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Algunas ideas útiles con respecto a la alimentación


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Algunas ideas útiles con respecto a la alimentación:
Los cambios en la alimentación no son fáciles, pero son esenciales si queremos mantener o recuperar la salud. En este sentido no importa tanto lo que hagas de vez en cuando, sea malo o bueno, como lo que haces todos los días. Dentro de lo que haces todos los días, importa mucho la calidad de aquellas cosas que son de uso básico diario, (pan, azúcares, aceites, etc.). Empieza entonces por ahí, buscando la calidad en esos productos, es lo que comes todos los días, no lo olvides, no te extrañe que esto tenga a larga la importancia que tiene en la salud.

Fíjate en que, en esa pequeña lista de consejos que viene a continuación, apenas aparece el “no tomes esto”, “no tomes lo otro”, sino “vete introduciendo más de esto o de lo otro”, (refiriéndose a cosas que por lo general no tomamos o tomamos muy poco), ya que es de suponer que al introducir cosas nuevas reducirás automáticamente los viejos hábitos sin apenas darte cuenta. Además, el tipo de consejos como “evita esto o lo otro” conllevan un poco la idea de privación, como si fuera un “régimen”. En realidad, con el sistema “normal” de comidas ya nos estamos privando de un montón de cosas buenas, es decir, estamos ya haciendo “régimen”, privándonos de cosas sanas y abusando al mismo tiempo de otras que no son muy recomendables a la larga.

Conviene también ser flexible, si hasta ahora no nos habíamos preocupado gran cosa de nuestra alimentación, no vayamos a hacer ahora del tema una obsesión. Esto lo evitarás si tienes en cuenta que hagas lo que hagas, nunca vas a evitar que a tu organismo entren tóxicos, (el aire ya no es aire, el agua ya no es agua, a saber lo que bebemos y que comemos), de ahí entonces que todo aquello que buenamente puedas hacer sano, (si coincide con tus gustos mejor), hazlo sin contemplaciones, tu organismo va a ser más fuerte y resistente para neutralizar los tóxicos que, por otra parte hay que contar que siempre alguno vamos a meter al cuerpo.

Otra norma útil es “si no puedes hacer todo sano, haz por lo menos parte”. Un ejemplo, un buen día te apetece tomar un buen bistec con patatas fritas, pues bien, cómetelo y disfrútalo, pero acompáñalo con una buena ensalada. Cuando hagas algo que se sale de la norma que te has propuesto, “castígate” introduciendo al mismo tiempo algo para compensar. Y tampoco debes preocuparte por salirte un día de tu norma, sabes que volverás a ella, (recuerda que lo importante es lo que haces todos los días, no lo que hagas de vez en cuando).


Algunas cosas para ir haciéndote a la idea:


  • Ir incorporando más fruta y hortalizas crudas en forma de ensaladas, siempre al principio de las comidas. Las personas que como consecuencia de malos hábitos, teníamos casi abandonado el consumo de fruta, nos resultó fácil volver a él introduciendo el consumo de fruta por la mañana en el desayuno, bien en forma de zumo o en forma de una o más piezas de mucho contenido en agua.

  • Ir incorporando también más verduras del tipo de judías, brécol, etc.

  • Ir introduciendo más comidas cocidas o a la plancha, (sean carnes, pescados, o verduras), echándole luego aceite de oliva en crudo, (del virgen extra), de modo que se vayan reduciendo las comidas que incluyan aceites cocinados, (fritos, guisos, etc.).

  • El tema de los panes, cuanto más naturales o integrales mejor. Evitar el pan blanco y la bollería industrial. Una buena opción son los panes morenos tipo centeno, o mezcla de dos o más cereales.

  • Los aceites que se usen en la alimentación, que sean vírgenes.

  • Reducir al máximo el consumo de azúcar blanco o refinado, hay quien usa miel o azúcar moreno, incluso los edulcorantes son una opción, siempre que no sean a base de aspartamo, (E-951).


La crema Budwig o desayuno Kousmine
Esta crema constituye una forma sencilla y barata de incluir en un solo plato matinal los elementos esenciales de los que solemos tener más carencia y que precisamos entre otras cosas para equilibrar nuestro sistema inmune, en especial un tipo de ácidos grasos especiales que se conocen con los nombres de omega 6 y omega 3, (para cubrir nuestras necesidades diarias de omega 3 a base de “leche Pascual con omega 3 y 6” precisaríamos bebernos muchos litros). Fue ideada por la doctora alemana Johanna Budwig que fue la mayor experta en grasas de su tiempo, la clasificación de las grasas que se sigue hoy día sigue el esquema elaborado por ella hace más de 50 años.

Budwig curó muchos casos de cáncer con medidas nutricionales. La doctora Katherine Kousmine, que trató con éxito muchos casos de patologías donde está por medio el sistema inmunológico, (alergias, problemas autoinmunes como la esclerosis múltiple o el lupus, inmunodeficiencias e incluso cáncer), utilizó mucho con sus pacientes las recomendaciones de Budwig y fue quien más divulgó esta crema, (es por eso que también es conocida con el nombre de “desayuno Kousmine”).

Es sencilla de hacer y lleva apenas unos minutos su preparación, se toma una taza o un bol y se echa:


  • Un poco de requesón, o queso fresco, o un yogurt natural sin azúcar (descremado o no según gusto), también puede servir el kefir.

  • Una cucharada sopera (15 c.c.) de aceite virgen de lino, o bien de Biolinosol (mezcla de lino virgen y girasol virgen), de venta sólo en herbolarios, (por si no los tienen en la tienda y sepan a quién pedirlos, saber que son de la casa Biolasi y los distribuye Disgadiet). Estos aceites se deben guardar en la nevera y conviene consumirlos en el plazo de dos meses una vez abiertos, el motivo es que se enrancian muy pronto. Si ha pasado más de ese tiempo, mejor comprar otro envase, pues una vez enranciados no solo no tienen las propiedades que deberían, sino que pueden ser muy tóxicos. Aunque estos aceites se pueden usar también para aliñar la comida, mejor es que los reservemos exclusivamente para confeccionar esta crema, para las comidas usaremos el aceite virgen de oliva, cuyo sabor nos es más familiar. El aceite de oliva virgen es muy sano desde el punto de vista del colesterol y otros aspectos, tiene muy poco contenido en grasas saturadas, que no son muy buenas precisamente, pero desde el punto de vista de los omega tres y seis, fundamentales para el sistema inmune, tiene muy poco contenido, tan sólo un diez por ciento, en cambio los de girasol y lino vírgenes tienen mucho más, esa es la razón de que se enrancien, es decir se oxiden, con mucha más facilidad, por lo que se estropean pronto y de los dos, el Biolinosol, (mezcla de girasol y lino vírgenes), tarda un poco más en enranciarse.

  • Zumo de medio limón.

  • Una cucharadita de miel.

Se bate todo hasta hacer una emulsión como la mayonesa y se toma después de la fruta y antes de tomar el café, -caso de tomarlo- si se hace al desayuno.

Resumiendo, yogur natural, aceite, limón y miel, esta es la fórmula sencilla, que se puede consumir de una a tres veces al día, aunque la mayoría de las personas suele limitarse a una vez al día, que suele ser al desayuno.

Se pueden añadir más cosas, de hecho la variante de crema Budwig que Kousmine recomendaba incluía, además de lo anterior, una cucharadita de frutos secos recién molidos y otra de cereales crudos recién molidos, (para lo que hay que disponer de un molinillo de grano).

Por razones de comodidad y de tiempo, aunque la fórmula de Kousmine es mucho más completa, algunos optan por la fórmula sencilla del principio, más cómoda y rápida, otros usan esa fórmula sencilla añadiéndole durante una temporada una o dos cucharas soperas de germen de trigo, para alternar con otra temporada en la que se cambia a lecitina de soja, o levadura de cerveza, o polen. Las variantes posibles son muchas y aunque cada uno de estos productos tiene sus propiedades específicas que conllevan mayor utilidad en ciertos problemas, (por ejemplo, la levadura de cerveza, que está contraindicada caso de problemas de ácido úrico o infección activa por cándidas es excelente para el hígado, la piel, etc.), se puede decir que el consumo regular de cualquiera de estos productos tiene demostrados efectos vigorizantes.



Aunque es una opción bastante inferior a la crema Budwig, para aquellas personas que se les haga difícil hacer esta crema todos los días por las razones que sean y por lo que se refiere a cubrir las carencias en omega seis y tres, tienen la opción de consumir 4-5 perlas de aceite de onagra, de 500 mg, (ricos en omega 6), más 2-3 de perlas de aceite de salmón (omega 3), todo ello al día, juntas o repartidas con las comidas. Esta opción es un poco más cara y aunque inferior a la crema es menos que nada y siempre será muy útil, siempre dentro de la filosofía de que si no podemos hacer todo sano, hagamos por lo menos parte.
Tabla de contenido en distintos ácidos grasos en los diferentes tipos de aceites


Ácidos grasos esenciales

Linoleico Alfalinolénico

Saturados Monoinsaturados diinsaturado triinsaturado

(omega 6) (omega 3)

Linaza o lino 11 25 15 49

Girasol 12 22 65 1

Germen de trigo 15 15 62 8

Nuez 9 17 60 14

Soja 16 24 53 7

Cártamo 10 13 76 1

Colza o canola 8 62 10 0

Oliva 16 74 10 0

Cacahuete 20 50 30 0

Almendra 9 70 21 0

Copra (nuez de coco) 95 5 0 0

Calabaza 18,9 35 46 0,1

Maíz 13 30 57 0

Avellana 8 86 6 0

Adormidera 12 14,5 72 1,5

Palma 47 43 8 2

Palmito 83 14 9,5 2,5

Sésamo 16,5 42 41 0,5

NOTAS

- Esta tabla está tomada del libro “El Método Kousmine”, de Editorial Urano.

- El aceite de colza debe contener menos del 5% de ácido erúcico

- Los aceites que se mencionan, es preciso aclarar que se refieren a aceites vírgenes, es decir, aquellos que han sido obtenidos a la primera presión en frío, a diferencia de los aceites refinados, obtenidos prensándolos a temperaturas elevadas.







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