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Bases metodológicas para la evaluación directa de los recursos raya y congrio dorado entre la X y XII regiones Objetivo General


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Proyecto FIP N°2008-46
Bases metodológicas para la evaluación directa de los recursos raya y congrio dorado entre la X y XII Regiones
Objetivo General: Establecer las metodologías estadísticamente robustas para la estimación de la abundancia y biomasa de los recursos raya y congrio dorado entre la X y XII Regiones.
Objetivo específico 1: Revisar las metodologías de evaluación y estimación de la abundancia y biomasas relativas y/o absolutas empleadas en este tipo de recursos a nivel internacional.
El uso de evaluaciones directas para obtener información del tamaño y distribución del stock se ha convertido en muchas pesquerías en un pieza de información indispensable, particularmente a medida que las poblaciones han sido plenamente explotadas (y sobre-explotadas), requiriendo necesariamente un monitoreo frecuente y preciso para sostener una adecuada administración y la implementación de evaluación científica consistente con los principios de desarrollo ecológicamente sustentable. Como característica principal, éstos métodos proveen datos que no dependen de la pesquería, en contraposición a índices que son derivados del análisis de datos de captura y esfuerzo recopilados desde la pesca comercial (Maunder y Punt, 2004), que se caracterizan por suponer que las tasas de captura son proporcionales al tamaño del stock (Hinton y Mounder, 2003), lo que potencialmente puede conducir a asumir tendencias erróneas acerca del tamaño de la población (Gunderson, 1993; Pennington y StrØmm, 1998).
Para el monitoreo del estatus de las poblaciones explotadas, los datos independientes de la pesquería son privilegiados por sobre los que dependen de ella porque (i) el muestreo es aleatorio, en tanto que la pesca comercial se concentra en donde la población es más abundante; (ii) en determinados casos, son capaces de proveer datos representativos de todo el rango de tamaños de las poblaciones; (iii) no requiere confiar en la exactitud de los reportes de capturas y esfuerzo de la pesca comercial; (iv) las metodologías permanecen constantes en el tiempo; (v) se pueden recolectar datos que no son obtenibles desde las operaciones comerciales (Rotherham et al., 2007).
En el caso de la población de congrio dorado explotado en Chile entre las Regiones X y XII, a causa de diferentes factores (pero principalmente debido a su carácter de fauna acompañante en las capturas de merluza del sur, Young et al, 2001) los índices de abundancia relativa basados en datos de captura y esfuerzo de las flotas industriales, proveen diferentes señales de la trayectoria de la abundancia en el tiempo, acarreando una pérdida de ajuste del modelo de evaluación y una consecuente incertidumbre para la determinación de su estatus (Quiroz, 2008). En el caso de la pesquería de raya volantín (desarrollada dentro de estos límites geográficos), durante los últimos ochos años ésta se ha constituido en una pesquería principalmente artesanal, trayendo con ello una expansión geográfica hacia caladeros en aguas interiores de la zona sur austral (Quiroz et al., 2008; Licandeo y Cerna, 2007). El tamaño de la flota (aproximadamente 1.400 lanchas y botes), el número de embarcaciones no inscritas que operan en ésta pesquería, zonas de pesca de difícil acceso, geografía accidentada y el clima extremo, son factores que se combinan para restringir el acceso, previniendo una cobertura adecuada por parte de los proyectos de monitoreo y seguimiento (Céspedes et al., 2005).
Por otro lado, las estadísticas de desembarque y los registros de pesca comercial no reportan los desembarques de manera específica, agrupando todas las especies bajo la denominación de raya (Pequeño y Lamilla, 1997; Céspedes et al., 2005). La tendencia a reportar las estadísticas de captura de manera agregada sin distinguir las especies, es una característica común a las pesquerías de rayas y otros elasmobranquios, sin embargo en el caso particular de las rayas, las estadísticas agregadas de pesca exhiben un patrón estable en el tiempo y como consecuencia de ello, las reducciones en la abundancia y los cambios en la composición de tamaños de las especies no pueden ser detectados sin la recopilación de datos a nivel específico. Por esta razón, la conservación de las rayas requiere de su monitoreo a nivel específico, con especial atención a las especies más longevas y de mayor tamaño (Dulvi et al., 2000; Gallagher et al, 2004).
Dadas las limitaciones que reviste para el congrio dorado y raya volantín, el uso de datos que dependen de las pesquerías, el diseño de un instrumento de muestreo e indicadores asociados que sean independientes de las flotas comerciales, contribuye claramente a mejorar el actual procedimiento para determinar las tendencias de las poblaciones y evaluar su estatus.

Entre los métodos empleados actualmente en la evaluación directa de recursos marinos de fondo se cuentan el hidroacústico (ACT, 2003), censos visuales (Adams et al., 1995; ACT, 2004; Trenkel, 2003), área barrida (Grosslein and Laurec, 1982; Gunderson, 1993; Pennington y StrØmm, 1998) y el uso de espinel (Carlile et al., 2002).


Algunos de estos métodos, como es el caso de las evaluaciones acústicas, no son adecuados para la evaluación de recursos como el congrio dorado o la raya volantín o bien su costo es prohibitivo, como en el caso de los censos visuales cuyos méritos para el monitoreo de estas especies no han sido evaluados (Adams et al., 1995). La desventaja más evidente del método acústico para esta aplicación en particular, guarda relación con su imposibilidad para detectar los peces distribuidos muy cerca del fondo, o que viven en estrecha asociación con él, o con estructuras y formaciones que proveen refugio, conformando regiones referidas desde el punto de vista acústico como zonas muertas, a causa de la gran señal que producen, imposibilitando la distinción de la señal más débil que producen los peces (ACT, 2003).
Especies del género Genypterus son explotadas en Chile (Quiroz et al., 2008), Argentina (Cordo, 2001), Australia (Grieve and Richardson 2001), Nueva Zelanda (Horne, 1993) y Sud Africa (Punt y Japp, 1994), sobre las que actúan tanto pesquerías de espinel como de arrastre. Sin embrago, la evaluación directa de especies demersales es por lo general efectuada mediante área barrida (Grosslein and Laurec, 1982; Brander, 1980; Bertrand et al., 2002) y en el caso de pesquerías multiespecíficas (la mayoría de las pesquerías demersales), los congrios comúnmente no son la especie objetivo principal de una flota (excepciones son las pesquerías de espinel de Sud Africa, Nueva Zelanda y la costa británica) y la mayor parte de la información biológica y pesquera (abundancia, distribución, parámetros de historia de vida) recopilada de manera independiente de la pesquería, se ha obtenido a través de cruceros de evaluación de área barrida que frecuentemente persiguen el logro de múltiples objetivos o bien la información de congrio no ha sido el objetivo principal (Horne, 1993; Bull et al., 2001; Tracey et al., 2004; McClatchie et al., 1997).
Una situación similar se observa en el caso de las rayas, de las cuales la información biológica relevante al manejo pesquero proviene en muchos casos, de programas de área barrida con múltiples objetivos (Bertrand et al., 2002; Ellis et al., 2005) o de monitoreos periódicos mediante este método, orientados a la evaluación de peces de fondo en general (Walker y Heessen. 1996; Walker et al., 1997; Walker y Hislop, 1998; Gertseva, V. 2008).
El uso de espinel de fondo es frecuente en evaluaciones directas de tiburones (Musick et al., 1993; Grace y Henwood, 1997; Walker et al., 2005; Ha y Musick, 2005; Driggers III et al., 2008) y ha sido extensamente usado en la evalaución del sablefish (Anoplopoma fimbria) en el Pacífico Noreste (Kimura y Zenger, 1997; Richardson, 2003a, 2003b; Rutecki, 2007, 2008). En cuanto a otras especies, en el año 2003 el Instituto Nacional de Investigación Acuática y Atmosférica de Nueva Zelanda (NIWA), condujo un proyecto para examinar el uso potencial de técnicas cuantitativas de pesca empleando el longline para estimar la biomasa relativa del bluenose (Hyperoglyphe antartica) (Blackwell y Gilbert, 2003).
En el caso del congrio dorado, en Chile entre 1997 y 1998 se condujeron 2 evaluaciones experimentales de congrio dorado y merluza del sur entre 100 m y 400 m, empleando un espinel de una sola línea con 16.000 anzuelos (6/0-J), calando de noche y usando sardina como carnada (Arana et al., 1988). Antecedentes de una evaluación piloto mediante el uso de espinel en la plataforma de las Islas Falkland, indican que ésta resultó en una captura de 210 toneladas, 30% de las cuales correspondieron a congrio dorado y 55% a rayas, la pesca fue luego interrumpida a causa de la alta captura de raya como fauna acompañante (Falkland Islands Goverment, 2007). Respecto de la composición de la captura, otros antecedentes indican que la captura con espinel es dominada por los elasmobranquios y registra un menor número de especies, en tanto que el arrastre de fondo captura un mayor número de especies, un mayor número de peces teleósteos manteniendo una captura importante de elasmobranquios. Para una misma especie, diferentes composiciones de tamaño se pueden obtener al capturarla simultáneamente con estos dos métodos de pesca (Clarke et al, 2005).
Se deben esperar diferencias en la capturabilidad de congrio dorado y rayas entre el día y la noche. La captuabilidad de las rayas se incrementa significativamente de noche, posiblemente debido a la disminución de la visibilidad lo que reduce su posibilidad de escape (Casey y Myers, 1998a), en tanto que los peces que efectúan migraciones verticales entre el día y la noche, son capturados en mayor proporción durante el día (Casey y Myers, 1998b). Dado que existen evidencias de que el congrio efectúa migraciones verticales para predar sobre peces semi-pleagicos (Nyegaard et al., 2004), se espera que su captura sea mayor durante el día.
Un requerimiento de las evaluaciones directas de la abundancia es que el área muestreada por el método de evaluación debe ser conocida. En el caso de aparejos pasivos como los espineles, la inhabilidad de establecer el área de acción del método imposibilita la estimación de la abundancia (Gunderson, 1993). A pesar de esta limitación, el espinel de fondo puede ser calado sobre la mayoría de los habitats y ha probando ser útil para prospectar la distribución y abundancia relativa de peces que habitan fondos irregulares (Haimovici y Ávila-da-Silva, 2007).
Un primer paso para la implementación de un sistema de monitoreo independiente de la pesquería, es la identificación de artes o aparejos adecuados a las especies objetivo (Rotherham et al., 2007). Con este propósito se revisarán las referencias bibliográficas de las metodologías disponibles internacionalmente para la evaluación directa de recursos de fondo y de los indicadores de abundancia relativa asociados, manteniendo un énfasis en su efectividad y viabilidad para se aplicados a rayas y especies de peces del género Genypterus. Los resultados serán resumidos en un análisis comparativo de las metodologías que sean identificadas como adecuadas.

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