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Carlos sahagún se denominan “ejecuciones legales” a las que se producen después de realizar un consejo de guerra


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EJECUCIONES
...Pero no podemos insolidariamente

vivir sin más, amarnos,

donde un día murieron tantos justos,

tantos pobres”.
CARLOS SAHAGÚN
Se denominan “ejecuciones legales” a las que se producen después de realizar un consejo de guerra. Cuando esto ocurría se desataba una campaña de gestiones desesperadas de los familiares para poder encontrar avales y salvar a los suyos, cosa que pocas veces se conseguía.

Es muy poco el porcentaje de conmutaciones de pena pero, por poner un ejemplo cercano, en Cartagena se detectaron en 1939 veinte conmutaciones, mientras que entre ese año y 1945 se fusiló a 176 personas. En el Partido Judicial de Monóvar, de las 324 sentencias incluidas en los expedientes de Responsabilidades Políticas, 38 fueron de muerte, siendo conmutadas 17 y ejecutadas 21.

Se seguía un trámite y el último peldaño era el “enterado” del Jefe del Estado. Él firmó todas las sentencias de muerte. Pero fue todo un cúmulo de arbitrariedades y aberraciones. Valga como ejemplo el conocido fusilamiento de las “Las 13 rosas”. Fue el 5 de Agosto de 1939 en Madrid, aunque el “enterado” está fechado una semana después.

La pena de muerte llevaba un ceremonial terrorífico. Los que salían del Consejo de Guerra con pena de muerte quedaban en prisión, en situación de incomunicados, en una sección o galería aparte. Al principio la espera era corta y en un mes o menos se ejecutaba. Pero con el paso del tiempo se iba alargando, llegando en 1941 a alargarse un año.

El mayor porcentaje de víctimas pertenecía a la clase obrera y así en algunas ciudades se llegó al colapso de las faenas agrícolas por falta de mano de obra, por estar unos presos y otros fusilados. Sin embargo, dirigentes republicanos de gran relieve, tanto políticos como militares, consiguieron la conmutación de la pena de muerte y se salvaron, cosa que no les fue posible a muchas personas sencillas del pueblo llano, carentes de cultura para hacer gestiones y de personas influyentes a las que acudir.
Las ejecuciones arbitrarias los paseos y la “Ley de fugas” significaron un largo y cuantioso goteo a lo largo de los años cuarenta. Tuvieron dos etapas muy significativas: los meses de abril y mayo de 1939 y el “trienio de terror”(1947-1949)
José Luis de Villalonga en un programa de la ”La Clave” en 1983 manifestó su participación en los asesinatos salvajes en el País Vasco, y así lo reafirmo en su libro de memorías “La cruda y tierna verdad” de Plaza y Janés, 2000 diciendo: “...estuve fusilando a gente durante más de 15 días por gentileza de un amigo de la familia ...que consideró poco conveniente mandar directamente al frente a un muchacho de 16 años, que unos días antes estaba todavía interno en un colegio. De acuerdo con mi padre que aplaudió la idea, consideró que para endurecerme, debía acostumbrarme a la vista de la sangre y al ruido de los disparos, nada mejor que dedicarme a asesinar vascos a mansalva contra la pared del interior de un viejo convento” . En otro momento del libro dice: “...siento todavía vergüenza por haber intervenido a veces eficazmente en lo que mi amigo califica de ligero intercambio de impresiones entre mis paisanos los íberos ...todavía se me enciende la cara cuando pienso en todo lo que tuve que hacer..también me avergüenza pertenecer a una aristocracia que salvo muy escasas y honrosas excepciones le ha lamido las botas al dictador durante 40 años, a cambio de un permiso de importación de un coche de lujo o de una prebenda cualquiera”.

A los que fusilaba Franco después de la guerra se les acusaba por “cometer delitos merecedores de esa pena durante la dominación marxista”.

Según recoge el autor Juan Manuel Molina Mateo, en su liro “El movimiento clandestino en España 1939 – 1949” (Ed. Mexicanos Unidos , S. A. 1976), “”Los detenidos en Villena sumaron aproximadamente mil. En mayo y junio del 39, se constituyó en dicha plaza un tribunal militar. Este tribunal juzgó a 19 ciudadanos, acusados, sin pruebas, de tenencia ilícita de armas. El fallo condenó a 18 pena de muerte y una de 30 años. El 25 de octubre del 39, fueron fusilados en los muros del cementerio municipal, Antonio valiente, albañil, y Adalberto Esteban, de 18 años de edad que había sido secretario de las Juventudes Libertarias. También en Villena (aunque ya en el año 49)fue martirizado tan rudamente un militante de la CNT que se volvió loco y tuvo que ser recluido en el Psiquiátrico de Alicante1.




1 CERDÁN TATO, Enrique (1978). La Lucha de la Democracia en Alicante. Ed. Casa de Campo


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