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AJUNTAMENT DE

ALCALALÍ


Encargo: VERSIÓN PRELIMINAR PLAN GENERAL DE ALCALALÍ

Localización: ALCALALÍ (Alicante)
Volumen I-1: Documento sin Eficacia Normativa

Título: Memoria Informativa.
Referencia: VP1201

Fecha de revisión: Mayo 2012


ÍNDICE


A.- CONDICIONES GEOGRÁFICAS 4

CARACTERÍSTICAS NATURALES DEL TERRITORIO. 5

1.1. CLIMA, ASPECTOS METEOROLÓGICOS Y ATMOSFÉRICOS. 5

1.1.1. PRECIPITACIÓN. 5

1.1.2. TEMPERATURA. 6

1.2. AGUA SUPERFICIAL Y SUBTERRÁNEA. 6

1.2.1. HIDROLOGÍA SUPERFICIAL. 6

1.2.2. HIDROLOGÍA SUBTERRÁNEA. 28

1.3. GEOLOGÍA Y LITOLOGÍA 37

1.3.1. CONTEXTO GEOLÓGICO REGIONAL 37

1.3.2. LITOLOGÍA Y ESTRATIGRAFÍA 38

1.3.3. TECTÓNICA 45

1.3.3. GEOMORFOLOGÍA 46

1.APROVECHAMIENTOS SUSCEPTIBLES DEL TERRITORIO 50

2.USOS PRESENTES EN EL SUELO 55

1.4. SUPERFICIES OCUPADAS POR LOS DIFERENTES USOS DEL SUELO 55

1.5. INFRAESTRUCTURAS EXISTENTES 57

3.DIFERENTE APTITUD DE LOS TERRENOS PARA SU UTILIZACIÓN Y POSIBLES RIESGOS QUE PUDIERAN DIFICULTAR LA MISMA 58

1.6. CATEGORIZACIÓN DE ZONAS HOMOGÉNEAS DEL TERRITORIO 58

4.VALORES PAISAJÍSTICOS, NATURALES, URBANOS E HISTÓRICOS Y ARTÍSTICOS 69

1.7. VALORES PAISAJÍSTICOS 69

1.8. VALORES NATURALES 75

1.9. VALORES URBANOS E HISTÓRICOS 80

1.9.1. PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO 80

1.9.2. PATRIMONIO ETNOLÓGICO 82

1.9.3. PATRIMONIO ARTÍSTICO 84

1.10. VALORES PATRIMONIALES 85

1.10.1. YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS 85

5.CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN Y PREVISIONES DE SU EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA 88

1.11. CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN 88

1.11.1. PRIMEROS ASENTAMIENTOS 88

1.11.2. LA CONFIGURACIÓN COMO MUNICIPIO AUTÓNOMO 88

1.11.3. EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA POBLACIÓN1 89

1.11.4. EVOLUCIÓN DEL CRECIMIENTO POBLACIONAL ACTUAL 90

1.12. CONDICIONES SOCIO-ECONÓMICAS DEL MUNICIPIO 102

1.13. PREVISIONES DE LA POBLACIÓN Y DE LAS VIVIENDAS 105

1.13.1. PREVISIONES SOBRE EL CRECIMIENTO POBLACIONAL 105

1.13.2. EVOLUCIÓN DEL CRECIMIENTO DE LA VIVIENDA 108

1.13.3. PREVISIONES DEL CRECIMIENTO DE LA VIVIENDA 112

1.13.4. PREVISIÓN DE LAS NECESIDADES DE VIVIENDA PROTEGIDA 114

1.13.5. CONCLUSIONES SOBRE LAS PREVISIONES DE CRECIMIENTO 115


























A.- CONDICIONES GEOGRÁFICAS

CARACTERÍSTICAS NATURALES DEL TERRITORIO1.




1.1.CLIMA, ASPECTOS METEOROLÓGICOS Y ATMOSFÉRICOS.


Para el estudio de este parámetro se ha consultado el Atlas Climático de la Comunidad Valenciana de COPUT, que registra series de datos desde 1961 a 1990.

Para el análisis climático del término municipal de Alcalalí, situado en la Comarca de La Marina Alta, se han manejado los datos climáticos procedentes del observatorio termo pluviométrico situado en dicho municipio.


1.1.1.PRECIPITACIÓN.


En torno a los 126,1 mm de media mensual para el mes más pluvioso del año, Noviembre, contrasta claramente con los poco más de 2,6 mm recogidos para el mes más seco de la serie, Julio, superados en Agosto a causa de la incidencia de los aguaceros estivales originados por la termoconvectividad vespertina prototípica en dicha treintena. Unos totales pluviométricos medios que se distribuyen a lo largo de alrededor de unos cuarenta días de precipitación anual, lo que arroja coeficientes de intensidad diaria media y mensual media de la precipitación bastante elevados, lo cual denota la pertenencia de la zona estudiada a la región levantina caracterizada por la existencia de episodios frecuentes de marcado carácter torrencial. A pesar de tratarse de una de las zonas con mayores cantidades de precipitación de la provincia, cabe constatar la alternancia de periodos de sequía con elevados contrastes de totales de precipitación entre las épocas húmedas y las secas. La media anual de número de días con tormentas y de nevadas es cero, siendo la de granizadas solamente de 0,1.

Diagrama de Gaussen

A partir de este diagrama obtenemos un análisis gráfico de las variables termométrica y pluviométrica. Gaussen (1.954) considera como mes seco aquél en que las precipitaciones tienen un valor menor al doble de la temperatura media mensual (P<2t). Así, el área que queda por debajo de la curva de temperatura corresponde al período seco.


1.1.2.TEMPERATURA.


La temperatura media anual registrada es de 16,5 ºC, siendo la temperatura mínima de 11,8 ºC y la máxima de 21,2 ºC. El mes más frío corresponde a Enero con una temperatura mínima de 6.4 ºC y el mes más cálido a Julio con una temperatura máxima de 29,5 ºC.

BALANCE HÍDRICO Y CLASIFICACIÓN CLIMÁTICA

Según los datos promediados de las variables anteriores y mediante la tabla de evapotranspiración de Thornthwaite y los índices climáticos, que definirán el tipo de clima de la zona de estudio, se concluye con que la zona de estudio se encuentra en el piso Termomediterráneo, con ombroclima Subhúmedo.

1.2.AGUA SUPERFICIAL Y SUBTERRÁNEA.

1.2.1.HIDROLOGÍA SUPERFICIAL.


Para un estudio adecuado de la realidad inherente al marco hidrológico en el que se encuentra inserta la zona de estudio, se exige una aproximación a la realidad climática y geomorfológica imperante, patrón de génesis la primera de la conformación, siendo la segunda, de la dinámica hidrológica vinculada a la zona de estudio que queda definida en el presente estudio.

Contexto hidrológico General.

El espacio hidrológico general puede adscribirse según la clasificación aportada por el Plan General de Ordenación Forestal de la Comunidad Valenciana2 (GVA, 2003) dentro de la unidades hidrológicas nº 12-Gorgos y nº 13 Algar.

Contextualmente la zona de estudio queda emplazada dentro de los dominios adscritos a la Confederación Hidrográfica del Júcar3, que actúa como Organismo de Cuenca. Dentro del grueso de sistemas de explotación que configuran la Confederación Hidrográfica del Júcar el T.M de Alcalalí en su conjunto queda emplazado en el llamado Sistema de Explotación Marina Alta4, que comprende la totalidad del las cuencas de los ríos Girona y Gorgos y las subcuencas litorales comprendidas entre el límite norte del término municipal de Oliva y la margen izquierda del río Algar. A su vez correspondiendo con la Unidad Hidrogeológica nº 47 Peñón – Montgó – Bernia y a las subcuencas hidrográficas nº 25 Río Girona y nº 23 Río Jalón-Gorgos, está última ocupando la práctica extensión del suelo del municipio de Alcalalí.

Contexto Regional y Local.

El municipio sometido a estudio queda inserto dentro del contexto hidrogeográfico definido como Vall del Pop, situado en el seno del prebético meridional alicantino, en una zona de contacto entre lo que podría denominarse, dentro del contexto provincial, las sierras cretácicas septentrionales y las tierras paleógenas más meridionales. Corresponde a un marco de sierra prelitoral que se caracteriza por presentar una de las pluviometrías más importantes de la comunidad valenciana y por ende una de las dinámicas hidrológicas de mayor envergadura en lo que respecta al fenomenologia de transformación lluvia-escorrentía.

Los sistemas hidrológicos enmarcados en el municipio de Alcalalí son de notable importancia, así la principal cuenca hidrográfica emplazada dentro del municipio, cuenca del Río Jalón-Gorgos, configura uno de los principales colectores alicantinos, que por la dimensión superficial de su cuenca de drenaje, unido a su régimen puramente fluvial, espasmódico y dependiente de las precipitaciones torrenciales; así como una extraordinaria densidad de drenaje sumada a un no muy elevado recorrido entre las cabeceras y sus correspondientes niveles de base, le confieren una dimensión hidrológica, geomorfológica y morfométrica que está estrechamente relacionada con su comportamiento como vehículos transmisores de avenidas e inundaciones sobre el complejo y extenso litoral de la provincia de Alicante.

Este sistema hidrológico se ve limitado por el Norte con la cuenca aportante al Río Girona, la intercuenca Girona-Gorgos y al Sur por la cuenca del Río Algar-Guadalest y la intercuenca litoral Gorgos-Algar. A este nivel es diferenciable una serie de subcuencas bien definidas y materializadas en colectores de primer orden, todas ellas en desarrollo desde las sierras interiores hacia la costa, y una serie de subcuencas litorales que definen ámbitos hidrológicos de menor orden pero no por ello de menor impronta a nivel de génesis de situaciones de riesgo de inundación.



El espacio vertiente del río Gorgos se caracteriza por un predominio de las facies supracretácias (alternancia de calizas y margas) que hacia su situación más nororiental dejan paso al predominio de las series inferiores de este periodo y cuyo representante más meridional es la serranía de Alfaro que ciñe la totalidad de la cuenca por el noroeste. Su borde sur está integrado por los tramos paleócenos que constituyen las columnas estratigráficas de las sierras de Serrella-Aixorta-Ferrer, así como el borde septentrional del anticlinal de Benissa- Teulada.

Se trata de una zona que se ha visto afectada por la tectónica de diversa índole, lo que ha generado la elevación y estructuración de las unidades cretácicas en discordancia sobre los niveles miocenos y oligocenos. Con posterioridad a dicha actividad, puede hablarse de una auténtica tectónica de carácter diapírico, la cual presente enorme impronta en el valle medio del Gorgos, generando ingentes alteraciones sobre las estructuras periféricas que lo encierran. Las direcciones de los pliegues en este sector son anómalas, ya que los ejes se arquean considerablemente y marcan direcciones norte-sur (Sierra del Ferrer), hasta oeste-este (Sinclinal de la Sierra del Peñón). El aparente caos apreciable entre las estructuras que salpican este espacio vertiente es consecuencia de los fenómenos diapíricos cuya prueba es la existencia de diapiro de Jalón, el cual ha propiciado, además de múltiples fracturas, anticlinales asimétricos e importantes basculamientos (Sierras del Carrascal de Parcent, del Peñón y de Siguili), así como cabalgamientos de enorme impronta.

Geográficamente, la cuenca alta del Gorgos se desarrolla entre el flanco más septentrional de la Sierra de La Serrella (700 m.s.n.m.) y el flanco más meridional de la de Alfaro (900 m.s.n.m.), configurando una cuenca de recepción que se emplaza sobre un valle tectónico al norte y sobre potentes facies miocenas hacia el suroeste, discurriendo, desde este sector, y hasta el municipio de Benichembla, entre la Sierra del Peñón (842 m.s.n.m.).

Litológicamente, su cuenca alta está tapizada por materiales del cretácico inferior y superior, miocenos y eocenos; teniendo, en su conjunto, una baja permeabilidad media, salvo el tramo que discurre al noreste de Castells de Castells, donde materiales del cretácico superior proporcionan una formación cárstica permeable aunque con intercalaciones margosas importante, que es atravesada por la red de avenamiento y que donde los procesos de recarga acuífera y conversiones de la escorrentía en sus fases profundas ( Escorrentía profunda y Escorrentía hipodérmica profunda ) reduce sus aportes superficiales, no obstante este flujo base reaparece en forma de manantiales que alimentan al río en el sector al norte de Benichembla. El tramo alto de esta cuenca es donde se registran los mayores desniveles de la misma, ya que desde su cabecera hasta Benichembla, la diferencia de cotas es, en pocos kilómetros, de cerca de 500 metros.

En su cuenca media, donde el municipio de Alcalalí se emplaza, el Gorgos o Jalón también llamado discurre por un amplio sector de irregular topografía, labrado sobre materiales de porte arcilloso del trias y donde se manifiestan, continuamente, pequeños espacios acolinados que interrumpen bruscamente la uniformidad topográfica de la zona, a este espacio se le conoce como el “Vall del Pop”. En este tramo bordean al cauce por el noreste las sierras de Orba y de Siguili; mientras que por el sur, el Carrascal de Parcent deja paso a la Serra de Ferrer. Ésta última presenta una dirección meridiana y supone una apertura de la cuenca hacia el sur, manifiesta en la red afluente del barranco del Masserot afluente por la derecha.

En este último tramo fuera del ya de “La Vall del Pop”, el keüper que rellenaba el valle que configuraba la cuenca media va desapareciendo y ya, a la altura de Xaló, discurre el río sobre un cauce llano que queda recubierto por materiales miocenos.

En el tramo de Llíber hasta Gata de Gorgos, el cauce principal se encaja en los materiales calizos del cretácico superior que forman el importante sistema acuífero de Castell de la Solana y que se desarrolla sobre un pliegue-falla fuertemente volcado hacia el noroeste y cortado oblicuamente por fallas inversas que dejan al descubierto importantes saltos en el discurrir de la corriente. En este sector bajo de su tramo medio, el río discurre muy encajado y pierde sus caudales en los niveles calcáreos y permeables del cauce estos aportes convergen con las escorrentía hipogea que afluyen al sistema acuífero antes citado y con el que el cauce se presenta conectado. En este tramo la escasa pendiente existente de desnivel medio (2 %) potencia aún más los procesos de infiltración en esta subcuenca que es la de mayor permeabilidad.

A partir de Gata de Gorgos, la cuenca se abre en abanico entre el sinclinal colgado del Montgó y el Tossalet de Xàbia (conformando los promontorios de la Nao). Conforma el tramo más bajo de la cuenca. Aquí el valle presenta una topografía muy suave, con desniveles mínimos merced al importante aterramiento que han ido provocando los acarreos del Gorgos y de la importante red avenante que lo drena por ambos costados. El espesor del manto aluvial cuaternario existente llega a sobrepasar el centenar de metros, lo cual favorece la existencia del acuífero detrítico cuaternario de la Plana de Xàbia. Coincide este sector con un contexto territorial que, en otro tiempo geológico, perteneció a una albufera que hoy se encuentra totalmente colmatada, factor éste de importante consideración a la hora de evaluar el amplio espacio morfológica y potencialmente inundable de este tramo bajo del Gorgos5.

Esta cuenca baja del Gorgos queda afectada por una tectónica post- pliocena y postvillafranquiense que determina deformaciones y basculamientos de las estructuras, provocando en este ámbito una importante pérdida de la competencia erosiva de la corriente, sobre todo en su margen derecha, donde la red avenante corta la estructura del anticlinal de la Solana -Tossal Gros, quedando colgados a unos 220 metros sobre el nivel de base.

Hídricamente, el espacio vertiente del Gorgos se sitúa en un ámbito de notable pluviometría media, donde su alimentación en cabecera proviene de las isoyetas de 700 y 800 milímetros medios de los macizos de Alcoi. Toda ella cuenta con precipitaciones medias anuales por encima de los 500 milímetros y, en función a los niveles de evapotranspiración potencial y a tenor de dichos débitos pluviométricos, se produce un superávit de agua que, en una año medio, oscila entre los 90 mm, repartidos de noviembre a marzo en la cuenca baja, llegando incluso a los 250 en la media. Esto genera coeficientes de escorrentía6 que se sitúan en torno a 0,6 para la serie pluviométrica media Situación algo distinta se ofrece en períodos de pluviometría más abundante, en los que el exceso de agua se multiplica por 3 y hasta por 6 en las áreas más favorecidas lo que incrementa los coeficientes de escorrentía hasta 0.40.

Del análisis de las series pluviométricas, se deducen mediante el ajuste al modelo función de distribución SQRT-Etmax para precipitaciones máximas7 probables asociadas a determinados períodos de retorno para el ámbito de estudio, puede observarse como los valores de precipitación máxima en 24h, son realmente muy importantes , alcanzando la horquilla de los 114 – 125 mm. de media. Así, del mismo modo se obtienen valores para T 8 reducidos de considerable magnitud.

El análisis determina los siguientes valores para los periodos de retorno normalmente al uso, las siguientes precipitaciones máximas en 24h.


Media anual

10 años

25 años

50 años

100 años

500 años

124.07

202.05

259.63

304.46

353.61

479.15

Valores asociados a las coordenadas del núcleo urbano de Alcalalí.

De su observación se aprecia como precipitaciones de considerable intensidad horaria son probables dentro del ámbito geográfico estudiado, así para T comunes en gran parte de los estudios de encauzamientos (50 años) la cifra se muestra próxima a los 304.46 mm/24h. Es por esto que la climatología imperante para el área de estudio puede considerarse de notable relevancia, fundamentalmente durante episodios de lluvias importantes.

De este modo y atendiendo a los estudios que SEGURA ha realizado, donde se establece una lluvia media de 65 mm/h en las ramblas calcáreas del norte de Valencia y de 30 mm/h para las alicantinas9. Para la zona de estudio y con un periodo de retorno reducido, son acontecibles fenómenos que impliquen la activación de estos barrancos y ramblas. Es por ello que debe de atenderse esta fenomenologia con rigor.



Mapa de Isolineas de Precipitación media Máxima en 24 h, fuente MAXPLU (CEDEX).Elaboración propia.



Mapa de Isolineas de Precipitación media Máxima en 24 h y T= 50 años.

Fuente MAXPLU (CEDEX).Elaboración propia

Estos aportes climáticos de consideración determinan la capacidad de flujo que, en situaciones normales, puede tener el canal principal del Gorgos de no producirse regulación cárstica. La cuenca media se caracteriza por el gran nivel de infiltración que presenta, hecho a tener muy en cuenta dado que en esta zona es donde también se producen las precipitaciones máximas. El Gorgos, en su calidad de río-rambla, presentará mayor o nivel de circulación superficial siempre que la relación precipitaciones-nivel de saturación de los acuíferos lo permitan. Respecto a este último punto hay que significar que los niveles s piezométricos en la formación calcárea del sector medio de la cuenca (acuífero del Castell de la Solana) se sitúan a bastante profundidad; este hecho y el grado de karstificación supone que el caudal medio que puede infiltrarse a integrarse a la red cárstica durante el período de crecidas es del orden de 0.2-0.3 m3/seg. (IGME,1982). No obstan, la situación de equilibrio del acuífero, la circulación subterránea que existe de oeste a este y la existencia de un único nivel de saturación permiten frente a lluvias de cierta cantidad, intensidad y duración el rebosamiento de la escorrentía hipogea a través de los “gorgos” o avencs muy característicos en el sector.

No obstante y a pesar de la regulación que del gorgos se realiza a través de azudes de forma artificial y de forma natural a través de la fenomenologia cárstica como se apuntaba ya en el libro Alcalalí de Joaquín Mestre Palacio: “…la larga cuenca es un adelfal perenne, rosáceo, espontáneo y opulento – en particular cuando cruza por Alcalalí y por Jalón-con adelfas arrancadas y arrastradas, también desde la Serrella, por el ímpetu de las corrientes.” Así se atestigua la capacidad de conducir avenidas importantes con elevada carga energética así como para la movilización de caudal sólido, destacando la alta tasa de acarreos que el Gorgos en actividad conduce.

El municipio de Alcalalí, a su vez cuenta con unas subcuencas emplazadas al NE del municipio que de manera divergente, no aportan aguas al Gorgos, haciéndolo en sentido SW-NE aportando sus aguas hacia el espacio que el río Girona define. Este territorio adscrito al municipio de Alcalalí se configura como el sector más noroccidental del espacio vertiente de la cuenca del rio Girona. Estas subcuencas de cabecera se apoyan sobre la sierra de Seguilii, pliegue falla cretácico volcado hacia el noroeste y afectado por una falla inversa de compresión que corta dicho pliegue de manera oblicua, dando lugar al valle de la Llosa de Camacho, desde donde arranca y se encaja la red que configurará ya en las proximidades de Ondara el barranco de la Fusta-Alberca, siendo sus principales aportes tributarios por la derecha los que mediante el conocido como “Barranquet Bo” se inician desde la Llosa de Camacho y los que desde la Solana de la Llosa y Seguilii se colectan para configurar la red altamente transformada a pie de monte del Barranco de la Parra donde la profusión de actividad agrícola y residencial lo han desdibujado morfológicamente.

El espacio analizado combina la presencia de materiales de diferentes etapas geológicas, estos conforman relieves carbonatados karstificados, lomas sobre materiales detríticos, formas aluviales-coluviales así como formaciones de carácter diapírico de mayor impermeabilidad.

La tipología de materiales predominantes en el ámbito de estudio destaca, dada la extensión del ámbito analizado, por la alternancia de formaciones de distinto comportamiento en cuanto a su permeabilidad y grado de porosidad, así la presencia de litologías de naturaleza impermeable y permeable se produce de de forma asociada a la variación litológica o edafológica. A su vez, la notable presencia de prácticas agrícolas (bancales, tablas, terrazas…) en la mayor parte del municipio ha determinado la alteración de estos parámetros en estas zonas concretas.

La presencia de esta situación de binomio litológico no equivale a rocas impermeables y permeables respectivamente, máxime cuando ocurren precipitaciones de gran intensidad. Las “calizas” en este caso, ejercen un papel diferencial en pro a la laminación de los débitos originados en situaciones de precipitaciones copiosas y de elevada intensidad horaria, ya que en los emplazamientos en los que su grado de presencia o propia alteración (casos de espacio montañosos o alomados) su función sumidero se hace mucho más patente. El contrapunto lo establece el grueso cuaternario, arcilloso o yesoso, que presenta unas modestas propiedades a este nivel, por lo que el comportamiento del escurrimiento se hace complejo en estos niveles litológicos.

La acción geomorfológica de las precipitaciones, está muy relacionada con el régimen e intensidad de las mismas, con la naturaleza los materiales litológicos de desigual comportamiento ante la precipitación (margas, arcillas, arenas, yesos, conglomerados y depósitos cuaternarios), así como la presencia de una cobertera vegetal, que en la mayoría de los casos presenta de igual modo heterogénea distribución y configuración, factor sobre el que las acciones antrópicas tienen una singular importancia..

Cuando se combinan materiales con un alto grado de impermeabilidad (arcillas, margas, margas arcillosas, yesos e incluso depósitos detríticos cuaternarios…), fuertes pendientes, escasa vegetación y torrencialidad en el régimen de la precipitación; los procesos de ladera caracterizados por el acarcavamientos son prototípicos y dan lugar a una red de drenaje indicativa y precursora de avenidas fluviales e inundaciones, así como de procesos de ladera donde los desprendimientos y deslizamientos, pueden afectar a la integridad de bienes, infraestructuras y personas.

Así en un ámbito como el municipio de Alcalalí donde los desarrollos hidrológicos se emplazan en origen en sierras de elevada pendiente, con cauces de corto recorrido y tiempos de concentración reducidos, es esperable un comportamiento espasmódico de estos colectores siguiendo dinámicas típicas de las ramblas-barrancos valencianos. Estos espacios vertientes son de indudable importancia en el sentido que son génesis de los aportes que arroyan en superficie una vez concentradas las precipitaciones netas en superficie.

Espacios de directa influencia son los que en el espacio de la umbría de la Serra de la Llosa se dan, máxime, cuando buena parte de su superficie forestal fue arrasada pasto de un incendio, lo que produjo un incremento de los escurrimientos en superficie. Así en los espacios de solana y de fondo de valle las prácticas de conservación de suelo de carácter agrícola tendrán a este nivel, un contrapunto regulador de los escurrimientos y escorrentías. Así, vaguadas abandonadas, manifiestan la transformación de barrancos en sistemas productivos; su posterior abandono, sobre todo en la solana, es manifestación de incipientes procesos de erosión en regueros tendentes al acarcavamiento. Así, es el caso de los barrancos que desde la Solana de Seguili se producen (Tossal Gros ó Tossal Verd).

La alteración de estos espacios en ocasiones ha determinado que, viales y caminos presenten la funcionalidad de colectores de los escurrimientos, a modo de improvisadas barranqueras, donde sus impermeabilizadas superficies favorecen el tránsito a favor de pendiente acompañados de tasas de evacuación rápidas y de alta capacidad de movilización cinética de caudales sólidos. Así, son calles del propio núcleo urbano las que reconducen los impluvios que desde la solana del Seguili, se recogen utilizando los caminos y viales de las urbanizaciones presentes: Urb. Les Forques ó Cumbres de Alcalalí y sus redes de drenaje como elementos de actividad hidrológica. Situación análoga se produce con el Barranco de Les Barranqueres a su paso por la zona Mosqueres-Tossals.

Actualmente la situación de la Solana del Seguili, Les Comes, Les Mallades, la zona dels Pinars de la Font así como la propia Umbría de la Llosa se presenta a nivel hidrológico-forestal como sensibles, en cuanto a su potencial riesgo de erosión y aporte de caudales sólidos al propio Gorgos.

Es el desarrollo agrícola el que determina un alto grado de alteración del sustrato litológico original del mismo modo que determina una consustancial alteración de la morfología a recorrer por el precipitado. A este nivel, estas modificaciones, favorecen la regulación de los débitos en superficie, si bien, las litologías presentes, en ciertos enclaves, son dadas a favorecer los mecanismos de circulación superficial por lo que la superación fortuita de los coeficientes de almacenamiento en ocasiones de fuertes precipitaciones, determina una más que modesta influencia en la tasa de infiltración.

Es la propia alteración morfológica (aterrazado y arado), así como la mezcla de facies litológicas de forma heterogénea, las que propician o dan lugar a resultados muy variables en relación a las tasa de infiltración, volumen de agua retenida y rapidez de evacuación de la fenomenologia hidrológica (PARDE, 1961).

El concepto escorrentía hace estricta referencia a la circulación de un determinado fluido o líquido por un ámbito concreto. El carácter concreto y definido de dicho ámbito constituye el soporte geomorfológico de las formas fluviales o a lo sumo de arroyada, cuya variabilidad y tipología está muy relacionada con el ambiente en el que éstas se desarrollan.

Partiendo de una precipitación cualquiera, sobre un espacio genérico de la superficie terrestre, el agua que no es retenida por la vegetación para el desarrollo de sus funciones básicas (intercepción) y supera la capacidad de infiltración del suelo o sustrato (la cual depende directamente de las características litológicas y morfológicas del mismo; así como de la intensidad con la que se produzca la precipitación), pasará a ocupar pequeñas irregularidades sobre el terreno, es decir, a generar el común y prototípico proceso de encharcamiento. Si dicha agua retenida no es evaporada y continúa la precipitación, se culminará la capacidad de almacenamiento superficial a favor de gravedad hacia las zonas topográficamente más bajas, comenzando a circular vertiente abajo en la denominada fase de laderas para la escorrentía10

Determinar cuál es el umbral a partir del cual se produce la escorrentía es, un proceso complejo pero de singular trascendencia en la comprensión de la dinámica hidrológica de un determinado espacio. Por desgracia, ello depende de multitud de factores cuya concretización en cada punto de la cuenca hacen de su estimación directa algo realmente complicado, y por lo que de manera genérica se trabaja mediante modelos paramétricos y más actualmente mediante modelos distribuidos.

Para ello se suele recurrir a laboriosos índices matemáticos apoyados en las características del suelo, el substrato litológico, la intensidad de la precipitación, pendiente…, con el fin de obtener una mera aproximación de los valores de lluvia útil estimada para cada aguacero (precipitación neta). No ha de olvidarse que la variabilidad de la totalidad de los parámetros que entran en juego es notable, ya que a lo largo de la totalidad de una cuenca son multitud de factores los que entran en juego e influyen directamente en la distribución de la escorrentía y que a su vez, presentan una dinámica de cambio, que por término general presenta una velocidad notable (incendios, procesos de impermeabilización del suelo, etc...)

Un elemento por tanto que se muestra importante en la síntesis hidrológica de una región, es la necesidad de atender a todos los parámetros tanto extrínsecos como intrínsecos que acontecen en su fenomenologia hidrológica (practicas de conservación, vegetación, morfología…).

Factores meteorológicos, vegetación y suelos evolucionan conjuntamente, en la génesis del escurrimiento, siendo la cubierta vegetal uno de los principales partícipes en la recarga hídrica de los suelos y de formación de escorrentía (CERDÀ, 1995; GALLART et al. 1997 y 1998; BOIX, 1999).

Es evidente que un marco morfológico complejo donde abundan los desniveles topográficos, alternan las sierras, aparece tanto montaña baja como media-alta, así como espacios llanos y formas hidrológicas que denotan una potencial actividad virulenta de los aparatos hidrológicos; la hidrología específica ha de atenderse con rigor y permitir a nivel de estudio definir su real ámbito de influencia.

Para el municipio sometido a estudio destaca, de entre las existentes la red de drenaje tributaria al rio Gorgos y la propia adscrita al rio Girona. Bien delimitadas por el resalto morfológico y divisoria de aguas que definen el alto de Les Mallades.

El comportamiento hidrológico por excelencia estas formas, es típicamente mediterráneo; hablar de la hidrología de las ramblas y barrancos mediterráneos es tanto como referirse a dinámicas hidrológicas efímeras, en algunos casos excepcionales en su comportamiento, y por lo general definidas por su inoperancia durante largos períodos de tiempo. El régimen hidrológico de estas entidades analizadas, es por tanto definido por crecidas intermitentes separadas por la citada inoperancia temporal, más o menos prolongada, de los mecanismos de escorrentía superficial (MATEU, 1982).

Así el ámbito mediterráneo, que es el que nos atañe en este estudio, queda caracterizado por una dinámica prototípica, donde las precipitaciones de carácter virulento y estacional se ligan de forma notoria con la capacidad de las mismas para producir el discurrir de las distintas formas hidrológicas y de forma ocasional producir fuertes crecidas o avenidas. Así la propia configuración del espacio captador de influjos de levante que definen las prominentes sierras que envuelven la propia cuenca del Gorgos.

Esta configuración montañosa permite la concreción de la influencia Foëhn y permite que la captación de precipitaciones para la zona de estudio muy importantes. No obstante es la fuerte irregularidad en las precipitaciones y máximos otoñales, que en algunos casos pueden llegar a tener carácter torrencial y manifestación virulenta lo que a nivel hidrológico destaca.

En este sentido, cabe destacar, que la zona de estudio se presenta ubicada en un ámbito territorial donde los aportes en forma de precipitaciones son importantes, tanto por su volumen como por lo relacionado con la fenomenología del impluvio, donde intensidades de precipitación elevadas son más que frecuentes. Estas son de forma típica, una de las causas fundamentales en la formación de escurrimientos en superficie, origen de fenómenos de avenida, si bien, la presencia de variables que retardan o retrasan este fenómeno hídrico de escorrentía pueden acontecer en el mismo (vegetación, diaclasados, sumideros, aterrazados...). A este nivel hay que atender a la zona de estudio como un entorno litológico propicio para la genésis de escurrimiento en superficie.

Estructuralmente la red hidrológica del municipio de Alcalalí queda caracterizada a grandes rasgos por configurarse por un espacio geomorfológico como litológicamente bien diferenciado. Así en este marco grosero destacan la presencia de formaciones calcáreas afectas por procesos de karstificación, conformando el telón morfológico que es en sus partes bajas ocupado por materiales menos competentes como es el caso margas miocenas o formaciones cuaternarias y sobre los que se hace más relevante la acción erosiva de la red detrítica avenante. En este marco de diferenciada litologíca y clinométrica, donde la dinámica de las formas hidrológicas se hace evidente en la manifestación de sus procesos de creación – destrucción.

Las formas más habituales superficiales de relieve y de la topografía, son resultado de la interacción de los procesos hidrológicos, su variación, de forma acusada es observable en la dirección SW-NE, acompañando al eje que configura el cuerpo del propio municipio, eje en el que se hacen patente las mayores variaciones morfológicas. Así, en entornos competentes calizos conformantes de los ámbitos de sierra (Coll de Rates, Seguili, Llosa..), la acción del agua hace predominar los fenómenos de disolución y arrastre. Así se originan barrancos estrechos, con una verticalidad de sus paredes muy acusada en los tramos en los que la cinética lo ha propiciado, si bien la manifestación de procesos endokársticos también se hace muy patente y verdaderos sumideros reconducen la dinámica superficial de escurrimiento hacia niveles subterráneos, de notable importancia en el enriquecimiento de los niveles freáticos a nivel hidrogeológico.

Es en la cabecera de estos barrancos, que ocupan las partes más altas de la cuenca de recepción de los diferentes canales de drenaje de la red fluvial, donde queda limitado el efecto de la erosión remontante de los barrancos que conforman, y que se hace muy manifiesta aguas abajo. Así una vez la aguas se han encarrilado en estas inmediaciones, conformarán valles en forma de “V”, en las zonas en las que los materiales calcáreos comienzan a alternar con los cuaternario situados al pies de sierras mientras que la tendencia del lecho aguas abajo es a configurar fondos planos en “U”.

El fondo de estos barrancos se caracteriza por presentar una tasa de acarreos bastante considerable, muestra de la potencial fuerza que presentan en su acentuado declive hacia cotas inferiores. En otras ocasiones, súbitos cambios geoestructurales determinan acúmulos de materiales menos groseros de carácter sedimentario. En general el encajonamiento de estas formaciones emplazadas a cotas inferiores se hace de forma relativa, presentándose disposiciones variables en cuanto a la relación entre su calado y su anchura, lo que determinará radios hidráulicos diferenciados a tramos, por lo que su dinámica de flujo se verá alterada, definiéndose ya así un comportamiento, donde las dinámicas de sedimentación y erosión comienzan a establecerse y donde la propia actuación del hombre mediante el laboreo y la transformación del suelo altera su dinámica natural; la cual, como se ha citado, variará en función de la situación en el conjunto (cabecera o rio abajo), naturaleza de las rocas, caudal aportado, influencia antrópica...

Una vez estos encauzamientos encuentran los materiales margoso-cuaternarios como es el caso de los que ocupan las zonas más llanas o a los sumo alomadas del término municipal, se hace patente la friabilidad de los materiales mas erosionables, y es sobre estos materiales donde se originarían barrancos encajonados, con laderas verticales y que en ocasiones se hacen subverticales de suma inestabilidad, siempre que las prácticas de conservación de suelos no se mantuvieran activas. Un rasgo diferencial de estas formaciones bajas viene dado por el descenso de su permeabilidad, por lo que, la presencia de agua a lo largo del año en su seno es más habitual que para sus desarrollos sobre materiales mas competentes y donde las superación de los umbrales de escorrentía es menos rápida ya que las descargas a sumideros es muy importante. La red drenaje para el municipio de Alcalalí se diferencia a nivel general por las cuencas hidrológicas que se definen en su seno, determinadas por las propias direcciones de drenaje y sus divisorias de agua.



Se realiza una descripción de los dos espacios vertientes diferenciados:



ESPACIO VERTIENTE NE (entorno de Llosa de Camacho)

Se configura como el grueso de subcuencas que drenan sus aportes para nutrir la cuenca del rio Girona. Configurando en su desarrollo el importante Barranco de la Alberca.

Estas cuencas organizan los escurrimientos que se producen en la mita NE del municipio y en parte concentran los escurrimientos que sobre la Llosa de Camacho se propician. Es así que la desconexión hidrológica con el espacio vertiente SW, dominado por el rio Gorgos queda marcadamente definida por el alto de Les Mallades correspondiendo a los dominios de la Font de la Febra.

En este espacio destacan el Barranco de la Parra emplazado más al N sobre el altiplano que se conforma en la Solana de la Llosa así como el Barranco del Barranquet que ocupa ámbitos menos montanos, al emplazarse en la posición que el mismo configura de fondo de valle a pies de la Serra del Castell de la Solana. Este último barranco discurre a través de la Llosa de Camacho, siendo la dirección de drenaje general para este subsistema la de componente SW-NE, de marcado carácter morfoestructural Conforman barrancos de morfología de curso alto, encajados que en su mayor parte discurren sobre materiales calizos de alta rocosidad y suelos de carácter forestal, si bien en su encuentro con los fondos de valle su desarrollos se dan sobre materiales de menor competencia. Se trata de barrancos nutridos por barranqueras cortas, que salvan pendiente acusadas y que conforman pequeñas redes dendríticas. Tal es el caso de los que se emplazan en las partidas de la Solana de la Llosa o del Trosset, La Costera ó La Coma ya en la ladera opuesta del valle.

El grueso de entidades hidrológicas que conforman este espacio vertiente, drenan de forma exorreica al municipio aportando aguas en las direcciones de flujo preferente NE y SW en el extremo más occidental de este espacio. Esta agrupación de cuencas, conforman las cabeceras de barrancos que tienen su desarrollo principal en el municipio de Pedreguer.

Dentro de este ámbito cabe destacar el ámbito de desarticulación hidrológica que se ha dado en los definidos en la consignación de la red hidrográfica como Barrancs de la Solana del Seguili

Los barrancos que configuran este espacio vertiente se presentan poco transformados a nivel agrícola, en lo que a la solana de la Llosa se refiere cosa que contrasta fuertemente con buena parte de la red que en la umbría se produce donde el aterrizado agrícola a desfigurado la red avenante original.



Contraste ámbitos de avenamiento forestal-aterrazado agrícola. Solana y Umbría.

ESPACIO VERTIENTE SW

Este espacio vertiente es el más importante del t.m de Alcalalí, ya que copa el protagonismo a nivel hidrológico. Se trata de un espacio dominado por el transcurso del Rio Gorgos y por las redes adscritas al municipio que le son tributarias. En este espacio se pueden diferenciar los aportes que desde la margen derecha recibe el Gorgos conformados por el Barranco de la Foia, Les Barranqueres, Barranc Negre y Barranc de les Passules; aportes que desde el Coll de Rates (Serra de Ferrer) se captan y que discurren a través de ámbitos agrícolas empleando caminos a modo de encauzamientos, siendo los procesos de escorrentía difusa importantes y destancando este comportamiento en las partidas de Les Sorbetes, Les Mosqueres, Els Tossals, La Sisca y Les Passules en esta última, destaca el barranco de homónimo nombre ajustándose el límite SE del término municipal . Estos afluentes por la derecha presentan una dirección de flujo de componente S-N.

El otro subámbito de este espacio vertiente, es el que se propicia en la Solana del Seguili, y que aporta aguas por su margen izquierda al Gorgos. Se trata de un espacio, donde las captaciones principales se producen en barranqueras de escaso recorrido y reducida jerarquización. Se trata de barrancos que concentran sus débitos a pie de sierra, en ámbitos muy alterados por los procesos urbanizadores (Urb. de les Forques, Urb. Cumbres de Acalalí). Son los recorridos provenientes del Tossal Gros los que se entremezclan en la trama urbana, de forma que sus escurrimientos se materializan a través del propio casco urbano reapareciendo ya en el Gorgos a la altura de La Partida d’Ereda.



Reaparición de escurrimientos superficiales tras su paso por el casco urbano de Alcalalí.

Los recorridos emplazados sobre esta vertiente pero emplazados septentrionalmente a los anteriores en su desarrollo hacia la Penya Blanca hasta la Font de Febra si que presentan en su nivel base, organización a través del Barranco de la Font a través de la partida de Els Plans siendo sus inicios cerca de la partida dels Pinars de la Font desorganizados por prácticas agrícolas, ajustándose la traza del vial V70 perfectamente a la traza del cauce que naturalmente jalonaba este marco geográfico.

De forma genérica se trata de barrancos que presentan de forma acusada secos o sin apenas caudal en la mayor parte del año, no obstante son barrancos con gran capacidad de vehicular aportes importantes de forma instantánea, así el flash flood es su dinámica más virulenta, a la par que suele ser la única que los suele activar. Se trata de una fenomenología hidrológica típica de zonas semiáridas, acontecimientos que se caracterizan por su rapidez con tiempos de retraso muy cortos, es decir hay una gran proximidad temporal entre el pico de precipitación y el de caudal.

Son cuencas de carácter efímero, con precipitaciones esporádicas y escasas, donde topografía, litología y densificación de la red, le confieren – además de su régimen propio de precipitaciones – los elementos básicos definitorios de ramblas y barrancos (SEGURA BELTRÁN, 1990).

Así, para el este espacio vertiente nos encontramos con subcuencas de drenaje tendentes a la esfericidad y cierta regularidad, con sustratos variables y con declives considerables en sus tramos altos. Todas estos valores morfográficos determinan que sus hidrogramas de crecida, tiendan a formas apuntadas, donde los tiempos punta11 son reducidos, determinando hidrogramas con gastos (relación entre caudal circulante con respecto a la altura que pueda alcanzar) susceptibles de ser alterados por incorrectos usos, actividades o actuaciones inadecuadas, situación que se ve mayorada en este supuesto por lo aportado previamente en relación al contraste entre cursos altos y bajos.

Estas formas de encauzamiento presentan en sus primeros tramos montañosos, características típicas de barrancos de montaña con cauces que diseccionan los materiales que atraviesan a su paso de forma notoria, configurando abruptas estructuras que ciertamente evolución dictaminadas por las condiciones litológicas presentes y así como la pendiente de declive a la que se ven sometidas. Así presentan para sus reducidos transectos un encajamiento de la red importante. Es en estos tramos donde poseen un alto poder erosivo. No obstante la transformación en cañadas en algunos aparatos ha determinado la pérdida de sus caracteres naturales y por tanto de su dinámica hidrológica.

Esta citada dinámica, de manera genérica se altera y modifica aguas abajo, para el grueso de la red avenante (estrangulamientos y reducciones de sección, encauzamientos, ocupaciones del lecho así como la desaparición del propio cauce), así de forma muy notoria los cauces de difuminan al haber sido roturados sus ámbitos de drenaje preferencia en las zonas de contacto entre las áreas de fondo de valle y las laderas montañosas de fuerte pendiente concluyentes en ellas, espacios que en parte se ha propiciado por el acumulo de materiales provenientes de la evolución de los abanicos aluviales originados por el grueso de barrancos que drenaban sobre los espacios llanos de base, lo que explica y da sentido a la profusa ocupación agrícola de los mismos.

No obstante, con el aterrazamiento se produce un fenómeno acelerado de transformación en paleocauce de un barranco que en principio debería de presentar una dinámica distinta, así las cañadas actúan a nivel dinámico como paleocauces inducidos, que albergan en su seno espacios funcionales propicios para generar espacios inundables Es en estos abancalamientos, donde las formas de drenaje presentan una tipologia marcadamente de escorrentía difusa siempre que los umbrales estén por debajo de los que ya ocasionan precipitaciones netas.

En notorio contraste con la referida indigencia meteorológica y una vez superados los umbrales de infiltración, es mas que frecuente que esporádicamente se gesten desmesurados aluviones, en los que con lluvias de gran intensidad horaria, como factor primordial, participan trazados propicios de las redes afluentes, frecuentes encajamientos y practicas de conservación que retardan el aplastamiento de las ondas de crecida. Con acusadas pendientes de superficies vertientes y coberturas vegetales cada vez más degradadas; es frecuente, además, que las cabeceras revistan características de verdaderas cuencas de recepción torrenciales, al tiempo que tributarios próximos y de parecida longitud sincronizan peligrosamente sus aportaciones.

La ausencia casi continua de caudal hace olvidar muy a menudo el poder destructor de las ramblas y barrancos, de suerte que la ocupación – e incluso desaparición – de sus cauces (como se ha visto) es un hecho dentro del municipio de Alcalalí, común a la vez que inconsciente, sobretodo en los emplazamientos donde la presión agraria o poblacional ha sido muy fuerte.

Debido al fuerte grado de antropización que ha alterado la configuración de algunos de estos barrancos, en pro de aterrazados destinados mayoritariamente al aprovechamiento de secano se ha determinando para estos ámbitos un marcado comportamiento del componente superficial en forma difusa que en ocasiones se convierte en arroyadas de carácter importante. Es, en estos aterrazados donde las roturaciones en plano determinan conversiones hipodérmicas del flujo y así su aprovechamiento y laminación12, si bien cabe destacar que esta situación, como arma de doble filo, ya que de este modo se dispone un gran volumen de material fácilmente transportable por las aguas de arroyada, que desde las anfractuosas laderas transformadas, actúan dilacerando el territorio y desplazan los arrastres hacia los cursos existentes, estos si con capacidad de trasporte, de forma que su caudal sólido y las repercusiones que esto conlleva se ve incrementadas aguas abajo.

Son estas aguas circulantes por las vertientes montañosas próximas las que al encontrarse con aterrazados, en forma de escorrentía difusa permiten el riego de los parcelarios presentes, cuyas posibilidades de aportación hídrica quedan reducidas al agua recogida directamente sobre sus superficies, en un primer caso y a las procedentes de las laderas inmediatamente superiores en un segundo caso.

De este modo eran antaño aprovechados estos aportes hídricos para configurar un “secano regado” de olivos, almendros y algarrobos, fundamentalmente, si bien el desuso y abandono de estas prácticas de aprovechamiento tradicional de medio ha facilitado el veloz discurrir de la escorrentía superficial en algunas zonas. Así, esta profusión de aterrazados que han ocupado en ocasiones cauces naturales o terrazas de carácter fluvial, ha configurando un sistema que eminentemente responde al mecanismo incremento del tiempo de concentración por el efecto de laminación.

La articulación del espacio hidrográfico para la zona sometida a estudio, precisa de una delimitación adecuada de los cursos y lechos parte fundamental sobre las que se estructura la consignación cartográfica de espacios susceptibles de evacuar la escorrentía y, consecuentemente, cuya dinámica específica ha de ser tenida muy en cuenta a la hora de proceder a la ordenación y planificación de un ámbito territorial.



En consecuencia con ello, el presente método de trabajo se inicia y organiza en torno a la identificación de los siguientes los ámbitos morfológicos descritos en la figura adjunta así como en el cuadro siguiente13:

Principales ámbitos hidrográficos sometidos a estudio



  • Lecho menor de estiaje: forma parte del cauce de toda corriente fluvial, independientemente de su régimen, albergando las aguas concentradas y constituyendo su conducto básico o aliviadero primario. Su ocupación varia con los caudales, siendo mínima durante los estiajes y ampliamente superada en las crecidas ordinarias y excepcionales. En el caso de ramblas y barrancos levantinos como los que nos ocupan, coincide plenamente con la sección más deprimida del cauce y su relación con la circulación hídrica superficial es máxima, con las consiguientes restricciones que ello supone ante cualquier alteración de su dinámica.

  • Lecho mayor de crecida ordinaria y estacional: colíndate con el de estiaje, ocupando el mismo ámbito geomorfológico que éste, ya que su extensión suele coincidir con el talud del lecho excavado por la acción histórica de la corriente. Su dinámica, y consiguiente circulación hídrica, coincide con la lógica superación del umbral de saturación del substrato que acontece con motivo del aumento pluviométrico otoñal. En consecuencia, se supera el espacio ocupado por el lecho de estiaje, normalmente con circulación muy reducida, extendiéndose la lámina de agua hasta los taludes del cauce, definiendo, independientemente del calado que pueda alcanzar, un espacio de máximo riesgo ante cualquier ocupación por la periodicidad con la que la escorrentía hace natural uso del mismo.

  • Lecho mayor de inundación: coincide con las llanuras aluviales, vegas y espacios inundables de los cursos con cauces menos definidos en lo referente a su grado de encajamiento. La importancia de su delimitación es máxima, fundamentalmente en espacios litorales sometidos a gran presión urbanística y agrícola. El problema estriba en que, una vez superados los límites de los lechos de estiaje y crecida ordinaria con motivo de la concurrencia de precipitaciones de fuerte intensidad horaria, la delimitación de dicho espacio es muy compleja, dependiendo de la intensidad de cada precipitación, así como de la hidráulica y la morfología del terreno.

  • Ámbitos de circulación de la escorrentía excepcional: ampliamente dependientes de la morfología del territorio, coincidiendo, normalmente, con espacios aterrazados, o en suave y moderada pendiente, mediante los cuales se organizan las precipitaciones caídas in situ hacia los cauces, de orden mayor, circundantes.

La hidrología superficial del municipio viene definida por la existencia de cauces de agua permanente con la existencia de barrancos más efímeros. Los ámbitos hidrográficos que se pueden diferenciar para el grueso de la red hidrológica, son el lecho menor de estiaje junto al lecho mayor de crecida ordinaria o estacional, estos ámbitos son genéricos para el grueso de entidades analizadas si bien la actual transformación de muchos o incluso la desaparición de sus cauces hace relevantes los ámbitos de circulación de escorrentía excepcional en estos casos. La determinación de los lechos mayores de inundación, es de difícil determinación al nivel de detalle del presente estudio y es por ello que toda entidad hidrológica de cierta envergadura deberá contar con un estudio que determine su magnitud14 en el caso que se acometan actuaciones en un perímetro prudencial que nunca deberá ser inferior a lo que determina el dominio público hidráulico.

A este nivel, se recomienda una correcta planificación, respetando los cauces y racionalizando los usos de estas potenciales zonas de riesgo por avenidas.

Sobre la base de la identificación, sobre el terreno, de los distintos ámbitos mediante los que se articula el espacio hidrográfico y atendiendo a los items recogidos en el cuadro adjunto, es posible llevar a cabo un pre- diagnóstico de la situación hidromorfológica presente en la zona sometida a estudio atendiendo a la presencia, a ausencia, de ámbitos relacionados con el discurrir y la acumulación de la escorrentía.

A este nivel es destacable el papel del Rio Gorgos como colector de buena parte de la red de avenamiento que se presenta dentro del municipio de Alcalalí, siempre sin olvidar el resto de barrancos. La correcta planificación del marco hidrológico evitará importantes repercusiones en poblaciones aguas abajo.



Caracterización del espacio hidrográfico del t.m de Alcalalí.

Aspecto focalizador

Posibilidades




Características del espacio hidrográfico

Afecta a un curso/s de primer orden hidrográfico.

Afecta a ramblas y barrancos tributarios de un curso de primer orden hidrográfico.

Afecta a redes tributarias de ramblas y barrancos.

Afecta a espacios de organización precaria de la escorrentía: cursos no definidos.

Otras tipologías.


Si
Si

SI

Si


Tipología de los cursos existentes

Lechos definidos morfológica e hidrográficamente. Cauce: canal de estiaje

Lechos definidos morfológica e hidrográficamente. Cauce: lechos de crecida ordinaria

Lechos indefinidos o difusos: espacios de crecida ordinaria

Llanos de inundación y avenida.

Ámbitos difusos de organización de la escorrentía




Si
Si

Si

No

Si




Funcionamiento y dinámica hidrográfica de los cursos

Circulación hídrica superficial constante.

Circulación hídrica superficial de estiaje estival pronunciado.

Circulación hídrica superficial equinoccial constante.

Circulación hídrica superficial equinoccial irregular

Circulación hídrica superficial excepcional (fuertes aguaceros).






Si

No

Si



Si


Grado de organización y conservación de la red avenante existente

Organización y conservación elevadas

Organización elevada y conservación media

Organización elevada y conservación baja

Organización media y conservación elevada

Organización media y conservación media

Organización media y conservación baja

Organización baja y conservación elevada

Organización baja y conservación media

Organización baja y conservación baja


No

Si

No

No

No



No

No

No



No

Situaciones de riesgo de inundación y avenida preexistentes

Ocupación directa de cauces por viviendas.

Ocupación directa de cauces por industrias/espacios comerciales/almacenes.

Alteración del régimen de los cauces por infraestructuras lineales.

Vertidos en los cauces.

Actividades agrícolas en los cauces.

Alteración de los márgenes de los cauces.

Ocupación de llanos de inundación por viviendas.

Ocupación de los llanos de inundación por industrias/espacios comerciales/almacenes.

Infraestructuras en llanos de inundación.

Actividades agrarias en llanos de inundación.

Ocupación de espacios de organización de la escorrentía por viviendas.

Ocupación de espacios de organización de la escorrentía por industrias/espacios comerciales/almacenes.

Ocupación de espacios de organización de la escorrentía por actividades agrarias.

Densa vegetación en cauces

Ocupación de espacios de organización de la escorrentía por espacios forestales




Si
No

Si
Si

Si

Si

No

No


No

No

Si


No

Si
Si / No

Si

Elaboración propia

Conclusiones sectoriales:

  • Las ramblas y barrancos presentes en el municipio de Alcalalí constituyen uno de los sistemas hídricos, más efímeros o estacionales que a nivel territorial se pueden localizar, presentan complejas redes de drenaje y dinámicas poco analizadas. Su estudio, es básico para establecer modelos de paleohidrología y ejecutar una adecuada ordenación del territorio.

  • Las formas de encauzamiento superficial presentes en el ámbito de estudio, responden a cursos de agua efímeros que sólo vehiculan agua durante escasos días al año como resultado de las intensas precipitaciones registradas en sus cuencas de drenaje, la ausencia de caudal durante buena parte del año es consecuencia de la desconexión existente entre lecho y acuífero (SEGURA, 1987, f.437).

  • El régimen hidrológico se caracteriza por crecidas intermitentes separadas por inoperancia temporal, más o menos prolongada de los mecanismos de escorrentía superficial (MATEU, 1982, p. 111). Los sistemas de ramblas y ríos ramblas, presentan extensos drenajes, rápidas concentraciones de flujos hídricos y poderosas descargas de aguas y sedimentos.

  • Su circulación hídrica acontece como respuesta a precipitaciones que superan determinados umbrales de intensidad o magnitud15.El carácter de los flujos de ramblas/barrancos es muy complejo, tratándose de una escorrentía dotada de una alta energía que le es suministrada por fuertes pendientes, que a su vez provocan que los cauces transporten grandes cantidades de sedimentos

  • Sus hidrogramas apuntan tiempos de ascenso rápido y un limbo de recesión menos brusco. Se trata de flujos asíncronos (tanto ramblas y barrancos), lo que significa que los fuertes aguaceros, sobre todo los de otoño, tienen una naturaleza muy compacta y local, de tal modo que pueden afectar a unas partes de la cuenca y a otras no. La formación de avenidas en cuencas de tamaño mediano o pequeño, de tipo rambla, es rápida (fenómeno conocido como flashflood) y así lo muestran las acusadas curvas de concentración de caudales de los hidrogramas.

  • Estas entidades presentan episodios de crecida que en su inicio discurren por un lecho (no es el caso para todas las entidades de la zona de estudio, como es el caso del sistema de cañadas), donde éste, se presenta totalmente alterado o seco antes del evento, por lo que las pérdidas por transmisión, se presentan como decisivas en el tiempo de respuesta hídrica y fundamentalmente en la regulación del escurrido.

Se puede determinar en la zona de estudio un importante grado de desarticulación del ámbito vertiente, en función a las transformaciones que éste ha sufrido en detrimento de los usos agrícolas que sobre el mismo se han desarrollado. Justo en el ámbito de trabajo el mismo aparece tremendamente antropizado. Buena parte de la red que jalona el tercio SE y NE del municipio se encuentra tremendamente desarticulada y, únicamente, es identificable y rastreable en función la pendiente de los espacios aterrazados en los que han sido transformados los primigenios cauces. Este marcado carácter diferencial en la dinámica de avenamiento de las entidades existentes, con unos orígenes prototípicamente torrenciales (originados en estribaciones montañosas) contrasta en gran manera con sus dinámicas de encauzamiento en los antrópicos llanos abancalados, donde se hace manifiesta una marcada incapacidad de organizar las escorrentías en un lecho menor de estiaje o a lo sumo de inundación, en resumen conducir posibles exorbitas avenidas, fundamentalmente porque se ve reducida su capacidad de desagüe en zonas de escaso declive, determinando fenómenos de encharcamiento o anegamiento.

  • Los aterrazados presentes, se han empleado desde antaño retener el agua de lluvia y provocar la infiltración, que antes se citó; no obstante cuando las precipitaciones son muy copiosas, es posible el paso de las aguas de una terraza a otra, bien desbordando en toda la longitud del caballón. El estado de conservación de estas estructuras no asegura un correcto desagüe, siendo más que previsibles la superación de la capacidad retención y formación de arroyadas importantes en superficie para estos bancales, dado que en la actualidad la disposición es en falso llano, a su vez estas arroyadas son capaces de aterrar en el tiempo infraestructuras para el riego como canales, tuberías, boqueras. Es por tanto que políticas de conservación de estos sistemas aterrazados son deseables.

  • El volumen total de agua que se recogería en la totalidad de la cuenca en días de precipitaciones intensas puede llegar a ser significativo. Es por lo que las posibles afecciones a este nivel deben de concretarse mediante un adecuado estudio hidrológico-hidráulico acometido por técnico competente.

  • A este nivel la información de caudales en ramblas es escasa porque apenas existen datos de escorrentía. En España, la evolución del conocimiento de caudales mediante estaciones de aforo se ha centrado en las grandes cuencas fluviales, mientras que ramblas y barrancos no han compartiendo la misma suerte.

  • Se ha de atender la existencia de encauzamientos artificiales destinados fundamentalmente al aprovechamiento agrícola, éstos presenta una notable funcionalidad en la organización y evacuación de escurrimientos. Por lo que el rigor con el que estos canales y derivaciones ha de tratarse ha de ser máximo.

En el plano de afecciones ambientales que se anexa a este documento, se trazan las líneas de escorrentías principales, con especial incidencia sobre los cauces.
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