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C. el protocolo de necropsia refiere -en resumen- que el occiso presenta una herida causada por un proyectil disparado con arma de fuego en la mano derecha, muslo y pierna derecha


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REPARACION DIRECTA/FALLA DEL SERVICIO/siguiendo esa calificada orientación jurisprudencial, es menester concluir que en el sub lite se presentó una omisión por parte de la Nación - Ejercito Nacional, al permitir que en desarrollo de operaciones contrainsurgentes, una unidad militar se desplazara al área de operaciones sin contar con las mínimas ayudas medico asistenciales. Dando lugar, a que una herida causada por la imprudencia al manipular de un fusil de dotación oficial no fuera atendida adecuadamente, y como consecuencia de ello, una vida humana se truncara/CONCURRENCIA DE CULPAS
SE CONTRAE A ESTABLECER SI LOS HECHOS Y LAS CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE PERDIÓ LA VIDA EL SOLDADO OSCAR MAURICIO GÓMEZ ROSERO, ES IMPUTABLE A LA ALEGADA CONDUCTA OMISIVA DE LA NACIÓN- MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL, Y SI ESA CONDUCTA SE CIRCUNSCRIBE DENTRO DEL MARCO DE LA RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL DEL ESTADO.
C.- EL PROTOCOLO DE NECROPSIA REFIERE -EN RESUMEN- QUE EL OCCISO PRESENTA UNA HERIDA CAUSADA POR UN PROYECTIL DISPARADO CON ARMA DE FUEGO EN LA MANO DERECHA, MUSLO Y PIERNA DERECHA. CONCLUYENDO, QUE FALLECIÓ COMO CONSECUENCIA DE UN "SCHOCK HIPOVOLÉMICO" .
D.- EL JUZGADO 117 DE INSTRUCCIÓN PENAL MILITAR INICIÓ LA CORRESPONDIENTE INVESTIGACIÓN, CONCLUYENDO QUE LA MUERTE FUE CAUSADA POR LA IMPRUDENCIA DEL OCCISO AL MANIPULAR EL ARMA DE DOTACIÓN (F. 53-55, CUAD. 2).
3.2.- EN OPINIÓN DE LA SALA, ES INOBJETABLE QUE EL SOLDADO GÓMEZ ROSERO ACTUÓ DE MANERA IMPRUDENTE AL TRATAR DE PONERSE EL PONCHO SIN TENER DEBIDAMENTE ASEGURADA EL ARMA DE DOTACIÓN OFICIAL. PERO TAL FALENCIA, DE MANERA ALGUNA JUSTIFICABA QUE LA "COMPAÑÍA CARIBE" NO CONTARA CON LOS MÍNIMOS IMPLEMENTOS QUE PERMITIERAN TRATAR ADECUADAMENTE UNA HERIDA, MÁXIME, SI NO ERA DE NATURALEZA MORTAL.
CARENCIA, QUE DESDE NINGÚN ARISTA ES COMPRENSIBLE; PORQUE EN LA LUCHA CONTRA LA SUBVERSIÓN ES PERFECTAMENTE PREVISIBLE QUE LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS ARMADAS PUEDAN SUFRIR HERIDAS EN COMBATE O CAUSÁRSELAS DE MANERA ACCIDENTAL. CORRESPONDIÉNDOLE AL ESTADO, GARANTIZARLES UN MÍNIMO TRATAMIENTO DE EMERGENCIA QUE LES PERMITA PRESERVAR SU VIDA, MIENTRAS SE LES PUEDA BRINDAR LA AYUDA MEDICA ESPECIALIZADA.
SITUACIÓN DIFERENTE SE PRESENTA, CUANDO LAS LESIONES SON DE TAL MAGNITUD, QUE HUMANA Y CIENTÍFICAMENTE NO ES POSIBLE EVITAR EL DECESO. EVENTO, QUE COMO QUEDARA SUFICIENTEMENTE EXPUESTO, NO CORRESPONDE A LA HERIDA DE LA PIERNA DERECHA PADECIDA POR EL SOLDADO OSCAR MAURICIO GÓMEZ.
SIGUIENDO ESA CALIFICADA ORIENTACIÓN JURISPRUDENCIAL, ES MENESTER CONCLUIR QUE EN EL SUB LITE SE PRESENTÓ UNA OMISIÓN POR PARTE DE LA NACIÓN - EJERCITO NACIONAL, AL PERMITIR QUE EN DESARROLLO DE OPERACIONES CONTRAINSURGENTES, UNA UNIDAD MILITAR SE DESPLAZARA AL ÁREA DE OPERACIONES SIN CONTAR CON LAS MÍNIMAS AYUDAS MEDICO ASISTENCIALES. DANDO LUGAR, A QUE UNA HERIDA CAUSADA POR LA IMPRUDENCIA AL MANIPULAR DE UN FUSIL DE DOTACIÓN OFICIAL NO FUERA ATENDIDA ADECUADAMENTE, Y COMO CONSECUENCIA DE ELLO, UNA VIDA HUMANA SE TRUNCARA.
PREVIA LAS ANTERIORES CONSIDERACIONES, ES DEL CASOS CONCLUIR QUE EL HECHO DAÑOSO FUE GESTADO POR UNA DESAFORTUNADA CONCURRENCIA DE CULPAS: A) MANIPULACIÓN IMPRUDENTE DEL ARMA POR PARTE DE LA VÍCTIMA, Y B) CARENCIA DE ELEMENTOS PARA PRESTAR ADECUADAMENTE LOS PRIMEROS AUXILIOS.
CIRCUNSTANCIA, QUE DA LUGAR A QUE SE CONDENE A LA NACIÓN- EJERCITO NACIONAL AL RESARCIMIENTO DE LOS PERJUICIOS, PERO REDUCIDOS EN UN 40%.
EN TAL VIRTUD, SE INDEMNIZARA LA PRIVACIÓN DE LA AYUDA ECONÓMICA QUE DE ACUERDO CON LOS DIFERENTES TESTIMONIOS EL EXTINTO OSCAR MAURICIO LES PROPORCIONABA A SUS PADRES - DISMINUIDA EN UN 40%, MERCED A LA COMPENSACIÓN DE CULPAS YA REFERIDA - .
PARA TAL EFECTO, SE TOMARA COMO BASE EL SALARIO MÍNIMO LEGAL Y COMO HITOS TEMPORALES LA FECHA EN QUE TERMINARÍA EL SERVICIO MILITAR (20 DE ENERO DE 1997) Y LA VIDA PROBABLE DE CADA UNO DE SUS PROGENITORES.

TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL HUILA



Sala Cuarta de Decisión
Neiva, dieciséis de abril de dos mil cuatro.


MAGISTRADO PONENTE: RAMIRO APONTE PINO


DEMANDANTE : JOSE MARIA GOMEZ QUINTERO Y

OTROS.

DEMANDADO : NACIÓN-MINDEFENSA-EJERCITO

ACCION: REPARACIÓN DIRECTA

PROVIDENCIA: SENTENCIA

RADICACIÓN : 41 00 1 23 31 004 1998 0683 00

ACTA No. 040

I.- LA DEMANDA.
JOSE MARIA GOMEZ QUINTERO y MARIELA ROSERO DE GOMEZ, actuando en su propio nombre y en representación de sus hijos menores DIEGO FERNANDO , CARLOS EDUARDO y JOSE LISANDRO GOMEZ ROSERO, promueven la acción de reparación directa contra la NACION COLOMBIANA - MINISTERIO DE DEFENSA- EJERCITO NACIONAL, en procura de obtener de esta Corporación sentencia que la declare administrativamente responsable de la muerte de su hijo y hermano OSCAR MAURICIO GOMEZ ROSERO, en hechos ocurridos el 2 de septiembre de 1996 en la vereda “Pan de Azúcar”- inspección de “San Juan” del municipio de Garzón - Huila.
Como consecuencia de lo anterior, deprecan la indemnización de los perjuicios materiales y morales que les fueron irrogados , y que se le dé cumplimiento a la sentencia en los términos y oportunidades consagrados en los artículos 177 y 178 del C. C.A.


II.- LOS HECHOS.
Como sustento de orden fáctico y legal - en resumen- aduce:
1.- Oscar Mauricio Gómez Rosero nació el 20 de junio 1977 en el municipio de Garzón - Huila ; era hijo de José María Gómez Quintero y de Mariela Rosero de Gómez; hermano de Diego Fernando, Carlos Eduardo y José Lisandro Gómez Rosero, con quienes convivía bajo el mismo techo en un entorno de afecto, respeto y armonía familiar.
2.- El 4 de agosto de 1995 fue dado de alta como soldado regular, correspondiéndole prestar el servicio militar obligatorio en las instalaciones del Batallón de Infantería número 26 “Cacique Pigoanza”, con sede en Garzón.
En el momento de su incorporación se dedicaba a la albañilería, devengando la suma de $260.000 que destinaba a su propio sustento, el de sus padres y hermanos.
3.- Durante su permanencia en el ejército se distinguió por su buena conducta, presteza en el cumplimiento de sus deberes militares, respeto por sus superiores y compañeros.
4.- El 2 de septiembre de 1996, a la sazón de orgánico de la Compañía “Caribe”, prestaba el servicio de centinela en el turno comprendido entre las 18:00 y las 21:00 horas en el área de “Vivac”, vereda “Pan de Azúcar” , inspección de policía “El Recreo” del municipio de Garzón.
Como a las 19:10 comenzó a llover, motivo por el cual se dirigió en busca de su poncho, “pidiéndole a su lanza de carpa que se lo pasara, cuando se encontraba realizando este ejercicio se le disparó su arma de dotación fusil Galil AR No. 7-1726270 , ocasionándole herida en la pierna derecha a la altura del muslo, y en la mano derecha”.
5.- Inmediatamente fue conducido por sus compañeros hasta el corredor de la casa de la señora Arcenia Alvarado de Sánchez, quien orientada por su sentido común procedió a colocarle un vendaje de su propiedad y a ponerle un rudimentario torniquete con una pañoleta; debido a que en ese momento la compañía carecía de medicamentos y de vendajes.
El comandante de la escuadra llamó al “Batallón Pigoanza” por radioteléfono, pidiendo una ambulancia para transportar al soldado hasta el Hospital de Garzón. Le contestaron que en ese momento no contaban con conductor; sugiriéndole que consiguiera un vehículo particular para que “lo fuera bajando mientras subía la ambulancia”. Sin embargo, está nunca llegó y el herido murió por falta de una adecuada atención, en la vereda “Filo de Platanares”, aproximadamente a veinte minutos de Garzón.
6.- De acuerdo con el protocolo de necropsia, se puede establecer que la bala no interesó órganos vitales; por lo tanto, se habría podido salvar la vida del soldado si contaran con los elementos necesarios para controlar la hemorragia, si en la Compañía existiera una persona capacitada para atender la emergencia y si hubieran enviado con prontitud la ambulancia.
Dado que la herida solo comprometió el miembro inferior derecho, había bastado la colocación de un torniquete en el tercio superior del muslo para contener la hemorragia y evitar el “shock hipovolémico”, hasta que fuera trasladado al centro hospitalario mas cercano, donde se realizaría la correspondiente intervención quirúrgica.
Falencias, que comprometen la responsabilidad del Estado.
7.- El arma con la cual se produjo el disparo que causó la muerte del soldado Oscar Mauricio Gómez Rosero es de propiedad del Ejercito Nacional, y de acuerdo con el Perito SV. Machado Jiménez Alfonso T “ el fusil estando cargado y asegurado no se dispara así se golpee o, bajo ningún punto de vista contra elemento extraño, pero si el fusil se desasegura (sic) y se acciona el disparador manualmente o con cualquier objeto en esta forma si se dispara” . Por ende, es claro que el daño se causó en el ejercicio de una actividad peligrosa desplegada por la Nación – Min. defensa-Ejército Nacional; toda vez que el Comandante de la Escuadra no vigiló que el soldado mantuviera el fusil descargado y asegurado.
8.- En el momento de ingresar al ejército, Oscar Mauricio Gómez Rosero se encontraba en buen estado de salud física y mental. El día de su muerte tenía 19 años de edad, luego, su vida probable -según la tabla de supervivencia- era de 53.19 años.
9.- Los perjuicios materiales y morales ocasionados a los padres y hermanos del occiso Oscar Eduardo Gómez Rosero, son producto de la falla en la prestación del servicio por parte del Estado, por ende, esta obligado a indemnizarlos.
10.- Ante la Procuraduría 34 Judicial Administrativa se intentó sin éxito una conciliación prejudicial.
III.- FUNDAMENTACION LEGAL.
Soporta su pretensión en los artículos 2, 6, 11 y 90 de la Carta Política; en los artículos 2341, 2347, 2356 y concordantes del Código Civil y en el artículo 86 del C.C.A.
Aduce, que las circunstancias en que perdió la vida el soldado Oscar Mauricio Gómez Rosero son atribuibles a la conducta omisiva y negligente del Ejercito Nacional, por lo tanto, es menester que se indemnicen los perjuicios morales y materiales que le fueron causados a sus padres y hermanos.
IV.- CONTESTACION DE LA DEMANDA.

El apoderado del Ministerio de Defensa se opone a la prosperidad de las pretensiones, argumentado que las heridas fueron causadas por la impericia del solado Oscar Mauricio Gómez al manipular el arma de dotación; puesto que no se concibe que un militar con su experiencia no asegurara el fusil, que aún estando desasegurado no se dispara sin que se voluntariamente se accione el mecanismo percutor.


En tal virtud, el daño es atribuible a la culpa exclusiva de la víctima. Circunstancia, que de acuerdo con el reiterado parecer jurisprudencial constituye una causal de exoneración de responsabilidad.
Destaca, que al soldado Gómez Rosero le prestaron oportunamente los primeros auxilios (torniquetes y medidas sanitarias); pero en razón a que las heridas comprometían los vasos sanguíneos mayores fue imposible salvarle la vida. En circunstancias similares han fallecido algunos toreros, quienes a pesar de contar con los medios técnicos, médicos y quirúrgicos inmediatos no han podido superar las lesiones.
V.- LA PRUEBA.
1.- Documental.
1.1.- Con la demanda se anexó:
Registros civiles de nacimiento de Oscar Mauricio Gómez Rosero, José Maria Gómez Quintero, José Lisandro Gómez Rosero, Diego Fernando Gómez Rosero y Carlos Eduardo Gómez Rosero. Registro Civil de Defunción de Oscar Mauricio Gómez Rosero. Registro Civil de Matrimonio de José Maria Gómez Quintero y Mariela Rosero de Gómez. Declaraciones Extrajuicio rendidas ante la Notaria Primera de Garzón por parte de Víctor Julio Arias Rodríguez y Arcenia Alvarado de Sánchez. Copia autentica del proceso penal que averiguación de los responsables del homicidio de Oscar Mauricio Gómez Rosero adelantó la Justicia Penal Militar. Dictamen pericial extraproceso (f.24-38, cuad. 1; cuad. 2).



1.2.- A petición de parte se obtuvo:

Certificado del IPC expedido por el DANE. Copia de las tablas de mortalidad elaboradas por la Superintendencia Bancaria. Tabla correspondiente al valor en pesos del gramo oro expedido por el Banco de la República (f. 52-72, cuad. 1).


2 .- Testimonial.
A través de comisionado se recepcionaron los testimonios de Víctor Julio Arias Rodríguez, Arcenia Alvarado, Silvestre Florez, Luis Enrique Rosero Tovar, Alfredo Tovar Vargas (f. 101-110, cuad.1).
3.- Dictamen pericial.
Se anexó el dictamen extraprocesal, que con audiencia y citación de la demandada fue rendido por medicina legal el 23 de julio de 1998 (f. 1 - 150, cuad. 2).
VI.- ALEGATOS DE CONCLUSIÓN.

1.- Parte Actora.

Considera, que ha quedado fehacientemente demostrado que la muerte del soldado Oscar Mauricio Gómez fue producto de una conducta negligente y de la desidia en que incurrió la unidad militar de la que hacía parte; toda vez que no contaba con los mínimos elementos para atender una herida que en opinión del perito médico no era mortal, y porque no fue posible que la ambulancia compareciera oportunamente para trasladarlo a un centro asistencial.


Con la mera ayuda de un simple “torniquete” en el tercio superior del muslo se hubiera detenido la hemorragia y se hubiera salvado su vida.
Dada la actividad que desempeña el Ejercito Nacional y la connatural utilización de armas de fuego, era perfectamente previsible que alguno de sus miembros sufriera alguna clase de accidente; por lo tanto, es injustificable que no contara con los mínimos elementos que permitieran atender correctamente una herida de esta naturaleza.
Esa omisión, constituye una falla del servicio cuyos daños deben ser indemnizados.
2.- Nación Ministerio de Defensa - Ejercito Nacional.
Puntualiza, que se encuentra acreditado que las heridas fueron causadas por la indebida manipulación del arma de fuego por parte de la víctima, y que dada la distancia a cualquier centro médico, era imposible salvarle la vida; no obstante los esfuerzos que humanamente realizaron sus compañeros y superiores.
3.- Concepto del Ministerio Público.

No rindió concepto.

VII.- AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN.
A petición de la parte actora se convoco la correspondiente audiencia de conciliación, que contando con la presencia de las partes se realizó el 1o de marzo de 2002, sin que se pudiera llegar a un acuerdo que zanjara la controversia (f.154, cuad. 1).



VIII.- CONSIDERACIONES DE LA SALA.



1.- El Asunto Litigioso.

Se contrae a establecer si los hechos y las circunstancias en las que perdió la vida el soldado Oscar Mauricio Gómez Rosero, es imputable a la alegada conducta omisiva de la Nación- Ministerio de Defensa Nacional, y si esa conducta se circunscribe dentro del marco de la responsabilidad extracontractual del Estado.
2.- Lo probado.
2.1.- De acuerdo con la fragua probatoria recaudada, es menester concluir:
a.- Oscar Mauricio Gómez Rosero ingresó a prestar el servicio militar obligatorio el 3 de julio de 1995, en el Batallón de Infantería No. 26 “Cacique Pigoanza” con sede en el municipio de Garzón - Huila; perteneciente al Contingente 3C-95 (f. 31, cuad. 2).
b.- El 2 de Septiembre de 1996, la “Compañía Caribe” - a la cual pertenecía Gómez Rosero - en cumplimiento de la orden de operaciones No. 0075 “Cangrejo” se encontraba acampando en cambuches en la vereda “Pan de Azúcar”, inspección “El Recreo” del municipio de Garzón; porque se tenía conocimiento del desplazamientos de subversivos en el área (f. 13-17, cuad. 2).
Ese día, el referido soldado se desempeñaba como centinela entre las 18:00 y las 21:00 horas. Como quiera que a las 19:20 P.M. comenzó a llover se dirigió a su carpa, solicitando a su compañero que le pasara el “poncho”, y cuando se encontraba realizando este ejercicio se le disparó el arma de dotación, ocasionándole una herida en la pierna derecha - a la altura del muslo- y otra en la mano derecha.

Inmediatamente fue auxiliado por parte de sus compañeros y por una residente próxima al campamento; quienes le colocaron un torniquete - utilizando algunas vendas - y un apósito.


Enseguida fue trasladado en un vehículo particular al Hospital de Garzón; sin embargo, a la altura de la vereda “Filo de Platanares” se produjo su deceso.
c.- El protocolo de necropsia refiere -en resumen- que el occiso presenta una herida causada por un proyectil disparado con arma de fuego en la mano derecha, muslo y pierna derecha. Concluyendo, que falleció como consecuencia de un “schock hipovolémico” .
d.- El Juzgado 117 de Instrucción Penal Militar inició la correspondiente investigación, concluyendo que la muerte fue causada por la imprudencia del occiso al manipular el arma de dotación (f. 53-55, cuad. 2).
2.2.- Con relación a la forma en que ocurrió el accidente, los deponentes que rindieron su versión en el proceso penal, manifestaron:
a.- Dorangel Fajardo Erazo (f. 5-7, cuad. 2).
Cabo. 23 años. Refiere, que como a las siete y cuarto de la noche escuchó un tiro, rápidamente se dirigió al lugar de cual provenía; allí se enteró que el soldado Gómez Rosero se encontraba herido, llamó por radio al Capitán con el fin de conseguir un carro para transportarlo, en una casa cercana le aplicaron un torniquete y se le fabricó una camilla, consiguieron un carro dirigiéndose hacía garzón, pero falleció en el trayecto.
b.- Javier Chacón Hernández (f. 8, cuad. 2).
Capitán. 31 años. Se enteró por radio del accidente. Acudió a una finca cercana donde le prestaron un vehículo para transportar el herido hasta Garzón. Los soldados le aplicaron un torniquete y un apósito. El soldado murió desangrado, ya que esa noche estaba lloviendo, la vía se encontraba en malas condiciones y el lugar dista a mas de una hora del poblado.
c.- Víctor Julio Árias Rodríguez (f.9,cuad.2).
Soldado. 19 años. “Anoche cuando iba a recibir de centinela el llegó al cambuche y le dije ya recibe (sic) y él dijo bueno listo, él sacó el armamento y me dijo hágame el favor y me pasa el poncho, yo llegué y me ladie (sic) y solté el poncho del equipo de él y a lo que cogí el poncho me senté y él se agachó a lo que se agachó y yo me fui a parar y fue cuando sonó el tiro y yo boté el poncho y gritó mi pierna entonces salí del cambuche y traté de levantarlo y entonces dijo con cuidado mi pierna, y ahí fue cuando llegaron los otros soldados a ver qué había pasado. Entonces lo llevamos hacia la luz”.
Considera que el accidente ocurrió por descuido, “porque se le olvidó que el arma estaba cargada, de pronto salió y cargó y se le olvidó”.
Al rendir su versión ante juez comisionado, corrobora lo expuesto; sin embargo, aduce que el fusil se disparó porque estaba cargado y desasegurado, pero a renglón seguido aclara que “de pronto el arma tenía el defecto que se desaseguraba ella solicita (sic)”, y que de ese defecto estaba enterado todo el pelotón.
Destaca que en la patrulla no existía ninguna persona experta en primeros auxilios y que no contaban con un botiquín o elementos que pudieran atender una herida, tales como inyecciones coagulantes o torniquetes (f. 101-105, cuad. 1).
d.- Alvenix España Agudelo (f.10, cuad. 2).
Soldado. 27 años. “Lo único que a mí me consta es que sonó un tiro, yo soy de diferente escuadra, estaba aproximadamente a 150 metros y fui al sitio (sic) y cuando llegué ya estaba el soldado con los apósitos en una camilla, no había suero, y luego se bajó a la carretera eso fue a las 7:30 y nos fuimos con el Cabo FAJARDO en una camioneta al hospital y el soldado se le iba la voz, y no decía nada que le dolía, sobre quien había sido no decía y mas abajo murió (sic) a la altura del filo del PLATANAL...”.
e.- Raúl Enríquez Peña (f. 11, cuad. 2).
Soldado. 21 años. Escuchó el disparo y cuando fue a ver encontró al soldado herido en una pierna ... “entonces lo cogimos y lo trasladamos hacia la luz porque en lo oscuro no se veía y entonces le miramos lo que le había pasado y le vimos una tronera y los soldados le pusieron un torniquete y de ahí llamó mi Cabo al Capitán que estaba al otro lado del cerro como a unos 50 metros y entonces lo bajamos y se pidió un carro y lo embarcamos”.
Con relación al momento en que produjo la herida manifestó: “El acababa de recibir de centinela y iba por el poncho porque estaba lloviendo y fue cuando se le disparó el fusil”.
2.3.- Por conducto de comisionado, rindió su versión la señora Arcenia Alvarado de Sánchez (f. 105-107, cuad. 1).
Ama de casa. 68 años. Residente en la vereda “El Recreo” - próxima al lugar donde acampaban los soldados -.
Refiere, que como a las siete de la noche escuchó un disparo desde el potrero donde estaba instalado el ejercito. Enseguida llegaron con un soldado herido y le solicitaron que prendiera la luz del corredor. Le preguntó a un Cabo si tenían vendas, quien le contestó “que ellos no tenían nada de primeros auxilios, y yo lo vendé con unas vendas que tenía y le atornille las piernas con unas pañoletas que ellos se ponen en la cabeza, y no se le dio mas auxilio por que no sabíamos que hacerle, luego los soldados hicieron una camilla y le di agua y le presté los primeros auxilios, y un sargento llamó por radioteléfono al batallón y le contestaron que ellos no tenían chóferes para la ambulancia, y yo les dije que ahí al frente había un señor que tenía carro y lo podían trasladar hasta Garzón, y entonces los soldados lo trajeron hasta la carretera pero como que tuvieron un poquito de demora, esto es lo que yo se”.
Afirma, que el pelotón no contaba con un enfermero, y como ella sabe de eso, porque trabajó muchos años en el Hospital de Neiva, fue quien les colaboró en la atención del herido. En su opinión, el soldado se hubiera salvado si contaran con “torniquetes de caucho, coagulante que detiene la hemorragia”.
2.4.- El arma causante de la herida mortal es un fusil Galil, AR, número 7-1726270 de fabricación Israelí, que al ser examinada por un experto se encontró en perfecto estado de funcionamiento (f.12, cuad. 2).
2.5.- Contando con la citación del Ministerio de Defensa se decretó y se practicó un dictamen pericial extraproceso, que al ser rendido por un médico forense del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses - Regional Sur Oriente Neiva - Unidad Local de Garzón, concluyó:
“1.- Teniendo en cuenta la ubicación, gravedad de las lesiones de proyectil de arma de fuego sufridas por el hoy occiso OSCAR MAURICIO GÓMEZ ROSERO estas no se consideran de naturaleza mortal”.
“2.- Con la prestación oportuna de los primeros auxilios a las heridas sufridas por el hoy occiso OSCAR MAURICIO GÓMEZ ROSERO y que afectó únicamente el miembro inferior derecho que para el caso que nos ocupa son: colocación de un torniquete en tercio superior del muslo derecho para contener la hemorragia y evitar el shock hipovolémico y de esta forma realizar el traslado a un centro hospitalario o de atención más cercano donde con la intervención quirúrgica adecuada no habría fallecido” (f. 149, cuad. 2).
2.6.- Con relación a las condiciones personales y familiares del occiso, los diferentes deponentes precisaron:
a.- Silvestre Flores (f. 107-108, cuad. 1).
Ebanista. 74 años. Oscar le colaboraba arreglando madera y por eso le pagaba unos tres mil pesos. Era muy trabajador, aprendió albañilería y con lo que ganaba le colaboraba a sus padres y hermanos. No puede precisar cual podía ser el monto de sus ingresos.
b.- Luis Enrique Rosero Tovar (f. 108- 109, cuad. 1).
Maestro de obra. 50 años. Fue patrono de Oscar Mauricio antes de que ingresara a prestar el servicio. En promedio ganaba $ 260.000 mensuales y con ello les ayudaba a sus padres y hermanos.

c.- Alfredo Tovar Vargas (f. 109-110, cuad. 1).


Pensionado. 54 años. Destaca que el difunto trabajaba en construcción, devengando unos $ 240.000, que a su vez destinaba a la ayuda de su familia.
3.- Análisis de la responsabilidad.
3.1.- De acuerdo con el cardumen probatorio y a la luz de la sana critica es menester concluir:
a.- Es indudable que la herida irrogada al soldado Oscar Mauricio Rosero fue producto de una inadecuada manipulación del arma de dotación oficial que le había sido asignada; y que ese hecho se produjo en desarrollo de actividades contrainsurgentes.
Ello, se colige de las deposiciones de sus compañeros, amen de que pericialmente se demostró que el fúsil se encontraba en perfecto estado de funcionamiento.
b.- La unidad militar a la que pertenecía, carecía de las mas elementales ayudas medico asistenciales para sortear una emergencia de estas características.
c.- La herida no era de naturaleza mortal y si se le hubieran prestado correctamente los primeros auxilios, se habría evitado el deceso.
Sobre este especifico aspecto, es del caso insistir en la opinión plasmada en el experticio medico legal:
“... Teniendo en cuenta la ubicación, gravedad de las lesiones del proyectil de arma de fuego sufridas por el hoy occiso ... estas no se consideran de naturaleza mortal”
“... Con la prestación oportuna de los primeros auxilios a las heridas sufridas por el hoy occiso ... y que afectó únicamente el miembro inferior derecho que para el caso que nos ocupa son : colocación de un torniquete en tercio superior derecho para contener la hemorragia y evitar el schock hipovolémico y de esta forma realizar el traslado a un centro hospitalario o de atención más cercano donde con la intervención quirúrgica adecuada no habría fallecido”.
3.2.- En opinión de la Sala, es inobjetable que el soldado Gómez Rosero actuó de manera imprudente al tratar de ponerse el poncho sin tener debidamente asegurada el arma de dotación oficial. Pero tal falencia, de manera alguna justificaba que la “Compañía Caribe” no contara con los mínimos implementos que permitieran tratar adecuadamente una herida, máxime, si no era de naturaleza mortal.
Carencia, que desde ningún arista es comprensible; porque en la lucha contra la subversión es perfectamente previsible que los miembros de las fuerzas armadas puedan sufrir heridas en combate o causárselas de manera accidental. Correspondiéndole al Estado, garantizarles un mínimo tratamiento de emergencia que les permita preservar su vida, mientras se les pueda brindar la ayuda medica especializada.
Situación diferente se presenta, cuando las lesiones son de tal magnitud, que humana y científicamente no es posible evitar el deceso. Evento, que como quedara suficientemente expuesto, no corresponde a la herida de la pierna derecha padecida por el soldado Oscar Mauricio Gómez.
El H. Consejo de Estado, al abordar el análisis de la falla del servicio por omisión, así hubo de referir:

“En cuanto a la falla del servicio por omisión, debe tenerse en cuenta que en estos el resultado es imputable al Estado sólo cuando se encuentran acreditados los siguientes requisitos: a) “la existencia de una obligación legal o reglamentaria a cargo de la entidad demandada de realizar la acción con la cual se habrían evitado los perjuicios”, b) la omisión de poner en funcionamiento los recursos de que se dispone para el adecuado cumplimiento del deber legal, atendidas las circunstancias particulares del caso, c) un daño antijurídico y d) la existencia de relación de causalidad entre la obligación omitida y el daño”1.


Siguiendo esa calificada orientación jurisprudencial, es menester concluir que en el sub lite se presentó una omisión por parte de la Nación - Ejercito Nacional, al permitir que en desarrollo de operaciones contrainsurgentes, una unidad militar se desplazara al área de operaciones sin contar con las mínimas ayudas medico asistenciales. Dando lugar, a que una herida causada por la imprudencia al manipular de un fusil de dotación oficial no fuera atendida adecuadamente, y como consecuencia de ello, una vida humana se truncara.
Previa las anteriores consideraciones, es del casos concluir que el hecho dañoso fue gestado por una desafortunada concurrencia de culpas: a) manipulación imprudente del arma por parte de la víctima, y b) carencia de elementos para prestar adecuadamente los primeros auxilios.
Circunstancia, que da lugar a que se condene a la Nación- Ejercito Nacional al resarcimiento de los perjuicios, pero reducidos en un 40%.
4.- El daño.
Es indiscutible que la muerte de Oscar Mauricio Gómez Rosero repercutió negativamente en la vida de su padre, madre y hermanos, causándoles un enorme grado de aflicción; amen de que sus progenitores se vieron privados de la ayuda económica que les prodigaba.
5.- La legitimación.
Concurren como demandantes José Maria Gómez Quintero y Mariela Rosero Tovar en su condición de padres de Oscar Mauricio. Así mismo, José Lisandro, Diego Fernando y Carlos Eduardo Gómez Rosero, en calidad de hermanos de aquel.
Acreditan tal vocación a través de los registros de nacimiento obrantes a folios 25-28 y 37.
6.- Indemnización del daño.
6.1.- Perjuicios morales.
A titulo de perjuicios morales - y merced a la concausalidad en la gestación del daño- se reconocerá a José Maria Gómez Quintero y a Mariela Rosero Tovar - en su condición de padres- a cada uno el equivalente a 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes que equivalen a $ 21.480.000. A José Lisandro, Diego Fernando y Carlos Eduardo Gómez Rosero - hermanos de la victima- a cada uno el equivalente a 30 salarios mínimos legales vigentes, esto es, la suma de $ 10.740.000.
6.2.- Daño emergente.
No aparece acreditado.
6.3.- Lucro cesante.
No obstante que el soldado Gómez Rosero en el momento de su muerte no desarrollaba una actividad económicamente productiva - justamente por encontrase prestando el servicio militar obligatorio-; de acuerdo con las pruebas obrantes se puede inferir que se dedicaba a la construcción. Actividad a la que se podría dedicar una vez que se produjera su desacuartelamiento.
Sobre este particular, el H. Consejo de Estado así hubo de referir:
“No resultan atendibles los argumentos expuestos por la parte demandada, en el sentido de que la indemnización del lucro cesante debe ser negada, por no encontrarse demostrados los ingresos que obtenía la víctima al momento de la lesión. En efecto, se encontraba cumpliendo con un deber ciudadano, que le impedía desarrollar labores económicamente provechosas, lo que no implicaba que, una vez terminado el periodo de conscripción, no pudiera realizarlas. Por lo demás, es lógico pensar que así sería, teniendo en cuenta que, al ser dado de baja de la armada nacional, Caicedo Cortés tenía menos de 20 años de edad, de manera que comenzaba su vida productiva. De acuerdo con lo anterior, resulta cierto el perjuicio material futuro sufrido por Jorge Alfredo Caicedo, en forma de lucro cesante. No esta probada, sin embargo, su cuantía, razón por la cual, con fundamento en el principio de equidad, se dará aplicación de la tesis sostenida por esta Corporación en otras oportunidades, presumiendo, con fundamento en el hecho probado de que la víctima estaba en edad de dedicarse a una labor productiva, que a partir de sus egreso de la Armada Nacional, tendría oportunidad de obtener de su trabajo una suma equivalente al valor del salario mínimo mensual”2.
En tal virtud, se indemnizara la privación de la ayuda económica que de acuerdo con los diferentes testimonios el extinto Oscar Mauricio les proporcionaba a sus padres - disminuida en un 40%, merced a la compensación de culpas ya referida - .
Para tal efecto, se tomara como base el salario mínimo legal y como hitos temporales la fecha en que terminaría el servicio militar (20 de enero de 1997) y la vida probable de cada uno de sus progenitores.

Con base en las anteriores consideraciones se procederá a su liquidación:


$ 172.005 (salario mínimo en 1997) - 25% (destinado al sostenimiento de la víctima) = $ 129.003.75 - 40% = $ 77.402.25; suma, que se dividirá proporcionalmente entre el padre y la madre.

6.3.1.- Lucro cesante correspondiente a José María Gómez Quintero (padre).


a.- Indemnización debida.
Lapso comprendido entre el 20 de enero de 1997 y la fecha de la sentencia.

n

(1 + i) - 1



S = Ra --------------

i

Donde:


S = suma buscada de la indemnización debida o consolidada.

Ra= Renta actualizada, es decir, el monto mensual que el difunto dejo de aportar al padre.

I = interés legal.

N = número de meses transcurridos entre la fecha del hecho dañino y la fecha de la sentencia.


86

(1 + 0.004867) - 1

S = $38.701.12 --------------------------- = $ 4.120.848.95

0.004867
b.- Indemnización futura.


Comprende el periodo que va desde la fecha de la sentencia y la vida probable del padre; para el efecto se aplicara la siguiente fórmula:

n

(1+ i) - 1



S = Ra ---------------

n

i ( 1 + i)



Donde:
S= Indemnización futura o consolidada.

Ra= Renta actualizada.

n= número de meses comprendidos entre el mes de la sentencia y el de la vida probable.

i= interés legal.


Teniendo en cuenta que nació el 3 de mayo de 1951, su expectativa de vida es de 312 meses.

312


(1+ 0.004867) - 1

S = $38.701.12 --------------------------------- = $ 6.203.369.26

312

0.004867 ( 1 + 0.004867)


Total lucro cesante : $ 10.324.218.21

6.3.2.- Lucro cesante correspondiente a Mariela Rosero de Gómez (madre).


a.- Indemnización debida.
Lapso comprendido entre la muerte de Oscar Mauricio Gómez Rosero (2 de septiembre de 1996) y la fecha de la sentencia.

n


(1 + i) - 1

S = Ra --------------

i

Donde:
S = suma buscada de la indemnización debida o consolidada.



Ra= Renta actualizada, es decir, el monto mensual que el difunto dejo de aportar al padre.

I = interés legal.

N = número de meses transcurridos entre la fecha del hecho dañino y la fecha de la sentencia.

86

(1 + 0.004867) - 1



S = $38.701.12 --------------------------- = $ 4.120.848.95

0.004867
b.- Indemnización futura.


Comprende el periodo que va desde la fecha de la sentencia y la vida probable de la madre; para el efecto se aplicara la siguiente fórmula:

n

(1+ i) - 1



S = Ra ---------------

n

i ( 1 + i)



Donde:
S= Indemnización futura o consolidada.

Ra= Renta actualizada.

n= número de meses comprendidos entre el mes de la sentencia y el de la vida probable.

i= interés legal.


Teniendo en cuenta que nació el 14 de octubre de 1949, su expectativa de vida es de 300 meses.
300

(1+ 0.004867) - 1

S = $

38.701.12 ---------------------------------------- = $ 6.098.691.32



300

0.004867 ( 1 + 0.004867)

Total lucro cesante ; $ 10.219.540.27.

Por lo anterior expuesto, el Tribunal Contencioso Administrativo del Huila, administrando justicia en nombre de la Republica de Colombia y por autoridad de la Ley.


F A L L A:
1.- Declarar que la NACIÓN COLOMBIANA – MINISTERIO DE DEFENSA - EJERCITO NACIONAL es responsable de los perjuicios ocasionados por la muerte de Oscar Mauricio Gómez Rosero, en hechos acaecidos el 2 de Septiembre de 1996 a la altura de la vereda “Filo de Platanares” del municipio de Garzón.
2.- Condenar a la NACIÓN COLOMBIANA – MINISTERIO DE DEFENSA – EJERCITO NACIONAL- a pagar por concepto de perjuicios morales a JOSE MARIA GOMEZ QUINTERO identificado con C.C. 12’185.637. de Garzón – Huila y a MARIELA ROSERO DE GOMEZ identificada con C.C. 55’056.796. de Garzón – Huila - a cada uno - el equivalente a 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes, que ascienden a VEINTIUN MILLONES CUATROCIENTOS OCHENTA MIL PESOS M/CTE ($21.480.000); y a JOSE LISANDRO, DIEGO FERNANDO Y CARLOS EDUARDO GOMEZ ROSERO – a cada uno- el equivalente a 30 salarios mínimos legales mensuales vigentes, que ascienden a DIEZ MILLONES SETECIENTOS CUARENTA MIL PESOS M/CTE ($10.740.000).
Por concepto de perjuicios materiales se cancelara a JOSE MARIA GOMEZ QUINTERO identificado con C.C. 12’185.637 de Garzón – Huila, la suma de $ 10.324.218,21; y a MARIELA ROSERO DE GOMEZ identificada con C.C. 55’056.796 de Garzón – Huila – la suma de $ 10.219.540,27.
3.- Para el cumplimiento de esta sentencia, expídanse copias con destino a las partes y al Agente del Ministerio Público, con las prescripciones contenidas en el artículo 115 del Código de Procedimiento Civil.
4.- Cúmplase lo dispuesto en los artículos 176 y 177 del C.C.A.
5.- Si esta sentencia no fuere apelada, consúltese ante el superior, si a ello hay lugar.

Cópiese, notifíquese.



RAMIRO APONTE PINO JORGE AUGUSTO CORREDOR RODRIGUEZ

Magistrado Magistrado


ENRIQUE DUSSAN CABRERA HELENA SOTO ROJAS

Magistrado Secretaria



1Consejo de Estado. Sección Tercera. Sent. 30 de nov/2000. Exp. 13329. C.P. Dr. Ricardo Hoyos Duque.

2Consejo de Estado. Sección Tercera. Sent. 19 de julio/2001.Exp. 13086. C.P. Dr. Alier E. Hernández Enríquez.


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