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Manifestaciones del riesgo intensivo y extensivo – COSTA RICA




Anexo 6.

Manifestaciones intensivas y extensivas del riesgo

COSTA RICA

Septiembre de 2008








Contenido

PRESENTACIÓN 3

INTRODUCCIÓN 4

1. DESCRIPCIÓN DE LOS DATOS UTILIZADOS 6

(a) Sobre la metodología de recolección de datos 6

(b) Fuentes de información 6

(c) Total fichas en la base de datos 6

(d) Fichas con al menos una variable robusta 8

2. LAS MANIFESTACIONES INTENSIVAS DEL RIESGO 9

3. MANIFESTACIONES EXTENSIVAS DEL RIESGO 12

3.1 Análisis por categorías 12

3.2 Distribución temporal 15

(a) Número de registros 15

(b) Variable muertos 17

(c) Variable viviendas destruidas y afectadas 17

(d) Analisis temporal por categorias 19

3.3 Distribución espacial 21

(a) Analisis provincial 21

(b) Análisis a nivel cantonal (nivel 2) 22



PRESENTACIÓN


En este documento se hace un análisis de las manifestaciones de riesgo intensivo y extensivo en Costa Rica, de acuerdo con la metodología general definida para el estudio que servirá como insumo para el Informe Global sobre la Reducción del Riesgo de desastres (PNUD/ISDR). El informe fue elaborado por la Corporación OSSO con participación de Adriana Bonilla (LA RED). A lo largo del documento se señalan los aspectos más relevantes encontrados en cada sección.

INTRODUCCIÓN


Las transformaciones de las manifestaciones del riesgo en Costa Rica han estado marcadas por diferentes aspectos, de los cuales se presentan los más importantes a continuación:
La demanda por tierra para fines residenciales tendió a eliminar las actividades agropecuarias pero también casi todos los remanentes boscosos contiguos, creando una gran mancha urbana y una conurbación metropolitana que hoy representa menos del 10% del territorio nacional, pero reúne a casi dos millones de personas. Esta se extiende desde el cantón de San Ramón, al oeste, en la provincia de Alajuela, hasta el cantón de Paraíso, en Cartago, al este. Atraviesa el Area Metropolitana de San José (AMSJ) y todos los cantones al centro y sur de Heredia. Ese proceso inició y se consolidó en menos de 25 años, invirtiendo por completo la relación entre población urbana y rural de Costa Rica
Si bien hay algunos polos de desarrollo en la provincia de Guanacaste, en el Pacífico Norte, como Liberia y Nicoya, así como en el Caribe, en Limón, cantón central, Siquirries y Guápiles, el grueso del crecimiento y la mayor atracción de población se ha dado en el centro del país.
El fenómeno urbanístico ha tendido de ese modo a generalizarse hacia todas las cabeceras de provincia, y los distritos y cantones de sus periferias Con ello, la presión creciente en el uso de la tierra y el rezago en los marcos locales para su administración (regulaciones de ordenamiento territorial en los gobiernos municipales); el aumento de la escorrentía por impermeabilización, y la mala gestión de los desechos sólidos, aparecen como las causales principales de muchos eventos de inundación y deslizamientos.
La municipalidad de San José, una de las que más problemas de inundaciones localizadas reporta, señala que la mayor parte de ellas se debe a la insuficiencia del sistema de alcantarillado pluvial para responder al incremento en la escorrentía en la última década, pero especialmente, a la cantidad y tipo de desechos que se acumulan en los cauces que atraviesan la ciudad. De acuerdo con ellos, más del 80% de los reportes de inundaciones están originados por ambos problemas, con lo que podemos decir que si bien el evento y los daños son los mismos, es cuestionable hablar pura y llanamente de un origen hidrometerológico en ellos.
Eventos de similar intensidad suelen actualmente dar lugar a más frecuentes y numerosas inundaciones y deslizamientos. Hay una fracción importante de la población en asentamientos informales, sobre pendientes de las áreas centrales, el mayor y mejor ejemplo de ello es el cantón de Desamparados, que merece un estudio aparte porque fue seleccionado por el estado costarricense, a partir de 1986, para reubicar en él al grueso de la población de bajos ingresos sin casa propia. Esto dio lugar a la aparición tanto de áreas residenciales de interés social, como de decenas de asentamientos irregulares, especialmente ubicados en los sitios de menor plusvalía, con frecuencia, tierras de la propiedad del Estado costarricense. Son estos sitios, conocidos como “precarios” los que en los cantones más populosos suelen reportar eventos de inundación, puesto que como característica común, casi todos se han establecido en las laderas de los cañones de los ríos urbanos. Ellos sufren y a la vez contribuyen con la contaminación que se aporta a los cauces, estrechos por demás en esta parte del país y que tienden a desbordarse en la época lluviosa, afectando en especial a quienes han tomado sus terrazas o planicies de inundación como áreas de residencia.
Esto se debe en parte, a que con la transformación de la estructura económica del país, y la extensión de las áreas urbanizadas sobre antiguos terrenos de siembra y producción agropecuaria, la población nacional y migrante ha buscado trabajo en las ciudades, entrando en el sector informal o en las empresas de servicios.
Los cantones de San José, Turrialba, Desamparados, en especial, así como sus distritos, están siempre entre aquellos con más problemas de esta naturaleza. En el caso de Turrialba, desde la década de 1950 se dictó una ordenanza local, que prohibía tomar los márgenes de los ríos, hasta los 15 metros, como áreas residenciales. Al igual que ahí, en el resto del país, las regulaciones de las zonas protectoras de los cauces no ha sido respetadas. No es aventurado afirmar que casi todas las viviendas dañadas por estos eventos de escasa intensidad, se hallan a esa distancia o menos, de algún cauce. Es el caso con los eventos reportados en Patarrá de Desamparados, en Palmares y San Ramón de Alajuela y en varios cantones de Heredia.
Costa Rica fue catalogada por el Proyecto Estado de la Nación, como un país que cada vez tendía más al registro de eventos dañinos de alta frecuencia y baja intensidad y donde las inundaciones representan cada año, sobre el 50% de los eventos. De la misma forma, eventos asociados a escapes y otros incidentes con químicos, se originan en la débil regulación para separar áreas industriales y residenciales, con lo que las empresas dedicadas al primero de esos sectores, tienen en su periferia más inmediata, comercios, casas, e instituciones educativas.

1. DESCRIPCIÓN DE LOS DATOS UTILIZADOS


Para analizar las manifestaciones intensivas y extensivas del riesgo, se cuenta con información contenida en un inventario histórico nacional de efectos por desastres a escala de observación nacional y resolución distrital. Cada ficha de la base de datos registra los daños y pérdidas ocurridas en el territorio de un distrito asociadas con la materialización de un tipo de riesgo determinado.

Tabla 1. Niveles geográficos de la base de datos y nivel de resolución

(a) Sobre la metodología de recolección de datos


La metodología utilizada en la construcción de la base de datos fue DesInventar; con ella se documentan los efectos de los “desastres” de manera desagregada al nivel de mayor resolución de la base de datos (en el caso de Costa Rica es distrito). Costa Rica está conformada por 463 distritos y la base cuenta con 9718 reportes, estos nos daría que el promedio de registros por distrito es de 20.

(b) Fuentes de información

Las fuentes de información utilizadas en la base son (a) Información sobre las emergencias cotidianas y las que afectan a nivel nacional suministrados por Comisión Nacional de Emergencias – CNE, cubriendo el periodo 1996– 2007 y (b) El periódico La Nación: periódico de mayor circulación a nivel nacional abarcando toda la base de datos 1970 – 2007.


(c) Total fichas en la base de datos


Aunque la base de datos oficial de Costa Rica cuenta con 9718 reportes entre 1968 y 2007 para el siguiente análisis se utilizaron los reportes para el periodo común de estudio en latinoamerica y Asia que es 1970-2007 y para los tipos de eventos1 objeto de análisis en el GAR (Figura 1).

Periodo

Fichas objeto de análisis

1970-2007

9368


Figura 1. Distribución de registros (9368) por tipos de eventos 1970 – 2007


Quedan por fuera del análisis 346 registros que corresponden con los tipos eventos que no se tendrán en cuenta para el análisis éstos son: accidente, biológico, cambio de línea de costa, colapso estructural, contaminación, epidemia, otro, pánico, plaga y sedimentación. La distribución de los registros que quedan por fuera se presenta en la Figura 2.


Figura 2. Distribución de registros (346) por tipos de eventos 1970 – 2007


En el gráfico anterior se puede observar el total de 346 registros que no se tendrán en cuenta y se distribuyen en Epidemia con 201, Plaga con 72, Accidente con 43, Estructura con 18, Contaminación con 11 y Pánico con 1 registro.



(d) Fichas con al menos una variable robusta

Para el total de registros considerados en la base de Costa Rica el 84 % incluye al menos una de las variables robustas (muertos, viviendas destruidas y afectadas, damnificados y afectados). Se puede decir que las variables más robustas en esta base son: muertos que tiene dato cuantitativo en el 97% de los registros que reportan afectación en esta variable, seguido de viviendas destruidas, con el 89% de los registros y por último viviendas afectadas, con el 61 % de registros.


Las variables heridos y afectados tienen menos del 10 % de los datos cuantitativos y en el caso de hectáreas afectadas, tiene el 10% de datos cuantitativos; también vale la pena resaltar que la variable damnificados pese a que es robusta en el número de registros solo presenta el 27% en datos cuantitativos, sin embargo las variables damnificados y afectados por su índice de registros podrían ser un gran indicativo en el análisis de los efectos de la base.
Para efectos del análisis de las manifestaciones intensivas y extensivas del riesgo en América Latina y Asia se definieron como variables a utilizar muertos y viviendas destruidas, sin embargo, en algunos casos se realizarán análisis con la variable viviendas afectadas (por ejemplo en el análisis del riesgo extensivo).

2. LAS MANIFESTACIONES INTENSIVAS DEL RIESGO


Al aplicar el umbral de 50 y más muertos o 500 y más viviendas destruidas (ver Anexo 1 del informe final) se identifican las fichas de la base que corresponden con el riesgo intensivo. El resultado fueron tres fichas que se presentan en la Tabla 2, junto con los acumulados de muertos y viviendas destruidas de dichas fichas. Los porcentajes de la tabla se calcularon con respecto a toda la base de datos objeto de análisis.

Tabla 2. Fichas asociadas con riesgo intensivo

Registros

%

Muertos

%

Viviendas destruidas

%

Viviendas afectadas

%

3

0,03

46

8

3830

50 %

6068

13

Porcentajes calculados respecto al total de la base objeto de estudio

Los resultados de la tabla indican que las manifestaciones intensivas del riesgo representan el 0,3 % del total de fichas de la base (tres de 22 357), el 8 % de los muertos, el 13 % de las viviendas afectadas, sin embargo concentran la mitad de las viviendas destruidas. En el Anexo 1 se encuentran la metodología detallada para la selección de los registros intensivos y los seriales de los tres registros.


Las tres fichas asociadas con riesgo intensivo corresponden a la categoría de geológicos, en los demás eventos clasificados como hidrometerológicos, antrópicos e incendios forestales no se presenta ningún registro con manifestaciones intensivas del riesgo. Las tres fichas corresponden con el sismo ocurrido en 1991 en la Provincia de Limón (Tabla 3). Aunque la base tiene resolución distrital la información para este sismo sólo se consiguió desagregada al nivel cantonal como se detalla en la tabla.
Ninguno de los tres registros superó el umbral de 50 muertos, como se puede ver en la tabla los muertos varian de 10 a 26 registros por cantón.
Tabla 3. Registros y efectos asociados con riesgo Intensivo


Se puede decir que para Costa Rica la mortalidad en los registros intensivos es baja comparativamente con otros países en los cuales varias fichas están por encima -y muy por encima- de los umbrales (500, 1000, 10 000 y más muertos), al sumar los muertos por el sismo de 1991 y la erupción volcánica de 1968 se tienen 124 muertos.


La variable muertos tiene dos connotaciones importantes en la base de datos que la catalogan como una variable extensiva: (a) ninguno de los tres registros superó el umbral de los 50 o más muertos y (b) el 92 % de ellos están asociados con pérdidas extensivas del riesgo. Una situación diferente se tiene con las viviendas destruidas ya que están asociadas en partes iguales (50%) al riego intensivo y al extensivo.
Aunque las fichas asociadas con riesgo intensivo corresponden a tres cantones (de la provincia de Limón), el sismo afectó gran parte del territorio costarricense. El mayor impacto comprendió gran parte de la provincia de Limón.

Desde el punto de vista espacial los riesgos intensivos tienden a concentrarse en territorios específicos de cada país. Los cantones afectados son Limón, Talamanca y Mantina, con un registro cada uno, el primero fue el más afectado por el sismo.



F
igura 3. Registros intensivos en Costa Rica 1968 y 1991

N

ota: La regiones resaltadas en los mapas corresponden con los cantones afectados por el registro intensivo de la erupción volcánica de 1968 (por fuera del periodo de estudio) y el terremoto de Limón de 1991.



Aunque para el riesgo intensivo solo clasificaron tres registros correspondientes con tres cantones, en los registros de riesgo extensivo también hay tres registros que están asociados al terremoto de Limón de 1991. Esto significa que las pérdidas asociadas con este sismo se manifestaron de manera tanto intensiva, con grandes efectos en los cantones Limón,Talamanca y Matina, como extensiva en los cantones Siquerres y Guacimo de la provincia de Limón y Turrialba en Cartago (Tabla 4).

Tabla 4. Distribución espacial por cantones de los registros y daños asociados con riesgo extensivo



Cabe mencionar que las pérdidas reportadas en el canton Turrialba (Provincia de Cartago) podrían ser consideradas intensivas en la medida en que se acercan a los datos clasificados como riesgo intensivo, según los umbrales establecidos (registra 408 viviendas destruidas).




3. MANIFESTACIONES EXTENSIVAS DEL RIESGO


Al aplicar el umbral de menos de 50 muertos o menos de 500 viviendas destruidas se identifican las fichas de la base que corresponden con el riesgo extensivo (Ver Anexo 1). El resultado fueron 9365 fichas que se presentan en la Tabla 5, junto con los acumulados de muertos y viviendas destruidas de dichas fichas. Los porcentajes de la tabla se calcularon con respecto a toda la base de datos objeto de análisis.

Tabla 5. Fichas asociadas con riesgo extensivo

Registros

%

Muertos

%

Viviendas destruidas

%

Viviendas afectadas

%

9365

99,9

475

91 %

3843

51

39214

86

Porcentajes calculados respecto al total de la base objeto de estudio

Los resultados de la tabla muestran que las manifestaciones extensivas del riesgo representan el 99 % del total de fichas de la base (9365 de 9368); en términos de efectos y pérdidas representan el 91 % de los muertos, el 51 % de las viviendas destruidas y el 86 % de las viviendas afectadas.


3.1 Análisis por categorías


La clasificación de los registros de acuerdo con las cuatro categorías (Tabla 6) de los tipos de eventos objeto de análisis en este estudio indica que:

  • El riesgo extensivo está principalmente asociado con los eventos de tipo hidrometeorológico: los cuáles representan el 86 % de los registros, 71% de los muertos, 53 % de las viviendas destruidas y 93% de las viviendas afectadas de la base de datos entre 1970 y 2007 (Tabla 6)

  • En segundo lugar están los de tipo Antrópico con el 10 % de las fichas, 24 % de los muertos, 25 % de las viviendas destruidas y 0,8 % de las viviendas afectadas

  • Los registros asociados con la categoría de geológicos suman tan sólo el 2 % de las fichas, 4 % de los muertos, 22 % de las viviendas destruidas y 6 % de las viviendas afectadas.

  • Los incendio forestales que representan el 0,5 % del total de registros, 0,007 % de viviendas afectadas y 0,2 % de viviendas destruidas. No se presentan registros de muertos.

Los eventos de tipo hidrometereológico presentan la mayor recurrencia, seguidos por los eventos antrópicos con 1029 registros, los geológicos con 207 registros y por último la que menos registros tiene es la categoría de incendios forestales con 48 reportes.
En la tabla destaca que el mayor número de muertos está asociado con la categoría de eventos hidrometereológicos (71 %), seguido de los eventos antropicos (24 %). Adicionalmente la categoría de los hidrometereológicos registra el mayor número de viviendas destruidas con el 53% del total asociadas con riesgo extensivo; los antrópicos aportan el 25 % ocupando el segundo lugar en en términos del número de registros y los geólogicos aportan el 22 %.

La mayor cantidad de viviendas afectadas también están asociadas a los eventos hidrometereológicos con 36 336 viviendas, que representa el 93% del total, seguido de los eventos geológicos con 2538, los eventos antrópicos con 337 viviendas que representan el 0,8% del total de viviendas afectadas.


Tabla 6. Registros y pérdidas asociadas con riesgo extensivo según categorías





Hidrometeorológicos.

Los muertos por eventos de tipo hidrometeorológico estan concentrados en tres tipos de eventos deslizamientos (47 %), inundaciones (36 %) y avenidas torrenciales (12 %); en cambio las viviendas destruidas están asociadas en un 81 % con inundaciones y deslizamientos (12 %). El 83 % de las viviendas afectadas está asociado con inundaciones.


En Costa Rica el riesgo extensivo está asociado principalmente con eventos de tipo hidrometeorológico que concentran el 86 % de los registros, el 71 % de los muertos, el 53 % de las viviendas destruidas y el 92 % de las viviendas afectadas. Los tipos de eventos que generan más daños son inundaciones, deslizamientos y avenidas torrenciales.
Una categorización de las viviendas destruidas asociadas con eventos de tipo hidrometeorológico (0 viviendas, de 1 a 10, de 11 a 50, etc) como se muestra en la Tabla 6 indica que el 96 %2 de lo registros no tienen viviendas destruidas.
En el rango o de 101 a 500 viviendas destruidas tan sólo aparecen tres registros que acumulan 413 viviendas destruidas, esto es consistente con (a) el hecho que no aparecen registros con viviendas destruidas por hidrometeorológicos en los registros intensivos y (b) que el 50 % de las viviendas destruidas está en el rango de 1 a 20 (suman 1021 viviendas destruidas).

Tabla 7. Registros asociados con eventos hidrometeorológicos según rangos de viviendas destruidas


El análisis de la variable viviendas destruidas en Costa Rica por riesgo extensivo está caracterizado por alta concentración de fichas de bajo impacto (1 a 20 viviendas destruidas).


Una categorización de los registros por muertos asociados con eventos de tipo hidrometeorológico (cero muertos, de 1 a 10, de 11 a 49, etc) como se muestra en la Tabla 7 indica que:


  • El 98 % de lo registros asociados con eventos hidrometeorológicos no tienen mortalidad asociada y los registros que no tienen muertos representa el 98 % de las viviendas afectadas y el 71 % de las viviendas destruidas.




  • El 84% de los muertos están en en el rango de 1 a 10 muertos distribuidos en el 1 % de las fichas.


Tabla 8. Registros asociados con eventos hidrometeorológicos según rangos de muertos



En Costa Rica el riesgo extensivo por eventos de tipo hidrometeorológico no está asociado con mortalidad ya que el 98 % no registran muertos y sin embargo el 1 % de las fichas que sí los registran -y que suman 284 muertos-, representan cerca de seis veces los muertos asociados con el único registro intensivo (por sismo).


Una categorización de los registros por viviendas afectadas (cero viviendas, de uno a 20, de 21 a 100, etc) como se muestra en la Tabla 8 indica que el 59 % de lo registros asociados con eventos hidrometereológicos no tienen viviendas afectadas y que el 34 % de las viviendas afectadas están en el rango de uno a 20, y una proporción similar en el rango de 21 a 100 y en el de 101 a 499.

Tabla 9. Registros asociados con eventos hidrometeorológicos según rangos de viviendas afectadas



A diferencia de las viviendas destruidas que se concentran en el rango de 1 a 20 viviendas, las viviendas afectadas se distribuyen mas equitativamente en los rangos analizados, incluyendo registros tanto de bajo impacto (1 a 20 viviendas afectadas) como de medio (21 a 100), alto y muy alto (101 a 500) y mayor a 501.



Antrópicos y geológicos.

Los registros asociados con eventos de tipo antrópico (Tabla 10) representan muy baja mortalidad aportando el 100 % de los muertos en el rango de 1 a 10 muertos. Y los registros asociados con eventos de tipo geológico (Tabla 11) representan muy baja mortalidad aportando el 100 % de los muertos en el rango de 1 a 10 muertos.


Tabla 10. Registros asociados con eventos antrópicos según rangos de muertos





Tabla 11. Registros asociados con eventos geológicos según rangos de muertos



La mortalidad de los registros extensivos por eventos de tipo antrópico y geológico está concentrada en el rango de 1 a 10 muertos; sin embargo los antrópicos acumulan cinco veces más muertos que los geológicos.


3.2 Distribución temporal

(a) Número de registros


Los acumulados anuales de registros representados en la Figura 4 a lo largo de los 38 años (1970 y 2007) muestran los siguientes elementos:

  • Crecimiento del número de registros especialmente desde 1996. Este incremento posiblemente se deba a que apartir de este año, además de la fuente hemerográfica, se utiliza como fuente los datos de la Comisión Nacional de Emergencias.

  • El periodo 1970-2007 presenta un promedio anual de registros por año de 216; a partir de 1999 todos tienen registros por encima de ese promedio.

  • Se pueden apreciar dos periodos: el primero 1970-1995 y el segundo de 1996 al 2007. El periodo entre 1970 y 1995 no es estable, ya que presenta alta variabilidad incluyendo picos en términos de los acumulados anuales; el promedio de reportes para este periodo es de 117 reportes, el pico máximo lo presenta el año 1970 con 187 registros y el pico mínimo lo presenta 1989 con 53 registros (ver Figura 4).

  • El periodo 1996 a 2007 muestra un crecimiento constante, el promedio anual de registros para es 550 reportes. El l 2007 tiene registrado más del triple del promedio anual (1525 fichas).

La diferencia en el número de registros anuales se ve más claramente al graficarlos para los periodos mencionados como se ilustra en al Figura 5. En ella, además del mayor número anual en el periodo 1996-2005 se observa un incremento notable en la media del periodo.

Figura 4. Acumulados anuales de registros riesgo extensivo periodo (1970-2007)





Figura 5. Acumulados anuales de registros riesgo extensivo por periodos





Las manifestaciones del riesgo extensivo analizadas a través del inventario de Costa Rica muestran una variabilidad en el número de registros ente 1970 y 1995 y un crecimiento constante del número de fichas a partir de 1996.

(b) Variable muertos


Al comparar la variable muertos con manifestaciones del riego intensivo y extensivo, se puede ver que para la base de Costa Rica el mayor número de muertos esta asociado al riesgo extensivo. La distribución temporal de los muertos asociados con las manifestaciones del riesgo extensivo se presenta en la Figura 6, en la cual los acumulados anuales de registros a lo largo de los 38 años muestran los siguientes elementos:

  • Al igual que en la distribución temporal de la variable registros, en el año de 1996 se presenta un pico con un total de 53 muertos distribuidos en 26 fichas asi: 12 fichas por inundación con 21 muertos, siete fichas por deslizamiento con 22 muertos, cuatro fichas por incendio con cuatro muertos y tres fichas por avenida torrencial con seis muertos. Poniendo de lado los cuatro muertos asociados con incendio quedan 49 muertos distribuidos en 22 fichas asociados con eventos de tipo hidrometeorológico. En términos de impacto equiparable a los 46 muertos que dejó el sismo de Limón.

  • Cinco años superan los 20 muertos al año: 1970, 1973, 1988 y 2007 (14 de los cuales fueron por un deslizamiento en San Isidro (Atenas, Alajuela) el 10 de octubre de 2007); en el año de 1977 no se presentó ningún muerto.

  • El 63% de los muertos (299) se encuentran en el periodo 1970-1995, para el periodo 1996-2007 se reporta el 37% de los muertos (176).

  • Se evidencia una disminución en la cantidad anual de muertos entre 1999 y 2006, sin embargo el año 2007 presenta un pico con más de 30 muertos.


Figura 6. Acumulados anuales de muertos, riesgo extensivo




A pesar del pico de muertos en 2007 la tendencia general desde el año 1999 indica que en términos del riesgo extensivo, el impacto es posiblemente menor. Aunque los registros han aumentado la mortalidad ha disminuido y el riesgo extensivo tiende a manifestarse con más fuerza en otro tipo de variables, sin que ello quiera decir que su impacto sobre la vida no sea importante.

(c) Variable viviendas destruidas y afectadas


En la Figura 7 se presentan los acumulados anuales de viviendas destruidas, para un total de 3843. De ésta se pueden mencionar los siguientes aspectos:


  • Alta variabilidad a partir de 101 viviendas destruidas por año en promedio; con mínimos de una vivienda destruida en 1977 y máximos de 683 en 1996 y 621 en 1991, estos picos estan asociados con inundación en 1996 y sismo en 1991.

  • Los años 1970. 1991, 1995, 1996, 1998 y 2007 están por encima del promedio anual de viviendas destruidas.

  • El periodo 1970-1995 reporta 2344 viviendas destruidas un promedio de 90 viviendas destruidas por año, y el periodo de 1996-2007 reporta 1499 con un promedio de 124 viviendas por año. Comparativamente desde el 2007 se presenta una disminución en el número de registros.


Figura 7. Acumulados anuales de viviendas destruidas, riesgo extensivo





La tendencia general desde el año 2000 pareciera indicar que en términos del riesgo extensivo, al igual que en el caso de muertos, que el impacto es posiblemente menor en la actualidad, aunque los registros muestran un crecimiento constante, la cantidad de viviendas destruidas ha disminuido.
Viviendas afectadas

En la Figura 8 se presentan acumulados anuales de viviendas afectadas, para un total de 39 214, con un promedio de viviendas afectadas por año es 1031. Se pueden ver los siguientes elementos:



  • Crecimiento del número de viviendas afectadas especialmente desde 1996.

  • Se pueden apreciar dos periodos (coincidentes con los periodos identificados en los acumulados anuales de registros) el primero comprende de 1970 a 1995 y el segundo de 1996 al 2007. El primer no es estable, ya que presenta picos maximos y minimos en términos de los acumulados anuales, el pico máximo lo presenta el año de 1991 con 1703 viviendas afectadas, de las cuales 1609 corresponden al sismo de Limón en tres cantones.

  • El periodo de 1996-2007 muestra que hay un incremento considerable de las viviendas afectadas, todos los años reportan viviendas por encima del promedio anual. El pico máximo lo presenta el año de 2007 con 8809 viviendas afectadas en su mayoría asociadas con inundaciones y lluvias.


Figura 8. Histograma temporal de viviendas afectadas , riesgo extensivo


De las tres variables analizadas (muertos, viviendas destruidas y afectadas) ésta última es la única que tiene una correlación positiva con la cantidad de registros.


Desde 1995 la variable viviendas afectadas presenta un tendencia creciente.

(d) Analisis temporal por categorias


Registros.

Los acumulados anuales por categorías (Figura 12) indican que:



  • Las fichas asociadas con eventos de tipo hidrometeorológico presentan la mayor recurencia a partir de 1996.

Figura 9. Acumulados anuales de registros según categorías








Muertos.

Aunque el número registros por eventos de tipo hidrometeorológicos ha tenido un crecimiento constante desde 1996, esto no ha sido influenciado por el número de muertos, ya que no evidencian una tendencia creciente. Mas bien se caracterizan por una alta variabilidad con un muerto en los años 2000 y 2003 y picos máximos de 49 y 30 en los años 1996 y 2007. Los geológicos registran una muy baja mortalidad y muy baja recurrencia.


Figura 10. Muertos por año según categorías, riesgo extensivo



Viviendas destruidas

En la Figura 11 podemos observar que los eventos hidrometereológicos y antrópicos presentan el mayor registro de vivendas destruidas en comparación con las otras dos categorías analizadas, registrando 2037 los eventos hidrometereológicos y 963 los eventos antropicos.



  • El 53% de las viviendas destruidas están relacionadas con los eventos hidrometeorológicos. Se pueden obsevar dos periodos; el primero va de 1970 a 1995, con dos picos maximos en los años de 1994 con mas de 200 viviendas destruidas, la mayoría asociadas al evento inundación y otro en 1970 con 133 viviendas destruidas asociadas en su mayoría al evento inundación. Para el resto de años hay menos de 100 registros por año.

  • El segundo periodo va de 1996-2007. En este se puede evidenciar un incremento de los reportes, con un pico máximo en 1996 con 613 viviendas destruidas, las cuales están asociadas a los eventos Inundación y Deslizamiento. En este periodo se incrementa el número de viviendas destruidas.

  • Las fichas asociados con eventos geológicos presentan una baja recurrencia con pico en 1990 y 1991 con mas 180 y 500 viviendas destruidas, respectivamente.

Figura 11. Viviendas destruidas por año, riesgo extensivo








Viviendas Afectadas

Las viviendas afectadas presentan una recurrencia alta entre 1996 y 2007 con una tendencia creciente caracterizada por picos máximos en 1999 (5083 viviendas destruidas), 2005 (3286) y 2007 (8806) que suben el promedio anual en el periodo, en estos años los tipos de eventos que mas reportan viviendas destruidas son las inundaciones y los deslizamientos. La mayor recurrencia de daños de las fichas asociadas con eventos geológicos esta relacionada con las viviendas afectadas, se presentan 11 años con registros de viviendas afectadas, el pico más alto es 1991 con 1609 viviendas afectadas en el sismo de Limón, y tres picos en el rango de 300 a 400 viviendas destuidas en 1993, 2003 y 2004.


Figura 12. Viviendas afectadas por año, riesgo extensivo

3.3 Distribución espacial


Costa Rica tiene un area continental de 51 100 km2 tiene una cordillera montañosa con orientación general nor-oeste – sur-este y con costa en el mar Caribe y Océano Pacífico. Se divide en siete provincias las cuales se dividen en seis a 20 cantones para sumar 95; para conformar un cantón se requiere que el territorio abarque una población no menor al 1% de la del país.

(a) Analisis provincial


En la provincia de San José donde se concentra casi la tercera parte (Figura 13) de los registros (3165 de 9365) también acumula la mayor cantidad de muertos (33 %) y de viviendas destruidas (42 %) sin embargo las viviendas afectadas tienen la distribución más equitativa con cuatro provincias con niveles con 6400 a 7500 viviendas afectadas (Tabla 12).
Figura 13. Distribución de registros al nivel provincial (nivel 1)





Tabla 12. Registros, muertos y viviendas destruidas y afectadas por provincias



En términos de muertos y viviendas destruidas hay mayor recurrencia en la provincia de San José, en términos de viviendas afectadas hay equidad mayor en la distribución.


La evolución por décadas de la cantidad de registros indica que las provincias de San Jose, Alajuela y Cartago presentan una tendencia creciente en todas las décadas, mientras que Heredia, Punta Arenas y Limón presentan una disminción del número de registros en la década de 1980. Guanacaste es la única provincia que presenta una tendencia decreciente entre 1970 y 1999 con un crecimiento en la década de 2000.
Figura 14. Cantidad de registros por provincias según décadas




Figura 15. Evolución decadal de registros por provincias



Las provincias de San José, Alajuela y Heredia presentan una tendencia creciente en el número de registros desde la década de 1970, las otras provincias presentan un decrecimiento en la década de 1980 para luego mostrar una tendencia creciente en las décadas de 1990 y 2000.


(b) Análisis a nivel cantonal (nivel 2)


La tendencia creciente en las provincias de San José (Figura 15), Alajuela (ver apartado anterior) ha sido controlada por (a) la aparición y consolidación de la conurbación metropolitana de diez cantones, denominada Gran Area Metropolitana (GAM)3 en la Provincia de San José (b) y su vecindad o cuasi conurbación con otros cantones en Cartago (cantón de Cartago) y Alajuela.

Figura 16. Registros a nivel cantonal en la provincia de San José y vecinos


















Sin embargo la tendencia creciente no está asociada solamente con el proceso de conformación de la área metropolitana de San José; otros cantones como San Carlos (Alajuela), Aserri (San José), La Unión (Cartago), Perez Zeledón (San José) tambien registran de manera recurrente pérdidas asociadas con riesgo extensivo, ubicandose entre los que acumulan la mayor cantidad de registros.


Otros cantones como Turrialba y Talamanca en la provincia de Limón, que se caracterizan por su alta pluviosidad, relieve quebrado con pendientes pronunciadas, densas redes hidrográficas también presentan alta recurrencia de registros.
Heredia también presenta expansión territorial constante desde la década de 1970 hasta la década de 2000; todos los cantones de Heredia, con excepción de Sarapiquí, el más grande y llano de ellos y que ha tenido siempre registros por inundaciones, también han visto transformarse su configuración por razones asociadas con una modificación en la estrucutura socioeconómica del país el crecimiento y la concentración de la población, ha presionado por áreas residenciales sobre las tierras agrícolas (el centro de la provincia y los cantones contiguos eran vastamente cafetaleros).
Las tendencias al crecimiento del número de registros desde la década de 1970 en las provincias de San José, Alajuela y Heredia están influenciadas por el patrón de crecimiento de la conurbación de la Gran Área Metropolitana de San José y de otros cantones cuasi-conurbados con ésta área, en Alajuela, Heredia. También en Cartago.
Para estudiar los patrones de extensión de registros y pérdidas asociadas con el riesgo extensivo en el inventario se identificó el número de cantones afectados con muertos, viviendas destruidas y viviendas afectadas en cada década y se estudió la cobertura espacial. En la tabla 13 se puede ver el número de los cantones afectados por cada variable en cada década.
En términos de la cantidad de cantones se ve una estabilidad en todas las décadas ya que tan sólo varia de 77 en la década 1970 a 85 en las décadas de 1990 y 2000. Sin embargo en términos de los daños se ven las siguientes tendencias:
En términos de cantones donde hubo muertos entre la década de 1970 y 1990 se ve una tendencia creciente, sin embargo en la década de 2000 (faltando dos años para completarla) se aprecia una disminución, una tendencia similar indica la cantidad de cantones donde hubo viviendas destruidas con un crecimiento desde la década de 1970 y un drecimiento en las décadas de 1990 y 2000.
Los cantones donde se presentaron viviendas afectadas presentan una tendencia creciente desde la década de 1970 hasta la década del 2000.
Tabla 13. Cantidad de distritos afectados por cada variable por décadas



En términos de evolución temporal los muertos y las viviendas destruidas no presentan un patrón de expansión territorial a nivel cantonal, mientras que las viviendas afectadas presentan una claro patrón de expansión territorial.


En la Figura 17 se presenta la evolución espacial de los cantones que han reportado viviendas afectadas a lo largo de las cuatro décadas de estudio. La extensión ocurre del centro del país hacia la periferia, en la década de 1980 hay una extensión territorial longitudinal en el sentido de la cordillara , y en la década de 1990 la extensión es hacia la costa Pacífica. En la década alcanza el 100 % de los cantones.

Figura 17. Distribución de viviendas afectadas por décadas

















La tipología de pérdidas por riesgo extensivo en Costa Rica (vidas humanas y viviendas destruidas) se ha concentrado en las áreas más densamente pobladas. En primer lugar en la denominada Gran Área Metropolitana que agrupa a San José de Costa Rica y nueve cantones más de la Provincia de San José, acompañad de las provincias aledañas de Alajuega y Cartago (en parte también conurbadas al GAM).

La concentración de pérdidas no es exclusiva de las provincias mencionadas, se observa a lo largo de las casi cuatro décadas de análisis que las manifestaciones del riesgo extensivo se han ido propagando del centro (provincias de San José, Alajuela y Cartago en el mismo centro del país) hacia la periferia.

De las variables analizadas (muertos, viviendas destruidas y afectadas) ésta última ha mantenido un ritmo creciente de reportes y valores a lo largo del tiempo y la geografía. Muertos y viviendas destruidas muestran valores con decenso en la última década.

La distribución espacial, o mejor, espacio temporal de las manifestaciones extensivas del riesgo en Costa Rica son expresión bastante clara de la concentración de población en áreas urbanas, de los cambios estructurales en la economía del país y de la ocurrencia de estos procesos en las últimas décadas.



1 Eventos hidrometerológicos: Alud, Aluvión, Avenida torrencial, Deslizamiento, Granizada, Helada, Huracán, Inundación, Lluvias, Marejada, Neblina, Nevada, Ola de calor, Sequía, Tempestad, Tormenta eléctrica, Tornado, Vendaval. Eventos geológicos: Actividad volcánica, Tsunami y Sismo. Eventos Antrópicos: Incendio, Explosión, Escape. Incendios forestales.

  • 2Es probable que en este caso la explicación esté asociada con la baja intensidad aunque alta frecuencia asociada con estos fenómenos, lo que contribuye a comprender por qué el escaso riesgo intensivo manifestado en el caso de Costa Rica, lo mismo que la baja mortalidad reportada. Con excepción de los deslizamientos, que suelen ser mucho más severos en general y provocar la destrucción de viviendas, las inundaciones, incluso cuando son del tipo de crecidas repentinas, producen daños, pero no es frecuente la destrucción de las viviendas. Todo esto corresponde espacialmente al contexto del riesgo urbano, que representa la mayor parte de los registros por daños asociados con eventos hidrometeorológicos.

3 Área conformada por los diez cantones mencionados en el Artículo 65 de la Ley de Planificación Urbana como contribuyentes a la OPAM que son: San José, Escazú, Desamparados, Goicoechea, Alajuelita, Coronado, Tibás, Moravia, Montes de Oca y Curridabat.

GAR


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