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Alumnas: Claudia Romero


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Profesor: Luis Buero

Alumnas: Claudia Romero

Yamila Di Sabatino



INTRODUCCION

La evolución de los reality shows a lo largo de los últimos cinco años parece responder menos a contingencias derivadas del más puro azar que a una serie de circunstancias en cuyo encadenamiento no es difícil descubrir cierta lógica.

El recorrido de la hoy inagotable -e interminable- serie de propuestas con forma de "televisión verdad" concebida en 1999 por el astuto productor holandés John de Mol, el inventor de "Gran hermano", cumple una serie de calculadas etapas que no son otra cosa que progresivos acostumbramientos del televidente a distintos estados de la "realidad" emanada desde la pantalla.

Con aquel primer golpe -certero, contundente y audaz- asestado por "Gran hermano", el espectador comenzó a transformarse en un consecuente y activo voyeur, dejándose llevar por quienes lo invitaban a curiosear intimidades de hombres y mujeres voluntariamente dispuestos a ser mirados y escuchados durante las 24 horas.

Una vez arraigado en la percepción del televidente ese nuevo mundo mediático, protagonizado por seres que aceptan resignar su anonimato a cambio de una efímera popularidad, llegó el momento de lograr un efecto no tan incómodo y chocante. Así, por caminos más marcados por emociones y sensibilidades muchas veces deliberadamente acentuadas, llegaron, por un lado, los distintos juegos de resistencia, exotismo y deportes extremos, del tipo de "Expedición Robinson", y, por otro, las múltiples manifestaciones de lo que podría llamarse genéricamente "camino a la fama", procesos de selección de cantantes, actores o deportistas que encontraron en "Popstars" su momento más logrado y que ahora se reciclan en apuestas como la de "El aprendiz".

Probada a tal punto que hoy convive más de un centenar de producciones de este tipo emitidas simultáneamente en la TV norteamericana, la fórmula del reality show se muestra tan dispuesta a explorar sus propios límites que ya considera que el televidente está curtido y presto a ponerse delante de una televisión verdad casi al límite. Es por eso que la apuesta se redobla en ámbitos en los que siempre se pone el cuerpo, pero ahora en primer plano y frente a la mirada indiscreta de las cámaras, como hospitales, quirófanos y consultorios.

Como consecuencia de esto puede ser las repercusiones de la acción sobre la ficción: ¿hay propuesta de ficción en el auge de los realities? ¿Qué prefiere el público? ¿Qué pasa con los actores de ficción?

También la paradoja actual de la TV argentina, que mientras la industria local se sustenta económicamente por un lado de la venta de contenidos al exterior y por otro con la prestación de servicios de producción para distintos países del mundo, el prime time de las dos cadenas mas importantes del país es con dos formatos extranjeros: Big brother y bailando por un sueño.



HIPOTESIS

Hay cada vez menos minutos de ficcion en televisión, y cada vez más tiempo de “La vida misma”. Estamos en tiempos donde los sueños de la gente común o juegos de convivencia le hacen frente a los programas que recrean esos sueños de la gente . Pero ¿qué son precisamente cada uno de estos formatos?

Los reality shows son programas de género híbrido ya que se trata de mostrar la realidad pero esta, ya en el momento en que se coloca la cámara no es la pura realidad y puede manipularse.

Los formatos de estos tipos de programas van adaptándose según las culturas de cada país en el que se emite. Estos se emiten con bastante frecuencia y a cualquier horario, alcanzando una repercusión masiva y es un fenómeno que se encuentra en un auge cada ves más grande.

Esto puede llevarnos a algunas consecuencias, por ejemplo, que no se invierta o no se produzca ficción local ya que comparados con los realitys, los géneros ficcionales son programas de mayor presupuesto, mas producción y se requiere mas tiempo. En cambio los reality con menos presupuestos se puede desarrollar un gran programa y generando mas ganancias.

OBJETIVOS


  • Se pretende estudiar la evolución de los realities shows en el mundo y en la TV argentina principalmente.

  • Como es que fueron creciendo en todo el mundo y los diferentes tipos y estilos que hay.

  • Analizar las oferta televisiva que hay y porque la mayoría de las propuestas son realities shows y hay muy pocas ficciones, y en su mayoría infantiles.

  • A que se debe esto, si se debe a una necesidad de rating por parte de los productores o de un bajo presupuesto económico.

  • La programación en el horario prime time de las dos cadenas mas importantes del país hay dos realities de formatos extranjeros: Big brother y bailando por un sueño. Cuando en otros años en el horario prime time la programación de los canales mas importantes era en su mayoría con ficciones locales.

  • Los realities shows son programas mas económicos para producirse que los programas ficcionales y paradójicamente cuentan con un gran despliegue de producción.

  • ¿No es preferible invertir en ficción, teniendo la posibilidad de realizar un reality?

  • Los realities de formato extranjero cuentan con el éxito precedente para disminuir la posibilidad de riesgo. Es mucho más fácil que las grandes empresas inviertan en la tanda de un producto que tiene una historia de triunfo, q en un producto q tiene el riesgo de la novedad.



¿QUÉ ES UN REALITY SHOW?

Es un género televisivo en el cual se muestra lo que le ocurre a personas reales, en contraposición con las emisiones de ficción donde se muestra lo que le ocurre a personajes ficticios (personajes interpretados por actores, de ahí, su efecto de realidad.

Existen tres tipos principales de telerrealidad:


  • Observador pasivo: la cámara observa pasivamente las actitudes de una persona o de un grupo de personas.

  • Observador o Cámara escondida: la cámara observa a personas que ignoran que son filmadas. Suele utilizarse en programas que hacen bromas o enfrentan a la gente a situaciones inverosímiles, y filman sus reacciones para entretener a su audiencia.

  • Concurso de telerrealidad: en este tipo de emisiones un grupo de personas en un ambiente cerrado compiten por un premio, mientras son observados de forma continua por las cámaras.

De esta forma, hay que destacar tres características de la telerrealidad:

  • Muestra una serie de hechos que, estrictamente, no pueden incluirse dentro de las categorías de realidad y ficción, sino que son la manifestación de una nueva forma de ser: la hiperrealidad televisiva.

  • Las acciones de los personajes invitados suele basarse en mostrar públicamente hechos relacionados con su vida privada.

  • Exige la colaboración de personas no profesionales del medio. El objetivo puede ser reforzar la interactividad entre la televisión y el espectador.

LOS COMIENZOS

En 1971, PBS (Public Broadcasting Service) produjo An American Family: una serie grabada durante siete meses en el hogar del empresario William C. Laud, en Santa Bárbara (California). Con las trescientas horas registradas de la vida doméstica de los Laud (además del marido, la esposa, cinco hijos y dos mascotas), se editaron doce episodios que salieron al aire en 1973. Entre las perlas del experimento, impactaron el capítulo en el que la señora Laud se enteraba de que uno de sus hijos varones frecuentaba homosexuales, y otros dos dedicados al divorcio del matrimonio.

Esta serie y su remake (American Family Revisited, 1983) prefiguraron el reality show que, tal como lo conocemos, debutó en 1992 por la pantalla de MTV. El título inaugural fue The Real World y lleva dieciocho temporadas emitidas. El planteo fue —y sigue siendo— la reunión de jóvenes (un cóctel de tontos, excéntricos y raros) bajo el mismo techo en algún paraíso terrenal (Venecia, Manhattan, Londres, Hawaii) durante trece semanas, en las cuales las cámaras registran cada detalle.

En 1998, la película de Peter Weir The Truman Show popularizó el "concepto" de vida televisada y lo instaló entre los formatos favoritos de la industria y de una audiencia ávida de mostrarse y ser vista a través de la pantalla.

Construcción audiovisual 

Es interesante destacar la construcción de los "reality games" como productos audiovisuales: por ejemplo Gran Hermano utiliza el formato de la telenovela con todos los recursos narrativos y dramáticos propios de este tipo de género, ayudado en gran medida por el montaje y la edición, que recorta y selecciona momentos, acciones y diálogos para construir pequeñas historias de celos, peleas, complots, conflictos internos que parecen tener una continuidad temporal, pero que en realidad no la tienen, porque el espectador cuando visualiza el programa editado, no sabe si los diálogos y acciones pertenecen al día anterior, o si las palabras y discursos fueron dichos por la mañana, a la tarde o a la noche ya que se brinda poca información temporal. 

En general los programas se construyen siguiendo los pasos del melodrama, y es aquí donde se hallan en una encrucijada que presenta dos antítesis: la realidad y la ficción, que en gran medida se yuxtaponen y se entremezclan. La realidad se ficcionaliza. La ficción ya no pretende imitar la realidad, todo lo contrario, la realidad imita la ficción, porque recorta, selecciona parte de la realidad, a través del mixer y los cambios de cámara se cambia el punto de vista de los personajes y de la historia, se decide quién aparece en cámara y quien no, quien habla y quien calla, que se ve y que se esconde. Lo seleccionado se relata con los recursos narrativos de la ficción. Por lo tanto lo que se ve no es real, por la focalización sobre determinados sucesos con apariencia de realidad. Después de todo ¿no es acaso la realidad una construcción dada por convenciones propias de un sistema de acción social?. Siempre es una construcción ya sea en el ámbito de la ficción como en el ámbito de la misma realidad.

Reality shop 

Esa realidad televisiva tiene otras aristas. En la reciente finalización del "Gran Hermano 2" de España las crónicas resaltaban la actividad casi constante de los habitantes de la casa, escuchar música, beber y fumar, pero estas no son las únicas actividades de los jóvenes españoles, sino las que les interesaba resaltar en coincidencia con los productos de los anunciantes, dejando de lado las esperadas relaciones sexuales de la mayoría de los participantes. De la misma manera la versión local del "Gran Hermano" mostró unos jóvenes ansiosos por actividades de limpieza, de la casa, de la cocina, del baño y de los dientes, para "ayudar" a los anunciantes con actividades relacionadas con los productos que auspiciaban.  

Es que el negocio televisivo puede más que lo que espera el espectador, aún hasta el mismo sexo es desplazado por la venta, la promoción, el negocio paralelo. El programa "El Bar" está directamente armado como un negocio paralelo y que apunta directamente a auspiciantes ávidos de programas vistos por millones, como las cervezas y las gaseosas.

Pero no es solo el negocio de la publicidad la que ronda el espectáculo de la realidad. Otros dineros vinculan a los "reality shows" y los participantes. Se juega con la mentira, los participantes no son actores pero cobran casi 1200 dólares mensuales mientras dura su estadía, se incluye publicidad en todas sus formas, contratos de exclusividad con revistas y no hay formas de controlar la verdad de los resultados, en España los directivos de "Gran Hermano" reconocieron no tener escribano certificando el resultado de las votaciones y en Argentina la productora de "El bar" condiciona e insinúa desde radio y otros programas quienes deben ser eliminados. En Francia se los mantiene cautivos mediante un contrato por 18 meses después de salir. 

Los productores juegan a hacer televisión y ganando más dinero que con otros productos audiovisuales: 45 millones de dólares proyectaba ganar "Gran Hermano" y 27 millones de la misma moneda "El Bar", solo 7 millones de dólares "Expedición Robinson", solo en Argentina (sin incluir los ingresos por el concurso telefónico). A pesar de las diferencias, todos son productos muy rentables. El juego de los negocios es muy atractivo para los ejecutivos de la televisión, quienes organizan toda suerte de proyectos televisivos y editoriales alrededor de estos fenómenos.


Sobre héroes y espectadores 

Pero el éxito real, el éxito de público medido en porcentajes de audiencia, proviene de una excelente factura técnica y la colaboración de expertos en distintos medios narrativos audiovisuales, media docena de psicólogos esperan las acciones de esos actores de la realidad y media docena de guionistas esperan las grabaciones para armar especiales historias de amor y sexo, con formato telenovela (primeros planos, colores fuertes, diálogos que no dicen nada pero hablan del corazón, abrazos y silencios, y planos normales) en el caso de "Gran hermano", mientras en "El bar" se prefieren historias de confabulaciones, golpes, sexo más desprejuiciado, actitudes de rebeldía juvenil, sin ternura humana pero si con cariño hacia un animal, mezclada con la parodia del trabajo por propinas y sueldo, pero con la intención de captar los pensamientos de cierto público. Un bar con una audiencia evidentemente interesada en tener un segundo de gloria por estar en televisión al lado de un participante. "Expedición Robinson" se inclina por el formato de aventuras, intriga y acción, contado en paisajes tropicales, mucha agua, posiciones de cámara rebuscadas, aberrantes ángulos y montaje frenético, lógicamente no es en vivo, ya que el ritmo impreso a esta aventura requiere de una compleja edición. 

Así los productores de estos programas televisivos juegan con los espectadores armando recursos narrativos de ciertos géneros y aplicados a construcciones dramáticas verosímiles, pero que quedan impresos en el espectador como un espectáculo de la realidad, con mucho espíritu de ficción pero aclarando siempre que se trata de una competencia, de un juego, un juego de la realidad, como ya se ha dicho en el apartado anterior. 

El público es una gran masa homogénea que no distingue edad, sexo , clase social. Todos comparten la sensación de estar allí, compartiendo de igual a igual las experiencias de los integrantes del juego. No parece haber narradores ni intermediarios entre el público y los participantes, parece ser una historia que se cuenta sola y que se vive en contacto directo con los miembros del juego. Las imágenes brindan una verdad incuestionable, el público cree ver lo que sucede y en el momento que sucede. Los protagonistas hablan y desarrollan acciones que el público puede ver y oír por si mismo, sin que nadie se las cuente, con la sensación de estar allí, en la propia piel de cada uno de ellos. Esta sensación es posible gracias a la particularidad propia de la televisión, de registrar un hecho en directo y transmitirlo en directo. En los "reality shows" que se transmiten las 24 horas del día esto es posible y se percibe así por el público que participa con su voto, que en algunas ocasiones hasta conversa en vivo y en directo también con quienes ya han sido expulsados del juego, quienes en general resultan hasta familiares para el gran público que los acoge y protege o descarta y masacra. 

¿Cómo reacciona la sociedad frente a esta realidad televisiva? ¿cómo se interpretan estos nuevos actores y su estrategias de supervivencia?

Estas respuestas no están pendientes, el análisis de los comportamientos sociales, y de espectadores, siguen patrones más o menos establecidos desde hace mucho tiempo, precisamente porque la televisión ha sido siempre un espectáculo de la realidad con fuerte inclinación al juego. El vivo y en directo tan estimulante para el espectador y tan necesario para el emisor, sobretodo en los noticieros, está muy próximo al "reality show". Y ha sido casi la razón de ser la inmediatez y el reflejo de la realidad de la televisión desde su nacimiento, porque la elaboración de la ficción y en detalles pulidos y artísticos le correspondía al cine por su fuerte proceso industrial y calidad artesanal. 

En principio la sociedad no hace otra cosa que consumir los productos televisivos sin un análisis de sus particularidades genéricas y sin preguntarse sobre la coincidencia con la realidad, parecería mas próxima a disfrutar de una verosimilitud con los hechos reales. Porque de todas formas sea real o ficticio siempre dicha sociedad, próxima al trabajo y la supervivencia, estará lejos de la realidad del espectáculo. La idea de sobrevivir en un show televisivo sigue estando lejos de la vida real, máxime aún cuando existen el casting de selección para participar, cuando tienen un límite de tiempo en la permanencia en el juego y cuando existe una incentivación y motivación para "escribir" mas o menos la participación en el "guión" no escrito. 

La mayor resistencia este tipo de programas se dio en Francia, con el enfrentamiento de partidarios y detractores. La intervención legal consideró a los contratos como de esclavitud y obligó a votar en forma positiva y no expulsando. Curiosamente la publicidad dice que se trata de "Ficción real interactiva" al programa "Loft Story" (nombre galo de Gran Hermano). Los participantes deben formar pareja y la que gane debe permanecer seis meses más en la casa, con las cámaras, cumplido este plazo se quedan con la propiedad. Es que el espectáculo televisivo se adapta con facilidad a las leyes, a las realidad, a la sociedad, a la cultura, de cada país como la mejor de las gaseosas.



Antecedentes  en Argentina

Hace unos años la televisión argentina puso en el aire varios "talks shows". Los había muy variados: de público en general, de problemas judiciales, de actores sobre temáticas relacionadas con ellos mismos, de gente común confesando sus problemas. Además el formato era copiado, aunque sea en forma parcial, por programas de lo más diversos, hasta prestigiosos periodistas considerados "serios" por sus opiniones y programas deportivos incluían algún bloque o parte del programa destinado a que alguien conversara, o confesara sus intimidades para el "show" televisivo y para deleite de algunos, o simplemente para llenar espacio y programación. Al mismo tiempo crecieron algunos programas de "reality shows", como variantes de los "talks shows", destinados a retratar algunas miserias humanas sacadas de la intimidad con fines de espectáculo y sin ninguna consideración de cuidado hacia los participantes, obviamente siempre se pretendía que no fuesen actores que estuvieran representando alguna ficción.


GRAN HERMANO


Formato
La productora holandesa Endemol (Joop van den Ende y John de Mol) presentó por primera vez en sociedad en septiembre de 1999 Big Brother, el reality en el que diez desconocidos debían "sobrevivir" al encierro, el aislamiento y la convivencia durante tres meses, en una casa infectada de cámaras encendidas y micrófonos abiertos, las veinticuatro horas del día. El programa tomó su nombre (y no sólo eso) de la novela de George Orwell, 1984.

Este formato después se fue adaptando en todo el mundo.

"Los habitantes" son confinados en una casa bien diseñada, sin poder tener contacto alguno con el mundo exterior: ni televisión, radio, teléfono, Internet, libros o cualquier otro medio de comunicación es permitido. No pueden ni siquiera escribir. Charlas privadas con los psicólogos del programa son la única excepción.

Semanalmente, el público decide quien debe abandonar la casa, eligiendo a uno de los nominados. Estos son elegidos por los propios concursantes, en votación secreta en el confesionario. El último en salir será el ganador.

Además de la misma convivencia, que es el principal eje y mayor atracción del concurso, éste gira entorno a 4 bases: la vuelta a lo básica en su rutina diaria, el sistema de eliminaciones, la pruebas semanales propuestas por Gran Hermano y el confesionario, donde, individualmente, los concursantes expresan sus pensamientos, sentimientos, frustraciones y sus nominados.

Inicialmente, la casa donde ellos tenían que convivir durante el concurso era muy básica. Aunque se regalaba lo esencial en el comienzo del programa (agua corriente, muebles, ración de comida mínima, etc.), cualquier tipo de lujo estaba prohibido. Esto añadía un elemento de supervivencia al concurso, incrementando así la posibilidad de crear tensión en la casa. Ahora, en cambio, casi todas las versiones cuentan con una hermosa casa, acondicionada con la última tecnología y grandes lujos, como sauna, jacuzzi, suite VIP, etc., en contraposición a otras zonas más pobres, comunes, incluso precarias.

Para rellenar el tiempo libre, los concursantes tienen diferentes tareas para mantener la casa, y deben afrontar las pruebas semanales propuestas por el equipo de producción, que se dirige a ellos a través de la voz, nunca la imagen, del "Gran Hermano". Las pruebas son diseñadas para comprobar su capacidad para trabajar en equipo y su espíritu de comunidad. Los habitantes de la casa tienen un presupuesto semanal para adquirir comida y otros productos necesarios. Ellos podrán aumentar, mantener o disminuir este presupuesto según superen o no las pruebas.

Cada semana, los concursantes dan los nombres de varias personas, las que ellos prefieren ver fuera de la casa. Los que obtienen una mayor puntuación son nominados en el programa especial, y los espectadores, a través de sus llamadas o sus mensajes de texto, pueden enviar sus votos.

Tras, generalmente, una semana, el presentador del concurso les comunica la decisión de la audiencia. En ese mismo instante, el concursante elegido debe abandonar la casa para siempre. Comienza entonces una entrevista en primicia para el programa. El último que permanezca en la casa será el ganador de una sustancial suma de dinero, la cual ha variado notablemente entre las diferentes versiones internacionales.

El programa está hermanado con Internet. Los resúmenes diarios son necesariamente editados, por lo que el concurso es emitido en muchos países, sin interrupciones, en la red. Este proceso ha sido tan exitoso que se ha comenzado a cobrar por este servicio. En algunos países, la emisión en Internet fue suplementada con actualizaciones vía e-mail, WAP o SMS. La convivencia es además emitida en muchas ocasiones a través de plataformas de televisión digital.

A pesar de las críticas de las esferas intelectuales, el concurso ha sido un éxito comercial en todo el mundo.
FRAGMENTO DE LA NOVELA DE ORWELL
Según el texto, al saberse vigilados constantemente, los humanos desarrollaban una racionalidad distorsionada, que afectaba los vínculos entre ellos: "Saber y no saber, tener conciencia de estar expresando la verdad cuando deliberadamente se dice una mentira, tener al mismo tiempo dos modos de pensar opuestos el uno al otro y creer en ambos; emplear la lógica contra la lógica, repudiar los principios morales y atribuirse sus virtudes... En eso residía el supremo artificio: inducir a sabiendas a un estado de inconsciencia y, luego, perder todo sentido de haber obrado por sugestión, momentos antes...".

La genialidad resultó irrebatible: nunca antes se había concebido un formato a partir del argumento de una novela. La buena idea tenía que dar buenos frutos


BENEFICIOS DE LOS REALITY SHOWS

A pesar de las críticas recibidas por varios sectores de la sociedad, los reality shows permanecieron inmunes a todo tipo de comentarios en contra, obteniendo las más altas cifras de rating. Han logrado sobrepasar al tan popular TALK SHOW de los años ’90, conviertiéndose en el género popular del 2000.



Esto se debe a que los reality shows cuentas con varios puntos a favor, como:

  1. Cuestan poco: Los costos se amortizan rápidamente debido a la comercialización de los derechos a televisoras internacionales, las ganancias obtenidas vía merchandising y la venta de espacios comerciales en el programa y con los participantes.
    Además las locaciones son reutilizables. Por ejemplo las 3 emisiones de Gran Hermano se realizaron en la misma casa, el costo de armado de la estructura fue uno solo, lo que fue variando es el decorado interior, lo cual es mucho más barato que comprar los materiales para construir la casa tres veces. Además, los participantes no cobran un sueldo por participar en el reality, sólo el ganador recibe el premio que generalmente es una elevada suma de dinero, mientras el resto gana sus minutos de fama.

  2. Son versátiles: Un reality show se puede hacer con casi cualquier tema. Casi cualquier acción humana puede ser objeto del reality show. Los deportes, el sexo, la educación, la economía, la política, el poder, la gastronomía, la religión entre otros pueden ser comercializados.

  3. Son altamente comercializables: Un reality show posee un modelo de negocio donde se puede vender el servicio de televoto, programas de lealtad (es decir, tarjetas especiales), souvenirs conmemorativos, líneas de ropa, videos con "mejores escenas", posters, libros y otros productos. Y en caso de que el reality show tenga que ver con actividades como el canto y la actuación, entonces la venta se extiende a discos con lo mejor de los conciertos, melodías hechas ad hoc y boletos para presentaciones personales, conciertos especiales y merchandising anexo (tazas, playeras, etc.), sin mencionar que se puede comercializar la señal a empresas de televisión restringida como un servicio de valor agregado.

  4. Renueva el elenco de las televisoras: los participantes de los reality shows adquieren una fama casi inmediata al salir del juego, o aún estando dentro de éste. Esto hace que los programas de espectáculos siempre renueven las "celebridades" que intervienen en sus programas. Esto ahorra los costos (y el tiempo) invertidos al formar un actor profesional o un cantante que aproveche su talento de manera verdaderamente eficiente.

  5. Crean fuertes vínculos de lealtad entre la audiencia: el espectador se mantiene atento a lo largo de todo el show, participando activamente en los foros de debate, en los votos telefónicos, entre otros.

DIFERENTES TIPOS

  • Tipo Supervivencia: un grupo heterogéneo de personas es llevado a un lugar remoto sin servicios elementales, en el cual deberán buscar su sustento y deberán competir para obtener productos elementales. Entre la variedad de realitys tipo Supervivencia podemos encontrar a:

Desafío: Colombia y Estados Unidos (Comunidad Latina).

El Conquistador del Fin del Mundo o Conquistadores del Fin del Mundo: Chile, Ecuador, España (Solo País Vasco), Estados Unidos (Comunidad Latina) y México.

La Isla de los Famo S.O.S.: Colombia y España.

Nómadas: Colombia.

Supervivientes o Expedición Robinson: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, España y Venezuela. (la foto es de SURVIVOR, versión estadounidense)

  • Tipo Encierro: un grupo heterogéneo de jóvenes de ambos sexos deben convivir durante cierto tiempo en una casa, formando alianzas y tramando intrigas para no ser expulsados por el voto de los espectadores. Entre la variedad de realitys tipo Encierro podemos encontrar a:

Confianza Ciega: Argentina, España y México.

El Bar: Argentina y México.

El Bus: España.

El Castillo de las Mentes Prodigiosas: España.

Esta Cocina es un Infierno: España.

Gran Hermano: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, España, México y Perú.

Hotel Glam: España.

La Casa De Tu Vida o La Casa: Chile y España.

La Granja: Chile, Colombia y España.

Unan1mous: España.

  • Tipo Academia Artística: un grupo de aspirantes a artistas, ya sea cantantes actores, etc., es seleccionado para habitar en una escuela de arte cerrada, donde reciben lecciones y son eliminados en función de su habilidad juzgada por jueces o bien por el voto de los espectadores. Entre la variedad de realitys tipo Artístico podemos encontrar a:

El Factor X: Colombia y España.

Fama: Chile.

La Academia: Estados Unidos (Comunidad Latina) y México.

Operación Triunfo: Argentina, Chile, España y México.

Popstars: Argentina, Colombia, Ecuador, España y México.

Protagonistas de la Fama: Chile y Estados Unidos (Comunidad Latina).

Protagonistas de la Música: Chile y Estados Unidos (Comunidad Latina).

Escalera a la fama: Argentina
Protagonistas de Novela: Colombia, España (Estudio de Actores), México (Estrellas de Novela), Estados Unidos(Comunidad Latina) y Venezuela.

Protagonistas VIP: Estados Unidos(Comunidad Latina).

Vivo Cantando: España.

Vive la Musica: Panama.

  • Tipo Soltero: un hombre o mujer soltero, usualmente rico o famoso, deberá elegir entre un grupo de pretendientes. En esta clase de emisiones, suele ser el soltero el que decide quién prosigue en la competición. Entre la variedad de realitys tipo Soltero podemos encontrar a:

Xti: España.

Cupido: Argentina.

Para siempre, ni solas ni solas: Argentina

  • Tipo Modelaje: un grupo de chicas concursan para logran tener un contrato profesional como modelos. Entre la variedad de realitys tipo Modelaje podemos encontrar a:

Chica 7 Días 7 Noches: España.

Super M : Chile y Argentina.

Supermodelo: España.

  • Tipo Búsqueda de Empleo: un grupo de participantes se somete a las reglas dictadas por un empresario a cambio de obtener un empleo para trabajar en una de sus empresas. El programa típico de esta nueva tendencia es El Aprendiz (The Apprentice), programa de la red televisiva NBC y conducido por el empresario estadounidense Donald Trump. En Latinoamérica se han producido tres versiones: Una brasileña conducida por el empresario Roberto Justus para la cadena televisiva Rede Record, una en Colombia con el empresario turístico de origen francés Jean-Claude Bessudo por la televisora Canal Caracol y otro en Estados Unidos, conducido por la reconocida Martha Stewart su versión utiliza el mismo nombre del programa de Trump (The Apprentice/El Aprendiz: Marta Stewart). También proyectos solidarios con base formativo como Oído Cocina en Cuatro. Otra variante sería la de Who Wants to Be a Superhero?, un reality conducido por Stan Lee en el cual sus concursantes participan interpretando un personaje de su propia invención y atravesando distintos desafíos, el ganador recibe como premio un cómic escrito por Lee sobre su personaje y una película en Sci Fi.

El Aprendiz: Colombia.

  • Tipo Conoce-Mi-Vida: En este tipo de realities, personas famosas o ya establecidas dentro del mundo del entretenimiento, abren "libremente" las puertas de su casa o de su vida en general, para que las cámaras puedan grabar todo lo que sucede durante un día normal en sus vidas, sus relaciones sentimentales, su ocupación artística/profesional, etc. Por lo general son hechos grabados en la propia casa del artista, o en cualquier lugar adonde se desplaze. Entre este tipo de realities podemos mencionar: The Osbournes, The Ashlee Simpson Show, Newlyweeds (Programa que duró mientras estuvieron casados Jessica Simpson y Nick Lachey), Hogan Knows Best, Britney and Kevin: Chaotic, House of Carters (De los mencionados, el único al aire en el 2007), The Beautiful People, Laguna Beach, The Hills, entre otros.

  • Tipo Estrategia: En este tipo de realities los concursantes deberán ir eliminando a otros concursantes mediante estrategias de juego, entre estos encontraremos:

El Juego de Judas: Chile.

El Traidor: España.

  • Tipo Cambio de Imagen: En este tipo de realities las personas serán cambiadas mediante cirugías estéticas o también serán cambios en el aspecto del hogar:

Cambio Radical (Extreme Makeover): Colombia y España.

Esta casa era una ruina (Extreme Makeover: Home Edition): España.

Cambio Extremo: Colombia.

  • Tipo Show: En este tipo de realities los concursantes deberán realizar distintas pruebas delante de un jurado y con público:

El Circo de las Estrellas: Argentina y México.

  • Tipo Mejora De Salud: Un grupo de personas deben realizar distintas pruebas e indicaciones para mejorar su salud.

Cuestión De Peso: Argentina y Chile.

El Premio Gordo: Colombia.

  • Tipo Danza: Se muestra a una pareja de bailarines profesionales y famosos bailando todo tipo de danzas.

Bailando con las Estrellas: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Panamá, Paraguay y Venezuela .

  • Tipo Guapos e Inteligentes: En este tipo de realities los concursantes deberán demostrar que también son inteligentes y que los inteligentes también son guapos:

Nadie es Perfecto o La Bella y el Nerd: España y México.



Manipulación: los reality shows desplazan a las noticias

En la televisión tevisión abierta dominada por los reality shows y la ficción, los programas periodísticos escasean, pese al bajo presupuesto que supone producirlos. Y lejos de los años cuando el periodismo dominaba el prime time (horario central) y los canales se disputaban las personalidades, hoy el paradigmático “Hora clave”, de Mariano Grondona, sobrevive en el cable y Jorge Lanata hace periodismo desde la radio.Desde este mes hay dos nuevas propuestas que ayudan a pensar la realidad y a ventilar las pantallas nocturnas de tanto concurso de famosos, aunque su presencia dista de ser suficiente en un año eleccionario. Se trata de “Tres poderes”, por América, y un nuevo año de “La liga”, en Telefe.

Además de esas novedades, ¿qué más hay para el debate de ideas? Poco. Canal 13, el 9 y el 7 directamente no tienen programas periodísticos. A “La liga”, Telefe suma “CQC” (los miércoles a las 23).

América acumula siete horas de programas periodísticos en la semana. Además de “Tres poderes”, los domingos a las 22, tiene en su grilla “Debate”, con Mariano Grondona, los viernes a las 23; “Entrelíneas”, con Antonio Laje, de lunes a jueves a las 23.30; y “La cornisa”, de Luis Majul, quien cedió su espacio de los domingos y pasó a los martes a las 22.30.

“Hacer periodismo de verdad por televisión, investigar con información desde el Presidente hasta el poder económico parece sencillamente una epopeya”, reveló en diálogo con Terra Majul, quien conduce el ciclo tripartito junto con Maximiliano Montenegro y Reynaldo Sietecase.

Dirigido a un público “comprometido con la cosa pública”, Majul piensa que la escasez de más propuestas periodísticas se debe a que en épocas de bonanza económica, la gente “no consume asuntos políticos ni denuncias y no se quiere enterar del caso Skanska o de cómo manipulan los números del Indec”, dijo.

Así, con una agenda dominada por la política y privilegiando la investigación y los reportajes exclusivos (sin plantas de fondo ni mesa con gente sentada alrededor), lo más fuerte de la última edición de “Tres poderes” fue el audio de los gerentes y la entrevista al fiscal federal involucrados en la causa de la coima de Skanska, el caso que tiene en vilo al poder.

Por otra parte
LA FICCIÓN Y CALIDAD:
Según diferentes investigaciones, los chicos miran un promedio de cuatro horas diarias de televisión; algunos miran tres, otros hasta seis horas por día. A veces lo hacen acompañados por un adulto, pero en general es una actividad que realizan solos. El tiempo de exposición desciende en la medida en que aumentan los recursos socioculturales de las familias.

Pero ¿qué ven cuando encienden el televisor? Un estudio reciente del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) da cuenta de que el índice de violencia en la TV abierta es del 68% en los programas de la categoría "entretenimiento"; de 75% en los noticieros, y que 7 de cada 10 programas de ficción contienen violencia. Señala que se muestra un acto de violencia cada 15 minutos, a toda hora, sin tener en cuenta el horario de protección al menor. Por otra parte, una investigación sobre el índice de calidad de la televisión argentina realizada por la Universidad Austral con el auspicio de la Cámara Argentina de Anunciantes encontró que el 92% de los programas de entretenimiento analizados utiliza un lenguaje vulgar; el 55% de los programas de ficción transmite disvalores, como la mentira y el engaño, y el 60% de los noticieros utiliza recursos de ficción para dar a conocer las noticias.

Podemos preguntarnos entonces por qué los chicos no miran programas producidos para ellos. El motivo es sencillo: la programación específica es escasa. Según el estudio del Comfer, en 2004 existieron 328 ciclos diferentes en los canales de aire. De ellos, menos de un 10% estuvo destinado a los chicos y jóvenes, y sólo un 5% fue producción nacional.

¿Y qué ven en ese porcentaje pequeño producido para ellos? El mismo organismo indica que en los dibujos animados y en el animé japonés el índice de violencia figura entre los más elevados. Sin más estudio que el encendido, los padres se quejan de la oferta de la pantalla para los más chicos es, en la mayoría de los casos, más que una propuesta cultural capaz de informar o entretener, una invitación al consumo.

La televisión es una poderosa herramienta a la hora de estimular, entretener, informar y aprender. Pero pocos empresarios hacen uso de esta herramienta con una mirada vinculada a los derechos de la infancia. ¿Por qué? ¿Acaso temen correr riesgos económicos? Diversas experiencias dan cuenta de que el negocio puede ser igual de rentable al producir televisión de calidad.

El tema preocupa, desde hace años, a profesionales, padres y docentes de diferentes países. Por eso, diferentes sectores comenzaron a buscar estrategias para dar visibilidad a un problema que aqueja a la gran mayoría de la población, pero que no encontraba eco en los funcionarios ni en los empresarios de medios.

En Colombia, por ejemplo, la alianza Televisión de Calidad viene liderando, desde 2000, un debate nacional sobre la televisión, con especial énfasis en la televisión de interés público y en las audiencias de niños y jóvenes. El objetivo, afirman, es lograr un acuerdo de voluntades entre instituciones públicas, privadas, academia, ente regulador, ministerios, padres, canales, maestros y todos los demás sectores involucrados con el tema de modo de que se actúe para fortalecer la regulación existente en asuntos de televisión infantil, estimular la producción y programación de televisión nacional destinada a niños y niñas, fomentar una mayor investigación sobre medios donde los niños sean protagonistas y promover la creación de veedurías, ligas de televidentes activas y asociaciones de padres informadas que permitan una mayor participación ciudadana en su propio servicio público de televisión.

En España, dos años atrás, se acordó un código de autorregulación sobre contenidos televisivos e infancia que busca conciliar los objetivos económicos (y de audiencia) de las televisiones con la garantía de la protección de los menores. El código es un acuerdo establecido entre el gobierno español y diversas televisiones para fomentar la autorregulación a favor de la protección de los menores respecto de los contenidos televisivos. Con el fin de "conferir credibilidad al código y otorgarle confianza pública", se crearon dos órganos que garantizaran su cumplimiento: el Comité de Autorregulación y la Comisión Mixta de Seguimiento.

En México, Once niños es la franja diaria de producción local mejor posicionada del canal Once. Una de sus creadoras, Patricia Arriaga, afirma que la mejor producción de la BBC no le gana a una producción local, porque la gente se quiere ver. El canal ha desarrollado el Código de Etica y la Filosofía Once niños . Esta herramienta tiende a que los chicos participen activamente de las producciones y sean respetados no sólo como audiencias, sino también en tanto potenciales protagonistas de las producciones.

En la Argentina, son muchos los discursos pero escasas las acciones. En ese sentido, el informe sobre la situación de los niños y adolescentes en los medios audiovisuales electrónicos presentado pocas semanas atrás por el defensor del pueblo de la Nación cobra particular relevancia. Es un material consensuado con diferentes organizaciones de la sociedad civil y profesionales preocupados por la televisión que consumen los más jóvenes.

El trabajo es producto del debate de tres comisiones -de temas legales, contenidos y participación de los niños en los medios- que dan cuenta de las múltiples dimensiones del problema. En él se destacan las representaciones estigmatizantes, estereotipadas y por ende prejuiciosas que suelen presentar los medios respecto de los más jóvenes. También avanza sobre el complejo punto que representa la participación de los chicos en los medios audiovisuales, por la directa vinculación que surge con el trabajo infantil, dado que muchas veces éste puede resultar nocivo para el desarrollo de los menores.

Entre las conclusiones, el informe del defensor del pueblo destaca que el Estado no ampararía adecuadamente los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes en esta temática, ya sea por ineficacia y/o negligencia en la intervención de los controles o por la incapacidad que manifiestan los organismos competentes para tomar las medidas y acciones pertinentes. También evidencia la necesidad de promover la producción de programas televisivos de calidad integral para los niños, niñas y adolescentes. Hasta aquí el informe.

Ahora, ¿será este documento un paso hacia una televisión de calidad destinada a la infancia y la juventud o sólo será un informe de situación? ¿Se instalará, finalmente, el tema en agenda? ¿Velarán los organismos responsables por el cumplimiento de la legislación que hace a la defensa de los más pequeños? ¿Se desarrollará un código de autorregulación? Y de ser así, ¿será respetado por un empresariado con hambre de éxitos efímeros, que en muchos casos no respeta siquiera los acuerdos de horario? ¿Se estimulará la producción independiente para que la creatividad esté presente a la hora de que los chicos enciendan la tele?

Así termina esta nota. Sembrando intrigas, a la manera de los avances de una novela por entregas, en la que los intereses del mercado intentan valer más que las personas. La pregunta central es cuándo llegará el final feliz en el que los que ganen sean también los que menos voz tienen en una sociedad mediatizada.


NO HAY CALIDAD POR QUE NO HAY PRESUPUESTO PARA LOS ACTORES?

Cuando parecía que salía airosa de la batalla que le libraron los realities y los programas de entretenimientos, la ficción volvió a entrar en zona de riesgo. Ya no se trata de una falta de espacio en pantalla: con varias horas prometidas para la grilla del 2008, quedó atrapada en medio de una lucha de intereses que amenaza con la suspensión del género. Al menos, hasta que la distancia que hay entre los reclamos de los actores y la respuesta de las productoras se acorte. Por ahora, las posturas con respecto a las mejoras salariales y las condiciones de trabajo, más que encontradas, parecen irreconciliables.

Por un lado, la Asociación Argentina de Actores (AAA) propone aumentos en los pagos -tanto en las tarifas individuales como en los salarios mínimos mensuales, ver Los puntos del conflicto- y una reducción horaria de la jornada de grabación. Por su parte, la Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión (CAPIT) ofrece mejoras en los salarios. Sólo que las cifras, si bien hablan de la misma ficción, parecieran atender realidades diferentes.

En los últimos días, el tema llegó al Ministerio de Trabajo, con un pedido de discusión paritaria, luego de varias audiencias. Actualmente, el convenio laboral de actores data de 1975. Según ese convenio, la jornada diaria no debería superar las 6 horas con 25 minutos (con horas extras contempladas), un lapso que para la TV actual -con un despliegue de producción y exigencias de calidad fílmica- quedaría fuera de contexto. Por eso, en setiembre de 2005, entró en vigencia un acuerdo provisorio por el cual las grabaciones podían extenderse a las 10 horas más una destinada a la comida. Pero ese arreglo venció en mayo del año pasado.

"Los salarios que pretendemos no hacen peligrar la ficción. En el gremio hay un estado de bronca e impotencia porque la negociación está paralizada. Y además, muchos actores quedan librados al juego de oferta y demanda. La tarea del sindicato es poner un freno e intentar que se legisle para mejorar las condiciones de trabajo", explica Luis Alí, secretario gremial de la A.A.A. Para él, "se ha entrado en una zona oscura, ya que las productoras no ceden en su postura. Todos sabemos que la jornada pautada para 11 horas se termina extendiendo a 14, entre los viajes hasta los sets de grabación y el estudio de libretos. Si esto no se resuelve, la única medida que queda es la de trabajar a reglamento".

Presidente de CAPIT y de Pol-ka, Fernando Blanco asegura que "nuestra intención es llegar a un acuerdo, pero se hace inviable teniendo en cuenta que los aumentos que propone la Asociación son, por ejemplo, del 335% para los bolos. Hay que tener en cuenta, además, que los sueldos para contratos son muy dispares y que hay actores que ganan muy por encima del mínimo. De hecho, el sueldo promedio de Pol-ka ronda los 17 mil pesos. Si a eso le sumáramos los porcentajes pretendidos sería imposible hacer ficción. La mayoría de los gremios de la Argentina está arreglando aumentos del 20%. Y nosotros ofrecemos mejoras del 40. Nuestro ánimo, claramente, es el de negociar, pero no por eso nos vamos a fundir". Posición que sostiene en que el 85% de los sueldos en una tira supera los montos mínimos de cada categoría.

Horacio Ferrari, apoderado de CAPIT, reconoce que "la Asociación no cree lo que el sector de las productoras y los canales les ofrece. Espero que el Ministerio de Trabajo facilite un acuerdo lógico entre las partes".

Entre las voces de los actores, Daniel Fanego recuerda que "hace mucho que Actores pide una paritaria y las productoras escabullen el bulto". "Yo no veo a ninguno de estos empresarios que tengan que pedir crédito para producir ficción", dice, mientras aboga por un "gesto político y una ley que ordene la situación". Roberto Carnaghi, por su parte, reivindica el papel de la Asociación Argentina de Actores, sosteniendo que "el reclamo tiene que ser de las figuras y de los actores con menos nombre, que no tienen chance de pelear un cachet". Para él "si un segundo de publicidad en un programa con rating sale mil dólares, no puede ser que no paguen lo que corresponde". El tema del horario, en cambio, es el que, sotto voce, más reparos tiene entre los propios actores por su dificultad para ser llevado a la práctica.

Desde Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, una fuente autorizada apunta, también, a otra pata del problema: si las cifras pedidas fueran aprobadas, los canales rechazarían los costos de las producciones.

"Todos los pedidos tienen sus razones. Pero aquí no se trata de la justicia de los reclamos sino de un negocio que puede hacerse imposible. Más allá de mi vocación y de mis sentimientos, esta es una empresa pública, internacional, que tiene accionistas y ellos van al negocio", dice Yair Dori, fundador de Dori Media Group (productora de Lalola). Explica, también, la importancia de la venta internacional y pinta un panorama -crudo, pero realista- en el que las tiras que dan vuelta al mundo podrían, casi, producirse en cualquier lado. "Invertimos anualmente millones de dólares en la Argentina porque aquí hay talento, pero también las condiciones ciertas, por ahora."

Un panorama difícil, donde el espectador, sin duda, también podría tener la palabra.

Si hace una década los reality shows desembarcaron en la TV argentina como un aluvión al que se le adjudicaba corta vida (ciertos gurúes mediáticos consideraban que su éxito recaía sólo en un interés pasajero de la audiencia motivado por la novedad que representaban para el medio local), el 2007 puede percibirse como el comienzo del segundo estadío del género que tantas críticas y pasiones cosecha a lo largo de todo el mundo. Es que la pantalla chica vernácula se minó, como nunca antes, de reality shows, pero ya no de aquellos formatos de encierro –a excepción del tedioso Gran Hermano, claro, que comenzará en breve su quinta edición–, sino de una variedad de ciclos de concursos de talentos tan diferentes como llamativos. Un repaso por la TV actual basta para constatar que cuatro de los cinco canales de TV abierta tienen en su programación ciclos en los que famosos y/o gente común compiten por un sueño. América TV es la única excepción a la regla (tácita) de ’07.

Según un informe emitido recientemente por el ciclo Maestros de TV (miércoles a las 20, por Canal 7), en 2007 la producción de ficción de los cinco canales de TV abierta descendió más de un 50 por ciento respecto del año pasado, contemplando las telenovelas, las telecomedias y los unitarios. En contraposición, se percibe en esta temporada que los reality shows, especialmente los de concursos de talentos, avanzaron sobre el espacio televisivo. En la actualidad, considerando Bailando por un sueño (Canal 13), El circo de las estrellas (Telefé), Coronados de gloria (Canal 9), Aquí podemos hacerlo (Canal 7) y High School Musical, la selección (Canal 13), los realities de habilidades –supuestas, imaginadas o reales– ocupan más de 20 horas semanales de la TV argentina. Un espacio para nada despreciable, al que los programadores le abren el juego en búsqueda de una repercusión masiva similar o mayor que la ficción, pero mucho más económica, teniendo en cuenta el alto costo y riesgo monetario que demanda una telenovela o una telecomedia en personal técnico y artístico.

Aunque la tendencia es perceptible e incluso se extiende a las pantallas de cable y a la TV de otras latitudes del globo (ver aparte), al menos a nivel local no se trata para nada de un fenómeno monocorde. Ni siquiera la polémica –con cierto tufillo artificial–, que tanto se explota en un medio cada vez más sangriento, es el elemento aglutinador. Porque aunque no lo parezca, ante tanta sed de estériles escándalos, potenciados por inéditas alianzas mediáticas intercanales (ver aparte), también están los exponentes del género que tratan de escapar a los aspectos más frívolos de la escena catódica local. Aunque no es nada fácil escapar a los exabruptos en continuado de Bailando por un sueño, también conviven en la pantalla chica realities como El circo de las estrellas o Aquí podemos hacerlo, que prefieren hacer foco en el proceso creativo.


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