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Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial


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5.3 Material: Glosario

PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL (PCI)


En el Artículo 2.1 de la Convención sobre el Patrimonio Inmaterial se señala que se entiende por PCI

los usos, las representaciones, las expresiones, los conocimientos y las técnicas

junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y, en algunos casos, los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural”.

Este patrimonio cultural inmaterial, que

se transmite de generación en generación

es recreado constantemente por las comunidades y los grupos

en función de su entorno, su interacción con

la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento

de identidad y continuidad

y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.

A los efectos de la presente Convención, se tendrá en cuenta únicamente

el patrimonio cultural inmaterial que sea compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes

y con los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible.

Por lo tanto, el PCI no reconocido por las comunidades interesadas, creado recientemente (es decir, no transmitido de generación en generación), o fosilizado (estancado, sin posibilidades de seguir cambiando) no cumple con la definición de PCI contenida en la Convención. Lo mismo sucede con los elementos del PCI que no respeten a otros elementos, ya sean individuos o grupos de personas, o que atenten contra el desarrollo sostenible.

En el Artículo 2.2 se establece que los elementos del PCI pueden incluirse en uno o varios de los siguientes ámbitos (reconociendo implícitamente que también pueden identificarse otros ámbitos);


  1. Tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vehículo del patrimonio cultural inmaterial;

  2. Artes del espectáculo;

  3. Usos sociales, rituales y actos festivos;

  4. Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo; y

  5. Técnicas artesanales tradicionales.

ElementO


La Convención se refiere al PCI en general y a los elementos específicos (o, en ocasiones, los “objetos”) del PCI.

Un elemento del PCI es un uso o una expresión social o cultural, un conocimiento o una técnica específica definida por las “comunidades, los grupos y los individuos de que se trate” como parte de su patrimonio.

Un elemento puede ser definido con bastante amplitud, como es el caso de los “sitios de memoria y las tradiciones vivas del pueblo Otomí-Chichimecas de Tolimán’ (México) o, más estrechamente, como el ‘Seto Leelo, Seto, tradición de cantos polifónicos’ (de Estonia). Un carnaval puede considerarse como elemento, al igual que una parte bien definida de él, como la procesión, siempre y cuando la comunidad esté de acuerdo.

Los elementos del PCI se refieren a procesos, no a productos ni objetos. Por ejemplo, las técnicas inherentes a la producción de cerámicas podrían considerarse un elemento del PCI, no así el producto final – las vasijas. La grabación de una presentación de titiriteros no es PCI, ni un elemento de él; pero, el conocimiento y las técnicas del titiritero, las representaciones siempre distintas del espectáculo con los títeres y los títeres empleados sí pueden constituir un elemento.

El patrimonio inmaterial puede tener elementos materiales (es decir, sitios, edificaciones, objetos, materiales, vestuarios e instrumentos) que le son inherentes. En algunos casos, la salvaguardia incluye también la disponibilidad de herramientas y materiales u otras condiciones materiales necesarias para la promulgación o transmisión, pero la salvaguardia no se centra específicamente en la preservación de productos materiales de uso del patrimonio inmaterial. Por ejemplo, si el conocimiento y las técnicas para construir un tipo específico de puente requieren medidas de salvaguardia, no son precisamente los puentes los que deberán ser preservados ni protegidos, sino las técnicas empleadas para construirlos. No es lo mismo garantizar la disponibilidad de cualquier herramienta especializada o material de construcción para construir puentes que conservar esas herramientas por su propio bien.

ComUNIDAD, GRUPO, INDIVIDUO, DEPOSITARIO DE LA TRADICIÓN, EJECUTANTE


En el preámbulo de la Convención se señala que las “comunidades, en especial las indígenas, los grupos y, en algunos casos, los individuos desempeñan un importante papel en la producción, la salvaguardia, el mantenimiento y la recreación del patrimonio cultural inmaterial, contribuyendo con ello a enriquecer la diversidad cultural y la creatividad humana”. Ninguno de los términos contenidos en esta sección ha sido definido en la Convención.

Las comunidades pueden definirse de conformidad con muchos criterios, incluidos los criterios administrativos, geográficos, ocupacionales o etnolingüísticos. En el preámbulo de la Convención se señala que las comunidades indígenas también están incluidas en el término comunidades utilizado en la Convención. Por lo general, son redes dinámicas de personas con una historia (percibida) y un interés comunes, de manera que resulta difícil definirlas en términos abstractos. Las comunidades, los grupos o los individuos también pueden definirse en relación con un elemento específico del PCI o un conjunto de dichos elementos. Las personas pueden formar parte de diferentes comunidades al mismo tiempo; también pueden integrarse a comunidades o abandonarlas. Es importante tener en cuenta que, como norma, las comunidades no son homogéneas y que en una comunidad o grupo puede haber opiniones divergentes respecto de cuestiones relacionadas con la identificación o salvaguardia del PCI.



La Convención no estipula cómo establecer una diferencia entre comunidades y grupos; algunos interpretan el término grupo como personas de una comunidad (como los ejecutantes o los depositarios de tradiciones) que poseen un conocimiento especial sobre un elemento específico o que desempeñan un papel fundamental en su transmisión o promulgación. En algunos casos, los individuos desempeñan funciones muy específicas, como por ejemplo, los ejecutantes o custodios que, con frecuencia, son los únicos sobrevivientes de una comunidad con el conocimiento y las técnicas necesarias para el uso de una forma específica de PCI.

CONSENTIMIENTO LIBRE, PREVIO e INFORMADO


Cuando las comunidades, los grupos o los individuos participen en la elaboración de un expediente de candidatura para la inscripción de un elemento de su PCI en una de las Listas de la Convención – incluida la formulación de medidas de salvaguardia - deberán manifestar su acuerdo (consentimiento), libre y voluntariamente, para la elaboración y presentación del expediente. Tendrán suficiente tiempo e información para tomar una decisión y conocer los probables beneficios y las posibles consecuencias negativas de la inscripción. Sin su consentimiento no se podrá preparar un expediente de candidatura ni presentarlo a la UNESCO. Estas obligaciones se corresponden con los criterios de inscripción elaborados para ambas listas (véanse Directrices Operativas 1 y 2).

PATRIMONIO COMPARTIDO


Debido a la demarcación a menudo arbitraria de fronteras nacionales por una parte y a las migraciones (forzadas o voluntarias) por otra, muchos elementos del PCI y las comunidades relacionadas con ellos son compartidos por más de un país. El patrimonio compartido puede ser objeto de una candidatura multinacional para las Listas de la Convención del Patrimonio Inmaterial si los países de que se trate son Estados Partes en la Convención. La Convención y sus Directrices Operativas alientan la cooperación internacional para el patrimonio compartido, a fin de que los elementos puedan ser salvaguardados de manera más eficaz. En términos más generales, la cooperación entre los Estados en el ámbito de la cultura promueve relaciones internacionales positivas y el entendimiento recíproco.

ViabiliDAD, AMENAZAS Y RIESGOS


La viabilidad del PCI es su potencial para seguir promulgándose, desarrollándose y transmitiéndose, y preservar la importancia que reviste para la comunidad o el grupo de que se trate. Al evaluar la viabilidad, surgen las siguientes interrogantes:

  • ¿Está la comunidad satisfecha con la forma en que ha promulgado y transmitido el elemento?

  • ¿Quiere seguir usando y transmitiendo el elemento?

  • ¿Hay algo que le impida hacerlo?

Los problemas actuales que obstaculizan la promulgación y transmisión del elemento (por ejemplo, las migraciones, guerras, disputas o limitaciones en el acceso a materiales o sitios) se describen como amenazas para la viabilidad. Las posibles amenazas futuras para la promulgación y transmisión sostenidas del elemento se describen como riesgos.

La inscripción en una lista de la Convención puede entrañar determinados riesgos que pueden preverse y, en caso necesario, abordarse mediante un plan de gestión o salvaguardia.

La evaluación de las amenazas y los riesgos se realizará con la participación de los ejecutantes y demás depositarios de las tradiciones de que se trate. No siempre se llegará a un acuerdo respecto de la evaluación de los riesgos: algunas personas, por ejemplo, pudieran considerar un cambio específico en la promulgación de un elemento como una adaptación habitual que no daña la función o el valor del elemento en su totalidad, mientras que otras pudieran opinar lo contrario. Cuando proceda, las comunidades deberán recibir ayuda para resolver estos problemas – en muchos casos, el PCI es motivo de júbilo para las personas interesadas, y la aplicación de la Convención no deberá cambiar ese sentimiento.

SOSTENIBILIDAD


La sostenibilidad se define a menudo como la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Como el uso de un elemento del PCI tiene que cumplir los requisitos del desarrollo sostenible, es necesario tomar medidas para garantizar la disponibilidad continuada de los materiales requeridos para su uso o transmisión, si procediera, sin poner en peligro la provisión futura o el entorno de la comunidad en cuestión. Por ejemplo, la madera necesaria para la construcción de puentes debe producirse de forma sostenible y, siempre que sea necesario, deberán diseñarse alternativas aceptables para aquellos materiales que no podrán seguirse utilizando (por ejemplo, los huesos del camello para sustituir el marfil en la fabricación de artesanías). En general, el patrimonio inmaterial ha proporcionado ingresos a sus ejecutantes; con una gestión adecuada (véase más adelante “comercialización”), el PCI puede seguir desempeñando su función social y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo ulterior de las comunidades, los grupos y los individuos de que se trate.

ComercializaCIÓN, DESCONTEXTUALIZACIÓN


En ocasiones, los intereses económicos resultan muy importantes en el uso y la transmisión de un elemento del patrimonio inmaterial como, por ejemplo, cuando el conocimiento y las técnicas artesanales tradicionales constituyen el medio de subsistencia de un grupo de ejecutantes o cuando los músicos son remunerados por actuar en bodas, salones de baile, etc. El valor económico del elemento ayuda a mantenerlo en el tiempo, al igual que su valor cultural. Pueden introducirse nuevas formas de valor económico – esto es aceptable cuando contribuye a salvaguardar un elemento de forma que sea bien acogido por las comunidades y los grupos interesados.

El aumento del valor económico de un elemento no tiene que atentar necesariamente contra su viabilidad. El cambio registrado en el uso y la transmisión del patrimonio inmaterial es normal y, a menudo, inevitable para garantizar su importancia sostenida para las comunidades de que se trate en un mundo cambiante. El turismo o la producción artesanal puede, por ejemplo, alentarse, propiciarse o incluso desarrollarse de forma paralela a la promulgación y transmisión del patrimonio inmaterial por parte de las comunidades interesadas, para su beneficio. Sin embargo, utilizamos el término comercialización cuando la introducción de un nuevo público, mercado o producto se convierte en una meta en sí misma, con una repercusión real o potencialmente negativa sobre la salvaguardia del elemento en el contexto comunitario.

A veces, hay elementos del patrimonio inmaterial que se simplifican para su presentación a turistas y otras personas que pagan por apreciarlos. De esta forma, el elemento se descontextualiza, es decir, se saca de su contexto de tal forma que resulta inaceptable para las comunidades interesadas. Esto podría suceder, por ejemplo, cuando determinados fragmentos de una tradición musical o un poema oral son representados por grupos teatrales profesionales, y a la comunidad de que se trate se le dice que su representación en un entorno comunitario, utilizando el repertorio completo de la música o el poema, no puede comercializarse o no resulta lo suficientemente atractiva o profesional. Estas actividades pudieran tener una repercusión negativa sobre la función o los valores del elemento de la comunidad y disminuir así el interés en su uso sostenido.

AUTENTICIDAD


La autenticidad no es un concepto utilizado en la Convención del Patrimonio Inmaterial, ya que la Convención abarca el patrimonio vivo y en constante recreación. La Convención pretende evitar la creación de jerarquías entre los elementos sobre la base de criterios externos de autenticidad, integridad, edad u originalidad. La Convención intenta, de manera especial, evitar que expertos externos o ejecutantes profesionales, en vez de las comunidades o los grupos que consideran ese elemento como parte de su patrimonio cultural, emitan criterios sobre la forma correcta de utilizar o promulgar un elemento en particular.

RESPETO


El respeto del patrimonio cultural inmaterial entraña la comprensión de su importancia y valor en su contexto cultural y la apreciación de su papel en la comunidad de que se trate. Uno de los objetivos de la Convención es alentar el respeto mutuo por el PCI de los demás.

MEDIDAS DE SALVAGUARDIA


Las medidas de salvaguardia son actividades destinadas a garantizar la viabilidad sostenible de un elemento o conjunto de elementos del PCI que estén amenazados de alguna manera. Con frecuencia, las medidas de salvaguardia son emprendidas por los miembros de las comunidades y los grupos interesados; también pueden ser iniciadas por ministerios gubernamnetales, autoridades locales, ONG, instituciones o centros de investigación. Estas medidas no se elaborarán ni aplicarán sin contar con la participación más amplia posible de las comunidades, los grupos o los individuos interesados. El efecto esperado de toda medida de salvaguardia será alentar la promulgación y transmisión sostenidas del elemento, en la mayor medida posible, en el contexto original de la comunidad o del grupo de que se trate.

Las medidas de salvaguardia no requieren necesariamente intervención externa, ni siquiera asistencia financiera a las comunidades interesadas. Cuando las medidas de salvaguardia exijan recursos, será necesario dar prioridad a amenazas y riesgos que deban abordarse mediante la aplicación de tales medidas.

En el Artículo 2.3 de la Convención se mencionan varias medidas posibles de salvaguardia, incluidas:

MEDIDAS DE SALVAGUARDIA: TransmisIÓn


La transmisión del PCI tiene lugar cuando los ejecutantes y demás depositarios de las tradiciones de una comunidad transmiten usos, técnicas e ideas a otros, generalmente más jóvenes, de manera formal o informal. La continuidad de formas tradicionales dinámicas de transmisión de una comunidad no se considera una medida de salvaguardia.

Sin embargo, si la transmisión de un elemento de una comunidad o un grupo se ve perjudicada o amenazada, será necesario elaborar medidas de salvaguardia para mejorar el proceso de transmisión o para desarrollar nuevas formas de transmisión. Aquí podría incluirse la introducción de formas de transmisión más formales o profesionales, por ejemplo, en las escuelas. Si los alumnos proceden de la comunidad donde tradicionalmente se usa el PCI, la enseñanza de canciones tradicionales en la escuela podría, por ejemplo, considerarse una medida de salvaguardia que ayuda a garantizar la continuidad del uso. Para la sensibilización general de diferentes comunidades, se requerirán otros tipos de materiales de estudio.


MEDIDAS DE SALVAGUARDIA: REVITALIZACIÓN


La revitalización del PCI se refiere al fortalecimiento de los usos y las expresiones del patrimonio inmaterial que está seriamente amenazado. A tales efectos, el PCI deberá mostrar, al menos, un cierto grado de viabilidad dentro de la comunidad o el grupo en cuestión o haber dejado de ser PCI de conformidad con la definición de la Convención. En virtud de la Convención, la restauración y el fortalecimiento del PCI frágil y amenazado –es decir, la revitalización - es acogida con beneplácito como medida fundamental de salvaguardia; la resurrección de elementos extintos, también conocida como renacimiento, está fuera del ámbito de la Convención.

MEDIDAS DE SALVAGUARDIA: IDENTIFICACIÓN, DEFINICIÓN, CONFECCIÓN de inventarioS, DOCUMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN


De conformidad con lo estipulado en la Convención del Patrimonio Inmaterial, la identificación de un elemento del PCI se refiere a su nombre y a la descripción breve de su propio contexto, así como su diferenciación de otros elementos. Si la identificación ofrece una descripción corta de un elemento del PCI, su definición incluirá una descripción más abarcadora en otro momento. La identificación y definición del PCI se realizarán con la participación de las comunidades, los grupos o los individuos interesados.

La confección de inventarios se refiere a la recopilación y presentación de información sobre los elementos del PCI de manera sistemática. El inventario puede distribuirse como lista impresa, base de datos de una multimedia o cualquier otro tipo de publicación. La confección de los inventarios debe realizarse con el consentimiento de las comunidades, los grupos y – si procede - los individuos interesados. Los Estados Partes pueden organizar inventarios del PCI como consideren más conveniente. Los inventarios pueden tener diferentes objetivos; contribuir a la salvaguardia y sensibilización es, probablemente, el más importante de todos. La Convención requiere estos inventarios para poder contribuir a la salvaguardia de los elementos contenidos en ellos, por lo que deberá señalarse el estado de viabilidad de los elementos inventariados.

La documentación incluye el registro del PCI en su estado y diversidad actual, mediante la transcripción y/o grabación audiovisual, y mediante la recopilación de documentos relacionados con él.

La investigación tiene como finalidad mejorar la comprensión sobre un elemento o grupo de elementos del PCI mediante el examen de sus formas, sus funciones sociales, culturales y económicas, su uso, sus modos de transmisión, sus características artísticas y estéticas, y la historia y dinámica de su creación y recreación.

Para que todas estas actividades se consideren medidas de salvaguardia, deberán tener como finalidad el uso y la transmisión continuada del PCI. Por ejemplo, la documentación y confección de inventarios no se utilizarán para establecer una forma auténtica y fija de usar o promulgar un elemento del PCI.

MEDIDAS DE SALVAGUARDIA: PreservaCIÓN Y PROTECCIÓN


En el contexto de la Convención, se entiende por preservación del PCI los esfuerzos de las comunidades y los depositarios de las tradiciones para mantener la continuidad del uso de ese patrimonio en el tiempo. Ello no significa que no pueda haber cambios en el uso del elemento.

La protección se refiere a las medidas deliberadas – generalmente adoptadas por organismos oficiales - para defender el patrimonio inmaterial o sus elementos específicos ante cualquier amenaza percibida o real a su promulgación o uso continuado.


MEDIDAS DE SALVAGUARDIA: SENSIBILIZACIÓN, PROMOCIÓN Y VALORIZACIÓN


La sensibilización es una forma de alentar a las partes interesadas, incluidos los miembros de la comunidad, a reconocer el valor del patrimonio inmaterial y su respeto y, si está dentro de sus posibilidades, a elaborar medidas para garantizar su viabilidad.

La promoción y valorización son instrumentos de sensibilización destinados a incrementar el valor que se le atribuye al patrimonio dentro y fuera de las comunidades de que se trate – la promoción, captando la atención pública de forma positiva sobre aspectos del PCI; la valorización, promoviendo el estatuto y la función del patrimonio inmaterial.


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