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Capacidad Ociosa. Problemática de su determinación y gestión en mercados recesivos


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Capacidad Ociosa. Problemática de su determinación y gestión en mercados recesivos.
Prof. Carolina Asuaga c.asuaga@netgate.com.uy



Prof. Manon Lecueder manon@adinet.com.uy


Prof. Carina Peombo cpeombo@hotmail.com

Prof. Silvia Vigo svigopaz@adinet.com.uy





Universidad de la República (UDELAR), Uruguay
Palabras Clave: capacidad, ociosidad, recursos
Tema: Costos y Gestión en Mercados Recesivos
VIII Congreso Internacional de Costos
I Congreso de AURCO
Uruguay, noviembre 2003
Capacidad Ociosa. Problemática de su determinación y gestión en mercados recesivos.
Palabras Claves: capacidad, ociosidad, recursos



Tema: Costos y Gestión en Mercados Recesivos



RESUMEN

El análisis de la capacidad productiva en las organizaciones se ha referido, en general, a proyectos de inversión de creación o fusión de empresas, incorporación de activos por aparición de nuevas tecnologías o crecimiento del volumen de negocios.
Esta ponencia se centra en un estudio específico de las ociosidades, focalizando el análisis en la importancia de cuantificar y gestionar el costo de las ociosidades a nivel de recursos, defendiéndose la conveniencia de una consideración pluridimensionaI que diferencie los medios de producción según su participación en el proceso productivo.
Se plantea un caso simplificado de la medición de ociosidades en diferentes niveles, realizándose luego un análisis de las características de los factores que integran el proceso así como de la pertinencia del estudio de las relaciones complementarias y la sustituibilidad de los recursos.
.




INDICE


PÁGINA


  1. Objetivo del Trabajo 4
  2. La Teoría General del Costo y las Ociosidades 5

  3. La capacidad y el nivel de actividad como causales de costos 5
  4. La capacidad ociosa 6
  5. Niveles de análisis de las ociosidades 7

  6. El recurso y su empleo 11


  7. Capacidad Práctica Máxima 12

  8. Consideraciones adicionales 14

  9. Conclusiones 16

Bibliografía 17


  1. Objetivo del trabajo

Históricamente, los análisis de la capacidad productiva en las organizaciones referían a proyectos de inversión de creación o fusión de empresas, incorporación de activos por aparición de nuevas tecnologías o crecimiento del volumen de negocios, acordes a realidades económicas caracterizadas por largos ciclos de vida de los productos, altas protecciones a los mercados internos y demandas estables.


Mientras las utilidades globales fueron altas, no fue usual su revisión periódica y estos estudios presentaban un alcance temporal de largo plazo, con especial énfasis en la rigidez que imponían a la gestión los recursos involucrados.
La recesión económica de las décadas del 80 y 90, y la apertura de los mercados con las consiguientes presiones competitivas a nivel mundial, modificaron la naturaleza de la economía, debiendo muchas empresas cambiar la forma en que operaban sus negocios.
En estos nuevos ambientes se producen vertiginosos avances en la tecnología de la información y de la manufactura, crece la participación del sector servicios, se registran enormes progresos en materia de transporte y comunicaciones y surgen nuevas tendencias en la gestión de las empresas intentando una administración exitosa de la complejidad y velocidad del cambio.
En este contexto, la presente ponencia pretende profundizar el análisis y gestión de las capacidades ociosas en los procesos de planificación empresarial, proponiendo una técnica que expone permanentemente el costo del potencial de recursos no utilizados, costos de recursos sin contrapartida de ingresos y que resultan una importante carga para la actividad productiva de las organizaciones.
Las economías de muchos países latinoamericanos han sido duramente golpeadas por fuertes turbulencias financieras que han originado importantes retracciones de los niveles de actividad y del crédito.
En nuestra región, en diciembre del 2002, se creó el "Programa de los Foros de Competitividad de las cadenas productivas del Mercosur" en una definición política que da comienzo a un proceso de integración de las cadenas productivas de la región para mejorar el aprovechamiento de las ventajas comparativas de los Estados Partes, con el fin de lograr niveles superiores de competitividad global, estimulando las ganancias de productividad y aumentando el valor agregado de las exportaciones del bloque.
Se estima que la exposición de los costos de la potencialidad no utilizada de los recursos, es a nivel empresarial un itinerario ineludible para participar en este proceso de búsqueda de un mejor aprovechamiento de los recursos ya existentes en los distintos países, recursos cuyo uso deberá ser optimizado como consecuencia de las restricciones crediticias que se deberán enfrentar en los próximos años.

La ponencia se centra en un estudio específico de las ociosidades, focalizando el análisis en la importancia de cuantificar y gestionar el costo de las ociosidades a un nivel mayor de detalle del que usualmente se encuentra en la bibliografía relacionada.



  1. La Teoría General del Costo y las Ociosidades

La teoría general del costo establece como objeto genérico de análisis la problemática emergente de las relaciones entre los resultados de cualquier naturaleza de los procesos generadores de valor y los factores o recursos utilizados de carácter necesario para su obtención.


Al explicitar en los distintos modelos de costeo la interpretación de la necesidad de factores desde lo cuantitativo, es habitual referir para el modelo de costeo resultante a la cantidad real que se utilice (tanto en términos de cuantía física del factor como en términos del precio sacrificado para obtenerlo en el proceso), y para el modelo de costeo normalizado la cantidad normal que debiera utilizarse de acuerdo con pautas predeterminadas (tanto en términos de cuantía física del factor como en términos del precio o valor sacrificado para obtenerlo).
Estas definiciones de modelos llevan implícita la apertura de diferentes objetos de costeo en el proceso generador de valor. En el modelo de costeo resultante sólo se establece un objeto de costeo que podría calificarse como principal: el costo de los bienes o servicios producidos. En los modelos normalizados se estaría en presencia de un objeto de costeo adicional referido a las ineficiencias en el uso de los factores en el proceso.
Nótese que las dos definiciones de necesidad de factores desde lo cuantitativo refieren al uso, real o eficiente, en el proceso generador de valor. No obstante, determinados factores, aun habiendo sido puestos a disposición del proceso, pierden potencialidad sin haber sido consumidos en el mismo.
Como consecuencia, podría afirmarse que si se tratara de asignar en un período el costo de la potencialidad perdida por todos los factores productivos puestos a disposición del proceso en ese lapso de tiempo, se deberían como mínimo incluir dos grupos de objetos de costeo:


    • un primer grupo conformado por los resultados de la potencialidad de los factores consumida en el proceso generador de valor (principal sólo o principal más ineficiencias según el modelo adoptado) y

  • un segundo grupo de objetos de costeo, el costo de las ociosidades, resultados no buscados ni deseados por la empresa, que acumula el costo de las unidades de empleo no consumidas en el proceso generador de valor.

  1. La capacidad y el nivel de actividad como causales de costos

Oscar Osorio sostiene que "cada unidad económica tiene una estructura funcional de sus costos propia, que es consecuencia de cierta política de gestión y organizacional y de una función técnica de producción que determinarán las relaciones funcionales, su intensidad y correlación dinámica".1 El análisis funcional, se basa en el estudio de las correlaciones dinámicas entre costos y factores de influencia de los mismos.


Este autor señala como primer factor de influencia "la capacidad instalada y niveles de actividad programada y real", y establece que "la capacidad indica el potencial de una empresa, o con más precisión, el propio de cada centro de actividad, asimilable a "centro de costos", mientras que el nivel de actividad no es más que el grado de ocupación de la capacidad planeado o resultante".
Las relaciones funcionales tienen su origen en los factores de influencia en los costos, concepto que se aproxima al de causales de costos a que refieren Shank y Govildarajan2, quienes señalan que "los costos son causados o impulsados por muchos factores, los cuales se interrelacionan en forma compleja", destacando la lista de causales de costos elaborada por Daniel Riley en 1987 como el aporte más significativo en la materia. Riley divide las causales de costos en dos clases: estructurales y ejecucionales.
Entre las opciones estratégicas para la empresa relacionadas con su estructura económica fundamental, se consideran relevantes en el análisis de la capacidad y las ociosidades las que refieren a la escala, extensión (como grado de integración vertical), tecnología y complejidad de línea de productos o servicios. La elección de opciones para cada una de estas causales impulsan los costos. "Para cada una de las causales estructurales más no siempre significa mejor. Hay antieconomías de escala o de extensión, tanto como economías. Una línea de productos más compleja no es necesariamente peor que una línea menos compleja."
Las causales de ejecución son decisivas para establecer la posición de costos de una empresa y dependen de su habilidad para gestionar con éxito y se clasifican por escalas de acuerdo con el desempeño y en consecuencia en estas causales "el hecho de que haya más es mejor." En cuanto a las causales ejecucionales, la más relevante a los efectos del análisis de las ociosidades es la utilización de la capacidad como nivel de actividad presupuestado o real.

  1. La capacidad ociosa

La doctrina mayoritaria denomina capacidad ociosa a la capacidad de producción no utilizada, diferencia entre la producción posible de alcanzar (capacidad práctica máxima de producción) y la producción realmente efectuada (volumen real de producción).


Ya Schneider señalaba la importancia para la toma de decisiones de conocer los costos producidos por las instalaciones no necesarias para la producción, a los que denomina costos “vacíos”, en oposición a los costos necesarios para la obtención de resultados en los procesos productivos, agregando que es necesario identificar ambos costos tanto para la empresa en su conjunto, como para cada una de las unidades de trabajo, y estudiar su desarrollo a través del tiempo. Sostiene además que para la planificación “la única división de los costos que tiene verdadera importancia es la que distingue entre los necesarios y los vacíos. Estos son los dos conceptos que tienen un interés fundamental en la confección de un plan”3.
Osorio, referente ineludible en un análisis del concepto de ociosidad, precisa el concepto de capacidad ociosa, que denomina capacidad ociosa total, dividiéndolo en dos componentes, según el momento en que se conozca o defina su aparición, destacando que "cada uno de ellos debe ser objeto de medición y valoración por separado"4:


  • La capacidad ociosa anticipada, que se conoce y define en el momento en que se fija el nivel de la actividad al que se prevé operar, determina que porción de los factores fijos estructurales no será utilizada o transferida a los costos de producción. Es un concepto ex ante, a raíz del momento en que se determina.




  • La capacidad ociosa operativa que surge como diferencia entre el nivel de actividad real alcanzado y el fijado ex ante como objetivo y que originará un desaprovechamiento adicional de costos fijos, tanto estructurales como operativos y es un concepto ex post.

Este autor, en la obra "La capacidad de producción y los costos" vincula el concepto de capacidad con el tiempo de uso de los factores y la productividad técnica o la eficiencia productiva. No es objeto de este trabajo el desarrollo sistemático de la metodología a emplear a efectos de la determinación de los diferentes niveles de capacidad en relación a estas variables. Numerosa bibliografía al respecto, en especial la obra citada, exime de esta tarea.



  1. Niveles de análisis de las ociosidades


Al relevar las distintas posiciones doctrinarias sobre la capacidad, en una primera instancia existe cierto consenso al definir la capacidad ya sea en la unidad empresa en su conjunto o en las diversas actividades o centros productivos que conforman el proceso. Aunque numerosos autores que tratan el tema señalan a los recursos o factores productivos como determinantes últimos de las capacidades productivas, el análisis generalmente es efectuado a nivel de combinación de factores en actividades o procesos empresariales.


Hansen y Mowen sostienen que la capacidad de la actividad es "simplemente la potencialidad de desarrollar actividades". Afirman que se necesitan recursos para que las actividades se desarrollen, sin embargo, consideran que "el gasto de los recursos es el costo de adquirir la capacidad para desempeñar una actividad, por lo que el consumo de los recursos es el monto de la capacidad empleada en la producción de una organización; por lo tanto equivale al consumo de la actividad."5
Mallo, Kaplan, Meljen y Giménez señalan que "la capacidad productiva de una empresa a corto plazo, desde un punto de vista activo, es la capacidad de producción del producto o gama de productos que es capaz de producir o vender. Desde un punto de vista pasivo, podría considerarse que es aquella capacidad de producción con que la empresa cuenta en la combinación de factores...".6
Osorio define a la capacidad como “ el volumen de producción posible de alcanzar con una combinación dada de los factores fijos de producción en un cierto tiempo, en cada una de las funciones y centros de actividad en los que puede dividirse una unidad económica”, agregando que “en realidad es una medida de la potencialidad de una organización para cumplir su objetivo”.
Se desprende de las definiciones citadas, que el concepto de capacidad lleva implícito las nociones de tiempo ,combinación de recursos y potencialidad.
No obstante, otros autores, entre ellos Kaplan y Cooper7, han incursionado en la problemática de la capacidad y su medición en especial a nivel de recursos.
La determinación de las ociosidades a nivel de empresa o de actividades no permite visualizar ni cuantificar la verdadera ociosidad de los recursos disponibles.
Las asimetrías entre la capacidad práctica máxima de los distintos factores, consecuencia de una imperfecta combinación de recursos, provocada por decisiones de inversión previas o determinadas características propias de los factores es sólo revelada parcialmente si el análisis no es efectuado a nivel de recursos, entorpeciendo los procesos de decisión empresarial.
A continuación se desarrollará un caso simplificado que permite comparar la determinación de las ociosidades anticipadas en tres niveles (unidad empresa, actividades y recursos), efectuando una medición de la capacidad práctica máxima de los recursos comprometidos en función de su producción potencial óptima.
Supóngase una empresa que desarrolla dos actividades (A1 y A2) y cuenta con seis recursos fijos (R1 a R6).


Recurso

Costo del Recurso (1)

CPM del Recurso en us. (2)

Cuota costo recurso/us (3)

R1

39.000.-

13.000 us.

3,00

R2

35.000.-

14.000 us.

2,50

R3

28.000.-

10.000 us.

2,80

R4

48.000.-

12.000 us.

4,00

R5

38.500.-

11.000 us

3,50

R6

75.000.-

12.500 us.

6,00

TOTAL

263.500.-










  1. Costo Total del Recurso en el período

  2. Capacidad Práctica Máxima del Recurso en el período expresada en unidades de producto final

  3. Cuota de Costo de Recurso por unidad de producto final




  1. Cálculo a nivel de unidad empresa

La capacidad práctica máxima de la empresa será de 10.000 unidades, estando condicionada por el recurso de menor capacidad que es R3.


La cuota de costo de recursos por unidad será: 263.500/10.000 = 26,35
Si se presupuesta un volumen de producción de 8.000 unidades, el costo de la ociosidad anticipada será de $ 52.700.-, (2.000 x 26,35) y el costo presupuestado a otros objetivos de costeo será de $ 210.800.-, (8.000 x 26,35),


  1. Cálculo a nivel de actividades

Si la actividad 1 consume los recursos R1, R2 y R3 y la actividad 2 los restantes, la capacidad práctica máxima de la empresa para la actividad 1 sería 10.000 unidades, ya que nuevamente el recurso de menor capacidad es el R3.


La cuota de costo de recursos por unidad en la actividad 1 será:
102.000/10.000 = 10,2
Para el volumen presupuestado de 8.000 unidades, la ociosidad anticipada es de $ 20.400.-, (2.000 x 10,2) y el costo predeterminado a incorporar por estos recursos de la actividad 1 a otros objetivos de costeo sería $ 81.600.-, (8.000 x 10,2).
Para la actividad 2, el recurso de menor capacidad es el R5, en consecuencia la capacidad práctica máxima de esta actividad estaría ubicada en 11.000 unidades.
La cuota de costo de recursos por unidad en la actividad 2 sería:
161.500/11.000 = 14,6818...
La ociosidad anticipada de esta actividad sería $ 44.045.-, (3.000 x 14,6818) y el costo a otros objetivos en esta actividad 2 sería de $ 117.455.-, (8.000 x 14,6818) .
En resumen, la empresa presupuesta ociosidades anticipadas por $ 64.445.-, (20.400 + 44.045) y costos de recursos a asignar a otros objetivos de costeo por $ 199.055.- (81.600 + 117.455).
El costo de las ociosidades anticipadas se incrementa en $ 11.745.- al considerar en forma independiente las actividades y exponer las tolerancias externas entre las distintas capacidades de las actividades como ociosidades anticipadas.


  1. Cálculo a nivel de recursos

Los resultados obtenidos aplicando una metodología similar a los recursos se exponen en el siguiente cuadro:






Recurso

Cuota costo recurso/us

Ociosidades Anticipadas(us.)

Costo ociosidades anticipadas

Costo a otros objetivos de costeo

R1

3,00

5.000

15.000.-

24.000.-

R2

2,50

6.000

15.000.-

20.000.-

R3

2,80

2.000

5.600.-

22.400.-

R4

4,00

4.000

16.000.-

32.000.-

R5

3,50

3.000

10.500.-

28.000.-

R6

6,00

4.500

27.000.-

48.000.-

TOTAL







89.100.-

174.400.-

Resulta entonces, un costo por ociosidades anticipadas de estos recursos por un monto de $ 89.100.- y un costo presupuestado por recursos a asignar a otros objetivos de costeo de $ 174.400.- .

Este análisis de los recursos con independencia de las actuales combinaciones de factores de la empresa incrementa el valor de las ociosidades en $ 24.655.- y expone las tolerancias entre recursos.

Esta desarmonía que manifiestan las capacidades de los factores, provoca la existencia de ociosidades que deban ser cuidadosamente gerenciadas mediante diferentes estrategias según sea su origen: la inactividad o el exceso de capacidad.

Los ciclos económicos en su fase descendente plantean los problemas inherentes a la desocupación y la utilización de las capacidades empresariales. Al respecto Vázquez8 sostiene que cuando “el aparato productivo montado para un determinado nivel de demanda, queda fuera de escala, se produce recesión y por ende capacidad ociosa”.


Estas ociosidades por inactividad responden a bajas temporales del nivel de actividad, a raíz de la caída de la demanda. La realidad de la mayoría de las organizaciones de los países en vías de desarrollo, es que el condicionante del nivel de actividad está dado por la demanda.
En el ejemplo planteado las ociosidades por inactividad podrían ser cuantificadas por el siguiente cálculo:
Costo de las ociosidades por inactividad = 2.000 ( 3 + 3,5 + 2,8 + 4 + 3,5 + 6) = $ 43.600.-

Asimismo, en relación a la presencia de capacidades en exceso detectadas al evaluar los factores que integran el proceso, es usual, constatar en múltiples organizaciones, que la combinación de recursos de la empresa no es totalmente consistente como consecuencia de infructuosas decisiones de inversión del pasado que provocaran desacompasamientos entre las nuevas instalaciones y las ya existentes, cambios tecnológicos o de gestión que posibilitaron un mayor rendimiento de ciertos recursos, etc..


Estas capacidades ociosas, para las que la empresa no prevé un uso actual o futuro en sus objetivos proyectados, deben ser gerenciadas de forma tal de darles un uso alternativo o iniciar un proceso de desinversión. Cooper y Kaplan afirman que “la organización debe gestionar la capacidad no utilizada de estos recursos fuera del sistema. En este momento y sólo en este momento, empezarán a disminuir los costes de los recursos suministrados”.

Retomando el caso planteado, el costo de las ociosidades por exceso de capacidad podría determinarse de la siguiente forma:

(3.000 x 3) + (4.000 x 2,5) + (2.000 x 4) + (1.000 x 3,5) + (2.500 x 6) = $ 45.500.-


Habiendo constatado la relevancia de la cuantificación de las ociosidades a nivel de recursos, correspondería ahora acotar en el análisis la máxima potencialidad del recurso en las restricciones que surgen en su aplicación al proceso productivo considerado.


  1. El recurso y su empleo

Spranzi9 al referirse a los medios de producción, expresa la conveniencia de una consideración pluridimensionaI, en la que se diferencien los medios de producción según su participación en el proceso productivo.


Este autor, califica a los factores en potenciales y no potenciales. La clasificación implica que todo factor posee una energía o condiciones productivas, denominadas “servicio”, caracterizadas por una utilización gradual, y a veces incompleta, en el proceso productivo.
Asimismo sostiene que “ el servicio” representa la unidad elemental de factor en términos de empleo y expresa la dimensión mínima de los medios productivos correspondiente a las exigencias de empleo en el proceso productivo. Es por eso que un factor potencial, en general puede ser empleado en cantidades mayores a las demandadas por el proceso, obteniéndose así un excedente de la cantidad empleada con respecto a la requerida. El empleo en este caso, es cuantificado en términos de unidades de servicio.

Cartier retoma y complementa estos conceptos, afirmando que los factores potenciales, que este autor denomina indivisibles presentan una característica propia derivada del hecho que para esta categoría de recursos “...ningún proceso productivo puede emplear cantidades menores a una “unidad física” elemental de un factor...10 derivándose que dichos factores suelen volcar al proceso un potencial mayor que el requerido.


Esto lleva a concluir que :


  • Ciertos recursos, al volcarse al proceso con un potencial mayor al demandado, posibilitan ociosidades.

  • Las ociosidades inherentes a los factores potenciales son generadas por las “unidades de servicio” puestas a disposición del proceso y que, por algún motivo, no fueron consumidas.

Se encuentran incluidas en la anterior clasificación los equipos industriales, el trabajo cuando no es remunerado a destajo, servicios de seguros contra riesgos técnicos, etc.


La noción de “potencialidad” definida, se complementa con el concepto de transferibilidad en el tiempo: un factor es transferible en el tiempo, cuando las “unidades de servicio” pueden ser utilizadas en un momento temporal posterior. Si esto no es posible, el factor es intransferible. Spranzi en relación al tema señala: “Se trata de individualizar aquellos factores cuya utilización está subordinada a determinadas condiciones temporales de empleo, y cuyos servicios se desperdician o pierden con el paso del tiempo, si no se utilizan en un plazo determinado”.
Ya Onida en 1954, vinculaba el concepto de no transferibilidad con el de ociosidad: “Si el coste de dichos factores (no transferibles) se imputa directamente a las distintas producciones , en proporción a la cantidad de servicios absorbida por cada una, los tiempos “de ocio” y los servicios desperdiciados por causa de la producción no continua, originan un margen de costo no imputado: costo que, al no poder ser atribuido a ningún producto, se reparte entre los costos comunes de imputación indirecta.”11
Nótese, que la sola condición de no transferibilidad en el tiempo, no implica necesariamente la clasificación del factor como “potencial”. Como bien sostiene Cartier12, esta restricción podrá ser salvada si el factor es de libre adquisición por la empresa, como sería el caso de la fuerza motriz, o del trabajo pagado a destajo.
Sin embargo, si se relacionan los conceptos de “potencialidad” y de “transferibilidad en el tiempo”, es posible afirmar que no pueden darse simultáneamente13. En consecuencia se desprende que la no transferibilidad en el tiempo, es una condición necesaria, pero no suficiente para que un recurso pueda generar ociosidades.


  1. Capacidad Práctica Máxima


Si se define entonces la capacidad práctica máxima de cada factor como su “potencial de servicios”, parece obvio que las capacidades de los distintos factores intervinientes no tienen, necesariamente, que ser coincidentes, a raíz de las limitantes ya mencionadas.

Cada acción que compone el proceso productivo, tendrá a su vez definida una capacidad práctica máxima, proveniente del factor de menor capacidad, y condicionante, en un primer análisis, de parte de las ociosidades anticipadas del resto de los recursos potenciales requeridos por la actividad.

En un segundo nivel, la ociosidad de los recursos potenciales estará determinada por externalidades, en la medida que existan actividades de menor capacidad máxima que la actividad que consume al recurso.


Aunque la cuantificación de la capacidad práctica máxima de los factores potenciales en una producción homogénea no reviste mayor complejidad, en una producción múltiple alternativa el proceso de determinación de la capacidad práctica máxima de los factores potenciales conjuntos requiere un análisis más afinado.
Si se considera el caso de un factor potencial necesario en el proceso de obtención de dos o más productos alternativos, que requieren diferentes relaciones técnicas, las combinaciones cuantitativas alternativas de los factores deben ser identificadas a cada producto con prescindencia del carácter heterogéneo de la producción.
Se tendrá entonces una capacidad práctica máxima de cada factor potencial común a diferentes productos, por cada resultado productivo.
Al respecto señala Spranzi: “Esta consideración abstracta implica la definición de tantas capacidades productivas de la empresa cuanto sean los resultados obtenidos, capacidad que, sin embargo, no pueden ser utilizadas simultáneamente.......la realización de una capacidad productiva particular máxima, determinada en la forma antedicha, provoca la anulación de todas las demás”.
La capacidad práctica máxima del factor potencial común, al estar referida a múltiples capacidades, no será entonces una magnitud constante, sino que quedará determinada por las múltiples alternativas derivadas de las diversas combinaciones cuantitativas de los diversos productos.
A efecto de ejemplificar lo antes expuesto, considérese una máquina que posee un potencial de 200 horas-máquina, requerida para la producción de los objetivos X1 y X2.
Si cada unidad de producto X1 requiere de 4 horas máquina mientras que la misma relación para X2 es de 5 horas máquina, la capacidad práctica máxima del factor estará determinada por la recta representada en la figura 1.

Cabe analizar además, la posibilidad que el producto X2 requiera de un proceso de terminación específico.


Supóngase que dicho proceso emplee una máquina de una capacidad práctica máxima de 30 unidades productivas.
Se está entonces ante una sub-utilización del factor potencial común, derivada de la limitada divisibilidad de dicho factor, como se muestra en la figura 2.
Este análisis simplificado puede generalizarse a situaciones más complejas por medio de técnicas de programación lineal.
En el caso de la producción múltiple condicionada técnicamente, por las características propias de dichas producciones, la capacidad práctica máxima de los factores potenciales sólo puede ser expresada en términos del resultado conjunto del proceso.


  1. Consideraciones adicionales

Si se parte de la premisa sostenida en esta ponencia, que las ociosidades son, en ciertos mercados, una realidad intrínseca de múltiples organizaciones, es de orden, a la hora de gestionarlas, disponer de información técnica y económica referida a las relaciones complementarias y a la sustitución de los factores productivos.


Con respecto a las primeras señala Spranzi: “Las relaciones complementarias tecnológicas vienen dadas por el conjunto de vínculos de naturaleza tecnológica existente entre los factores, respecto de determinados resultados positivos, en los que tienen su origen las alternativas constitutivas de los presupuestos necesarios para la realización de una determinada relación complementaria económica. Su estudio exige la definición de las alternativas posibles para realizar la elección económica de la empresa.
El conocimiento de las alternativas equivale a conocer las relaciones complementarias tecnológicas, y viceversa. En otras palabras, si no se conocen las relaciones complementarias tecnológicas, se ignoran las alternativas, faltando así a la premisa básica para un comportamiento económico racional.”
Conjuntamente a la noción de sustitución se deriva el concepto de limitación: existe limitación cuando se carece de alternativas técnicas, mientras que la concepción de sustitución implica que la producción, puede realizarse por medio de diversos esquemas de relaciones complementarias tecnológicas de los recursos.
Es por eso que sustitucionalidad y limitación, implican la existencia o ausencia de una multiplicidad de combinaciones cuantitativas de los factores, en la medida que exista un determinado esquema de relaciones complementarias cualitativas.
En la teoría clásica, mientras que la sustitución se asocia a un conjunto de alternativas entre vínculos de carácter complementario, la limitación se asimila a un único y rígido esquema de relaciones complementarias, siendo un efecto unívoco vinculante que se extiende desde el producto en dirección a los factores (limitación vertical). La sustitución es posible entonces, cuando manteniéndose fija la cantidad de producto, es factible disminuir la cantidad de un factor en desmedro de un mayor consumo de otro recurso. Esta premisa se basa en la libre variabilidad de los factores.
No obstante, al cuantificar las alternativas de relaciones complementarias tecnológicas de los recursos, para determinar la alternativa de mínimo costo, debe prestarse especial atención al fenómeno de la limitación horizontal, fenómeno relevante en análisis de procesos en los que intervienen factores potenciales.
El mecanismo de sustitución opera en el marco de la limitación horizontal, que es el conjunto de relaciones dinámicas existentes entre las intensidades de prestación de servicios por los recursos potenciales y la dinámica de los volúmenes de empleo de los factores no potenciales.
Cabe destacar, que la sustitución entre factores potenciales, es posible en la medida que exista subutilización en el uso de uno de ellos, lo que implica la existencia de un recurso ocioso.
De lo expuesto se desprende la singular importancia de disponer de información sobre las relaciones complementarias tecnológicas entre los distintos recursos disponibles en la organización y las alternativas de sustitución que la específica realidad empresarial habilita, posibilitando una gestión eficiente de los recursos, y por ende de las ociosidades.
En otro nivel de análisis, agotado el estudio de sustituibilidad, la capacidad en exceso resultante podría ser gerenciada mediante dos nuevas alternativas: downsizing o una reasignación de recursos complementaria que puede efectuarse interna o independientemente del proceso productivo considerado.
En la medida que los costos de las ociosidades son incurridos independientemente de la voluntad empresarial, es posible implementar una estrategia basada en mejorar la calidad del producto a través de una gestión de los recursos ociosos tendiente a su diferenciación mediante la incorporación de nuevo valor.


  1. Conclusiones

El costo es una función de las selecciones estratégicas sobre el esquema de competir y de habilidades gerenciales para ejecutar las alternativas estratégicas escogidas. No obstante, las empresas en general, no demuestran mayor interés en el manejo de las capacidades de producción y los niveles de actividad en mediano y largo plazo, ni prestan la debida atención a la complejidad de las relaciones entre las diferentes causales de costos.


Es excepcional en nuestras empresas la designación formal de las personas que tienen a su cargo la responsabilidad de gestionar las capacidades. En la mayoría de ellas esta función está informalmente asignada a los niveles gerenciales de las áreas de comercialización, producción y finanzas.
En contraposición, es usual que en nuestras organizaciones, importadoras de bienes de capital y tecnologías desarrolladas para realidades empresariales muy disímiles con el entorno en que deben operar, se constaten bajos niveles de recursos asignados a Investigación y Desarrollo, vinculados en alguna medida, con la falta de exposición y gestión de las capacidades ociosas.
En relación a las causales de ejecución, los procesos de mejora continua y de calidad total implementados en muchas empresas no han logrado captar con suficiente profundidad la dinámica y complejidad existente entre las distintas causales de costos. La búsqueda de mayores niveles de eficiencia productiva, puede generar excesos de capacidad, que al no ser gestionados debidamente resultan en un descenso de la competitividad de las empresas.
El desafío es lograr el máximo aprovechamiento de los recursos escasos con innovadoras técnicas de gestión que deberían considerar la mayor amplitud posible de alternativas individuales o de complementación productiva mediante alianzas estratégicas que habiliten el acceso a nuevos mercados o mejoras sustanciales de la productividad.
Finalmente, cabe destacar en el estudio de las ociosidades, la relevancia del análisis a nivel de recursos, y fundamentalmente de la consideración de las características propias de los recursos potenciales, así como la dinámica de las relaciones funcionales existentes en el proceso productivo.
La presente ponencia pretende abrir la discusión del tema, con la esperanza que los conceptos aquí vertidos sean retomados y complementados en discusiones posteriores, dada la importancia para nuestros países de seguir avanzado en esta dirección.

BIBLIOGRAFÍA

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SHANK, John K. y GOVINDARAJAN, Vijay: "Gerencia Estratégica de Costos - La nueva herramienta para desarrollar una ventaja competitiva" - Grupo Editorial NORMA - Colombia - 1995
SCHNEIDER, Eric:”Economía política y economía de la empresa” -SAGITARIO S.A.- España-1968
OSORIO, Oscar M.: "La capacidad de producción y los costos" - Ediciones MACCHI - Argentina, 1992
HANSEN, Don R. y MOWEN, Maryanne M.: "Administración de Costos" - Ediciones THOMSON - México, 1995
MALLO, Carlos; KAPLAN, Robert S.; MELJEM, Sylvia y GIMÉNEZ, Carlos: "Contabilidad de Costos y Estratégica de Gestión" - PRENTICE HALL IBERIA - Madrid, 2000.
KAPLAN, Robert S. y COOPER, Robin: " Coste y Efecto" - Ediciones Gestión 2000 - España, 1999
VÁZQUEZ, Juan Carlos: "Costos" - Edición Aguilar - 2ª Edición - Argentina, 1992
SPRANZI, Aldo: "La variabilidad de los costes de producción" - Editorial Montecorvo - Madrid, 1966
CARTIER, Enrique Nicolás: “Categorías de factores productivos” Trabajo presentado en el XXIV Congreso Argentino de Profesores Universitarios de Costos. Córdoba Octubre 2001
ONIDA, Pietro: "L'azienda" - Milano, 1954
CARTIER, Enrique: “Apuntes para un replanteo de la teoría de los costos fijos” Trabajo presentado al XXV Congreso Argentino de Profesores Universitarios de Costos. Buenos Aires Octubre 2002


1 OSORIO, Oscar M. : "Hacia una teoría general de los costos en contabilidad" - Revista COSTOS Y GESTIÓN - T.III - Nº 10 - Argentina - Diciembre 1993

2 SHANK, John K. y GOVINDARAJAN, Vijay: "Gerencia Estratégica de Costos - La nueva herramienta para desarrollar una ventaja competitiva" - Grupo Editorial NORMA - Colombia - 1995

3 SCHNEIDER, Eric:”Economía política y economía de la empresa” -SAGITARIO S.A.- España-1968

4 OSORIO, Oscar M.: "La capacidad de producción y los costos" - Ediciones MACCHI - Argentina, 1992

5 HANSEN, Don R. y MOWEN, Maryanne M.: "Administración de Costos" - Ediciones THOMSON - México, 1995

6 MALLO, Carlos; KAPLAN, Robert S.; MELJEM, Sylvia y GIMÉNEZ, Carlos: "Contabilidad de Costos y Estratégica de Gestión" - PRENTICE HALL IBERIA - Madrid, 2000.

7 KAPLAN, Robert S. y COOPER, Robin: " Coste y Efecto" - Ediciones Gestión 2000 - España, 1999

8 VÁZQUEZ, Juan Carlos: "Costos" - Edición Aguilar - 2ª Edición - Argentina, 1992

9 SPRANZI, Aldo: "La variabilidad de los costes de producción" - Editorial Montecorvo - Madrid, 1966

10 CARTIER, Enrique Nicolás: “Categorías de factores productivos” Trabajo presentado en el XXIV Congreso Argentino de Profesores Universitarios de Costos. Córdoba Octubre 2001

11 ONIDA, Pietro: "L'azienda" - Milano, 1954

12 CARTIER, Enrique: “Apuntes para un replanteo de la teoría de los costos fijos” Trabajo presentado al XXV Congreso Argentino de Profesores Universitarios de Costos. Buenos Aires Octubre 2002

13 Nótese que la transferibilidad de un factor está relacionada a su unidad de servicio, no a su unidad de adquisición. Con respecto a este punto Cartier sostiene: “ son incompatibles las categorías de los “indivisibles” y los almacenables, ya que, lógicamente, no es viable almacenar cantidades inferiores a una “unidad elemental”.



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