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Borrador de la sesión plenaria celebrada el miércoles, 10 de abril de 2013


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Sin los recursos económicos suficientes el principio de la autonomía local no deja de ser una simple declaración. El porcentaje del gasto público con los servicios que presta el ayuntamiento es insuficiente. Podemos afirmar que los ayuntamientos son las administraciones que desde hace mucho tiempo ya practican aquello de hacer más con menos.

Sí se debe realizar un estudio de los servicios que prestan los ayuntamientos que refleje la realidad y la financiación mínima que necesitan para afrontar el gasto, con el fin de que esta financiación esté garantizada.

Tanto en referencia a las competencias como a la financiación para prestar servicios con garantías, la reforma de la Administración local debe ser suficientemente flexible para tener la capacidad de adaptarse a las distintas realidades de tipología y singularidades de los municipios que integran todo el Estado. Y en base a esta petición se deben reconocer como singulares las necesidades de los ayuntamientos de las grandes ciudades como Barcelona, por lo que debe tener un trato diferencial del resto de ayuntamientos. En estas ciudades se acusa todavía más la necesidad de articular los mecanismos para que sus corresponsables municipales puedan atender de forma efectiva las peticiones ciudadanas. Por este motivo se debe respetar la legislación que de forma consensuada con las partes interesadas existe y está vigente como la carta municipal.

En esta Cámara hay muchos representantes de ayuntamientos de todo el Estado y estoy segura de que, dejando de lado los colores políticos, todos deben afrontar las peticiones de los vecinos que representan. Ahora es cuando debemos hacer un frente común para legitimar y fortalecer nuestros ayuntamientos como administraciones que deben dar respuesta a la sociedad. Ahora, en los momentos que vivimos, y por el aumento de las peticiones sociales que debemos atender, tenemos que hacerlo de forma contundente y no dejar perder esta oportunidad.

Gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Sequera.

Para la defensa de su enmienda, por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra el senador Iglesias Fernández.


El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Gracias, señor presidente.

Las enmiendas buscan fundamentalmente aclarar alguno de los contenidos de la moción concretando elementos que, en mi modesta opinión, contribuyen a darle más sentido y más fuerza. Sin ninguna duda uno de los problemas más importantes de los ayuntamientos es el de la financiación. Lo es objetivamente y se convierte en la coartada que utiliza el Gobierno para plantear esta reforma de la Administración local. Se trata de una vieja demanda municipal. Yo creo que fue en la asamblea de la FEMP en La Coruña, en 1987, cuando se puso sobre la mesa la necesidad de impulsar un pacto local del que formara parte como un elemento clave la revisión de la financiación municipal. 1987: han pasado veintiséis años y nada se ha movido, nada ha cambiado. Los ayuntamientos siguen representando el 13% del gasto público, el mismo porcentaje que tenían los ayuntamientos de la primera corporación democrática en 1979. Sus ingresos representan poco más del 11% de los ingresos públicos. Hay que modificar el marco de financiación local y hacerlo superando la práctica de la subvención, con la que de alguna manera se ha pretendido establecer el equilibrio entre ese 13% de participación en el gasto público y ese solo 11% de participación en los ingresos públicos. El problema de la subvención es que las administraciones que la conceden −sea esta la Administración del Estado o sean las comunidades autónomas− normalmente lo hacen con carácter finalista, es decir, condicionando la autonomía local a la hora de establecer las prioridades y las políticas a desarrollar desde los ayuntamientos. Solo con un incremento, con una mejora en la participación en los impuestos estatales de las corporaciones locales se estará en condiciones de dar satisfacción a las necesidades de financiación de los ayuntamientos. Y hay que hacerlo, hay que reivindicar este cambio en la financiación diciendo además que es falso lo que afirma el Gobierno −utilizado como segunda coartada en esta reforma que dinamita el régimen local y que está en marcha−, cuando dice que los municipios no son eficaces y eficientes en el gasto público. Los ayuntamientos son precisamente −y lo han demostrado a lo largo de estos treinta y cuatro años que se han cumplido hace unos pocos días de corporaciones democráticas− la administración más eficaz y más eficiente, aunque solo sea porque son la administración más próxima a los ciudadanos y, por lo tanto, están sometidos a un control más directo y más inmediato.

Por ello −y de esta manera concluyo, a partir de esta reflexión−, la enmienda defiende la necesidad de que se mantengan las competencias municipales vertebrales y vertebradoras de su acción municipal, porque no es casualidad que esas competencias residan en los ayuntamientos. Están ahí, son fruto de la historia y del funcionamiento de las corporaciones locales mucho antes de que desde la Unión Europea se lanzara el principio de subsidiariedad. Están ahí porque los ciudadanos entendieron que esas instituciones eran las que de forma más adecuada podían satisfacer sus necesidades, las que mejor podían responder a las demandas inmediatas que esos ciudadanos planteaban, las que tenían respuesta cotidiana en el suministro de agua, en la retirada de los residuos sólidos o en la respuesta a las prestaciones sociales. Si se ampliaron esas competencias en los últimos tiempos fue como respuesta inmediata de esas corporaciones locales y ante la inhibición de otras administraciones.

La reforma local −y de verdad que de esta manera ya acabo, señor presidente− que está en marcha no pretende racionalizar las competencias municipales, pretende, sencillamente, que los ciudadanos tengan menos servicios públicos y menos prestaciones sociales.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Iglesias.

Para la defensa de la enmienda del Grupo Parlamentario Vasco tiene la palabra el senador Cazalis.


El señor CAZALIS EIGUREN: Con su permiso, señoría, intervendré desde el escaño para ahorrar un poco de tiempo en desplazamientos.

La razón fundamental que nos ha movido a presentar esta enmienda es algo recurrente en esta Cámara y en nuestro grupo. Casi cada vez que hablamos de una normativa de aplicación general, como es el caso, mi grupo tiene que aplicarse en presentar alguna enmienda para simplemente −y ayer lo tuvimos que hacer también− recordar a los proponentes que existe una determinada realidad político-jurídico-administrativa en el Estado. Probablemente sea la Entesa a quien menos se lo tenemos que recordar, pero en este caso también queremos hacer la precisión.

La responsabilidad de un Gobierno no es cumplir la ley −eso va de suyo, dijo ayer el señor Montoro−. Pues como dijo nuestro portavoz ayer, y entroncando esta discusión con la de ayer, esto no está tan claro, es más, esto no es así, y el incumplimiento del Estatuto de Gernika es un claro ejemplo de ello. Esto no es solo achacable al Gobierno actual y al partido que lo sustenta, sino también a los Gobiernos del principal partido de la oposición que en diferentes momentos ha gobernado, aunque también es cierto que en diferente medida, no es la misma. Pero no es menos cierto que en muchos casos la buena actitud del Gobierno central de turno dependía y depende más de su fortaleza o debilidad parlamentaria que de su verdadera intención. Depende más del fenotipo que del genotipo. Depende más de la situación exterior parlamentaria que de la verdadera integración del modelo de Estado y respeto a las nacionalidades en el ADN ideológico de los dos grandes partidos del Estado, y en esto estoy de acuerdo también con el senador Saura, que ayer nos lo explicó perfectamente varias veces.

Pero esto es lo que hay, y con esta realidad tenemos que trabajar en esta y en otras Cámaras. Se hablaba ayer de recentralización sí, recentralización no. Yo solo voy a hacer una mención curiosa. Ayer nuestro portavoz hablaba de transferencias de la gestión de un tipo de ferrocarril. Pues bien, esto no se puede hacer, esta transferencia ya no se puede hacer. ¿Y sabe por qué, señor presidente? Porque en un decreto ley titulado medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo se clasifican de interés general una serie de servicios ferroviarios. Como ven, no tiene nada que ver una cosa con la otra, pero, una vez clasificados de interés general, ya no se pueden transferir. Por tanto, eso de que no hay recentralización y de que no se están utilizando los decretos ley para colarnos de rondón ciertas cosas no es cierto.

Se ha hablado también de lealtad institucional. Señorías, yo tengo un concepto de la lealtad que a mí siempre me ha funcionado. La lealtad tiene que ser a nosotros mismos, que nos lleve a respetar lo que los demás quieran y decidan ser, igual que pedimos que se nos respete lo que nosotros somos y queremos ser, exactamente igual. Esa es la lealtad que hay que aplicar, institucional y personal. Por eso hemos presentado esta enmienda, en la misma línea que el senador Yanguas cuando presentó su moción referente a la ley para la racionalización, o en la misma línea de la discusión que tuvimos en la última moción que presentó Entesa también relativa a la ley de racionalización. En nuestra enmienda pedimos que se respete y se contemple concretamente la especificidad foral de los territorios vascos y, por tanto, que la nueva ley incluya expresamente el respeto a las singularidades forales de los territorios históricos de la comunidad autónoma vasca y de la Comunidad Foral de Navarra.

Muchas gracias, señor presidente.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Cazalis.

Para la defensa de la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Belloch.


El señor BELLOCH JULBE: Muchas gracias, señor presidente.

Antes que nada, en nombre de mi grupo, quiero felicitar al Grupo Parlamentario Entesa y a la proponente por permitirnos volver a hablar y a dialogar sobre un problema tan importante como la interdependencia entre la autonomía municipal y una suficiente financiación.

Todos sabemos, al menos los que nos hemos movido o se han movido en el pasado en el ámbito del municipalismo, que hablar de autonomía sin financiación suficiente no deja de ser una entelequia. Probablemente es ya utópico volver a lo que se decía cuando yo era joven; hablábamos de que había que repartir gasto público –los de mi quinta se acordarán-: un 50% para la Administración General del Estado, un 25% para las comunidades autónomas y el restante 25% para los ayuntamientos. Las cosas no han funcionado así: las autonomías están rozando el 40%, la Administración General del Estado no llega ni de lejos a ese 25%, y los ayuntamientos están estancados en términos globales. Puede ser que eso sea utópico, pero lo que yo creo que no es utópico, y empieza a calar −como la tópica lluvia fina−, es que es imprescindible que el municipalismo deje de ser el pilar blando, el pilar débil de la estructura territorial del Estado. En esa línea yo creo que es posible y razonable confiar y trabajar. Ya le anticipo que mi grupo apoyará cualquier moción, cualquier iniciativa que tienda a fortalecer el municipalismo. Su moción va directamente en esa línea y, por ello, contará con nuestro pleno apoyo.

Además, consideramos que es oportuno el momento, porque por ahí circula no un anteproyecto sino un informe sobre la reforma de la Administración local, pendiente todavía de un proceso de informe del Consejo de Estado −aparentemente, si hacemos caso a lo manifestado por el ministro sobre un proceso de participación de la FEMP y de las organizaciones de ámbito territorial del municipalismo− y su contenido actual es, como mínimo, preocupante, si a eso se añade que respecto de las haciendas locales lo único que sabemos es lo que dice el señor Montoro −que correrá al mismo tiempo que la modificación de la financiación autonómica−. No tenemos más datos que ese, pero no tenemos ni idea de cuál va a ser el contenido de esa ley. Por ello, avanzar en esa línea, como hace su moción, lo consideramos importante.

Nuestra enmienda de adición –evidentemente, la gente la acepte o no la acepte, nuestro grupo va a votar a favor-, dentro de intentar mejorar la moción en algún aspecto, lo que plantea es que al regular la ley se prevea que se conceda una cierta capacidad normativa a los ayuntamientos sobre los tributos compartidos y sobre otros tributos locales. En todo caso, enhorabuena por esta moción que hoy presentan en esta Cámara.

Muchas gracias. (Aplausos.)


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Belloch.

Tiene la palabra la senadora Sequera para indicar si acepta o no las enmiendas defendidas.


La señora SEQUERA GARCÍA: President, bé, de les esmenes que s’han presentat he de dir que com que les tres el que fan és enriquir encara més el text de la moció que vam presentar el meu grup, en principi les inclourem totes, les acceptem totes.

Dir que l’esmena presentada pel Grup Mixt, pels senadors d’Izquierda Unida, veritablement allò que fa és remarcar encara més el punt 1 i el punt 4, per tant, com que enriqueix encara més, creiem que és necessari acceptar-la.

En quant al Grup Basc, prenc nota de l’esmena presentada d’addició, l’acceptem i a partir d’ara, en qualsevol de les mocions que em toqui defendre, tindré en compte la singularitat del País Basc i la Comunitat Foral de Navarra per explicitar-ho.

I en quant a l’esmena presentada d’addició pel Grup Socialista, doncs perfecte. Jo havia fet un punt en la part dispositiva molt generalista, i en aquesta esmena s’aprofundeix encara més de quina manera es pot garantir aquest finançament.

Per tant, queden les tres admeses.
Presidente, debo decir de las enmiendas presentadas que como las tres lo que hacen es enriquecer todavía más el texto de la moción que presentó mi grupo, en principio, las aceptamos todas.

Quiero decir en cuanto a la enmienda presentada por el Grupo Mixto, por los senadores de Izquierda Unida, que verdaderamente lo que hace es remarcar todavía más los puntos 1 y 4. Por lo tanto, como lo enriquece, creemos que es necesario aceptarla.

Tomo nota de la enmienda de adición presentada por el Grupo Vasco, la aceptamos, y a partir de ahora, en cualquiera de las mociones que me toque defender tendré en cuenta la singularidad del País Vasco y de la Comunidad Foral de Navarra para explicitarlo.

Respecto a la enmienda de adición presentada por el Grupo Socialista, diré que perfecto. Yo había incluido un punto en la parte expositiva muy generalista y en esta enmienda se profundiza todavía más sobre la forma en que se puede garantizar esta financiación.

Por lo tanto, quedan las tres admitidas.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Sequera.

¿Turno en contra?

Senador Sanz, tiene la palabra.
El señor SANZ CABELLO: Señor presidente, señorías, hay algo positivo en este debate y en todas estas iniciativas y es que en algo estamos de acuerdo su grupo y todos los grupos de esta Cámara: la Administración local necesita una reforma que garantice su viabilidad futura, tras casi treinta años de vigencia de la Ley de Bases del Régimen Local. Pero también queda cada día más claro que discrepamos sobre el camino para ello. Nosotros, señorías, hemos presentado un modelo para lograrlo: un informe al Gobierno que sienta las bases de una futura reforma.

Lo que sí me gustaría saber, a pesar de su moción, es cuál es el modelo que realmente defienden ustedes, además de la crítica y la demagogia. Hasta ahora, y tiene mérito, lo que conocemos de ustedes y de otros grupos de la Cámara es su anuncio de llevar al Tribunal Constitucional una ley que no existe. Yo le felicito, de verdad, sin duda, por su sincera voluntad de diálogo y consenso. Pero si pueden, ¿por qué no nos aclaran aquí su posición? ¿Acaso están ustedes en contra de clarificar las competencias municipales para evitar duplicidades? ¿Acaso están ustedes en contra de racionalizar las estructuras de ayuntamientos y diputaciones de acuerdo con los principios de eficiencia, estabilidad y sostenibilidad financiera? ¿Acaso están ustedes en contra de garantizar un mayor control financiero y presupuestario, con un mejor y más eficaz ejercicio de las competencias? ¿Acaso les parece mal que no desaparezcan municipios ni se reduzca el número de concejales? ¿O acaso les parece mal la racionalización y la limitación de retribuciones de alcaldes y concejales, así como que se establezcan límites para el personal eventual?

Señorías, es que de eso, que es la verdadera reforma, no dicen nada, de eso no les interesa hablar. Claro, eso les llevaría a aplaudir la reforma y es algo que no está en su guión. Ustedes solo hablan de recortes en la autonomía local, de vaciamiento de competencias, de pérdida de puestos de trabajo, de privatización de servicios, pero pasa una cosa, señorías, que de eso no viene nada ni el texto, ni el informe, ni en nada que aparezca dentro del Gobierno. Lo que pasa es que sus premisas son falsas, que sus medidas se basan en argumentos inventados, y las consecuencias negativas son, sencillamente, irreales, señoría. Y es que no se puede traer una iniciativa a este Pleno basándose en noticias que dicen que han leído en los medios de comunicación, como usted reconocía en la interpelación cuando intervino. Así no se puede trabajar en serio, señoría. Lo serio es no precipitarse. Lo prudente es leerse los textos y lo responsable es abrirse al diálogo y no empezar a recoger firmas y a presentar recursos ante el Tribunal Constitucional sin que exista la ley. Esperen al menos el informe del Consejo de Estado para hablar de constitucionalidad. Pero ustedes ya se han tirado a la calle, como les gusta.

Si lo hubiesen hecho de verdad, hubiesen visto que la reforma apuesta por reforzar la autonomía local, señoría. Si lo hubiesen visto bien, llegarían a la conclusión de que lo que pretende la reforma es fijar las competencias propias de las corporaciones locales eliminando duplicidades o dotarlas de financiación suficiente para el ejercicio de sus competencias. Si lo hubiesen hecho, sabrían que, por primera vez, para las competencias delegadas por otras administraciones estarán obligadas a dotarse de la partida económica suficiente. Si lo hubiesen visto, también sabrían que no se vacía de competencia a ningún municipio por pequeño que sea. Si lo hubiesen hecho, señorías, hoy hubieran llegado a la conclusión de que existen garantías, de que, con esta reforma, competencia y financiación van unidas por primera vez.

Piden ustedes, señorías, garantías económicas y una ley de financiación local. Yo les digo lo que no vamos a hacer y es lo que hizo el anterior Gobierno, señorías: no hacer nada por los ayuntamientos y prometer una ley de financiación local para luego no presentarla, como aquí dijeron en su día los señores Zapatero, Rubalcaba y el vicepresidente Chaves. No hicieron nada. Por supuesto, sí queremos hacer las cosas bien y, por eso, en lugar de hacer como otros que no cambiaron una coma de la financiación local y ahora sí la piden, vamos a llevar a cabo los dos procesos a la vez: reformar las administraciones y financiarlas. No puede hacerse al revés. Por eso, no se concibe un sistema de financiación autonómica sin un nuevo sistema de financiación local.

En definitiva, aunque su posición tradicional les lleva a decir no a todo, antes incluso de conocer la ley e incluso antes de que se redacte, tendrán que coincidir con nosotros en que el ciudadano reclama una Administración local más eficiente, más barata, más transparente y con servicios de más calidad. Yo sé que su política ha sido cruzarse de brazos, y así nos ha ido. La nuestra va a seguir siendo apostar por una reforma local que logre esos objetivos.

Señorías, ojalá rectifiquen y se sumen al consenso, aún tienen tiempo. De ustedes depende aclarar si siguen en la demagogia o en el engaño, pero este grupo, mientras tanto, les seguirá tendiendo la mano para dialogar y poder llegar a acuerdos. Ustedes sabrán lo que hacen.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.)


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Sanz.

Pasamos al turno de portavoces.

Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el senador Iglesias.
El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Muchas gracias, señor presidente.

Dentro de lo lamentable que está siendo el debate en torno a esta materia, a esta propuesta de reforma de la Ley de régimen local, creo que los grupos de la oposición tenemos que sentirnos satisfechos de alguna cosa. Tenemos que sentirnos satisfechos de que el Gobierno, con relación a su propuesta inicial, vaya en retirada. Va tan en retirada que a día de hoy, después de ocho borradores –que sepamos- de proyecto de reforma, todavía no contamos con un borrador que podamos dar como último, y ello tras una cabriola de escrupuloso respeto a la legalidad vigente y al funcionamiento del sistema político y administrativo e incluso después de que en rueda de prensa se anuncie que el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley de reforma local. Lo habrá aprobado, pero todavía no ha llegado al consejo consultivo. Cuando entre en el consejo consultivo sabremos cuáles son los contenidos últimos, después de cómo mínimo –e insisto en ello- ocho borradores que el Gobierno mantiene como propuesta de reforma del régimen local.

El discurso del Gobierno comenzó con el primer borrador planteando que Europa –otra vez Europa- exigía un adelgazamiento de la Administración local, que sobraban no sé cuántos municipios, que sobraban no sé cuántos alcaldes y concejales. No tengo el dato de en qué borrador cayó todo esto, pero cayó, y me felicito de que así fuera. Al final, por lo que podemos intuir de esa propuesta inicial, el Gobierno olvida ya la parte de justificación del gasto y del coste económico. La democracia no es gratis, y la dictadura, la falta de democracia y libertades son siempre mucho más caras.

Mantiene la parte más ideológica, tras los ocho borradores. Mantiene la parte que busca, por un lado, una recentralización también del poder local. Aquí, con el funcionamiento del Gobierno de Mariano Rajoy hemos creado un supercomisario político que se llama señor Montoro, ministro de Hacienda. El supercomisario político ha establecido ya el comisariado sobre las comunidades autónomas a partir de los cambios legislativos y de los diferentes planes de rescate, entre comillas, a las comunidades autónomas, estableciendo una intervención directa sobre las finanzas y la ejecución de sus presupuestos. Con esta reforma se da un paso más, y el supercomisario político, que ya ha empezado a controlar a los ayuntamientos con el plan de pago a proveedores, ahora, con esta reforma, los comisariará completamente -recentralización por tanto-, convirtiendo de alguna manera a los ayuntamientos en una especie de delegaciones locales del Gobierno central, delegaciones locales del Ministerio de Hacienda, más allá de las que ya existen.

Y el segundo contenido ideológico, que al parecer se mantiene en ese nebuloso proyecto aprobado por el Consejo de Ministros, es que va a haber menos servicios, menos competencias en los ayuntamientos y, al albur de esa figura atípica del coste estándar de los servicios, se impondrán privatizaciones en unos casos o en otros la transmisión, que no trasferencia, de la competencia a órganos superiores como son las diputaciones.

Y si hay algo obsoleto, si hay algo que debiera desaparecer, si hay algo anómalo y heredado y no muy democrático, incluso en su proceso de elección, son precisamente las diputaciones provinciales. Si quieren ustedes cambiar el régimen local desde una perspectiva de más transparencia, más democracia e incluso, en la medida de lo posible, de ahorros económicos, prescindan de las diputaciones provinciales.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Iglesias.

Por el Grupo Parlamentario Vasco, tiene la palabra el senador Cazalis.

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