plan diseñado para ejecutar a los detenidos, procediendo a sustraer a un taxista su vehículo PPU GP 149 de la Municipalidad de Renca, vehículo que fue trasladado hasta el Cuartel Borgoño. Finalmente, los cuatro detenidos fueron subidos a este vehículo y trasladados hasta las inmediaciones del camino Las Vizcachas, lugar en donde fue incendiado simulando un enfrentamiento entre personal de la CNI y cuatro supuestos subversivos, versión oficial entregada por este organismo y los medios de prensa de la época, resultado muertos en el supuesto enfrentamiento los cuatro sujetos detenidos con anterioridad.

CUARTO: Que las muertes de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pataleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas; descrita en el motivo que precede, atendida las circunstancias en que fueron causadas constituyen sendos delito de Homicidio Calificado por las circunstancias de alevosía y premeditación conocida; ilícito previsto y sancionado en el artículo 391 N°1 del Código Penal.

En efecto la forma de comisión del ilícito, revela claramente un mayor injusto del obrar; por tratarse de ataques a personas desamparadas e impedidas de defenderse.



Agregando que tales hechos fueron posteriormente justificados en un supuesto enfrentamiento, circunstancia que de acuerdo al Informe del Departamento de Medicina Criminalistica de la Policía de Investigaciones agregado en autos ha sido completamente desmentido.

QUINTO: Que, así mismo, los hechos descritos en el considerando tercero de ésta sentencia no son suficiente para tener por acreditada la existencia del delito de Asociación Ilícita, toda vez que nuestro Legislador al emplear la expresión “asociación” ha pensado en aquel conjunto de personas que se han dado un mínimo de organización para la consecución de un fin común y que está destinada a perdurar en el tiempo; máxime si en el artículo 293 del Código Penal, al regular la penalidad del delito, se refiere a “los jefes” o “los que hubieren ejercido mando” en la asociación; lo que denota claramente una organización y una jerarquización al interior de la misma, elementos objetivos del tipo penal que no se configuran en el caso Sub-lite, razón por la cual se debe absolver a los encartados Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, Alejandro Francisco Astudillo Adonis, Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia, Enrique Erasmo Sandoval Arancibia y a Luis Hernán Correa Soto de la acusación particular deducida por la parte querellante.

En cuanto a la participación.

SEXTO: Que el encartado Alejandro Francisco Astudillo Adonis, al prestar declaración indagatoria a fs. 229, señala en relación a los hechos recuerda que en patrullaje participo además Álvaro Corbalán Castilla, Jorge Vargas Boris, un agente cuya chapa era Iván Moreno, Sargento de Carabineros, quienes viajaban en otro vehículo un automóvil Toyota, conducido por Egon Barra Barra personalmente viajaba en un Peugeot 504, junto al Teniente de Ejercito Marcelo Castellón alias “El Piscola”, el Capitán de Ejército de apellido Sandoval y un suboficial de carabineros apodado “El Papito”. En cuanto a la dinámica de los hechos, tal como lo expreso oportunamente ante la Justicia Militar señala que ambos vehículos bajaban por Av. Las Vizcachas, donde andaban patrullando, y de regreso al cuartel, vieron un taxi Opala estacionado casi al frente de la casa donde residía el Canciller René Roja Galdames, en el primero de los autos iba Álvaro Corbalán, y fue el quien dio la orden de devolver los vehículos, al volver en U, desde el taxi empezaron a disparar, ante lo cual todos bajamos de los autos para devolver el fuego haciendo uso de los fusiles, uno de los agentes portaba un fusil Aka, que fue el que presume dio al estanque de combustible del taxi, por lo cual estalló en llamas, los agentes se acercaron al automóvil incendiado y trataron de sacar a los ocupantes, en esos momentos el Capitán Sandoval le ordena que fuera hasta la esquina a cortar el transito. El único operativo en el cual participó el Mayor Corbalán es el de la madrugada del 10 de noviembre del año 1981. A fs. 341, el encartado precisa la versión de los hechos señalando que Vargas Boris, no participó la madrugada del 10 de noviembre de 1981.Finalmente a fs. 936 en encartado relata una versión distinta de los hechos señalando que ese día junto al Piscola y al Jote, realizaban patrullaje preventivo en la comuna de Puente Alto, cuando al regresar escucharon por radio que se había producido un enfrenamiento en camino a las Vizcachas, el llamado lo tomó el jefe de equipo Piscola, quien le ordenó se dirigiera hasta el lugar, al llegar el transito ya estaba cortado prohibiéndoles el ingreso, sólo se bajo del automóvil el jefe quien luego de unos minutos regreso al vehículo ordenándole volvieran al cuartel. A los días siguientes el jefe del cuartel Álvaro Corbalán, les ordenó al Piscola, al Jote y al deponente, que concurrieran hasta la Fiscalía Militar a declarar contando la versión que en la primera oportunidad relato.

Que en orden a convencerle de su real participación en el ilícito, obran en autos los siguientes elementos de juicio:



  1. Sus propios dichos vertidos en la declaración de fs. 229 y ratificados a fs. 341.

  2. Diligencias de careos de fs. 977, ente el encartado y el acusado Sandoval Arancibia, quien señala que efectivamente ambos viajaban el mismo vehículo el día de los hechos.

  3. Diligencia de careo de fs. 982, entre el encartado y el acusado Corbalán Castilla, quien señala que el encartado esta cambiando su versión de los hechos a fin de desligarse de toda responsabilidad en ellos.

SÉPTIMO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, permiten tener por acreditado que el encartado en su calidad de agente de la CNI Santiago, conducía uno de los vehículos que participaron en la simulación de enfrentamiento entre agentes de la CNI y subversivos. Que los hechos anteriormente descritos que constituyen presunciones graves, precisas y concordantes, las que apreciadas en forma legal, permiten tener por acreditada la participación de Alejandro Francisco Astudillo Adonis, en calidad de autor del delito de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, descrito en el considerando tercero y cuarto de ésta sentencia.

OCTAVO: Que al prestar declaración indagatoria el encartado Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla a fojas 233, 328 y 966, reconoce parcialmente su participación en el injusto que se le imputa señalando que el día de los hechos transitaban por camino las Vizcachas uno o dos vehículos y sobrepasaron a un taxi que se encontraba estacionado a la vera del camino, mismo que les pareció sospechoso y el conductor viro en U para controlarlo, pero apenas lograron ponerse delante del taxi los ocupantes del vehículo abrieron fuego en nuestra contra, por lo cual hicieron usos de las armas de servicio, fusiles AK-47, lo que produjo en un momento determinado que explotará el estanque de bencina del vehículo sospechoso.

NOVENO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, permiten tener por acreditado que el encartado en calidad de Mayor de Ejército en comisión de servicios en la Central Nacional de Informaciones, el día de acaecido los hechos, estaba al mando y dirigía el operativo en cual resultaron muerto cuatro sujetos, y que dicho acontecimiento no fue mas que un montaje atendido el mérito de las conclusiones de los peritos balísticos agregados a los antecedentes, además de que tres de los sujetos que resultaron muertos en el falso enfrentamiento habían sido detenido un mes antes en la ciudad de Talca y trasladados a Santiago por agentes de la misma Central; hechos que constituyen presunciones graves, precisas y concordantes, las que apreciadas en forma legal, permiten tener por acreditada la participación de Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, en calidad de autor del delito de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, descrito en el considerando tercero y cuarto de ésta sentencia.

DÉCIMO: Que el encartado Luis Hernán Correa Soto, al prestar declaración Indagatoria a fs. 379 y 889, quien niega su participación en el injusto que se le imputa señalando que en el año 1981 pertenecía y prestaba funciones en el OS 7 de Carabineros, y en el año 1982 en el mes de marzo o abril el General Director de carabineros Cesar Mendoza Durán, le manifestó que necesitaba un hombre de confianza para investigar antecedentes de corrupción en la Central Nacional de Inteligencia, razón por la cual lo mando en comisión de servicios por seis meses, durante su permanecía en la CNI le correspondió integrar la Brigada Especial a cargo de los asaltos a Bancos.

Que en orden a convencerle de su real participación en el ilícito, obran en autos los siguientes elementos de juicio:



a) Declaración de Atestado de Aladino del Carmen Pereira Olivera de fs. 349, quien señala haber escuchado por la radio de Carabineros que dos sujetos armados habían robado un taxi marca Chevrolet Opala, abandonando al conductor en el cruce de Quilicura con Panamericana Norte, por lo cual procedió con la reglamentación comunicando por radio la placa patente del taxi; sin embargo minutos más tarde logra ver que al cuartel hizo ingreso un automóvil de las mismas características del auto robado, bajando al patio percatándose que se trataba del mismo taxi anteriormente robado; los agentes que bajaron del vehículo eran dos Carabineros que pertenecían al OS-7 y que se encontraban en comisión extrainstitucional en la CNI del cuartel Borgoño, se trataba de Francisco Zúñiga Acevedo apodado “el Gurka” actualmente fallecido y el Teniente Hernán Américo Correa apodado “Américo”, recordando que uno de ellos señalo que aquí estaba el coche para el trabajito de la noche.

UNDÉCIMO: Que analizados globalmente los elementos de juicio precedentemente reseñados, a juicio de éste Sentenciador no permiten adquirir la convicción requerida por el artículo 456 bis del Código de Procedimiento Penal, respecto de la participación directa y causal del encartado en el desarrollo los delitos de homicidio calificado; teniendo en consideración la hoja de vida del encartado agregada en autos a fs. 846 a 870, en la cual se señala que el encartado fue destinado en comisión extraintitucional a la CNI en el año 1982, unido a las testimoniales recibidas en la etapa de plenario donde los testigos Osvaldo Roberto Segovia Gajardo fs. 1390, René Gastón Mena Farias fs. 1393 y Rodrigo Alexe Retamal Martínez de fs. 1406, son contestes en señalar que el encartado a la fecha de acontecidos los hechos materia de la investigación era parte de la dotación del OS 7 de Carabineros y que fue trasladado en comisión a la CNI en el año 1982, por el termino de 6 meses. Razonamientos por los cuales corresponde absolver al encartado de la acusación fiscal formulada a fojas 1011 y por consiguiente se omitirá pronunciamiento respecto de las alegaciones planteadas por la defensa Correa Soto en su presentación de fojas 1316.

DUODÉCIMO: Que el encausado Enrique Erasmo Sandoval Arancibia en sus indagatorias de fojas 507, 708 y 934, reconoce de forma parcial de su participación en el injusto, señalando que efectivamente el día de los hechos, venia de un patrullaje del sector del Cajón del Maipú, sentado en el asiento delantero del automóvil, el conductor era “El Cordero Chico”, además “El Piscola”, oficial menos antiguo de apellido Rojas, viajaba en el vehículo durmiendo, cuando lo despertó el llamado por radio del móvil que venia atrás al mando de Álvaro Corbalán Castilla, debido a que habían sobrepasado a un taxi sospechoso. La orden fue que volviéramos a fiscalizar el vehículo, al dar la vuelta en U se detienen frente al taxi el cual de inmediato comenzó a disparar, por lo cual respondieron al fuego con el armamentos que portaban fusiles AKA, utilizando balas trazadoras y fue seguramente una de ellas la que impacto en el estanque de bencina, produciendo el incendio de del vehículo de alquiler, en el cual fallecieron sus cuatro ocupantes. En su declaración fs. 708, agrega que no recuerda la fecha exacta en la unidad de Santiago se recibió un llamado desde la unidad de Talca, comunicando que habían detenido a dos sujetos sospechosos, fue así que se le ordenó tomar el procedimiento viajando esa misma noche a la ciudad de Talca, a recoger a los detenidos, continuando el viaje hasta la ciudad de Concepción en busca de armamento que los detenidos manifestaron que se encontraba en la ciudad de Curanilahue, manifestando que los detenidos quedaron en la unidad de Concepción, ya que en dicha ciudad fue relevado por otros agentes y él regreso con destino a Santiago. Consultado respecto de que os detenidos en Talca fueron los mismos sujetos que fallecieron en el enfrentamiento, el encartado señala que de aquello se entero días después de producido el hecho, pero no cuestiono el procedimiento ya que se trato de una orden superior. Ratificando sus dichos en la etapa de plenario a fs. 1419.

DÉCIMO TERCERO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, permiten tener por acreditado que el encartado en calidad de Agente de la CNI participó de manera directa en la detención de tres sujetos en la cuidad de Talca, los cuales fueron trasladados hasta Santiago, además de según sus propios dichos y los de los demás encartados participó de manera activa en el supuesto enfrentamiento en el cual fallecieron los tres detenidos en Talca y un cuarto sujeto; hechos que constituyen presunciones graves, precisas y concordantes, las que apreciadas en forma legal, permiten tener por acreditada la participación de Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, en calidad de autor de los delitos de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, descrito en el considerando tercero y cuarto de ésta sentencia.

DÉCIMO CUARTO: Que Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia al prestar declaración indagatoria a fojas 509, manifiesta que ese día venían desde el sector sur de Santiago en un vehículo marca Peugeot 504despues de hacer un patrullaje en ese sector, al interior del vehículo venia el conductor y el jefe de grupo Enrique Sandoval, además de otro vehículo al mando de Álvaro Corbalán Castilla. En un momentos se les dio la orden de por radio de fiscalizar a un vehículo que se encontraba detenido, por lo que dieron la vuelta en U. al realizar esta maniobra se escucharon ruidos extraños, y el conductor señaló que estaban disparando, se bajaron del vehículo y comenzaron a responder al fuego, y el taxi se inflamó. El armamento utilizado en el enfrentamiento fueron fusiles AKA con balas trazadoras, las que presume iniciaron el incendio del taxi. A fs. 921, el encartado cambia su versión de los hechos señalando que el día que ocurrieron los hechos le correspondió patrullar el sector de la Florida y se le señaló que ese día habrían unos operativos, el patrullaje comenzó a las 00:00 horas, en el vehículo marca Toyota y le acompañaba Alejandro Astudillo, apodado “el Cordero”, quien manejaba el vehículo. Estaba amaneciendo cuando por radio se escucharon movimientos de un enfrentamiento, pidieron instrucciones a la Central, al cabo de 15 a 20 minutos avanzando por el camino Las Vizcachas, lugar donde los detuvo un control de Carabineros, al bajarse conversó con un oficial quien le señaló que no podían seguir avanzando, ya que había un enfrentamiento en el camino y se encontraban Bomberos, ante lo cual vuelve a pedir instrucciones a la Central, ordenándole que regresaran al Cuartel. Pasados 3 o 4 días fue citado ante el Comandante de Brigada Álvaro Corbalán, junto a todos su equipo, quien le ordeno que debía presentarse a declara ante el Ministro en Visita, señalando que junto a él de vuelta de un patrullaje, habían encontrado un taxi de apariencia sospechosa, el cual al ser controlado habría abierto fuego en su contra, produciéndose un enfrentamiento entre los agentes y los subversivos, producto del cual resultaron muertos cuatro extremistas.

Que en orden a convencerle de su real actuación y participación en los hechos, obran en su contra los siguientes elementos de juicio:



  1. Sus propios dichos de fs. 509, en los cuales reconoce participación en los hechos.

  2. Diligencias de careos de fs. 975, ente el encartado y el acusado Sandoval Arancibia, quien señala que efectivamente ambos viajaban el mismo vehículo el día de los hechos.

  3. Diligencia de careo de fs. 947, entre el encartado y el acusado Corbalán Castilla, quien señala que el encartado esta cambiando su versión de los hechos a fin de desligarse de toda responsabilidad en ellos.

DÉCIMO QUINTO: Que con el mérito de la declaración precedente unida a los demás antecedentes agregados en autos, permiten tener por acreditado que el encartado en su calidad de agente de la CNI Santiago, viajaba en uno de los vehículos que participaron en la simulación de enfrentamiento entre agentes de la CNI y subversivos. Que los hechos anteriormente descritos que constituyen presunciones graves, precisas y concordantes, las que apreciadas en forma legal, permiten tener por acreditada la participación de Alejandro Francisco Astudillo Adonis, en calidad de autor del delito de Homicidio Calificado de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Pantaleón Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas, descrito en el considerando tercero y cuarto de ésta sentencia.

En cuanto a las defensas.

DÉCIMO SEXTO: La defensa del encartado Corbalán Castilla, en lo principal de su presentación de fs. 1145, contesta la acusación fiscal en primer término solicitando la absolución de su representado alegando Cosa Juzgada y en subsidio falta de participación en los hechos que se le imputan, en segundo lugar alega las eximentes de responsabilidad penal contempladas en los artículo 214 del Código de Justicia Militar y la del artículo 10 N° 10 del Código Penal; finalmente y en el caso de no ser absuelto solicita se tenga por acreditada la atenuante de responsabilidad penal contemplada en el inciso 2° del artículo 214 del Código de Justicia Militar.

DÉCIMO SÉPTIMO: Que en el primer otrosí de las presentaciones de fs. 1170 y fs. 1202, la defensa de los acusados Sandoval Arancibia y Astudillo Adonis, en idénticos términos, contesta la acusación fiscal solicitando la absolución de sus representado alegando Cosa Juzgada, Prescripción de la Acción Penal y Falta de participación en los hechos que se le imputan. En subsidio fundamenta su solicitud de absolución en las eximentes de responsabilidad penal contemplada en los artículos 214 del Código de Justicia Militar y en el artículo 10 N° 10 del Código Penal. Alega a favor de representado las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal establecidas en el artículo 214 inciso final y 211 del Código de Justicia Militar y la media prescripción de la acción penal y las contempladas en el artículo 11 N° 6 y 9 del Código Penal.

DÉCIMO OCTAVO: Que el Abogado Juan Carlos Manns Giglio, en representación del acusado Rojas Tapia, en el primer otrosí de su presentación de fs. 1233, contesta la acusación fiscal, solicitando la absolución de su patrocinado, argumentando la falta de participación en los hechos. En subsidio, alega la prescripción de la acción penal. En el segundo otrosí, solicita la recalificación del grado de participación de su defendido en los hechos, a la calidad de encubridor. Finalmente solicita se consideren las atenuantes de responsabilidad penal contempladas en el artículo 11 N° 6 del Código Penal, la del artículo 211 del Código de Justicia Militar, en relación al artículo 214 del mismo cuerpo legal y finalmente la media prescripción contemplada en el artículo 103 del Código Penal.

DÉCIMO NOVENO: Que en cuanto a las alegaciones de Cosa juzgada planteadas por las defensas de los acusados Corbalán Castilla, Astudillo Adonis y Sandoval Arancibia, estas serán rechazadas atendido que no se configuran las exigencias procesales de triple identidad requeridas para hacer efectiva la excepción de cosa Juzgada , ya que en los autos 829-81, concluyeron con el sobreseimiento definitivo por prescripción, pero nunca la investigación se dirigió en contra de una persona determinada, no dictándose autos de procesamientos durante su tramitación. Por lo tanto, es claro, que si bien los hechos denunciados son los mismos, las responsabilidades de autor, cómplice o encubridor no lo son, lográndose sólo en los presentes antecedentes una versión real del acontecimiento de los hechos.

VIGÉSIMO: Que resulta procedente desechar las alegaciones por la defensa de los encausados, de prescripción de la acción penal, en atención a la prueba agregada a los autos, indica que la muerte de Juan Ramón Soto Cerda, Luis Nelson Fernando Araneda Loaiza, Luis Manuel Pincheira Llanos y Jaime Cuevas Cuevas fue causada por agentes del Estado, atendidas sus convicciones políticas, no pudiendo menos que concluirse que los delitos son de lesa humanidad y por lo mismo, imprescriptibles.

Que, además, debe tenerse presente que numerosos fallos de la Excma. Corte Suprema ha dado relevancia al artículo 5º inciso 2º de la Constitución Política del Estado, jurisprudencia que ha venido a valorar el verdadero sentido y primacía de los Convenios Internacionales de Derechos Humanos suscritos por nuestro país a los que se les ha reconocido su verdadero alcance, sentido, preeminencia y jerarquía.



Que en relación a las excepciones de fondo planteadas por las defensas de los acusados: amnistía y prescripción, estas serán rechazadas por las mismas razones que no se acogieron como excepciones de previo y especial pronunciamiento.

VIGÉSIMO PRIMERO: Que se rechaza la petición de absolución efectuada por la defensa de Álvaro Corbalán Castilla por cuanto su participación en calidad de autor de los homicidios calificados ha quedado claramente establecida en autos como señalara en el considerando noveno el que se tiene por reproducido.

VIGÉSIMO SEGUNDO: Que se rechaza la petición de absolución efectuada por la defensa de Álvaro Corbalán Castilla, Erasmo Sandoval Arancibia y Astudillo Adonis, por cuanto estos no obraron en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, autoridad, oficio o cargo, por lo que no corresponde acoger la eximente de responsabilidad del artículo 10 Nº10 del Código Penal, en relación a la del artículo 214 del Código de Justicia Militar, teniendo en consideración que no obran en autos elemento alguno tendiente ha acreditar que la orden de ejecutar a las víctimas haya emanado de algún superior jerárquico.

VIGÉSIMO TERCERO: Que se rechaza la petición de absolución efectuada por la defensa de Alejandro Francisco Astudillo Adonis por cuanto su participación en calidad de autor de los homicidios calificados ha quedado claramente establecida en autos como señalara en el considerando séptimo el que se tiene por reproducido.

VIGÉSIMO CUARTO: Que se rechaza la petición de absolución efectuada por la defensa de Enrique Erasmo Sandoval Arancibia por cuanto su participación en calidad de autor de los homicidios calificados ha quedado claramente establecida en autos como señalara en el considerando décimo tercero el que se tiene por reproducido.

VIGÉSIMO QUINTO: Que se rechaza la petición de absolución efectuada por la defensa de Fernando Rafael Rojas Tapia por cuanto su participación en calidad de autor de los homicidios calificados ha quedado claramente establecida en autos como señalara en el considerando décimo quinto el que se tiene por reproducido.

En cuanto a las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal.

VIGÉSIMO SEXTO: Que resulta procedente acoger la atenuante de responsabilidad penal consagrada en el artículo 11 N° 6 del Código Penal respecto de los acusados Sandoval Arancibia y Rojas Tapia, la que se encuentra acreditada con los extractos de filiación y antecedentes agregados a fs. 893 y 880 respectivamente.

VIGÉSIMO SÉPTIMO: Que no resulta procedente considere a favor del encartado Astudillo Adonis, la atenuante consagrada en el artículo 11 n° 6 del Código Penal, ya que de conformidad a su extracto de filiación de fs. 917, en el cual consta que el encartado fue condenado a la pena de 3 años de presidio menor en su grado medio en los antecedentes Rol N° 2182-98 Episodio “Paulina Aguirre Tobar”.

VIGÉSIMO OCTAVO: Que no se acoge la atenuante del artículo 11 Nº9 del Código Penal, alegadas por las defensa de los acusados Sandoval Arancibia y Astudillo Adonis, ya que esta es una circunstancia que razona sobre la ayuda que efectúa el acusado al esclarecimiento de los hechos investigados, y que exige no sólo suministrar datos a la causa aunque sean veraces, sino que dicha información debe ser sustancial, esto es, que ayude a esclarecer en forma determinante el hecho como la participación, antecedentes que no fueron proporcionados por los sentenciados.

VIGÉSIMO NOVENO: Que en cuanto a la atenuante consagrada en el artículo 214 inciso 2° del Código de Justicia Militar, en relación al artículo 211 del mismo cuerpo legal, alegada por la defensa de los encartados Corbalán Castilla, Sandoval Arancibia, Astudillo Adonis y Rojas Tapia, esta será rechazada por no darse los presupuestos legales para configurarla, ya que no se probó en forma alguna que ellos hubiesen recibido una orden de un superior jerárquico para dar muerte a los cuatro detenidos.

TRIGÉSIMO: Que se rechaza la circunstancia del artículo 103 del Código Penal, alegada por la defensa de los acusados Astudillo Adonis y Rojas Tapia, por las mismas razones que se diera para rechazar la prescripción de la acción penal.

TRIGÉSIMO PRIMERO: Que la pena asignada al delito de homicidio calificado, contemplado en el artículo 391 Nº1 del Código Penal, es la de presidio mayor en su grado medio a presidio perpetuo.

Que beneficiando a los sentenciados Sandoval Arancibia y Rojas Tapia, una atenuante y no perjudicándole ninguna agravante, el Tribunal no aplicará la pena en su máximo, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 68 inciso 2º del Código Penal.



Que no existen otras circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal que analizar respecto de los encausados Corbalán Castilla y Astudillo Adonis, y sin favorecerlos atenuantes alguna ni perjudicarles ninguna agravante, se le impondrá en definitiva, por su participación en calidad de autores del injusto investigado, la pena asignada al delito, conforme las reglas del artículo 68 inciso 1° del Código Penal.
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