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Comision nº1 – derechos humanos


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SEMINARIO REGIONAL DE LA UNION INTERNACIONAL DE ABOGADOS

II ENCUENTRO DEL FORO DE LA ABOGACÍA ORGANIZADA SUDAMERICANA - COADEM

LA PLATA, 6, 7 Y 8 DE ABRIL DE 2006


COMISION Nº1 – DERECHOS HUMANOS




Expositor: Dr. Jorge M. Aillón Zambrana




SECRETO PROFESIONAL
Jorge M. Aillón Zambrana

Colegio Nacional de Abogados de Bolivia (CONALAB)

En su reciente carta de fecha 20 de febrero del año en curso suscrita por el Presidente de la UNION INTERNACIONAL DE ABOGADOS (UIA) Delos N. LUTTON, enviada a los miembros, decanos y Presidentes de Asociaciones de abogados, nos muestra su enorme preocupación con relación precisamente, al secreto profesional, cuando en dicha carta textualmente expresa: “Desde mi última carta a los miembros colectivos, me ha sorprendido mucho el número de veces en que los decanos me han dado a conocer los casos sobre el asalto sin cuartel al secreto profesional existente entre la relación cliente/abogado, así como los casos en los que los gobiernos intentaron reducir la independencia de un colegio de abogado organizado. Estamos implicados en una lucha para proteger nuestra profesión, lo que conlleva la preservación de los valores fundamentales que permitan a las sociedades la resolución de forma pacífica de las disputas entre ciudadanos con un sistema judicial percibido como legítimo y justo” (Sic).


Esta preocupación también es nuestra y debe ser preocupación de todos en el verdadero sentido de la palabra y la acción, por lo que debemos trabajar en sentido de

de salvaguardar y proteger nuestra profesión preservando los valores fundamentales que conlleven a sistemas judiciales que con legitimidad y justicia reconozcan en su economía jurídica propia, el secreto profesional, como un derecho inviolable,


Pues; dentro de ésta lucha declarada contra el “asalto sin cuartel al secreto profesional existente entre la relación cliente/abogado”, es menester buscar y encontrar los medios y caminos que nos conduzcan a proteger nuestra profesión. En ese orden, quiero convenir con ustedes; sin sobrestimación alguna, que la formación del abogado, en la ciencia del derecho, le obligan a cumplir una misión de ARDUA Y DELICADA RESPONSABILIDAD cuando ASUME LA DEFENSA de BIENES, LIBERTADES Y DERECHOS: ya sea ,en el bufete, en el estudio jurídico, en la oficina cuando asume defensa de la SOCIEDAD, o, en el MINISTERIO PUBLICO cuando asesora al ESTADO en los INTERESES NACIONALES, cuando participa en la CATEDRA UNIVERSITARIA y en el PROFESORADO ABIERTO, cuando interviene en la JUDICATURA y en la ALTA MAGISTRATURA, inclusive cuando se desenvuelve EN SU PROPIA ACTIVIDAD PRIVADA. Como decía, LE OBLIGAN al abogado cumplir una MISION de GRAVE Y DELICADA RESPONSABILIDAD.
Es que; el abogado, abarca y se introduce en la sensibilidad y en el interés profundo del sentimiento humano y social. Por ello, como decía sin sobreestimación alguna, que aquí le nace una especie de DISPENSA en relación con las demás fuentes de actividad profesional
De ahí que precisamente y dado su amplio campo de actividad profesional del abogado, he visto por conveniente considerar el SECRETO PROFESIONAL en el campo de la Ética Profesional y la Deontología. Es que es en éste campo donde el abogado debe hallarse íntegramente formado para que respete el legado de su conciencia y extreme sus recursos propios de formación ética en la relación cliente/abogado cuando es requerido judicialmente a declarar, donde puede o no revelar el secreto profesional que se le ha conferido. De este modo el abogado estará participando activamente contra el “asalto sin cuartel” existente entre la relación cliente/abogado.

Entonces; ésta formación ética del abogado, debe irrumpir en las Universidades luchando contra el “asalto sin cuartel” o sea, formando abogados en la esfera de la ética y la deontología. Asimismo en cada colegio de abogados organizado, donde se debe establecer y organizar Escuelas de Practica Jurídica que impartan formación ética y deontológico de la profesión.


Partimos entonces; de la premisa de que la ETICA en líneas generales: es la forma de lograr nuestros objetivos en la vida por el camino más correcto, respetando siempre los derechos de los demás, es decir, de aquellas personas con las que nos toca convivir y con las que en su relación con nosotros. NO SOLO IMPORTA EL CUANTO sino, EL COMO y, que está orientada al bien, a lo bueno y depende de la conciencia individual predominantemente.
Por eso, la interrelación humana es un hecho social por antonomasia, puesto que la persona requiere como sujeto social convivir precisamente con la masa social, con la colectividad, con la comunidad, para lograr materializar los objetivos y metas que se ha trazado siempre al servicio del bien común, encontrando así, lo bueno lo bello y lo verdadero de la vida.
Esto es; sea aplicando justicia; que es dar a cada uno lo que es suyo y le corresponde.
Sea aplicando su propia ciencia; que es el conjunto de conocimientos adquiridos sobre una categoría determinada de fenómenos dentro del ordenamiento del saber humano.
Sea, aplicando el derecho; que es el conjunto de principios, normas y reglas de carácter obligatorio que regulan la actividad de los hombres que viven en sociedad y a la cual se hallan constreñidos.
Sea; en fin, simplemente, entregando su propia cultura, que es el conjunto de bienes materiales y espirituales creados por el hombre a través de la práctica social del trabajo y que las crea para satisfacer sus propias necesidades.
Ese viene a ser, el proceso de formación de la ética aplicada en la persona. es decir, la obligación moral que tiene de superarse cada día para ingresar y actuar en el campo propio de la deontología profesional que es: “LA MANIFESTACION DE LA MORALIDAD MISMA DEL TRABAJO PROFESIONAL” sujeta a veces a normas escritas empero, admitidas libremente por la persona, normas éstas que son positivas o escritas, adjetivas o sustantivas a las que se somete el abogado dentro de su colegiatura las mismas que se hallan condensadas en un cuerpo legal que puede denominarse Código de Ética Profesional para el ejercicio de la Abogacía (Ej. Bolivia) y cuya aplicación de estas normas requiere de una justificación para dar lugar a la vigencia de los organismos que la aplican.
Colegimos entonces que mayormente son los abogados que con su participación garantizan en gran parte el equilibrio y la paz social. por ello la primera función del abogado es ceñirse a la ley, pero creo ante todo que primero debe ceñirse a SU PROPIA LEY contenida en el CODIGO DE ETICA para establecer así la PAZ y EL EQUILIBRIO SOCIAL dentro el territorio al que pertenece.
Sin embargo; haciendo una digresión, cabe una mención de modo general acerca del Secreto Profesional, para lo cual veamos primero el Concepto de secreto: siendo así que bien se dice que por Secreto “se entiende aquello que debe permanecer íntimo. Subjetivamente, es la obligación de no revelar lo conocido que contrae el que ha llegado a saberlo justa o injustamente”.

Y en cuanto al SECRETO PROFESIONAL, abarcando el campo de su esencia se dice que: “Se trata de un secreto confiado, mediante el cual, el profesional se obliga a mantener ocultas todas aquellas confidencias que reciba en el ejercicio de su profesión”. Y que el “El secreto profesional, tiene una condición moral y otra jurídica”.

Desde el punto de vista moral: “existe el deber de guardar el hecho conocido cuando éste pueda producir resultados nocivos o injustos sobre el cliente si se viola el secreto y, en el ámbito legal, la obligación del profesional a guardar secreto, está recogida por la mayoría de las legislaciones aunque no en la misma medida. Sin embargo, resulta ser el objeto del secreto profesional: “todas las circunstancias y situaciones conocidas por el profesional en el ejercicio de sus funciones”.

Así tenemos; que el secreto profesional es un deber que nace de la esencia misma de la profesión. Y, es precisamente, el secreto profesional y la independencia que inspira nuestra profesión lo que ha determinado la confianza creciente de la sociedad.

Ahora bien; desde el punto de vista de la ética profesional y la deontología con referencia al profesional abogado y el Secreto Profesional, de modo general diremos que “Los abogados deben guardar secreto de todos los hechos o noticias que conozcan en su relación cliente/abogado por razón de su actuación profesional.

DE LA REGULACION LEGAL DEL SECRETO PROFESIONAL.

Vimos que el secreto profesional tiene una condición moral y otra jurídica. Entonces, desglosando dicha condición diremos que desde el punto de vista moral, existe el deber de guardar el hecho conocido cuando éste pueda producir resultados nocivos o injustos sobre el cliente si se viola el secreto. Y; en el ámbito legal, diremos que la obligación del profesional a guardar secreto está recogida por la mayoría de las legislaciones, aunque no en la misma medida. Veamos:

A nivel internacional se encuentra recogido este secreto en la declaración de Perugía sobre principios deontológicos de la Abogacía de la Comunidad Europea de 16 de septiembre de 1977, donde se afirma (punto IV) que el secreto profesional es el derecho y deber fundamental y primordial de la profesión ya que forma parte de la naturaleza de la función del abogado al ser depositario de secretos de su cliente y destinatario de comunicaciones confidenciales, siendo esencial el secreto por la confianza que exige el ejercicio de la profesión.

Existen Legislaciones que establecen que el Abogado tiene “derecho al reconocimiento y al respecto del secreto profesional por parte de cualquier sujeto de derecho y de cualquier autoridad. Dicho secreto constituye un secreto intangible que tiene como fin garantizar, dentro de un Estado de Derecho, el fundamento de las relaciones entre el mandante y el profesional, y asegurar la protección jurídica de los ciudadanos”, permiten también a los abogados excusarse para prestar testimonios sin perjuicio de su obligación formal de comparecer ante el tribunal.

Pero no sólo debe ser el Estado el que garantice la relaciones entre el mandante y el profesional y asegure la protección jurídica de los ciudadanos, sino que debe ser un deber de cada Colegio velar por el cumplimiento de la inviolabilidad del secreto profesional que tiende a amparar a los clientes y cuyo extremo interesa e incumbe a la sociedad porque protege derechos fundamentales como la privacidad, la reserva, la intimidad, el honor y la libertad personal.

Entonces viene a ser un fundamento de suyo importante; la confianza del cliente en la reserva que ha de tener el abogado quien se constituye en celador y guardián fiel de los secretos que se le ha confiado. De modo que el secreto profesional, viene a ser, garante del Derecho a la intimidad, fiador de la Confianza depositada, toda vez que es inquebrantable frente a instancias de carácter administrativo o judicial inclusive. La obligación de respetarlo perdura por toda la vida del abogado y jamás podrá vulnerarlo por lo que atañe sólo a éste determinar si corresponde o no ampararse en el secreto y excusarse de declarar cuando es citado ante un juez.

Este amplio reconocimiento que presta la ley tanto para respetar el secreto profesional del abogado como para sancionarlo civil y penalmente cuando se infringe, se halla registrado en la mayoría de las legislaciones, lo contrario, o sea la exigencia al abogado para que declare afectando al secreto profesional, bien se ha dicho que es una inmoralidad.

Por lo mismo resulta atinado mencionar lo que en uno de sus parágrafos de una DECLARACIÓN PÚBLICA del Colegio de Abogados de Chile se dice: “La intromisión en la esfera del sigilo profesional que corresponde al abogado constituye una restricción o perturbación a su actividad debiendo entenderse, por consiguiente, que en el amplio marco de la consagración del derecho a defensa se encuentra de manera principalísima consagrado el derecho-deber del secreto profesional. Las confidencias del cliente se enmarcan en la esfera de protección de su intimidad, derecho expresamente consagrado en el Art. 19 Nº 4 de la Constitución Política del Estado.” (Sic)

A propósito y frente a los cambios que últimamente se están dando en algunas legislaciones sobre sus sistemas procesales civiles y penales como es el caso de Bolivia, Chile, los nuevos sistemas reconocen y protegen el secreto profesional con mayor fuerza y eficacia. Es el caso de Bolivia, donde su Tribunal Constitucional ha sentado jurisprudencia mediante la Sentencia Constitucional No. 0158/2003-R que sus partes pertinentes ilustra lo siguiente:

 “a) que si el recurrente fue llamado a deponer como testigo debe asistir a la citación, pero podrá rehusarse a dar respuestas al interrogatorio y no podrá obligárselo a violar el secreto profesional por disposición del art. 21 del Código de Ética que guarda relación con el art. 197 CPP, de manera que conforme al art. 82 CPP y al mismo Código citado, el abogado, llámese, querellante, apoderado, etc. no está eximido de declarar como testigo”(Sic).

“el Art.197 citado, también protege únicamente al abogado a no ser obligado a revelar sus secretos profesionales, pero ésta protección no impide que pueda ser llamado como testigo.” (Sic).

”Que, en el marco referido, el recurrente tiene la obligación de comparecer, lo cual no significa que tenga que ser obligado a revelar los asuntos que en el marco del secreto profesional considera que debe guardarlos, entonces, en el interrogatorio podrá rehusar a responder a las preguntas que afecten el secreto profesional”. (Sic).

Por su parte el Art.197 del Nuevo Código de Procedimiento Penal, establece que "Las personas deberán abstenerse de declarar sobre los hechos que hayan llegado a su conocimiento, en razón de su oficio o profesión y se relacionen con deberes de secreto y reserva legalmente establecidos." De igual forma el mismo artículo dispone: "En caso de ser citadas deberán comparecer y explicar las razones de su abstención. Si el juez estima que el testigo invoca erróneamente ese deber con respecto a un hecho que no pueda estar comprendido en el, ordenará por resolución fundada su declaración."

En Chile; en una Declaración Pública de su Colegio de Abogados de Octubre de 2.004 se anota: “El derecho a excusarse a declarar está establecido no sólo en el Código de Ética sino también en los artículos 360 y 201 de los Códigos de Procedimiento Civil y Penal respectivamente, en cuanto autorizan a los abogados para excusarse de prestar testimonio. Aun más si se comparan dichas disposiciones con las nuevas normas de enjuiciamiento penal, concretamente sus artículos 217 y 220 en relación con lo que dispone el artículo 303 del Código Procesal Penal y lo dispuesto en el artículo 269 bis del Código Penal se puede concluir que el nuevo sistema reconoce y protege aun con mayor vigor el secreto profesional.” (Sic).

Por lo expuesto; corresponde trabajar no solamente en los colegios de abogados donde se debe asegurar la educación y formación ético-moral necesaria del abogado, sino también en el orden de que se incluya en las legislaciones que no reconocen normativas que protejan y amparen el secreto profesional con eficacia y valor, que estas sean complementadas para lograr que su sistema judicial proteja el secreto profesional dentro de un Estado democrático.

Todo lo dicho, con la salvedad de que no hay principio que valga frente a una auténtica, personal y profunda convicción moral del abogado, acerca de la necesidad de decir lo que le está vedado cuando con ello se evita un mal mayor no reparable de otro modo.

Así hemos visto; que el secreto profesional constituye un deber y un derecho del abogado, entonces, atañe sólo a éste determinar si corresponde o no ampararse en el secreto y excusarse de declarar cuando es citado ante un juez. Empero recordemos lo dicho precedentemente:



LA OBLIGACIÓN DE RESPETAR EL SECRETO PROFESIONAL PERDURA POR TODA LA VIDA DEL ABOGADO Y JAMÁS PODRÁ VULNERARLO.

CONCLUSIÓN


Como consecuencia del tema expuesto, concluyo expresando las siguientes propuestas:

  • Nuestros conocimientos y nuestra formación ético-profesional encaminará que los abogados ejerzan su trabajo de forma eficiente al servicio de la sociedad toda.




  • Se ha visto que debe ser desvelo de todos en el verdadero sentido de la palabra y la acción, trabajar para salvaguardar y proteger nuestra profesión preservando los valores fundamentales que conlleven a sistemas judiciales que con legitimidad y justicia reconozcan en su economía jurídica propia, el secreto profesional, como un derecho inviolable,




  • Se ha establecido lucha declarada contra el “asalto sin cuartel al secreto profesional existente entre la relación cliente/abogado”, por lo que es menester buscar y encontrar los medios y caminos legítimos que nos conduzcan a proteger nuestra profesión.




  • Se ha dicho que es deber de todos los abogados; luchar por todos los medios legítimos a nuestro alcance, para formar éticamente a los abogados en las universidades ó en las Escuelas de Práctica Jurídica donde se imparta ésta formación.




  • Se ha sugerido la necesidad de plantear a los Gobiernos, que dicten o complementen sus normativas jurídicas a efecto de que su sistema judicial proteja con la mayor eficacia y vigor posible el secreto profesional.







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