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ICAL
OMUNICADO DE PRENSA


ENCUESTA SUBCONTRATO DEL SALMÓN – X REGIÓN

La Salmonicultura en Chile: Crecimiento sin los Trabajadores
91,7 % de los trabajadores subcontratados ganan 180 mil pesos o menos; sólo el 28,3% tiene contratos indefinidos; y el 70,3% está insatisfecho con su salario.


  • Resultados preocupantes de una encuesta realizada por el Programa de Estudios Laborales de ICAL a 145 trabajadores subcontratados del sector salmonero, entre los meses de septiembre y diciembre de 2005. La encuesta se aplicó en distintas zonas de la X Región, incluyendo temas referidos a las condiciones laborales, percepciones sociales y valoración del trabajo.




  • Los trabajadores Subcontratados en la salmonicultura constituyen una fuerza de trabajo fundamental en la evolución del sector.

La industria del Salmón crece a pasos acelerados; de hecho sólo entre enero y septiembre de 2005 la salmonicultura nacional exportó mil 150 millones de dólares1. Sin embargo, al mismo tiempo amplios segmentos de trabajadores se encuentran en condición de franca precariedad. Así lo indicó la Encuesta Laboral aplicada por ICAL a 145 trabajadores subcontratados del salmón, en la X Región de nuestro país.


Los resultados de la encuesta muestran como tendencia preocupante que la mayoría de los trabajadores encuestados recibe salarios que no superan los 180 mil pesos (91,7%) y que una parte significativa de ella (45,5%) no sobrepasa el salario mínimo al mes. Esta situación es alarmante al compararla con los resultados de la Encuesta Laboral 2004, en donde un 30,3 % de los trabajadores chilenos tiene salarios hasta 180 mil pesos.
Los datos desagregados muestran que el 11,7% de los trabajadores recibe 80 mil o menos pesos al mes; el 33,8% recibe entre 81 mil y 127 mil quinientos pesos; el 46,2% recibe entre 127.501 y 180.000. Sólo el 8,2% de los sujetos gana más de 180.001 mensuales. Este cuadro nos coloca en un marco de absoluta precariedad y deja a los trabajadores con escasas posibilidades de ascenso social. Los trabajos mejor remunerados son las excepciones y corresponden a aquellos más especializados, como supervisores, clasificadoras o jefes de cuadrilla2.
Sobre el Tipo de Contratación, los resultados indican que la contratación indefinida abarca al 28,3% de los casos. En tanto, el 44,8% tiene contratos de trabajo temporales, ya sea por obra o faena (26,9%) o por plazo fijo (17,9%). Es decir, la inestabilidad laboral es una de las características de este segmento de trabajadores. Esta situación es confirmada por los dirigentes sindicales de la región, quienes nos plantean la existencia de una alta rotación laboral3. Muchos de ellos, antes de obtener un nuevo trabajo, pasan por períodos de cesantía, sin indemnización ni reconocimientos económicos por el trabajo realizado debido a su condición de “trabajador temporal”. A la vez, llama poderosamente la atención que una parte significativa de los casos (19,3%) no tiene contrato4.
Según la ENCLA 2004 los trabajadores con contratos indefinidos han disminuido de 81,2% en 1999 a 77,1 % en 2004. A la vez, los trabajadores con contratos por plazo fijo han pasado de 6,9 a 12% en el mismo período. Es decir, el mercado laboral tiende hacia una mayor inestabilidad y desprotección de la fuerza de trabajo.



Sindicalización

De acuerdo a la información obtenida, en el 77,2% de las empresas donde trabajan los sujetos hay sindicatos. En este punto se hace alusión a las empresas “principales”, donde los trabajadores realizan su actividad laboral. Pero, enseguida, se preguntó a los sujetos si estaban afiliados a alguna organización sindical, obteniendo como resultado que la mayoría de los trabajadores carecen de organizaciones que los agrupen y de derechos que les permitan negociar mínimamente sus condiciones de trabajo. En este punto la mayor parte de los casos (75,9%) dice que no pertenece a sindicatos. El 23,4% responde que sí, correspondiendo principalmente a trabajadores del área de servicios.


Al preguntar por las razones que los trabajadores tienen para no ingresar a un sindicato las respuestas muestran que el 40,5% indica que no lo hace porque no se ha constituido tal organización en su empresa. Luego, hay un grupo que alcanza al 27,6% que señala que el miedo a perder el trabajo es el principal obstáculo para afiliarse a un sindicato, y el 11,2% porque el contrato se lo impide. Esta información permite plantear, a modo de hipótesis, que una parte de los trabajadores tendría disposición a ingresar a un sindicato si este existiera, pero que dicha incorporación se ve obstaculizada por las restricciones del marco legal y por la actitud hostil empresarial.
El cuadro se completa con un 6,9% de sujetos que dicen que los sindicatos no sirven, el 4,3% que señala que obtiene mayores beneficios negociando individualmente, un 2,6% que no lo hace por desconfianza en los dirigentes y un 6,9% que no lo hace por otras razones (falta de interés personal, por ejemplo). Si bien estos serían aspectos a considerar, las principales razones estarían vinculadas con la ausencia de derechos reconocidos legalmente a los trabajadores temporales y subcontratados.

Satisfacción Laboral

La encuesta incluyó una pregunta dirigida a identificar la satisfacción de los trabajadores con su situación salarial. Es decir, más allá de los datos objetivos, nos interesaba conocer cómo se sentían los trabajadores con el salario que percibían por el trabajo realizado. Esta es una pregunta que apunta a los componentes subjetivos, a la forma como los sujetos se representan su propia realidad. La idea era observar en qué medida los trabajadores se sienten integrados y valorados en la empresa, aspectos considerados fundamentales en las empresas “modernas”.


Las respuestas a esta pregunta muestran que el sector crece sobre la base de la insatisfacción de una parte importante de los trabajadores, en este caso mayoritariamente subcontratados. Al mirar las cifras se aprecia que el 70,3% se encuentra insatisfecho o muy insatisfecho con el salario recibido mensualmente. Desmenuzando esta cifra tenemos que el 39,3% está insatisfecho y el 31% muy insatisfecho. Satisfechos se encuentran el 21,4% de los casos y muy satisfechos el 5,5%. Este es un dato muy fuerte, que abre una serie de interrogantes respecto a las futuras tendencias sociales, económicas y políticas en la región.


La insatisfacción de segmentos crecientes de trabajadores abre una gran incógnita a la sustentabilidad del sector salmonero en un horizonte de mediano o largo plazo. A la vez, permite cuestionar el sentido ético de la actividad empresarial, pues la incorporación y competitividad de las empresas en los mercados internacionales se basa en el descontento de un grupo significativo de trabajadores. Estos, no se sienten integrados ni reconocidos por sus empleadores. Como dicen muchos de ellos no es el mejor trabajo, sino que “es el trabajo que hay”.
Capacidad de Ahorro


Esta pregunta es muy importante, ya que permite apreciar si el trabajo otorga a los sujetos mayores niveles de seguridad familiar o de acceso a ciertos bienes o servicios. Al respecto las cifras son contundentes, pues se aprecia una nula o baja capacidad de ahorro en los trabajadores. En general, el trabajo sólo constituye un medio de subsistencia y no permite enfrentar imprevistos. El dinero ganado por la realización del trabajo, según las entrevistas efectuadas, se consume en su totalidad, principalmente en alimentación, pago de arriendo, vestuario, educación, transporte y salud.


De acuerdo a los datos la mayoría de los sujetos dice ahorrar poco o nada (89,7%). De este total el 74,5% no ahorra y el 15,2% dice ahorrar poco. Por el contrario, el 9% dice que ahorra ni mucho ni poco y el 1,4% que ahorra mucho.
Datos generales
D

e acuerdo a la categoría sexo la encuesta incluye 45,5% de hombres y 54,5% de mujeres. En cuanto a las edades la mayoría se ubica en el tramo de 19 a 35 años, que cubre al 62,8% del total. A esto se agrega un porcentaje igualmente importante de casos que están ubicados en el tramo de 36 a 50 años (24,8%). En cuanto a la escolaridad de los sujetos se observa que la mayoría de ellos no tiene su enseñanza media completa (62,7%)5.
Respuesta del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ICAL,

ante comentarios de Salmón Chile
En un reciente comunicado Salmón Chile ha cuestionado los resultados del estudio efectuado por ICAL porque, según su visión, no se puede “reflejar la realidad de la industria con 145 casos”. Sin embargo, es posible plantear algunas observaciones al respecto.
En primer lugar, Salmón Chile refuta los resultados aludiendo a cifras referidas a los trabajadores “estables”, en circunstancias que nuestro estudio se refiere a trabajadores subcontratados, que se encuentran en una situación laboral absolutamente diferente. En definitiva, no se han refutado nuestros datos.
En segundo lugar, Salmón Chile deja implícita la idea que la única forma de opinar es haciendo estudios que abarquen la casi totalidad de empresas del sector, el cual sería el único indicador de seriedad. Sin embargo, esto sólo nos lleva a un camino sin salida, pues los únicos con derecho a opinar serían los actores con poder económico. ¿Qué ocurre con quienes no tienen ese poder?, ¿Deben callar, dejar de opinar, aunque conozcan la realidad de la que hablan?
En tercer lugar, hay que señalar que solicitamos información y contactos a Salmón Chile para la realización de nuestro estudio. Nunca obtuvimos respuesta. Frente a esta realidad, ¿la única opción es callar? Pensamos que no. Al contrario, dimos la mayor rigurosidad posible al estudio, para lo cual procedimos a efectuar revisión de diversos estudios sobre el tema y a realizar un sinnúmero de entrevistas a trabajadores y dirigentes sindicales de la zona, como una forma de confrontar los datos recogidos. De igual modo, los trabajadores están ubicados en empresas con distintas características, ubicadas en diferentes zonas de la X Región.
En cuarto lugar, Salmón Chile sostiene que la subcontratación en el sector es de un 6%. También podríamos preguntar al respecto: ¿Es un dato confiable?, ¿En qué momento del año se hicieron estas estimaciones? Otras fuentes, entre ellas autoridades de la Inspección del Trabajo y dirigentes sindicales de la zona, señalan que podría llegar a 20 o 50% en los períodos más altos de producción.
Con todo, pensamos que el estudio sobre trabajadores subcontratados, en situación de precariedad laboral, muestra tendencias que están presentes en esta región y que abarcan un segmento importante de la población, mayor al que sostiene Salmón Chile. Es necesario, sin embargo, generar estrategias de investigación que permitan precisar más esta información. Sin duda, hacia ese fin se destinarán nuestros próximos pasos.

Programa de Estudios Laborales ICAL

Los autores
DANIEL NÚÑEZ ARANCIBIA

Sociólogo de la Universidad de Chile. Magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos de la Universidad Alberto Hurtado.

Profesor de la cátedra “Neoliberalismo y Acción Colectiva”, carrera de Sicología de la Universidad Arcis. Durante el año 2004 dicta “El Modelo Neoliberal” y “El nuevo Escenario Laboral en Chile”, en el curso de especialización, Departamento de Sociología de la Universidad de Chile, para estudiantes del School for International Training (SIT)(2004).

Entre sus publicaciones destacan: “Frederick Hayek y la Génesis del Pensamiento Neoliberal”, en Globalización, Identidad y Justicia Social, School of International Training (SIT) y Universidad ARCIS, Abril, 2005; y “El Trabajo Desregulado en Chile, 1990-2000.Crónica de la historia oculta de una década de desarrollo capitalista” en “Los trabajadores y la nueva cuestión social en Chile” (editor Rolando Álvarez y Antonio Aravena, ICAL, Enero, 2005); y "Mito y Realidad del Neoliberalismo en Chile" en Seminario Marx Vive III, Departamento de Ciencias Políticas, Universidad Nacional de Colombia, 2003.

FONOS: 6824859; CELULAR: 09-4851659
JOSÉ ANTONIO ARAVENA CARRASCO

Sociólogo, Licenciado en Sociología de la Universidad Arcis. Magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos, Universidad Alberto Hurtado.

Investigador Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL). Profesor Titular del curso “Estructuras, actores y cambio social en América Latina”, del Magíster Ética Social y Desarrollo Humano, Universidad Alberto Hurtado.

Entre sus publicaciones destacan: “Los estudios del trabajo en América Latina: apuntes para el debate”. En René Leal (Editor): Globalización, identidad y justicia social, Universidad ARCIS – School for Internacional Training (SIT), 2005; “Trabajadores y acción colectiva”. En Rolando Álvarez y Antonio Aravena (Editores): “Los trabajadores y la nueva cuestión social”, ICAL, 2004; “La modernidad y la crisis de los actores sociales: tensiones, preguntas y búsqueda de sentido para la vida en sociedad” En Revista Economía y Trabajo, Programa de Economía del Trabajo (PET), Nº11, 2001 ; y “El mundo sindical y el trabajo asalariado en Chile” (co autoría con Jorge Rojas). En Patricio Escobar (Editor): Trabajadores y empleo en el Chile de los noventa, LOM -PET-ARCIS, 1999.

FONOS: 6824859; CELULAR: 08-2293889
ROLANDO ALVAREZ VALLEJOS

Profesor de Estado de Historia y Geografía Católica, Universidad Blas Cañas. Magíster Artium en Historia, mención Historia de Chile, Universidad de Santiago de Chile. Candidato a Doctor en Historia de la Universidad de Chile.

Profesor Departamento de Historia de la Universidad de Santiago de Chile. Vinculado a la cátedra Desarrollo Económico y Social de Chile en la Facultad de Administración y Economía. Profesor de la carrera de Historia y Ciencias Sociales Universidad ARCIS, vinculado a las Cátedras de Revoluciones Liberales y Nacionales En el siglo XIX y Revoluciones Sociales en el siglo XX. Investigador del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz.

Entre sus publicaciones destacan: Co-autor texto Historia y Ciencias Sociales II para Segundo Año de Enseñanza Media de Editorial Santillana, 2004; “Desde las sombras. Una historia de la clandestinidad comunista (1973-1980)”. Lom Ediciones, 2003. “¡Viva la Patria y la Revolución. Partido Comunista y Nacionalismo (1921-1926)”. Revista de Historia Social y de las Mentalidades. Año VII, Vol. 2 2003; “Los trabajadores y la nueva cuestión social en Chile” (ICAL, 2004). (Editor junto a Antonio Aravena); “La formación sindical en los tiempos de la Educación Popular en Chile. Entre la autonomía y la dependencia. 1980-1990”. (Ediciones ICAL, 2004)(Junto a Claudia Pascual y Benjamín Larenas).



FONOS: 6824859; CELULAR: 09-1338920



1 Estadísticas de Acuicultura y Pesca. Aqua, diciembre 2005.

2 En algunas empresas hay escalas salariales. Por ejemplo, en los servicios de casino el auxiliar gana el sueldo mínimo, el ayudante de cocina puede recibir 150 mil pesos, los aspirantes de maestros 160 mil y los maestros pueden superar los 200 o 300 mil pesos.

3 En nuestro estudio el 46,2% de los trabajadores no tenía más de seis meses en su empleo.

4 Esta situación corresponde principalmente a trabajadores que están en la condición que hemos llamado de “suministro informal”, bajo condiciones especialmente complejas y precarias, en la zona de Calbuco. La no-escrituración del contrato de trabajo es parte de la realidad del sector, pero son necesario estudios más pormenorizados para conocer su magnitud en la industria salmonera. A modo de hipótesis podemos plantear que en las zonas más alejadas de las ciudades este fenómeno puede ser más frecuente por la débil fiscalización existente.

5 Los datos se acercan a las tendencias regionales, ya que el promedio de escolaridad de la población mayor de 15 años es de 8,9 años. Encuesta Casen, 2003.


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