Página principal

Aha. Legajo Fecha: 1805. Folios: 272r. 282v.(10 folios). Asunto: Linaje de don Felix Rendón


Descargar 44.37 Kb.
Fecha de conversión23.09.2016
Tamaño44.37 Kb.

AHA. Legajo 9. Fecha:1805. Folios: 272r.-282v.(10 folios). Asunto: Linaje de don Felix Rendón.

F. 272r. Dos reales sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro, y ochocientos cinco. Señor Alcalde Ordinario Don Felix Rendón, vecino del sitio de San Vicente, jurisdicción de esta ciudad, al traslado, que me fue conferido a fines del año de noventa y nueve del expediente, que incluye una nota puesta por don Crisanto de Córdoba en la causa seguida contra don Joaquín Rendón, mi legítimo hermano, dirigida ésta, y el informe de hojas 13, a privarnos de la cortesía de Don y de la que hemos gozado tanto nosotros, como nuestros primogenitores en el concepto público, en aquella vía y forma que mas haya lugar en derecho ante vuestra merced parezco y digo: que hasta ahora había diferido contestar el traslado del citado expediente, por mis escasas facultades para costear los documentos de los esclarecidos notables de mis ascendientes; y demás diligencias precisas, e inexcusables al efecto de indemnizar la familia de los Rendones de una nota tan injuriosa, y ofensiva a su distinguida prosapia, y con que se ha pretendido despojarle de su buen nombre y reputación. Es innegable, que de más de un siglo a esta parte siempre se han distinguido los sujetos de limpia sangre y distinguido nacimiento de los de baja extracción con la cortesía de Don; y por consiguiente con negativa se quiso envolver y confundir la noble familia de los Rendones con la de los plebeyos, destronando a aquella del predicamento de blancos, y sangre limpia. De la información practicada en el año de 93, y de que se compone el cuaderno número 2º resulta plenamente justificado por la deposición de tres testigos contestes y fidedignos, que Don Juan José Rendón, mi legítimo abuelo, fue hijo natural de un chapetón europeo apellidado Rendón, y de Doña María Mejía, habido bajo de palabra de casamiento y esta señora fue descendiente de las principales familias de la ciudad de Antioquia y Villa de Medellín, que es expresado mi abuelo

F.272v. Por su noble nacimiento y distinguida propia obtuvo el honorífico empleo de Sargento Mayor de la Milicias Urbanas Españolas; y también le fue conferido por el ilustre cabildo de la Villa de Medellín el de Alcalde de la Santa Hermandad suficiente por si sólo, para calificar su noble y distinguida cuña por se público, notorio y constante de la referida información que semejantes oficios consegibles sólo se confiere a personas idóneas de noble y limpia sangre y que por tal fue tenido y reputado en el concepto público; pues de otra suerte no se hubiera elegido para dicho empleo, ni dándosele por compañero a Don José Bustamante caballero notorio hijo dalgo. La información de cinco testigos y de toda excepción, que da principio a hojas 12,, de cuaderno 2º corroba la limpieza de sangre, y distingue cuña de mi nominado abuelo Don Juan José Rendón; y al mismo tiempo la noble cuna de Doña Faustina Velásquez y Valdés, su difunta esposa y mi legítima abuela, con respecto a haber sido hija natural de Capitán de Milicias Don Antonio Velásquez de Obando y de Doña María Valdés, conocidos ambos, tenidos y reputados por descendientes de las principales familias de dicha Villa de Medellín. Para mejor ilustrar la noble estirpe y distinguida jerarquía de la familia de los Rendones concurre el certificado de Escribano de Cabildo de Medellín Don José Miguel Trujillo, que corre a hojas 21 del citado cuaderno según quien, con vista del libro capitular del año de mil setecientos treinta y uno, certifica, que en este año fue dicho mi abuelo Don Juan José Rendón, electo, confirmado, y puesto en posesión del honorífico empleo de Alcalde de la Santa Hermandad que estos empleos solo se confieren a los sujetos de sangre limpia, y distinguida nacimiento del mismo modo certifica con vista de los padrones, que dicho abuelo se halla colocado en la línea de blancos de primera clase con el distintivo de Sargento Mayor de Milicias Españolas, igualmente certifica con vista de la causa seguida sobre diseño puesto por Don José María (descendiente de las familias principales de aquella villa) para el matrimonio que contrajeron Doña Mercedes Maya, con mi primo hermano Don Joaquín Rendón en el año de mil setecientos noventa y tres, haberse declarado de irracional el diseño del nominado Don José María de Maya

F. 273r. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro y ochocientos cinco. Y por consiguiente no haber desigualdad en cualidades entre aquellos contrainentes y finalmente concluyo dicho escribano su certificado asegurando, que de los referidos documentos, el consta ser yo hombre distinguido, blanco y de limpia sangre. fuera de la revelante prueba, que dejo expuesta, nos suministra otra no de menor nerviosidad, el cuaderno tercero, en el declarar contestamente tres testigos fidedignos, y de toda veracidad, que la familia de los Rendones y Carvajales es de limpia sangre que siempre se les ha dispensado la cortesía de don judicial, y extrajudicial que como tales han obtenido los honoríficos empleos de jueces de partido; que estos sólo se confieren a personas de distinguir nacimiento y noble cuna; y que sus enlaces han sido todos con señoras principales, que no lo permitirían sus padres, ni sus parentelas, a no serles constante, que la familia de los Rendones gozaba, y ha gozado en el concepto público de la reputación de blancos, limpia sangre y noble cuna; y Don José María Maya que se opuso; no consiguió otra cosa que salir del error y mal concepto que había formado contra esta familia, y solo sirvió su disenso de acrisolar más, y más su distinguida prosapia. La información del cuaderno tercero se mira robustada por el certificado del escribano Doctor Don Francisco Alvarez, que da principio a hojas 7 vueltas pues amas de acotar con los testigos, de que se compone, puntualizando al mismo tiempo las señoras descendientes de las primeras familias, con que fueron casados mis parientes los Rendones, certifica al final, que en los padrones que se han formado en el sitio de la concepción, se hayan las Carvajales y Rendones en la primera clase. Este certificado y el del escribano Don José Miguel Trujillo, que dejo citado como referentes a documentos públicos practicados con toda prolijidad, y con los debidos conocimientos de las familias, y de la reputación, que gozan en el concepto público, constituyen

F. 273v. Por si solos una prueba la mas relevante y adecuada que puedo apetecer, para creditar mi distinguido nacimiento; claro linaje y que la sangre que circula por las venas de la familia de los Rendones, es pura y limpia de toda mala rasa, cuya posesión de blancos y noble prosapia, es de tal suerte que unidos a la uniforme deposición de once testigos, para el grado de demostrarle y evidente. A vista pues de una documentación tan nerviosa se hace forzoso graduar de temerario el arrojo de Don Crisanto de Córdoba, con que se precipita a negarme la cortesía de Don suscribiendo, la referida nota, con que quiso despojarme de la buena opinión y reputación, que de balco y limpia sangre había gozado, deduciéndome al estado de plebeyo empeñándose con ardor en arruinar esta familia con tan irregular procedimiento, sin reparar en sus enlaces con las principales de esta provincia. Es el honor patrimonio del alma y esta obligado todo hombre por derecho divino y natural a su defensa y conservación aun en mayor grado que la de la propia vida nam omnia si perdas, famam servare mementa; y los sabios reputaron por muy cruel y sensible la herida que se infiere al honor o por mejor decir la perdida del honor, que la de la misma vida; y de aquí es que siempre se ha de prefería que ella a este, según la ley final titulo 13 parte 2 en el siguiente contesto. El por ende los antiguos pusieron la herida de la fama, por más extraña, que la herida de la mente; por más extraña, que la herida de la mente; porque esa no es más de una vez y es de cada día. La precisa obligación de defender la vida del alma que es el honor y ponerle a cubierto de la gran calumnia con que fue resultado por el expresado Don Crisanto hizo, que a pesar de mis escasas facultades solicitará la documentación, que solemnemente presento y prestado super abundante mérito no solo para disparar

F. 274r. Las magras sombras, conque caballero pretendió confundir y oscurecer la esclarecida, estirpe de la familia de los Rendones, con la de los plebeyos, a quien únicamente se le deniegue la cortesía de Don; sino que también para que sosteniéndose por el magistrado en la posesión que ha obtenido aquella familia de blancos puros, y de limpia sangre, se sirva mandar se tilde y borre la repetida nota, declarando al mismo tiempo, no deber obstar a la buena reputación y general concepto, en que ha estado esta familia, declara y distinguida prosapia; sin que para ello puedan obstar las razones insubstanciales y débiles fundamentos aducidos por el nominado Córdoba a hojas 13 de cuaderno 1º. sienta por primer fundamento para la negativa del Don que en la sentencia pronunciada en el año de 788,, por Don Francisco Campusano no se me da esta tratamiento y si reparo que en esta sentencia se e daba el tratamiento de Don (tal vez por inadvertencia del señor juez que la pronuncio porque no reparo que en el dictamen, elevado a sentencia, puesto por el Doctor Lorenzo Benítez, se me dispensaba la cortesía de don ? dicho doctor gobernó la villa de Medellín por muchos años, ya como teniente de gobernador de ella y ya como Alcalde Ordinario que lo fue tres veces; con cuyo motivo debía suponer el señor de Córdoba en el Doctor Benítez muchos mayores conocimientos de las familias de aquella villa (de donde es oriunda la de los Rendones) que no en Don Francisco Campusano; y por consiguiente debía haberle servido de norte lo expuesto en el dictamen por el referido letrado y arreglándose a el, absteniéndose de suscribir semejante nota tan ofensivo y calumniosa a esta familia; pero ya se hallaba empeñado el caballero Córdoba en destrozarla de aquel buen

F. 274v. Dos reales, sello tercero, dos reales, año de mil ochocientos cuatro y ochocientos cinco, nombre y opinión, que de blancos y limpia sangre disfrutaban en el concepto público. El empeño y ardor, con que el dicho Córdoba ha querido arruinar la familia de los Rendones se hace más visible y patético por los certificados que acompaño a su informe de hojas 13, cuaderno 1º y de que no es de hacerse méritos, lo primero por la ninguna facultad que tuvo el padre Francisco González para poder certificar y a la verdad que por humilde fortuna y baja extracción que le obligaba a mantenerse en el campo, hasta que fue elevado a la alta dignidad del sacerdocio, ordenándose a titulo del cuarto de la concepción, ningún conocimiento pudo adquirir de la calidad de las familias; y lo segundo porque los otros dos certificados de los señores curas posada y cavidad referentes a las partida de bautismo no pueden prevalecer, ni de ningún modo contrarrestar la fortísima y relevante prueba de once testigos y certificados de los escribanos Alvarez y Trujillo que hacen demostrable la distinguida Jerarquía de la familia de los Rendones; a que concurre que para la formación de los libros parroquiales no se observa y practica la de los padrones públicos, lo se un ramo de policía que absuelve toda la atención de los padres conscriptos que gobiernan la república tanto para que no se confundan las familias

F. 275r. Como para que los oficios conseguibles se distribuyan en personas de limpia sangre y distinguida cura. Por los certificados de la nomina de escribanos consta, que la familia de los Rendones se haya colocada en la primera clase de los blancos: que de resulta, que los fundamentos expuestos por don Crisanto de Córdoba para la consabida nota, no pueden ponerle a cubierto de la grave y otros injuria con que insulto a mi honor, ni sacarle de la esfera de temerario columniante y por tanto sujeto a las penas que contra estos predefinen las leyes; pero como en esta mi representación solo haya tenido por objeto vindicar mi honor y jamás pretendido sostener litigios con este caballero ,suplico a vuestra merced se sirva declarar y mandar hacer como en el cuerpo de este solicito, sin más estrépito, ni figura de juicio,. que para ello implora su noble oficio jurando en debida forma lo necesario en derecho etcétera. entre renglones. Padrones. vale Juan Felix Rendón. Arma de Rionegro diciembre 9 de 1805 dudando este juzgado lo que deba proveer, remítase el proceso al estudio del licenciado Don Pantaleón Arango para que me diga lo que se ha de hacer, cuyo honorario satisfará esta parte y hágase saber. José Antonio de Llano. Ante mi Doctor Francisco Alvarez del Pino y Tamayo, escribano notario publico

F. 275v. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro y ochocientos cinco. En doce de dicho notifique el auto antecedente a la parte dijo se conformo con el asesor y llevó los autos para entregar a dicho asesor. Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. Señor Alcalde Ordinario, sin embargo de los motivos que ha manifestado Don Crisanto Córdoba para haber negado la cortesía de Don a Don Joaquín Rendón, y que para ello ha exhibido varios documentos estos de ningún modo destruyen a lo comprobado por Don Juan Felix Rendón que según resulta de las informaciones practicadas y {ilegible} tificación hace ver haberse tenido a sus ascendientes hasta el presente en la clase de blancos y de haber disfrutado del distintivo de Don, el que no es de negarceles en los casos ocurrentes tratándoseles como se les ha tratado hasta ahora salva siempre la acción que en esto tenía el procurador General así lo siento salvo el mejor acuerdo de vuestra merced. Medellín diciembre 1 {ilegible} de 1805. Pantaleón Arango. Otro si he recibido el correspondiente honorario de doce pesos vale, Arango

F. 276r. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro, y ochocientos cuatro y ochocientos cinco y 1806 y 1807, Arma de Rionegro, Enero 8 de 1806 años, visto el parecer que antecede mando se le corra vista con los autos al procurador general y con su respuesta se provee. Ante mi Doctor Francisco Alvarez del Pino y Tamayo, escribano, Notario Público. José Ignacio Callejas. Le entregaron estos autos al señor procurador generales cuarenta y nueve hojas. Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. Señor Alcalde Ordinario. El Procurador General de esta ciudad, a la vista de este expediente, ante vuestra merced según derecho parece y dice; que por su mérito consta probado el distinguido nacimiento de don Felix Rendón: por esto, es de conservársele en la antigua posesión de sus mayores, sirviéndose vuestra merced cerrar la puerta a los malecientes, mandando se le trate con el distintivo de don declarándolo por su clase apto para el servicio de cualquier empleo consejil y que estos documentos se archiven en el lugar que corresponde

F. 276v. Arma de Rionegro. Enero 18 de 1806. José Antonio Mejía. Arma de Rionegro, Enero 24 de 1806. Atento el dictamen del asesor de hojas cuarenta y ocho y lo expuesto por el procurador general se de clara que Don Juan Felix Rendón debe ser mantenido en la clase y opinión de blancos que han estado sus antepasados, y que debe gozar del tratamiento de Don, por lo cual se declara, así mismo apto para el servicio de cualquier empleo concejal, de los que se reparten en este cabildo a los sujetos de distinción y buen linaje y para la constancia se archivaron estos papeles donde corresponde, haciéndose saber proveído y el pedimento del procurador a la parte para su inteligencia. José Ignacio Callejas. Ante mi Doctor Francisco Alvarez del Pino y Tamayo, escribano Notario público. En veinte y ocho de dicho notifíquese el auto antecedente a Don Felix Rendón. Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. Rendón

F. 277r. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro y ochocientos cinco 1806 y 1807, Señor Alcalde Ordinario don Juan Felix Rendón de este vecindario, ante usted parezco y digo: que se me ha hecho saber la providencia que se sirvió dictar en el asunto que he seguido, sobre acreditar la distinción y limpieza de sangre, así de mis mayores, como mías; y aunque la prudente justificación del juzgado de usted y la cuerda reflexión del señor procurador general han tenido por objeto la paz, y serenidad de los contenedores y el truncamiento de una ruidosa contestación, con todo eso (sin separarme del debido reconocimiento de tan benéficas intenciones se me hace preciso suplicar la juzgado se sirva mandar, se le corra traslado con todos los autos al caballero Don Crisanto de Córdoba, para que con vista de ellos, deduzca lo que le convenga, o en obsequio de la paz, o en seguimiento de sus intenciones, que yo por mi parte estoy pronto a abrazar de los dos extremos el que deliberase dicho Córdoba, pido justicia, juro lo necesario en derecho etcétera. Juan Felix Rendón.

F. 277v. Arma de Rionegro, Enero 30 de 1806. Por presentada corasele el traslado que se pide a don Crisanto de Córdoba, agregándose este a los autos. Ante mi doctor Francisco Alvarez del Pino y Tamayo, escribano Notario Público. José Ignacio Callejas. En dicho día se hizo saber el decreto antecedente al confidente del porcentaje. Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. En treinta y uno de dicho entregué estos papeles a don Crisanto de Córdoba en cincuenta hojas que dejó recibo .Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano

F. 278r. Señor Ordinario Don Miguel Crisanto de Córdoba, vecino de la jurisdicción de Rionegro sin que sea visto contestar traslado que no me compete ante vuestra merced como más haya lugar en derecho, parezco y digo: que la solicitud de la parte presentante, en que le suplico se me haga saber la sentencia de asunto, que con otro ha controvertido, es ilegal y nada conduce a los fines que se ha propuesto y por tanto no me incumbe contestarle. Si su intento actual es complicarme en pleitos, esto muy distante de sostenerlos, porque aspiro solo a mi quietud y a la paz y por esto ningún interés tome por ahora en que sea, o no, de la clase que se le declara la verdad es, que con atención al acciona legal res inter ahós alys nocere non debe, la sentencia pronunciada no puede, ni debe gravarmos que a los cotigantes, a quienes solamente se debe hacer, saber mi procedimiento anterior, como juez que era entonces, dimanó de los fundamentos, en que apoyé mi respuesta según los documentos que corren en este expediente desde hojas sexta hasta la hoja duodécima; y que solo aduje por efecto de sinceramente, aunque no me conceptuaba obligado a dar respuesta de mi conducta y en esta virtud no habiendo motivo para adelantar, tampoco lo es para contestar un negocio, propio, de mi judicatura y así es de declararse en justicia que suplico a vuestra merced distribuya que en ella recibiré merced y justicia y en lo necesario etcétera. Miguel Crisanto de Córdoba y Meza

F. 279v. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos cuatro y ochocientos cinco 1086 y 1807. Arma de Rionegro Febrero 27 de 1806 traslado a don Felix Rendón. Ante mi Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. En siete de dicho entregué este traslado a Don Felix Rendón todo en cincuenta y una hojas. Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano

F. 280r. Doctor Don Ignacio de Uribe muy señor me acompaño a vuestra merced el escrito de respuesta producidas por Don Crisanto de Córdoba; a fines de que impuesto de su contenido exponga con la ingenuidad que acostumbra si dicha respuesta se opone a mis distinguidos natales y limpieza de sangre de toda mala raza que tengo comprobada con legítima y adecuada prueba y que al mismo tiempo sirvió de apoyo para la determinación de los señores de ilustre cabildo de la ciudad de Santiago de Arma de Rionegro Dios guarde a vuestra merced muchos años. Medellín 18 de Marzo 1806. Beso las manos de vuestra merced su afectísimo servidor. Juan Felix Rendón

F. 280v. Don Juan Felix Rendón. Medellín 21 de Marzo de 1806. Muy señor me habiéndome impuesto con debida reflexión en el escrito respuesta de Don Crisanto de Córdoba, halló que ninguna de sus cláusulas terminan a lastimar la prosapia y buen linaje de {?} y mucho menos se opone a la determinación y declaratoria hecha a favor de su limpia sangre; y todas ellas lejos de tener por objeto contrarrestar la citada declaración y definitivo pronunciamiento sobre lo principal dan a conocer que el animo de dicho Córdoba es pura el de que no se le tenga por parte en este asunto; y por consiguiente de ningún modo puede ni debe turbar la referida respuesta que servirá a vuestra merced de que avíe {ilegible} Dios guarde a vuestra merced

F. 281r. Muchos años de vuestra merced su seguro servidor que beso sus manos Doctor Ignacio Uribe

F. 281v. Dos reales, sello tercero, dos reales, años de mil ochocientos seis y ochocientos siete. Señor Alcalde Ordinario. Don Juan Felix Rendón, vecino de esta jurisdicción al traslado que se me ha conferido de lo producido por Don Crisanto de Córdoba, como más haya lugar en derecho digo: que estando la satisfacción de que dicho Don Crisanto en su respuesta no lastima mi honor, ni a mi distinguido nacimiento, y que al mismo tiempo no se opone a la declaratoria hecha de mis anuales, según es de ver por el dictamen del Doctor Don Ignacio Uribe, que solemnemente presento, se ha de servir usted mandar, se archive el expediente en el lugar corresponde, según y como se previno por el auto de veinte y cuatro de Enero del año que gobierna; que así es justicia, que imploro de su noble oficio, y en lo necesario juro etcétera. Juan Felix Rendón, Arma de Rionegro Mayo 13 de 1806. Ante mi Doctor Francisco Alvarez del Pino y Tamayo, escribano Notario Público. Como pide. Callejas

F. 282r. En dicho día notifique el decreto antecedente a la parte Doctor Alvarez del Pino y Tamayo, escribano. En el mismo día se le notificaron al señor Don José Antonio Ruiz nombrado procurador general ausencia del propietario el autor anterior y es de veinte y cuatro de enero de este año. Ruiz. Alvarez del Pino. En veinte y tres de mayo se el dio testimonio de estas diligencias a Don Felix Rendón en 69 hojas y papel correspondiente. Alvarez del Pino.



A

Alvarez del Pino 5

Alvarez del Pino y Tamayo 3, 4, 5

Alvarez del Pino y Tamayo, Francisco 3, 4, 5

Alvarez y Trujillo 2

Alvarez, Francisco 2

Arango 3

Arango, Pantaleón 3



B

Benítez 2

Benítez, Lorenzo 2

Bustamante, José 1



C

Callejas 5

Callejas, José Ignacio 3, 4

Campusano, Francisco 2

Carvajales 1, 2

Córdoba 2, 4

Córdoba y Meza, Miguel Crisanto de 4

Córdoba, Crisanto 3

Córdoba, Crisanto de 1, 2, 3, 4

Córdoba, Miguel Crisanto de 4

Crisanto 2, 4

G

González, Francisco 2



J

José María 1



L

Llano, José Antonio de 3



M

Maya, José María 1

Maya, José María de 1

Maya, Mercedes 1

Mejía, José Antonio 3

Mejía, María 1



R

Rendón 1, 3

Rendón, Felix 1, 3, 4, 5

Rendón, Joaquín 1, 3

Rendón, Juan Felix 3, 4, 5

Rendón, Juan José 1

Rendones 1, 2, 3

Ruiz 5


Ruiz, José Antonio 5

T

Trujillo, José Miguel 1, 2



U

Uribe, Ignacio 4

Uribe, Ignacio de 4

V

Valdés, María 1

Velásquez de Obando, Antonio 1

Velásquez y Valdés, Faustina 1




La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje