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Alegoria de la patria


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ALEGORIA DE LA PATRIA

Análisis del discurso iconográfico de la portada del libro de texto gratuito,

Edición de diciembre de 1966

- ¿Dices que el gobierno nos ayudará profesor? ¿Tú conoces al gobierno?

- Les dije que si

- También nosotros lo conocemos. Da esa casualidad.

de lo que no sabemos nada es de la madre del gobierno

- Yo les dije que era la Patria.

  • Juan Rulfo, “Luvina” en El llano en Llamas.



Introducción:

A través de la Historia, el ser humano se ha ayudado de la música, la escultura, la escritura y todas las demás formas de arte para ubicarse a si mismo en un determinado tiempo y en un determinado espacio.

El lenguaje humano, la cotidianidad y el poder mismo esta llenos de signos y símbolos que les dan representatividad e identidad. Es inconcebible por ejemplo, imaginar a un territorio sin bandera o sin un escudo, sin ese elemento que le distingue de los demás y a su vez lo hace único.

Este trabajo pretende analizar desde una perspectiva iconográfica la portada del libro de texto gratuito de la edición de diciembre de 1966, esta imagen (de 1962) es la reproducción del cuadro de Jorge González Camarena, “La Patria” (120 x 160 cm.)


Descripción gráfica

De fondo azul cielo, la portada presenta en primer plano se observa una mujer de rasgos indígenas vestida en una especie de toga blanca. En su mano izquierda sostiene una bandera. En segundo plano un águila devorando a una serpiente. En la esquina superior derecha se lee “Mi cuaderno de trabajo de sexto año” y a la vez, en la esquina inferior izquierda se lee “Historia y Civismo”.

En la contraportada se aprecia la continuación del brazo de la mujer que sostiene un libro cuyas páginas están en blanco.

En primer plano, de abajo hacia arriba se observan algunas verduras y frutas como elotes, plátanos, naranjas, trigo, peras, guayabas – o limones –, aguacates y algunas hojas de elote. Se observa también una columna de orden jónico al lado de una columna prehispánica que sostienen figuras geométricas coloridas de rasgos prehispánicos, atrás se observa otro libro abierto. Siguiendo en forma ascendente, se encuentran formas que dan la idea de engranes grises, aludiendo a lo industrial, atrás se aprecia un rayo. Además se encuentra el ala del águila de la portada, la parte roja de la bandera y un fondo azul.

Su composición es rectangular con tres planos de profundidad apoyado con un ritmo ascendente donde se distinguen elementos agrícolas, prehispánicos, occidentales e industriales que intercepta el primer plano en un punto de tensión: un libro abierto que pudiera significar la constitución, la legalidad, etc. Esto nos lleva a la lectura de un primer plano que se encuentra en composición áurea.

Respecto a la conformación cromática, los tonos fríos predominan en el primer palo y en el horizonte que rompen con los cálidos tanto del contraposto del asta bandera como el color rojo que se funde al horizonte. La tez de la mujer equilibra.

En cuanto a la temática del cuadro se debe precisar que González Camarena es parte del movimiento del muralismo mexicano, que se caracteriza por sus elementos indigenistas,

Influenciados por el rico pasado precolombino y colonial, los muralistas desarrollaron un arte monumental y público, de inspiración tradicional y popular, que ponía fin al academicismo reinante, exaltando su cultura y origen precortesiano.

Ante todo, Camarena nos muestra una nación pujante, victoriosa, cuya fuerza la obtiene de la agricultura, la industria y la cultura, tras de la Madre Patria se encuentran los símbolos oficiales: La bandera tricolor y el águila con la serpiente.

Contexto

Para 1966, el país se encontraba bajo el mandato de Gustavo Díaz Ordaz, (1964 – 1970), hacía ya 6 años que Adolfo López Mateos había iniciado la distribución gratuita de los libros de texto y cuadernos de trabajo a alumnos de escuelas primarias de toda la república.

Jaime Torres Bodet era el Secretario de Educación Pública y Martín Luis Guzmán el presidente de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos.

Jorge González Camarena nació en Guadalajara, Jalisco, en 1908. A los diez años de edad se trasladó con su familia a la ciudad de México. Estudió en la Academia de San Carlos, donde se pronunció contra los viejos métodos y fue promotor del movimiento estudiantil que llevó a Diego Rivera a la dirección de la escuela.

En 1925 trabajó con el Dr. Atl coloreando a la acuarela ediciones que éste preparaba acerca de las iglesias de México y en 1930 el pintor le proporcionó un estudio. Se dio a conocer como cartelista publicitario y, a partir de 1940, pintó numerosos murales, interesándose por la escultura monumental, aunque también realizó una abundante obra de caballete.

En 1972 ingresó a la Academia de Artes y en 1974 fue nombrado miembro de número de la misma. En 1979 participó en el IX Congreso de la Asociación de Artistas Plásticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, en Stuttgart, Alemania.

Su alegoría La Patria, sin duda su obra más conocida, fue la pieza que el artista propuso a la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos, la cual, en 1962, decidió unificar las portadas utilizando una sola imagen para todos los materiales de estudio de educación primaria.

(Fuente: Colección de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos.)

La edición a la que corresponde el análisis de este trabajo corresponde a la primera etapa de producción de libros de texto “El esfuerzo creador”1

Los libros de texto se empiezan a editar a partir de 1960, con los programas de enseñanza de 1957. Esta labor fue considerada patriótica, justa e imprescindible, no podía haber educación gratuita sin libros gratuitos. Provocó no menos polémicas, pues los libros eran tachados de monopólicos y totalitaristas por parte de grupos ultra conservadores.

La elaboración de estos libros coincidió con el proceso de reforma de los planes y programas de 1957, y se siguieron reimprimiendo tal cual hasta 1972, “haberlos querido reformar en el momento mismo de la implantación hubiera puesto en peligro este gran proyecto educativo de la revolución mexicana”2

Este ‘gran proyecto educativo de la revolución mexicana’ pretendió ser unificador.


Discurso iconográfico
He aquí la versión oficial de la portada.

Es la reproducción de un cuadro que representa a la nación mexicana avanzando al impulso de su historia y con el triple empuje – cultural, agrícola, industrial – que le da el pueblo.3

La mujer es Victoria Dorenlas, originaria de Tlaxcala; todavía en los 80’s posaba para los alumnos de la Esmeralda, González Camarena la usó para otras pinturas.

Es importante distinguir las corrientes ideológicas de los actores que participaron alrededor de la elección de la portada

El hecho de que tenga rasgos indígenas no es en vano; estos libros, herederos indiscutibles de la Revolución Mexicana – así como el gobierno y sus principales actores – proclaman la celebración del mestizaje, la revelación del ser mexicano.

Esta presencia indígena ayuda a la construcción de mitos. “la regla es que lo antiguo es lo más sagrado”4, de esta manera, por medio del muralismo se tiende a regresar al origen, a las culturas prehispánicas, a lo que significaba ser realmente mexicano.

No se puede avanzar hacia el progreso sin olvidar las raices.

Por otro lado, Torres Bodet está vinculado al pensador mexicano José Vasconcelos, de quien fue secretario personal. Vasconcelos, su libro “La Raza Cósmica”, y su gran cruzada nacional a favor de la educación influirán enormemente en Torres Bodet.

A su vez, Adolfo López Mateos declararía “Yo pertenezco a una generación frustrada, amargada, la vasconcelista”5; Sobre el nombramiento de López Mateos, Vasconcelos referiría: “Yo estoy encantado con la designación de un hombre inteligente y bueno”6

La vestimenta es un manto blanco, que si bien da referencias a la cultura occidental (griegos) en este caso se acerca más al sentido de pureza; es en la contraportada donde encontramos un elemento griego explícitamente, se aprecia la columna jónica, que se ha asociado históricamente a la feminidad, empleándose en los edificios con advocaciones maternales.

La portada no fue elegida al azar, tiene un doble propósito; por un lado, es aleccionadora, pretende encaminar a los niños de México a una homogenización cultural e ideológica, “si trabajamos unidos estrechamente bajo el auspicio de los valores espirituales de solidaridad de conciliación y de patriotismo que deben servirnos de guías en nuestra cruzada de educación”7

La educación se tiene que hacer el baluarte inexpugnable del espíritu en de México, solo así “conservaremos intacta la ejecutoria de la Revolución Mexicana”8 Para Torres Bodet, los valores espirituales deseables en este gran proyecto revolucionario van a ser la solidaridad, la conciliación y el patriotismo9

“La medida (la obligatoriedad de los libros de texto) significaba la coronación del viejo sueño mexicano de inculcar uniformemente las mentes infantiles con la religión de la Patria para lograr la ansiada unidad nacional”10

La portada se va a convertir en el símbolo de la Segunda Gran Cruzada Nacional a favor de la educación pública (La primera, ocurrió a principios de los años 20’s con la creación de SEP y la mancuerna tan importante que significo Álvaro Obregón y José Vasconcelos). Esta segunda cruzada, llevada a cabo por Torres Bodet y su plan de Once Años, ambiciona “una era de paz durable y de unidad sólida y constructiva”11

Como ya se describió, en la portada se encuentra escrito “Mi Cuaderno de trabajo de sexto año”, y “Historia y Civismo”; el primer enunciado empieza con un posesivo, que indica apropiación y reunión, “el mi es un punto de encuentro no solo con el libro, sino con la Patria, cuya historia el libro relata”12

El niño pasa a ser parte del gran proyecto de Nación, una nación basado en los ideales de la Revolución Mexicana. “Los escolares – declaró una ocasión el Presidente – deben recibir los textos por mandato de la ley para que se acentúe en ellos el sentimiento de sus deberes hacia la Patria, de la que un día serán ciudadanos”13

En la Historia están los modelos a seguir, imitándolos, el niño llegará a ser un buen ciudadano, por eso la materia de Civismo e Historia se juntan en un solo libro, la ética del buen hombre y ciudadano se va a lograr por medio de UN camino.

El otro propósito de usar este cuadro de González Camarena y creo que el más importante e implícito, es el de dotar de una madre a todos los mexicanos:

“En un país de desheredados, la gratuidad de la educación primero supone el otorgamiento de libros de texto”14
“El Gobierno del Señor Presidente López Mateos proseguirá en esta labor que sabemos patriótica, justa e imprescindible. Patriótica, porque lleva a todas nuestras escuelas un mensaje de unidad nacional, de confianza en la democracia y de amor a nuestra República. Justa, porque sirve a todos los niños de México, con sentido de igualdad y fraternidad. E imprescindible porque, en un país en el que son todavía legión los desheredados, resultaba una grave amenaza de frustración para los padres de la familia, para los maestros – y para los alumnos – el hecho de que, por falta de libros capaces de ayudarles a precisar los conocimientos recibidos durante las horas de clase, los escolares, en su inmensa mayoría, tuvieran que confiar casi exclusivamente tales conocimientos a la fortuna de la memoria o a la improvisación y al capricho de quien sabe que apuntes frágiles y borrosos”15

López Mateos y Torres Bodet se refieren al pueblo de México como los desheredados, en un tono patriarcal, el pueblo de México es que no tiene dones naturales o no tiene las ventajas que casi todo el mundo posee. . De alguna manera me recuerda el discurso sobre la Virgen de Guadalupe; que se usa como un factor de unidad o de identidad después de la violación que significó la Conquista.

Después de la Revolución Mexicana, donde sus protagonistas no empuñan ningún estandarte religioso, donde no hay una unificación de causas, sino que cada grupo – carrancistas, villistas, etc – buscan sus propios intereses. ¡De qué manera los gobiernos post revolucionarios van a unificar los intereses?

Dando una madre, una representación de una madre; una madre que nos identifique como ciudadanos mexicanos, pero laicos.


Ninguna patria y ninguna forma justa de convivencia internacional pueden querer sustentarse sobre hombres truncos (…) La Patria no ansía súbditos, sino hijos, y, como todas las madres, ambiciona para sus hijos una dicha fundada en la libertad”16

BIBLIOGRAFIA


  • Dorra, Raúl, La interacción de tres sujetos en el discurso del pasado”, juego de fotocopias para el curso, p. 104

  • González Pedrero, Enrique, Los libros de texto gratuitos, SEP, Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos, 1982

  • Cano, Celerina, Los libros de texto gratuitos y las corrientes del pensamiento nacional, Volumen II, Biblioteca Consejo Nacional Técnico de la Educación, México, 1962.

  • Vázquez Zoraida, Josefina, El nacionalismo y la educación en México, El Colegio de México, México, 1979

  • Torres Septién, Valentina (antóloga), El pensamiento educativo de Jaime Torres Bodet, Ediciones El Caballito, SEP, México, 1985

  • Krauze Enrique, La Presidencia Imperial, Ascenso y caída del sistema político mexicano (1940 – 1996), Fábula Tusquets Editores, México, 2004

  • Florescano, Enrique, La Bandera Mexicana Breve historia de su formación y simbolismo, FCE, México, 1998




1 González Pedrero, Enrique, Los libros de texto gratuitos, SEP, Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos, 1982, p. 5

2 Ibidem

3 Esta inscripción se encuentra en el libro de texto gratuito que se analiza, edición, diciembre de 1966, en la hoja de presentación. s/p.

4 Florescano, Enrique, La Bandera Mexicana, FCE, México, 1998, p. 149

5 Krauze Enrique, La Presidencia Imperial, Fábula Tusquets Editores, México, 2004, p. 245

6 Ibid. p. 251

7 Discurso en la sesión inaugural del Congreso de Unificación Magisterial, México D.F. 24 de Diciembre de 1943, en Torres Septien, Valentina, El pensamiento educativo de Jaime Torres Bodet, Ediciones El Caballito, SEP, México, p 15

8 Torres Septién, Valentina (antóloga), El pensamiento educativo de Jaime Torres Bodet, Ediciones El Caballito, SEP, México, 1985, p. 21

9 Ibíd. p. 15

10 Vázquez Zoraida, Josefina, El nacionalismo y la educación en México, El Colegio de México, México, 1979, p. 237

11 Torres Septien, Valentina, op. cit, p. 54

12 Dorra, Raúl, La interacción de tres sujetos en el discurso del pasado”, juego de fotocopias para el curso, p. 104

13 Editorial del Universal (12 de febrero de 1962), “Libros para México”, en Los libros de texto gratuito y las corrientes del pensamiento nacional, Biblioteca del Consejo Nacional Técnico de la Educación, México, 1962, p. 158

14 Fragmento del Informe Presidencial del 1º. De septiembre de 1959 (Adolfo López Mateos), en Ibíd. p.14

15 Fragmentos del discurso pronunciado por Jaime Torres Bodet el 28 de abril de 1962 en Culiacán Sinaloa, en Ibíd. p. 19

16 Torres Septien, Valentina, op. cit. P. 31


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