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Conferencia de los asistentes generales ofs


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K O I N Ō N I A

____________________ ___ ____ _ ___…juntos en camino
CONFERENCIA DE LOS ASISTENTES GENERALES OFS





2005 - 4

Año 12

n. 48




LA EUCARISTÍA EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN

DE LOS FRANCISCANOS SEGLARES

Fr. Michael J. Higgins, TOR



Introducción
Como respuesta a la llamada del Papa Juan Pablo II a dedicar un año de reflexión a la Eucaristía, la Conferencia de los Asistentes generales decidió dedicar todos los números de Koinonia del año 2005 a este importante tema. Para este fin hemos considerado las cuatro partes principales de la Carta Apostólica del Santo Padre Mane nobiscum Domine como marco referencial de nuestras reflexiones1.
Fr. Ivan Matić, OFM, ha concentrado su atención en la primera parte de la Carta, “En la línea del Concilio y del Jubileo”, y ha destacado cómo la vida de la Fraternidad franciscana tiene su origen en la Eucaristía. En consecuencia, la Fraternidad franciscana está íntimamente unida a la Iglesia que se alimenta – y encuentra su identidad y su razón de ser – en la Eucaristía. Fr. Ivan afirma que,

En este Año de la Eucaristía estamos llamados a hacer de cada uno de nuestros encuentros, de cada una de nuestras actividades y de todo lo que somos y hacemos, un himno de agradecimiento a Dios Padre; a vivir cada momento de nuestra vida como momento privilegiado donde se manifiesta la presencia de Aquel que está en medio de nosotros. Estamos llamados a crear en nuestras Fraternidades ambientes en los que se pueda experimentar la misericordia y el amor de Dios.2.
Fr. Ivan indica, además, que “en el proyecto de vida personal y de vida fraterna la Eucaristía debe ser la mesa que está en el centro, porque ella es la fuente y el culmen de nuestra comunión y de nuestra unidad, y de ella brota después toda nuestra acción y toda nuestra misión.”3.
Después de haber reflexionado sobre la transición del papado de Juan Pablo II a Benedicto XVI, Fr. Martín Bitzer, OFMConv, ofrecía a continuación algunas reflexiones sobre la segunda parte de Mane nobiscum Domine: “La Eucaristía, Misterio de luz”. Observa que
La Eucaristía es luz, ante todo, porque en cada Misa la liturgia de la Palabra de Dios precede a la liturgia eucarística, en la unidad de las dos «mesas», la de la Palabra y la del Pan.4.
Además, indica, que la triple realidad de la Eucaristía, banquete, sacrificio e impulso escatológico hacia el futuro desafía a todos nosotros a que seamos portadores de luz – en la práctica a ser portadores de la luz de Cristo al mundo.
En su aporte, Fr. Irudaya Samy, OFMCap, ha examinado algunas de las consecuencias que implica la comprensión de lo que es la “Eucaristía: Fuente y Epifanía de comunión”,

la tercera parte de la Carta Apostólica. Indica

justamente que,
S. Pablo nos recuerda que en virtud de la Eucaristía, el cristiano entra en comunión directa con Cristo (1Cor 10,17). La “fracción del pan” pone de relieve la naturaleza social y comunitaria de la Eucaristía. La comunión de los discípulos con Cristo se convierte en comunión recíproca entre ellos. Por esta unión con Cristo, la Eucaristía es el sacramento perfecto. Se sigue que la Iglesia y

toda auténtica comunidad cristiana viven de la Eucaristía, la cual es al mismo tiempo sacrificio-sacramento, sacramento-comunión y sacramento-presencia. El cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, está constituido por la participación en su Cuerpo Eucarístico y animado por la vida del Espíritu5.
Termina observando que “la fraternidad y la unidad tienen su fuente en la Eucaristía, es decir, participan del don total de Cristo”6.
Quisiera concluir nuestra reflexión sobre la Mane nobiscum Domine dirigiendo una mirada franciscana a algunos puntos principales que Juan Pablo II subraya en la cuarta y última parte de la Carta Apostólica –

“La Eucaristía, principio y proyecto de ‘misión’ ”. El Santo Padre divide sus observaciones sobre la Eucaristía y sobre la misión en esta cuarta parte de la Carta Apostólica en cuatro secciones (1) “Partieron sin demora”, (2) Acción de gracias, (3) El camino de la solidaridad, y (4) Al servicio de los últimos.
Partieron sin demora” (Cf. Lc 24,33)
Juan Pablo II se sirve de la respuesta de los dos discípulo a Cristo Resucitado en camino hacia Emaús como paradigma para la misión cristiana. Indica que, cuando finalmente reconocen al Señor en la fracción del pan los discípulos “partieron sin demora” (Lc 24,33) hacia Jerusalén para poder compartir su alegría con los otros. El Santo Padre invita a todos nosotros a que tengamos una reacción similar a la de los discípulos hacia la presencia de Cristo en nuestra vida. Afirma que,

“Cuando se ha tenido verdadera experiencia del Resucitado, alimentándose de su cuerpo y de su sangre, no se puede guardar la alegría sólo para uno mismo. El encuentro con Cristo, profundizado continuamente en la intimidad eucarística, suscita en la Iglesia y en cada cristiano la exigencia de evangelizar y dar testimonio7.
El Papa indica claramente que la llamada a testimoniar la realidad de Cristo es un aspecto esencial de nuestra identidad cristiana. Afirma que “la Eucaristía es un modo de ser que pasa de Jesús al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad y en la cultura”8. Además, cada cristiano “asimile, en la meditación personal y comunitaria, los valores que la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida que suscita”9. Cuando la asimilación del verdadero significado de la profundidad y de la realidad de la presencia del Señor se convierten en una realidad en la vida del cristiano, la respuesta natural es el deseo de compartir este tesoro con los otros.
Mucho de cuanto dice Juan Pablo II en referencia a la acción de los discípulos a lo largo del camino hacia Emaús puede ser fácilmente aplicado a la experiencia que Francisco tuvo a lo largo de su experiencia de conversión. Así como los discípulos se deprimieron y se entristecieron después de la muerte del Señor, así también Francisco pasó por un período de depresión y de confusión en su vida. Es más, le llevó a implorar a Dios que le “iluminara las tinieblas” de su corazón mientras abría su alma ante el Crucifijo de San Damián. Como sucedió a los discípulos, que “partieron sin demora” después de haber encontrado al Señor Resucitado, cuando Francisco sintió la mano de Cristo sobre él, transcurrió el resto de su vida al servicio del Señor. En los veinte años posteriores el Santo de Asís se dedicó enteramente a la reconstrucción de la casa de Dios, a través de una vida de penitencia, de predicación itinerante, de fraternidad, y tendiendo la mano con amor hacia los pobres y los necesitados. En todo esto mostró ser un hombre eucarístico en el verdadero sentido de la palabra.
Tanto el ejemplo de San Francisco como las palabras del Santo Padre nos animan a tener una relación personal con Cristo crucificado y resucitado. Por la fuerza de esta vinculación – y alimentados por el cuerpo y la sangre del Señor en la Eucaristía – también nosotros nos sentimos interpelados a dedicarnos a la difusión del Evangelio. Como leemos en la Regla de la Orden Franciscana Seglar, el mandato franciscano es aquel de ir “del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio” 10. Se trata de un camino bastante exigente y difícil para seguir al Señor. Requiere una “verdader asimilación de lo que la Eucaristía expresa” como dice la Carta Apostólica del Santo Padre. Solamente cuando recibimos esta fuerza, podemos donarnos en la misión.
Il punto esencial es éste: la eficacia de la vida y de la misión de los Franciscanos seglares (de todo franciscano/a) depende de la cualidad de su relación personal con Cristo Resucitado – y de su disponibilidad a dejarse conducir por el Señor dando testimonio del Evangelio.
Siguiendo los ejemplos de los discípulos de Emaús y de San Francisco, reconozcamos y celebremos la presencia del Señor en nuestras vidas y dediquémonos con amor a reconstruir Su casa, Su presencia en el mundo. La Eucaristía es fuente y alimento para nuestra vida y misión.

Acción de gracias
El Papa Juan Pablo II afirma que Eucaristía significa literalmente “acción de gracias”. El Catecismo de la Iglesia Católica extiende esta noción cuando afirma que el sacramento del cuerpo y sangre del Señor es llamado Eucaristía “porque es acción de gracias a Dios. Las palabras "eucharistein" (Lc 22,19;1 Co 11,24) y "eulogein" (Mt 26,26; Mc 14,22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman - sobre todo durante la comida - las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación”11. Estas tres acciones divinas, atribuidas a menudo a la identidad Trinitaria de Dios son enriquecidas y se concretan en el “sí” incondicional de Jesús a la voluntad del Padre en su donación en la Cruz y en la Eucaristía. La única respuesta humana adecuada a este tremendo don de amor es la alabanza y el agradecimiento. Como indica el Santo Padre,
La Iglesia está llamada a recordar a los hombres esta gran verdad. Es urgente hacerlo sobre todo en nuestra cultura secularizada, que respira el olvido de Dios y cultiva la vana autosuficiencia del hombre. Encarnar el ‘proyecto’ eucarístico en la vida cotidiana, donde se trabaja y se vive —en la familia, la escuela, la fábrica y en las diversas condiciones de vida—, significa, además, testimoniar que la realidad humana no se justifica sin referirla al Creador 12.
La Eucaristía invita a los fieles a ser testigos de la realidad de la presencia de Dios en nuestro mundo. Como afirma el Santo Padre: “No tengamos miedo de hablar de Dios ni de mostrar los signos de la fe con la frente muy alta”13. He aquí una expresión estupenda del profundo agradecimiento por lo que Dios ha hecho y continúa haciendo por la humanidad que él ha creado, redimido y santificado.
Con esto en la mente, la misión cristiana – la misión franciscana – pueden ser interpretadas como un fluir natural de agradecimiento y de alabanza por la presencia de Dios en todo campo de nuestra vida: “en la familia, en la escuela, en la fábrica, en las condiciones de vida más diversas”.
En el tercer capítulo de Amós, el profeta ofrece una intuición estupenda del por qué es profeta. Escribe: “Ruge el león, ¿quién no temerá? Habla el Señor Yahveh, ¿quién no profetizará?” (Am 3,8). Dicho con otras palabras, para responder verdaderamente a la experiencia de la presencia infinita de Dios en su vida, Amós no podía hacer otra cosa que ser profeta. Su profecía era una respuesta natural a las palabras divinas que había recibido del Señor Dios. La misma dinámica actúa en la vida y en la misión de San Francisco. Su experiencia personal del Señor empuja a Francisco a imitar el ejemplo de obediencia y misión de Jesús.
Bajo esta luz, los Franciscanos pueden comprender mejor la misión como expresión natural de gratitud que como una obligación requerida por la Regla o por las Constituciones Generales.

El Camino de la solidaridad


Está claro que Juan Pablo II era un hombre sensible a los signos de los tiempos e instancable en la promoción de la justicia y la paz. Anima a cada uno de los seguidores de Cristo a hacer lo mismo. Afirma que,
La imagen lacerante de nuestro mundo, que ha comenzado el nuevo Milenio con el espectro del terrorismo y la tragedia de la guerra, interpela más que nunca a los cristianos a vivir la Eucaristía como una gran escuela de paz, donde se forman hombres y mujeres que, en los diversos ámbitos de responsabilidad de la vida social, cultural y política, sean artesanos de diálogo y comunión14.
Un aspecto importante de la misión y de la vida franciscana es aquel de la conversión y de la formación permanente. El Santo Padre afirma que la Eucaristía puede desempeñar un rol importante al respecto. Es, como él mismo indica “una gran escuela de paz” que nos ayuda a ser “promotores de diálogo y de comunión”.
San Francisco era conocido como hombre de paz. Él anima a sus seguidores a saludarse con palabras de paz y a vivir en paz con toda la creación. No es difícil imaginar que Francisco considerara que esto era importante a causa del ejemplo de Cristo, Príncipe de la Paz. Para responder verdaderamente a su llamada, los Franciscanos deben ser portadores de paz en sus familias y fraternidades y en todo campo de su vida. Como afirma el Santo Padre, la Eucaristía es una escuela donde es posible experimentar y aprender esto.
Al servicio de los últimos
Juan Pablo II concluye sus reflexiones sobre la Eucaristía evidenciando el hecho de que el sacramento ofrece un impulso “para un compromiso activo en la edificación de una sociedad más equitativa y fraterna”15. Él hace un llamado a todas las comunidades diocesanas y parroquiales a responder concretamente con compasión fraterna a algunas formas de pobreza, indicando que la pobreza asume diversas expresiones en el mundo y que no hay sociedad que sea inmune a sus efectos. El Papa escribe,
“Pienso en el drama del hambre que atormenta a cientos de millones de seres humanos, en las enfermedades que flagelan a los Países en desarrollo, en la soledad de los ancianos, la desazón de los parados, el trasiego de los emigrantes. Se trata de males que, si bien en diversa medida, afectan también a las regiones más opulentas”16.
El Santo Padre concluye la parte final de la Carta Apostólica indicando que los verdaderos seguidores de Cristo son reconocidos por su amor y por su celo en favor de los necesitados. Afirma que, “En base a este criterio se comprobará la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas”17. En otras palabras, la Eucaristía no es algo que celebramos en torno a un altar y que luego dejamos atrás cuando salimos de la Iglesia. Debería – y debe – tener un efecto en nuestra vida. Nos hace sensibles a las necesidades de los demás, y nos anima a tenderles la mano con amor, misericordia y compasión.
Estoy convencido que Francisco diría:

“¡Amén! ¡Vamos a trabajar!

Capítulos – Reuniones


República de Sudafrica - Capítulo nacional electivo
El Capítulo nacional electivo de la Orden Franciscana Seglar de la República de Sudafrica ha tenido lugar en el Centro de espiritualidad de Schoenstatt, cerca de Cape Town, del 28 al 30 de octubre. Después de haber examinado, durante los dos primeros días, los distintos informes y luego de una discusión sobre los Estatutos nacionales, el Capítulo ha pasado a las elecciones, en la tarde del sábado 29 de octubre de 2005. La elección ha sido supervisada por Lucy Almirañez, Consejera internacional de la Presidencia del CIOFS, en presencia de Michael Higgins, TOR, Asistente espiritual general. Para servir a la OFS de Sudafrica durante los próximos tres años, han sido elegidos los siguientes hermanos y hermanas: Albertina Dhlamini, Ministra nacional; Sylvia Landsberg, Vice Ministra; Churchill Mokoena, Formador; Jenny Harrington, Secretaria; Sharon Dutoit, Ecónoma; Michael Harrington, Consejero; Jenny Harrington, Cosejero internacional; e Felicity Maart, Consejera internacional sostituta.
Italia - Presidencia del CIOFS
La Presidencia del CIOFS se ha encontrado en Asís, del 1 al 5 de noviembre para preparar el Capítulo general de la OFS, celebrado del 5 al 12 de noviembre. La Presidencia ha elegido dos nuevos miembros: María Aparecida Crepaldi, Brasil, como Consejera internacional para la lengua portuguesa en sustitución de Carlos Moura; Louis Herve Silva, Islas Mauricio, para la lengua francesa en sustitución de Felix Mbete.

Asís – Capítulo general extraordinario de la OFS



Del 5 al 12 de noviembre de 2005, en Asís, en el Centro de espiritualidad “Bárbara Micarelli” de las Hermanas Misioneras Franciscanas del Niño Jesús, la Orden Franciscana Seglar ha celebrado su Capítulo general extraordinario. Han participado del mismo unas 103 personas provenientes de aproximadamente ochenta naciones: 62 capitulares, 17 observadores invitados, 7 relatores, 7 traductores, 10 encargados de la secretaría. Participaron también los cuatro Asistentes generales (OFM, OFMConv, OFMCap e TOR). La Misa de apertura celebrada en la Basílica inferior de San Francisco fue presidia por Fr. Vincenzo Coli, OFMConv, Custodio del Sacro Convento, y la Misa de clausura por Fr. José R. Carballo, Ministro general OFM, en Santa María de los Ángeles.

Además del tema central del Capítulo: La “novitas franciscana”: misión y testimonio, presentado por Carol Gentile, OFS y Fr. Lester Bach, OFMCap, se pueden mencionar estas otras importantes intervenciones: el informe de la Ministro general, el informe de la CAS, la presentación de los resultados de la encuesta demográfica, la interpretación práctica del art. 53.5 de las Constituciones generales, cinco testimonios sobre “Cómo vivir nuestra” misión y ofrecer nuestro testimonio en los diversos continentes y en las diversas culturas”, un informe sobre las Fraternidades emergentes por Continentes, el estado actual de la Juventud franciscana como corresponsable y copartícipe en la misión de la OFS, la aprobación de una Moción referida a la situación de la OFS en Italia compartiendo lo actuado por la Presidencia del CIOFS y aprobando y haciendo suya la respuesta a la CIVCSVA, y finalmente el “análisis de la situación económica y revisión de los acuerdos tomados en el Capítulo de Madrid” y la posibilidad de encontrar nuevos criterios para la contribución al CIOFS. El estudio y análisis de las diversos temas han sido realizados por grupos lingüisticos: español (I y II), inglés (I y II), italiano, francés y alemán.

Como conclusión del Capítulo, se envió a todas las fraternidades del mundo el siguiente mensaje:

Mensaje del Capítulo General a toda la Orden

Asís, 12 de noviembre de 2005

Nosotros, miembros del Consejo Internacional de la Orden Franciscana Seglar, reunidos en el “XI Capítulo general”, en Asís, en la ciudad de San Francisco, saludamos a los hermanos y hermanas de todo el mundo y les enviamos este mensaje, deseando compartir la experiencia de la comunión fraterna y las ideas principales de este Capítulo. Éste se ha desarrollado precisamente durante el año en el que celebramos dos importantes aniversarios: 40 años de la clausura del Concilio Vaticano II y 800 años de la revelación del Crucifijo de San Damián a San Francisco.


El Tema del Capítulo, La “Novitas Franciscana”: Misión y testimonio, ha puesto ante nosotros la figura de nuestro fundador, San Francisco de Asís, en toda su originalidad y credibilidad. Hemos sentido el deber de renovar el compromiso de vivir en plenitud la misión que Dios nos ha confiado y testimoniar su Amor a los hombres y a todas las criaturas.
El Capítulo nos ha interpelado fuertemente, sobre los temas siguientes:
1. La identidad franciscana y secular de la OFS
La identidad franciscana de nuestra Orden, halla su punto de fuerza en la “novitas” franciscana. ¿Qué novedad aportó San Francisco a su tiempo y que novedad puede aportar la OFS y toda la Familia Franciscana al mundo de hoy? La vuelta al Evangelio y a una vida en plena conformidad con él; la fraternidad con todos los hombres y con todas las criaturas; el servicio en el amor.
La identidad secular de la OFS es un punto fundamental de nuestra vocación y se reconoce en la misión y el testimonio de cada uno de sus miembros y de cada una de sus fraternidades. Estamos llamados a construir un mundo nuevo, justo y fraterno, contribuyendo a la edificación del Reino de Dios (Cost OFS 3,2); con iniciativas y acciones valerosas, en las situaciones concretas en las que vivimos. No olvidando, jamás, la importancia de una oración confiada y perseverante.
2. La pertenencia a la Orden y la corresponsabilidad en su situación económica.
Todos tenemos la obligación de cumplir con cuanto nos pide nuestra Regla y ser signo luminoso para la Iglesia y la sociedad del siglo veintiuno. Nuestro sentido de pertenencia a la Orden no se puede limitar a una vaga sensación, sino que debe concretarse visiblemente, de modo tangible y eficaz.
Un signo de la consciente participación de los bienes y en las obligaciones de las Fraternidades, tiene que ser una creciente y responsable sensibilidad por la situación económica de nuestra familia de la OFS. La actual crisis económica de la Fraternidad internacional debe ser sentida y debe ser objeto de atención en cada Fraternidad nacional, regional y local.
3. La corresponsabilidad y coparticipación de la Juventud Franciscana, en la misión común de la OFS.
La Jufra, es corresponsable y coparticipe de la misión común de la OFS. Estos jóvenes hermanos y hermanas franciscanos, representan un gran don de Dios para nuestra Orden y para la Familia Franciscana. Ellos viven su llamada con un modo propio y nosotros estamos emplazados a acogerles con generosidad y apertura de mente y de corazón, así como a acompañarles y ayudarles con nuestro testimonio de amor recíproco y de coherencia de vida franciscana.
El sentido de identidad de la OFS, de pertenencia a la OFS y de corresponsabilidad en la OFS crece si es sostenido por una atenta y coherente formación inicial y permanente y se desarrolla en el ambiente privilegiado de las Fraternidad locales.
Si nos comprometemos a vivir cada día con un espíritu de auténtica fraternidad, ofreceremos un testimonio de vida acorde con el Evangelio. Solo así, podremos contribuir a renovar nuestra sociedad y la Iglesia de nuestro tiempo, como hicieron San Francisco y Santa Clara en el suyo.
Queridísimos hermanos y hermanas: ¡Vayamos adelante con audacia y fidelidad para reconstruir nuestra Orden, la Iglesia, el mundo!
En nombre de todos los hermanos y hermanas capitulares,

Anna Maria Crescenti y Francesco Crescenti Encarnación del Pozo

Secretarios Generales Ministra General






Portugal - Capítulo Nacional Electivo
El Capítulo nacional electivo de la OFS de Portugal se desarrolló del 18 al 20 de noviembre de 2005 en la casa de encuentros de los Frailes Capuchinos. La Ministra general de la OFS, Encarnación del Pozo, lo presidió acompañada por el Asistente general Fr. Ivan Matic, OFM. El primer día del Capítulo ha sido dedicado a la presentación de los informes. El primero sobre el tema “Vivir nuestra misión con alegría y con esperanza” ha sido presentado por el Asistente nacional Fr. Severino Centomo, OFMConv. Le siguió luego el tema “La OFS: Un camino de santidad laical” presentado por Fr. Ivan. Han sido presentados los informes sobre la OFS-JuFra, y sobre la situación de la asistencia espiritual en Portugal. Los otros dos Asistentes nacionales Fr. César Pedrosa Pereira Pinto, OFMCap, y Fr. Daniel Antonio Silveira Teixeira, OFM, se unieron luego a Fr. Severino y han participado del Capítulo. José Carlos Gorgulho Santos ha sido reelegido Ministro nacional y Pedro Nono Coelho ha sido elegido Consejero internacional.


Fátima - Tiempo fuerte

Del 21 al 27 de noviembre de 2005 la Conferencia de los Asistentes espirituales generales (CAS) se ha reunido en Fátima para el encuentro anual del “Tiempo fuerte”.

Fr. Ivan Matic, OFM, presidente de la CAS, Fr. Samy Irudaya, OFMCap, Secretario, y Fr. Martín Bitzer, OFMConv, han desarrollado sus actividades según el programa previsto.

Fr. Michael Higgins, TOR, se encontraba en los Estados Unidos para el funeral de su madre difunta y para estar cerca de su padre. Entre los principales temas, la CAS se ha abocado a la elaboración y aprobación del calendario de las actividades para el 2006: Visitas pastorales y Capítulos; temática, redacción y publicación de Koinonia; redacción y publicación del Manual para la asistencia a la OFS y a la JuFra; y una reflexión acerca del Capítulo general recientemente celebrado (5 al 12 de noviembre de 2005). El marco espiritual del lugar y la acogida fraterna de los Frailes Capuchinos han sido una gran ayuda para el éxito del encuentro. Además de celebrar la Misa en el corazón del Santuario, los Asistentes generales se dirigieron al pueblito donde nacieron y crecieron los beatos Francisco y Jacinta, y Sor Lucía.


In memoriam

El 31 de mayo de 2005, festividad de la Visitación de la Virgen María, fallecía en el Convento de Barcelona, España, Fr. Andrés Ginés Lilao, OFMConv. Pero, ¿quién fue Fr. Andrés? De la Carta escrita por Fr. Valentín Redondo, actual Ministro Provincial de los Conventuales en España (Madrid, 4/6/2005), extraemos lo que sigue: “Fr. Andrés había sido llamado a la vida por Pedro José y María, sus padres, en Alba (Teruel), el 30 de septiembre de 1932... Fue ordenado sacerdote en Barcelona, el 29 de junio de 1956... Había sido operado de cáncer de estómago (17/5/2004)... y, aunque un poco débil, no desatendió la asistencia espiritual a la Orden Franciscana Seglar de España, de la que era Asistente nacional, com tampoco la formación de un grupo para restaurar la fraternidad OFS de Barcelona, el acompañamiento de otros grupos de pastoral y la animación litúrgico-musical de las eucaristías dominicales... Nos ha dejado valores imortantes en su vida y en nuestra espiritualidad franciscana, como la acogida benigna (1,R 2,1) de quien se acercaba a él...; el trabajo fiel y devoto (2R 5,1)... como profesor, rector de postulantes, guardián, director de colegio, párroco, secretario provincial; y la alegría gozosa, agradable (1R 7,16) que animaba y contagiaba... El 26 de abril (2005), sintiéndose muy mal, pidió la Unción de los enfermos y la recibió rodeado de todos los de casa. El 15 de mayo, solemnidad de Pentecostés, gozó con la entrada en la OFS del grupo que había acompañado durante este tiempo...” Desde nuestro boletín Koinonia deseamos no sólo recordar a Fr. Andrés en nuestra oración sino también expresar nuestro más vivo agradecimiento a Dios por la existencia de este hermano nuestro y por el luminoso testimonio de vida evangélica que dejó a todos.



Mensaje a nuestros lectores

A partir de 2006, Koinonia no se publicará más en papel. De ahora en adelante, nuestros lectores lo podrán encontrar en el sitio web del “Consejo Internacional de la Orden Franciscana Seglar” (CIOFS):



www.ciofs.org
Una vez que estén dentro de la página web, podrán ver el icono de “KOINONIA” y, debajo del mismo, podrán elegir una de las cuatro lenguas oficiales en que se publica:



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Nota: Para quienes todavía no tienen la posibilidad acceder directamente a Internet, sugerimos se pongan contacto con personas que estén equipadas y les puedan ofrecer fácilmente una copia impresa de nuestro boletín que, como ustedes bien saben, aparece cuatro veces al año.

1 Juan Pablo II (2004) Carta Apostólica Mane Nobiscum Domine (MND) para el Año de la Eucaristía, Octubre de 2005, a disposión en la página web del Vaticano:http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_20041008_mane-nobiscum-domine_sp.html

2 Matić, Ivan (2005). “La Fraternità attinge la sua vita dall’ Eucaristia.”Koinonia. 12(45), p. 4.

3 Ibid., p. 2.

4 Bitzer, Martín (2005). “La Eucaristía, fuente de la Luz que ofrecemos al mundo.” Koinonia. 12(46), p. 6.

5 Samy, Irudaya (2005). “Eucaristía, fuente y manifestación de la Unidad Fraterna.” Koinonia. 12 (47), p. 4.

6 Ibid., p. 4.

7 MND, 24.

8 Ibid., 25.

9 Ibid., 25.

10 Regola OFS, 4.

11 Catecismo de la Iglesia Católica, Segunda Parte Sección 2, Captolo 1, Artículo 3:II.

12 MND, 26.

13 MND, 26.

14 MND, 27.

15 MND, 28.

16 MND, 28.

17 MND, 28.

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