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Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial


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5.3 Resumen del curso: Conceptos fundamentales de la Convención


Título de la actividad: Formular las candidaturas para la Lista de medidas urgentes de salvaguardia

5.3 – Conceptos fundamentales

Duración: 1,5 horas

Objetivo: Promover la comprensión de conceptos fundamentales utilizados en la Convención: “PCI”, “comunidades”, “salvaguardia”, “viabilidad”, “confección de inventarios”, “sensibilización”, “revitalización”, entre otros.

Descripción:

  1. PPT 5.3 sobre los conceptos fundamentales de la Convención.

  2. Ejercicio: “Palabras que deben tenerse en cuenta”: La lectura de las definiciones que aparecen en la Convención y el Glosario motivará un debate sobre los términos en los idiomas locales, que pudieran estar en correspondencia con algunos de los términos de la Convención y sus connotaciones.

Notas y sugerencias:

En el Glosario (5.3) figuran breves definiciones de los términos fundamentales. Los participantes recibirán información básica sobre algunos de los conceptos fundamentales mencionados en la diapositiva y se les alentará a leer todo el Glosario y consultarlo siempre que sea necesario durante el taller.

Deberá evitarse el uso del término “definiciones” para las explicaciones que aparecen en el Glosario. Las definiciones solamente se encuentran en la Convención; el objetivo del Glosario no es ofrecer definiciones que son aprobadas oficialmente por los órganos de la Convención.


Seguimiento:

Documentos de referencia:

PPT 5.3 más el informe descriptivo

Material 5.3 – Glosario

5.3 Diapositivas: Conceptos fundamentales de la Convención


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5.3 Presentación: Conceptos fundamentales de la Convención

DIAPOSITIVA 1. CONCEPTOS FUNDAMENTALES


En la sesión anterior, los participantes examinaron la finalidad, los principios y los mecanismos principales de la Convención. En esta sesión se presentarán más detalladamente algunos conceptos fundamentales utilizados en la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Dichos conceptos también figuran en el Glosario (Material 5.3). Deberá evitarse el uso del término “definiciones” para las explicaciones que aparecen en él. Las definiciones sólo aparecen en la Convención; el objetivo del Glosario no es ofrecer definiciones que son aprobadas oficialmente por los órganos de la Convención.


DIAPOSITIVA 2. EN ESTA PRESENTACIÓN…


  • Términos que deben ser objeto de reflexión

  • Adaptación de la Convención

  • Patrimonio Inmaterial

  • Comunidades

  • Salvaguardia

DIAPOSITIVA 3. IMPORTANCIA DE LOS TÉRMINOS UTILIZADOS EN LA CONVENCIÓN


Aquí abordamos la importancia de los términos utilizados en la Convención. El tamaño de las palabras muestra la frecuencia con que aparecen en el texto de la Convención. No resulta sorprendente que “Estados Partes”, “patrimonio cultural inmaterial”, “Convención”, “UNESCO”, “salvaguardia”, “Asamblea General” y “Comité” sean las palabras más frecuentemente utilizadas en la Convención.

La Convención es un acuerdo celebrado entre los Estados Partes, dirigido por la UNESCO. Los órganos de la Convención, debatidos en la sesión anterior, son la Asamblea General y el Comité Intergubernamental. Estos órganos se encargan de diversos aspectos de la aplicación de la Convención, por lo que se mencionan con frecuencia. El texto de la Convención se centra en la salvaguardia del patrimonio inmaterial; por ello, los términos “patrimonio inmaterial” y “salvaguardia” se mencionan con bastante frecuencia.

Algunos términos se mencionan con menos frecuencia en el texto de la Convención, pero aún así son sumamente importantes para entender cómo se aplica la Convención: entre ellos, comunidad, grupo, persona, ejecutante, depositario de tradiciones, sostenibilidad, viabilidad, amenazas y riesgos. En esta sesión, se analizarán algunos conceptos fundamentales utilizados en la Convención y en las Directrices Operativas, con énfasis en patrimonio inmaterial, salvaguardia y comunidades.

DIAPOSITIVA 4. TÉRMINOS QUE DEBEN SER OBJETO DE REFLEXIÓN


Cabe destacar que la Convención es un texto que representa el consenso – el resultado de muchos compromisos. Constituye un instrumento flexible que concede gran libertad a los Estados Partes respecto de la aplicación de la Convención y la interpretación de determinados conceptos fundamentales que se utilizan, aunque no se definen, en la Convención.

Los encargados de elaborar el texto de la Convención se percataron de que el PCI, sus funciones en la sociedad, y nuestras formas de pensar al respecto difieren entre regiones y países, incluso entre comunidades. Además, eran totalmente conscientes de que el PCI cambia constantemente.

Esto ha traído como resultado la inclusión de algunas obligaciones estrictas, numerosas recomendaciones y definiciones abiertas en la Convención. Como podrá verse más adelante en esta sesión, la definición de PCI que se formuló para la Convención es una definición abierta que, sin embargo, introduce algunos umbrales: de hecho, es más fácil determinar cuándo un elemento no cumple con la definición de PCI que cuando lo hace. Las pocas clasificaciones contenidas en la Convención no son exhaustivas; lo que igualmente válido para la lista de ámbitos del PCI presentada en el Artículo 2.2 y para la lista de medidas urgentes de salvaguardia esbozada en el Artículo 2.3. Hay términos importantes utilizados en la Convención que no tienen una definición, a saber, “las comunidades, los grupos y los individuos” que han desempeñado un papel fundamental en la aplicación de la Convención.

En 2002, mientras se redactaba la Convención, se elaboró un Glosario para explicar un número de términos importantes que aparecía en los proyectos de texto de la Convención que circulaban entonces. Tras un profundo debate, se decidió que el glosario no se anexaría al texto de la Convención. En 2006, el Comité decidió que era preferible continuar aplicando este enfoque flexible de los términos utilizados en la Convención. El glosario de 2002 resulta un tanto obsoleto: algunos de los términos definidos no aparecían en la Convención y algunos términos de la Convención no figuraban en él. El Glosario (Material 5.3) que se utilizará durante este curso es un instrumento no autorizado cuya finalidad es brindar explicaciones e información de referencia sobre los términos utilizados en la Convención y las Directrices Operativas.

En esta sesión se analizarán los términos que aparecen en la diapositiva 4.

DIAPOSITIVA 5. ADAPTACIÓN DE LA CONVENCIÓN


Como la Convención ya ha sido ratificada por más de 130 Estados, los conceptos fundamentales contenido en ella se examinan en muchos idiomas y contextos diferentes. La Convención ha sido publicada por la UNESCO en seis idiomas: árabe, chino, inglés, francés, ruso y español (y todas estas versiones son auténticas, Artículo 39). También ha sido traducida a otras 25 lenguas.

http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00102

Asimismo, la expresión “patrimonio cultural inmaterial” ha sido traducida a muchos idiomas (véase diapositiva).

En algunos países se han creado nuevas siglas para describir el PCI. Por ejemplo, en Botswana, la sigla NEST (por Ngwao e sa Tshwaregeng – patrimonio inmaterial) se utiliza en lugar de ICH, la sigla en inglés. Fue acuñada por un poeta del país que fue miembro de un comité local del PCI.

Por supuesto, al ser traducidos a otros idiomas, los nuevos conceptos – especialmente aquellos que tienen definiciones abiertas - adquieren connotaciones distintas. Estos conceptos deben analizarse y debatirse en relación con las definiciones contenidas en la Convención. Es de suma importancia que la Convención sea traducida a la mayor cantidad posible de idiomas y que, mediante este proceso, las personas de diferentes regiones comiencen a reflexionar profundamente sobre cómo aplicar los conceptos utilizados en la Convención en sus propios contextos. Ello proporcionará a las personas interesadas en la salvaguardia de su PCI o del PCI en general un mejor acceso a la Convención y a sus ideales, y facilitará el fortalecimiento de capacidades para las medidas de salvaguardia en el plano local y nacional.

Esto es importante porque la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial trata sobre la salvaguardia y, gran parte de la salvaguardia, sólo puede llevarse a cabo en las comunidades y los grupos y por las comunidades y los grupos que utilizan y transmiten dicho patrimonio.

La Convención ofrece una guía bastante amplia sobre cómo promover la salvaguardia en el plano internacional pero, debido a las diversas circunstancias que existen en cada Estado Parte, cada comunidad y cada elemento, y a la variedad del PCI en el mundo, permite la formulación y adaptación de las actividades de salvaguardia a las condiciones propias de los países. Por lo tanto, es importante que la Convención y sus ideas sean analizadas y traducidas a la mayor cantidad de idiomas posible.


EJERCICIO


Los participantes pensarán cómo traducir los términos “patrimonio inmaterial” y “comunidad” a los idiomas oficiales o nacionales de sus países (que no sean ni el inglés ni el francés). Con este ejercicio, comprenderán la importancia y la dificultad de la traducción de las ideas reflejadas en la Convención, y la significación de los antecedentes de un concepto para poder “adaptarlo”.

Los participantes, al analizar la traducción del concepto de PCI a sus idiomas o contextos nacionales, podrían considerar si su significado:



  • Incluye o excluye un PCI que ya no se use (nota: en su definición la Convención excluye el PCI que ha dejado de utilizarse);

  • Incluye o excluye el PCI de comunidades inmigrantes o emigrantes (nota: en su definición la Convención incluye el PCI de comunidades inmigrantes);

  • Tiene connotaciones similares al “folclor (tradicional) en inglés (antiguo e inalterable que no sería compatible con la definición de PCI de la Convención); o

  • Guarda relación de alguna manera con el patrimonio material (por ejemplo, herramientas e instrumentos, lugares, etc. Obsérvese que la Convención incluye objetos y lugares asociados en su definición de PCI).

Se recordará a los participantes que, aunque pudieran existir otras definiciones de PCI y otros términos utilizados en la Convención en diversos idiomas y contextos, la definición de PCI que aparece en la Convención es crucial para la inscripción de elementos en las Listas, las solicitudes de fondos, etc.

En algunos contextos locales o nacionales, se utilizan términos generales (como “folclor” o “cultura popular”) para describir no sólo el PCI, tal como se entiende en la Convención, sino también los usos o las expresiones que no se corresponden con la definición de PCI de la Convención (por ejemplo, los usos que se han abandonado o que son recientes). Estos términos más generales pueden utilizarse para describir usos o expresiones en el contexto local, pero cuando se refieren al PCI definido con arreglo a la Convención, pueden resultar menos confusos y, por ende, es preferible dar una traducción local al término PCI, aún cuando sea necesario crear una nueva palabra o sigla con ese fin.


DIAPOSITIVA 6. PATRIMONIO INMATERIAL (SUBTÍTULO)

DIAPOSITIVA 7. DEFINICIÓN DE PATRIMONIO INMATERIAL CONFORME A LA CONVENCIÓN – 1


La primera parte de la definición contenida en el Artículo 2.1 de la Convención plantea que el PCI incluye usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las personas (las comunidades, los grupos y los individuos) reconocen como parte de su patrimonio cultural.

Es importante observar que las personas interesadas son las que están facultadas para reconocer lo que pertenece o no a su patrimonio cultural. Otras personas, como los funcionarios gubernamentales o los expertos externos, no pueden decidir por estas comunidades si una expresión o uso dado es su patrimonio, como tampoco pueden obligarlos a tomar medidas de salvaguardia si no lo desean. Más adelante, examinaremos la expresión “comunidades, grupos e individuos”.

El hincapié en esta primera oración se hace en los fenómenos temporales o incluso invisibles que son promulgados o transmitidos por las personas: usos, expresiones, conocimientos y técnicas.

Resulta interesante que la definición también incluya instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes. Sin embargo, éstos sólo forman parte del PCI en asociación con los usos del PCI y, por definición, no deben tener un valor patrimonial (material) independiente. La Convención procura salvaguardar y promover procesos y no productos materiales que se deriven de procesos.



En la reunión del Comité celebrada en Nairobi (2010), se consideró que los objetos no podían ser la razón principal de la inscripción en las Listas de la Convención; por consiguiente, el nombre de uno de los elementos inscritos (“Las alfombras de Azerbaiyán” se cambió por “El arte tradicional de tejer alfombras azerbaiyanas en la República de Azerbaiyán’.

De igual forma, las lenguas, que a los efectos de la Convención son consideradas vehículos del PCI, no pueden por sí mismas constituir el objetivo de una candidatura para una de las Listas de la Convención.


DIAPOSITIVA 8. DEFINICIÓN DE PATRIMONIO INMATERIAL CONFORME A LA CONVENCIÓN – 2


El mensaje principal de la segunda diapositiva es que el PCI

  • Se transmite de generación en generación;

  • Se recrea constantemente; y

  • Da a las personas un sentimiento de identidad y continuidad.

En otras palabras, el patrimonio inmaterial es un patrimonio vivo, promulgado y usado por personas que utilizan sus cuerpos y mentes; transmite la identidad y los valores de un grupo, y proporciona un sentimiento de continuidad e identidad.

El PCI tiene un historial de uso y significación, pero lo más importante es que, actualmente, tiene una función y un significado para las personas que lo utilizan. El PCI es transmitido de una generación a otra y compartido entre pares. Asimismo, el PCI puede ser compartido y disfrutado por personas ajenas al grupo que tradicionalmente lo ha usado.

El término ‘generaciones’ no implica necesariamente un período de 20 a 25 años: en los sistemas de clasificación por edades o en las relaciones que se establecen entre maestro y aprendiz, la brecha inter-generacional puede ser mucho mayor o, en ocasiones, menor. Por ejemplo, los juegos infantiles pueden ser transmitidos de niños mayores a menores; los hombres y las mujeres jóvenes que se casan en nuevos contextos culturales aprenden nuevas prácticas culturales y sociales, no sólo de las personas mayores, sino también de sus propios pares. En diversas sociedades, las canciones épicas son transmitidas por personas mayores con determinadas habilidades a personas más jóvenes, algunas de las cuales son lo suficientemente jóvenes como para ser sus nietos.

La Convención no especifica el número de generaciones, aunque el uso o la expresión podrían considerarse como patrimonio inmaterial según lo estipulado en la Convención si ha sido transmitido por varias “generaciones” dentro de un grupo o una comunidad específica. De conformidad con la Convención, una vez cumplidas estas condiciones, no importa si el uso o la expresión fue creado primero por este grupo o comunidad, o adoptada y adaptada a partir del uso en otras comunidades.

Los elementos del PCI cambian con el tiempo, en respuesta a nuevas situaciones pero, por lo general, también son promulgados o usados en una amplia variedad de formas en un momento dado. De hecho, dos promulgaciones consecutivas de un mismo elemento del PCI, aún cuando haya sido promulgado por las mismas personas, no serán exactamente iguales.

En virtud de la Convención, los usos y las expresiones con una forma y un contenido fijos, es decir, elementos fosilizados que no son “constantemente recreados en respuesta al entorno” no se consideran PCI. En la documentación de un elemento en el marco de un proyecto de salvaguardia deberá tomarse en cuenta la variación de sus manifestaciones y de sus funciones; su objetivo no será establecer versiones canónicas, “auténticas” o “ejemplares”.

El PCI contribuye en gran medida a la diversidad cultural, y su enorme variedad siempre cambiante atestigua la creatividad humana. La salvaguardia del PCI contribuirá a la promoción y el disfrute de la diversidad cultural y la creatividad humana.

DIAPOSITIVA 9. DEFINICIÓN DE PATRIMONIO INMATERIAL CONFORME A LA CONVENCIÓN - 3


El PCI incide profundamente en las comunidades y desempeña una función en las relaciones que se establecen entre ellas; también puede incidir en el entorno y viceversa, de manera que es importante examinar la calidad y las consecuencias de estas interacciones. En el preámbulo de la Convención se menciona la intolerancia como uno de los factores que pudiera poner en peligro el PCI; en varios artículos de la Convención, se pide o solicita a los Estados Partes que garanticen que la salvaguardia del PCI contribuya a mejorar el entendimiento recíproco y el respeto mutuo.

Probablemente, los participantes piensen en ejemplos donde no se respeta el PCI o donde el uso del PCI dificulta las relaciones entre las diferentes comunidades. Por ello, no sorprendería que la definición plantee que, en virtud de la Convención, el PCI sólo se tendrá en cuenta cuando:



  • Sea compatible con los requisitos de los instrumentos internacionales existentes en materia de derechos humanos y desarrollo sostenible, y

  • Promueva el respeto mutuo entre las comunidades, los grupos y los individuos.

En su quinta reunión (Nairobi, 2010), el Comité aclaró que los elementos del PCI que tienen que ver con conflictos actuales o pasados entre grupos o comunidades no deben inscribirse en las Listas de la Convención ni tomarse en consideración de ninguna otra forma en el marco de la aplicación de la Convención en el plano internacional.

En la definición de PCI contenida en la Convención también se menciona “la importancia del desarrollo sostenible”. Los usos y las expresiones que obstaculicen el desarrollo sostenible, por ejemplo, el agotamiento de los recursos naturales o la afectación del desarrollo socioeconómico del grupo de que se trate, no se considerarán PCI con arreglo a la presente Convención.

Sostenibilidad significa usar y transmitir el elemento en la actualidad sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de usar y transmitir dicho elemento en el futuro ni la calidad del entorno natural. También significa contribuir al desarrollo socioeconómico de la comunidad de que se trate.

Estas limitaciones en torno a lo que se considera patrimonio inmaterial con arreglo a la Convención contribuyen a garantizar que el efecto de la salvaguardia del PCI sea positivo para todos. De esta manera, la definición de patrimonio inmaterial se corresponde con los objetivos más abarcadores de la UNESCO de promover la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.


DIAPOSITIVA 10. ÁMBITOS


La lista de ámbitos presentada en el Artículo 2.2 de la Convención no pretende ser exhaustiva, pero ofrece una idea clara de algunos de los principales ámbitos a través de los cuales pueden manifestarse “los usos, las representaciones, las expresiones, los conocimientos y las técnicas” que se mencionan en la definición de PCI. Para el patrimonio inmaterial se presentan cinco “ámbitos” abarcadores:

  1. Las tradiciones y expresiones orales como cuentos, poemas orales, canciones, proverbios, adivinanzas, poemas épicos; el idioma se menciona como vehículo del PCI. Esto significa, por ejemplo, que, como tal, no puede inscribirse un idioma en la Lista de la Convención y que sólo se incluirá en las medidas de salvaguardia como vehículo indispensable de los elementos del PCI, no por sí mismo (véase recuadro al final del informe descriptivo de esta diapositiva);

  2. Las artes del espectáculo, como las canciones, la música y la danza tradicionales;

  3. Los usos sociales, rituales y actos festivos, como los relacionados con los ciclos agrícolas y pastorales, los eventos significativos de la vida de grupos e individuos; festividades populares vinculadas con lugares específicos, incluidos los carnavales;

  4. Los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, como la curación tradicional, los conocimiento sobre hierbas y sus aplicaciones, los sistemas de gestión del agua, la orientación de la navegación por las estrellas, o la astrología y las ceremonias de felicitación;

  5. Las técnicas artesanales tradicionales: el conocimiento y la técnica de la artesanía, desde la alfarería hasta la confección de máscaras y la arquitectura vernácula.

Una vez más, esta lista no pretende ser exhaustiva, completa ni definitiva. Lo que es más, los elementos del patrimonio inmaterial pudieran incluirse – y, de hecho, a menudo éste es el caso – en varios ámbitos. Por ejemplo, tomemos un elemento como las tradiciones y los usos relacionados con los Kayas de Mijikenda en Kenya, que incluyen la música y danza tradicionales, las plegarias y las canciones, la producción de objetos para rituales sagrados y prácticas rituales y festivas, además de una conciencia y un conocimiento profundos del mundo natural.

Lo que para un forastero pudiera formar parte de uno de los ámbitos del patrimonio inmaterial, para otra persona pudiera integrarse a diferentes ámbitos, incluso dentro de una misma comunidad. Un miembro de la comunidad podría considerar un verso cantado como una forma de ritual; otro podría verlo como una canción que es parte integrante de las artes del espectáculo o, quizás, de las tradiciones orales. También puede haber diversas opiniones en cuanto a la clasificación en sub-ámbitos: lo que algunos podrían definir como “teatro” se interpretaría como “danza” en otro contexto cultural.

En muchos casos, los Estados y las instituciones han utilizado diferentes sistemas de clasificación para su patrimonio inmaterial. Algunos han añadido nuevos ámbitos o nuevas sub-categorías a los ámbitos de la Convención. Los ámbitos adicionales ya utilizados por los Estados Partes en la Convención son “los juegos tradicionales”, “las tradiciones culinarias”, “la cría de animales”, “las peregrinaciones” o “los sitios de memoria”. En su última reunión celebrada en Nairobi, el Comité inscribió varias tradiciones culinarias en la Lista Representativa.

Nota sobre el tema del idioma y la religión:

Muchos elementos del patrimonio inmaterial dependen en gran medida del idioma tradicionalmente hablado por la comunidad de que se trate, ya que la palabra hablada es importante para la promulgación y transmisión de casi todo el patrimonio inmaterial, especialmente de las tradiciones y expresiones orales, los cantos y la mayoría de los rituales.

Los depositarios de tradiciones específicas utilizan generalmente conjuntos altamente especializados de términos y expresiones o registros específicos de un idioma. Por ello, si bien los idiomas específicos no pueden inscribirse como elementos en las Listas de la presente Convención, las lenguas – o determinados aspectos de ellas – deben salvaguardarse como vehículos del patrimonio inmaterial de un grupo o una comunidad dada.

La cuestión del idioma se debatió profundamente durante el proceso preparatorio de la Convención. Todos los participantes acordaron que el idioma desempeñaba un papel central en el PCI y que las lenguas naturales, en principio, cumplían con la definición del PCI contenida en el Artículo 2.1 de la Convención; unos pocos Estados Miembros abogaron por considerar el idioma como un ámbito independiente en la lista que aparece en el Artículo 2.2.

Sin embargo, la mayoría de los Estados Miembros considera que una Convención del Patrimonio Inmaterial no es el instrumento ideal para tratar de salvaguardar la diversidad lingüística del mundo. El Atlas of the World’s Languages in Danger de la UNESCO tiene como finalidad crear conciencia sobre la pérdida sostenida de la diversidad lingüística, aunque no se relaciona con un texto normativo ni con los programas de salvaguardia.

http://www.unesco.org/culture/languages-atlas/

De igual forma, gran parte del patrimonio inmaterial posee aspectos espirituales relacionados con él. Sin embargo, las religiones organizadas no pueden proponerse específicamente como elementos para la Convención, y los elementos del PCI relativos a las tradiciones religiosas normalmente se agrupan en el ámbito d).

Como los Estados tienen diversidades lingüísticas, religiosas, étnicas y otras de tipo interno que inciden en el sentido de identidad de los grupos dentro de un Estado, hubiera sido imposible llegar a un consenso respecto de recomendaciones relativas al lugar que deben ocupar el idioma y la religión en las políticas del PCI que promovería la Convención. Todo intento por definir el concepto de comunidades o grupos hubiera enfrentado problemas similares y dilatado significativamente la elaboración de la Convención.

EJERCICIO


A fin de ilustrar estos asuntos, se pedirá a los participantes que piensen en algunos ejemplos del patrimonio inmaterial y se verá si pueden seleccionar uno o varios ámbitos en los que pudieran clasificarse.

DIAPOSITIVA 11. MÚSICA LITÚRGICA ZEMA


Probablemente existan aspectos espirituales en gran parte del patrimonio inmaterial, pero las religiones formales como el Islam, el hinduismo o el cristianismo, por ejemplo, no se consideran elementos del patrimonio inmaterial con arreglo a la Convención.

Una forma de música litúrgica característica de la Etiopía cristiana ortodoxa, Zema, se interpreta en varias ceremonias religiosas como la loa mensual a Gabra Manfas Qedus (santo local). Mientras los cantantes visten túnicas blancas sencillas, los sacerdotes que se muestran aquí congregados frente a la iglesia de Saris ’Abo, visten túnicas suntuosas y llevan íconos cubiertos sobre sus cabezas.

Este elemento no ha sido inscrito en ninguna Lista de la Convención, pero no por ello es menos importante como ejemplo del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

DIAPOSITIVA 12. EL HUDHUD, RELATOS CANTADOS DE LOS Ifugao


Como se mencionó con anterioridad, muchos elementos del patrimonio inmaterial pertenecen a varios ámbitos.

Un ejemplo de ello son los relatos cantados Hudhud de las comunidades ifugao de las Filipinas, inscritos en la Lista Representativa en 2008 y que pudieran clasificarse dentro de las expresiones orales, los rituales y el conocimiento sobre la naturaleza y el universo. Los ifugao, conocidos por sus terrazas arroceras y sus vastos conocimientos sobre el cultivo del arroz, interpretan los cantos Hudhud durante las estaciones de siembra y cosecha y en los velorios. Los relatos se transmiten por vía oral y hablan fundamentalmente de héroes ancestrales, del derecho consuetudinario, de las prácticas tradicionales y de las creencias religiosas.

El Hudhud incluye cantos descriptivos interpretados tradicionalmente por los ifugao, conocidos por sus terrazas arroceras que se extienden por las tierras altas de la isla situada al norte del archipiélago de las Filipinas. Se interpreta, durante la estación de siembra y cosecha del arroz, y en velorios y rituales. Se considera que surgieron antes del siglo VII y están compuestos por más de 200 cantos, cada uno dividido en 40 episodios. Toda una recitación podría tomar varios días.

Como la cultura ifugao es matriarcal, por lo general la esposa asume la parte principal de los cantos, y su hermano ocupa una posición más alta que su esposo. El lenguaje de las historias está plagado de expresiones figuradas y repeticiones. Existen muy pocas versiones escritas de esta tradición oral. Los cantos hablan de héroes ancestrales, del derecho consuetudinario, de creencias religiosas y de prácticas tradicionales, y reflejan la importancia del cultivo del arroz. Los narradores, principalmente ancianas, ocupan una posición clave en la comunidad, como historiadoras y predicadoras. La épica del Hudhud es cantada de forma alterna por el primer narrador y un coro, empleando una sola melodía para todas las estrofas.

La conversión de los ifugao al catolicismo ha debilitado su cultura tradicional. Además, el Hudhud está vinculado a la cosecha manual del arroz, que actualmente está mecanizada. Aunque las terrazas arroceras están inscritas como sitio del Patrimonio Mundial, el número de cultivadores se reduce constantemente. Los pocos narradores que quedan son personas de edad avanzada y deben ser apoyados en sus esfuerzos por transmitir sus conocimientos y sensibilizar a los jóvenes.

DIAPOSITIVA 13. LOS DIBUJOS EN LA ARENA DE VANUATU


El patrimonio inmaterial no sólo incluye las representaciones orales y musicales y los rituales, sino también técnicas y artesanías. Un ejemplo de técnica sin un producto permanente son los dibujos en la arena de Vanuatu, inscritos en la Lista Representativa en 2008.

El dibujo en la arena es una “escritura” multifuncional producida sobre la tierra, la arena, las cenizas volcánicas o la arcilla, utilizando un dedo para dibujar una grácil composición, generalmente simétrica, de patrones geométricos. Se utilizó como medio de comunicación entre los miembros de aproximadamente 80 grupos etnolingüísticos de Vanuatu.

Situado al sur del Pacífico, el archipiélago de Vanuatu ha preservado la singular y compleja tradición del dibujo en la arena. Esta “escritura” multifuncional es más que una expresión artística autóctona y tiene lugar en una amplia gama de contextos rituales, de contemplación y comunicación.

Los dibujos se realizan directamente en la tierra, la arena, las cenizas volcánicas o la arcilla. Utilizando un dedo, el dibujante traza líneas serpenteantes continuas sobre una cuadrícula imaginaria para producir una composición grácil y, a menudo, simétrica de patrones geométricos. Esta rica y dinámica tradición gráfica se ha desarrollado como medio de comunicación entre los miembros de aproximadamente 80 grupos etnolingüísticos diferentes que habitan en las islas del centro y el norte de Vanuatu. Los dibujos también funcionan como instrumentos nemotécnicos para registrar y transmitir los rituales, la sabiduría popular y la riqueza de información oral sobre historias locales, cosmologías, sistemas de parentesco, ciclos de canciones, técnicas agrícolas, diseños arquitectónicos y artesanales, y modelos coreográficos. La mayor parte de estos dibujos en la arena tiene diferentes funciones y niveles de significado: pueden “leerse” como obras artísticas, depósitos de información, ilustración de historias, firmas o, simplemente, mensajes y objetos de contemplación. Los dibujos en la arena no son simplemente “imágenes, sino una combinación de conocimientos, canciones e historias con significados sagrados o profanos. Por lo tanto, un maestro de dibujo en la arena tiene que poseer no sólo un sólido conocimiento de los patrones gráficos, sino también una profunda comprensión de su significado. Además, los dibujantes en la arena deben tener la capacidad de interpretar los dibujos para los espectadores.

Como símbolos atractivos de la identidad de Vanuatu, frecuentemente los dibujos son exhibidos a los turistas como forma del folclor decorativo o utilizados con otros fines comerciales. De no controlarse, esta tendencia de apreciar los dibujos en la arena a nivel puramente estético pudiera traer como consecuencia la pérdida del significado simbólico más profundo y la función social original de esta tradición.

Ya se están elaborando medidas de salvaguardia para preservar el arte del dibujo en la arena de forma significativa en las comunidades interesadas.


DIAPOSITIVA 14. ComUNIDADES (subTÍTULO)

DIAPOSITIVA 15. DEFINICIÓN DE LA COMUNIDAD INTERESADA


En reiteradas ocasiones, la Convención utiliza los términos “comunidades, grupos y, en algunos casos/cuando procede, individuos” sin definirlos específicamente. En el preámbulo de la Convención se plantea que “las comunidades, en especial las indígenas, los grupos y, en algunos casos, los individuos desempeñan un papel importante en la producción, la salvaguardia, el mantenimiento y la recreación del patrimonio cultural inmaterial, contribuyendo a enriquecer la diversidad cultural y la creatividad humana”.

En virtud de la Convención, las “comunidades, los grupos y los individuos” interesados son aquellas personas que participan, directa o indirectamente, en el uso o la transmisión de un elemento (o un conjunto de elementos) del PCI y consideran que este PCI forma parte de su patrimonio cultural. En las Directrices Operativas también se utilizan frecuentemente estos términos, aunque también se presentan ocasionalmente los “depositarios y ejecutantes de las tradiciones”, refiriéndose a aquellas personas que tienen tareas específicas en un grupo o comunidad para la promulgación y transmisión del PCI.

Uno de los motivos por los que no hay una definición formal es que resulta muy difícil definir una comunidad – al igual que sucede con el patrimonio inmaterial, las comunidades y los grupos inherentes son indefinidos. Los conceptos de comunidad y grupo también pueden entenderse de formas distintas por diferentes personas y en diferentes contextos políticos.

Las comunidades pueden definirse según criterios administrativos, geográficos, etnolingüísticos u otros. Por lo tanto, las personas pueden formar parte de diferentes comunidades al mismo tiempo. En primer lugar, la identificación de comunidades y grupos deben hacerla las propias personas. Ellos pueden definirse a sí mismos como comunidad o grupo sobre la base de muchos factores, por ejemplo, su idioma, un elemento específico del PCI o un conjunto de estos elementos.

Las personas que integran un grupo o comunidad pueden desempeñar diferentes funciones en la promulgación de su PCI, por ejemplo, como ejecutantes, custodios, transmisores o público. Algunos grupos del PCI son muy reducidos y están bien definidos (como el grupo de ejecutantes de una tradición de curación tradicional o una técnica artesanal, o una familia de titiriteros). Pueden incluso contar con una sola persona. Otros grupos son más numerosos y no están tan bien definidos, como los vecinos que celebran el carnaval, el público que asiste a festivales y los miembros de la comunidad que participan en rituales y que disfrutan asistiendo a estos eventos pues logran experimentar, vivir su patrimonio cultural y percibir un sentimiento comunitario.

Los expertos oficiales que elaboraron el texto de la Convención en 2002-2003 se sintieron complacidos al dejar estos conceptos sin una definición, y no sólo por los problemas objetivos mencionados anteriormente. Si hubieran tratado de definir estos conceptos, no hubieran terminado de redactar el texto en 2003, ni siquiera en 2005. La mayoría de los Estados muestra una considerable diversidad cultural y etnolingüística, y los Estados abordan sus diversidades de distintas maneras. Algunos Estados, generalmente los muy centralizados, enfrascados en procesos intensos de construcción o consolidación de la nación, no están interesados en recibir a extraños (o tener una Convención) que les digan cómo tienen que definir y tratar a las comunidades y los grupos. Algunos Estados reconocen, por ejemplo, a las comunidades indígenas, mientras que otros no. Los estados que acaban de salir de un período difícil de problemas internos prefieren centrarse en las identidades comunes y no en las diferencias internas.


DIAPOSITIVA 16. LA RELACIÓN


Por lo tanto, existe una estrecha relación entre un elemento del PCI y las “comunidades, los grupos y los individuos” interesados. Éstos participan en la promulgación y transmisión del PCI; sin ellos el PCI no puede manifestarse. Son los dueños de su PCI. De igual forma, el uso y la transmisión de su PCI contribuye a fomentar un sentido de identidad y continuidad y, a menudo, genera ingresos y prestigio.

La Convención y las Directrices Operativas reconocen plenamente la función crucial que las comunidades desempeñan o deben desempeñar en la salvaguardia de su PCI.



Artículo 15

[…] Los Estados Partes tratarán de lograr una participación lo más amplia posible de las comunidades, los grupos y, si procede, los individuos que crean, mantienen y transmiten ese patrimonio y de vincularlos activamente a su gestión.


DIAPOSITIVA 17. SALVAGUARDIA (subTÍTULO)

DIAPOSITIVA 18: CONCEPTOS DE SALVAGUARDIA


Se entiende por salvaguardia las medidas encaminadas a garantizar la viabilidad del patrimonio cultural inmaterial (Artículo 2.3 de la Convención): su potencial para ser promulgado, desarrollado y transmitido en el futuro y preservar su importancia para la comunidad, el grupo o los individuos de que se trate.

No todo el patrimonio inmaterial debe ser – o de hecho puede ser - salvaguardado o revitalizado. Si determinados elementos del patrimonio inmaterial ya no son considerados por la comunidad o el grupo en cuestión como pertinentes o significativos, pueden ser registrados, si procede, antes de que dejen de promulgarse. Si no existe una motivación y un compromiso sólidos por parte de los ejecutantes y demás depositarios de la tradición, las medidas de salvaguardia (a la luz de la Convención) fracasarán.

Las medidas de salvaguardia destinadas a garantizar la viabilidad de elementos específicos del PCI tienen que abordar las amenazas y los riesgos que enfrenta la viabilidad de un elemento.

Las amenazas a la viabilidad son los problemas actuales que obstaculizan la promulgación y transmisión del elemento. Los riesgos son los problemas futuros previstos.


DIAPOSITIVA 19: MEDIDAS FUNDAMENTALES DE SALVAGUARDIA


Las medidas de salvaguardia pueden incluir la identificación, documentación, investigación, preservación, protección, promoción, promulgación, transmisión, especialmente a través de la educación formal y no formal, y revitalización (Artículo 2.3 de la Convención).

Esta lista de medidas, al igual que la lista de ámbitos contenida en el Artículo 2.2 de la Convención, no pretende ser una lista completa y, por supuesto, muchas medidas de salvaguardia podrían clasificarse al mismo tiempo como parte de algunas de estas medidas. En el apartado b) del Artículo 11 se añade la “definición” de PCI a esta lista, Artículo 12 “confección de inventarios”. El fortalecimiento de las capacidades (para la salvaguardia) y la sensibilización son medidas más generales que figuran en la Convención y en las Directrices Operativas.

En cualquier situación real, primero se determinan las amenazas y los riesgos, y después se formulan las medidas de salvaguardia. La categoría de medidas de salvaguardia contenidas en la Convención, dentro de las que pudieran incluirse estas actividades, es una cuestión secundaria.

Estas medidas se definen más detalladamente en el Glosario. En este caso, hay tres términos que son de especial interés: confección de inventarios, revitalización y sensibilización.

La confección de inventarios, conjuntamente con la identificación y la definición, es una obligación ineludible de los Estados Partes en la Convención (artículos 11 y 12 de la Convención). En la sesión 2.4 sobre la aplicación de la Convención en el plano nacional, se presentará como corresponde la confección de inventarios. Aquí, baste decir que la confección de un inventario significa la recopilación y presentación sistemática de información sobre elementos del PCI. El inventario se puede distribuir como lista impresa, base de datos de una multimedia o cualquier otro tipo de publicación. La confección de los inventarios debe realizarse con la participación de las comunidades o los grupos interesados. Los Estados Partes pueden organizar inventarios del PCI como consideren más conveniente. Los inventarios pueden tener diferentes objetivos; contribuir a la salvaguardia y la sensibilización es, probablemente, el más importante de todos. La Convención requiere estos inventarios para poder contribuir a la salvaguardia de los elementos contenidos en ellos.

Por revitalización del PCI se entiende el fortalecimiento de los usos y las expresiones del PCI que están seriamente amenazados. A tales efectos, el PCI debe mostrar, al menos, un determinado grado de viabilidad dentro de la comunidad o el grupo de que se trate o dejará de ser PCI de acuerdo con la definición de la Convención. En virtud de la Convención, la restauración y consolidación del PCI frágil y en peligro de extinción – es decir, la revitalización – son acogidas con beneplácito como medida fundamental de salvaguardia; la resurrección de elementos extintos, conocida también como renacimiento, está fuera del alcance de la Convención.

La sensibilización implica alentar a las partes interesadas, incluidas las personas que viven en las comunidades de que se trate, a reconocer el valor del patrimonio inmaterial, respetarlo y, si estuviere a su alcance, tomar las medidas necesarias para garantizar su viabilidad. Estas actividades pudieran incluir la difusión de información sobre el elemento y su valor para las comunidades interesadas, por ejemplo, a través de los medios de comunicación.

La Convención y sus Directrices Operativas alientan no sólo la creación de productos o representaciones culturales, sino también a la promulgación sostenida en comunidades y grupos, y a la transmisión del PCI a futuras generaciones. El énfasis de la Convención en la transmisión dentro de las comunidades o los grupos de que se trate es la razón por la cual las Directrices Operativas señalan: “Se alentará a todas las partes a velar especialmente por que las actividades de sensibilización no tengan como consecuencia descontextualizar ni desnaturalizar las manifestaciones o expresiones del patrimonio cultural inmaterial de que se trate” (DO 102).



En ocasiones, los intereses económicos resultan muy importantes en el uso y la transmisión de un elemento del patrimonio inmaterial como, por ejemplo, cuando el conocimiento y las técnicas artesanales tradicionales constituyen el medio de subsistencia de un grupo de ejecutantes o cuando los músicos son remunerados por actuar en bodas, salones de baile, etc. El valor económico del elemento ayuda a mantenerlo en el tiempo, al igual que su valor cultural. Se pueden introducir nuevas formas de valor económico – esto es aceptable cuando contribuye a salvaguardar un elemento de forma que sea bien acogido por las comunidades y los grupos interesados.

El aumento del valor económico de un elemento no tiene necesariamente que conspirar contra su viabilidad. El cambio registrado en el uso y la transmisión del patrimonio inmaterial es normal y, frecuentemente, inevitable para garantizar su importancia continuada para las comunidades de que se trate en un mundo cambiante. El turismo o la artesanía puede, por ejemplo, alentarse, propiciarse o incluso desarrollarse de forma paralela a la promulgación y transmisión del patrimonio inmaterial por parte de las comunidades interesadas y para su beneficio. Sin embargo, utilizamos el término comercialización cuando la introducción de un nuevo público, mercado o producto se convierte en una meta en sí misma, con una repercusión real o potencialmente negativa sobre la salvaguardia del elemento en el contexto de su comunidad.

A veces, hay elementos del patrimonio inmaterial que se simplifican para su presentación a turistas y otras personas que pagan por apreciarlos. De esta forma, el elemento se descontextualiza, es decir, se saca de su contexto de tal forma que resulta inaceptable para las comunidades interesadas. Esto podría suceder, por ejemplo, cuando determinados fragmentos de una tradición musical o un poema oral son representadas por grupos teatrales profesionales, y a la comunidad interesada se le dice que su representación en un entorno comunitario, utilizando el repertorio completo de la música o el poema, no puede comercializarse, o no resulta lo suficientemente atractiva o profesional. Estas acciones pudieran tener una repercusión negativa sobre la función o los valores del elemento dentro de la comunidad interesada y disminuir así el interés en su uso continuado.

Si un elemento se ve seriamente amenazado y no puede ser salvaguardado como uso o expresión utilizada por una comunidad que se identifica con él, uno o varios intérpretes pueden transformarlo en una forma artística moderna a fin de desarrollarla fuera del contexto comunitario y generar ingresos. En estas circunstancias, es probable que el elemento deje de considerarse PCI con arreglo a lo estipulado en la Convención.


DIAPOSITIVA 20. OTRAS MEDIDAS DE SALVAGUARDIA


Otras medidas de salvaguardia mencionadas en la Convención incluyen:

Documentación, investigación

Identificación, definición

Preservación, protección

Promoción, mejoramiento

Transmisión, por ejemplo mediante la educación

Acceso garantizado a lugares y materiales

La documentación es el PCI registrado en su estado y variedad actuales, mediante la transcripción y grabación audiovisual y la recopilación de documentos relacionados con él.

La investigación tiene como objetivo mejorar la comprensión de un elemento del PCI o de un grupo de elementos mediante el examen de sus formas y funciones sociales, culturales y económicas, su uso, sus formas de transmisión, sus características artísticas y estéticas, y la historia y dinámica de su creación y recreación.

La transmisión del PCI tiene lugar cuando los ejecutantes y otros depositarios de las tradiciones de una comunidad transmiten usos, técnicas, conocimientos e ideas a otros, generalmente más jóvenes, de manera formal o informal. La continuidad de formas tradicionales dinámicas de transmisión de una comunidad no se considera una medida de salvaguardia.

Sin embargo, si la transmisión de un elemento de una comunidad o grupo se ve perjudicada o amenazada, será necesario elaborar medidas de salvaguardia para mejorar el proceso de transmisión o para desarrollar nuevas formas de transmisión. Aquí podría incluirse la introducción de formas de transmisión más formales o profesionales, por ejemplo, en las escuelas. Si los alumnos proceden de la comunidad donde tradicionalmente se usa el PCI, la enseñanza de canciones tradicionales en la escuela podría, por ejemplo, considerarse una medida de salvaguardia que ayuda a garantizar la continuidad del uso. Para la sensibilización general entre diferentes comunidades, se requerirán otros tipos de materiales de estudio.

DIAPOSITIVA 21. LA FUNCIÓN DE LAS COMUNIDADES EN LA SALVAGUARDIA


Las comunidades y los grupos (y, si procede, los individuos) interesados son los principales responsables de la transmisión y promulgación del PCI, y deberán comprometerse con la salvaguardia de todos sus elementos.

Las comunidades y los grupos pueden, si así lo desean, recibir asistencia de distintos organismos para la realización de las actividades de salvaguardia (como la identificación, documentación y revitalización). Estos organismos pudieran ser ministerios, ONG, centros de investigación, centros de documentación, entre otros.

Las comunidades siempre desempeñan un papel insoslayable en la salvaguardia; sólo la sensibilización o la promoción de un elemento dirigida a personas ajenas a la comunidad podría hacerse sin la participación directa de la comunidad y los grupos interesados, aunque ello también tendría que hacerse con su consentimiento (y, cuando proceda, su orientación).

En el Artículo 2.1 de la Convención se señala que las comunidades o los grupos de depositarios de tradiciones determinarán si una tradición o un uso específico constituye parte de su patrimonio cultural. Ellos se encuentran en la mejor posición para determinar si una expresión o un uso específico resulta crucial para su identidad o sentido de continuidad. En el apartado b) del Artículo 11 de la Convención, se vuelve a destacar este asunto cuando se señala que los elementos del PCI serán identificados y definidos “con la participación de las comunidades, los grupos y las ONG pertinentes”. En el Artículo 15 se señala que cada Estado Parte tratará de lograr una participación lo más amplia posible de las comunidades y los grupos en la salvaguardia y gestión de su propio PCI.

Las Directrices Operativas de la Convención (DO 1 (U4), 2 (R4), 7 (P5)) instan a que las comunidades, los grupos o los individuos relacionados con elementos específicos del PCI participen siempre y estén informados de la forma más amplia posible sobre cualquier solicitud o propuesta relativa a su PCI que presente el Estado Parte de que se trate al Comité Intergubernamental. Por lo tanto, en el caso de las candidaturas y de muchas actividades de salvaguardia, las comunidades interesadas deberán dar su consentimiento previamente.

Cuando las comunidades, los grupos o los individuos participen en la presentación de un expediente de candidatura para un elemento de su PCI, incluida la elaboración de medidas de salvaguardia, deberán expresar, de forma libre y voluntaria, su acuerdo (consentimiento) con la preparación y presentación del expediente. Tendrán suficiente tiempo e información para tomar una decisión y conocer los beneficios probables y las posibles consecuencias negativas de la inscripción. Sin su consentimiento, no podrá prepararse un expediente de candidatura ni presentarlo a la UNESCO.


DIAPOSITIVA 22. ASPECTOS QUE DEBEN TENERSE EN CUENTA


El patrimonio inmaterial es el patrimonio vivo transmitido de generación en generación, de maestros a aprendices, en el contexto de una comunidad o un grupo.

El patrimonio inmaterial cambia constantemente debido a factores internos y externos, como la adaptación a un nuevo entorno o las modificaciones del entorno social y cultural.

Es utilizado por las personas de una comunidad que pueden desempeñar funciones diferentes al usarlo y obtener de él un sentido de identidad y continuidad.

La salvaguardia implica ayudar a las comunidades a seguir usando y transmitiendo su PCI.


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