Página principal

Autor: Armando Alfonzo Jiménez [*]


Descargar 30.75 Kb.
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño30.75 Kb.
NUMERO: 63

FECHA: Julio-Agosto 1994

TITULO DE LA REVISTA: Violencia y Derechos Humanos

INDICE ANALITICO: Derechos Humanos

AUTOR: Armando Alfonzo Jiménez [*]


TITULO: Los Medios de Comunicación Social y la Opinión Pública: Aliados Imprescindibles del Ombudsman

ABSTRACT:


No hay que olvidar que los medios masivos de comunicación son formadores de opinión pública. En la opinión pública reside gran parte de la fuerza moral del Ombudsman. Por lo tanto, medios masivos de comunicación y opinión pública son aliados indispensables de la institución. En virtud de lo anterior, el Ombudsman requiere que sus relaciones con los medios sean cordiales y que los medios realicen su misión con plena honestidad.
TEXTO:
Introducción
"Ser", "querer ser", "deber ser" son sentencias que nos recuerdan nociones filosóficas: realidades, aspiraciones, necesidades. La búsqueda de lo que somos, de lo que anhelamos, de lo que debemos ser.
Kant con apoyo de diversas ideas filosóficas, esbozó claramente la diferencia entre los distintos tipos de normas.
Pareciera que la filosofía se detuvo en ese momento. A pesar de los logros alcanzados en el ámbito tecnológico, aún nos seguimos cuestionando acerca del ser y su devenir. Tanto en el mundo de ayer como en el mundo de hoy se difunden y se viven mentiras o verdades sospechosas. Damos pasos muy lentos para construir un mundo más auténtico, mientras que lo vertiginoso de la Historia nos desafía.
¿Cuáles son las semillas que deben caer en los surcos vitales del hombre?
¿Cuáles son esos valores que deben orientar nuestras vidas?
Las muertes de algunas ideologías no sólo sacudieron estructuras políticas y económicas, sino que además reanimaron valores que se encontraban ignorados.
Estamos frente a la gran oportunidad de aplicar fórmulas que garanticen el pleno desarrollo del ser humano y de encontrar más y mejores medios para vivir con dignidad.
El reto urgente que afrontan todas las naciones reside en adoptar medidas concretas que hagan realidad las aspiraciones de los pueblos: medio ambiente sano, combate a la pobreza, paz en lugar de guerra, justicia, democracia. Sencillamente: promoción y respeto irrestricto de los Derechos Humanos.
El Ombudsman
A fines del siglo XVIII y a principios del siglo XIX las ideas de los revolucionarios franceses trascendieron fronteras y las voces de "unidad, libertad y fraternidad" se dejaron escuchar ampliamente.
Sin embargo, los ideales proclamados no contaban con mecanismos concretos para hacerlos realidad. Desde entonces estamos en presencia de una gran necesidad: consolidar las llamadas "normas programáticas" en derechos de eficaz cumplimiento.
Uno de los primeros esfuerzos por hacer realidad los derechos de la persona frente a los "actos del poder" se realizó en Suecia, en el año de 1809, con la creación del Ombudsman. El titular de esta institución, -Justitieombudsman- era designado por el parlamento y tenía como principales fines "la supervisión de las quejas contra la administración y la acción de la justicia". [1]
La figura del Ombudsman se ha expandido y en la actualidad son más de 50 los países que han importado este sistema de protección no jurisdiccional de los Derechos Humanos. En cada país el Ombudsman ha adquirido características peculiares atendiendo al propio sistema jurídico, historia del pueblo, recursos económicos, necesidades e idiosincracia. Pero existen principios generales que caracterizan y distinguen a esta institución de otros medios de control de la legalidad.
El licenciado Jorge Madrazo, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México, ha señalado que los principios más generalizados en el Ombudsman Universal son los siguientes:
"a) Su independencia, de los poderes públicos y de cualquiera otra instancia de la sociedad civil.
b) Su autonomía, que le permite organizarse internamente como mejor lo estime conveniente.
c) La designación de su titular hecha por el Parlamento.
d) El carácter no vinculatorio o coactivo de sus resoluciones.
e) La agilidad y rapidez en la solución de la controversia planteada a su consideración.
f) La ausencia de solemnidad y el antiformalismo en el desarrollo de sus trámites y procedimientos internos.
g) La obligación de rendir informes periódicos al Parlamento sobre los resultados de sus trabajos y responsabilidades.
h) La autoridad moral de sus titulares, jerarquía que se asegura, entre otras cosas, por su no militancia partidista.
i) La naturaleza técnica y no política del órgano". [2]
De la lectura de los principios anteriormente citados, se desprende que el Ombudsman es un órgano técnico que es independiente tanto del poder público como de la sociedad.
Frente a un acto arbitrario de autoridad, el Ombudsman emite su voz. Lo hace con apoyo en una investigación jurídica profunda e imparcial y el éxito de sus resoluciones se basa en el respaldo que reciba de la sociedad.
La crítica del Ombudsman es propositiva, no destructiva. Evidencia a la autoridad o al servidor público que viola Derechos Humanos. Un buen servidor público debe crecer ante la crítica.
El Ombudsman es un órgano que lucha por dignificar el servicio público y por erradicar la impunidad. Además, es una institución autocrítica: se exige porque sabe que su trabajo es evaluado por la opinión pública, la cual o bien le da un voto de confianza o se lo retira.
La labor del Ombudsman no se ha limitado a ser correctiva sino preventiva. Es decir, no sólo se ha dedicado a investigar y resolver sobre presuntas violaciones de Derechos Humanos. También se ha empeñado por crear una cultura por el respeto de la dignidad humana. [3]
El papel de los medios de comunicación social y de la opinión pública en el trabajo del Ombudsman
A raíz del crecimiento desbordado de la población y en virtud de los grandes problemas que aquejan a la humanidad es indispensable el mejoramiento de los medios de comunicación. En el caso del trabajo del Ombudsman es imprescindible.
El sistema de comunicación empleado con mayor frecuencia por el Defensor del Pueblo son los Mass Media que "son a la vez esos canales de difusión y medios de expresión que se dirigen no a un individuo o persona, sino a un público destinatario definido por unas características socioeconómicas y culturales en el que cada receptor es anónimo". [4]
No hay que olvidar que los medios masivos de comunicación son formadores de opinión pública. En la opinión pública reside gran parte de la fuerza moral del Ombudsman. Por lo tanto, medios masivos de comunicación y opinión publica son aliados indispensables de la institución. En virtud de lo anterior, el Ombudsman requiere que sus relaciones con los medios sean cordiales y que los medios realicen su misión con plena honestidad.
"... el Ombudsman -apunta el doctor Jorge Carpizo- debe de mantener un diálogo constante con los dueños, directores, jefes de información y funcionarios de los medios masivos de comunicación, así como con los reporteros y entrevistadores. Proporcionarles información y más información. Tratar de ganarlos para la causa del Ombudsman y lo que ella representa". [5]
La nueva experiencia mexicana de los Derechos Humanos
El 6 de junio de 1990, en un acto histórico, el Presidente Carlos Salinas de Gortari, recogió una demanda social y mediante un decreto creó el primer Ombudsman mexicano: la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Entre críticas, expectativas, carencias, esfuerzos y retos, la CNDH se abrió camino. Dos años de trabajo le costó al novedoso organismo protector de Derechos Humanos para ser elevado a rango constitucional e iniciar el proceso de fundación del sistema de protección no jurisdiccional de Derechos Humanos, más grande del mundo.
El 28 de enero de 1992 apareció publicado en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se reforma el Artículo 102 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, mediante el cual se adiciona un apartado B que contempla el establecimiento del sistema del Ombudsman mexicano:
"Artículo 102...

b) El Congreso de la Unión y las legislaturas de los Estados en el ámbito de sus respectivas competencias, establecerán organismos de protección de los Derechos Humanos que otorga el orden jurídico mexicano, los que conocerán de quejas en contra de actos y omisiones de naturaleza administrativa provenientes de cualquier autoridad o servidor público, con excepción de los del Poder Judicial de la Federación, que violen estos derechos. Formularán recomendaciones públicas autónomas, no vinculatorias y denuncias y quejas ante las autoridades respectivas.


Estos organismos no serán competentes tratándose de asuntos electorales, laborales y jurisdiccionales.
El organismo que establezca el Congreso de la Unión conocerá de las inconformidades que se presenten en relación con las recomendaciones, acuerdos u omisiones a los organismos equivalentes de los Estados." [6]
El nacimiento de este sistema refleja y vigoriza la forma federal del Estado mexicano. El sistema nacional de protección no jurisdiccional de los Derechos Humanos se encuentra integrado por 33 instituciones, 31 relativas a los estados de la Federación, una al Distrito Federal y la Comisión Nacional. Actualmente dicho sistema está funcionando plenamente.
En el mismo año en que se elevó a rango constitucional la CNDH, es decir 1992, el organismo se consolidó jurídicamente: el 29 de junio se público en el Diario Oficial de la Federación su Ley Orgánica y el 12 de noviembre su Reglamento Interno.
Pero los logros jurídicos de la CNDH, se han complementado con los avances que en materia de comunicación social se han dado.
Gracias a la difusión que principalmente la prensa, la radio y la televisión le han dado al trabajo de esta institución, hoy por hoy las siglas CNDH son signo de confianza por parte de los gobernados.
Después de cuatro años de trabajo, se conoce más a la CNDH que a otras instituciones que se establecieron en la tercera década de la presente centuria.
En virtud de que es tan importante y delicada la función de los comunicadores, en varias ocasiones, el Presidente Fundador de la CNDH señaló:
"como Ombudsman, los que laboramos en la Comisión Nacional realizamos el cincuenta por ciento del trabajo; ustedes, al informar objetivamente y bien, hacen el otro cincuenta por ciento. [7]
El Programa de Agravios a Periodistas
Desde el primer semestre de trabajo y en virtud de la trascendencia que tiene la función periodística, la CNDH estableció un programa especial para recibir, investigar y resolver asuntos que presuntamente implicaron un agravio a los integrantes del gremio de los periodistas.
En una primera etapa dicho programa se conformó por 55 asuntos. De estos casos sólo son 16 en lo que se acreditó violación de Derechos Humanos, por lo que se dirigieron Recomendaciones a las respectivas autoridades.
Posteriormente, el programa se conformó con 22 asuntos presentados por la organización denominada Unión de Periodistas Democráticos. En ninguno de esos casos se acreditó violación de Derechos Humanos.
Por la relevancia del programa de referencia en junio de 1993 se determinó que las quejas de periodistas se comentarían en el programa, es decir, a partir de ese momento adoptaba el carácter de permanente. [8]
El Ombudsman del lector
La institución del Ombudsman se ha diversificado de tal manera que, hoy se encuentran Ombudsman especializados. Así, existe el de los consumidores, el bancario, el agrario, el del anti-trust, el de la igualdad de sexos, el de protección al ambiente, el militar, el judicial, el universitario y otros. A este fenómeno de expansión y especialización se le ha denominado ombudsmanía. [9]
Algunos periódicos europeos, entre ellos el español El País y el francés Le Monde, crearon por decisión propia y única un Ombudsman del Lector. Para lo cual designaron a una persona con autoridad moral y distinguida en el ámbito periodístico a la cual se puede acudir para presentar una queja sobre la información y editoriales que se publican en esos diarios. La designación del Ombudsman es responsabilidad del propio periódico y forma parte del personal. [10]
El 8 de junio de 1993, en el periódico El Economista se estableció el Primer Ombudsman del Lector en México. El nombramiento recayó en la persona de Alejandro Avilés, hombre de 80 años que se inició como periodista desde la edad de 14 años.
En tal evento, el licenciado Jorge Madrazo, expresó:
"...con el Defensor del Lector no solamente se protege al lector, sino también al propio periodista. El poder contar con la instancia que analice objetivamente, con base en pruebas y evidencias probables agravios, siempre constituirá una gran garantía para una parte y para la otra..."
"De esta manera lo que se fortalece es precisamente la presencia que el periódico tendrá en la vida nacional. Es un instrumento que buscará ese delicado equilibrio entre la libertad de prensa y la vida privada, la moral y la paz pública: entre el derecho a la información y el derecho a la privacidad". [11]
Epílogo
La dignidad es el valor máximo sobre el que descansan los Derechos Humanos.
Buscar un contenido ético a nuestra vida es un acto más que necesario en una sociedad que día con día trata de erosionar o distorsionar los valores.
Valores frente a contravalores es la disyuntiva que vivimos cada día. Así el Ombudsman, los medios de comunicación social, la opinión pública la viven.
Es nuestra responsabilidad luchar por ser libres y respetar la libertad del alter.
"La libertad jurídica no es ni puede ser un hecho. Es una facultad derivada de una norma. La libertad moral. en cambio, es atributo real de la voluntad. La jurídica termina donde el deber principia; la moral es pensada como un poder capaz de traspasar la linde de lo permitido". [12]
El Defensor del Pueblo es un órgano vivo que depende del apoyo de la sociedad, de los medios de comunicación y de la voluntad política de los gobernantes. Necesita que cada uno de los sujetos mencionados asuman su responsabilidad.
La expansión del Ombudsman es un ejercicio éticamente necesario. Este movimiento por los Derechos Humanos se está dando gracias al trabajo de muchas personas que creen que es viable la convivencia armónica del ser humano como pieza clave del desarrollo.
En la lucha por el Ombudsman y por los Derechos Humanos es necesario que tanto servidores públicos, comunicadores como gobernados, actuemos con coraje y con generosidad. O como diría el filósofo español Fernando Savater:
"Las dos virtudes básicas, cimientos de la totalidad moral sin las cuales no hay posibilidad imaginable de vida ética, son el valor o coraje y la generosidad. La cobardía no tolera virtudes; la mezquindad las degrada; el cobarde no se atreve y el mezquino no se entrega. El valor realiza el esfuerzo que la voluntad moral pide y asume enérgicamente la decisión de la libertad; la generosidad abre la virtud a la colaboración y al reconocimiento de los otros, en lugar de instrumentalizarla desde el resentimiento como coacción o denigramiento del prójimo, o desde la avidez de posesiones como dureza de corazón. El valor afronta la perplejidad irreductible de la voluntad moral con firmeza y sinceridad; la generosidad vigila porque los otros no sean postergados nunca a ninguna cosa... ni siquiera a un valor. El valor se arriesga a conquistarlo todo, la generosidad puede renunciar a todo; el valor no se deja imponer nada, la generosidad no se impone a nadie; el valor no retrocede, la generosidad comprende y compadece; el valor resiste y la generosidad ayuda; el valor y la generosidad encuentran la virtud de su mejor definición, porque la virtud se compone de intrepidez y don." [13]
CITAS:
[*] Asesor del Presidente de la CNDH.
[1] Rowat, Donald C., El Ombudsman en el mundo TEIDE, Barcelona, traducción y apéndice de Carlos Giner de Grado, 1990, p. 3.
[2] Madrazo, Jorge, Derechos Humanos: el nuevo enfoque mexicano Fondo de Cultura Económica, México, 1993, p. 50.
[3] "Una de las funciones más importantes -quizás la más importante del Ombudsman- consiste en educar. Por ello, debe de saber divulgar su obra, que ésta llegue realmente a la sociedad para que conozca mejor sus derechos y sepa cómo defenderlos, y para que los funcionarios públicos sepan cumplir mejor con sus obligaciones. En muchas ocasiones, el Ombudsman tendrá que repetir sus sugerencias, consejos y recomendaciones. No importa. Las deberá de reiterar cuantas veces sea necesario y nunca perder la paciencia. Esta labor educativa es la que realmente perdurará". Carpizo, Jorge, Derechos Humanos y Ombudsman, Comisión Nacional de Derechos Humanos/Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 1993, p. 63.
[4] Caloca Carrasco, Eloy, Periodismo y Comunicación Material Didáctico, México, p. 105.
[5] Carpizo, Jorge, Derechos Humanos y Ombudsman, Comisión Nacional de Derechos Humanos/Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 1993, p. 60.
[6] Decreto Constitucional. Ley y Reglamento Interno de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. reimpresión, Comisión Nacional de Derechos Humanos, México, 1993, p. 12.
[7] Carpizo, Jorge, Derechos Humanos y Ombudsman, Comisión Nacional de Derechos Humanos/Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 1993, p. 60.
[8] Véanse puntos 28, 29 y 30 del "Programa de Trabajo para el período junio de 1993-junio de 1994" en Gaceta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos núm. 37, agosto de 1993, p. 12.
[9] Madrazo, Jorge, Derechos Humanos: el nuevo enfoque mexicano Fondo de Cultura Económica, México, 1993, p. 5.
[10] Carpizo, Jorge, Derechos Humanos y Ombudsman, Comisión Nacional de Derechos Humanos/Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 1993, p. 2580.
[11] Gaceta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. núm. 36, julio de 1993. p. 86.
[12] García Maynez. Eduardo, Etica. 26a edición, Porrúa, México, 1990, p. 272.
[13] Invitación a la ética 4o ed.. Anagrama, Barcelona, 1986, pp. 75 y 76.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje